Traces Of Love

Summary

Jungkook y Taehyung, dos almas que se encuentran en medio de la oscuridad, descubriendo que a veces el destino tiene otros planes. ¿Podrán superar los desafíos que la vida les presenta? ╭───────────────➤✎ Descripción: ✧ Drama, romance. ✧ Mpreg. ✧ Fanfic. ✧ Historia 100% mía. ✧ No permito adaptaciones o copias. ✧ Portada y banner hechos por mí. Lu

Genre
Romance/Drama
Author
Lu
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Único 🪻


Quizá no estábamos destinados a estar juntos, pero quiero que sepas que llegaste a alegrar mis días, me sacaste de la oscuridad, me enseñaste a soñar.


Cuánto quisiera que no te fueras de mi lado, pero así está destinado, amor, y todo por ese maldito cáncer.


Pero entendí que todo en esta vida es prestado, así como el destino te trajo hasta mí para enseñarme lo que es el amor, ahora este mismo te quiere arrebatar de mi lado. Desearía que todo esto fuera una pesadilla, pero lamentablemente no lo es, la realidad es esta y no sé qué haré sin ti, ni cómo seguiré si tú no estás conmigo.


A veces me pregunto cómo sería cada mañana al despertar y no encontrarte a mi lado. No es justo, ¿no lo crees?, pero ¿a quién le importa lo que es justo o no?


Entendí que el amor duele, que no todo es color de rosa, pero es lo único que conozco, es lo único que me mantiene de pie.


Cuando voy a visitarte siempre me regalas una de esas sonrisas cálidas, aunque sé que estás cansado de luchar, de estar conectado a miles de cables. No puedo dejar que te vayas, es mucho dolor.


Sé que soy egoísta porque estoy pensando solamente en mí y no en ti, pero es que no puedo, me resisto a ver la realidad porque aún mantengo aquella esperanza de verte salir de esa puerta del hospital, con esos ojos que me cautivaron desde el primer momento en que te vi...


Si pudiera dar mi vida por la tuya, no lo pensaría ni un solo segundo, y te la daría. Eres mi mundo, mi respiración, mi soporte.


No sé si recuerdas aquella vez que me dijiste que si lo nuestro no daba para más, por más que nos amemos, que mantuviéramos nuestro amor en una fotografía, que creáramos nuestros propios recuerdos en donde nuestros ojos nunca se cierran y nuestros corazones nunca se rompen, que el tiempo estuviera congelado. Así es como puede mantenerse nuestro amor, llevándolo dentro de un bolsillo de los pantalones...




Jungkook apretó la mano de Taehyung con fuerza, como si con eso pudiera evitar que se le escapara la vida. Miró su rostro pálido y demacrado, tan distinto al que había conocido hace cinco años, cuando se enamoró de su sonrisa radiante y sus ojos brillantes. Recordó todos los momentos felices que habían compartido, todas las risas, los besos, los abrazos. Recordó cómo se enteraron de que iban a ser padres, cómo se ilusionaron con la idea de formar una familia. Recordó cómo se derrumbó su mundo cuando le diagnosticaron a Taehyung un cáncer terminal, cómo se aferraron el uno al otro, cómo prometieron luchar hasta el final.


—Cariño, Kookie —susurró Taehyung con voz débil.


—¿Qué pasa, bebé? —preguntó Jungkook, tratando de sonar tranquilo.


—Sé fuerte, por favor. Hazlo, encuentra tu felicidad...


—Tae, mi felicidad está contigo...


—No, Jungkook. Tú sabes perfectamente que no saldré vivo de este hospital —dijo Taehyung, soltando un sollozo.


Jungkook sintió un nudo en la garganta. No quería aceptar la verdad. No quería perder al amor de su vida. No quería quedarse solo con el fruto de su amor creciendo en su vientre. Quería que todo fuera una pesadilla, que despertara y viera a Taehyung sano y sonriente a su lado. Quería que el tiempo se detuviera, que pudieran vivir eternamente en ese instante.


