Female » Taegguk

Summary

» Solo son Kim Taehye y Jeon JeonGguk disfrutando de coger antes de una cena familiar. → Obra de mi completa autoridad.

Genre
Erotica/Romance
Author
Miwi
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

ÚNICO

Taehye acostó a su novia encima suyo y le hizo lamer dos de sus dedos, se encargó que estuvieran bien húmedos y luego los dirigió a la entrada de su novia, sonriendo con picardía ante el gemido ahogado que le dió gracias. Unió sus labios en algo tosco pero lleno de calentura y de paso mordió su labio.




JeonGguk soltó un gemido sobre la boca de su pareja.




Por otro lado, la chica Kim inició el movimiento de sus manos lentamente y conforme pasaban los segundos aumento el ritmo hasta que leves chapoteos se escucharon, todo esto en compañia de agudos gemidos que soltaba la chica de mechas castañas; los sonidos empezaron a ser de mayor aumentó y los movimientos de pelvis que hacia eran desesperadas, tratando de seguir el rápido ritmo de su pareja.




Sus manos amarradas a su pecho buscaban liberarse pero este trabajo siendo inútil.




De un momento a otro, la mayor de cabellos platinados al ver como su chica llegaba a su límite, sacó sus largos dedos de la mojada entrada de su pareja y se maravilló al ver como el lubricante natural salía en aumento. Ignorando deliberadamente los quejidos de Gguk.




— Mierda bebé, mira lo mojadita que estás — mencionó la de tez canela con ojos brillando en lujuria. Con su mano palmeó sus labios vaginales de su menor y sonrió maravillada ante el sonido chicloso que hizo y el gemido adolorido de su bebé.




— T-Tae... Por favor...— Gguk se removió y alzó su vista encontrando una sonrisa rectangular.




— ¿Te quieres correr con mis dedos, bebé? — la linda castaña asintió con desespero y sin previo aviso la mayor metió tres falanges a la rica y húmeda entrada de su novia.




Inició con rápidos y duros desplazamientos. Adentro, fuera, adentro, fuera. Era un ritmo ya puesto que le encantaba a la otra.




— ¡Taehye! Mgh~... ¡Sí! ¡Más unnie! ¡Más!...ogh... ¡Ahí hye, ahí, ahí!—con gran escándalo la castaña gemía. Era increíble como con unos simples dedos su mayor podía encontrar su punto y maltratarlo sin importar que.




Taehye sonrió y con esmero, golpeó con sus dedos el rico punto dulce de su chica, hasta que después de pocos minutos la chica de tez lechosa se vino arqueando su espalda y soltando varios balbuceos en el camino.




Kim sacó sus dedos y los llevó a su boca, probando el rico sabor que tenía su amor. Con una idea en mente volvió a meter los dedos en el coño de Gguk y abusó de su punto g, hasta escuchar súplicas.




—¡P-para!...u-un-nnie e-es, e-es m-muc-cho oh~... ¡Kim! —grito al sentir la famosa sobre estimulación, sollozó y seguido a esto una mano se puso en su clítoris.




— ¿No? —preguntó con burla, la chica negó con un rastro de lágrimas en sus ojos que calentaron más a la de cabellos plata— Pero... Pedías más hace rato... Puedes soportar más, ¿no es así putita?— Gguk negó nuevamente. Taehye soltó una risa.— Claro que lo puedes hacer, una puta como tú puede soportar más que esto... Lo sabes. Así que sé una buena sumisa y acepta en tu coño lo que te doy.




La castaña mordió su labio y miro con ojos brilloso a su mayor, tanto placer era abrumador para su propio cuerpo. No recuerda cuantas veces intentó parar a su novia para que al final terminara moviendo su pelvis intentando conseguir más.




Hye solo sonreía al ver la mirada perdida pero llena de brillo que tenía su novia, el rastro de lágrimas en sus sonrojados mofletes y la fina capa de sudor que cubría su cuerpo... Simplemente era perfecto y tan sensual, que su propia entrada chorreo al imaginarse como sería joderla con un vibrador mientras chupaba toda la esencia que soltaba.




Un gritito la sacó de sus sucios pensamientos, miro a la mujer bajo suyo y retiró los dedos que tenía dentro de ella solo para observar como un squirt le empapaba. La peli platinada mordió su labio y llevó su mano a su propio clítoris para frotarlo con rapidez, la vista acabada que le dio su pareja fue suficiente para sentir su corrida cerca.




La mirada perdida que le dio Gguk fue suficiente para venirse y que su novia, como si fuera una gatita en busca de leche, tomara toda su corrida con timidez.




