Aunque no lo quieras [GoYuu]

Summary

El omega Yuuji inicia una relación con el alfa Megumi, sin embargo esto no será del agrado de Satoru, quién, buscará la manera de separarlos a toda costa. Historia publicada el 25/07/2022 de parte de @Erza_Mido Parte 2 publicada el: 16/07/2023 de parte de @yonkuo0 *Los personajes no me pertenecen, estos son de sus respectivos autores. *Las imágenes y el arte no me pertenecen, si alguien sabe de quien es puede decírmelo para darle sus respectivos créditos. *La historia es de mi completa autoría y no doy mi permiso para replicarla. *Si los temas que trato te molestan o sientes que son inadecuados, por favor pasa de largo y no lo leas. Nadie los obliga. *Por el contrario si son de tu agrado y pasas a leer ¡¡Muchas gracias por tu apoyo!!

Genre
Drama/Erotica
Author
Erza
Status
Complete
Chapters
2
Rating
5.0 4 reviews
Age Rating
18+

Aunque no lo quieras

Esta historia la ganó  Leni. Espero que te guste y sea lo que imaginaste para complacer tu enferma mente jajaja jajaja 😈😈😈 MUHAHAHA.


⚠️⚠️⚠️ Esta historia contiene violación ⚠️⚠️⚠️ Si se ofenden o no les gusta NO LO LEAN. No es como si yo apruebe este comportamiento, pero yo sí se diferenciar la realidad de la ficción y los humanos somos morbosos por naturaleza. Así que eviten darse golpes de pecho, pasen de largo y dejen a las mentes enfermas ENTRETENERSE con la FICCIÓN.


Así que ya lo saben, lean bajo su propio riesgo.



- ¿Así que Megumi? - Pregunto el profesor Gojo a su alumno favorito. Ambos se encontraban en la sala de profesores completamente solos. Pocas veces se podía dar el momento para poder platicar de cosas personales y justo ese instante era uno de ellos.


- Si - Yuuji rasco su nuca un poco nervioso - Es un poco complicado, ninguno de los dos quería admitirlo, pero al final creo que era bastante obvio -


Satoru se mantuvo en completo silencio, sentado en su cómoda silla y con sus manos entrelazadas frente a su boca. La venda en sus ojos le permitía ocultar sus verdaderas reacciones.


- Ya veo, pero te equivocas -


- ¿Disculpe? - Pregunto un poco confundido el menor.


- No era obvio - Soltó en un susurro molesto.


- ¿A qué se refiere? - El ambiente comenzó a ponerse tenso, las feromonas de Satoru comenzaron a invadir todos los rincones del cuarto.


- A nada en particular - El alfa respiro profundo, intento relajarse, lo último que quería era poner en alerta a su estudiante - Cambiando de tema. No te fue nada bien en tus exámenes -


- ¡¿De verdad?! - Yuuji sintió que su estómago caía a sus pies por la angustia, no podía darse el lujo de reprobar.


- Voy a tener que darte clases de regularización - Gojo se puso de pie, camino a la puerta y con un movimiento de dedo le indico a Yuuji que siguiera su ejemplo - De eso hablaremos después, debemos irnos o Megumi y Nobara se enfadaran -


- Okis-



Los cuatro llegaron a un colegio deshabitado, muchas desapariciones se habían dado y era el deber de los hechiceros revisar. Gojo les dio las instrucciones, coloco el velo y se dispuso a esperarlos fuera. No es como si fuera un desentendido, estaría al pendiente de cualquier cosa y en caso de que sus estudiantes lo requirieran los ayudaría. Sin embargo, consideraba que no tendrían problemas, el nivel de los chicos era lo bastante bueno como para hacerlo sin su ayuda.


La mente del alfa voló en sus muchos pensamientos, algunos ridículos, otros perturbadores y otros muy meticulosos. Estaba furioso, de hecho eso era decir poco ¿Y como no estarlo? Yuuji había empezado una relación con Megumi, si bien sabía de la cercanía de estos, nada lo preparo para sentir en carne propia el desamor de SU omega, porque era suyo, le pesará a quien le pesará.


