Capítulo 1
Después de ti no me quedo nada, no me quede ni yo mismo. No me quedaron ganas de volver a recorrer las calles, ni visitar aquella cafetería donde religiosamente compraba, no volví a recorrer las calles de esta ciudad que tanto amaba porque después de ti esto no es una ciudad, es una coraza vacía de gigantes de cemento, después de ti ya no hablo con nuestros amigos con tal de evitar que te mencionen, que me digan que te vieron, que aún sonríes y que eres feliz, después de ti no sé cómo ser empático porque te has llevado eso, te has llevado lo bueno que tenía y me has dejado aquí, solo, sin nada, sin nadie, sin ti.
No he vuelto a ser yo mismo, y grito y corro en mi habitación sin siquiera pararme de la cama. Después de ti descubrir lo poderosa que puede ser la mente, salgo y recorro la ciudad contigo de mi mano, entramos a la cafetería y pedimos más que un café, salimos y corremos como niños en la lluvia, después de ti aun puedo hacer todas esas contigo, pero solo en mi cabeza, en mi mente, poderosamente que me engaña conque sigues estando. Después de ti, aprendí el valor de las lágrimas, lo liberador que puede dejar que corran por tus mejillas después de un nudo en la garganta, aprendí también que se puede continuar aún estando vacío roto y sin motivaciones.
Después de ti, los carros son solo coches, no hay juegos de quien encuentra más colores entre los atascos, las personas ya no son interesantes, ya no me imagino sus historias y el porque de sus prisas. El cielo, se ha vuelto mas gris, o tal vez siempre lo ha sido, solamente que ahora que no estas son cuando al fin puedo notarlo, tu traías el sol a mis días y yo que me quedaba estático ante todo lo que eras, ante el miedo de no ser suficiente, nunca pude notarlo, después de ti me propuse tener menos miedo, no sé si pueda lograrlo.
Parte den no tener miedo viene con la confrontación, entonces lo hice. Me enfrente a mi padre, a mi madre a mi hermana, a todos los que decían que no eras conveniente para mi vida, a todos los que llegaron a humillarte, me enfrente a todos los que alguna vez se atrevieron hablar sobre ti, sé que lo hice tarde, que ya no sirva de algo, pero avanzando, reiniciando mi vida. Después de ti me estoy me estoy convirtiendo en un hombre, pero aún quisiera estar contigo.
Me desperté, abrí mis ojos perezosamente, para después incorporarme, puse mis pies en el frio suelo y me quede contemplando la pared, como siempre. Me forcé finalmente a dejar la habitación para tomar una ducha, el agua se desliza por mi espalda mientras apoyo mi cabeza en uno de los azulejos, te extraño, aun recuerdo lo ultimo que me dijiste antes de salir de mi vida <<Búscame cuando estes dispuesto amarme>> no lo entendí en su momento, pero creo que lo hago ahora.
Estuvimos juntos durante, cinco años y te amaba, te amo y lo hare siempre. Sin embargo, en algún punto del camino deje de demostrarlo, empecé a darte por sentado y me centre solo en mi mierda, lo hice tanto que no vi que tu también te estabas ahogando y aún así tratabas de darme todo, siempre estando para mí, siempre amable, sin quejas reduciéndote en tu propia vida solo para que yo fuera el protagonista. Doy por finalizado el baño, me pongo un pantalón azul, un par de tenis negros y una playera de Black Sabbath, engullo rápidamente una tostada y un jugo de naranja luego salgo al trabajo.
En el escritorio, mientras realizo tablas de Excel sobre dinero que aun no existe, pienso en ti, lo hago todo el tiempo. ¿Debería buscarte ahora? Puse mi vida en orden o eso creo, de alguna forma todo se siente mejor ahora, estoy con las personas correctas, hago las cosas adecuadas, pero ¿soy suficiente? ¿Cuándo se es suficiente después de lo que te hice? Te amo, pero ¿es eso suficiente? no lo se. Sacudo mi cabeza para alejar todo de mi mente al menos por unos instantes y luego continuo con el trabajo.
A las cinco y treinta minutos termina mi jornada laboral, he tomado una decisión. Voy a buscarte, te encontrare y te pediré perdón y no importa si no quieres ser mi novio, yo solo necesito saber que estas bien, que estas a salvo, haría lo que fuera por eso por protegerte. No se donde empezar a buscarte, estoy caminando por las calles que solíamos frecuentar preguntándome como empezar hablar contigo, que tipo de hola debo decir y como no lucir nervioso cuando te vea, como parecer seguro y agradable pero decido no hacerlo, cuando te vea seré yo, no fingiré ser mas genial de lo que soy, seré vulnerable, me entregare a tus manos, te enseñare todo lo que hay en mí, lo malo, lo bueno, mi expectativa, mis nuevas metas y los nuevos miedos que se apilan sobre los viejos, te dare el poder de destruirme y confiare en que no lo harás.