Jeon suspiro mientras sacaba bajos jadeos, todo gracias a lo satisfactorio que era sentir como su novia molia con su lengua sus pezones y los chupaba.




— Mierda bebé, amo tus gloriosos pezones... Son una exquisitez...—halago mientras daba palmadas a los mismos sin llegar a hacer daño.— Y oh, cariño... Tus perforaciones... Adoro —pronunció y jaló uno.




Los besos húmedos llevaron camino hasta el vientre de su menor y al poco rato hasta su clítoris donde la juguetona lengua de Taehyuna se encargó de lamer la bolita de nervios que tenía, mientras separaba sus labios vaginales; la lengua de la peli platinada llegó a la entrada de Gguk, quien soltó varios sollozos y viro los ojos al sentir aquella bolita metálica en la lengua de su novia, tocar sus puntos sensibles. Su espalda se arqueo y con su manito tatuada se encargó de meter más aquel sin hueso dentro suyo.




— Oh, unnie~ ... ¡Me encanta!—sonrió complacida mientras mordía su labio con fuerza, ni cuenta se dio cuando algo comenzó a succionar su clítoris, hasta que el aparato sentir de velocidad logrando que apretara con sus manos la sábana bajo cuerpo sudoroso. Era fascinante y algo preocupante cuanto placer estaba obteniendo.— ¡Hye! ¡Hye! ¡Oh,mierda Tae! —lloró Gguk con respiración agitada.— ¡No me quiero volver a correr! ¡Así no! ¡Restriegate en mí, unnie~ !




La de piel canela solo aumentó la velocidad y metió lo más que pudo su lengua, sus propios dedos estaban frotándose sobre su propio clítoris y su entrada solo soltaba más lubricante al escuchar ese jodido unnie que tanto le volvía loca.




Después devarios minutos se alejó de la castañita y beso sus labios cuando percibió la tembladera en en cuerpo de la menor, amaba llevar a su bebé a su límite. Volvió a acercar el succionador de clítoris y esta vez no lo separó.




— Agarra esto —ordenó Hyuna. Jeon tomó el aparato y lo retiró un poco de su zona intima.— No te lo quites, te quiero ver jodida mientras le gimes a tu unnie lo mucho que te encanta ser su sumisa... Siempre tan dispuesta a mí...




El asentimiento constante que le dio la otra le hizo sonreír, la misma Gguk con todo valor y sintiendo su hinchado clítoris pedir que parara con la estimulación, llevo aquel succionador. La mayor se separó y buscó un par de cosas, prendió un vibrador al máximo que tenía y lo acercó al clítoris de su pequeña mientras retiraba el succionador.




— ¡Ah! ¡Ah! ¡Unnie! ¡Tae! ¡Mierda! —los gemidos eran altos y las contracciones que sentía Jeon eran demasiadas, pronto la más chica se sentía correr. Sus ojitos se hicieron viscos y terminó por jadear cuando la opresión en sus tetillas y las vibraciones solo le ayudaron para hacer llegar su orgasmo.




Su mano movía el aparato y sus ojos llorosos estaban puestos en la espalda desnuda de su novia, cuando ella se volteo puso ver los lindos pezones marrones que tenía, el tamaño que tenían era de copa B y aunque según fueran "pequeños" para Ggukie eran unos lindos senos. Ahora misma quería chupar esas protuberancias, sin embargo, no logró ni moverse cuando su corrida se mostró mojando aún más la cama.




— Miras mis pechos como si quieras algo de ellos, dime vida mía... ¿Qué deseas?




— C-chupar... Quiero leche... Ggu esta cansada... Ggu quiere dormir..




Taehye rió y asintió.— Será cuando acabemos mi amor...




— Pero...—JeonGguk se interrumpió cuando su novia comenzó a caminar hasta su cuerpo y le retiro todo, paso sus dedos por todo su coñito y sonrió de manera lasciva.




— Vas a tener lo que tanto querías... — susurró sobre sus labios.




Taehye acomodó sus cuerpos de manera que no ocurra algo mal y junto su coño con el de la castaña, las dos soltaron un jadeo. Gguk le miro con ojitos brillosos y Kim le alzó las cejas con coquetería antes de comenzar a moverse contra su clítoris.




— Fuck, Tae... —susurró moviéndose del lado contrario que la chica.




Comenzaron un vaivén lento que tuvo más fluidez con el paso de los minutos, llevando a las dos mujeres a un punto de excitación maxima; las dos sabían que no era la primera vez que hacían dicha posición para buscar más placer, sin embargo, tenían sus maneras para que se sintiera como la primera vez.




