Customize readability
Aa

Control

Summary

Larry Stylinson | O.S. Harry creyó que fundar una empresa desde cero iba a ser su mayor problema, pero lo que no sabía era qué; no enamorarse de Louis Tomlinson sería el doble de complicado.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Parte única

"Tú eres el jefe, tú tienes el control"


[…]


Harry Styles siempre ha pensado que el reto más difícil en su vida, ha sido montar su empresa con ningún inversionista, todo con su propio trabajo, todo con su propio esfuerzo.


Pero ahora, ha llegado a la conclusión, de que no, hay una situación más difícil que esa.


Y es tratar de no enamorarse de Louis.


Todo comenzó en aquella fiesta sorpresa de cumpleaños, organizada por sus empleados, en donde después de que todos terminarán ebrios, tanto él como hasta los encargados de intendencia, Louis fuera el punto de su atención.


No puede quitar de su mente la forma en la que Louis bailó con él, o en como terminaron en su casa follando sobre el sofá la sala, para después tomar aire y seguir follando en su recámara.


Y desde ahí, las cosas siguieron pasando, muchos encuentros sexuales vinieron después, los dos follando en el auto, en la sala de juntas, un poco de manoseo en el elevador, el departamento del chico, su cocina y obviamente en la ducha, miles de veces en la ducha.


No sabe lo que pasa, y eso, lo aterra, nunca han salido a citas o algo por el estilo, de alguna manera siempre terminan enredados en sábanas.


Su vida cambió desde que lo conoció, era amante de su trabajo, hasta el punto en donde no hacía nada más.


Por el amor de Dios, tiene treinta años, y ha follando más veces en los últimos meses que en toda su etapa de universidad y preparatoria juntas.


Y todo gracias a él, con su carisma y coquetería mientras lo saluda en los pasillos, o la manera en cómo lo impulsa a salir de su zona de confort.


Se fumó un porro la semana pasada.


Si su madre se entera, no lo regañaría, se reiría de él a carcajadas.


Así que ahí está, en su oficina, observando el pequeño control en su mano.


No sabe cómo llegaron a eso, pero la adrenalina corre por sus venas, aún recuerda la apuesta de ayer antes de follar con Louis en su departamento.


“Si te corres antes, me dejarás atarte a la cama mientras me siento sobre tu cara y haces que me corra solo con tu lengua” sonrió deslizando el miembro de Harry en su agujero, “P-pero si tú ganas, llevaré un vibrador dentro de mí toda la jornada de trabajo, y solo tú podrás controlarlo”


Y así fue. A decir verdad, le infla el pecho saber exactamente como llegar al punto más débil y sensible de Louis.


Verlo correrse primero, solo le recordó lo excitante que sería observarlo contenerse en la oficina.


La puerta fue tocada dos veces antes de que Melissa, su secretaria, entrara.


“Señor, la junta comenzará en diez minutos” informó de pie frente a él.


Su vista verdosa seguía puesta en el control.


“¿Ya está Tomlinson en la sala de juntas?” cuestionó guardando el aparato en el bolsillo de su pantalón mientras se ponía de pie y acomodaba su saco.


“Sí, está ahí platicando con el nuevo encargado de ventas” asintió revisando la carpeta en sus manos.


La mandíbula del rizado se tensó y detuvo sus movimientos, llevó su mirada a Melissa.


“¿Qué sabes sobre el nuevo?” interrogó.


“Pues, lo que todos saben, él y Louis estudiaron juntos, pero cuando se graduaron, el nuevo se fue a una estadía en Europa, así que cuando regresó a Los Ángeles, volvieron a tener contacto y Louis le habló sobre el puesto vacante, siendo sincera no me sorprendería que fueran novios” aclaró.


Pasó una de sus manos por sus rizos cortos y asintió comprendiendo cada pedazo de la información que acaba de recibir.


Una de las cosas que le hizo saber lo interesado que estaba por el chico, fueron sus repentinos celos.


No celas a una persona que no te importa, y Louis le importa, más de lo que debería.


