Capitulo único
Está historia la ganó Lilium_VG Yuuji y Satoru femeninas. Debo decir que es la primera vez que escribo una historia Yuri y es algo extraño. Así que no sean tan mal@s conmigo porque no tengo experiencia en este género..... sorry.
Lo hacía de nuevo ¿Por qué? ¿Por qué era así? Satoru no podía entenderlo ¿Que le ocurría a esa estúpida? ¿Por qué tenía que coquetear con todo el mundo? ¿Por qué con todos menos con ella? ¡¡Por favor!! ¡¡ELLA era hermosa!! La alfa más hermosa y sensual de todas. Cabellos largos de color blanco, piel nivea, bubis enormes y unos ojos azules de infarto con los cuales conseguía todo lo que quería.
¿Entonces porque Yuuji no le coqueteaba? ¿Que tenía de malo? Satoru se olfateo, tal vez sus feromonas no eran del agrado de Yuuji, pero olía a vainilla, según le habían dicho... olía a pastelito de vainilla ¡¡A todo el mundo le gusta la vainilla!! Retaría a muerte al primer idiota que le dijera lo contrario.
Cruzo sus piernas cubiertas con las medias color negro, la minifalda que llevaba realzaba aún más su escultural cuerpo.... y ni que decir del escote qué lucia... uffff.... era el mismísimo fuego hecho carne.
Yuuji se encontraba sentada a un par de mesas con sus "amigos", pero esa distancia no era impedimento para poder oler sus dulces feromonas de fresa. La vainilla y las fresas hacen una excelente combinación, solo Yuuji no lo veía... o no quería.
¿Acaso se estaba dando a desear? ¿Esa omega se atrevía a provocarle celos a drede? Bueno, Satoru no podía negar que la omeguita tenía lo suyo. Trasero redondo, piernas carnosas, caderas adecuadas para cachorros, cabello largo rosa y esos ojos color miel que no podía sacar de su cabeza.... perfecta.... Yuuji era la omega perfecta y ella era la alfa perfecta ¿Que más quería Yuuji?
¿Acaso era por la edad? ¿O podría ser el hecho de qué era su jefa?
Aún recordaba cuando Yuuji llegó a hacer la entrevista de trabajo, paso las pruebas de recursos humanos sin problemas, ya solo faltaba el visto bueno de la jefa Satoru... y así fue. La chica de cabellos rosas entro a su gran oficina.
- Me llamo Itadori Yuuji y vengo por el puesto de asistente - Lo primero que pensó la albina fue en la hermosa voz que salía de esos carnosos labios.
- Adelante, toma siento - La chica omega obedeció, demostraba gran confianza junto con un poco de carisma y eso solo ocasionó que Satoru la quisiera como su asistente personal... que se jodiera Utahime. - ¿Y bien? ¿Crees que estás calificada para ser mi asistente? -
- ¿Su asistente? Creí que era para el licenciado Nanamin - Yuuji lucía claramente confundida y entonces si, comenzó a ponerse nerviosa. Poco a poco sus feromonas empezaron a tornarse un poco agrias.
- Cambio de planes - Comunico la albina - Pero calmate, ya sea para Nanamin o para mí, tus funciones serán las mismas -
- Está bien. Yo creo que estoy calificada, puede probarme si gusta - Oh por dios ¿De verdad había dicho eso? Pero claro que quería probarla, su mente calenturienta estaba de viaje, pero rápidamente se le bajó al darse cuenta de que mal interpretó las palabras de esa bonita omega.
- No estaría mal ¿Estás dispuesta a tener un mes de prueba? Claro con goce de sueldo - Satoru bajo un poco los lentes oscuros que llevaba y cruzo sus manos frente a su rostro.
- Si, por supuesto ¿Cuando empiezo? - Pregunto emocionada Yuuji recogiendo sus largos cabellos rosas tras su oreja.
- Mañana mismo - La albina sonrió coquetamente logrando sacar un leve sonrojo de las mejillas de la omega - Te reportaras conmigo -
- Si señora - Golpe bajo para la albina, una flecha imaginaria se encajo en su ego, frunció el seño molesta y Yuuji se puso un poco nerviosa.
- No me digas señora - Yuuji bajo la mirada un poco apenada - Mejor llámame por mi nombre... Satoru -
- No podría -
- Claro que puedes - Acomodo de nuevo sus anteojos - Si no lo haces, llamare a alguien más para el puesto -
- Está bien Satoru -
- Muy bien, mañana a primera hora - Yuuji realizó una pequeña reverencia y salió de la oficina. Satoru tomo el teléfono y marco la extención de Nanamin - Kento, te quedas con Utahime para asistente... ajá.... bueno ¿Que te puedo decir? Algo me dice que me llevaré mejor con la nueva.... Noooo, no tiene nada que ver qué sea una omega - Colgó satisfecha el teléfono, Nanamin apenas y se quejo, Utahime era eficiente pero no le agradaba lo suficiente como para conservarla.
