El duque intocable

Summary

Al volver a abrir los ojos, se da cuenta de que está en el cuerpo de Takemichi Hanagaki, el antagonista de la novela que lo acompaño en sus últimos días de vida. Si llega a seguir lo mismos pasos que Takemichi, sabe que lo llevará rápidamente a una muerte segura. Debe alejarse de aquellos que en un futuro provocarán su muerte. ☾ Takeharem ☾ Sin copias ni adaptaciones ☾ Espero disfruten la historia

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

☆ ── ⁰⁰¹

─ ¡Muchas gracias! Vuelva pronto ─ dijo con entusiasmos el chico, mostrando una de sus mejores sonrisas que da a los clientes. Dando una pequeña reverencia, escucha el pequeño tintineo de la puerta, indicando que el hombre, que momentos antes estaba junto a él, se había retirado del local.


Al percatarse de que se quedó completamente solo en el lugar, su sonrisa se desvaneció, quedando en una simple y fina línea en sus labios. Sus ojos empezaron a divagar por el lugar, no hay gente en el local al ser altas horas de la noche, por lo que podía relajarse un poco antes de que llegue algún nuevo cliente o su compañero de trabajo.


Alza los brazos, estirándose para poder aliviar el leve dolor de espalda que estaba sintiendo al estar parado por varias horas. Mueve un poco la silla que está a su costado y se sienta. Da un suspiro, busca su celular en el bolsillo de su pantalón para sacarlo, lo prende para poder fijarse en la hora y ver cuánto le faltaba para poder retirarse del lugar.


No pudo evitar sonreír al ver que le faltaban menos de veinte minutos para largarse e ir con gran entusiasmo hasta su amado departamento. Al guardar su celular pudo escuchar de nuevo el tintineo en la puerta, alzó su mirada listo para saludar a un nuevo cliente. Pero en vez de ver a alguien completamente desconocido entrar al lugar, vio a su compañero de trabajo.


─ Oh, buenas noches Tsukishima ─ dice el chico, sonriendo mientras ve a su compañero caminar hasta el mostrador.


─ Buenas noches, Takemichi ─ dice con leve cansancio, se pueden notar las leves ojeras que empiezan a aparecer por debajo de sus ojos. ─ Odio el turno de noche ─ la frustración llegó a los oídos de Takemichi.


Solo sonríe, escuchando como su compañero se empieza a quejar por la mala distribución de los horarios que da su jefe y el poco pago que da por las horas de trabajo que hacen. El chico deja sus audífonos en el mostrador, sentándose en la silla donde minutos antes se encontraba Takemichi.


Después de colocarse su chaqueta y la bufanda para abrigarse del frío de la noche, Takemichi se despide de su compañero y sale del local.


Camina por las solitarias calles iluminadas por las luces artificiales de los postes. Su mirada se dirige lentamente hacia el cielo después de detenerse en una esquina, las estrellas no logran acompañar a la luna la noche de hoy, dejándola solitaria en lo alto del cielo.


El sonido de una notificación lo desconcertó por un momento, toma su celular y lo prende. Notado un par de notificaciones que no habia logrado revisar antes por la llegada de su compañero.


Un par de mensajes de WhatsApp que responderá cuando llegue a casa, algunos vídeos de YouTube y una notificación que llamo por completo su atención.


No puedo evitar sonreír y soltar un par de risitas de la emoción.


Después de tanto tiempo, su novela favorita por fin había actualizado.


'El despertar de la pasión' una novela de clasificación R, con una variedad de personajes masculinos que le encantaron y un bella protagonista que le había robado el corazón. Junto a unas cuantas escenas que le hacían sentir nervioso y lo hacían dejar de leer para poder pasar la pena del momento.


Una de la razones principales por las que leyó esta novela fue por un personaje en específico. El villano. Un chico que contaba con su mismo apellido y nombre, Hanagaki Takemichi. Alguien realmente desagradable para la alta sociedad y que había ganado el odio de mucha gente por culpa de sus acciones hacia los demás y las constantes súplicas por salir con la protagonista. Pero para él, el villano era una pobre alma que había sufrido por culpa de la gente.


