¡Es un secuestro, animal!

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Summary

—Hola, lectores. Mi nombre es Fred y este mequetrefe aquí es... —¡Soy Eusobio!, el mejor amigo de Fred. —¡Quita esa cara de idiota! Vas a asustarlos. —Ni siquiera pueden vernos, Fred. —Bueno, como les decía... —Ah, sí. Nuestra historia empezó hace muchos años, cuando andábamos en calzones y descalzos por todo el barrio... —¡Deja de interrumpirme! Y para las palabrerías, a ellos no les importa saber nuestra historia. —¿Entonces para qué vinieron a leer, Fred? —Arg... Me refiero a la historia de nuestras vidas, ellos se pasaron a leer nuestra aventura con el secuestrador. —Ah... Querrás decir el policía, Fred. —¡Ya cállate, animal! Estás haciendo Spoiler. —Perdón... —Bueno, como les decía, la historia que es sólo diálogo y nada de narración, empieza así: Dos chicos apuestos e inteligentes, a quienes secuestran en la salida de un casino. ¿Quieren saber por qué? Pues lean la historia. *Cuento de sólo diálogos sin narración.

Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Primera parte

—Fred, no está bien que nos pongamos las ropas de estos tipos.

—¿Y qué quieres? Ese casino es un lugar exclusivo, no nos van a dejar entrar en estas fachas.

—Sí, pero aprovecharse de su borrachera para robarles la ropa, ¿no es eso caer muy bajo?

—No me vengas con clases de moral, Eusobio. Tú le robaste el almuerzo a una viejita cuando fuimos a visitar a tu abuela.

—En mi defensa, yo estaba muy hambriento y la vieja estaba dando rodeos para comerse el pollo.

—¡Se le había caído la dentadura! No era rodeos, estaba poniéndose la caja de dientes en su lugar.

—Como sea, pero esto que estamos haciendo se considera robo.

—No…, porque lo que tú hiciste con la vieja no fue robar. Vas para el infierno, ¿quién deja sin comer a una ancianita?

—¡Ya deja de recordar el pasado y pásame los zapatos!

—Espero que no nos descubran. Toma sus billeteras y ese maletín, también.

—¡Ahora sí somos ladrones!

—¡Aja! ¿Y cómo piensas jugar en el casino?

—Vaya, nos vemos elegantes. Hoy contrataremos las mujeres que se nos antoje.

—Vámonos, antes de que alguien nos vea.