—Cariño, no trates de negar la realidad. Hazlo por mí y, si no lo logras, hazlo por nuestro bebé, el que llevas dentro de ti. Tienes que ser fuerte. Me encantaría ver crecer tu vientre, verlo nacer, cuidarlo, escuchar su primera palabra, pero ambos sabemos que no será así —continuó Taehyung, con lágrimas en los ojos.


—No digas eso, Tae. Sé que los dos veremos crecer a nuestro bebé —replicó Jungkook con frustración, mientras se limpiaba las lágrimas con brusquedad.


—No, Jungkook —espetó Taehyung moviendo ligeramente la cabeza—. Ya no puedo más. Me siento cansado. La quimioterapia no está funcionando. Tú mismo escuchaste a los doctores. Siento que cada día me debilito más. Ya no puedo seguir.


Jungkook se mordió el labio inferior para contener el llanto. Sabía que Taehyung tenía razón. Sabía que su enfermedad era terminal. Sabía que le quedaba poco tiempo. Pero no podía rendirse. No podía dejarlo ir.


—Amor, solo tienes que seguir luchando un poco más —le rogó Jungkook, tomando la mano de Taehyung y la colocó en su pequeño vientre de cinco meses—. No nos puedes dejar.


Taehyung solo atinó a sonreír con tristeza, mientras pequeñas lágrimas caían por su rostro. Masajeó con dulzura la pequeña barriga de su novio y dejó un corto beso en ella.


—Te siento tan cerca... —murmuró Taehyung—. Ojalá pudiera abrazarte...


Dirigió su mirada hacia Jungkook, tratando de conectar con sus ojos, mientras buscaba encontrar aquel brillo que vio cuando lo conoció por primera vez, pero solo encontró una mirada llena de dolor y miedo. Entonces se sintió culpable porque, al fin y al cabo, él no quería irse pero su cuerpo no opinaba lo mismo.


—Te amo, Jungkook. Nunca lo olvides. Te amé desde el primer momento en que te vi y te sigo amando. Siempre recuérdalo, amor —le dijo Taehyung con voz entrecortada.


De repente, el monitor cardíaco empezó a sonar rápidamente, indicando una arritmia. Jungkook se sobresaltó y miró con pánico a Taehyung, que se retorcía de dolor.


—¡Doctor, doctor! —gritó Jungkook, presionando el botón de emergencia.


En cuestión de segundos, el doctor y las enfermeras entraron en la habitación, empujando un carrito con equipo médico. El doctor le tomó el pulso a Taehyung y le puso una mascarilla de oxígeno.


—Está entrando en paro cardíaco —dijo el doctor con voz grave—. Sáquenlo, ¡AHORA!


Las enfermeras lo tomaron de los brazos y lo sacaron de la habitación...


Jungkook se resistió con todas sus fuerzas, pero era inútil. Solo podía escuchar los gritos del doctor y las enfermeras tratando de reanimar a Taehyung.


—Otra vez... —gritaba el doctor.


—No podemos hacer nada, doctor. Él no reacciona... —decía una enfermera.


—Sigue. Él tiene que vivir... —insistía el doctor.


Los minutos pasaban y él no despertaba...


—Hora del deceso: 18:33 p.m. —anunció otra enfermera.


Jungkook se derrumbó en el suelo, sollozando sin consuelo. Había perdido a su alma gemela. Había perdido a su razón de vivir. Solo le quedaba su bebé, el último recuerdo de su amor.


Sintió un leve movimiento en su vientre, como si su hijo quisiera consolarlo. Lo acarició con ternura, mientras le hablaba con voz quebrada.


—Lo siento, mi amor. Lo siento tanto. Tu papá se ha ido al cielo. Él te amaba mucho. Yo también te amo mucho. No te preocupes, no te voy a dejar solo. Voy a cuidarte y protegerte siempre. Eres lo único que me queda de él. Eres lo único que me da fuerzas para seguir. Te prometo que seré un buen padre para ti. Te prometo que te haré feliz. Te prometo que nunca te olvidaré...