Desde el primer momento que lo vio, desde el primer momento en qué olió su dulce aroma a cerezas supo que debía ser suyo. Le dio preferencia, le llevaba recuerdos costosos, lo complacía con sus restaurantes favoritos y ni que decir del acercamiento que solo le permitía a él ¿Entonces en que falló? ¿Qué hizo mal? ¿Qué le faltó hacer para tenerlo en sus manos?


Satoru no estaba acostumbrado al rechazo, el podía tener a cualquier omega, beta e incluso alfas a sus pies. Pero ninguno era digno de él, todos eran poca cosa, demasiado débiles para su gusto. Pero Yuuji no, el no estaba destinado a la mediocridad. Yuuji tenía todo el potencial para ser su compañero de vida, su compañero sexual y sobre todo la madre de sus cachorros y el se encargaría de que así fuera.... aún si Yuuji se negaba.


Aunque Yuuji tuviera una relación con Megumi, aún no estaba marcado y mientras esa unión no existiera, el aún podía separarlos, aún podía poner su marca en el cuello del omega, podía reclamarlo como suyo y nadie podría hacer nada... nadie se atrevería a intentar algo en su contra. Solo debía ser paciente, pronto, muy pronto llevaría a cabo su plan para reclamar a ese omega de cabellos rosas.



- ¿Fue muy sencillo no crees? - Las maldiciones en su zona fueron aniquiladas, si bien eran muchas, no eran tan fuertes para darles problemas.


- Si, pero aún así debemos estar alertas Yuuji, probablemente hay más escondidas - Megumi invoco a sus files perros demonios para inspeccionar a fondo.


- Tienes razón - El pelirrosa se acercó a su novio por detrás mientras inhalaba el delicioso aroma a césped fresco de sus feromonas.


- Oye, tenemos que concentrarnos, más tarde habrá tiempo para los mimos y esas cosas - Megumi estaba un poco avergonzado, aún le costaba demostrar afecto, no estaba acostumbrado a esas situaciones, razón por la cual les había costado bastante tiempo iniciar una relación aún cuando la atracción entre ambos era bastante evidente.


- Lo se, pero no puedo evitarlo - Lo abrazo de espaldas, recargo su rostro en la espalda del alfa y escucho los latidos acelerados de su corazón - ¿Por qué estás nervioso? ¿Acaso aún no te acostumbras a mis toques? - Levantó un poco la vista para apreciar como las orejas de Megumi adquirían un tono rojizo.


- Cierra la boca - En un rápido movimiento dio media vuelta y dio un fugaz beso en los labios de su omega - ¿Ya estás contento? -


- Algo, pero aún no es suficiente -


- Tendrás que conformarte por el momento - Tomo la mano del pelirrosa y siguieron con su camino.


La misión termino sin mayores contratiempos, los cuatro regresaban al campus, tres de ellos muy animados por las habilidades que adquirían y el mayor del grupo en un silencio muy atípico. Era claro que algo le sucedía, pero ninguno de sus estudiantes tuvo el valor o la paciencia para preguntarle a su dramático profesor.



- ¿Una semana? - Pregunto asombrado el pelinegro.


- Así es Megumi-chan, Yuuta te estará esperando para un entrenamiento intensivo en el extranjero - Satoru estaba desparramado en su cómodo sillón dando leves vueltas, giraba sin ganas y claramente lucía aburrido.


- Pero... - Megumi no quería separase tanto tiempo de Yuuji, no se sentía muy cómodo con la idea.


- Es una gran oportunidad, son muy pocos los estudiantes a los que se les da la oportunidad ¿Acaso no la quieres? - Fingió un tono asombrado.


- No es eso, es solo que... - ¿Cómo decir que no quería dejar a su pareja tanto tiempo solo? Megumi sabía que no podía mezclar las cosas personales con las académicas.


- ¿Qué? ¿Qué escusa me darás?... Tal vez debería ofrecerlo a Yuuji o a Inumaki - Satoru sabía a la perfección los motivos del alfa pelinegro y lógicamente, todo eso fue planeado por él y debía presionar para que aceptará.


- No es necesario, está más que claro que debo aceptar -


- ¡Que buena decisión Megumi-chan! - Tomo un folder en su escritorio y lo aventó en su dirección - Aquí están las instrucciones y los boletos de avión -


- ¿Ya sabías que aceptaría? - Pregunto al ver su nombre en los boletos.


