Soldados del Futuro: Nueva Época.

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Summary

Tras una anomalía sospechosa, un equipo de soldados es enviado al planeta Terra, lo que no sabrían es que este seria un ataque a gran escala al planeta Terra, por suerte, la humanidad cuenta con grandes ejércitos de super soldados que podrán ayudar a parar esta amenaza. El ejercito de AndromeDraick, la Federación Rider y Las Fuerzas Militares De Las Naciones Unidas estarán al servicio de la humanidad, además de otras facciones como la Guardia Intergaláctica, cuyo ejercito es encargado para la protección de todos los planetas gobernados por la humanidad.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: Primer encuentro.

Narra Henry

Me encuentro en la base Alpha del planeta Terra, uno de los primeros planetas en colonizarse. Después de 178 años de recuperación, la humanidad logró extenderse a más planetas, al mismo tiempo que mejoraba la tecnología al máximo de sus capacidades.

Yo soy el almirante Henry, uno de los 3 herederos del gran ejército de AndromeDraick, que es uno de los ejércitos más grandes de la humanidad. he venido al planeta Terra con mi equipo a investigar una anomalía que se hizo presente hace 2 días atrás, el viaje nos tomó 2 días en llegar desde la Tierra hasta acá en Terra.

Se sospecha que la anomalía pueda ser obra de la NR, que para los que no saben, la NR vendría siendo la raza alienígena que nos atacó hace 178 años atrás, en el planeta Tierra, dejando una gran marca en la humanidad que no se ha olvidado. El gobierno solicita una investigación completa en esta parte de la galaxia. Nos mandaron aquí para confirmar si son de la NR o rebeldes.

El informe es el siguiente: “una anomalía espacial ha aparecido en nuestros escáneres, un equipo fue enviado para investigar, pero han perdido contacto con la estación espacial, se optó por esperar al equipo de investigación especializada. Equipo Omega, dirigido por el almirante Henry, mientras sigue la espera, la guardia intergaláctica se encargará de cualquier posible conflicto con los rebeldes, protocolo Alfa activado…”

Pero cómo las cosas marchan, creo que esto va dando más inicios a que no son los rebeldes, normalmente roban a los transportes de carga, o hacen un ataque rápido, no es de ellos esperarse días o llegar a un planeta militar clase 2, aunque claro, cabe la posibilidad de que puedan cambiar de estrategia.

Justo ahora me estoy dirigiendo al comedor, ya que después de varios días de viaje, al fin llegamos a la base.

Entrando al comedor, veo a mi compañero que ya estaba terminando de comer, ya que se había adelantado.

¿Alguna novedad en las noticias? —pregunté, antes de acercarme a la mesa. Martin voltea, y al verme, se apura a terminar la comida para luego decirme.

—no hay nada interesante en las noticias, y si lo hubiera, nosotros nos enteraríamos primero, pero da igual, solo te diré lo que alcance a ver. avisaron de una lluvia de meteoritos en la órbita, nada fuera de control. —comentó, para después pasarme una charola con la comida de hoy.

—no te molestes por la comida. —agregó, luego yo sostuve la charola, y veía que era el mismo tipo de comida de días atrás.

—¿otra vez lo mismo Martín? —pregunté retóricamente —, deberías de pedir otro tipo de comida, ya me cansé de comer siempre lo mismo todos los días.

Martin, al ver mi molestia solo se rio para después decirme —, bueno, quizás si me dieras un… —pero antes de que terminara de hablar, interrumpió mi radio de comunicación.

—almirante, lo necesitamos en la estación espacial Astrump, prioridad 1. —informaron por el comunicador.

—Recibido, estoy en camino. —respondí para después dejar la charola en la mesa, luego miré a Martin, que aún estaba riéndose, y le dije —, vamos Martin, creo que esto será más emocionante que tu comida.

Martin agarró su casco que estaba al lado de la mesa, y mientras se lo equipaba, dijo —, adelántate, yo iré a hablarle a los demás, así que nos vemos allá.

Yo asentí para después dirigirme al hangar 1, ya que ahí tomaré una nave para llegar rápido, luego mi equipo me alcanzará en la estación espacial “Astrump”.

