"MIO Y DE NADIE MAS"

Summary

Jeon Jungkook un alfa dominante Dragón de sangre pura, un arrogante y caliente empresario con raíces rusas la fantasía mas oscura de todos los que lo anhelan, es atractivo, Millonario, inteligente y ardiente. En su arrogancia el sabe lo que quiere y como quiere por ello nos pertenecemos sabemos que si jugamos con fuego nos quemaremos pero eso no nos importa mientras nos tengamos porque en este juego de posesión nuestro lema es: “ERES MIO Y DE NADIE MAS”

Genre
Romance/Erotica
Author
Miri
Status
Ongoing
Chapters
14
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Capitulo 01

POV JIMIN


Cierro con cuidado mi libro de tapa azul y elevo la vista en mi impecable habitación. Todo está meticulosamente ordenado; los muebles de lujo y la fina madera resaltan contra las paredes blancas, decoradas con preciosas obras de arte. El aire fresco entra por la ventana, ofreciendo una vista magnífica al extenso jardín repleto de exuberantes flores.


Me reclino en la silla de mi escritorio, intentando organizar mis pensamientos. Debo dirigirme a la prestigiosa empresa Park Perfection, donde ostento un cargo de gran responsabilidad. Como primogénito e hijo destacado de los Parks, mis padres me confiaron la empresa, llevándola a la cima, como corresponde a nuestro linaje real.


Doy un sorbo a mi café y escucho un suave golpeteo en la puerta.


—Adelante.


—Park Jimin, debes bajar ya. Llegarás tarde a la reunión y Edward te está esperando para llevarte —mi padre, Kim Seokjin, me mira con seriedad.


—Tranquilo, papá. Bajaré enseguida —me acerco, le doy un beso en la mejilla y tomo mi maletín del escritorio.


Descendemos las escaleras y llegamos al comedor, donde se encuentran mi padre Namjoon y mis dos hermanos menores, Taehyung y Rose, gemelos idénticos, junto a los guardaespaldas Edward, Félix y Harry.


—Hasta que decides bajar, majestad —bromea Tae, siempre dispuesto a sacarme una sonrisa.


—La perfección lleva su tiempo, hermano —le respondo, sonriendo, mientras doy una vuelta para exhibir mi impecable traje.


—Estás muy guapo, ¿será para seducir a tu socio Jeon? —Rose me mira con picardía, disfrutando de su té helado. Rose siempre tiene una perspectiva aguda, aunque a veces resulte exasperante.


—El ruso Jeon, hermana. Aunque se odien, son unos magníficos socios. Aunque, admito que tiene sus encantos, debe ser excelente en la cama.


—¡Oh, por favor! No puedo con ustedes dos. Su arrogancia le quita cualquier atractivo —Aunque no somos tan diferentes.


—Bueno, suficiente charla. Apresúrense, o llegarán tarde a sus compromisos —interviene mi padre Nam, mostrando su característico hoyuelo.


—Adieu, mes amours, je vous verrai à l'heure du déjeuner (Bien mis amores que les vaya bien los veo en la hora del almuerzo)—se despide mi padre Jin, con su elegante francés.


—Oui, père —respondemos mis hermanos y yo al unísono.


Después de despedirnos, tomamos nuestras cosas y salimos. Mis hermanos se dirigen a la universidad con sus guardaespaldas, Harry y Félix, y yo me encamino a la empresa con Edward a mi lado.


Mi familia es respetada y honorable, con raíces asiáticas por parte de mi padre Namjoon y francesas por parte de mi padre Seokjin. Gracias a su esfuerzo, somos multimillonarios y mundialmente famosos por nuestra empresa de baile, una de las mejores del mundo. Nos consideramos casi de la realeza debido a que somos únicos en nuestra especie, Alfas y Omegas Dragones, una especie prácticamente extinta, junto con los Jeon.


Salgo de la mansión rumbo a mi hermoso auto, un Bugatti Voiture Nore negro, un regalo especial. Es realmente impresionante.


Por seguridad, mi guardaespaldas y segundo mejor amigo, Edward, me acompaña. No tengo problema con ello, ya que confío plenamente en él.


—Vas muy elegante hoy, Jimin —comenta Edward con una sonrisa en los labios, sabiendo que me está molestando.


—Edward, ¿quieres que te despida? ¿Y qué es eso de "Joven", idiota?