“Okey, cuando haya tiempo en mi agenda, programa una pequeña plática con el nuevo” ordenó.


La chica asintió y salió de la oficina.


Arregló su traje y el peso del aparato en su bolsillo le recordó todo lo que estaba pensando, por supuesto, antes de la breve interrupción.


Cruzó el umbral de su oficina y caminó por el pasillo hasta la sala de juntas, sabía que no era así toda la jornada de trabajo, pero le gustaba la reacción de sus empleados al verlo pasar, silencio y concentración máxima en sus deberes.


Saludó a algunos de los que pasaban por ahí y luego observó el interior de la sala de juntas a través de las paredes y puerta de cristal pulcramente limpio.


Aunque tratara de evitarlo, lo primero que sus ojos buscaban, era a aquel chico de veintitrés años que había puesto su vida de cabeza.


Y así como Melissa se lo había dicho, Louis hablaba animadamente con el nuevo.


Carraspeó y desabrochó los primeros botones de su camisa, no usaba corbatas, o bueno, no en la oficina.


En cuanto puso un pie dentro de la sala, todos guardaron silencio y ocuparon sus asientos, Louis frente a él, pero al otro extremo de la mesa, de punta a punta.


Sentía los ojos azules puestos en él, pero como recompensa a su orgullo, lo ignoró.


“Bien, si no estoy equivocado, el informe que veremos hoy es el del mes pasado, ya que nos atrasamos por las vacaciones de verano, ¿cierto?” preguntó posando su vista en los papeles frente a él.


De todas las doce voces a las que pudo haberles prestado atención, solo lo logró con una.


“Así es, señor” escuchó a Louis murmurar.


Siguió sin corresponderle la mirada.


“Okey, empezamos con el departamento de economía” ordenó y el encargado comenzó a explicar su reporte del mes.


Después de que el tipo llevara al menos unos diez minutos explicando detalladamente cada parte de su trabajo, decidió alzar la vista.


El ojiazul tenía puesta la mirada en Harry, sus ojos azules analizaban detalladamente el rostro del hombre fuerte y maduro frente a él, obviamente sin perder de vista la abertura en su camisa debajo del saco.


Podía ver claramente aquellas golondrinas que ya había tenido la oportunidad de visualizar más a fondo en todas las veces que terminaba con el rostro contra el pecho de su jefe, mientras se recuperaba de su orgasmo.


Estar con Harry no era algo que pudiera describir, la lujuria y el placer siempre estaban presentes, la comodidad también, se sentía con la confianza de pedir, rogar hasta obtener lo que quiere, todo esto sin se juzgado por lo que desea.


No estaba con él por interés, tenía sexo con Harry porque le gusta, y está más que atraído por el físico y personalidad de su jefe.


Lo supo desde que fue su primer día, tenía dos semanas en la empresa cuando fue invitado a la fiesta que se le estaba organizando al jefe, y supongamos que con varias cervezas encima, no pudo ocultar las ganas que tenía de ser acorralado por aquel alto, guapo, imponente, amable y carismático hombre.


Aunque fuera su jefe.


Tendría tiempo para arrepentirse después.


Pero sus jugadas no salieron como lo esperaba.


En su plan no estaba seguir frecuentando, obtener el número personal del mayor, enviarle fotos provocativas un sábado en la noche, tampoco tenía previsto terminar follando casi diario con él.


Y mucho, mucho, pero muchísimo menos, tener un vibrador en su agujero ahora mismo, que si no fuera ya algo importante, podía activarse sólo con uno de los dedos de Harry presionando el botón.


Por eso lo observaba, trataba de decirle que este no era el momento correcto, aunque una parte de él quisiera saber si el hombre maduro, serio y correcto con el que se acuesta, estaría dispuesto a hacer vibrar el aparato dentro de él.


Harry tenía el control, sólo él.


“En conclusión, los números hasta ese mes, aumentaron un veinte por ciento, una cifra muy buena para antes de las vacaciones” concluyó el hombre sacando al rizado de su trance.