Mientras me dirijo al hangar, mi comunicador suena —, Henry, ya vamos de camino al Astrump, te veremos allá. —informó Martin.

—de acuerdo, yo también estoy en camino. —respondí.

Luego de unos momentos, me subí a mi nave y empecé a dirigirme a la estación espacial.

Una vez llegando, tome la radio para hablar con la estación. —habla el almirante Henry, solicito permiso para aterrizar en el hangar 01.

—permiso concedido Almirante, puede aterrizar. —respondieron.

Una vez autorizado, me dirigí a las compuertas del hangar, estas al acercarme se abrieron.

La estación espacial tiene un parecido a un signo de suma, en tercera dimensión, con un tamaño aproximado de 120 km de cada lado, cuenta con un cañón de plasma en caso de entrar en combate, pero normalmente la estación se utiliza para recibir paquetes de los cruceros, reparación de cruceros y en casos importantes, para operaciones especiales, algo que, en esta ocasión, es para lo último.

Una vez aterrizando, mientras bajo de la nave, puedo ver a mi equipo también bajando cercas. Bastantes rápidos en mi opinión.

—¡oigan! ¿Cómo llegaron tan rápido? —quise saber, mientras ellos a bajaban de la nave.

—¿Sorprendido?, por buena suerte Kevin venía en una nave cuando le hable, así que fue rápido llegar aquí jaja. —respondió Martin, mientras que el resto del equipo también se acercaba.

—siempre con suerte. bueno, iré a ver qué es lo que pasa, ustedes preparen la nave. —ordené, para después dirigirme hacia la sala de mando.

—Henry, ya los alcanzo al rato, iré a checar mi equipamiento. – comentó Kevin, para luego también retirarse.

Yo seguí mi camino, pero una joven se me acercó, al verla, parecía tener unos 19 años aproximadamente.

—y bien ¿Cuál es la situación? —preguntó la joven.

Al verla mejor, pude comprobar su traje, parece que somos su primer equipo, dado que la armadura que lleva es la primera que se da a los super soldados de segunda generación, y, naturalmente, solo tienen lo básico.

—así que, ¿eres la nueva? —pregunté, mientras extendía mi mano para saludarla.

Ella cambio su postura a una más derecha, haciendo un saludo militar y respondió –, Si señor, mi nombre es Karla Ramírez Smith, y espero no decepcionarlo señor.

«parecía tan normal, ¿Qué los nuevos reclutas son ahora así?» pensé. Mientras que ella, aun en la misma postura, preguntó —señor, ¿es cierto que iremos a una misión de exploración?

—¿Señor? Basta de eso, no me digas así, además, eres del equipo, así que solo dime almirante, o Henry, ¿de acuerdo?

—si señ... almirante. —respondió.

—bueno, vez con tus compañeros. —ordené, para seguir con mi camino.

Karla asintió, para después retirarse.

Al entrar a la sala de mando, lo primero que veo es un holograma del espacio controlado por AndromeDraick, donde se aprecian las ubicaciones de los satélites, estaciones espaciales y bases de AndromeDraick, pero también hay de otras facciones aliadas, como la Guardia Intergaláctica o la Federación Rider.

—Capitán, ¿Cuál es la situación? —pregunté, mientras observó el mapa de la ubicación a donde iremos.

El capitán se acercó, mostrando ahora un diagrama de una señal desconocida.

—Almirante, señor, parece que volvió aparecer la anomalía, ya enviamos sondas a recabar datos, aunque tal parece que se perdió la comunicación, posiblemente las destruyeron, así que sospechamos que pueden ser rebeldes, pero la señal descubierta no concuerda con ninguna de la que se haya tenido registro anteriormente.

«Mhmm… quizás los rebeldes mejoraron su tecnología, o quizás sea la NR…»

—de acuerdo, pongan la estación en alerta, iré con mi equipo a investigar. —ordené.

—pero señor, usted es el almirante ¿no deberíamos mandar a otro equipo? —cuestionó.

