spoiled ★ tete x extraños

Summary

tete le gusta ser mimado˚ʚ♡ɞ˚

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

único

only pussylicking❗


Tete estaba echado sobre su cama, las decoraciones del cuarto era rosas y algunos de colores claros. Le gustaba el aura dulce del lugar, estaba vestido con un top de tiras que presionaba sus tetas y tenía escribí la frase “fuck me, daddy”, le gustaba lo burlesco e irónico que sonaba.


Veía algunas cosas en su celular, rechazar conversación con gente como Bogum o Seojoon con los cuales un día tuvo un trío, y querían volver a repetir, y Tete debía admitir que se sintió muy bien ese día, solo que le gustaba ser el protagonista y esos dos parecían variar entre besarse entre ellos que besar a Tete.


El quería toda la atención, quería que lo mimen, y que le cumplan sus deseos sexuales, aunque no hablara de ellos en voz alta. Le gustaba que experimentaran con el, porque de eso forma el también descubriría si quería volverlo a intentar o n.


Y desde esa vez que follo con su abuelo, las cosas en cada se habian hecho mejores, tenía los mimos de su mayor diciéndole apodos cariños, maltratando su cuerpo en el sexo duro que tenían la mayoría de los días y acariciando las mordeduras y chupones que dejaba en su piel después de todo.


Le encanta, amaba ser su puta.


Por eso sonrio en grande y lanzo una risita cuando sintió unas manos agarrando sus tobillos y haciendo q su coño bajara a la altura del rostro de su abuelo.


Quiso molestarlo, así que no dejo de teclear en su celular, dándole poca importancia al mayor.


El cual respondió palmeando su coño, Tete reprimió un grito, lo ponía tan caliente los azotes en su coño, y más cuando el pulgar frotó su clítoris sobre la tela de sus pantis.


Su abuelo no soporto más no poder estar más cerca de ese dulce coño, así que movió la tela hacia un lado, y observo con detalle el coñito rosado de Tete, afeitado en los labios y con una leve mantita de pelos dorados en su monte. El clítoris sobresalía rojito por el azote de hace un momentos y los labios mayores estaban tan cerraditos que no se privó de lamer desde abajo hacia arriba.


Tete abrió los ojos en grande, le encantaba que le coman el coño, la otra vez su abuelo lo había hecho, pero fue tan rápido, que quiso disfrutarlo por mucho más tiempo.


—A-abuelito, hazlo otra vez por favor. —Tete dejo el celular a un lado, mirando a su mayor a los ojos, con algunos destellos de pequeñas lagrimitas.


—¿Qué cosa, bebé?


—Lamer mi coño


El viejo solo sonrió y se dispuso a volver a lamer, cerrando los ojos, para pensar bien en el sabor de los jugos de Tete.


—Tu coño es un manjar, mi niña, tan rico y suavecito, me alimentaria solo te tus jugos si pudiera.


—Abuelito m-más lento, quiero disfrutarlo mucho más.


—Esta bien bebé, está vez solo me comeré tu coño hasta chorrees, puedo follarte en la noche


Tete asintió, mordiendo su labio, reteniendo el fuerte gemido que estaba por soltar cuando el mayor dió una lámida, pasando la lengua lento entre los labios, rozando su entrada y terminando en su clítoris rojo, chupandolo por unos segundos.


Repitió la acción, lentamente, y luego fue aumentando la velocidad, moviendo la lengua entre lamidas, como un hombre sediento.


Tete solo jadeos bajitos, quería gemir como una puta, pero tenía miedo de que su abuelito no le gustará que lo desconcentrara.


Sintió a su abuelo subiendo, hasta llegar a su rostro, y no se retuvo de recibir el beso llegó a sus labios, tan dulce, sintió la lengua entrando y lamiendo su boca otorgando lo el sabor de sus propios jugos.


El mayor lo tomo fuerte del pelo


—Te enseñaré que es chorrearte,bebé, pero tienes que decirle que nunca has logrado venirte así con nadie.


—N-no abuelito, nunca pude lograrlo, siempre tuve miedo.


—Ya no sentirás miedo, mi niña, ahora yo te enseñaré y tú solo tendrás que relajarte —hablo rozando su dedo por la mejilla del menor, a veces quería morder esos cachetes que tenía.