La hora del almuerzo termino, regreso a su oficina y continuo con su aburrido día. La lombriz de algo dulce la atacó unas horas más tarde y viendo que no terminarían el informe a tiempo, llamo a su linda asistente.
- ¿Que se le ofrece Satoru? - Cuestionó la pelirrosa.
- Algo dulce ¿Puedes mandar a traer algunos postres y café? La noche será larga -
- ¿Se quedará más tiempo? -
- Si, no terminaré a tiempo si me voy a casa - Satoru no aparto la mirada de los documentos que tenía al frente y tecleaba en su máquina sin necesidad de apartar su vista de las hojas de papel.
- Está bien - Yuuji salió de la oficina para cumplir la orden de su jefa.
¿Que hora era? ¿Las nueve? Satoru termino, se estiró en su asiento satisfecha por terminar con sus deberes, mañana tendría más tiempo libre. Debía prepararse para partir. Todo el piso debía estar vacío, hasta donde sabía, ella era la única que se había quedado tiempo extra. Alguien toco la puerta un par de veces sacándole un susto de muerte a la albina.
- ¿Quien es? - ¡¡Ay madre santa!! ¿Que tal si era un asaltante? Y si así fuera, era ridículo que le respondieran, se sintió muy tonta por preguntar, bueno, eso era lo que pasaba por sobrecalentar su cerebro.
- Soy Yuuji - Su alma regreso a su cuerpo aliviada.
- Pasa - La omega obedeció, llevaba una bolsita con dulces tradicionales - ¿Que haces todavía aquí Yuuji? -
- No me fui, no sabiendo que te quedarías - Dejo la bolsa en el escritorio - Así que te traje algo para cenar - Los dulces olían bien, pero no tan bien como Yuuji.... ese olor a fresa la estaba volviendo loca.
- Ya termine con el balance del mes - Satoru rodeo el escritorio, acercándose un poco a la chica - Pero no puedo negar que tengo apetito ¿Y tú Yuuji? -
- ¿Yo que? - Contestó con otra pregunta, claramente afectada por las feromonas de vainilla que desprendía Satoru.
- ¿Tienes apetito? - Satoru se aventuró a tomar un mechón de cabellos rosas.
- Yo... yo... traje esto para ti - Las feromonas de Satoru estaban nublado el juicio de la chica omega.
- Seguro que si - Le susurro al oído - Y no sabes cuántas ganas tengo de comerlo - Saco su lengua y comenzó a lamer el oído de Yuuji.
- Sa.... Satoru - Ronroneo la omega - Ahhh - Satoru comenzó a lamer su cuello cerca de sus glándulas de olor - No creo que debamos... - Yuuji intento apartar a la alfa, la verdad era que no utilizo la suficiente fuerza, era como si muy dentro de ella no quisiera hacerlo.
- Dime qué no quieres - Mordio levemente la piel a su alcance, provocándole una deliciosa sensación a la chica de cabellos rosas - Si me dices que no te gusto... me detendré - Los segundos pasaron y ningún sonido salió de los labios de la omega - Eso creí... eres mi chica - Tomo su rostro con una mano y unió sus labios. Que bien sabía y pensar que había esperado seis largos meses para poder probarlos.
Pronto la omega comenzó a corresponder deseosa por sumergirse en la nube de placer que amenazaba con consumirla. Negarlo ya no era un opción, Satoru se había metido a su cabeza y corazón desde el primer segundo en que entro a su oficina. Pensó que si mantenía la distancia podría evitar algún encuentro como el que se estaba desarrollando en ese momento. Sin embargo ya no podía luchar contra lo que sentía.
Se abrazo de su cuello, junto aún más sus cuerpos, acaricio los blancos cabellos que rozaban sus dedos y dejo que sus instintos tomaran el control.
- Eres mi alfa - Canturreaba llena de gozo.
- Eres mi chica - Reafirmó la alfa. La tomo de la cintura y la sentó en su escritorio - Ahora, se buena nena y dame mi cena - Desabotono su camisa y sus senos rebotaron libres de la tela. - Vamos Yuuji... muéstramelo todo - ¿Tal vez era el tono sensual de su voz? ¿O era porque ella también lo deseaba? No lo sabía, pero obedeció sin dudar y se quitó cada prenda de su cuerpo.
Si, la noche sería larga y tanto Yuuji como Satoru tendrían bastantes horas extras... explorando sus cuerpos y con algo de suerte, esa noche la linda alfa dejaría preñada a su omega.
Bueno ¿Que les pareció mi primer Yuri? La verdad estoy muy verde en este género (Me falta barrio) 😂😂😂 Pero hice lo mejor que pude y espero que fuera de tu agrado Lilium_VG Gracias por participar.
Si les gusto no olviden dejarme su estrella y bienvenido comentario. Nos leemos en mis otras historias.