—tranquilo, mi equipo no tendrá problema en salir rápido si es que es un ataque rebelde, ustedes manténganse alerta y prepárense para cualquier situación.

—entendido. —afirmó.

Y una vez dando por finalizado el informe, me dirigí al hangar para tomar mi nave.

Una vez llegando al hangar, Kevin se acercó.

—Henry ¿Cuál es la situación? —preguntó, al verlo, pude ver algunas mejoras añadidas a su traje.

Kevin trae un traje diferente al militar tradicional, pues aparte del color, se ven unos pocos cambios que no parecen nada importante, o por lo menos no para mí, pero para el combate cercano, podría ser la mejor opción, pues trae más capacidad para cuchillos tácticos

El traje militar tradicional vendría siendo un tipo de exoesqueleto metálico, que nos ayuda a tener un poco más de fuerza, pero este está dentro de un traje, aunque parezca que puede ser tosco, o interferir en misiones de agilidad, el exoesqueleto no es grande, ya que gracias a la tecnología es más apegado y no se nota tanto, algo bueno, ya que lo hace menos tosco, y por si fuera poco, este traje también es muy liviano, no se batalla en moverse y es muy eficiente en cualquier tipo de combate.

—bueno Kevin, al parecer puede tratarse de un ataque de los rebeldes, pero sospecho que es algo más. —expliqué.

—entendido. —afirmó Kevin.

—ya está lista la nave Henry. —afirmó Martin, mientras me veía llegar a la nave.

—de acuerdo, en marcha. —afirmé mientras subía.

Después de comprobar que todos estuviéramos en la nave, empezamos el viaje.

La nave en la que nos iremos tiene forma rectangular con la punta un poco parecida a la de un avión, pero de tamaño es parecido a un autobús, sin ventanas, las puertas van en medio a los laterales. Esta nave no es la más rápida, pero tiene muy buen camuflaje, aunque a comparación con los otros tipos de modelos, esta es un modelo un poco especial, ya que solo es para misiones de patrullaje, además de que tiene una mejor maniobrabilidad al manejar la nave, pero en esta ocasión soy copiloto, ya habrá otro momento.

—Henry, ¿Cuándo podríamos hacer una fiesta? —preguntó Kevin.

—Tal vez cuando lleguemos a la Tierra, por el momento tratemos de hacer esto rápido, así podremos hacer esa fiesta en la Tierra. —respondí.

—espero no se te olvide. —comentó para después decir por el altavoz de la nave —, ya estamos llegando a la ubicación, manténganse listos.

Llegando, la zona parece vacía, aunque según los informes, indican que estamos cercas de donde se perdió la señal de las sondas. Pero tan solo unos instantes de llegar, las señales de advertencia empezaron a aumentar, al mismo tiempo que la alarma sonaba, enfrente de nosotros, algo emergió de la nada.

—¡Un crucero!! —grito Kevin, al mismo tiempo que hacía maniobras evasivas para esquivar los disparos.

«Es un crucero insignia» pensé, ya que esto se puede saber por el tamaño, pues es tres veces más grande que la estación espacial, si no es que más.

Kevin activo el altavoz, y advirtió —, agárrense fuerte, tomaré velocidad para salir de aquí lo más rápido posible.

Al terminar de hablar por el altavoz, yo tomé la radio, para comunicarme con el capitán.

—trataré de comunicarme con la estación espacial, les avisare de lo que está pasando.

Narra Carlos.

«Si los datos son correctos, los rebeldes han logrado mejorar su tecnología en estos años, quizás ahora si empezaran a ser un peligro» pensé, después de la partida del almirante, yo seguía analizando el mapa, algo no concordaba.

Los rebeldes saben que no pueden ganarle a un planeta clase 2, las defensas son superiores a las que pueden enfrentarse ellos, entonces, ¿Qué podría ser aquella anomalía?, tras seguir tratando de descifrar la señal desconocida, el teniente a cargo de la comunicación dijo.

—Capitán, nos llega una llamada.

—permítala, debe ser el almirante. —respondí.

—¡¡Capitán!! Si me escucha, ponga la estación en alerta roja, nos está atacando la NR, prepárense para entrar en combate. —me grita el almirante desde el comunicador —, en caso de que no puedan atravesar el escudo, evacuen la estación lo más rápido posible.

