Capítulo 1
—“Hey Baekhyun, que hermoso trasero tienes.”
—“Mi amor hay que pasarlo bien en mi casa.”
—“Bebé sal conmigo, piénsalo ¿si? ”
—“Baekhyun sé el omega de mis hijos.”
—“Mierda, que caderas y muslos te cargas precioso.”
Baekhyun suspiró cansado pero a la vez correspondía con pequeñas sonrisas a los chicos que murmuraban a sus espaldas mientras caminaba por el pasillo de su universidad. Todos los días era igual, recibía piropos o sugerencias de algunos alfas y betas que querían salir con él.
Y es que quién no quisiera tener un pedazo de el omega más cotizado de la universidad, Baekhyun no era para nada tímido, era extrovertido, encantador, lindo y sobre todo sensual, y solo a pocas personas dejaba ver ese lado. A fin de cuentas tiene una reputación que mantener.
Sus buenas calificaciones, que aunque no eran las mejores, podría defenderse para pasar de año. Aquel Omega desprendía un aura de fragilidad y dulzura, como una tierna ovejita, pero pocos o quizás todos sabían que este no era lo que aparentaba. Él era más bien un lobo disfrazado de oveja. Y algunos chicos de encuentros casuales podrían confirmarlo.
Era lindo con las personas que se lo merecían y atroz con aquellos que llegan a colmar su paciencia.
Baekhyun no se consideraba narcisista pero él conocía el encanto que dejaba en las personas.
Era el estereotipo de omega que todo alfa o beta de su universidad quisiera tener.
Deseado por muchos odiados por pocos.
Baekhyun no estaba reclamado y es por eso que por ahora y sin ninguna marca disfrutaba de su juventud y sacaba provecho con su atractivo físico. Como en ocasiones cuando tenía proyectos que no podía llegar a completar, porque tenía una partida online, solicitaba ayuda a betas y alfas, en un ganar y ganar. Aunque si eran atractivos lo máximo que Baekhyun hacía era chuparles la polla, y si estaba demasiado caliente, permitía que le metieran los dedos.
Más nunca llegó al final con ninguno, nunca dejaba que alguien lo follara.
El pequeño omega no es que no quisiera que alguien lo follara, más en sus épocas de calor donde su cuerpo se mojaba a tal grado que exigía que cualquier persona lo anudara. Aquellos días era difícil de soportar sus celos solo, pero él tenía que hacerlo por la promesa que se había hecho el día de su décimo sexto cumpleaños cuando llegó su primer celo.
Sí, él podría mandar a volar esa regla pero era algo que se había prometido. Y él nunca rompe sus promesas.
Nadie tomaría su virginidad, nadie, excepto su alfa.
O eso es lo que él pensaba hasta que lo vió, en aquellos días a finales de febrero, dónde los profesores dejaban repasar temas del año pasado y él como buen alumno tenía que quedarse en la biblioteca hasta muy tarde para realizar la tarea si es quería jugar en la madrugada con sus amigos, por esos días es donde lo vio.
Sentado a la orilla de la mesa en la última silla en la biblioteca, un chico desgarbado, con apariencia de niño nerd sacado de una típica película adolescente.
Baekhyun no comprendía lo que le llamaba la atención de aquel chico. Al principio no sabía si era alfa, beta u omega pero cuando pasó por su lado, no desprendía olor y sacó a conclusión que este era beta; aquel alto chico era desarreglado, vestía camisas o capuchas anchas que ocultaba su alto cuerpo, grandes ojos donde uno se cerraba más que el otro cuando sonreía a una página del libro que leía. Y utilizaba unos lentes, que el pequeño omega detestaba, unos feos lentes negros pasados de moda y aquel peinado hacia adelante, donde ni un cabello se paraba debido al gel que se ponía, todo en aquel chico era tan anticuado.
Era por lejos su tipo ideal o eso creía el pequeño omega.
Con el tiempo aquellas cosas que desagradan a un omega de alto nivel como lo era Baekhyun; fueron esas cosas que le empezaron a gustar pasando los días. Y quedó nervioso en su presencia cuando le ayudó a bajar un libro alto quería un fin de semana.
