Prólogo.
“Él oculta su alma por intentar encajar en la sociedad”
Durante las noches cuando todos duermen, alguien sale en busca de sus sueños. Las estrellas acompañan su destino y la luna arropa su soledad nocturna.
Un escenario aguarda por su presencia, la música suena y su cuerpo deslumbra a quienes lo observan. Movimientos sensuales hipnotizan a su público quienes aplauden cuando su baile los deja sin aliento.
La melodía seduce su cuerpo y con cada segundo que pasa, la ropa que cubre su piel se hace menos. El aire frío eriza su desnudez y solo ese antifaz cubre su identidad.
En Renegade encontraban todo eso que deseaban y que en su vida cotidiana no tenían. Los cubículos dejaban en el misterio a sus ocupantes mientras entre la lúgubre noche se permitían cumplir sus deseos.
Aunque por fuera era un simple bar, más allá de las paredes había un centro nocturno secreto. Ahí llegaban desde un simple economista, hasta importantes empresarios de todo Corea. No había prohibición de género. Todo estaba permitido. El deseo, los pecados y fetiches… ahí, no había regla que se cumpliera.
Todo dentro de ese lugar podía ser tomado por la cifra correcta.









una obra de arte nueva sin duda alguna!!! aquí te voy mi bella Indira 🌻