Stay with me [+18 Rayne Ames x Fem! Reader]

Summary

Ya estaba bien. Todo el rato aparecían incendios cerca de la Academia Easton, sin aparente motivo y desprendiendo un montón de magia. El director Wahlbert me mandó a mí a investigar y, después de extinguir por lo menos una docena de incendios, regresé con una intrigante chica perdida y con más preguntas que respuestas. ― Por favor. Por favor, no te vayas y me dejes aquí. Por favor, quédate conmigo. ❝Voy a hacer que veas el poder que me pertenece❞ ‧₊˚ ⋅ ೃ⁀➷ Stay with me: quédate conmigo. ೃ⁀➷ Rayne Ames x female reader! Esta historia contiene contenido sexual explícito y algunos sucesos de la historia original del manga/anime están variados. Por ejemplo, Innocent Zero no existe debido a ajustes de la trama. Rayne tiene 18 años, mientras que la protagonista tiene 19. También he hecho que Rayne sólo tenga dos conejos, uno negro y uno blanco, porque me sentía incómoda escribiendo centenares de conejos. Si éste detalle le molesta, busque otra historia más de su agrado, gracias. Está prohibido cualquier tipo de comentario hater o irrespetuoso hacia cualquier otro lectorx o hacia mí misma o a mi historia. Será eliminado directamente. Por favor, si no te gusta mi contenido, le invito a buscar otra historia más de su agrado. Sin nada más que decir, ¡ojalá y te guste la historia! Hecha con todo mi amor de mí para ti ♡

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

"Andábamos sin buscarnos, pero sabíamos que andábamos para encontrarnos."


[...]


Caminaba por el bosque cerca de la academia, únicamente porque el director me mandó a descubrir la causa de los incendios que últimamente había por ahí.


Dejé escapar un suspiro largo. Ya había extinguido varios incendios con la ayuda de mi magia, pero no dejaban de aparecer más, a ese paso, nos quedaríamos sin bosque. Solo sabía que las llamas estaban siendo provocadas por la magia de alguien, pero no encontraba a ese alguien y tampoco sabía cuál era la razón para provocarlas... ¿quizá se trate de un pirómano o algo?


Entonces escuché algo moviéndose a un lado mío, por lo que empuñé mi varita con mayor fuerza y me giré hacia ese lugar. Ahí había algo que rebosa poder mágico, lo podía notar como una presión insoportable sobre mi cuerpo. Si era esa la persona que estaba causando los incendios, debía de ser un mago poderoso, muy poderoso...


― Te he escuchado, seas quien seas― Hablé con mi voz serena de siempre. No tenía miedo, sabía que iba a ganar.


Entonces, la silueta de una persona surgió de entre el frondoso bosque, y una chica pequeña y menuda se acercó a mí con pasos temblorosos y dubitativos. Se estaba mordiendo los labios y jugaba con sus dedos, parecía asustada. Lo que me molestó fue que, justo cuando ella apareció, dejé de percibir el gran poder mágico de antes.


― Yo... lo siento...― Murmuró la fémina y se acercó a mí un paso más, para después quedarse quieta.


Fruncí el ceño y la escudriñé con la mirada. Inmediatamente mi vista recorrió sus delicadas facciones de mujer, y me encontré únicamente con una sola línea perfectamente recta descendiendo de su ojo derecho. Eso me extrañaba más, puesto que debía de ser ella la creadora de los incendios, así que entonces, ¿por qué solo tenía una línea? La magia que había estado extinguiendo era muy poderosa.


Inmediatamente me di cuenta de que ella no tenía intención de atacarme. No llevaba ninguna varita consigo y parecía asustada, además de que estaba temblamdo como un flan bajo el simple vestido blanco de tela fina que llevaba, pero igualmente me negué a bajar la guardia. Acorté la distancia entre nosotros y me percaté de que ella era mucho más bajita que yo, llegaba con suerte a mi clavícula. De todas formas, la tomé de las mejillas y la obligé a mirarme. En seguida la chica se tornó confundida, pero nuevamente no me importó, estaba tratando de encontrar un rastro de maquillaje tapándole otra línea de magia o...


― D-disculpa, ¿qué haces...?― Interpeló ella intentando zafarse cuidadosamente de mi agarre, y hasta que no habló, no me di cuenta de lo cerca que estábamos.


La solté inmediatamente y me alejé un paso.


― ¿Quién eres?― Pregunté entonces.


― TN...


Arqueé una ceja.


― ¿Nada más?


― No― La fémina negó con la cabeza―. No tengo apellido.