“Me parece perfecto, Green, gracias por hacer tu trabajo como hasta ahora” lo felicitó y el hombre se sonrojó inevitablemente.


Louis rodó los ojos mientras observaba todo.


“Bien, sigamos, le toca al encargado de ventas” informó y llevó sus ojos esmeralda al nuevo.


“No tenemos informe, señor” confesó apenado.


El rizado frunció el ceño.


“¿Cómo? ¿No hay un informe de las ventas de hace casi dos meses?” cuestionó con el tono de voz un poco más severo.


Louis carraspeó antes de hablar.


“El antiguo encargado no dejó hecho el informe, y como el compañero es nuevo, apenas está comenzando a hacerlo” explicó con la mirada puesta en su jefe.


El rostro de Harry se hizo inexpresivo y asintió lentamente provocando un ambiente tenso en la sala.


“Tomlinson, le recomiendo que le entregue los cuarenta archivos a su compañero, alguien tiene que responderme por esa área” empezó y observó a Louis tragar saliva, “Y a usted, compañero, le doy la bienvenida a la empresa y espero tener buenos resultados de usted, no queremos que repita el mismo camino que el antiguo empleado” sonrió escuchando como los demás reían falsamente junto a él.


Louis frunció un poco el ceño sin despegar la vista de Harry, sabía lo que estaba haciendo, estaba tratando de intimidar a su amigo.


Era una pena que lo haya logrado.


“Entonces, si no hay nada en ventas, seguimos con la publicidad, adelante Louis” le dio la palabra, la sonrisa en su rostro hizo que el menor sintiera miedo por lo que podría pasar.


“Si, bueno, las últimas dos campañas fueron un éxito, se puede ver reflejado en los números que mencionaron anteriormente, junto con el departamento de creación, estamos realizando los primeros bocetos de la siguiente campaña, que esperamos poder lanzar a finales de este mes” explicó tratando de recuperar toda su seguridad.


“¿Tenemos patrocinadores nuevos?” interrumpió Harry.


Quitó su vista de los papeles y la llevó hasta su jefe, no sabía si llamarse brujo cuando sus predicciones acertaron.


Casi jadeó cuando el vibrador se encendió.


Respiró una, dos, tres veces antes de reunir su voz y responder.


“ S-si, pero nos negamos a trabajar con ellos, así como usted lo pidió… Señor” soltó.


“Bien” dijo sin más, invitándolo a seguir.


“S-se hizo la contratación de un nuevo fotógrafo y editor, también se están haciendo los castings para los modelos y se les notificará para el día de la valoración” se apresuró a hablar, pero cuando la vibración incrementó, se vió obligado a detenerse.


“¿Se encuentra bien, Tomlinson? Está sudando” preguntó el rizado, fingiendo total inocencia, como si su mano no estuviera sosteniendo un control debajo de la mesa.


Louis quiso asesinarlo.


Volvió a respirar profundamente y limpió el sudor en su frente.


“Sí…solo t-tengo calor” murmuró con las mejillas sonrojadas.


Y como si ya no bastara, Harry siguió burlándose de él.


“¿Calor con este clima?” soltó una risita de satisfacción.


El menor lo fulminó con la mirada mientras bajaba una de sus manos y apretaba su muslo tratando de contenerse, tenía miedo de que en el momento en el que hablara, alguno de sus gemidos se escapara.


Las vibraciones subieron un nivel más y ahora podía sentir su erección completamente erecta.


“Aguanto t-temperaturas alt…as” terminó mordiéndose la lengua ante el jadeo que quería exhalar.


“¿Estas seguro que estas bien? Te ves exaltado” habló el nuevo.


Iba a responder, pero Harry subió el nivel.


“Estoy seguro de que está bien, Louis es muy entregado a su trabajo, ¿Por qué no abre la ventana para ventilar un poco la sala?” habló su jefe por su cuenta, viendo al nuevo.


Si las miradas mataran, que en paz descanse Harry Styles.


El chico se puso de pie y abrió las ventanas mientras Louis y Harry tenían esta lucha de miradas en donde uno rogaba que se detuviera, y el otro disfrutaba del estado en el que puso al contrario.


