Hey pretty girl » Taekook

Summary

❛❛ Donde Taehyung se folla al femboy de su clase ❞ → ¡Si el contenido no es de tu agrado solo retirate, evita denunciar!

Genre
Erotica/Romance
Author
Miwi
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

ÚNICO

Jungkook, a diferencia de sus demás compañeros, prefería usar falda como parte de su atuendo escolar. En su percepción, esta prenda le otorgaba mayor comodidad y le permitía expresar su ligero estilo femenino.


No obstante, la mayoría de los estudiantes no comprendían ni aceptaban su elección de vestimenta. Jungkook era el blanco constante de burlas, recibiendo comentarios hirientes y risas a sus espaldas. Tenía la esperanza de que fuese algo pasajero, que en algún momento todos se cansarían de acosarlo, por lo que soportaba cada insulto y agresión.


Pero estaba equivocado, terriblemente equivocado.


Entre aquellos burlones se encontraba Taehyung, el rey de ese grupo de bravucones, conocido por su personalidad cruel y arrogante.


No había día en que Jeon no fuera juzgado o ridiculizado por él. Resultaba angustiante. Aún rememora las incontables veces que regresó a casa llorando por sus abusos, llegó a pensar que tal vez el problema era él, que tal vez era un rarito.


El timbre sonó anunciando el fin de las clases. Todos los alumnos empacaban rápidamente sus pertenencias, ansiosos por irse a casa. Después de unos minutos, Jungkook era el último que permanecía en el aula, era un poco más lento en recoger sus cosas. Finalmente cuando estuvo listo, tomó su mochila y se dirigió apurado hacia la puerta de salida.


Pero cuando abrió se llevó una gran sorpresa.


— Hola, chiquita.


Taehyung apareció frente a su campo de visión, mostrando esa típica sonrisa socarrona suya que no indicaba nada bueno. Jungkook tragó grueso. Él pensaba que era el único que seguía aquí, y si solo ellos dos estaban en el aula, significaba problemas.


El menor dejó caer su mochila de la mano, aturdido. Dio cortos pasos hacia atrás como un ciervo asustado, jugueteaba nervioso con sus dedos, rasgando el esmalte rosa con brillo de sus uñas mientras mordía su labio. Estaba inquieto, y eso el de ojos zafiro lo notó de seguida ya que su sonrisa se amplió, acercándose hacia él con la misma exasperante lentitud.


Fue entonces que después de tanto retroceder, Jeon chocó con una de las mesas impidiéndolo a seguir moviéndose. Kim se detuvo a medio metro de distancia y puso sus manos a cada lado de la mesa, atrapando al contrario entre ellas. Koo se estremeció.


— ¿Por qué tan asustado, eh? —Taehyung cuestionó.— Solo vine a divertirme un poco contigo. ¿Trajiste las muñecas? ¿O prefieres jugar a las princesas tomando el té?


Jungkook no respondió, en cambio, solo apretó los labios evitando cualquier contacto visual con el más alto.


Sin embargo, Taehyung continuó.


— ¿No vas a responder? Bueno, siempre podemos jugar a mis juegos, si eso deseas. Haremos algo sencillo, hoy toca... ¡Ajá! Encerrar a Jeon en el cuarto del conserje hasta que aprenda a ser un maldito hombre. ¿Qué te parece?


El corazón de Koo dio un vuelco.


— ¡No! Por favor... S-solo déjame ir. — susurró en un hilillo de voz, las lágrimas amenazaban con brotar de sus ojos por el miedo.


— Y ahora va a llorar —comentó el azabache con mofa, chasqueando luego la lengua.— Pareces hasta más maricón haciendo eso. Déjate de tonterías y vamos.


Tan rápido como dijo eso, Taehyung jaló con fuerza las hebras rosadas del menor, provocando un alarido lastimero en Jungkook mientras lo arrastraba hacia la salida.


No, no no. Él no quería eso. Odiaba los espacios cerrados. De hecho, odiaba tener que cruzarse con Kim. Odiaba ya todo. Tenía miedo.


— P-por favor, déjame en paz. ¡Ha-haré lo que sea, Taehyung, por favor! — Koo no dejaba de rogar oponiendo resistencia. Aunque su acto fue en vano, ya que el azabache era mucho más grande y fuerte que él.


Aunque sorprendentemente Taehyung se detuvo y lo soltó, enarcando una ceja mientras lo miraba interesado.


— ¿Lo que sea? —repitió.


Jungkook asintió repetidas veces sin pensar, limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano. Kim elevó una comisura con arrogancia.


— Está bien —accedió. Si deseas que te deje en paz, entonces quiero que me muestres lo que llevas bajo esa falda.


_ ¿Huh?


Jungkook apenas tuvo tiempo de rechazar aquella disparatada propuesta cuando Taehyung le obligó a voltear y lo empotró contra la mesa. Inmediatamente elevó su minifalda y se sorprendió al ver que el tan inocente chaval llevaba puesto un tanga blanco de lencería.


Tae dejó escapar un lento silbido coqueto.


— Vaya, ¿qué me dices a esto? Parece que vestirte como una pequeña zorra es también de tu gusto.


Incapaz de hacer nada, Koo clavó las uñas contra la madera, sus labios temblaban con nerviosismo en lo que su respiración se agitaba para acabar negando con la cabeza, inquieto.