Cada día que lo encontraba leyendo o riéndose de un libro, el corazón del omega se llenaba de algo inexplicable y comenzaba a pensar que necesitaba ayuda de un médico porque su pecho se agitaba cada que lo observaba.
Paso de un agh a un aww en pocas semanas.
Tampoco era como si se hubiera enamorado, solo tenía curiosidad por aquel chico, lo que ocultaba debajo de todo esa máscara de niño nerd.
No entendía porque aquél beta le llamaba la atención o le ponía nervioso cuando pasaba por su lado.
Y porqué le ponía mucho los dos últimos meses, a tal punto de hacer caso omiso aquellos chicos guapos que se le acercaban con una clara intención y aunque quisiera aceptar invitaciones, algo lo inquietaba y le dejaba una frustración notoria.
Nuevamente ahí se encontraba, un día después de terminar sus clases. Ya en aquel punto, al omega aquel beta le parecía un poco lindo, los sonrojos que este tenía cuando algunas personas se le acercaban para que les preste un libro. Era demasiado lindo para el pobre corazón del omega, más aún cuando se sonrojaba y tenía el ceño fruncido al no entender algo que leía.
Su piel hormigueaba por poder tocar un poco de piel oculta del chico alto. Tenía algo que le llamaba toda la atención. Sentía un regocijo creciendo en su estómago.
— ¡Hey Baekhyun! — una voz a su costado, lo sacó de sus pensamientos hacia aquel chico, que hasta ahora no sabía que estaba a su costado.
— ¿Qué? — respondió Baekhyun volteando a ver nuevamente aquella persona detestable.
— Te decía...que si estás libre este sábado, ya sabes, podríamos charlar o hacer otra cosa en mi casa. — sugirió mientras se mordía el labio viéndolo en un intento de coqueteo.
— Piérdete Oh Sehun, no quiero tener sexo, menos contigo.
— Vamos Baekhyun no te hagas el difícil conmigo, verás que lo pasaremos muy bien. — Sehun se fue acercando a su oído sin dejar de tocarle el muslo.
Sehun era guapo, cuerpo atlético y muy sociable, considerado el alfa perfecto para un omega. Pero era un cabeza hueca, pensaba con la cabeza de abajo y siempre buscaba tener sexo con los omegas más bonitos y accesibles de la universidad.
Y a diferencia de los otros con quien había hecho algunos “trabajos”, Sehun era un idiota. Presumía todas las experiencias que tenía con algunos chicos ya sean alfas, betas y omegas, esparciendo rumores infundados que dejaban mal aquellas personas.
Baekhyun era inteligente para caer en su juego.
Además el pequeño omega elegía a chicos no sólo por ser guapos sino también por lo amables que eran con él. Por cómo lo trataban. Y quizás en ocasiones para sacar algún favor. Tampoco era una presa fácil.
Recordó que hubo un tiempo donde consideraba guapo a Oh Sehun. Era muy ingenuo al ingresar a la universidad, casi cae en la lista de Oh.
Quizás si Sehun no hubiera abierto la boca para decir puras palabras soeces cuando se conocieron tiempo atrás, seguramente caería ante él.
Pero no caería en sus palabras baratas, no hoy, ni mañana, nunca.
Baekhyun queriendo librarse sin hacer mucho escándalo, observó su café helado que estaba al costado de sus libros, movió estos y su café fue derramado justo en la entrepierna de Sehun. Quién pegó un grito, llamando así la atención de todas las personas en la biblioteca.
— Ups... se me resbaló — fue lo único que dijo mientras se encogía de hombros viendo su pequeño desastre. Con la cara de inocencia que ponía en esos momentos, sabía que si Sehun intentara algo, él sería la única víctima.
— Pequeño idi...
— ¿Sehun? ¿Qué te pasó bebé?
Y otra razón por la cual Baekhyun no saldría con el alfa, era por su grandiosa y amable novia, la cual no merecía tener un novio como lo era el patán de Oh Sehun.
— Nada — Sehun respondió. Y viendo que tenía toda la atención puesta en él, habló: — ¿Qué miran? ¿Se les perdió algo?
