Si yo No me encuentro ahí [en pausa]

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Summary

Daniel es un adolescente normal, que tiene un secreto, ha estado enamorado de su mejor amiga desde hace años ¡acompañalo a reunir el coraje para declarar su amor!

Status
Ongoing
Chapters
15
Rating
3.8 4 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

Desde pequeño siempre escuche historias de increíbles princesas, algunas rescatadas por príncipes y otras que no necesitaban a uno después de todo podían hacerlo solas, en ambos casos las princesas eran hermosas, fuertes, valerosas y con ese increíble temple digno de admirar. Es por eso que en aquel día nublado creí ver a la princesa más hermosa de este y todos los demás universos, estaba sentada en aquella colina rodeada de mariposas viendo a la ciudad con sus hermosos ojos rojos, esos ojos asustados pero a la vez tan penetrantes que me hicieron sentir escalofríos, nunca olvidaré la sensación de cruzar nuestras miradas por primera vez.


–Mami ¿Sabías qué las princesas existen?—pregunté mientras me acomodaba en la cama—No lo sabía ¿Conociste alguna?— respondió mi madre acariciando mi cabeza—¡¡Sí!! hoy conocí a una hermosa princesa, es la más bella que existe, es tan linda que las mariposas volaban a su alrededor y se paraban en su pelo y nariz— exclamé emocionado

—¡¿Tan linda?!—contestó mi madre un poco asombrada—asentí con la cabeza—Mami, si la vuelvo a ver, intentaré acercarme a la hermosa princesa — dije entre bostezos


Así conocí por primera vez a mi mejor amiga y además, la persona de la que me enamoré, ojalá ella se diera cuenta, desde entonces ya han pasado años en los cuales han sucedido distintas situaciones en las que hemos forjado miles de recuerdos juntos y años en los que he estado a su lado enamorándome cada día más; al menos si ella lo nota y me rechaza dolería menos, pero ella no se ha dado cuenta — JO ¡¿POR QUÉ NO LO NOTAS?!—Exclamé


—¿Qué cosa no he notado?— Preguntó con ese lindo tono de voz


—Lo… (mucho que me gustas) enana que estás— respondí antes de decir lo que verdaderamente pienso, espero en algún momento poder expresar mis sentimientos, pero hasta entonces seré el mejor amigo que ella pueda tener


—No soy pequeña, tú creciste muy rápido— dijo ladeando la cabeza mientras me miraba directamente a los ojos ¿Qué habrá comido de pequeña para ser tan hermosa?


—bueno princesa, tienes razón— contesté con tono burlón mientras le acariciaba la cabeza


—Dan ¿Vamos a comer?— me preguntó, no puedo evitar pensar que según los Dramas ella me está invitando a salir, ojalá esto fuera un Drama


—Jo, mi linda princesa, sabía que me amas pero no creí que serias tan directa como para pedirme salir así—dije mientras le dedicaba una sonrisa, me encantaría que esta tonta broma se volviera realidad, pero eso no va a pasar, aún así es lindo soñar


—Deberías dejar de ver tantos Dramas, Dan—dijo mientras soltaba una pequeña risotada para luego sonreír relajadamente


—¿Qué dices? Para mí, ver dramas es tan importante como, ¡¡como los libros que leen los lectores!! ahora mismo por ejemplo, miles de lectores se están deleitando con historias de amores no correspondidos o romances de oficina, incluso con fanfics—exclamé algo indignado-


—tienes razón, por eso hacemos un buen dúo—respondió entre risas


—Asentí con la cabeza— Nosotros hacemos la mejor pareja— le respondí mirando a otro lado para ocultar mi expresión


—Bueno, vamos a comer— dijo mientras comenzaba a caminar y yo iba como siempre, siguiendo cada uno de sus pasos.


