Primera parte 🦋
Louis aparcó su charger 70 negro en el estacionamiento de la universidad y apagó el motor antes de tomar su mochila del asiento del copiloto y bajó colgándosela al hombro. Caminó hacia la banqueta, mientras se guardaba las llaves en el bolsillo delantero de sus jeans, dirigiéndose hacia las escaleras y las subió sin prisas siguiendo a la corriente de estudiantes que iban entre pláticas y gritos, gritos que le producían dolor de cabeza y le provocaba querer golpear a unos cuantos para que se dejaran de idioteces, eran jóvenes adultos por Dios, deberían dejar de comportarse como unos bebitos de primaria. Él no era del tipo escandaloso, le encantaba la fiesta y no era un santo ni mucho menos, pero la seriedad era una de las cosas que lo caracterizaban, era un buen tipo pero no soportaba las estupideces, de nadie, y si se metían con él podría llegar a ser el peor de los malditos.
Rodando los ojos al escuchar a un tipo musculoso alardear con sus amigos que había bebido tanto que no recordaba lo que había pasado la noche de la fiesta, terminó de subir las escaleras y se encaminó hacia las enormes puertas dobles. Sólo los idiotas alardean por cosas como esas, pensó el castaño mientras empujaba una de las puertas y entró; apostaba a que sólo había bebido un par de cervezas y un shot de tequila antes de caer como un bebé. Soltó una baja risa y se dirigió hacia la dirección en busca de sus horarios.
Al llegar a la puerta de madera con ventana de vidrio ahumado en el cual citaba con letras negras “Principal”, tocó un par de veces y esperó antes de que le dieran el paso.
─Buenos días cielo, ¿en qué puedo ayudarte?─le saludó una mujer de mediana edad, llevaba unos lentes de pasta negra, pequeños y cuadrados, su cabello era de un tono rojizo intenso, claramente artificial, y le dedicó una suave sonrisa.
─Buenos días─respondió Louis con tono amable pero expresión seria─. Soy un nuevo estudiante, Louis Tomlinson─dijo después.
─Oh claro, espera un segundo─dijo la mujer mayor antes de rebuscar entre unos papeles que se encontraban en el mueble de madera a su lado─. Aquí tienes, tus horarios, número de casillero y combinación─le extendió un trozo de papel rectangular, no más grande de diez por cinco.
─Gracias─murmuró el castaño al tiempo en que lo tomaba.
─De nada, cielo que tengas un buen día─dijo la mujer sin dejar de sonreír. Tal vez le pagan por ello, pensó Louis con burla.
─Igualmente, con permiso─respondió el chico dedicándole una casi imperceptible y corta sonrisa antes de salir de la oficina.
Avanzó por el pasillo volviendo sobre sus pasos hasta llegar nuevamente al área de casilleros y revisó el papel, el suyo era el 36 a la derecha, así que prestó atención y revisó minuciosamente, dándose cuenta de que no estaba muy lejos puesto que se encontraba parado frente al número 40. Siguió avanzando unos cuantos pasos más hasta que dio con el suyo y se acercó, notando que un par de chicos estaban allí platicando, uno de ellos tenía abierta la puerta del casillero al lado del suyo.
Sin prestar realmente atención, miró la combinación del candado escrita con una bonita y prolija letra en tinta negra debajo de sus horarios, giró la pequeña perilla introduciendo los números 1732 y abrió el candado para posteriormente abrir la puerta. Revisó sus horarios a continuación, cerciorándose de que ese día tenía sólo cuatro clases, Anatomía Humana, Patología General y Sistemática, Neurología y Psiquiatría, así que sacó los libros que no necesitaría, quedándose el único blog de notas que pensaba usar para todas sus anotaciones y los guardó en el casillero antes de volverlo a cerrar.