— Sí, tu dignidad. — se escuchó a lo lejos.
— Que carajos... ¿Quién dijo eso? — alzó la voz buscando con la mirada entre los estudiantes, quien había osado responderle.
— Vamos Sehun, hay que secar tus pantalones — habló su novia jalándolo del brazo, ocasionando varias risas a su alrededor.
Sehun iba a protestar, pero fue jalado por su novia hacia la puerta de salida. Dejando un silencio después de que la bibliotecaria los mandara a callar por el ruido.
— Que pena Sehun, me gustaban tus pantalones — murmuró Baekhyun encogiéndose de hombros mientras recogía sus cosas en la mesa.
Antes de salir de aquella aula hacia su clase de segundo turno, dio una última mirada hacia aquel lindo chico que en ningún momento había levantado la mirada por el incidente ocurrido.
Ni aún así obtenía su atención.
▪️▪️▪️
— ¡Eso es Byun! — gritó el profesor Wang, — ¡Aprendan todos de Byun! — siguió gritando hacia sus alumnos que seguían corriendo detrás de Baekhyun.
—Y ahora... ¿Qué tiene conmigo?— murmuró. Aquel profesor siempre le halagaba. No importaba si no era el mejor siempre trataba de hacer que sobresalga, al principio no le molestaba porque era el profesor Wang, aquel que le había enseñado desde que ingresó.
Pero ahora dos años después lo confundía, porque aunque no quería admitirlo, era Oh quién mejor corría y estaba delante de él.
— Hey Baekhyun — La voz de su amigo de curso, Kyungsoo, lo hizo detenerse por un instante. — ¿Tienes los apuntes de Ahn? — preguntó.
— ¿De la semana pasada? Los tengo.
— Me lo puedes prestar, necesito sacarles copia, la semana pasada no pude asistir por algunos asuntos.— murmuró sin dejar de correr a la par de Baekhyun, sonrojándose cuando este le dio una mirada confusa.
Baekhyun iba a preguntar sobre ese asunto, a fin de cuentas era molestoso y metiche, pero se dio algo en su amigo, que intentaba cubrirse el cuello, llamó su atención.
— Vaya — Una gran sonrisa se asomaba en la cara del omega, — Claro, no hay problema. — sonrió.
— Gracias Baekhyun. — suspiró.
— Pero... — continuó,— ...me tendrás que contar qué tienes en el cuello.
— Eso...no es nada— murmuró evitando mirar al omega para evitar que vea su sonrojo.
— ¿Nada? — preguntó — ¿Estás seguro? — rió, sabía que con Kyungsoo no podía jugar mucho pero aún así le encantaba molestarlo
— Es una picadura, está bien.
— ¿Picadura?
— Si, picadura, de un mosquito — paró de correr yendo hacia sus cosas en la banca siendo seguido por Baekhyun. Kyungsoo se ganó una mirada acusadora, avisando que no pararía hasta obtener respuesta. — Bien, es una rojez.
— ¿De quién?
— Que te importa. — respondió Kyungsoo.
— Y... ¿Cómo? — insistió, sentándose en la banca, observando a Kyungsoo, quién se encontraba rascándose la mancha roja por desaparecer.
— ¿Cómo? Dios Byun — Kyungsoo comenzaba a desesperarse.
— Está bien, no me meto más. Pero... — dejó de hablar al observar a Kyungsoo suspirar. — De...
— Que te importa
— Oye — se sintió ofendido. — Yo te cuento mis experiencias y tú no me cuentas las tuyas.
— Aún si no te las pido, me cuentas. Cualquier cosa que te suceda me cuentas, no tienes límites. — Kyungsoo tomó un poco de agua antes de continuar — Hasta sé qué color de ropa interior tienes ahora...
— Ya, ya entendí — rodó los ojos, Kyungsoo podía cambiar de tema muy fácilmente para que no le saquen información. — Pero si o no.
— Si, ya, ¿Contento? -— rodó los ojos.
El profesor continuaba gritando a los demás estudiantes que corrían sin prestar atención que dos de sus alumnos estaban en la banca.