Él no creía que todo hubiera sido culpa del chico, quizás, si lo hubieran tratado mejor, él no hubiera sido aquella persona tan desagradable.


Dio un suspiro, aprieta la notificación para llevarlo rápidamente a la app, cargando rápidamente la lectura y las imágenes.


Empieza cruzar la calle al notar de reojo el cambio de rojo a verde en el semáforo de transeúnte.


Una fuerte luz a su costado lo molesto por unos momentos, curioso mira su lado, pensando que vería a algún auto detenido que lo molestaba con las fuertes luces, pero grata fue su sorpresa y miedo al notar como un camión a gran velocidad se acerca por la calle.


La fuerte bocina y el brillo cegador de la luz del camión lo asustaron por completo.


Nunca imaginó que llegaría a morir de esta manera.


Al sentir el gran impacto del camión en su cuerpo, y en los pocos segundos en los que quedó con vida, solo una cosa había pasado por su cabeza antes de morir.


'¡Por favor, que no revisen mi celular!'


Rápidamente sus ojos se abrieron, levantándose y gritando por el miedo causado.


Sus manos temblaban y el sudor provocaba que la ropa se pegara pegajosa mente a su cuerpo.


─ ¿Qué fue...? ─ Su voz salía como un murmullo, no lograba comprender que es lo que había pasado.


¿Alguna clase de pesadilla?


No, se sintió tan real como para haber sido un sueño y en ningún momento recuerda haber llegado a salvo a su casa.


Aquel impacto se sintió tan doloroso, sintió como sus huesos se habían dislocado y el gran impacto que tuvo su cabeza al caer con fuerza al concreto le había dolido de una manera horrible.


Se abrazo a su mismo, tratando de relajarse y evitar seguir temblando.


Su vista se alza y rápidamente siente miedo al no comprender en donde se encuentra.


¿Qué es esta habitación?


Es demasiado grande, como alguna habitación VIP de un hotel altamente lujosa. Se siente fuera de lugar.


Se quita las mantas del cuerpo y se levanta de la amplia cama, camina por el lugar con cautela mientras mira a su alrededor con creciente asombro.


Todo se ve caro, fino y elegante.


Abre muebles tratando de entender en donde se encuentra, en los cajones encuentra ropa, libros, lápices un tanto extraños y piedras preciosas que van de distintos tamaños y colores.


Sin tocar nada, se dirige al último mueble que no reviso, el tocador. Donde se encuentra en perfectas condiciones y ordenados por tamaño, una pequeña cantidad de maquillaje.


Abre los pequeños cajones, notando que se encuentran con cajitas de madera y en el interior de estas se encuentran un par de joyas un tanto extrañas.


Frustrado, vuelve a guardar las cajas, cerrando con algo de fuerza el cajón provocando que este mismo se moviera y chocará con la pared.


Alza su mirada, viendo su figura en el espejo y siente asombro y curiosidad por todo esto.


─ ¿Qué carajos? ─ sus manos pasan por su cara, cosa que él hacia es replicada por la figura en el espejo.


Ese chico que está frente suyo es él.


Aquel chico de rubios y ondulados cabellos, con unos ojos tan azules como el mismo cielo, es él.


Ese chico, es él...


ES ÉL.


No puede ser posible.


Ese chico, ese chico... Es el villano de su novela favorita.


Y el tan solo recordar de a quién pertenece este cuerpo que está poseyendo. Un fuerte dolor llegó su cabeza, donde varios recuerdos llegaron como alguna clase de película antigua. Recuerdos que pertenecen al propietario de este cuerpo.


─ No puede ser... Esto debe ser un sueño, alguna clase de pesadilla ─


Takemichi no lograba comprender nada, él no debería de estar aquí.