- Tenía la corazonada... ya sabes -


- Que molesto -


- Es mejor que dejes todo arreglado -


- Está bien -



- ¿Crees que estarás bien? - Megumi preparaba su maleta, emocionado pero también un poco molesto al ser tan repentino.


- Claro que sí ¿Por quién me tomas? - Yuuji estaba de panza en la cama de su alfa con rostro un poco indignado por la preocupación de Megumi.


- Sabes que no quise ofenderte -


- Lo se - Yuuji hizo un pequeño puchero - Aún así te voy a extrañar -


- Solo será una semana - Termino de preparar sus cosas - Tengo 15 minutos de sobra ¿Será suficiente? - El sonrrojo en sus mejillas delataban sus intenciones.


- Nunca es suficiente.... pero nos la arreglaremos - El chico omega le guiño un ojo al dueño de su corazón y comenzó a soltar sus feromonas para atraerlo.


- Esa semana será eterna -



Yuuji buscaba como loco los supresores, sabía que su celo se acercaba y justamente en la semana que estaría lejos de su alfa. Daba gracias a los fármacos que existían para esos casos de emergencia ¡¿Pero en donde demonios estaban?! No quería recurrir a Nobara para que le hiciera favor de comprar unos, si recurría a ella seguramente le cobraría ese favor multiplicado por 10 y no tenía ganas de pasar todo un fin de semana en tiendas de ropa.


Yuuji se dirigió al baño, con la esperanza de encontrar sus medicamentos en la caja detrás del espejo, nunca los guardaba ahí, pero sabía que en ocasiones estaba medio pendejo por su enamoramiento, así que podía ser posible que en alguna laguna mental los colocará ahí.


¡Bingo! Ahí estaban, efectivamente, tuvo una laguna mental, pero ya no importaba, lo importante es que podía tomarlos y evitar llamar la atención de alfas indeseables.



- Nos vemos el lunes Nobara-chan ¡Salúdame a tu abuela! - Satoru saco un pañuelo blanco agitándolo vigorosamente.


- Que pesado sensei, no finja que le importa mi abuela - La chica de cabellos cafés tomaba su maleta lista para un fin de semana en el campo.


- Pero claro que me importa - Satoru rebusco en uno de sus bolsillos un paquetito con un moño rojo - Tanto así que le compré un recuerdito del templo - La chica lo acepto de mala gana.


- ¿Qué es? - Debía preguntar antes de llevárselo, conociendo a su sensei, más valía prevenir que lamentar.


- Un amuleto para una laaaaargaaaa vida - Nobara puso mala cara y se lo aventó directo al rostro.


- Nobara-chan, sabes que no puedes tocarme - Se burló el albino.


- Buen viaje - La despidió Yuuji.


- ¿Te sientes bien? - Le pregunto la chica - Luces cómo con fiebre.


- Estoy bien, solo necesito descansar, probablemente me de un resfriado - El chico de cabellos rosas le regaló una sonrisa encantadora.


- ¿Estás seguro? -


- Por supuesto - Yuuji no quería que su amiga cancelara sus planes.


En completo silencio, Satoru observaba la escena, estaba a punto de intervenir para que Nobara se fuera, no la necesitaba merodeando alrededor de su Yuuji. Menos mal que era una beta, así que no pudo notar el aroma del omega, un aroma que indicaba claramente el inicio de su celo.



Después de despedir a Nobara, Yuuji prácticamente llego corriendo a encerrarse en su habitación, los supresores no estaban funcionando ¿Por qué? Nunca le habían fallado ¿Qué estaba sucediendo? Se sentó en su cama respirando agitadamente, tomo el frasco de fármacos revisando la fecha de caducidad. Todo estaba en orden.


Un olor a menta comenzó a invadir sus fosas nasales, Yuuji conocía ese olor... era de Satoru-sensei. Su confundida cabeza no daba para más, el olor de Gojo no era algo que le terminara de agradar después de haberse hecho pareja de Megumi. Por alguna razón casi no lo toleraba y supuso que era debido a su omega que estaba prácticamente babeando por el alfa de su pelinegro.


