master ★ tete x extraños

Summary

tete necesitaba un experto ₊˚⊹♡

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

one

❗humillación, dirtytalk, degradación, feminización,insultos, boypussy, titsboy


Era ya tarde cuando la puerta de la entrada se abrió, Tete entró y cerró la puerta con llave.


Su día había sido estresante, las clases de la universidad no le daban más que problemas, necesitaba aliviar su estrés, pero los chicos de su universidad eran tan inexpertos que le aburría el hecho de pensar en tener que ser el dominante.


Botó su mochila a un lado del pasillo y se quitó los zapatos, caminando hacia la cocina para conseguir algo de comida, sin embargo su atención aumentó cuando escuchó el

sonido de la regadera.


Pensó en que su abuelo era el que estaba bañándose. Mordió su labio ante el pensamiento del mayor, tenía como 60 años, pero su cuerpo a pesar de tener una barriga por el exceso de peso, tenía unos brazos con un poco de musculatura, y la parte perfecta era que gozaba de un buen miembro.


Tomó una paleta de la heladera, la lamió, pasando su lengua desde el borde hasta la punta, refrescando su garganta y helando sus labios. Soltó una risita ante la idea que rondaba por su cabeza.


Caminó a pasos ligeros hasta llegar a la puerta del baño, esta estaba entreabierta. Lo curioso era el espacio del baño, era amplio, la ducha constaba de una regadera pegada a la pared y había un asiento pequeño al frente de este.


Su abuelo estaba sentado en una silla, pasando la esponja con burbujas alrededor de su cuerpo. Tete siguió lamiendo la paleta, sin darse cuenta que sus pasos lo guiaron cada vez más cerca del mayor, adentrándose en el baño.


—Hola abuelito —una sonrisita se escapó de su boca, cuando el mayor levantó la cabeza hacia el.


—Tete ¿qué haces aquí? —trató de taparse el miembro, provocando una risita melódica.


—Quería ayudarte a bañarte —terminó dando una última lamida al helado y lo levantó hacia su abuelo, pidiéndole que lo mordiera con la mirada, su faldita pequeña se levantó dejando ver sus muslos gruesos y su blusa se apretó, dejando ver su escote.


—Tete, no —el rubio lo cayo, metiendo la paleta en su boca, acercándose a su rostro, separando los labios al ver al mayor tratando de chupar el helado y que las gotas dulces se escaparan de sus labios.


—Déjame hacerlo, déjame ayudarte —retiró el helado de su boca, viendo los lamidos humedecidos— Por favor.


No reaccionó cuando su abuelo lo besó, saboreando el sabor ácido mezclado con dulce en la boca de Tete, Lamió su boca y se sintió tan sucio al lamer su lengua.


Tete sintió su falda siendo bajada, ayudó desabotonando su blusa. Su abuelo lo pegó con rapidez a la pared, sintió el miembro desnudo rozando sus muslos, pero continuó besándolo.


Su blusa se abrió dejando libres sus tetas.


—Mierda, tienes una grandes tetas de puta


Tete gimió cuando la lengua procedió a lamer los pezones, chupaba y mordia turnándose entre ambos pezones.


Sintió unos dedos hurgando en sus bragas y soltó un jadeo cuando estos rozaron su coñito.


—Estás húmeda bebé —Tete asintió, mordiendo su labio, quería tanto ser follado—Pero, primero quiero saber a qué sabe mi dulce niña.


—Abuelito, no, espera


Soltó un grito pequeño y empezó a gemir fuerte, la lengua del viejo dio una lamida, saboreando su coño, después las lamidas fueron seguidas, terminando por meter su lengua dentro de la entrada abierta, y moviendo la cabeza, follando su coño con su músculo húmedo.


—Ah que gran coño, tan dulce.


Dejó unas últimas lamidas y luego volvió a mirar el rostro de Tete, con su mano tomó su mentón y lo obligó a abrir su boca, escupió en esta y adentro su lengua en la boca del menor.


Siguió el sucio beso, distrayendo a la pequeña, hasta que tomó su miembro con una mano y lo rozó sobre los labios del coñito de Tete.


—Ahora si follare este coño, no sabes cuanto espere por esto, mi lindo ángel.


Tete tenía la mirada perdida, se dejó hacer, esto era lo que necesitaba para liberar todo el estrés de la universidad.


El miembro venoso entró, y a pesar de su tamaño promedio se sintió tan rico cuando lo sintió golpeando fuerte dentro de su coño. Sentía las prominentes venas rozando los labios de su coño, mientras el viejo metía y sacaba su polla.


Su abuelito tomó sus grandes tetas y las apretó, juntándolas para lamer los pezones juntos. Siguió golpeando su gordo coño, mientras lamía y mordía sus botoncitos.


Su agujero lo apretaba tan rico que gritó cuando su abuelo lo tomó por ambos muslos y lo levantó, empezando a penetrarlo con más fuerza.


Estaba en el cielo, su coño siendo utilizado por un hombre mayor que él y tan experto que lo sentía denigrarlo cada vez que apretaba su trasero para sostener su peso.


—Que puta necesitada, no pienso abandonar tu coño ahora.


El glande su miembro golpeó justo cerca a su útero, y Tete tembló al sentir una sustancia viscosa, el viejo se corrió llenando todo su coño.


Dió unas pocas embestidas, y se separó sacando su miembro. Lanzó una bofetada al culo de Tete y le dió una sonrisa burlesca, lo cargó hasta su habitación.


—Ahora serás toda mía, tengo muchas cosas por enseñarte bebé.


Y Tete estaba encantado de complacerlo, había encontrado a todo un experto.