—Bueno, no lo harías, pero sé que me amas, aunque lo niegues. Sé que estoy en ese corazón de hielo en alguna parte —dice riendo mientras conduce. Siempre encuentra la manera de molestarme, pero no puedo evitar divertirme con él.


—Sí, claro. Apresúrate, no vaya a ser que lleguemos tarde y mi arrogante socio se moleste por la impuntualidad —suspiro, revisando la agenda que me envió mi secretaria.


—Cierto, pero nos retrasamos porque alguien tardó en arreglarse, si no me equivoco —me reprocha con una mirada divertida. Es mi amigo, pero también sabe cómo sacarme de quicio.


—Bueno, aún tenemos tiempo. Solo faltan diez minutos para la hora acordada.


—Perfecto. Hemos llegado a su destino, su alteza. Permítame abrirle la puerta —estaciona el auto en la entrada de la empresa, donde todas las miradas se centran en él, expectantes por ver quién sale.


—Merci Monsieur Edward (Gracias caballero Edward).—le agradezco, abriendo la puerta y tomando su mano con gracia mientras salgo del auto.


—Ce sera un plaisir, je suis là pour vous servir (Sera un placer estoy para servirle) — reímos ante lo que decimos si nos viera mi papa Jin ya nos hubiera visto mal.


En ese momento, todas las miradas se centran en mí. Hay envidia, lujuria, asombro y admiración en los rostros de quienes me rodean. Los periodistas y fotógrafos se abalanzan para capturar cada momento. Edward aparta a las personas de mi camino para que pueda llegar a la reunión.


Termino de acomodar mi traje y me preparo para la reunión, mientras Edward abre paso entre la multitud.


De repente, llega un Ferrari Daytona SP3 y veo bajar a nada más y nada menos que al CEO de Jeon Luxuries, mi socio.


Jeon Jungkook.


Su mirada es seria, su espalda recta, imponiendo respeto.


Viste un traje negro a medida que resalta sus músculos mientras camina. Su sola presencia hace que todos lo miren con deseo.


Nuestras miradas se cruzan por un instante y siento un escalofrío recorrer mi cuerpo.


Aparto la mirada y continúo caminando hacia la empresa, él detrás de mí con la cabeza en alto.


No hay persona que no nos conozca; somos los dueños de las mayores empresas del mundo, Park Perfection y Jeon Luxuries. Además, somos únicos en nuestra especie: yo, un Omega Dragón dorado de sangre pura, y él, un Dominante Alfa Dragón Negro de sangre pura. Todos piensan que nos despreciamos, pero qué podemos hacer.


Llegamos al ascensor que nos llevará a la reunión, con nuestros guardaespaldas detrás.


—Buenos días, señor Park —saluda Jeon con su acento marcado y masculino—. Después de usted —señala el elevador que está esperando.


—Gracias.


—¿Hay algo que quiera comunicarme? —pregunta con una sonrisa burlona y levantando una ceja.


—Para nada, señor Jeon. ¿Debería? —respondo con neutralidad.


El elevador llega al piso indicado y salimos rumbo a la sala de juntas, que tiene grandes ventanales de cristal polarizado en ambos lados. El techo cuenta con lámparas circulares que cuelgan sobre una mesa larga y ovalada en el centro. Las dos sillas en los extremos de la mesa, las más grandes del lugar, están vacías, esperándonos.


Todos los ejecutivos aguardan en silencio, de pie, mientras nos dirigimos hacia nuestros lugares. Acomodo mi traje gris y ajusto mi Rolex en la muñeca antes de sentarme.


—Por favor, tomen asiento —invitamos al unísono, y los ejecutivos obedecen, ocupando sus lugares.


Las luces del centro se atenúan y parpadean un par de veces mientras un hombre rubio toma un pequeño control y se acerca a una de las grandes pantallas en la pared frontal.


—Bienvenidos —saluda con voz potente—. Como saben, el 30% del presupuesto está destinado a los trajes de lujo exclusivos de los bailarines para esta temporada.


Al presionar un botón, aparecen gráficos en la pantalla.


—Estos trajes, de la mejor calidad y extravagancia, incluyen diseños perfectos con joyas de lujo creadas por nuestros diseñadores y joyeros, junto con nuestros maestros estrella que han creado los diseños —sonríe satisfecho—. Estamos seguros de que, como siempre, estaremos en el primer lugar a nivel mundial, ya que nuestros bailarines se vuelven cada vez más famosos, generando ganancias.