📍 Londres — Inglaterra                                                                                 

26 de enero de 2019


Hola, TaeTae,


Es increíble cómo pasa el tiempo, ¿no lo crees?


Hace casi un mes, Taehyun cumplió dos años. Sigo sin poder creer cuánto ha crecido. Aún recuerdo aquel 27 de diciembre de 2016, cuando nació. Era una pequeña bolita a la que necesitaba proteger a costa de todo, y aún lo sigo haciendo. Hemos pasado tantas experiencias, algunas llenas de alegría y otras de tristeza, pero aquí seguimos dándolo todo porque nadie nos puede vencer.


¿Sabes? Yo esperaba que la primera palabra de Taehyun fuera papá o papi, pero no fue así. Él dijo TaeTae. No sé de dónde lo escuchó. Yo nunca te llamé de esa manera, pero sin embargo él lo dijo. Tal vez escuchó a Jimin llamarte por tu nombre y solo quiso repetirlo. Pero a veces me gusta creer que lo dijo por ti. Que quizá te tenga presente en su vida, no de manera presencial, pero sí de forma espiritual.


Lo sé, es tonto, ¿no lo crees?


Ay, TaeTae, ya han pasado dos años y cinco meses desde tu muerte. Te extraño tanto, pero

considero que la vida sigue. A veces me pregunto qué hubiera sido de mí si nuestro bebé no existiera. Tal vez hubiera caído en depresión y me hubiera suicidado.


Las personas tal vez dirán: "Tu pareja puede haber muerto, pero tú tienes toda una vida por delante". Y sí, tal vez tengan razón. Pero considero que superarte hubiera sido imposible. Y no, no digo que lo haya hecho, porque no es así. Te tengo presente en mi vida como la única persona a la que amo. Pero sencillamente tú eras el único al que tenía en este mundo.


Taehyung, sé que estás cuidando a Taehyun y a mí desde el lugar en donde estás. Cada vez que miro al cielo por la noche, veo una estrella brillando y sé que eres tú acompañándome. Entendí que siempre estarás para mí, aunque no estés conmigo en cuerpo. Sé que tu alma y espíritu siempre me cuidan.


Siempre te amaré, porque mi corazón solo te pertenece a ti.


Te amo, TaeTae. Tal vez en otras vidas nos

volveremos a ver.


Pero hasta entonces, te escribiré estas cartas para sentirte cerca de mí. Para contarte cómo va nuestra vida sin ti. Para desahogar mi dolor y mi soledad.


Sé que nunca las leerás, pero espero que las sientas. Espero que sepas cuánto te extraño y te necesito.


Espero que estés orgulloso de mí y de nuestro hijo.


Espero que algún día nos volvamos a encontrar.


Y espero que me perdones por no haber podido salvarte.


Por no haber podido estar contigo en tus últimos momentos.


Por no haber podido decirte adiós.


Por no haber podido decirte cuánto te amo.


Espero que me perdones por seguir viviendo sin ti.


Espero que me perdones por ser feliz a veces.


Espero que me perdones por no olvidarte nunca.


Te quiero mucho, TaeTae.


—Tu Kookie.


📍Londres — Inglaterra


14 de febrero de 2019


Hola, TaeTae,


Hoy es San Valentín, el día del amor y la amistad. Un día que solíamos celebrar juntos, con regalos, flores, chocolates y besos. Un día que ahora me recuerda lo mucho que te extraño y lo mucho que te quiero.


¿Sabes? Hoy Taehyun me hizo un dibujo muy bonito. Era una familia de tres personas: él, tú y yo. Estábamos sonriendo y abrazados, bajo un sol radiante y un arcoíris. Me lo dio con una sonrisa y me dijo: "Para ti, papi. Te quiero mucho".