“Puedes seguir, Louis” alentó.


El menor suspiró tratando de ignorar todas las reacciones de su cuerpo, pero literalmente, tenía un maldito vibrador estimulando su agujero.


Secó el sudor de su frente y bebió un poco de agua de su botella, observó a su jefe a los ojos buscando alguna manera de hacer que se detuviera.


Pero para Harry no fue suficiente, así que subió el nivel.


Carraspeó sintiendo las vibraciones en su punto dulce, apretó las piernas es un movimiento involuntario.


El rizado disfrutaba totalmente de la vista, verlo sonrojado y sudando era de sus cosas favoritas, pero a decir verdad, le ponía un poco molesto que todos ahí estuvieran viendo lo mismo que él.


Así que hizo lo que quería hacer desde el momento que vió a Louis.


“Señores, vamos a reanudar la junta mañana, que tengan buena tarde” anunció.


Todos asintieron y comenzaron a ponerse de pie, la sala se empezó a vaciar y él bajó la intensidad del vibrador hasta apagarlo.


Cuándo se quedaron solos, la mirada latente de Harry seguía sobre Louis, casi devorándolo.


Las juntas siempre eran grabadas, así que sabía que no podía hacer nada, mucho menos si las paredes eran de cristal.


“Tomlinson” llamó poniéndose de pie, ajustó su traje y guardó el control en su bolsillo.


“¿Si, señor?” casi gimió al levantarse.


Una sonrisa tiró de las comisuras de los labios de su jefe.


“Lo espero en mi oficina, aún queda un asunto que debemos resolver” expuso sin esperar respuesta.


Salió de la sala y se adentró al pasillo, escuchó una puerta cerrarse detrás de él y pasó una de sus manos por sus rizos cortos.


Observó a su secretaria de pie a un lado de su puerta.


“Señor, no pensé que volvería tan pronto” dijo parándose derecha y exagerando más su escote.


Gesto que pasó por desapercibido para el hombre.


Pero no para Louis, que rodó los ojos por quincuagésima vez en el día.


“Tendré una junta con Tomlinson, puedes retirarte si ya acabaste tus pendientes, Melissa” ordenó.


“Ah, Okey, señor” fingió una sonrisa antes de que Harry entrara a su oficina.


Su gesto se tensó cuando vió a Louis.


“Melissa, ¿Podrías conseguir algunas botellas de agua? Las pláticas con el señor Styles siempre me dejan muy sediento” fingió inocencia, observando como la chica apretaba los puños.


“Tomlinson” llamó Harry entre dientes, ocultando la diversión que en realidad sentía.


El menor sonrió arrogante a la secretaria y entró a la oficina.


Cerró la puerta y se recargó en esta, el ojiverde ya estaba detrás de su escritorio, de pie y sin saco, con las mangas desabotonadas y dobladas más arriba de sus muñecas.


No pudo evitar llevar su mirada azul a aquellas manos, más bien a sus dedos, que con sólo ellos había logrado ver estrellitas, magia.


El rizado comenzó a quitarse cada uno de sus anillos, sin prisa y sin quitar la mirada del cuerpo delgado y sexi enfundado en aquel traje.


“¿Qué tan importante es el tema que debemos hablar, jefe?” comenzó, quitándose el saco.


Harry negó con una sonrisa, ahí estaba esa parte de Louis que lo volvía loco.


Hacerse el inocente y desentendido, acompañado de coquetería, era su fuerte.


“Muy importante, Tomlinson” asintió, sacando el control de su bolsillo.


Encendió el vibrador y vió a Louis tomar su labio inferior entre sus dientes.


Sus mejillas recuperaron el color rojo que había perdido.


“¿S-sabía que se escucha muy caliente cuando me llama por mi apellido?” preguntó desabrochando su camisa color azul pastel.


No ocupaba corbatas, no en el trabajo.


“Me lo han dicho, varias veces” sonrió orgulloso.


El menor cerró los ojos y negó lentamente, con una sonrisa de labios húmedos.