En ese momento, un fuerte golpeteo de un lapicero contra la mesa interrumpe la presentación.


—Deja de divagar y ve al grano, Esteban —interviene una voz gruesa y áspera.


Mis ojos se encuentran con los de Jeon Jungkook, cuya mirada dura parece estar a punto de perforar a Esteban.


—Sí, señor Jeon —responde Esteban, visiblemente avergonzado, y continúa con la explicación.


Observo a Jungkook pasar las manos frustrado por su largo cabello negro oscuro. Su boca, pequeña, con labios suaves y de grosor perfecto, se tuerce en una mueca. Me pregunto qué lo ha llevado a ese estado de irritación.


Aunque intento mantener la compostura, no puedo evitar notar lo atractivo que se ve en su enojo. ¡Jimin! Mi subconsciente me reprende, obligándome a mantener la calma.


Aunque ciego no soy.


Ahora que lo analizo tiene rasgos finos y delicados, Todos los músculos de su mandíbula están perfectamente marcados resaltan con su rostro dominante y atractivo, sus piernas tonificadas y resistentes que están ceñidas al pantalón del traje pegado a sus muslos y trasero a la perfección haciéndolo ver sexy, sus manos y brazos grandes marcados cuan delicados donde porta sus tatuajes, su abdomen atlético, su espalda marcada y amplia.


Mis pensamientos son interrumpidos cuando Jungkook levanta la mirada y sus ojos se vuelven a encontrar con los míos desde el otro extremo de la mesa.


¡Joder Joder! Me acaba de atrapar mirándolo.


Sus ojos rojos que reflejan una galaxia oscura pero hermosa, me penetran estudiándome mientras mi cerebro intenta mandarle señales a mi cuerpo para apartar la mirada pero aun así no funciona.


Inclina la cabeza a un lado y muy lentamente baja los ojos por todo mi cuerpo, ¡Oh Dios! contengo la respiración mientras hace un recorrido muy lentamente, siento un hormigueo recorrerme desde la punta de mi pies hasta mi nuca.


Pero que rayos solo acaba de mirarme, suspiro y trato de calmarme ¿porque esta extraña reacción en mi cuerpo?


Sus parpados se alzan de nuevo y antes de que pueda apartar la mirada repentinamente sonríe de lado. Frunzo el ceño ante ello, ¡Demonios! ¿Me acaba de sonreír? Trago saliva con fuerza, ésa no es una sonrisa amistosa y mucho menos amable.


Esa es una maldita sonrisa seductora.


¡Mierda! Ese gesto tiene un efecto extraño en mi cuerpo que no me gusta. Cómo puedo aparto la mirada no sin antes ver su ceño fruncido.


Jimin, Jimin, tenías que quedarte viéndolo muy bien hecho ahora le aumentaras más ese ego insoportable que tiene.


Alzo la mirada otra vez y veo que sus ojos todavía siguen clavados en mí, Jeon no pestañea ni un segundo y esto ya no me gusta, me recompongo en mi lugar deseando que la reunión avance más rápido así que me dirijo a Esteban—Quiero que con esos datos de la segunda columna trabajen en una propuesta detallada.


Me concentro en la junta y de porque estaba aquí ¿qué Diablos está mal conmigo? ¿Veo a mi socio de la empresa y ya no puedo concentrarme? Esto es ridículo. Tomo anotaciones importantes de la junta.


La reunión mantiene su curso pero yo siento que sus ojos siguen clavados en mí. Echo una mirada por el rabillo del ojo y lo compruebo.


¿Todavía no deja de mirarme? pensé que se iba a cansar pero no lo hace, pero bueno por lo menos ya no quiere asesinar al pobre rubio.


—Si no hay nada más que decir podemos finalizar esta reunión y vayan pensado para la próxima propuesta — concluyo y me siento aliviado de poder salir de aquí.


Me levanto de mi asiento dispuesto para salir mantengo la cabeza en Alto. Todos los ejecutivos cruzan las puertas dobles, pero el señor "Arrogante" o mejor conocido como Jeon Jungkook, se queda cerca de la puerta y no parece tener intenciones de irse.


Su presencia se vuelve aún más impactante a medida que me acerco, y me esfuerzo por apartar mis pensamientos. Aunque intento ignorarlo, es imposible pasar por alto lo increíblemente atractivo que se ve de cerca.