— Por favor, no- ¡Mgh! —Fue interrumpido por un jadeo ahogado cuando las toscas manos de Taehyung se posaron en sus grandes nalgas, manoseándolas con suma admiración.


— Y por no añadir que también tienes buen culo —dijo con voz grave, antes de dar una fuerte nalgada que dejó marcada la silueta de su mano.


Jeon pegó un agudo chillido seguido de una mueca, sintiendo su culo picar mientras sus ojos volvían a ponerse lacrimosos.


— Veamos qué más tienes escondido.


Tae separó un poco las piernas del chico, y acarició su abertura por encima de la fina tela del tanga, la cual ya estaba húmeda. Bajó de un tirón la diminuta prenda para encontrarse con el lindo y lampiño coño de Jungkook, tan suave y rosado.


Sin previo aviso, metió dos de sus dedos a la vez y comenzó a embestir sin piedad su apretadito agujero, acariciando al mismo tiempo con el pulgar su clítoris, provocando que Jeon gimiera y temblara exageradamente por las intensas sensaciones nuevas. Sus muslos se contrajeron contra la mano intrusa, llegando cada vez más a su límite por cada segundo que pasaba.


Pero Taehyung paró y extrajo sus dedos. Poco después, no tardó en bajarse los pantalones junto con el bóxer, lamiendo sus labios.


— Espero que tu coñito reciba tan bien mi polla como lo hizo con mis dedos, eh —espetó y le sujetó de la cintura, frotando su erección entre esas escurridizas nalgas.


— ¡N-no! —Jungkook negó rápido, completamente rojo. Pero de nada sirvió ya que el mayor empujó su pelvis y metió de una sola estocada su falo entero, arrebatando un jadeo ronco suyo al notar una calidez inigualable envolviéndolo. Por otro lado Koo arqueó su espalda impresionado por el grosor de aquel miembro, sus ojos se abrieron como platos, emitiendo un alto gemido que curiosamente era de placer, a pesar del dolor.— ¡T-taehyungie!


El mencionado no esperó ni a que los pliegues del menor se adaptaran a su tamaño, tan solo comenzó a penetrarlo duramente con rapidez, enterrando su pene lo más profundo que podía. De vez en cuando dejaba escapar libremente un que otro gruñido. Mientras tanto Jungkook permanecía quieto, lo único que se movía eran sus enormes nalgas redondas que rebotaban ante cada embestida como gelatina. Tan solo los sonidos de sus pieles chocando en seco y los jadeos placenteros de ambos era lo único que se escuchaba en el aula.


Taehyung maltrataba el coño de Jungkook a base de brutales embestidas. Inclinó su torso hacia la espalda del otro, en esa posición podía chocar con su punto dulce con cierta agresividad y velocidad. Jeon ya no podía seguir fingiendo que ser follado así no le gustaba, al contrario, lo estaba adorando. Y como ultimátum para enfatizar aquello, comenzó a menear inconscientemente sus caderas al compás del delicioso vaivén, mordiendo su labio inferior con fuerza.


— Taehyung, justo allí... ¡Ah! Me gusta— balbuceaba sin pavor.


— Conque te gusta, ¿verdad? Maldita puta, seguro que es por esto que te vistes cada día con falda, para que todos te miren y terminen follándote como yo.


Jungkook recibió otra dura penetración tras lo dicho, la manera en la que su polla llegaba hasta tan profundo le hacía perder la cabeza al punto de empezar a notar un calor insoportable alrededor de todo su cuerpo. Gritaba su nombre en el proceso haciendo que de tan incontrolables que eran sus gemidos, cayese saliva por la comisura de sus labios hasta la barbilla.


Para Kim, eso era música para sus oídos, él únicamente sintió una gran satisfacción dentro de su ser acompañada de una sonrisa de orgullo, acabando por incrementar el ritmo de su movimientos causando que Koo se sintiera en el séptimo cielo.


— Me v-voy a correr... ¡Mhgm!


Y así es cómo dio su último grito de placer culposo al terminar por venirse, chorros de squirt salían disparados de su vagina manchando sus muslos. Luego de ello se dejó desplomar en la mesa abrumado con los espasmos, jadeando con pesadez, sus ojos entrecerrados y las mejillas sonrojadas.


Su interior se contrajo desesperadamente alrededor del miembro de Taehyung, lo que hizo que éste sin poder evitarlo llegará a su orgasmo de lo bien que se sentía, el útero de Jungkook siendo llenado en exceso por su esperma. Taehyung sacó su pene y ladeó la cabeza para susurrar en el oído del menor.


— Eso no estuvo para nada mal, chiquita —sonrió pasando con perversidad la lengua por su colmillo.— ¿Qué tal otra ronda en la mesa del profesor, eh?


Y sin tan solo darle tiempo al chico para recomponerse, deslizó sus brazos debajo de su cuerpo y lo levantó con facilidad llevándolo hacia la mesa dicha.


Koo, falto de fuerzas, cerró los ojos. No podía evitar pensar en cómo y por qué terminaron en esta situación, se sentía estúpido por dejar que el abusón que cada día lo acosaba y lo insultaba le hiciera eso, que lo usara de esta manera. Ahora sí parecía que no lo iba a dejar en paz.


Aunque por otro lado (el más irracional) se decía a sí mismo que quizá esto no era tan malo... Después de todo, ser follado por Taehyung le era más fácil de soportar que sus constantes intimidaciones.


Y realmente, también era una alternativa mucho más satisfactoria.


¡Gracias por leer, corazones bellos! 💜