Taehye buscando dar más placer a su chica se acercó hasta sus senos y comenzó a chuparlos, tomándose tiempo de saborear y disfrutar la suavidad de la lechosa piel que tenía y sus jugosos pechos copa C.




— Eres mi única tetona favorita, amor...




Gguk sonrió con la mirada perdida, Taehye acomodó sus cuerpos en una mejor posición y por último llevó una mano al clítoris hinchado de su bebé. Comenzó a moverlo con lentitud mientras simulaba dar embestidas a la intimidad de su pareja, la menor se retorcía y solo soltaba sonidos obscenos; podemos decir que la cama tenía un leve movimiento y nada mejoraba.




— ¡Unnie! ¡Por favor! ¡Es mucho! —sollozos de nueva cuenta se escucharon, Jeon mordió su labio al correrse y Tae se estremeció al percibir parte de la corrida de su novia dentro suyo.— Unnie... Gugu quiere mimos... Gugu portarse bien...




Tae sonrió.— Debo de buscar algo para limpiarnos antes de todo gguk




La castaña se dejó hacer y al par de minutos ya estaba limpia y acostada en el pecho de su novia, succionando leche que le había prometido la misma. Disfrutaba mucho el desajuste hormonal de su novia luego de lo ocurrido, aunque no estaba feliz por lo que pasó, Taehye siempre le dijo que debía de ver el lado positivo a las cosas; Ggukie está asegura que su novia es un ángel.




Un ángel que sufrió mucho más de lo esperado.




🩷






Hora y media más tarde, las dos despertaron de su sueño y se ducharon con rapidez, luego de recibir aquella llamada claro que la más pequeña tuvo que hacerlo con poca agilidad gracias al pequeño dolor que tenía, pero nada grave.




La peli platinada y la castaña se vistieron con atuendos que sacaron a última hora y maquillaron lo más natural que podían, ambas tenían poco tiempo y es por eso mismo que se ayudaban con algunos delineados o labiales teniendo uno que otro beso lleno de amor.




Cuando la puerta fue tocada con insistencia, la chica platinada se apuró a ir y con mala cara abrió a su gemelo y pareja.




— Por poco y rompes la puerta, ten más cuidado —reclamó la Kim.




— Son las ocho Hye. ¿Por qué tardaron? Te avise con tiempo que no debías de atratsarte, que era necesaria la puntualidad...




— Mierda Taehyung... Cállate, estábamos ocupadas —reprochó. Su gemelo le miro mal.




Y, las sorpresas que tiene la vida, ya que ellos no eran los únicos gemelos que habían en la casa.




— ¿En qué? ¿En follar?




— Pues fijate que...




— ¡Jungkookie! —la emocionada voz se la castaña interrumpió la futura ofensa que iba a ir a su hermano.




— ¡Jeonnie! —los dos se abrazaron con cariño y se arreglaron el cabello revuelto que les quedó al separarse.




El chico de cabellos cereza le sonrió a su hermana y juntos se sentaron en el sillón bajo la atenta mirada de los gemelos Kim, quienes los veían con un brillo en sus ojos y pensaban en lo afortunados que eran al tener aquellos hermanos en sus vidas.




Claro que no todo eran ilusión y corazones volando. Una llamada captó la atención de todos, cuando Taehyung tomó la misma con el pasar de los segundos colgó y le advirtió a su hermana que no tardaran más o las dejarías aquí, cabe admitir que Jungkook le reclamo a su novio, pero al final sólo les dijeron que les esperaban afuera.




La gemela Kim sonrió a su novia cuando le tomó su cintura. — Estás preciosa mi reina...




— Hye está más linda... Muy, muy linda... —respondió Gguk picoteando los labios de su pareja.




Interín por otro lado un Taehyung reclamaba por lo bajo lo tarde que iban y lo estresante que era para el la impuntualidad.




— Hyungie, no me gusta cuando está molesto...




— Lo sé amor, pero Hye tarda a drede... Sé que no quiere ver nuestras mamás luego de todo lo ocurrido, pero ya no puedo seguir aplazando la cena con ellas un día tras otro. —se quejó con suspiro.




— Puedo quitar ese enojo si gusta, hyungie... —susurró coqueto Jungkook y se pasó al lado de piloto.




— ¿Cómo lo harías lindo? —cuestionó el chico tomando la cintura de su pareja para ponerlo encima de su miembro cubierto por el pantalón.




— De muchas formas... —y el suave vaivén de caderas que Jungkook formo paso a algo más luhurioso.




Tal vez no era tan malo llegar un poco tarde a la dichosa cena... ¿Verdad?