My Captive | Fanfiction Kookmin | by Jaz Kim at Inkitt
Customize readability
Aa

My captive | FANFICTION KOOKMIN |

Summary

Donde un adolescente se enamora de su captor. +18

Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1

Jungkook había estado muy complacido cuando su padre le dijo que le consiguió una esposa, pero la mujer se suicidó antes de que la casarán con él.


¿La razón? Bueno, nadie quería de esposo al hijo del jefe de la mafia más poderosa del continente, y esa adorable chica de dieciocho años no iba a ser la excepción, por más que le ofrecieron cincuenta millones de dólares.


Así que nuevamente, este tipo de treinta años estaba dando vueltas en la oficina con el ceño fruncido una copa de vino tinto en una mano y su pistola favorita en la otra mano.


Estaba molesto y decepcionado.


No es que Jeon Jungkook fuera feo, o físicamente indeseado, claro que no. Jungkook podría bien ser modelo de Calvin Klein y las mujeres comprarían calzones solo por él.


Pero Jungkook era un hijo de puta que le gusta demasiado asesinar a sangre fría, torturar hasta la muerte o simplemente destrozar a sus amantes en la cama.


Hombres y mujeres le buscaban por polvos, pero definitivamente nadie estaba dispuesto a repetir la experiencia.


Dos golpes sólidos en su oficina le hicieron detener su caminata en círculos, al abrir, se encontró con su hermano.


- es sábado, man, ¿Vienes al club?- Taehyung tenía una sonrisa de medio lado, iba vestido de traje Gucci y varias cadenas de oro en su cuello y un reloj de diamantes en la mano izquierda. Claramente, ningún Jeon había trabajado por esos lujos, todos eran regalos de su padre y Marcie.


- No - Jungkook movió la puerta para cerrarla, pero Taehyung puso su pie. Jungkook no estaba soportando a su hermano menor, ni mucho menos al mayor o a sus otras dos hermanas.


- Man, hoy desembarcó mercancía nueva, ya sabes a lo que me refiero...


Sí, y a Jungkook le daba náuseas pensar en ese pequeño negocio familiar.


El prefería la distribución de cocaína y éxtasis, ir a amenazar a idiotas o a matar a alguien que no siguió las reglas de la familia.


Pero el tráfico de personas no era su favorito.


Por otro lado, Taehyung y Namjoon suelen pasar mucho tiempo en el club, más que nada para probar la nueva mercancía. Las chicas que llegaban eran de los diez años hasta los veinte, mientras que los chicos iban desde los quince años hasta los veinticinco.


Jungkook había ido por el muelle solo un par de veces en sus treinta años de vida.


- Man, puedes encontrar a alguien y si está limpia te la follas primero, te casas como tanto quieres y tienes a tus críos. Pero encerio, ¡salgamos esta noche!


Taehyung hablaba como si tener hijos fuera un pasatiempo. Bueno, Taehyung no tenía hijos y al parecer no pensaba en tenerlos aún, el recién tenía veinte años.


Jungkook por otro lado, quería tener tres hijos. El necesitaba asegurar que su negocio propio tenga herederos. No es que sea un romántico que quiera tener hijos con el amor de su vida, claro que no, el no creía en esas mierdas. Jungkook solo quería herederos para que su negocio prevaleciera en el tiempo, así como lo hizo su padre.


- Taehyung, ¿Que te hace pensar que quiero follar a alguna niña, eh?


- no seas ridículo - Taehyung empezó a reír.- déjame a las crías a mi, tu te agarras a las más grandes.


Por supuesto, el degenerado debía ir a por las niñas.


Jungkook podría ir a matar a esas niñas si alguien le pedía, pero por ningún motivo estaba follandolas.


Su ética le impedía hacerlo.


El podría estar mirando a sus dos hermanas pequeñas y tendría náuseas. Nara y Dara tenían diez años recién, y en algún momento ellas sabrían de este particular negocio, y Jungkook solo esperaba que esas niñas hagan algo ya que él no podía convencer a su padre de detenerse.


Taehyung tenía un poder de convencimiento increíble y por esas razones Jungkook prefería estar fuera de casa en los trabajos sucios de su padre.


El no pudo hacer nada cuando lo arrastró fuera de la mansión.


Taehyung manejaba un Roll Royce blanco, regalo de su último cumpleaños por parte de su padre. Su mamá le había comprado la cadena de oro que llevaba puesta esa noche.


A Jungkook le gustaba Marcie, era una mujer amable y cariñosa, también despiadada con los que faltaban el respeto a los Jeon. Con los años, Marcie se ganó la confianza de Jungkook y Namjoon.