—Park, ¿podríamos discutir el presupuesto para financiar el proyecto? Tengo poco tiempo antes de una cena familiar —dice con calma mientras nos cruzamos.


—Por supuesto, Jeon. No quisiera hacer esperar a su familia —respondo sarcásticamente, intentando mantener una expresión neutral.


—Entonces, vamos a mi oficina para resolverlo —asiente, pasando por alto mi sarcasmo.


Nos dirigimos a su oficina, que está en el piso más alto, junto a la mía. Al llegar, él abre la puerta y me invita a entrar, cerrándola con llave detrás de mí antes de sentarse en su escritorio.


—Por favor, tome asiento, señor Park. Necesitamos discutir estos asuntos importantes —me indica con una sonrisa de lado en los labios.


A veces, guardamos secretos tentadores por razones egoístas. Y mi mayor tentación es amar a este hombre con locura, lo cual es mi perdición.


Me dirijo a su escritorio con determinación, sintiendo su mirada seguir cada uno de mis movimientos mientras me acerco. Sus ojos rojos me penetran cuando llego a su escritorio y lo rodeo, tomando su corbata y jalándola hacia mí mientras me siento a horcajadas sobre su regazo.


—Bueno, señor Jeon Jungkook, ¿qué vamos a arreglar? —pregunto, pasando mis manos por su pecho, haciendo que su piel se erice.


—Много вещей, моя любовь (Muchas cosas, mi amor) —responde, colocando ambas manos en mi diminuta cintura. Su boca baja lentamente sobre la mía, besándome con intensidad y posesividad, su lengua buscando entrar, haciéndome jadear. ¡Joder, cómo lo extrañaba!


Me aparto por falta de aire y sonrío de lado. Sabe el efecto que tiene en mí cuando me habla en ruso.


—¿Alors, M. Jeon? (Así, señor Jeon) —hablo en francés, mirándonos fijamente.


Me mira con esos ojos llenos de adoración que solo puedo ver yo, haciendo que me olvide de todo y me centre en él. Lo necesito, es solo mío.


—Vamos a imponer tu castigo, pollito —dice, usando ese apodo que tanto le gusta.


—¿Y ahora qué hice? —pregunto, haciendo un puchero en los labios, esperando que desista de lo que sea que yo haya hecho, porque no lo recuerdo.


Besa mis labios rápidamente y me dice —Más bien que no has hecho ¿Durante la reunión tenías que mirarme de esa forma? estoy jodidamente duro por ti— Señala el bulto que está debajo de mi trasero — tienes que hacerte responsable de ello nene me estas volviendo malditamente adicto y loco por ti.


Oh Dios. —Jungkook...


—Voy a castigarte por tentarme omega descarado— su mirada se oscurece —Te voy a azotar antes de comerte ese apretado agujero que tanto me gusta y luego te voy a follar una y otra vez hasta que me ruegues que pare y no lo hare.


La tensión sexual se extiende y mi piel se eriza por lo dicho, pero no puedo evitarlo esa reacción dominante es demasiado y acabo de descubrir que me pone verlo así.


Pero a mí también me gusta jugar con su cordura llevo mis manos a su torso y tomo la solapa de su traje para quitárselo se aparta un poco y me permite hacerlo.


Voy por el primer botón de su camisa y luego el segundo, pero me detiene — ¿Qué haces nene uhm?


—Voy a quitarte la camisa y arreglar el problema— mi voz suena más ronca de lo normal ni yo sé que estoy haciendo pero verlo comerme con la mirada en la sala de reuniones y después de decirme mi castigo me prendió.


—Nene te juro por Dios que voy a inclinarte sobre mi escritorio. Y te llenare ese apretado agujero que tienes—me advierte con voz demandante mi cuerpo se estremece ante lo dicho pero tengo otros planes.


—Mmm que tal si mejor te ayudo a relajarte estas demasiado tenso Mon amour (Amor mio) — me baje de su regazo arrodillándome frente a él comenzando a desabotonar sus pantalones mientras me veía desde arriba con sus ojos dilatados llenos deseo.


Jungkook gimió cuando saque la grande longitud de sus pantalones, el calor de mis manos bombeaban excitación a su polla como la sangre.


—я тебя люблю, любовь моя (Me encantas Amor mio).


Seguí bombeando la polla de un lado a otro en un movimiento rápido e impecable, semen empezó a salir de la punta haciendo que Jungkook cerrara los ojos de satisfacción.