—Esta bien, abuelito


El viejo volvió a darle un beso lascivo con la lengua lamiendo cada rincón de la pequeña boquita del menor.


Bajo de nuevo hasta su coño, pero está vez, levanto sus muslos y agarro las manos de Tete, pidiéndole que se agarra los muslos, para poder tener mejor alcance de todo su coño.


Miro el clítoris rojito y los labios cerraditos, brillando por los jugo de Tete, y por la poquita saliva que había dejado por solo las lámidas.


Por lo que está vez con sus dedos separó los labios, viendo la entrada rosadita palpitar, escupió justo en esta, dejando caer toda su saliva sobre el rosadito coño, y lo esparció con su lengua, dando largas lamidas.


—Hngh abuelito se siente tan rico


Tete jadeaba y gimia un poquito más alto que antes ya que sea dio cuenta que mientras más gemía más podía notar el bulto entre los pantalones de su abuelito.


Le gustaba saber que su coño estaba mojado por sus jugos y por la saliva del viejo.


Apretó con más fuerza sus piernas, dejando que su coño estuviera a total disposición del mayor, dejandolo también ver su ano.


—Mira lo rosado que está este agujero, lo dejaré tan húmedo como tu coño.


Tete jadeo y rodó un poquito los ojos, sintiendo lamidas en su agujerito, hace un tiempo que había dejado de follar por ahi, quería intentarlo con su abuelito.


—Abuelito, tú…¿quieres follar mi agujerito?


Los ojos del viejo se abrieron


—Claro que quiero bebé, pero quiero antes verte chorrear.


Tete solo asintió, pensando en la nueva experiencia que disfrutaría.


El viejo dejo de lamer su agujerito, y volvió a darle atención a su coño, dió largas lamidas, y Tete alzo su cabeza y vio la lengua pasando por su entrada, dejando hilos de saliva cuando el viejo levantaba la cabeza para volver al inicio de su coño.


Abrió más los labios de su coño, y le dió la vista q necesitaba, la entrada palpitando, esperando ser llenada por algo.


El viejo no lo pensó más y metió su lengua dentro del coño, Tete gimió, le encantaba la descaradez de su abuelito.


—Si, mierda, follame con tu lengua.


Su abuelo empezó a embestir con su lengua, moviendo su cabeza y sintiendo las paredes apretar su músculo.


Tete le gustaba tanto la lengua embistiendo en su interior, sentir la humedad por dentro y como la barba de su abuelito le raspaba los labios de su coño.


Siguió embistiendo hasta que en un momento dejo de hacerlo y empezó a chupar, haciendo que el cuarto se llenará de chasquidos por la humedad combinandose con su saliva.


Tete se sentía tan ido, más cuando sintió la mano de su abuelo agarrar con fuerza una de sus tetas mientras volvía a embestir su coño.


El menor correspondia a los movimientos, sintiendo un poco a su abuelo ahogarse con sus jugos, pero la sensación era tan placentera que no quería acabar.


Cuando su clítoris fue tocado por la otra mano del mayor, Tete sintió un cosquilleo en su parte baja.


—A-abuelito, n-no nghh voy a orinar, para


Se sentía tan maltratado y le gustaba, su entrada tan abierta dejando que una lengua de un viejo lo penetrara.


El abuelito movió su clítoris con rapidez, y Tete se dejó ir. Lanzó un gemido fuerte y dejo que un chorro saliera de su coño, su abuelo se separó un poco,pero abrió la boca, bebiendo todo el squirt de Tete.


Siguió moviendo su clítoris, dejando que más los chorros salieran. Tete se sorprendió, pero le encantó ver a su abuelito feliz al beber todos su jugos.


—Perdón, no q-quise…


—No hay nada que perdonar amor, eso fue un squirt, tus jugos para mí son un manjar.


Su abuelito dijo que follaria su agujerito, pero Tete sentía su coño tan maltratado, que quería un descanso, le prometió que mañana lo harían, y el mayor aceptó.


—Esta bien bebé, con tal de cada día poder comerte el coño, soy más que feliz.


Tete le dió un besito, y soltó una risita, el viejo no quedando conforme lo tomo del mentón y lo beso, abriendo la boca y adentrando su lengua, el menor suspiro, le encantaba ser mimado.