Aveces Marcie le recordaba a su mamá, aunque HeeDo fue el doble de cruel, y no era cariñosa como Marcie. Pero a Jungkook le gustaba recordar a su fallecida madre como alguien amorosa.


Cuando llegaron al club, Taehyung le guió hasta la puerta principal y no fue necesario que alguien les pida credenciales, pues allí todos conocían a los Jeon.


Jungkook no solía ir de fiesta, el siempre fue alguien que prefería la soledad de la noche con un buen vino tinto y musica suave.


Pero entrar al club le hizo fruncir el ceño. El ambiente estaba encendido, música a todo volumen, hombres y mujeres llenando el lugar y lo más importante, los recién llegados estaban en el escenario con ropa muy provocativa.


Jungkook podría contar fácilmente más de veinte jóvenes, no pasaban los veinte años.


Al estar cerca de la bahía, los contenedores llegaban a ese club, unas semanas después se repartían la mercancía en todo el país, algunas veces hasta el extranjero.


Jungkook sabía que su padre ganaba mucho dinero con el tráfico de personas, más que las drogas.


- oh, son realmente hermosas- Taehyung estaba babeando a su lado. Era grotesco de ver, pero Jungkook ya estaba acostumbrado a él.


También vislumbró a Namjoon con sus amigos más allá, pero Jungkook no estaba con ganas de ir a saludar o alguna mierda.


Miró atentamente como Clara, la más antigua del lugar, subía al escenario con un bikini hermoso y un maquillaje perfecto. Clara también había sido secuestrada hace muchísimos años, y después de tantos años ella parecía satisfecha con esta única vida que llegó a conocer.


Jungkook sabía que su padre les pagaba, después de ciertos meses y si ellas eran cooperativas.


Clara fue cooperativa, ella fue una sobreviviente.


Jungkook nunca había hablado con Clara, le daba nervios ya que ella era unos quince años mayor que él.


Clara estaba diciendo algo, pero entonces Jungkook empezó a ver a esos adolescentes. Ellos temblaban sobre la tarima, unos pares de ellos estaban abrazándose y aferrándose unos a otros.


A Jungkook le llamó la atención uno de los chicos que estaban allí arriba. Era muy rubio, ojos azules como el mar en el que llegó y muy delgado, parecía no haber comido en días. También tenía moretones en el torso y brazos, pero el chico tenía una chispa en los ojos. Estaba furioso, sus ojos se movían por todo el lugar como si planeara saltar y huir.


A Jungkook le latió el corazón con fuerza cuando, segundos después, el rubio se adelantó y efectivamente, saltó de la tarima. Su agilidad le sorprendió, pues a Jungkook le pareció débil y pequeño, pero el chico se movió tan rápido que en menos de un minuto ya estaba queriendo cruzar la puerta.


El sonido de un disparo alertó a todos, la música se detuvo de golpe y todos se agacharon entre gritos.


Jungkook miró al piso. El chico rubio estaba tirado a sus pies sangrando del brazo, se estaba mordiendo el labio y retenía sus lágrimas. A Jungkook le pareció lo más valiente que haya visto nunca, pues cuando el recibió su primer disparo, chilló cual crio.


Uno de los trabajadores de su papá apareció frente a él, estiró la mano dispuesto a matar al rubio.


- no lo hagas - dijo Jungkook, aún mirando al rubio. - yo me encargo.


- pero el jefe dijo--


- he dicho que no, maldita sea - Jungkook esta vez lo miró con los ojos afilados y dientes apretados. - ¿Vas a protestar?


El hombre levantó las manos y se alejó.


Jungkook estiró la mano al rubio, quien lo miró largos segundos, entonces el chico se levantó por si mismo y le miró, sin miedo o sin inmutarse ante su mirada afilada.


Jungkook no se molestó, ni siquiera le golpeó por esa falta de respeto, y eso le hizo preguntarse porqué.


Pero duró sólo unos segundos ya que, aún todos los estaban mirando. Así que Jungkook tomó al rubio del brazo y lo arrastró fuera.


Cuando ellos salieron, la música volvió a sonar con fuerza.


Jungkook se detuvo en la acera al darse cuenta que no tenía ninguno de sus autos cerca. Soltó un par de maldiciones antes de ir al guardia de la puerta y pedirle las llaves de su coche. El tipo accedió sin protestar.


Cuando Jungkook miró por sobre su hombro, descubrió que el rubio era muy inteligente y se quedó quieto, mirándolo.


- vamos - le ordenó.


El chico rubio no se movió. Entonces, con un acento terrible, dijo:


- ¿tú matarme?