Pero solo duro unos segundos antes de que sus ojos se abrieran de par en par impulsado por mi cálida y ardiente boca que se cerró alrededor de toda su longitud. Comencé a mover mi cabeza hacia adelante y hacia atrás, tirando de su sensible polla.


—Joder, Jimin no pares nene— echó la cabeza hacia atrás, del deseo ardiendo a través de su cuerpo. La voz de Jungkook era ronca y arrastrada por la lujuria.


Mi lengua se arremolinaba y succionaba la punta del miembro de Jungkook mientras mis pequeñas manos se sostenían de su cintura. Las manos de Jungkook cayeron sobre Mis cabellos, haciendo que me atragantara contra su grueso falo.


Justo cuando Jeon sintió que su liberación aumentaba, su orgasmo era inevitable... Me aleje de su polla.


—carajo bebe porque te detienes—


Me levanto tomo una servilleta para limpiar mis labios acercándome al lóbulo de su oreja


—Leçon terminée M. Jeon (Lección terminada señor Jeon). Espero que cuide esa boca imprudente cuando me habla si me disculpa tengo asuntos que atender— me separo de el caminando rumbo a la salida meneando mis caderas provocativamente.


—Пак Чимин, возвращайся сюда прямо сейчас, или ты увидишь, что тебя ждет (Park Jimin vuelve acá en este momento o ya verás lo que te espera) — me advierte con su voz ronca e imponente.


Me volteo y le sonrió de lado —Mmm lo siento amor Mio pero el deber me llama— le aviento un beso volador y salgo a toda prisa de su oficina.


Pero en eso su mano me detiene y me vuelve a meter a su oficina.


—Tentaste a tu suerte nene— bufa y en un segundo después estoy boca abajo sobre el escritorio con mis pantalones bajados.


El primer azote me eriza la piel y abro la boca jadeando. Su mano vuelve a bajar y me levanto sobre la punta de mis zapatos, no puedo evitar el gemido traicionero que sale cuando azota de nuevo apretando mis glúteos y gruñe con su voz ronca.


—Deja de jugar con mi cordura nene.


Con los siguientes azotes siento mi pene erecto y mi agujero mojado, me olvido porque me azota solo sé que mi cuerpo está caliente, muy caliente.


— ¿Te gusta llevarme la contraria siempre no? —gruñe bajando la mano otra vez y gimo.


Abro la boca, pero lo único que logro articular es su nombre —Jung... Jungkook.


—No te calientes Jimin que no me voy a detener— ¡Joder! Mi agujero se humedece más —Mira que tan mojado estas omega ¿Te gusta? —baja la mano otra vez y echo el trasero hacia atrás para recibir todo el impacto.


Me muerdo el labio inferior mientras me complace con la rudeza de sus manos. Sabe que me gusta aunque no lo voy a admitir nunca en voz alta. Me azota otra vez y ahogo el gemido que quiere salir de mis labios. ¡Dios¡ si sigue así me voy a correr con solo sus azotes.


—Te hice una jodida pregunta Jimin.


—Si— susurro jadeando. —Me encanta que me castigues.


Suelta un gruñido de satisfacción y con una mano en la cintura me levanta me planta frente a el respirando entrecortadamente como yo, me agarro de sus hombros jadeando.


—Dejemos los Juegos de una puta vez nene por qué bien sabes que uno de los dos debe caer.


—Maldito arrogante.


—Tu castigo no ha terminado, sigo malditamente enojado contigo por dejarme duro.


—Je m'en fous... Je fais ce que je veux quand je veux. (Me importa... Me importa una mierda yo hago lo que quiero cuando quiero).


Aprieta la mandíbula — ¿Qué? — Se inclina así a mí con sus ojos rojos se oscurecen y me penetran.


No me acobardo —Imbécil Dominante— Su mano va a mi cintura y la envuelve para pegarme a su cuerpo, mis sentidos se identifican con su aroma a chocolate y café que me nubla la respiración.


—Obstinado.


—Idiota.


Me ayuda a acomodar mi ropa y su vista se fija en mis labios y me besa suavemente —pollito aun no te salvas en casa vamos a terminar esto.


Creo que esta noche me Dejaran sin caminar....




Hola bellezas hasta aquí termina el capitulo espero y les haya gustado la verdad no soy muy buena en esto pero estoy de vacaciones y quise experimentar si hay faltas de ortografía me lo hacen saber sin mas besos en la cola bye....