Entre la Espada y la Pared

Summary

— ♤ — Donde el patriarca del clan vampiro del sur, Taehyung, esperaba a su amado de una pequeña guerra en el norte sin tener previsto que la salud de su pareja se vería perjudicada por ciertos motivos. — ♤ — Esta es una historia donde se mezcla el mundo omegaverse y la fantasía. Taehyung es el rey del clan Nevada mientras que Jungkook es un gran general de batalla. > Omegaverse > Romance > Taekook (Th Top ; Jk bottom) > Drama > Gay Si no te gusta este contenido, porfa no denuncies y ve a leer una cosa más cómoda para vos. No permito adaptaciones sin antes que se charle conmigo y llegar a un acuerdo, ya que esta es una obra original mía. — ♤ —

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Chapters
1
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n/a
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16+

Entre la Espada y la Pared.

El viaje tomó un par de horas, de las cuales el rey de los vampiros estaba más ansioso de lo usual. Sus ojos de un color rubí intenso estaban abiertos, su respiración errática y su cuerpo tembloroso por la ira y el miedo era lo que podían notarse en la carrosa.



Era el único momento donde podía dejarse llevar por sus emociones sin tener que jugar al papel de líder y donde sus enemigos no podían ver su momento de debilidad.



¿Que había pasado? ¿A que se debía esos nervios? En todos sus siglos como patriarca del clan Nevada siempre había sido frío, sádico y un perfecto villano para cuentos fantásticos. En su corazón no había espacio para el amor, eso hasta que conoció al general Jeon.



El era uno de los tantos humanos criados bajo sus garras, fue un guerrero fiel a su soberano y su pueblo. Su cuerpo fuerte y músculoso llamaba la atención, en un lugar de albinos o personas rubias, el destacó por su pelo azabache y ojos tan oscuros como la noche. Con una piel pálida pero llena de vida, todo lo contrario a su amo.


Taehyung siempre lo tuvo en la mira, era un muchacho hermoso y tierno, a veces lo espiaba para verlo mirar el horizonte y escucharlo cantar hermosas melodías durante la noche.



Un día caminando por los pasillos un olor exquisito llegó a sus fosas nasales, frutos rojos. Demonios, ese aroma lo mareó de manera colosal y directamente fue hacia su dirección.



Lo que se había encontrado era a un hermoso omega azabache tapándose con su túnica, con sus ojos llorosos, temblando y totalmente acalorado. Su lindo general Jeon Jungkook no era un humano común, era un precioso omega.



Esa noche ninguno se resistió, fundieron sus cuerpos en el abrazador calor de la pasión durante esos días fríos y llenos de nieve. Ambos tenían una atracción que no evitaron y comenzaron una historia de amor poco común, pero bien recibida para el clan.



Una pareja fuerte que le vendría bien para la seguridad del reino. Pasó el tiempo, cinco años de relación en donde ninguno dejó su cargo, Jungkook como general del ejército y Taehyung como un perfecto líder.



— Taehyung tengo que irme, debes dejar de evitarme cada vez que tengo que salir a luchar. — Era de noche, faltaban minutos para que Jungkook viajará hacia el campo de batalla y el menor no quería partir sin despedirse de su amado.



— Sabes perfectamente que no me gusta esto, no le veo divertido desobedecer una orden de tu amo y que te quedes acá conmigo.. — La rabia no lo dejaba pensar, hablaba con bronca y en lo más profundo de su corazón, un miedo lo azotaba horriblemente.



— Deja de decir estupideces, detesto cuando te pones así. Desde que te acostaste conmigo te dije que seríamos iguales, debo cumplir con mi deber! —


— ¡TU DEBER ES ESTAR CONMIGO! —


— ¡AL IGUAL QUE VOS! — ambos se quedaron callados, con sus respiraciones agitadas y sus seños visiblemente fruncidos. — ..Si llego a morir te vas a arrepentir de.. de no darme un buen abrazo antes de irme. — Jungkook cambio su expresión, el dolor en su mirada era evidente, necesitaba a su pareja.



— Vete, se hace tarde. Cuando vuelvas hablamos de esto. — Gruñó para si mismo dándole la vuelta a su pareja. El contrario salió de la habitación dejando su aroma agrio en esta, Taehyung sólo miraba el fuego, arrepentido de tratar mal a su pareja.







— ♤ —







Pasaron tres meses, tres meses en donde todas las actividades requeridas salían como se esperaban. En su despacho se encontraba firmando y leyendo documentos hasta que su asistente entra rápidamente.