—enterado. —afirmé.

Después de recibir las ordenes, abro el canal del altavoz y digo—, a toda la estación, esto no es un simulacro, estamos en alerta roja, repito, estamos en alerta roja, prepárense para el combate.

Seguido de mis palabras, las alarmas empezaron a sonar.

—Preparen el cañón principal —ordené —, apunten a la ubicación en la que el almirante se fue, tenemos que disparar cuando aparezcan los enemigos. —agregué.

—entendido. —afirmó el teniente.

La estación estaba a todo lo que da, los grupos de reacción inmediata subieron a sus naves, preparados para cuando el enemigo llegara.

Yo sé que nuestra fuerza no es superior, pero al menos podemos hacerles el ataque sorpresa, optando por la mejor opción, pedí refuerzos a las demás estaciones cercanas.

—habla el capitán Carlos, necesitamos refuerzos en la zona A-113.

Tras decir aquello, frente a nosotros, la nave del almirante aparece, y detrás, un crucero insignia más grande que la estación.

Al mirar al insignia, me quede perplejo, no podía creer lo que miraba.

—Los tenemos. —dijo el teniente, haciendo que recuperara control de mí.

—abre fuego a discreción. —ordené.

—Afirmativo, disparando en 3, 2, 1…

Tras el primer disparo, toda la estación tembló, pero enfrente, el crucero insignia no recibió daño, lo único que hicimos fue atraer su atención, ahora sus disparos se concentraron en nosotros.

—no logramos atravesar sus escudos capitán, dispararé los misiles M.A.E para romper sus defensas. —dijo el teniente.

Mientras nosotros tratamos de atravesar sus escudos con los misiles MAE; Misiles Anti-Escudo, los cruceros enemigos empezaron a contrarrestar con disparos más poderosos, dañando fácilmente nuestro escudo y varios cañones, pensando en la mejor opción, tendremos que evacuar.

Volteé mi mirada al centro de mando, y activando el altavoz dije —, a toda la estación, diríjanse a las cápsulas y naves de evacuación, la estación no soportará muchos disparos.

Luego del comunicado, traté de hablar con el almirante, pero el crucero enemigo no dejaba salir ninguna comunicación, al parecer, lograron bloquear las señales de la estación.

—Capitán, vamos a las cápsulas, ya bajaron todas las naves de evacuación y la estación no resistirá más impactos. —clamó el teniente.

Podría escapar, podría bajar a Terra, pero la estación espacial quedaría inútil, alguien necesitaba seguir disparando para llamar su atención y que no se enfoqué en las naves y capsulas de evacuación, además, soy el capitán, mi rango me dio la oportunidad de guiar esta estación y sus hombres.

—yo me quedo aquí teniente —respondí.

—pero capitán, no durará mucho la estación. —exclamó.

Me acerqué al teniente, y tomando mi identificador, se lo entregué.

—no tiene que preocuparse por mi teniente, no tengo a alguien esperándome, adelante, vive para luchar otro día.

Tras mis palabras, el teniente se retiró, y yo, empecé a cargar al máximo el cañón de plasma. No sabía si podía hacerle algo de daño al enemigo, pero sé que un capitán debe caer con su navío, no tenía nada que perder, pero la estación aún tiene potencial para seguir en la lucha…

Narra Henry

La base Alpha parece que será nuestro punto de reunión, lamentablemente la interferencia no me dejó avisar al capitán.

El protocolo T se ha activado, así que mientras se esperan a los refuerzos, se tiene que hacer la defensa con lo que contamos.

—¡¡perdí el contacto con la estación espacial!! —gritó Kevin, para luego ver como un crucero insignia chocaba a la estación, atravesándola por la mitad.

«maldición, son más fuertes de lo que contemplé» pensé, mientras miraba como seguían apareciendo más y más cruceros.

—Aquí torre de control Alpha, ¿me reciben? —hablaron por el comunicador.

—sí, le recibimos. —respondió Kevin.

—pueden aterrizar en el hangar 7.