— Mucho... — sonrió feliz por la poca información obtenida.
Pero con ellos su semblante cambió, al saber que hasta su amigo beta había encontrado a alguien en su vida.
Y él aún nada.
— Cambia esa cara Byun — Kyungsoo palmo su hombro al observar aquella expresión en su amigo. — Tienes varios chicos guapos para elegir, por ejemplo Sehun.
—Ugh, ese idiota, ni me lo menciones — rodó sus ojos. — De nuevo intentó coquetear conmigo.
— ¿Y? Es un alfa guapo y uno de los más cotizados de la universidad. Por Dios Baek, todos quisieras salir aunque sea con él una vez, menos tú.
— Por dios Kyungsoo —repitió lo dicho por amigo —...te recuerdo que tiene novia y es un completo idiota. Y yo no me lío con idiotas.
— Haré que te creo, una picazón es una picazón, ráscatela — Kyungsoo tomó un sorbo de su botella de agua y observó el rostro fruncido del omega. — Algún día encontrarás a alguien Baekhyun, no te desanimes.
Se quedaron unos segundos en silencio, hasta que Baekhyun visualizó la razón de sus desvelos caminando por el otro lado de la cancha.
— ¿Y si ya lo encontré? — susurró entre dientes observando casualmente aquel chico nerd pasar por la esquina del campo.
— ¿Mhm? — un confundido Kyungsoo siguió la mirada de su amigo puesta al otro lado del campus. Su mirada se detuvo hasta que dio con el único chico caminando al otro lado. — Oh, no, no... — negó varias veces.
— ¿Qué? — Ahora era el turno de Baekhyun de estar confundido.
— Olvídalo Byun.
— No te entiendo. — respondió con el ceño fruncido.
— Por Dios Byun, no me digas que te gusta ese chico feo — apuntó.
— Hey, disimula — dijo, bajando la mano de Kyungsoo. — Y no es feo. La cuestión es que tú eres corte de vista.
Kyungsoo ignoró lo comentado por su amigo y con el ceño fruncido dijo — Es beta.
— Lo sé, ya me lo había imaginado — susurró Baekhyun y Kyungsoo suspiró.
— Pensaba que tenías gustos diferentes.
— Y los tengo, pero aquel chico...Hay algo que me llama la atención.
— ¿Enserio? — se rió de él. — Byun Baekhyun, gustándole aquel nerd. No puedo creerlo.
— No me gusta. — Baekhyun apretó sus labios, — No mucho. — dijo entre dientes.
A Baekhyun deben darle un premio por mentiroso, aquel chico le gustaba demasiado. A tal punto de pensar en las noches en cómo sería ser tocado por sus grandes manos o en cómo serían los toques de aquel beta en su cuerpo, en que se sentiría tener su polla empujando dentro de él; aquellos pensamientos inundaban su mente mientras se tocaba bajo las sábanas.
Últimamente la rutina era la misma, hacía sus tareas y se masturbaba por el nerd.
— Está a punto de graduarse — habló Kyungsoo a la nada, sacándole de sus sucios pensamientos.
— ¿Cómo sabes? — Volteó a su amigo luciendo muy confundido. No sabía que el beta tuviera tal información. — Qué más sabes... ¿Su nombre? ¿Su carrera? — se arrimó más al contrario.
— Por Dios, quítate — le apartó de un manotazo.
— Dime... — alargó la palabra. Sobándose por el golpe.
— Claro, no te gusta. — Kyungsoo rodó sus ojos por lo obvio que era el omega. — No sé su nombre, ni su carrera, sólo sé que es de último año y que se gradúa en algunos meses. Que cómo lo sé. Baekhyun, solo vives en tu burbuja, ve a tu alrededor, todos saben que a Sehun no le agrada.
— ¿Sehun? — preguntó confundido.
Ahora tendrá más razones para ignorarlo.
— Sí. El mismo. No sé porqué, pero escuché entre los rumores del último año que cada que el alfa se lo encuentra por los pasillos, este se burla de él, sin que le haga algo.
— Ese idiota de Oh. — susurró. — No tenía idea, porqué nunca me entero de nada.
