Volverte a ver
Estoy en mi casa esperando a mi mejor amiga, Lucy, iremos al cine por una pelĂcula de terror, nos fascinan, claro, si no llegamos tarde. Escucho el timbre y me levanto del sillĂłn hacia la puerta.
—¿Qué te pasó, el payaso fue a visitarte? —digo en forma de broma por la tardanza.
—¿Soy un payaso para ti? Eso no es muy lindo de tu parte, pequeña —mi risa se desvanece.
—¡Mira, Keyla quién regresó! —se puso a su lado irradiando de felicidad.
Se trata de Nathaniel, su hermano mayor y el chico que antes me gustaba y una vez besé.
—Que... ¡bueno! —traté de sonar convincente. —¿No estabas en la Universidad?
—SĂ, ya terminĂ© mi primer año. Pero si no te enteraste, son vacaciones —me dio un leve golpe en la frente.
—Bien, bien, pĂłnganse al dĂa despuĂ©s, ¡perderemos la pelĂcula! —agitaba las manos con prisa.
Tomé mi cartera junto con mi abrigo y cerré la puerta pensando en todo esto. Subà al carro rojo de mi amiga y nos fuimos. En el trayecto no pude evitar observar al chico a través del espejo retrovisor. Cabello corto y oscuro, alto, delgado, con una apariencia seria y ruda. Viste una camiseta blanca holgada y unos jeans negros. Su hermana es cambio es todo lo contrario.
Llegamos al cine a tiempo. Tomamos nuestros lugares que estaban casi atrás del todo.
Nathaniel fue por las palomitas y unos refrescos.
—Oye, Lucy —me mirĂł. —No me dijiste que vendrĂa.
—Lo siento, llegĂł hace unos dĂas y quiso sorprenderte.
Y vaya que lo logrĂł. Mi mente ahora solo daba vueltas sin parar. Tenerlo cerca no era una muy linda idea.
La pelĂcula comenzĂł tras los anuncios, el pelinegro regresĂł con la comida y se sentĂł a mi lado, habiendo mucho lugares, pero en fin.
—¡Ay, no, no, no! —cubrĂ mis ojos ante una escena bastante explĂcita y sangrienta.
—Eres una miedosa —escuché y miré a mi lado con cara de enfado.
—¿Me estás diciendo que eso no te dio asco? —susurré.
—SĂ, pero me concentraba en otra cosa.
—¿En qué?
—En ti —gracias a la pequeña luz de la pantalla podĂa apreciar sus ojos color miel mirándome. TraguĂ© en seco y decidĂ ver al frente.
—Linda, puedes ignorarme lo que quieras y aĂşn asĂ no pararĂ© hasta tenerte a mi lado —dijo en mi oĂdo dándome escalofrĂos.
—¿Qué?
—Vine por ti, Keyla.
✎ 𝑳𝒂𝒅𝒚.