― ¿De dónde eres? ¿Que haces aquí?


― ¡N-no lo se...!― Ella se encogió ante mi interrogatorio― No sé de dónde soy, no me acuerdo de nada, yo... Solamente sé que de repente me desperté aquí, y...


Estornudó.


Ella estornudó, pero no fue un estornudo normal, no... ¿Alguna vez habéis visto esos dragones que escupen fuego en los cuentos de hadas? Bueno, pues ella en vez de escupir fuego, lo estornuda.


Sí, como lo leéis. La fémina ante mí estornudó fuego e inmediatamente todo se prendió de llamas a nuestro lado, justo donde ella acababa de estornudar.


― La madre que...― Musité mientras ella se disculpaba entre jadeos.


No dejé que ella dijera nada más. Inmediatamente saqué un pañuelo del bolsillo y la hice sonarse los mocos. Gracias al cielo que no salió fuego cuando así lo hizo. Después, la tomé del brazo y le imperé que me siguiera sin dejar margen de queja.


No es normal. No era normal; sabía que lo que ella hace no lo era, pero prefería consultarlo con el director Wahlbert antes de nada.


TN caminaba a mi lado intentando igualar mi ritmo de paso rápido, pero no paraba de tropezarse. Bufé y me frené para que ella pudiera respirar.


― ¿A... a dónde vamos...?― Jadeó recuperando el aliento― No sé quién eres, no quiero ir contigo...


Me callé porque ella tenía razón. No le había explicado quién era ni lo que iba a hacer con ella, así que era normal que tuviera miedo... Dejé escapar un suspiro y solté su brazo, para mirarla a los ojos.


― Perdona, estoy siendo un poco grosero. Soy Rayne Ames― Respondí esperando que eso causase algún tipo de efecto en ella, ya que mi nombre era bien conocido, pero ella permaneció igual; asustada y confundida. Me devolvió la mirada con cautela.


― Yo soy TN...


No sabe quién soy, ¿bajo qué clase de piedra ha estado viviendo?


Sonreí mínimamente. La verdad, era un gesto extraño, no solía hacerlo, no sabía por qué lo había hecho. Ella me devolvió la sonrisa de forma suave, pareciendo más confiada.


― Quiero llevarte ante el director Wahlbert, en la escuela de magia. Estás en el bosque al rededor de ésta y nos estás dejando sin árboles de tanto incendio. No te va a pasar nada malo, tranquila― Intenté relajarla porque quería que eso se acabase rápido e irme a mi habitación para cuidar de mis conejos.


Ella pareció completamente perdida por lo que acababa de decir.


― Lo siento, no pretendía causar problemas, yo...


― Déjalo, no te preocupes. Solo, no estornudes y sígueme― Le ordené, a lo que ella asintió y esperó quieta a que yo hiciera algo. Suspiré y me quité mi túnica para ponérsela sobre los hombros a TN, esperando que así dejase de temblar, a lo que ella se aferró a la tela con énfasis y me miró a los ojos nuevamente con cautela. Parecía no acabar de fiarse de mí, pero por algún motivo lo estaba haciendo.


Dejé todo eso de lado y comencé a caminar de vuelta a la academia, con TN siguiéndome el paso.


― Uhm, ehh... Ese tal Wahlbert... ¿quién es? ¿A qué se dedica?


― Es el director de una escuela de magia― Respondí pacientemente sin mirarla, guiándola hacia dicha escuela.


― Tu línea de magia... Tienes dos líneas...


Asentí.


― Sí, bueno...


― ¿Los demás cuántas líneas tienen?


― Una o dos, como tú y como yo.


Tras mi respuesta, TN pareció aliviarse, aunque no entendí por qué.


Después, me preguntó más cosas acerca de la academia hasta que llegamos al edificio. Antes de decirle que entrase, llevé mi mano a su frente y tomé la temperatura, estaba enferma. Por consiguiente, ella pareció dudar en un inicio, pero luego me miró y yo le devolví el gesto. Creo que eso la calmó, porque entonces entró sin chistar. Una vez dentro, la guié hasta el despacho del director, quien nos dejó pasar.


― Vaya, vaya, así que tú eres la pequeña que se dedicaba a incendiar nuestro bosque― Dijo el director una vez nos encontramos los dos frente a él.


Negué con la cabeza y le expliqué la situación, para que Wahlbert no se hiciera ideas equivocadas. Eso pareció hacer que el director se concentrase, ya que se calló y su expresión se volvió más seria. Examinó de pies a cabeza a TN y luego me miró a mí. Él debío de haber notando algo que yo no.


