Prólogo
La amistad es una de las relaciones más maravillosas que puedes tener, es amar de otra forma, pero ¿Qué pasa si amas de otra forma y a la vez no quieres perder ese amor de amistad que tienes? Esa pregunta rondaba la cabeza de Sean.
- ¿No puedes dormir? - Pregunto Joshua quién se encuentran a su lado - ¿estás emocionado por mañana?
Mañana, el gran día para ellos y los demás chicos.
- Sí- dijo Sean, no muy seguro.
Joshua se volteó para mirar a su amigo, se recargó en su brazo para mirarlo mejor.
- Yo tampoco puedo dormir, ¿te imaginas? Un gran recinto lleno para escucharnos, tocar. Los gritos de los fans- sonrió para sí mismo - si ganamos el concurso quizá las miradas caigan en nosotros, quizás y una empresa importante nos reclute-
Sean miraba con una gran sonrisa a su amigo hablar.
- Solo hay algo que me preocupa -
-¿Mmmm? Dime-
- Pase lo que pase, nunca dejarás de ser mi amigo, ¿verdad?
- Hoy estás muy sentimental, ¿crees que la fama nos cambiará? Sean eres como mi hermano, jamás te dejaría-
Sean sonrió a medias.
- Deberíamos dormir- dijo por fin este, mientras se acercaba más a la orilla, alejándose del lado de su amigo, quien río ante tal acto.
- Igual forma terminarás sofocándome en algún momento de la noche - comenzó a escuchar su voz más cerca -¿O acaso temes enamorarte de mí? - soltó una carcajada.
Sean se incomodó ante tal comentario sin mencionar que sintió el aliento de su amigo en el cuello.
- ¡Ya! - gritó para después empujarlo al lado contrario. Joshua seguía riendo.
- Cálmate, sabes que estoy jugando- después de unos segundos riendo por fin dijo- duerme bien Sean, quizás mañana nuestra vida cambie-.