— Porque vives en tu burbuja y eres menso.
— Y tu eres ciego — Baekhyun le sacó la lengua antes de echarse a correr.
— Baekhyun — Kyungsoo salió corriendo, iba a matar a su amigo. No iba a quedar nada de él.
▪️▪️▪️
Una vez que acabó la clase, se fue a las duchas y acabó despidiéndose de Kyungsoo con quien no compartía su siguiente clase.
Aquel día no era tan malo, le tocaba el profesor Kim MinSeok, un profesor que explicaba divertido y dejaba pocas tareas. El profesor Kim era el favorito de todos.
Pero no ahora, que estaba enojado y estaba dejando un trabajo extenso.
— Esto sería todo por hoy, la presentación es virtual y en físico. Dos trabajos por presentar la próxima semana — Los murmullos de desacuerdo de los estudiantes se empezaban a escuchar. — Y ya que soy bueno — Los gritos que pegaron en el aula se hicieron escuchar —...el trabajo se realizará entre parejas. No quiero quejas. — dijo el profesor y el estado de ánimo cambió.
Baekhyun suspiró otra vez en aquella clase, aunque siempre le ha tocado buenos chicos para trabajar, preferiría hacerlo solo. Ese día esperaba no esperaba menos.
— Byun Baekhyun — Habló el profesor Kim, llamando su atención. — con el alumno Oh.
Baekhyun se quedó con la boca abierta.
El profesor siguió llamando hasta el último de sus alumnos, cerró su libreta y ordenó sus cosas. — Eso es todo por hoy, los trabajos serán presentados las próximas clases, cualquier consulta tienen mi correo. Buen fin de semana chicos.
Baekhyun maldijo entre dientes al profesor Kim cuando salía del aula. Nunca, en dos años le había asignado con Oh Sehun.
Es que no lo quería como su hijo; como una vez el profesor Kim le dijo.
— Tienes tanta suerte Baekhyun, el mejor alfa a tu disposición — habló su compañera de costado, — Como desearía trabajar con Sehun, mínimo un par de veces. Te envidio — su compañera hizo un pequeño mohín antes de despedirse de él.
— Esto era lo que faltaba, — murmuró mientras guardaba sus cosas para salir. — Seguramente es un plan de Oh Sehun.
— Tienes mal concepto de mi Baekhyun — habló una voz a su espalda, haciendo que su piel se erice y voltee por la sorpresa. — De todas maneras tendremos que hacerlo, así que...¿En tu casa o en la mía?
Baekhyun suspiró nuevamente por el doble sentido que este elegía en sus palabras. En su casa no había nadie y sabía que Sehun se aprovecharía de la situación. — No juegues conmigo Oh, mañana en tu casa.
— Uhm... Entonces... ¿te quedarás al día siguiente?
— Ni en tus mejores sueños, hago el trabajo y me largo.
— Te recuerdo Baekhyun que el trabajo es la mitad de un libro. ¿Por qué no te quedas y a la mañana siguiente lo terminamos?
— No caeré en tu juego, seguro mañana no estarán tus padres en casa. — rodó los ojos por lo obvio que era.
— Acaso Baekhyun tienes miedo de que te vaya a comer, — el alfa se acercó más a él y continuó: — No te preocupes Baekhyun mis padres estarán, estarás protegido— Sehun observó el reloj en su muñeca y antes de marcharse continuó: — Te mensajeo la dirección. No te traigas mucha ropa Baekhyun, de todas maneras no creo que la vayas a necesitar.
Sehun le guiñó un ojo sin dejar de reírse saliendo del aula. Dejando a Baekhyun asqueado por la imagen de él y Sehun juntos. Se sobó el brazo por el leve escalofrío que le recorrió. — Que asco.
De todas maneras, no pudo hacer nada más mientras salía de la universidad hacia su casa. Tenía un mal presentimiento, algo ocurriría en la casa de los Oh. Pero alejó aquellos pensamientos, mientras se acostaba en la cama de su habitación.
Sin darse cuenta de una fecha marcada de rojo en su calendario.