~ Yuuji-kun ¿Estás en casa? - La voz detrás de su puerta no le daba buena espina, si bien sonaba despreocupada y juguetona, había cierta pizca de malicia que podía notarse en el tono cantarín del albino.


- Estoy indispuesto... déjenme solo por favor - Respondió como pudo, se levantó rápidamente, se dirigió al baño y se encerró. No quería llamar la atención con sus feromonas de calor, lo último que quería era ocasionar algún tipo de problema. Los minutos pasaron sin escuchar ningún ruido, el aroma a menta aún no se desvanecía, pero Yuuji pensó que podrían ser solo los residuos de las feromonas del alfa albino.


Salió del cuarto de baño con la cabeza baja sin prestar atención a su alrededor, el dolor del vientre lo estaba matando y solo pudo pensar en ir al cuarto de Megumi por algo de ropa o encerrarse en esa habitación con el olor que quedaba de su alfa.


- ¿Ya estás listo Yuuji-kun? - El pelirrosa abrió enormemente los ojos, giro levemente su rostro y ahí, en su cama, estaba sentado Satoru muy despreocupadamente.


- ¿Qué cree que hace sensei? -


- Quiero ayudarte con tu problema ¿Acaso no es obvio? - Se coloco de pie y lentamente se saco la venda de los ojos, en donde un brillo de lujuria podía apreciarse en esos hermosos ojos azules.


- Esto es sumamente inapropiado, por favor.... salga de mi cuarto - La voz del omega comenzaba a quebrarse - Además, no necesito ayuda, pronto los supresores harán efecto y lo más importante... tengo pareja - Le recordó el menor.


Ciertamente Yuuji ya se había percatado de la actitudes raras de Gojo, pero decidió hacer caso omiso. Decidió no comentárselo a nadie por temor a parecer paranoico y no quería que los demás pensaran que se sentía la última Coca-Cola del desierto.


- ¿Te refieres a estos placebos? - Satoru tomo el frasco, comenzó a lanzarlo levemente al iré y atrapándolo de inmediato - No te servirán de nada Yuuji-kun -


- ¿Placebos? - Pregunto confundido - ¿Qué está diciendo? -


- No tienes porque saberlo todo - Satoru comenzó a acercarse al omega confundido - Lo único que tienes que saber, es que estoy aquí y que no me iré hasta conseguir lo que quiero -  Lo tomo de la cintura, pero inmediatamente el pelirrosa se alejo.


- Aléjese de mi -


- No quería llegar a esto, pero supongo que no me dejas opción - El miedo en los ojos del menor era evidente, su nariz comenzó picar, las feromonas de Satoru comenzaron a ganar terreno de forma más agresiva - VEN AQUÍ - La voz de alfa salió del albino, tan fuerte, clara y llena de autoridad qué Yuuji no pudo negarse al instante de oírla.


- Deten-gase - Sin embargo se detuvo a medio camino, su fuerza como omega era clara y ese fue un gran motivo por el cuál fue elegido por Satoru.


- Me encanta que te resistas, pero no puedes hacerlo por siempre.... y lo sabes... ACÉRCATE - Le volvió a ordenar.


- N-o... no quiero - Termino por romper la distancia entre ambos.


- ACUÉSTATE EN LA CAMA - Gojo utilizo aún más feromonas para lograr la obediencia completa, por muy fuerte que fuera Yuuji, no podía ser capaz de resistir por mucho. Con esfuerzo el omega obedeció muy desesperado de no ser capaz de resistirse.


- Muy bien Yuuji, ahora... NO TE MUEVAS -  El cuerpo de Yuuji se paralizó.


- De-ten-te - Gruesas lágrimas escurrieron de sus ojos - No lo haga.... por favor - Yuuji sabía que era en vano, el alfa de Satoru estaba muy caliente por su olor de celo.


- No quiero evitarlo Yuuji, esto debió ser así desde un principio. Jamás debiste salir con Fushiguro - Gojo comenzó a desvestir al menor que permanecía inmóvil con ojos temerosos por la situación - Tenemos que arreglar ése error de inmediato ¿No crees? - Arrojó las prendas al suelo junto con las suyas.