Finalmente me paro frente a la cafetería, donde se que estas y los nervios me invaden, mis manos empiezan a sudar, mi corazón suena tal tambor en mi pecho, abro la puerta y avanzo dos, escucho sonar la campana que indica que a entrado un cliente y luego escucho tu voz. Entonces me paralizo, ha sido casi un año sin escucharte, y todo vuelve a mí, tu voz adormilada dándome los buenos día, tu risa fuerte y estridente mientras te sostenías el abdomen, las pequeñas gotas de agua acumulándose alrededor de tus perfectos ojos verdes, también recuerdo tu voz cantando las mas cursis letras de Edd sheran, entonces a mi cabeza llega el recuerdo de tu voz mientras llorabas al decirme que no te daba suficiente y me odio, quiero mover mis pies pero parecen no hacerme caso, tu sueltas un <> mientras giras tu cabeza, entonces tu mirada me encuentro y no tengo donde escapar.
Esperaba otra cosa,supuse que cuando te volviera a ver todo seria histeria, gritos y reclamos, pero nada de eso paso, tus labios formaron la mas bonitas de las curvas que se convirtió en una sonrisa, me indicaste con la cabeza una de las mesa vacías y yo camine hacia ella como un esclavo que recibe la orden de su amo, dos minutos más tarde una chica se acercó preguntado si deseaba ordenar, lo hice, no es como que pueda venir a tu lugar y no dejarte dinero, pedí un café, frio por supuesto ymientras lo consumía espere por ti, el hombre viejo que estaba unas cuantas mesas delante de mi se fue y tu te acercabas a mi y dios como había extrañado tu forma de caminar, finalmente mueves la silla y te sientes frente a mi.
-Hola – me dices y yo aspiro no se si de manera disimulado, pero aspiro con la intención de captar tu aroma esa mezcla de canela y frescura, siempre dije que olías a hogar, lo sostengo.
Entonces quiero responder con un hola de vuelta, algo coherente, pero todo lo que sale de mis labios sin que siquiera yo logre controlarlo es – Te amo – y quiero hundirme en la silla, quiero desaparecer, te he puesto incomodo puedo ver como tus labios se abren un par de veces pero no salen, y quiero redimirme y ofrecerte disculpas pero de nuevo mi boca es más rápida – no quiero que esperes a otro, no quiero que aguardes que haga cosas por ti que no haría nadie más. Porque yo soy ese alguien, quiero ser ese alguien, quiero darte todo de mí, todo cuanto soy es tuyo, te pertenece – Hago una pequeña pausa, necesito organizar mis ideas y ofrecer disculpas, necesito que me perdones - sé que tarde tiempo en darme cuenta pero sabes que siempre he sido lento para estas cosas, te amo y se que por un tiempo parece que esto se me olvido, sé que no fui lo que tu esperabas y que me ausente aún estando presente, se que fui yo quien te hizo desear algo más, alguien más – miro tus ojos, tus preciosas esmeraldas verdes ahora más cristalinas por el agua que se acumula en ellas – pero estoy aquí, ahora para decirte que puedo dártelo todo, y no me va a doler y no va a ser un esfuerzo porque mereces tener a tu lado el tipo de hombre que haría todo por ti y yo quiero serlo, puedo serlo, se que te amo va a ser así hasta mi ultimo aliento, y no habrá nada que sea lo suficientemente importante como para que yo pueda dejarte de lado tu – quiero continuar con mi vomito verbal pero veo que te paras y me aterro, tengo miedo de que te vayas de perderte definitivamente.
-Entonces – dices de manera calmada mientras regresas después de tomar una galleta de la cocina, tal vez necesitabas analizarlo sin tener a mis ojos pendientes de cada uno de tus movimientos, vuelves a tomar tu lugar y me ofreces la mitad de lo que come, lo recibo y me llevo un trozo la boca - ¿Me amas? -y la respuesta es obvia
-Lo hago – me escudriñas con tu mirada, ahora soy yo quien se siente demasiado observado, demasiado vulnerable, pero no importa, el amor es eso vulnerabilidad y yo se que puedo ser así contigo, se que no romperás nada y por el contrario trataras de arreglar lo que encontraste roto. – lo hago, siempre –
-¿No quieres preguntar si yo también te amo? - una pequeña risa sale de mí.
-No cambiaria nada, aun con una respuesta negativa yo seguirá amándote, aun con una respuesta negativa quiero cuidar de ti y ayudar a cumplir tus sueños. Te amo lo suficiente como para hacerlo aún si no estamos juntos, te amo lo suficiente para mil vidas y mil vidas no serian suficientes – ahora eres tu el que rie.
-Siempre tiendes al negativismo cuando se trata de nosotros, es curioso que no seas así en otras cosas – entonces poner una de tus manos sobre la mesa en una invitación para que yo la tome o eso creo, entonces lo hago.
-Tiendo al negativismo cuando se trata de nosotros porque tú eres lo único que temo perder, el resto de cosas no importa – te miro a los ojos fijamente intentando que descubras mi verdad – ahora que lo que es no estar contigo, el miedo aumento, no quiero pasar otro día de mi vida sin poder tus preciosos ojos, sin escuchar tu melodiosa voz, sin verte caminar, tu significas todo para mi, antes ahora y siempre Harry, lamento estar tan ciego como para dejar que mi mierda se interpusiera entre nosotros, no volverá a pasar. Tu eres todo lo que importa, nada tiene sentido sin ti – estas llorando, puedo ver como las lagrimas caen por tu cara como esferas por una colina.
-Pregúntame – dices de nuevo con tu voz en un hilo.
-¿Me amas? -
-Te amo – contestas, y se que todo va a estar bien.