▪️▪️▪
A solo una cuadra estaba de llegar a la casa de Sehun, por un momento se le atravesó la idea de irse, por ese pequeño sentimiento de inquietud que le invadía. Pero sabía que el trabajo tenía que realizarse. Entre más rápido haga el trabajo con Sehun más rápido podrá librarse de él.
Por el camino saludó a unas cuantas señoras, más que todo por educación, preguntando de vez en cuando si iba por la dirección correcta. Era mejor precavido que perdido. Además solo tenía diecinueve años como para aprender las direcciones de la ciudad.
Llegando a lo que se suponía que era la casa de los Oh, tocó la puerta un par de veces. Y no pasó más de un minuto cuando una voz y pequeños pasos se oyeron detrás de la puerta. Siendo atendido por una señora de buen vestir.
— Buenas tardes, ¿Qué es lo que se le ofrece? — habló aquella señora con una gran sonrisa.
— Buenas tardes, mi nombre es Byun Baekhyun vengo a buscar a Sehun — terminó con una sonrisa que sabía que encantaba hasta a las señoras.
— ¡Oh! Es verdad, pasa por favor — le invitó a seguir dentro de la casa mientras cerraba la puerta a sus espaldas, y no pudo evitar observar la casa, que a comparación de la suya, esta tenía varios toques modernos pero sobre todo se sentía hogareño. — Había olvidado que el amigo de mi hijo vendría a casa. Disculpa, tengo muchas cosas que hacer hoy, pero siéntate por favor. — le indicó hacia el mueble de cuero que abarcaba toda la sala.
— No se preocupe señora, a todos nos suele suceder — se rió por lo bajo.
— Eres tan simpático Baekhyun, ¿Algo que se te ofrezca? ¿Té, agua, u otra cosa?
— No, igual muchas gracias.
— Bien, llamaré a Sehun para avisarle que ya llegaste. No me demoro. — Dijo con una gran sonrisa antes de irse escaleras arriba.
Baekhyun una vez sólo, no pudo evitar dar un chequeo completo a la sala en donde estaba. Sabía que Oh Sehun venía de una familia rica, pero esta no era ostentosa, al contrario era muy sencilla a cómo lo imaginó, aunque el codiciado alfa presumiera los millones que tenía en los bolsillos para encantar a los demás.
Observó lo más ostentoso de la moderna sala, el gran televisor colgado en la pared. El resto de la casa era sencilla con suelo tapizado desde esquina a esquina haciendo combinación perfecta con el color de los muebles de cuero negro.
Pero lo más significativo que suponía que tenía la familia Oh era el gran estante de vidrio con varios trofeos dentro.
Era hermoso si le preguntaban a Baekhyun todo ese lado de la casa parecía que brillara. Iba a acercarse para ver de quién eran aquellos trofeos y premios.
Porque era más que obvio que del alfa idiota no eran.
— ¡Baekhyun! — El grito de Sehun desde el segundo piso de la casa, lo hizo asustar y se volteó mirando como este bajaba por las escaleras de forma rápida.
— Hola Sehun — contestó cuando estuvo delante de él, desvió la mirada hacia otra parte que no sean los brazos fuertes y musculosos expuestos del alfa, porque si lo hacía, Sehun mal interpretaría su acción y ya sabía cómo este se ponía ante una mínima mirada.
— ¡Sehun! Ponte una camisa por favor — dijo su mamá cuando llegó con ellos a la sala, trayendo consigo la prenda. — Toma, póntela.
Una vez puesta la camisa, Baekhyun por fin pudo respirar tranquilo y ver el ceño fruncido de Sehun hacia su madre.
— Ya está. ¿Contenta?
— Sí.
Sehun rodó los ojos, mientras lo miraba y lo jalaba del brazo. — Vamos Baekhyun, tenemos un trabajo que hacer.
— Un momento. — Dijo la madre de Sehun. Yendo a la cocina y regresando con un pequeño plato de frutas. — Tomen, para que no se esfuercen demasiado en su trabajo.
— Es enserio ma...
— Muchas gracias Señora Oh — respondió Baekhyun para que dejara de hablar el alfa.