Sinceramente nunca me ha molestado esperar tanto tiempo a Jo, porque todo mi tiempo está a su disposición, lo que me molesta es no tener el coraje de poder decirle lo que siento. Podría recibir una puñalada en el abdomen o en el estómago con tal de protegerla, pelearía con cientos, no, miles en su nombre pero aún así, a la hora de expresar mis sentimientos quedo en blanco y me congelo. Así que aprendí a vivir de esta forma, me mantendré a su lado siempre y si ella no me elige, me dolerá ¡¡obviamente me dolerá!! pero seguiré de su lado, como le prometí cuando éramos niños, tomaré su mano sin importar las circunstancias y no la abandonaré. Si ella se casa, la acompañaré hasta el altar, aunque me duela estaré ahí para ella, pero, me encantaría que ella me considerara como su acompañante en el altar y quisiera compartir anillos conmigo, que sueño más tonto.



Algunas veces pienso que sería triste si alguien se entretuviera con mi historia de amor no correspondido pero si alguien por alguna razón leyera este libro (Aunque lo dudo porque me encargaré de escoger un buen lugar para ocultarlo) quisiera explicar como luce Jo, la describiría como una persona tranquila, con unos ojos tan penetrantes y de color rojo como si fueran dos rubíes, tiene el pelo corto y de color negro pero se deja dos mechones largos, esos mechones son blancos y los tiene desde nacimieto, tiende a vestirse con ropa más cómoda y por eso no utiliza vestidos (le resultan muy incomodos). Ella no sabe expresar muy bien sus sentimientos, debido a su pasado, incluso hubo un tiempo en el que ella no sonreía, de todos modos no voy a indagar mucho en eso porque yo no soy nadie para contar su historia, prefiere mil veces los días templados y cuando se queda quieta en un lugar se rodea de mariposas —incluso los insectos reconocen su belleza— sus labios tienen un tono rosa natural que se complementa con su piel blanca, mientras que sus mejillas y nariz se ponen rojas con el frío, cuando algo le da vergüenza sus oídos se enrojecen; una vez le mencione eso y comenzó a cubrir sus oídos, pero le dije que no era necesario esconder una cualidad tan linda, ama los libros desde que tengo memoria, recuerdo que en los descansos íbamos a la biblioteca y mientras ella leía yo descansaba a su lado, la mayor parte del tiempo me relajaba tanto que dormía durante todo el receso y al final ella me despertaba para regresar a la clase, prefiere el chocolate blanco, siempre es puntual porque no le gusta dejar esperando a los demás, nunca se olvida de los cumpleaños de sus amigos —eso es algo que de verdad admiro de ella—desde pequeña le encantan los gatos pero aún así su animal favorito son los perros Golden retriever, cuando le regalan algo le tienen que quitar todas las etiquetas con el precio porque no le gusta saber cuanto gastaron en ella, la madre de Jo es muy parecida a ella, su madre es una de las personas más geniales que he conocido y nos llevamos genial, Jo y yo crecimos juntos porque somos vecinos (aunque cuando nos conocimos no lo eramos), ambos tenemos muchos amigos desde la básica, algunos de ellos son muy tranquilos, mientras que los otros parecen torbellinos o incluso chihuahuas rabiosos pero eso es lo lindo de nuestro grupo, su pelicula favorita es “Son como niños” una película muy cómica y la fuimos a ver juntos al cine, su color favorito es el Azul (casualmente es el color de mi pelo y ojos) támbien se le da muy bien dibujar pero no es muy buena para los deportes. Amo el pasado, presente y el futuro de Jo (no importa si yo no me encuentro ahí) ella es de las cosas que más me interesan, La amo desde el primer momento en que la ví, agregaría más cosas a la lista pero sería demasiado extensa y me da miedo que se lleguen a enamorar de ella (sería otro obstáculo que atravesar y ya tengo demasiados).