“¿Está tratando de ponerme celoso?” cuestionó volviendo a verlo.


“Claro que no, usted puede sólo, ¿O me equivoco?” presionó uno de los botones del control.


El menor jadeó mientras se deshacía de su camisa y cinturón.


Respiró tratando de no perder la compostura.


“M-me está diciendo, ¿Qué el juego de intimidación a mi amigo, no fueron celos?”


El mayor soltó una risita mientras se desabotonaba el pantalón.


“Para que alguien pueda provocarme celos, tiene que ser mejor que yo, y digamos que aún no te rodea alguien así” confesó, el verde mínimamente presente en sus iris.


No quería decirlo, pero aquellas palabras lo calentaron más.


Bajó sus pantalones lentamente y reveló la pieza de bragas rojas que traía puestas.


Se quitó todo para solo quedar en ropa interior antes de acercarse al escritorio de su jefe.


“¿Está pendiente de quienes me rodean, Señor?”


“Más de lo que piensa” expuso, subiendo el nivel del vibrador.


Louis gimió teniendo un espasmo que le recorrió las piernas.


“¿Por…qué está tan lejos? ¿No estoy llamando lo suficiente su atención?” preguntó formando un puchero.


El mayor bajó sus pantalones y su erección fue notoria, debajo de su ropa interior.


A Louis se le hizo agua la boca.


Rodeó el escritorio y se recargó sobre este, frente al rizado.


“Todo se ve mejor desde aquí” sonrió, coqueto.


“¿Tú crees?” acarició con la yema de su dedo índice, la curva del hombro de Louis.


Sus clavículas.


Ya había tenido el placer de derramar su esperma sobre estas.


Y, Dios, aquella imagen viviría siempre en su cabeza.


“No lo creo, lo sé” asintió, llevando una de sus manos hasta acariciar sobre la tela, el miembro de Harry.


Este se acercó por más contacto, llevando sus labios al cuello del menor, dejando una marca roja casi llegando a sus clavículas.


“Ayer no llegaste, y siento que fue como una semana sin sexo” susurró perdiéndose en el aroma varonil y fuerte de su jefe.


“La junta se alargó mucho y mi madre quería que cenara con ella” explicó llevando sus manos la cintura del castaño.


A dónde pertenecían.


Apretó la piel debajo de sus palmas, suave y acaramelada.


“Tuve que desempolvar mis juguetes” murmuró llevando una de sus manos a la nuca del ojiverde, enterró sus dedos en los rizos cortos.


La imagen de un Louis saltando sobre un pene de plástico, en medio de su cama, gimiendo, era algo que no quería perderse.


Comenzó un camino de besos hasta la mandíbula del chico, bajó su agarre a las caderas de este, jugando con la pretina de las bragas.


“¿Fuiste duro contigo mismo?” preguntó alejándose un poco para observarlo.


El chiquillo humedeció sus labios.


“No tanto como tú lo eres conmigo, no hubo azotes, ni gruñidos, mucho menos la sensación de estar lleno” lo observó, ojos casi negros, “Lleno de ti”


Lo besó.


Un beso hambriento, porque no podía esperar más, estaba ahí frente a él, en bragas, con la carita inocente y contándole las cosas obscenas que hizo la noche de anterior.


Sus lenguas comenzaron una batalla por quien tendría el control, y la verdad es que no se sabía, ni ellos lo sabían, todo era fuerte, labios mordidos, saliva, gemidos ahogados y falta de oxígeno que los hacía separarse.


“Date la vuelta” ordenó quitándose la ropa interior, quedándose sólo con su camisa blanca.


El menor obedeció y se recostó sobre el escritorio, que no tenía muchos artículos sobre la madera, como si ya estuviera listo para lo que vendría.


El ojiverde deslizó delicadamente las bragas del chico, Louis siempre le advertía que fuera cuidadoso con ellas.

Sintió su polla saltar cuando vió el vibrador rosa llenando aquel sensible agujero.


Lo retiró lentamente y Louis murmuró algo que no entendió.


Lo observó, abierto para él.