— ¿Señora Oh? — habló confundida. — Nadie me ha dicho...
— Si mamá, que bueno, debemos irnos a hacer el trabajo. Adiós. — interrumpió Sehun a su madre jalándolo del brazo hacia las escaleras. No sin antes Baekhyun darle una reverencia a modo de disculpas a la madre de Sehun.
▪️▪️▪️
— Ah~ Estoy tan cansado. — habló Sehun después de largos minutos en silencio.
Baekhyun señaló con un dedo hacia a las hojas en la esquina de la mesa. — Termina eso y pasaremos al quinto tema.
— ¿Es que no oyes Baekhyun?
— Si escucho, pero cuando se trata de ti me hago el sordo.
— Eres malo Baekhyun, ¿Qué te he hecho?
Necesito más dedos en mi cuerpo para enumerar las cosas que has hecho, pensó Baekhyun pero no dijo nada porque no quería que Sehun se distrajera de la tarea.
Sabía que habían pasado apenas unas dos horas desde que estaban haciendo la tarea. Y ya sentía sus dedos entumecidos desde que decidieron hacer el trabajo de manera virtual. Si tomaba un descanso estaba cien por ciento seguro que Oh haría alguna cosa extraña. Es por eso que lo mantuvo haciendo los trabajos más complejos para que no lo molestara.
Y por ahora las cosas iban bien.
Excepto por el pequeño calor que sentía en su pierna derecha a pesar del aire acondicionado en aquel estudio. Estaba seguro que era el entumecimiento por estar varios minutos sentados.
— Está bien, tomemos unos minutos de descanso. Necesito respirar. — Se paró de la silla evitando a Sehun yendo hacia la puerta, pero fue detenido por el alfa antes de cruzar.
— Yo te puedo ayudar a respirar Baekhyun — Dijo Sehun acercándose a su cuerpo. Llegando a asfixiarlo por las feromonas fuertes que este estaba desprendiendo.
— No estoy de juegos Oh. Déjame.
— Yo tampoco Baekhyun y no lo haré. — Sehun empezó a utilizar sus fuertes feromonas. Sabía que su olor lograba enloquecer a los omegas.
Baekhyun trataba de respirar por el ambiente que poco a poco se llenaba de feromonas en aquella habitación. No le gustaba el olor que desprendía Sehun, pero eso no evitaba que le afectará. Sus piernas empezaron a temblar y a calentarse, llegando un escalofrío hasta su retaguardia, asustándole en la manera en cómo reaccionaba su cuerpo. Más cuando el alfa acortaba poco a poco la distancia entre los dos.
— ¡Sehun! — Se escuchó el grito de su mamá afuera de aquella habitación. — Sal ahora mismo.
Bendita sea tu madre Sehun, pensó Baekhyun cuando casi estaba cediendo ante el alfa.
Sehun suspiró pesadamente cuando se alejó y abrió la puerta a sus espaldas. — ¿Qué? — habló una vez fuera de la habitación. Cerrando la puerta cuando Baekhyun también salió para tratar de respirar aire fresco.
— ¿Cómo que, qué? No te dije hoy que lo hicieras. — Dijo la señora Oh.
— ¿Qué haría? ¿Qué cosa?
— El pastel que le hice a tu tía por su cumpleaños, te dije que lo llevaras en la mañana. Y ahora mismo ese pastel se está convirtiendo en helado.
— Ups, creo que lo olvidé. — Dijo Sehun, rascándose la cabeza. — Otro día será madre.
—No. — negó varias veces— Lo entregarás ahora.
— Pero madre, estamos trabajando ahora mismo y su casa queda a una hora de acá. No puede ser otro día, no es como que fuera su último cumpleaños. — Sehun todo los ojos.
— Sehun — Su madre comenzó a enojarse. — Nada de peros, tu olor llega hasta abajo, crees que no sé lo que intentaste hacer.
— Madre...
— Ahora mismo te vas y no más peros Sehun o le digo a tu padre que me desobedeciste y no tendrás ese regalo que quieres — puso sus manos en su cadera. — Ahora Sehun. — Demandó.