Me emocioné tanto que lo abracé y le di un beso en la mejilla. Le di las gracias y le dije que yo también lo quería mucho. Luego le pregunté si quería mandarle un beso a su otro papá, al que está en el cielo. Él asintió con la cabeza y me dijo: "Sí, papi. Quiero mandarle un beso a papá TaeTae. Él también me quiere mucho".


Entonces los dos miramos al cielo y te mandamos un beso, amor. Sentí una brisa suave en mi rostro, como si fuera tu respuesta. Como si fuera tu forma de decirnos que nos quieres y que nos cuidas desde allá arriba.


Te quiero mucho, TaeTae. Eres el mejor regalo que me ha dado la vida.


Te amo, amor. Feliz día de San Valentín.


Tu Kookie.


P.D.: Hoy he ido al cementerio a visitarte. He llevado unas rosas rojas, tus favoritas. He limpiado tu lápida y he leído tu nombre en voz alta: Kim Taehyung. He sentido un vacío en mi pecho, como si me faltara una parte de mí. He llorado en silencio, recordando tu voz, tu risa, tu mirada. He deseado poder abrazarte una vez más, poder decirte

todo lo que siento, poder escuchar tu corazón latir junto al mío.


Pero sé que eso nunca pasará.


Sé que nunca volveré a verte.


Sé que nunca volveré a sentirte.


Sé que solo te tengo en mis recuerdos.


Y eso duele más que nada.


Te quiero mucho, Tae.


Y te extraño más que nunca.


📍Londres — Inglaterra


24 de diciembre de 2019


Hola, amor,


Hoy es Nochebuena, la noche más mágica del año. Una noche en la que las familias se reúnen para celebrar y compartir un banquete lleno de delicias. Una noche en la que los niños esperan con ilusión la llegada de Papá Noel y sus regalos. Una noche en la que yo solo pienso en ti y en lo mucho que te extraño.


Hoy Taehyun y yo hemos decorado el árbol de Navidad con luces, bolas y guirnaldas. Hemos puesto el belén con el niño Jesús, la Virgen María, San José y los Reyes Magos. Hemos colgado los calcetines en la chimenea para que Papá Noel los llene de dulces. Hemos preparado unas galletas y un vaso de leche para que se las coma cuando venga.


Pero sobre todo, hemos puesto una foto tuya junto al árbol, para que sepas que siempre estás con nosotros. Para que sepas que siempre te recordamos. Para que sepas que siempre te queremos.


Te quiero mucho, amor. Eres el mejor regalo que me ha dado la vida. Eres el mejor padre que Taehyun pudo haber tenido. Eres el mejor novio que yo podría haber soñado.


Te amo, bebé Feliz Navidad.


Tu Kookie.


P.D.: Hoy he recibido una carta tuya. Me la ha traído Jimin, tu mejor amigo. Me ha dicho que la escribiste antes de morir y que me la guardó para dármela en esta fecha tan especial. Me ha dicho que era tu último deseo.


He leído tu carta con lágrimas en los ojos. Me has dicho tantas cosas bonitas que no sé cómo agradecértelas. Me has dicho que me amas con todo tu corazón y que siempre lo harás.

Me has dicho que estás orgulloso de mí y de nuestro hijo. Me has dicho que nos cuidas desde el cielo y que nos esperas con paciencia.


Me has dicho que no me sienta culpable por nada, que no te guarde ningún rencor, que no te tenga pena. Me has dicho que sea feliz, que siga adelante, que encuentre a alguien que me haga sonreír.


Me has dicho adiós.


Y yo no sé qué decirte.


Solo sé que te quiero mucho, Taehyung.


Y te extraño más que nunca.


Sé que esta es la última carta que recibiré de ti.


Sé que esta es la última vez que leeré tus palabras.


Sé que esta es la última vez que sentiré tu presencia.


Y eso duele más que nada.


Te quiero mucho, cariño.


Y te extraño más que nunca.