Pasó la yema de su dedo por los bordes y el menor tembló curveando la espalda.


Abrió uno de sus cajones buscando un condón, pero una mano lo tomó de la muñeca.


“N-no ha habido nadie, después de ti” confesó.


Harry sintió satisfacción al escuchar aquello.


“¿Y tú?” volvió a hablar.


Sacó solo el lubricante, y cerró el cajón.


“Tampoco ha habido alguien” respondió.


Ni lo habrá…probablemente.


Louis solo pudo asentir, mientras sonreía, aunque Harry no pudiera verlo.

Sintió el líquido frío en su entrada y jadeó mordiéndose el labio.


Esparció el lubricante con sus dedos, antes de introducir uno lentamente, disfrutando de la sensación de estrechez.


“Harry” gimió agarrándose de la madera.

El mayor comenzó a dejar besos en sus espalda mientras su dedo entraba y salía lento y cuidadoso.


Olió la piel de Louis, como a lavanda, dulce pero no tan empalagante, la esencia perfecta.


Aumentó otro dígito y el castaño gimió su nombre otra vez.


Escucharlo hacerlo era muy satisfactorio, la forma en que salía de su boca solo lo incitaba a provocarlo una vez más.


Así que agregó otro dedo más y sus movimientos fueron más constantes.


“Mierda” exhaló sintiendo su punto débil ser rozado por los dedos del mayor. “Por favor” pidió con las mejillas rojas.


“¿Qué necesitas?” preguntó amasando uno de los glúteos redondos y firmes del chico.


“Azótame” rogó.


“Pueden escucharnos”


Negó.


“Tú eres el jefe, tú tienes el control”


Y de alguna manera, todas las dudas se olvidaron después de eso.


Su palma se estrelló contra el trasero de Louis, creando un sonido duro y dejando una marca rosada.


“Ah” tembló sintiendo sus ojos lagrimear.


La otra de sus mejillas fue azotada y el calor se extendió por rodó su cuerpo, mientras los dedos de Harry no dejaban de moverse.


“Por favor…fóllame…por favor”


Había escuchado a Louis rogar varias veces, pero cada que lo hacía lograba ponerlo de una manera indescriptible, su voz era rota y suplicaba tanto que la satisfacción al cumplir sus deseos, aumentaba.


“¿Estas seguro?” jugó con él.


“¡SÍ!...Mierda, sí… Por favor…” suplicó separando más las piernas.


Harry no pudo negarse a eso.


Sacó sus dedos del agujero del castaño, y esparció una buena cantidad de lubricante en su polla dura y goteante.


Frotó su glande contra la entrada de Louis y este se deshizo en espasmos.


“Harry…” suplicó echándose para atrás, restregando su trasero contra el miembro de su jefe.


“Shh… No seas impaciente” sonrió frotándose otra vez.


“Tú… Hijo de put—


No pudo terminar la frase, porque de una sola estocada, Harry lo llenó por completo.


“No uses tus malas palabras conmigo, Louis” lo retó, azotando su trasero.


El ojiazul se sentía lleno, muy lleno.


Que no supo de dónde sacó fuerzas para gemir, cuando el miembro del rizado salió por completo antes de volverlo a penetrar, profundamente.


“Joder” jadeó cuando las manos de su jefe se ciñeron en sus caderas.


Sabía que habrían marcas ahí después, pero le encantaba, le fascinaba ser marcado por Harry, con sus labios, con sus dedos, con sus azotes.


Le gustaba observarse frente al espejo y recordar como llegaron aquellas marcas a su piel.


“Quiero verte” ordenó saliendo de Louis para ayudarlo a girarse.


Cuándo estuvo sobre su espalda, el rizado tomó sus muslos y los colocó sobre su cadera, lo penetró sin perder tiempo.


Verlo, era aún mejor.


Podía perderse en cómo el menor cerraba sus ojos y abría la boca para dejar escapar aquellos sonidos que lo volvían loco.


O ver como ponía los ojos en blanco cada vez que su pene daba justo en su próstata.