Justo en el momento en que se dio la vuelta dispuesto a buscar el aula de Anatomía Humana, algo captó por completo toda su atención─y no sólo la suya, sino también de los demás chicos que estaban allí─, manteniéndolo clavado en su sitio. Un chico inmensamente hermoso y endemoniadamente sexy venía acercándose por el pasillo, tenía unos bonitos y largos rizos color chocolate que caían graciosamente sobre sus hombros, enmarcando aquel precioso rostro de ángel y dulces rasgos, labios carnosos y rojizos, suaves mejillas rosadas y unos increíbles ojos esmeraldas. Su cuerpo lucía fantástico con la ropa que llevaba, un ajustado top con una chaqueta encima y una falda corta que dejaba a la vista unas torneadas y largas piernas. Era un sueño.
Y justo al pasar delante de él, un rico aroma a vainilla llenó el aire, entrando por sus fosas nasales deleitándolo aún más. Pero lo que causó un cortocircuito en su cerebro, fue cuando el chico rizado le miró y una casi imperceptible sonrisa le curvó los labios, fue sólo por un par de segundos antes de que siguiera con su camino, ignorando a todo el mundo a su alrededor. Los ojos de Louis se fueron con él, cayendo sobre aquel sensual contoneo de caderas y la forma en que su culo lucía, respingón y firme, le causaron profundas ganas de tomarlo entre sus manos y apretar con dureza. Jamás se había sentido de aquel modo con nadie y le resultaba casi perturbadora la sensación que le provocaba, no lo entendía.
Un fuerte carraspeo lo sacó de sus ensoñaciones y se giró, encontrándose con los dos chicos que él sinceramente creyó que ya se habían marchado mirándole.
─Encantador, ¿no es cierto?─inquirió uno de ellos, era de piel ligeramente morena, cabello negro azabache, lo llevaba rapado en la parte de abajo mientras que arriba estaba largo y peinado prolijamente en un alto tupé, sus ojos eran de un agradable color ámbar y sus facciones eran fuertes pero hermosas.
─¿Disculpa?─inquirió Louis confundido.
─Se refiere al chico rizado─respondió el segundo chico, a diferencia del otro éste tenía el cabello castaño y ligeramente largo, sus ojos eran mieles y tenía una ligera barba, era alto y muy musculoso, de piel clara.
─Oh sí, supongo─murmuró el ojiazul, echando un nuevo pero corto vistazo a sus espaldas por donde el chico se había marchado antes de volver su atención nuevamente hacia los otros dos.
─Es una joya pero está fuera de tus manos, hermano─dijo el chico moreno con media sonrisa.
─¿Quién lo dice?─inquirió Louis con el ceño fruncido, mirando al otro chico casi retador.
─Todo el mundo─habló esta vez el castaño.
─Y van a creerle a todo el mundo─dijo Louis rodando los ojos con expresión casi burlona─, además qué tiene todo esto que ver, yo ni siquiera estoy interesado.
─Por supuesto─se mofó el moreno.
─Ni siquiera me conoces, no puedes asegurarlo─retó Louis.
─Soy Zayn Malik y él es Liam Payne─se presentó a sí mismo y al otro chico al tiempo en que lo señalaba con un ademán de cabeza─, y todos están interesados─dijo después mientras volvía a sonreír.
─Claro, ustedes también─dijo el ojiazul con burla.
─Antes, ya no─dijo Liam.
─Y tú no nos has dicho cuál es tu nombre─secundó el moreno arqueando sus gruesas cejas.
─Louis Tomlinson─respondió esta vez con seriedad.
─Mucho gusto, Louis─sonrió Liam.
─Lo mismo─dijo Zayn.
─Igual─murmuró el ojiazul.
─¿Qué clase tienes ahora?─inquirió Zayn.
─Anatomía Humana.
─Oh que bien, nosotros también así que podemos ir juntos, vamos─sonrió el moreno antes de avanzar por el pasillo junto a Liam y Louis simplemente se encogió de hombros antes de seguirlos.