- No - El pánico dentro de Yuuji comenzó a ser notorio. Su querido profesor lo iba a joder tan deliberadamente y al parecer todo había sido planeado por él con el único objetivo de dejarlo solo y a su merced.


- Te haré mío - Satoru se colocó entre sus piernas - Te preñare - Toco con sus dedos la húmeda entrada de Yuuji e inserto dos dedos de golpe.


- Ahhh - Se quejo Yuuji, no fue doloroso, estaba muy lubricado debido a su celo - Se lo suplico.... deténgase -


- Sacare cualquier rastro de Fushiguro de ti.... y lo más importante.... te marcaré. Quieras o no, me pertenecerás para siempre.... aunque no lo quieras - La mirada de Satoru era fría y cruel, una faceta nunca vista por Yuuji. Le dio miedo, ahora entendía porque era tan temido.... Satoru era cruel, algo que en su tiempo se negó a creer.


- Nunca te voy a amar -


- No necesito tu amor, solo tú sumisión. Algo que lograre con mi marca - Sin romper contacto visual entro en Yuuji de un solo movimiento certero.


El menor se quedó sin aire, su estómago se revolvió y un ruido estático se apoderó de sus oídos. Su cuerpo comenzó a moverse producto de las embestidas que recibía del alfa sobre el. Aquel que lo estaba obligando a mantener relaciones sexuales, aquel que muy probablemente lo preñaría en ese mismo instante... aquel al que no amaba.


- Diablos.... ¿Cómo pude contenerme tanto tiempo? - Satoru salió del menor y rápidamente lo giro dejandolo boca abajo - ¿Te gusta Yuuji? - Tomo su pene con una mano guiandolo nuevamente a la entrada del omega.


- No... déjame... - Sus súplicas eran en vano, las estocadas nuevamente dieron inicio sin piedad, una y otra vez la imagen de Megumi acudía a su mente - Ayúdame Megumi... aggg -  Sintió un dolor profundo en su parte baja, Satoru comenzó a utilizar aún más fuerza en sus movimientos.


- Te enseñaré a no llamar a otro alfa mientras te estoy cogiendo - Los movimientos de Satoru se hicieron brutales y los gemidos de dolor no pararon de salir de los labios de Yuuji pidiendo clemencia. Los minutos se sintieron eternos a la perspectiva de Yuuji. Solo podía sentir a Satoru saciarse a base de su sufrimiento ¿Cuánto tiempo seguirían así?


Satoru sujeto con una sola mano la dos del omega en su espalda y con la otra hundió su cabeza sobre la almohada. Era el momento, su nudo estaba comenzando a formarse.


- No.... por favor.... no.... te lo ruego..... detente - Yuuji sabía lo que venía, pudo sentir a la perfección el nudo de Satoru dentro de él, esto los mantendría unidos por un rato y era el momento perfecto para realizar una unión.


- Mío - Fue lo último que escucho Yuuji antes de sentir los colmillos de Satoru encajarse en su nuca. Sus sentidos se nublaron y un sin fin de pequeñas corrientes eléctricas comenzaron a recorrer su cuerpo. Sintió como Satoru lo llenaba con su semen y una extraña sensación comenzaba a apoderarse de cada célula de su cuerpo profanado. Las feromonas de ambos se combinaron en uno solo aroma.


Estaba hecho.... estaba unido con Gojo y sabía que no podía hacer nada para remediarlo. Dejo de luchar, su mirada se rindió y dejo que su cuerpo se relajara.


- Ahora nada podrá separarnos Yuu~ji - Susurro en el oído del omega - Cargaras con mis cachorros y seremos una familia feliz - Satoru dejo caer su cuerpo en la espalda del menor a la espera de la disolución del nudo para poder iniciar con una nueva ronda. Los errores estaban siendo resanados en esos mismos instantes y todo estaba tomando su respectivo lugar. Así lo quiso Satoru y así se haría, después de todo.... El era el más fuerte.



Pinche Satoru, te pasaste de vershhhh, pero te entiendo, yo también quisiera obligarte a TI a amarme. ❤️❤️❤️❤️ 😂😂😂😂


Leni, espero que te guste y que sea lo que imaginaste.


Nos leemos en mis otras historias. No olviden dejarme su estrella, su bienvenido comentario y siganme aquí y en mi FB.