Se inclinó y tomó uno de los pezones del chiquillo entre sus dientes, chupó escuchándolo gemir.


El ojiazul enredó sus dedos en el cabello de Harry y echó la cabeza hacia atrás mientras gemía obscenamente el nombre del dueño de la empresa, aquel que quincena tras quincena le pagaba un salario, aquél al que todos temían y respetaban, aún no puede creerse que sea la misma persona que lo folla de tal manera.


El sonido de sus pieles chocando, el sudor, lo caliente de la habitación, todo, lo hacía perderse dentro de las sensaciones del sexo.


Sus uñas arañaron sobre la tela de la espalda del rizado, mientras esté empujaba dentro suyo, con movimientos fuertes y certeros, golpeando su punto dulce en cada estocada.


El mayor se alejó y tomó en una de sus manos el vibrador, y en otra, el control.


Lo encendió y lo presionó en los testículos del chico mientras aumentaba el ritmo de sus penetraciones.


Louis no pudo abrir los ojos, simplemente se dejó llevar, gimiendo fuertemente mientras su mano se apretaba a la muñeca del rizado, enterrando las uñas en la piel pálida del hombre.


“Dios, si” gimió logrando abrir los párpados, a trajo del brazo al ojiverde y lo besó.


Lo besó mientras se entregaba a la sensación del clímax, dejando que su cuerpo se liberara, corriéndose sobre su abdomen entre gruñidos y mordidas.


Sus cuerpo tembló y su entrada se contrajo, llevando también al hombre dentro de él, al orgasmo.


Jadeó al sentirse tan lleno, llevó una de sus manos a su pelvis y pudo sentir al rizado dentro de él.


Era como ir en una montaña rusa, durante el sexo ibas subiendo hasta la sima, y el orgasmo era como caer desde allá, así se sentía, tan placentero, muy placentero, como la primera vez que lo hicieron.


El mayor se enterró en el cuello del chico, tratando de regular su respiración, todavía recuperándose, estar con Louis era así, adrenalina total, no había frenos, no los conocía, siempre era todo o nada.


“Mierda, creo que fui muy ruidoso” susurró acariciando el cabello de Harry.


“No lo creo, con suerte y te escucharon los vecinos” sonrió, “Del edificio de a lado”


Sonrió golpeando levemente el pecho de su jefe cuando este se alejó.


El ojiverde salió de la entrada del castaño, y observó como su esperma salía también, tomó un poco con su pulgar y Louis ronroneó ante el roce.


Entendió las intenciones del mayor y sacó la lengua para lamer el semen del pulgar antes de que este lo besara, saboreándose a si mismo.


Joder, lo suyo con éste hombre está lejos de terminar.


[…]


Se acercó al ventanal, ya tenía puesta su camisa pero se negaba a ponerse los pantalones aún.


Observó a Melissa tomar un taxi.


Sonrió.


Era una pena que la chica tal vez los haya escuchado.


“¿Por qué tan feliz?”


Llevó su vista de la ciudad al hombre sentado en el sofá de su propia oficina, este ya estaba cambiado, pantalones ya puestos.


Suspiró porque era lo que su cuerpo quería, suspirar por él hombre de ojos verdes y rizos cortos color chocolate.


“Por nada” soltó una risita mientras caminaba hacia él.


Se sentó a horcajadas en el regazo de Harry.


“¿Seguro?” preguntó acariciando uno de sus muslos.


Asintió recargando su cabeza en el hombro del rizado, no se cansaría de inhalar el aroma del perfume de este.


El mayor acarició su espalda e inclinó un poco el rostro para besar los labios del chico.


Fue un beso diferente a los demás, este era más lento, como si quisiera disfrutar del sabor y de cada roce de sus labios.


El ojiazul llevó una de sus manos a la mandíbula de Harry y correspondió el beso, girando su rostro para encontrar el ángulo perfecto.


Cuándo lo hizo, no quiso dejar de besarlo, era tan adictivo que podría morir de asfixia si es posible.


Harry le inspiraba muchas cosas, y entre tantas, una de ellas era seguridad.