― Rayne, hazme el favor de esperarnos fuera. Gracias― Dijo Wahlbert y me lanzó una mirada cargada de seriedad hasta que yo asentí con la cabeza y abandoné el despacho un poco a regañadientes, cerrando la puerta tras de mí.


Mientras esperaba fuera de la sala, me pregunté de qué estarían hablando ellos. Mi mente divagó por toda clase de teorías, pero no saqué nada en claro. Lo que ella hacía no era normal, no lo era...


La verdad, TN me pareció una chica adorable, con unos labios esponjosos... ¿no se habrían quemado después de estornudar... eso...?


― Rayne― TN abrió la puerta al cabo de unos minutos y me miró con sus ojitos enmarcados por sus largas pestañas―. Wahlbert dice que entres...


Asentí y así lo hice. Volví a situarme a su lado al frente del director y esperé a que él hablase.


― Rayne, verás... Esta chica es un tanto peculiar. Necesito que esté aquí― Dijo y me miró seriamente, sabía qué es lo que me intentaba decir.


― Señor, ella está resfriada, llevémosla a enfermería...


Me callé porque Wahlbert levantó un poco la mano, indicándome que guardase silencio.


― TN no puede usar las instalaciones de esta escuela si no está matriculada, y en su estado, no se encuentra en condiciones de usar magia. Verás: ella no sabe controlarla.


Fruncí los labios. Quizá por eso estornudaba... fuego.


Wahlbert continuó hablando.


― En cambio, necesito que esté aquí. No nos quedan habitaciones y... Nuevamente, ella no está matriculada. ¿Entiendes por dónde quiero ir?― Dijo y arqueó las cejas.


Asentí y chasqueé la lengua. Noté la incomodidad de TN a mi lado, sabía que ella estaba amedrentada, estaba en un lugar nuevo y no tenía idea de nada, era normal que se sientiera confundida.


― No quiero que nadie la vea. No puede verla nadie, ¿has oído? Nadie― Recalcó el director y asentí otra vez.


― Como eres el prefecto de Adler, tienes una habitación para ti solo. Te incorporaré una cama más, pero no puedo dividir tu espacio. Tendré que confiar en ti, Rayne. Eres el único en el que puedo confiar. No me decepciones― Dijo y me miró fijamente―. Si le haces algo, lo sabré. No la toques, ¿me has oído? No permitiré actos depravados bajo mi techo.


― Director Wahlbert, ¿por quién me toma?― Pregunté apretando la quijada, un tanto ofendido― No soy un animal en celo. Sé controlarme.


Él asientió y no dijo nada más respecto a eso, por lo nos dejó ir después de recalcar la importancia de que nadie supiera de la existencia de TN.


La menor y yo caminamos en silencio por los pasillos de la academia hasta que alcanzamos mi dormitorio.


― TN― Dije entonces parándome frente a la puerta de mi habitación―. Aquí vas a vivir a partir de ahora... conmigo. Y mis conejos, espero que no te moleste― Me obligué a decir.


Ella asintió tímidamente.


― Muchas gracias, Rayne― Agradeció―, y no es ninguna molestia, espero no molestar yo...


Negué con la cabeza, porque la verdad es que sí que iba a molestar. Pero daba igual, no podía hacer nada para cambiar la situación. Abrí la puerta con mis llaves y me di cuenta de que había una segunda cama en la habitación, y encima de ésta había otro par de llaves. Suspiré, debía de haber sido Wahlbert.


― Bueno, esa es tu cama― Es lo único que dije antes de agacharme para acariciar a uno de mis conejos, el cual se había acercado a mí cuando había abierto la puerta.


TN me miró y se sentó en su cama. Luego, observó todo a su alrededor distraídamente para después volver a mirarme.


― ¿Puedo hacerte una pregunta?― Curioseó.


Me giré para mirarla sin dejar de acariciar el suave pelaje de mis conejos, pues había cargado a los unicos dos que tenía entre mis manos.


― Dime.


― El director te dijo antes algo sobre no cometer actos depravados... ¿A qué se refiere?


Torcí los labios y aparté mi mirada de la de ella. Después de que TN me preguntase eso, sentí mis mejillas arder, e inmediatamente me di cuenta de que vivir con ella iba a ser un maldito problema.















[...










Hola! Aquí Tenko publicando una nueva historia, está vez de Rayne mi niño bonito 💕💕 espero que os guste ^^


Quiero decir que actualizaré esta historia cuando pueda, espero que sea pronto pero haré loque pueda, así que, ¡disfruten de la lectura!