Él debería estar... Muerto.


Muerto.


Unos golpes en la puerta lo hizo sobresaltar, con miedo y rapidez se dirige hasta la amplia cama. Se acuesta y con vacilación dice un fuerte pase.


La puerta fue abierta de par en par, mostrando a dos mucamas perfectamente ordenadas y rectas, dan una reverencia hacia el joven mientras dicen un buenos días.


Una de ellas se dirige hacia él, mientras la otra camina hacia una puerta y entra a una habitación distinta. No se había dado cuenta de aquella puerta hasta ahora.


─ Joven Hanagaki, no esperaba verlo despierto tan temprano ─ dice una de ellas, sonriendo y ayudándolo a salir de la cama.


─ No pensé que fuera tan temprano ─ dice nervioso, tratando de no ver mucho a la chica y notará su miedo.


La mucama lo mira, analizándolo y mirándolo con detalle hasta que decide hablar.


─ ¿Tuvo una pesadilla? Se ve un poco mal joven Hanagaki ─ dice ella, haciendo que se vuelva a sentir en la cama para evitar alguna caída imprevista.


Se acerca a un gran armario y empieza a sacar un par de prendas.


─ Le dije que no debía quedarse despierto hasta tan tarde ─ mirando un par de ropa, algunas las dobla y las vuelve a guardar en el armario.


Dejando la ropa que se colocará Takemichi ya lista, la toma en sus manos.


─ Hoy llegaron unas hierbas que seguro lo ayudarán a relajarse ─ sonríe feliz, la mucama que había entrado antes a la otra habitación salió diciéndole a Remi de que la bañera está lista para el joven Hanagaki.


Remi asiente, dándole la ropa a la otra mucama para ir con Takemichi y ayudarlo a levantarse e ir a paso tranquilos hasta la habitación de baño.


Al llegar, Takemichi fue despojado de su pijama, causándole vergüenza al ser visto por ambas mujeres.


Entra rápidamente a la bañera, tratando de decirles a ambas chicas que no es necesario que lo bañen, él puede hacerlo solo sin ayuda. Remi solo lo ignora, diciendo que no puede permitir que alguien como el joven Hanagaki se bañé solo sin su ayuda. En especial si se siente tan cansado y en mal estado por haberse quedado despierto hasta tan tarde.


Takemichi no pudo replicar más, no importaba que dijera, ambas chicas no lo dejarán solo por más que lo intente.


Después de unos minutos de baño, donde su cabello fue suavemente masajeado por las finas manos de Remi y sus brazos y piernas fueron limpiados con delicadeza por Amai. Takemichi fue vestido con ropas que nunca imaginó que llegaría a ocupar.


─ El joven Hanagaki se ve demasiado bello ─ dice con suavidad Amai, mirando con admiración al joven chico al que trabaja.


Remi solo asentía, contenta por ver al joven chico.


Después de estar todo arreglado, ambas mucamas se despidieron de Takemichi, dándole una reverencia y siendo Remi quien le dice que en unos minutos su desayuno será entregado a su habitación.


Al ya estar completamente solo, Takemichi camina hasta la cama, tirándose en la comodidad de esta misma. Y sin esperar no un segundo, empieza a gritar, revolcándose en la cama y dando leves patadas.


─ ¡¿Qué está pasando?! ¡¡No logro entender nada!! ─


No puede evitar llorar ante toda esta situación, ¿Como logro llegar a este lugar?


Al tratar de relajarse un poco, piensa en todo lo sucedido en la novela. El como Takemichi fue despreciado por todos, siendo asesinado por el harem de la protagonista al intentar asesinar a la chica.


─ No pienso morir de nuevo... ─ sus ojos demuestran la gran determinación que siente en estos momentos.


Sabe que ocurría en la novela, sabré todo lo que pasará, lo que dirán y lo que piensan. Puedo cambiarlo.


¡Él puede cambiar ese final!








Reescrito.