Al acercarnos al aeropuerto de la base Alpha, todo estaba lleno, múltiples naves y capsulas de escape se encontraban en casi todos los hangares, al parecer, el capitán logró emitir una orden de evacuación.

Tras aterrizar, un soldado se acercó.

—almirante Henry, le necesitan en la sala de comunicación. —informó aquel soldado.

—de acuerdo, iré para allá —tras decir aquello, volteé mi mirada a mi equipo, y dije —, prepárense, los alcanzo en unos momentos.

Martín asintió, para después retirarse con el equipo.

Tras llegar a la sala de comunicación, una oficial se acercó para darme el informe más detallado de la situación.

—Almirante, parece que se trata de un ataque a nivel global, otras bases están reportando múltiples ataques a los satélites y estaciones espaciales.

—ya lo tenemos en cuenta, dígales que inicien el protocolo de evacuación. —ordené, mientras me acercaba a la mesa de holograma.

—entendido —respondió la oficial.

—por cierto, ¿Alguna señal del capitán Carlos? —pregunté.

—no hemos recibido otra señal aparte de la de ustedes, lo lamento señor.

—entiendo.

—Almirante —intervino un teniente que recién entraba —, llegó la F.M.N.U a Terra, pero tardaran en llegar a nuestra ubicación 6 horas.

—De acuerdo, preparen los equipos de combate, tenemos que evacuar las ciudades más cercanas.

—Entendido, prepararé a los equipos. —afirmó, antes de retirarse.

El protocolo T consiste en manejar la situación del planeta por fuerzas militares, al mismo tiempo que se evacuaran a todos los civiles del planeta.

Se mandarán a varios escuadrones a evacuar las ciudades cercanas, mientras yo lideraré a un batallón de cruceros para recuperar algo de la zona espacial perdida por el enemigo.

Cuando lleguen los refuerzos, se revaluará la situación para mandar una ofensiva, y en caso de no lograrse, se hará una reubicación en el sur del planeta.

Llegaran flotas de refuerzos, los primeros en llegar serán cruceros que fueron enviados a misiones cercanas en este sistema solar, por eso llegaran rápido, mientras que los refuerzos de la Tierra llegaran más tarde, así que ese sería como nuestro AS bajo la manga, pero si las cosas van mal, sería nuestra única esperanza…

Hora de la ciudad del norte Sal-Van: 1:22 PM.

Narra Miguel

«Tal parece que llegó la hora de afrontar las cosas, muy bien.» pensé, mientras me ponía mi casco estando arriba de una nave de evacuación.

—John, ¿ya están listos todos? —pregunté al sargento.

—sí, aunque me sentiría mucho mejor si llegaran los refuerzos, porque si llegan a atacar en estos momentos, se nos complicara mucho la evacuación. —dijo con algo de nervios.

—ya estamos listos, ¿Cuál es la misión teniente? —preguntó la sargento Alejandra.

Yo soy el teniente Miguel, dirijo un equipo de marines, somos parte del ejército de la Guardia intergaláctica, nuestra misión actual: evacuar a los civiles.

—De acuerdo equipo, nuestra misión consiste en evacuar a las ciudades y pueblos cercanos, a nosotros nos ordenaron ir al norte de la capital, en la ciudad Sal-Van, así que debemos ser rápidos por si nos atacan, ¿entendido?

—¡Entendido! —respondió todo el equipo.

Tras decir aquello, la nave en la que íbamos dio luz verde.

—Muy bien equipo, llegamos al punto de reunión, así que prepárense.

—¿Y los refuerzos? ¿No se supone que ya abrían llegado? —preguntó Alejandra.

—no tengo información de eso, nosotros solo tenemos que agrupar a los civiles y llevarlos a las afueras de la ciudad, hay los recogerán en un crucero que los evacuará para que la evacuación sea más rápida. se enviará un equipo a cada edificio.

—entiendo, pero ¿y si no llegan los refuerzos? —replicó Alejandra, a lo que el sargento Diego se le sumó —, ella tiene razón ¿y si no llegan y nos atacan?, no quiero ser aguafiestas, pero no resistiremos por mucho tiempo aquí en la ciudad.