— Señor, tengo noticias sobre la guerra de los límites entre nosotros y el clan del norte. — El chico, visiblemente nervioso miraba a su jefe, quien levantó la vista rápidamente para darle su total atención. — Hemos salido victoriosos señor, nuevas tierras a su disposición junto con sus recursos y ciudadanos para servirle.. —



Taehyung dió un suspiro — Bien, preparen todo para la llegada de Jungkook, fue una expedición larga y quiero que cuando llegue este lo más cómodo posible. —



— Señor... Me temo que no será posible... — El menor bajó la cabeza al sentir la penetrante mirada de su jefe, el ambiente se había vuelto pesado y el tiempo se había vuelto más lento.



— Explícate. Ahora. — Su voz se hizo más grave, temblorosa pero llenas de temor y dudas ¿Por qué su omega no podría venir? ¿Acaso tenía otros asuntos que atender? ¿Una guerrilla en el medio donde tenía que defender sus tierras recién adquiridas?



— ..El señor Jungkook fue herido de gravedad... Se encuentra en cama muy débil, no puede moverse de su lugar y los médicos esperan que.. fallezca pronto. —



"Si llego a morir te vas a arrepentir de.. de no darme un buen abrazo antes de irme." ¿Acaso esta era una cruel broma del destino? Debía serlo, su omega debía estar bien, a salvo y volviendo a donde pertenecía. A su lado.



Jungkook, Jungkook, Jungkook. Su cabeza no dejaba de pensar en él, en sus ojos, en su perfume, su cuerpo, su voz, manos, boca... El amor de su vida estaba en camilla luchando por su vida.



"Vete, se hace tarde. Cuando vuelvas hablamos de esto" ¿Y si su hermoso amado no volvía? ¿Por qué tuvo que hacerlo sentir mal en su posible último encuentro? ¿Acaso su idiotez iba tan lejos?



—Señor, rápido. Hemos llegado. — El viaje en su cabeza fue detenido, estaba a pocos metros de ver a su querido y tierno omega. El viaje había durado un día entero y tenía la esperanza de ver a su Jungkookie.



Al bajarse notó muchas tiendas, donde estaban los guerreros curando sus heridas, otras donde atendían y arreglaban sus armas y otras donde eran depósitos de cuerpos.



Fue a la enfermería y lo que vio dejó su mundo destrozado. Su pequeño omega musculoso de piel brillante se encontraba en la camilla, pálido y más delgado. Sólo habían sido tres meses, tres meses donde no podía reconocer a su pareja.



— Tete.. — Se miraron a los ojos por primera vez, el azabache tenía una mirada cansada y demacrada, sus brillantes esferas se encontraban agotadas.



— M-mi amor.. — El vampiro fue rápido hacia Jungkook, se arrodilló en el suelo y tomó la mano del menor. — D-dios.. dios no ¿Que pasó? — Taehyung acariciaba el seco y sucio pelo del guerrero, parte de su cabeza estaba vendada al igual que su cuerpo, este estaba tapado con varias sábanas para evitar el frío.



— El tiempo siempre estuvo de mi lado, mejoraba antes de pisar nuestras tierras. No es de mi agrado que me veas así. — Suspiró dando a entender su pena en estos momentos. — ¿Qué te dijeron sobre mi salud? —



Era notorio el comportamiento del contrario, ojos rojos e hinchados por llorar. El rubio siempre se mostraba fuerte ante los demás, pero escuchar la noticia de la inestable salud de su pareja y la posible pérdida de este, fue la gota que derramó el vaso y provocó la ruptura de su poca estabilidad emocional.



— M-me comentaron que habías tenido una herida de g-gravedad, que lo más probable era que no sobrevivieras la noche. Estaba tan desesperado por venir y q-que tal vez.. — No quería ni pensar en la posibilidad, tal vez ese destino estaba vigente aunque sinceramente se lo había imaginado peor.



— Taehyung, la herida en mi pecho solo fue el detonante para que quede en reposo, tuve el riesgo... de morir en el campo de batalla. Afortunadamente otro soldado evitó que me dejaran en trozitos. — Jungkook empezó a reír divertido, a pesar de su cansancio aún podías notar el brillo en su voz.