Sabía que él era pequeño, pero no se sentía así en los brazos de su jefe, no se sentía desprotegido, se sentía seguro, entre sus manos, junto a él, besándolo.


Y era conocedor del peligro de la situación.


Porque estaba comenzando a sentir cosas más allá que sólo excitación.

Quería estar con él, a cualquier hora del día.


Verlo ducharse, desayunar, almorzar, cenar, bailar, cantar.


Quería estar ahí, con él.


Estar cuando esté frustrado, feliz, caliente o triste.


Porque Harry es todo lo que siempre buscó en alguien.


Y la edad, no significaba un inconveniente para él.


“Louis”


“Harry”


Dijeron al mismo tiempo cuando terminaron de besarse.


“Tú primero” murmuró observando fijamente los orbes esmeralda frente a él.


Lo vió dudar y su corazón dejó de latir por un segundo.


Hasta que carraspeó.


“¿Quieres ir a una cita, conmigo?”


Oh Dios, hoy es su maldito día de suerte.


Sus mejillas se sonrojaron y una sonrisa rompió su rostro, sus bellos ojos azules brillaron.


“Sí” asintió dejando un pico en sus labios.


El mayor pudo respirar tranquilo antes de acariciar su mejilla.


Los nervios habían comenzado a comer parte de sus órganos.


“Ahora tú” susurró perdido en los dos luceros azules.


El castaño jugó con los botones de la camisa de Harry.


“Iba a decir lo mismo” soltó en medio de una risita.


Las cejas de Harry se elevaron y se sintió feliz por eso.


Era mutuo, y lo estaban hablando.


Lo besó otra vez porque no podía dejar de hacerlo. Lento y suave.


“¿Y a donde me ibas a llevar?” preguntó con las manos en la cintura del menor.


“¿A dónde me llevarás tú?” preguntó también.


Se vieron por unos segundos, segundos en donde todo se detuvo allá afuera.


“A las tres” comenzó Harry.


“Uno”


“Dos”


“Tres”


“Al Beachwood Café”


Los dos rieron y no supieron hacer otra cosas más que besarse, alimentando ese nuevo sentimiento que crecía dentro de ellos.


No hace falta decir lo que pasó después, son Louis y Harry, habrá amor puro y leal para ellos en cualquiera de las vidas.


En cualquiera de las historias.


Fin.









Let Lounattyc know what you thought about this chapter!
Love this

4

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Crowned in Blood: Fated to the enemy

Happiness Aghogho: I love this.... so thrilling. Looking forward to the end

Read Now
The Heir's Shadow

Biva: Quite good for a novella. Impressive writing style and we'll edited. Just one thing- Karla keeps referring herself to a stray cat and while at first it makes sense the analogy gets stale after a while.

Read Now
The Full Moon Breeding Club

Christina: I love that the FL is intelligent, purposeful, kind, and thoughtfull. She protects herself and others without compromising her morals or diminishing her values.Great character development showing their growth.

Read Now
Ruthless Lord

tekiakianakove: I like reading this novel. I think the writer has a very creative mind. The plot is very interesting and readers gets hooked easily. It makes one wanna read the whole story line. Suspense plot, romance and thriller, are very well created.

Read Now
My Blacksmith Savior

ROB: This was honestly one of the best simple stories I have ever read.There was no repetitiveness, no over the top drama, lots of love and no miscommunication between the leads.Thank you so much for this gem.God bless you! 💜

Read Now
Exile in Flames

karenfancp: I think Isla forgave him a little too soon, but it is probably what was needed for the story line. I do like how the story is unfolding, and the suspense that is building in whom is responsible for the attacks.

Read Now
Called by the Alpha

Sylvia Jeffree: It’s not bad at all Fast moving and interesting I will certainly recommend this author

Read Now
The zatorian

ktkirata: The story is really interesting. How the character described in the story is like you can see them and picture how they move, talk and feel in the every plots. Well done writer and keep it up.

Read Now
The Grumpy Next Door

AuntyLizzie: Loved this , easy read, romantic n great story line, would love to read more.

Read Now