—Ya, está bien. ¿El dinero? — preguntó Sehun tendiendo la mano a su madre.
— Ahora te doy, andando — señaló con su cabeza hacia las escaleras. Y Sehun obedeció yendo por ellas.
— Ven cariño, necesitas respirar, vamos abajo, por si Sehun se confunde de pastel.
Su comentario hizo sonreír a Baekhyun que en todo momento estuvo callado durante la plática entre madre e hijo. Trató de regular su respiración y controlar los nervios que sentía en su cuerpo una vez llegado a la sala.
Escucharon como se cerraba la puerta por donde se iba Sehun con el pastel.
Baekhyun y la señora Oh fueron a la cocina para verificar que este haya llevado el pastel correcto.
— Disculpa a mi Sehunie por sus modales, él es tan incomprensible como el alfa de su padre. — sonrió por el recuerdo hace muchos años. — No sé por qué no fue igual que su hermano.
Baekhyun estaba todavía pensando acerca de cómo su cuerpo seguía un poco caliente, hasta que la madre de Sehun lo sacó de sus pensamientos con aquello último.
— ¿Hermano? ¿Sehun tiene un hermano? — preguntó con el ceño fruncido.
Nunca se imaginó por un segundo que Sehun tuviera un hermano. Si en la universidad se jactaba que era hijo único y que por eso obtenía todo lo que quería.
— Oh sí, sí. Mi lindo alfa mayor, ¿No lo sabías?
Negó con la cabeza, mientras respondía: — No, él dice que es hijo único Señora Oh.
— ¿Señora Oh? Cariño no me digas así. — sonrió hacia él — Ya no utilizo mi apellido de soltera hace mucho tiempo.
— ¿Apellido de soltera? Pero Sehun es Oh, ¿No?
— ¿Todavía sigue utilizando mi apellido? — preguntó. — Ese niño nunca aprende.
— ¿Cómo? No entiendo... — Dijo luciendo aún más confundido.
— Bueno Sehun utilizaba mi apellido para que no lo comparen con su hermano. Pero eso era hace muchos años, no sabía que todavía lo seguía haciendo.
— Él todavía lo hace Señora. — Baekhyun metió cizaña.
Ya quería oír cómo su madre lo reprendió. Sobre todo ya tenía con qué sobornar al pequeño Sehunie si este no paraba con sus insistencias de salir con él.
— Tendré que hablar con él. No puede ser posible que todavía siga con su malcriadez de niño.
Baekhyun ya podía disfrutar lo que le esperaba a Sehun una vez que llegue a casa.
— Entonces si no es Oh... ¿Cuál es su verdadero apellido?
— Nuestro apellido es Park.
— Vaya... — fue lo único que pudo responder Baekhyun.
— Y Sehun se parece tanto a su padre Chanyeol que da miedo a veces. — sonrió viendo hacia el reloj de la cocina recordando aquellos tiempos. Y se alarmó observando la hora que este tenía. — Ay no, se me hace tarde. Tengo una cita con una amiga hoy en la noche. Necesito pasar antes a comprar algunas cosas, no te importaría quedarte solo, ¿no Baekhyun?
— No para nada Señora Park. — recalcó aquella última palabra.
— Bueno no estarás tan solo, hace una hora mi hijo mayor llegó a casa, cualquier cosa tu avísale, — se acercó hacia él y le acarició sus mejillas. — Pero...tengo que pedirte un favor.
— Claro, con gusto. — sonrió Baekhyun.
— Avísale antes de las ocho que debe tomar su medicina, él a veces se le olvida por estar estudiando tanto tiempo sin descanso. Pero no te preocupes, es una ternura mi Yeolie. — se soltó de él y recogió las llaves en la mesa de centro para irse hacia la puerta. — Si no me equivoco mi esposo Chanyeol estará acá en unas horas. Te dejo mi casa en tus manos Baekhyun. Adiós.
La puerta se cerró, dejando a Baekhyun solo en aquella gran casa. Repitiéndose constantemente mientras se sentaba en el sillón de no olvidarse de las pastillas del hermano mayor del idiota de Sehun.
El alfa mayor de la familia Park Yeolie.