—Dan— dijo mientras me miraba un poco preocupada


—¿si?— le respondí rápidamente ocultando mi cuaderno


—es que frunciste el ceño ¿hay algo qué te molesta o simplemente no te gustó la comida?— dijo con una mirada de duda


—oh, perdón estaba pensando ¿Qué tienes que hacer hoy?— le pregunté para cambiar de tema


—Luego de clases iré a casa porque aún no comienza el taller de artes— me explicó mientras miraba y jugueteaba con su comida


—si quieres te acompaño a la parada de autobús ¿te parece?— le sonreí mientras esperaba su respuesta


—Pero hoy tienes practica— me dijo mirándome a los ojos


—Da igual, puedo llegar más tarde— respondí mientras apoyaba mi cabeza en mi mano para descansar un poco


—Pero están a punto de tener un partido—argumentó


—Cariño, prefiero mil veces acompañarte a ti que estar pateando una pelota por horas ¿entiendes princesa?— le contesté sonriendo— nada de lo que dije era mentira, prefiero estar a su lado y perder una práctica que dejarla por una estúpida pelota—


—de verdad… no has cambiado nada, sigues igual que cuando te conocí y eso es algo que me encanta de tí—sonrió mientras apartaba su plato y cruzaba sus brazos sobre la mesa para utilizarlos de almohada


—Sí sigues diciendo eso lo voy a tomar como una confesión— bromee mientras le acariciaba la cabeza, cada que dice algo como eso siento un pequeño infarto pero a la vez mi estómago se inunda de esas mariposas que no dejan de revolotear sin importar qué, supongo que en algún momento esas mariposas se volverán flores y por la cantidad de pétalos moriré ahogado, esa es la sentencia del amor no correspondido.


—En ese caso, me encantaría que… me acompañaras Dan— susurró mientras cerraba los ojos para tomar una pequeña siesta


—Entonces está decidido princesa, duerme bien— musité para no despertarla, cuando acariciaba su cabeza noté como los rayos del sol pintaban sus pálidas mejillas de un tono cálido, mientras ella descansaba yo simplemente pensaba, en nuestro pasado y por su puesto en lo que nos depara el futuro, pero por más que lo piense no logro dejar esta sensación de lado, y ese vacío que se extiende en mi pecho que termina convirtiéndose en un doloroso nudo en la garganta que me cuesta controlar, me dice que tarde o temprano nos tendremos que separar, espero que esta sensación solo sea eso y no se convierte en nuestro destino. El timbre comenzó a sonar y eso me separó de mis pensamientos, me levanté y toqué suavemente su mejilla sonrojada para que dejara el reino de los sueños, tras pronunciar un pequeño quejido y abrir los ojos, ella se sentó pero continuaba algo adormilada.


—Si quieres te cargo hasta la sala— le ofrecí esperando el inminente rechazo pero para mi sorpresa ella simplemente me regaló una sonrisa y exclamó —¡¡Ya no te puedes retractar!! un caballero no hace eso Dan—se burló con una risa tranquila pero a la vez somnolienta, verla tan dormida no es normal, este será un lindo recuerdo.


—¿¿A caballito o como… recién casados??—le pregunté disminuyendo la voz al final de la pregunta mientras miraba al piso intentando calmar mi corazón, nunca creí que hacer una pregunta me daría tanta vergüenza.


—recién casados— contestó mientras cruzaba sus brazos alrededor de mi cuello, entonces con una maniobra rápida la levanté en mis brazos evitando pensar, así por lo menos sobreviviría al paro cardiaco, pero no importó que tan rápido la levanté, mi corazón de todos modos iba más rápido que un tren bala, cerré los ojos y entré en pánico al pensar que ella escucharía mis latidos y notaría mi más grande secreto, para mi sorpresa al abrir mis ojos nuevamente esperando encontrarme con su mirada, lo único que encontré fue a mi amada durmiendo tranquilamente en mis brazos ¿Para las chicas esto es normal o simplemente lo hacen con personas que sean de su completa confianza?—me pregunté—ojalá lo hagan solo con gente de confianza de lo contrario sería muy peligroso, da igual, voy a memorizar cada parte de este momento y lo dibujaré en mi libro llegando a casa.



Anónimo 1:

¿¿Por qué él no se fija en mí??