—En el caso de que nos ataquen y no tengamos refuerzos, nuestra supervivencia solo dependerá de nosotros, así que traten de sobrevivir, y sigan mis órdenes.

—entendido. —asintieron los dos.

No hay nada mejor en una guerra que confiar en tu equipo, mi equipo está conformado por 10 soldados, incluyéndome, son 9 sargentos a mi cargo, el sargento Diego, el sargento John, la sargento Alejandra, el sargento Fernando, el sargento Charlie, el sargento Saul, el sargento Samuel, la sargento Zafiro y el sargento Pedro, cada uno pasó su entrenamiento con esfuerzo, cada uno regresará sano y salvo, por mi deber como líder de equipo.

Una vez bajando de la nave, se podía presenciar un ambiente de desesperación, las personas estaban preocupadas, alguno que otro corría, pero la mayoría estaba a paso veloz.

—¡vamos!, ¡vamos! — grité, ya que teníamos una misión que cumplir.

Tras entras al primer edificio, las personas estaban caminando rápido, todos estaban llevándose lo que podían.

Caminé a las escaleras, y al mirar hacia arriba, dije —, divídanse en dos equipos, vengan cuatro conmigo y los otros cincos quédense en la calle, empezarán a llevarse a los civiles a la nave en la que llegamos, los pilotos estarán de acuerdo.

Tras decir aquello, Alejandra concluyó —, entendido, yo me quedo aquí abajo con Charlie, Zafiro, Saúl y Manuel, ustedes suban.

—bien, pero no se les olvide, nos comunicaremos por radio, así que no la apaguen, si necesitan ayuda, avisen.

Y al estar todos de acuerdo, empezamos a subir.

—De acuerdo, esto debe de ser rápido Diego, así que tú y Samuel vayan evacuando a los que están aquí, yo, Fernando y Pedro iremos a los últimos pisos de arriba para que sea más rápida la evacuación, no se tarden. —ordené.

—Entendido. —respondieron.

Y pasando unos minutos de estar evacuando a las personas, al fin llegamos al último piso.

—Fernando, creo que ya son los últimos, vayamos abajo. —comenté.

—De acuerdo, no me gustan mucho las alturas en esta situación.

Una vez empezando a bajar, mi comunicador suena, era el canal abierto —, Almirante Henry comunicándome con los equipos de evacuación, dos cruceros insignia se están acercando a la ciudad del norte, los refuerzos tardaran unos minutos más en llegar, traten de ser rápidos, buena suerte.

—oíste, tenemos que apurarnos o sabe dios si sobreviviremos. —dijo Fernando.

—sí, definitivamente no me quedaré para verlos llegar. —replicó Pedro.

Pasados unos momentos, mientras seguíamos bajando, suena mi comunicador, era Alejandra, que me informaba de la situación —, Miguel, ya llego la NR y están empezando a bajar unidades enemigas, también llegaron equipos de combate como un pequeño refuerzo a los equipos de evacuación, pero solo nos darán más tiempo para evacuar a los que faltan.

—Recibido, ya mandamos a los últimos abajo, también estamos en camino, así que nos veremos en unos minutos.

Tras terminar mi plática con Alejandra, Fernando dice —, hay que apurarse, definitivamente no me quiero quedar arriba de un edificio en plena guerra.

Mientras bajábamos, los disparos y explosiones se empezaban a hacer notar, al mismo tiempo que el edificio se movía como si de terremoto se tratara.

Tras los ruidos de disparos, Pedro añade —, ni tampoco en las calles, así que hay que evacuar a los que mandamos abajo.

El comunicador vuelve a sonar —, Miguel, tanques enemigos empiezan a bajar, varios equipos están sufriendo bajas y nuestro apoyo aéreo solo está bombardeando las calles para tratar de eliminar la artillería enemiga. —informó Alejandra.

—Ya vamos para allá, manténganse en resguardo, no vayan a enfrentarlos directamente.

Y así, cerca del primer piso, los gritos de desesperación y explosiones se oían mucho más fuerte que antes, tal parece que toda la ciudad es un caos…