~•~
─Entonces, ¿por qué dicen que está fuera de mis manos?─inquirió Louis, estaban ya en la cafetería, mientras le dedicaba una fugaz mirada al rizado que se encontraba en una de las mesas del fondo junto a otras dos chicas y un chico, antes de mirar a sus compañeros. Vio a Zayn dedicarle una sonrisita burlona y el ojiazul simplemente bufó al tiempo en que rodaba los ojos.
─No que no te interesaba.
─Oh vamos, sólo responde.
El moreno soltó una baja risa y en lugar de responder siguió almorzando, así que el castaño miró a Liam y éste dejó su tenedor en la charola antes de responder.
─Porque es difícil, demasiado difícil─echó un rápido vistazo hacia donde el chico estaba y por inercia Louis lo hizo también antes de volver nuevamente su atención a Liam, que continuó hablando─. Nosotros no lo intentamos, pero vimos a varios hacerlo y ser rechazados.
─Uno de nuestros amigos lo hizo y bueno, el resto es historia─intervino Zayn luego de darle un trago a su jugo de naranja─. Lo curioso es que el chico es demasiado dulce, hasta cuando manda a la mierda a alguien─negó con la cabeza y soltó una baja risa.
─Puedes verlo caminar por allí, ignorando a todos, con ese aire de seguridad y expresión serena─secundó Liam─, y podrías pensar que es un egocéntrico presumido que sólo finge para llamar la atención, pero no es así─negó con la cabeza.
─La mayoría de las chicas lo odian, sobre todo las porristas─dijo esta vez Zayn─, siempre podrás escucharlas hablando de él, de lo altanero y zorra que es, pero él no tiene la culpa de que sus novios idiotas lo deseen y piensen en él mientras cogen con ellas.
─¡Zayn!─exclamó Liam como regaño.
─¿Qué?─rió el moreno─, si no es más que la verdad─se encogió de hombros─, escuchamos a Tyron confesárselo a Mark─recordó arqueando las cejas.
─Sí, pero no tienes porque andar diciéndolo así como si fuese cualquier cosa─gruñó Liam frunciendo el ceño.
─Eso es interesante─habló finalmente Louis, una pequeña sonrisita curvando apenas las comisuras de su boca.
─Ni lo dudes─asintió Zayn sin dejar de sonreír.
─¿Entonces nadie ha podido con él?─inquirió el ojiazul cada vez más interesado en el tema e intrigado con el chico rizado.
─Noup─negó Zayn─, aunque tuvo un par de novios, uno de ellos es nuestro compañero en el equipo de fútbol y el otro está en el equipo de basquetbol─recordó─, ambos unos completos idiotas, se la pasaban alardeando sobre lo bueno que es en la cama, lo increíblemente bien que luce desnudo y puras mierdas de esas y bueno, como imaginarás los rumores comenzaron a correr por toda la escuela, lo que provocó que se ganara una reputación y que todos comenzaran a abordarlo mientras se ganaba el odio de las chicas─guardó silencio por un instante─. Supongo que por eso ya no acepta a nadie─se encogió de hombros.
─Tal vez─murmuró Louis casi más para sí mismo.
─Es un buen chico─intervino Liam, llamando su atención─, es cierto que lo hemos tratado poco pero con eso es suficiente para darse cuenta de ello─hizo una pausa─, el otro chico que está en la mesa es novio de nuestro mejor amigo y créeme, si fuera la clase de persona que todos rumoran que es, no estaría ahora sentado allí.
─Y se llama Harry, por si quieres saber─dijo Zayn con una pequeña sonrisita cómplice.
Louis no dijo nada, pero el nombre del chico se quedó dando vueltas en su cabeza mientras volvía su mirada hacia donde él estaba, quien ahora también miraba en su dirección y al darse cuenta de que lo había notado regresó su atención hacia sus amigos.