Por otro lado Taehyung no se tomó con el mejor humor la broma de su amante. — A partir de hoy quiero que te retires de toda esta mierda. — Tosió un poco, trataba de ser empatico con su pareja y entender su situación. — Me gustaría que fuera permanente, pero por lo menos... — Las enormes y heladas manos del líder de la Nevada acariciaron las del contrario, que eran cálidas aún. — Solo por un tiempo, déjame cuidarte..



La mirada de Jungkook era seria, miraba al mayor con tonalidades de dudas. — Sabes... creo que tomaré tu recomendación, me tomaré un descanso por un tiempo. — apartó su mano derecha para llevarla su vientre.



— ¿De verdad? — La paz que sintió el rubio en su cuerpo fue inmediata, nunca fue fácil tocar ese tema para ambos pero le perturbaba el repentino cambio de comportamiento ¿Acaso este encuentro cercano con la muerte pudo hacerle entrar en razón? ¿Había sufrido un golpe en la cabeza tan fuerte que le cambió las ideas?



— Si, será lo mejor para nosotros y el cachorro. — Cómo un balde de agua fría Taehyung abrió los ojos en demasía, aún sin poder procesar con claridad las palabras de su omega. La única señal que llegó a través de sus ojos fue ver como Jungkook quitaba las pesadas sábanas de su torso para dejar visible un pequeño vientre abultado.



— A los pocos días de salir de nuestro hogar tuve náuseas y mareos. A los dos meses mi médico y otros omegas me comentaron la novedad, estaba en espera de dos meses en ese momento. — El omega estaba feliz, al final la batalla no lo había dejado en ese estado, si no la gestación de su hijo.



Taehyung subió a la cama rápidamente para abrazar al vientre de su pareja y poder acariciarlo por primera vez, la felicidad era tanta que un lago entero comenzó a desbordar de sus ojos.



El miedo era peor, ahora sabía que no solo la vida de su azabache pudo correr riesgo, si no la de su futuro bebé también. — Jungkook, maldita sea ¿Aún con nuestro hijo en vientre decidiste ir al campo de batalla? — El enojo fue palpable, al punto de sentarse en la cama y reprochar a su pareja.



— Tampoco soy tan estúpido Kim Taehyung, yo no soy tan idiota para dejar la vida de nuestro hijo a manos del espíritu santo. — El cómo pudo se sentó en la cama e inmediatamente cruzó sus brazos. — Fue una emboscada, ellos atacaron primero, tuvimos muchas bajas. Por mi parte entraron a mi tienda mientras unas amigas me preparaban un té. —



Para Jungkook era contar una chistosa anécdota, el ya estaba acostumbrado a la guerra y a la muerte en general pero para su amado, era otra historia.



Claro, Taehyung puede que le facinase dar muerte a sus enemigos, pero en esta ocasión su omega era protagonista.







— ♤ —








Ya era de noche, al día siguiente debían irse de vuelta a su hogar. Taehyung vigilaba al azabache mientras leeia un libro, la tormenta de nieve era brusca pero trataba de hacer que dentro de la casa improvisada de tela estuviera cálido. El a ser un vampiro no le afectaba demasiado el frío, pero debía mantener a su futuro prometido caliente.



Le pidió a los enfermeros que le prestaran libros de paternidad y de salud para omegas en estado, debía documentarse bien y llevar un trabajo de investigación. No sabía cual seria el resultado de mezclar dos especies completamente distintas y las consecuencias que esto podría traer a la vida de Jungkook.



Estaba emocionado por la idea de ser padre, pero la salud de su pareja, sus enemigos y sus cargos como líder pesaban en su cabeza. Esperaba tal vez tener la voluntad de convatir todos estos miedos.



Un vampiro no podía tener descendencia tan fácilmente, son seres con una vida similar a la eternidad y no pueden reproducirse como conejos. La biología vampirica era un misterio, pero a pesar de eso acá estaba, con una cría para futuro.



Tener un bebé vampiro es complicado, absorben mucho de su madre y si no se tiene cuidado las consecuencias podrían ser graves, lo sabe de primera mano desde que su tierno hermano menor nació.. solo quinientos años después de el.



Fue un infierno para toda la familia, más si venían de puras sangre como sus padres.



La documentación era importante, pero cuando vuelva al palacio se iba a encargar de ello, así que por ahora iba a tratar de mantener los detalles para el y Jungkook.



Faltaba mucho por recorrer, aun así iban a dar lo mejor de ellos... Y lo peor también si las cosas no salían como esperaba, el destino es traicionero pero el rey vampiro lo era más.