Ubineli (Yoonmin)

Summary

Segundo libro de la saga Extinción. “Quisiera que aliviaras mi dolor, deseo que causes mi agonía, así como también anhelo el poder de tu consuelo”. Dos príncipes con claros propósitos se embarcan en la misión de comprender a su pareja y sus peculiaridades. Uno desea la prosperidad y el regreso de lo que queda de su pueblo, el cual gobernará hasta el éxito. El otro solo desea encerrarlo en su aquelarre para que alivie el dolor de su perdida. Ambos tienen definido lo que desean, ambos son egoístas al obtenerlo. Un vampiro que se caracteriza por ser implacable en sus deseos y excelente en batalla. Un omega entrenado desde su nacimiento para ser el mejor guerrero y líder de su pueblo. ¿Lograran superar sus propias dificultades en medio de los inicios de una silenciosa guerra?

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologo


¿Una relación funciona cuando una de las partes está dañada y el contrario hace todo por acompañarlo y guiarlo para sanar o que al menos aprenda a vivir con el dolor?

¿Ellos serían diferentes?

Él era un príncipe vampiro que regía su aquelarre, un aquelarre cerrado ante las demás especies, incluso recios al contacto con aquellos de su propia especie que no formaban parte de ellos.

Estaba marcado por el dolor de la pérdida, la incompetencia y el deber; no quería relación con el exterior y tampoco deseaba un salvador. Él mismo protegería a los suyos sin interferencias, o al menos eso había pensado.

¿Amor o deber? De entre esos dos conceptos era todo lo que tenía para escoger; sin embargo, era difícil, sumamente difícil, más cuando le tienes amor a lo que se considera tu deber. Porque no tenía planeado conocerlo, pero lo conoció y todo se complicó.

Él era un omega, fuerte, grandioso, el mejor guerrero. Era el príncipe de toda su especie, también el catalizador para que todos regresaran. Llegar al aquelarre Min no fue planeado, sino un error.

Su pareja lo llamaba con fuerza y él quería ceder con tanta pasión, pero no podía. Era cerrado, incluso obtuso a tal magnitud, que le pedía dejar perecer a su pueblo, todo por deseos egoístas, y no era justo, malditamente no lo era.

Tomó la decisión: su pueblo no perecería solo por la incapacidad de su pareja de intentar superar el dolor. Tenía sus metas claras, así como su deber. No tenía el tiempo ni la necesidad de estar suplicando por algo que no se le daría.

Él era un príncipe, estaban en igualdad de rangos y no se rebajaría en nada, ni mucho menos si esto le era impuesto por precarias razones que no le incumbían.











1º Libro: Zahorí

2º Libro: Ubineli

3º Libro: Ryutaro

4º Libro: Augur

1.5 Libro; Zahorí: La Maldición.