Capitulo 1
El hospital es mi refugio, las huellas en el suelo que deja mis pies al momento de pisar el concreto. Estoy llegando al hospital y siento que es mi hogar.
Trabajo como limpiadora del hospital y tengo muchas cosas que limpiar.
—soy tan joven que estoy trabajando en un hospital como limpiadora – lo digo mientras camino hacia el hospital que trabajo
No lo hago por ser una limpiadora si no lo hago porque tengo la capacidad de hacer que las personas se sientan feliz, así como las hago feliz también puedo sentir el dolor y las emociones que tienen las personas enfermas.
Me gusta ayudar a las personas por eso escogí el trabajo de limpiadora en el hospital, para ayudar a las personas que están demasiado enfermas y siente mucho dolor, yo las hago feliz con solamente tocarlas y sonreírle a la cara.
Esto lo que hago y estoy muy feliz de tener este don de ayudar a las personas que más lo necesitan. Que no sientan dolor antes de morir.
Llego al hospital y veo al guardia de seguridad, el guardia es de las personas que es fría, pero igual puedo ver sus emociones. Él es una persona muy alegre por su interior y tiene muchas emociones escondidas que no puedo dejar de sentir, el me gusta, pero no puedo decírselo.
Veo que tiene sentimiento sobre mí y me gustaría que me lo diga, pero creo que no me lo puede decir, es serio y cada vez que lo veo se sonroja y no me para de mirar.
Camino hacia la entrada del hospital que trabajo y el me mira con una cara de amor, no solamente lo veo si no que lo siento como me mira y como lo siento que me ama por dentro.
Camino hacia él y lo saludo.
—hola Ricardo como te ha ido.
—hola Emma bien. – me lo dice tartamudeando.
Se ve serio, pero cuando esta junto a mí no puede dejar de demostrar su sentimiento sobre mi
Se ve serio, pero cuando esta junto a mí no puede dejar de demostrar su sentimiento sobre mí.
—Y qué hay de nuevo hoy.
—Nada Emma – me lo sigue diciendo tartamudeando nuevamente.
—Ok, muchas gracias.
Él tiene una mirada que me gusta y cara que me encanta que no paro de pensar
Entro al hospital y siento la sensación de tristeza de todo el montón de gente que esta alrededor mío. Me entristece mucho porque hay familias que tienen a su familiar enfermo.
Sigo el camino por el piso blanco frió del hospital que me da escalofrió cada vez que entró a trabajar con toda la actitud, voy a mi lado de trabajo y escojo la escoba y el trapeador con el tacho lleno de agua.
pasillo blanco del hospital con la escoba en mano.
Le sentimiento que esa persona está sufriendo es muy fuerte que no puedo dejar de pensar ¿Quién es la persona que está sufriendo? M e siento en los asientos del hospital y mi mete me habla. Comienzo a limpiar con la escoba y algo en mi me da escalofrió, mi cuerpo no puede para y de estar quieta, pero lo sentimiento de tristeza son más fuerte y el dolor mental que siento es muy doloroso que siente esa persona, no puedo soportar más, me pongo a llorar en midió del
—búscala, búscala – me lo dice susurrado mi mente.
Los remordimientos en mi mente era algo insoportable, pero lo podía controlar, la capacidad que tenia de escuchar era como si fuera un volcán en erupción, mis manos no dejaban de temblar, así que decido ir al baño.
En el baño no paro de dejar de pensar en ella, en la persona que está sufriendo.
Abro el grifo y sale agua muy fría, muy fría que hace que mis manos se sientan que tuvieran tocando un iceberg. Me lavo la cara para calmar un poco la sensación que tengo, pero igualmente sigo sintiendo el dolor.
Salgo del baño y decido buscar la persona que está sufriendo, a la que está llorando del dolor, la que no puede dejar de sufrir por todo lo que tiene.
Avece pienso que mi poder es una maldición, pero al momento es una bendición.