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Bienvenidos a esta nueva historia claramente Kagehina, pero como aviso aclaro que hay otras ships así que vengo a poner este pequeño anuncio.
La historia tiene un poco de Kurohina en un inicio y existen otras parejas aparte.
Ahora si disfruten y gracias por leer.
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HINATA...
-Estas seguro que quieres participar en este torneo Shoyo?-pregunto el mejor amigo del pelinaranja.
-Si, esta es mi última oportunidad para jugar en secundaria... -contesto emocionado y dando pequeños brinquitos.
Su amigos Izumi y Koji aceptaron su petición, aparte del menor, ninguno jugaba voleibol pero querían apoyarlo y accedieron a ayudarlo en el torneo.
-Solo... solo déjenme ir al baño...-Hinata estaba nervioso y su estómago lo demostraba de forma extraña.
Corrió hacia el baño pero antes de entrar escucho hablar a los menores de la escuela contra quien competirán, el mismo estaba consiente de que no eran el mejor equipo pero les demostraría.
-Ustedes no pueden hablar cuando no son regulares del equipo- hablo un pelinegro que paso justamente cuando el menor iba a reclamar.
-Aah... si lo siento sempai nosotros...
-No importa, solo muévanse, ya casi iniciamos-ignoro a los chicos y siguió caminando.
-No...nosotros seremos quien gane... el partido de hoy...-Aunque Hinata estaba nervioso hablo contra el pelinegro.
-El más fuerte es quien se queda más tiempo en la cancha...
Maldito... lo fulmine con la mirada, lo observe mientras se iba pero un olor particular llamo mi atención... aunque quise ignorarlo.
Medio año después...
Si eso paso y no fue muy efectivo, ese partido lo perdimos, la verdad es que no tuve oportunidad alguna pero me divertí... si no fuera por el final.
Surgió cierto odio hacia el chico Armador... del equipo contrario Kageyama, pero no fue agradable enterarme después que su particular olor me atraía.
Mi madre dijo que podría ser mi destinado, me lleno de inhibidores y me recordaba todos los días tener cuidado si lo encontraba, pero la realidad era que ni siquiera lo conocía y esperaba no volverlo a ver en mi vida.
Fui de visita a Tokio con mi padre y surgieron algunos accidentes, como no le di importancia a las advertencias de mi madre olvide los inhibidores, no había tenido mi primer celo y no creía tenerlo pronto..
El problema llego cuando íbamos de visita a una escuela de voleibol, me interesó el escuchar que se estaba formando un equipo fuerte y mi padre era amigo de uno de los entrenadores
Yo me quede viendo las prácticas y me emocionaba por cada jugada que aprendía de ellos, trataba de ser como una esponja ante todo lo que veía
-Disculpa, no puedes estar aquí...- un chico rubio un poco más alto que yo apareció junto a mi sin darme cuenta...
-Aah yo...- me puse nervioso con la mirada tan profunda que poseía.
-Kenma déjalo en paz... no está haciendo daño a nadie- se acercó un chico más alto pelinegro con un aura felina y potente.
-Si pero...
-Mucho gusto- se presentó el pelinegro- El es Kenma y yo soy Kuuro.
-Ah... yo. YO SOY HINATA SHOYO...-respondí rápidamente.
-Un gusto chibi-chan.
-No soy chibi...-conteste con un pequeño puchero...
-Si... si lo que digas...
Me moleste un poco pero mi oportunidad paso frente a mis ojos, un balón paso sobre nuestras cabezas y salte por el, cuando fije mi vista sobre ellos vi la sorpresa y sonreí con plenitud al causar esa reacción..
-Wooow me impresionan tus saltos chibi... quieres jugar un rato?
-Pero...-vi con nerviosismo a Kenma pero me dio una pequeña sonrisa y con eso acepte enseguida
Estuve dos días jugando con ellos, en el tercer día me sentía más cansado por alguna razón, tenía más calor de lo normal y de vez en cuando tenía más sensibilidad en la piel.
En medio de un partido me maree y tuve que salir a tomar aire, me aleje lo más que pude de donde había gente y termine callando en el suelo, se me hacia más difícil respirar... lo único que se me ocurría que podía pasarme era que mi celo estuviera empezando...
-Ey! Chibi... estas bien?- escuche la voz de Kuuro cerca pero no podía moverme mucho
-Si... solo déjame un rato solo... estaré bien...
-Déjame ayudarte... puedo llevarte a la enfermería...- posó su mano en mi hombro y al quererlo alejar termino callando sobre mi.
Oí como suspiraba y de un momento a otro sus ojos se agudizaron y parecieron perderse en algún pensamiento, con brusquedad me dio la vuelta y me arrincono en el piso.
-Espera... Kuuro... Sueltame...-empecé a alterarme porque no entendía lo que sucedía, pero en un pequeño vistazo que di pude ver la lujuria en sus ojos...- Kuuro... eres un alpha?- pregunte con miedo.
-...-No me contesto solo gruñó.
Quise zafarme con más desesperación pero me apretaba más fuerte, su lengua paso sobre mi cuello y sin previo aviso encajó los dientes, empecé a forcejear pero era imposible que yo le ganará.
Sus manos pasaban con descaro sobre mi cuerpo y yo empezaba a ceder... ya no me quedaban fuerzas, cerré los ojos y lo último que vi fue que alguien más llegaba.
Me desmaye...
Cuando desperté estaba en la enfermería, mi padre estaba preocupado frente a mi y Kuuro estaba sentado en otra camilla junto, los dos generaban una aura algo pesada.
-Lo siento...-susurro Kuuro.
Con eso recordé lo sucedido eh inconscientemente pase mis dedos por mi cuello, sentí la marca de sus dientes y me tense un poco, ya había sido marcado...
-Esto es irresponsabilidad de ambos pero tu como alpha llevas la carga... como no te alejaste cuando sentiste su aroma?- le gritaba mi padre algo molesto.
-Lo siento...- volvió a disculparse.
-Papá... no creo que fuera su intensión y como dijiste fue de parte de ambos este percance... yo lo aceptare pero si Kuuro no quiere yo...
-Yo también me haré responsable-levanto el rostro enseguida.
-Bien... veamos como se lo toma tu madre.. y hablaremos con tus padres-decreto mi papá
Fue un escándalo en la escuela y luego nuestros padres fue doble escándalo, si bien los padres de Kuuro eran estrictos termine cayéndoles bien y no hubo problemas, luego estuvo mi madre que pego el grito en el cielo pero también se encariño con el.
Nos seguimos viendo de vez en cuando porque después de todo vivimos lejos, pero hoy era mi primer día en la escuela.
Llegue corriendo a la cancha pero ya había alguien practicando, cuando abrí las puertas no podía creer a quien veía.
-Tu...-grite espantado.
Y más espantado estuve porque su aroma era tan fuerte que sentia que me envolvía, era muy diferente al de Kuuro, que rayos pasaba?