Jungkook vaciló. Bueno, el realmente no sabía porqué le salvó la vida. Pero algo le dijo que lo hiciera.


- camina - habló Jungkook, esta vez dándole una mirada asesina.


El rubio no pareció asustado. Y Jungkook pensó que era o muy valiente, o muy estupido.


Pero el rubio caminó a su lado y entró al viejo coche del portero.


Jungkook sabía que no era buen idea llevar la mercancía a la mansión, así que condujo por media hora hasta estar saliendo de la ciudad, donde tenía su propia casa.


A Jungkook le gustaba pasar tiempo en su casa, ya que esa pudo comprarlo con el dinero de su negocio y no con el dinero de su padre.


- ¿Cuantos años tienes?


El rubio estaba en silencio, mirando por la carretera y con una mirada que Jungkook no podía leer. Parecía vacía y al mismo tiempo flameante. Le daba curiosidad.


- mañana es mi cumpleaños - habló el rubio, varios minutos después. Jungkook pensó que estaba traduciendo sus palabras. - cumplo, diez y ocho.


- dieciocho - asintió Jungkook.


Al menos, este era mayor de edad. Pero intuía que esa noche desembarcó muchos menores de edad.


- sí - dijo el rubio. Luego giró a mirarlo, su ceño se frunció ligeramente.- me salvaste.


Jungkook se movió incómodo. Aún estaba pensando en porqué lo hizo, y lo menos que necesitaba era dar explicaciones a ese niño. Suficiente tenía con la llamada que vendría pronto de su padre.


- nombre - ordenó en cambio.


El rubio volvió a mirar al frente.


- Jimin - susurró. - ¿Iré a casa?


Jungkook pareció escuchar una súplica en sus palabras.


Jimin. Incluso su nombre sonaba poderoso.


- no.


Jimin tragó saliva y no dijo nada.


Cuando llegaron a la casa, Jungkook abrió el porche e ingresó con el auto.


Bajó muy rápido y rodeó el auto para abrir la puerta de Jimin. Jungkook lo ayudó a bajar y la sangre manchó su piso, pero a Jungkook no le importaba, el estaba más concentrado en tomar al rubio y cargarlo para subir las pequeñas escaleras que lo llevaban a la sala.


Jimin no pesaba nada, se dio cuenta Jungkook.


Cuando lo acostó en el mueble, el rubio tenía las mejillas rojas y miraba al piso. Jungkook ignoró eso, y también ignoró que le gustó ver ese rubor. En cambio, dirigió su mirada a la herida e hizo una mueca.


- no te muevas - le ordenó. Porqué Jungkook solo sabía dar órdenes, no era de los que pedían amablemente.


Fue por el botiquín y volvió, con unas pinzas rápidamente quitó la bala alojada en el brazo del rubio y escuchó como Jimin soltaba un quejido mientras mordía con fuerza sus labios.


Jungkook le limpió con agua oxigenada, le vendó el brazo y luego se levantó. El también limpió la sangre mientras que el rubio se mantenía sentado y erguido en el sofá.


Jungkook se quedó mirándolo de lejos.


Cuando lo vio, pensó que tendría quince años o algo así, ya que era muy bajito y delgado.


Una llamada entrante hizo que Jimin se sobresalte. Jungkook regresó y cogió el celular de la mesita.


- Jeon - habló, su voz salió tosca y molesta.


- ¿Como es que te llevas mi mercancía, de mi club?- su padre habló, bastante molesto.


- estaba herido - dijo. Y Jungkook notó como Jimin miraba el celular, como si así pudiera escuchar algo.


Jimin estaba claramente asustado.


- mátalo - ordenó su padre.


Jungkook miró a Jimin de regreso. El rubio estaba temblando, probablemente por el frío o por los nervios. Su mirada era llameante, el rubio no tenía miedo, solo estaba esperando el momento oportuno para huir.


- ¿Me oyes?- habló de nuevo su padre.


Jungkook soltó un respiro.


El podría matarlo sin dudar, el podría matar a cualquiera que su padre le diga, incluso podría matar al mismo presidente si era necesario. Pero entonces Jungkook estaba mirando al rubio sentado en su sofá y su pecho se apretó.


- no - se negó.


Incluso su padre soltó un jadeo sorpresivo.


- ¿Como que no?- preguntó, más interesado que molesto. - Jungkook, si ese niño escapa puede ir a la policía el puede hacerme caer, ¿lo sabes?


Jungkook se rió sin gracia.


- tú tienes a la policía - murmuró, alejándose de la sala. No quería que Jimin se entere de esas cosas. - además, yo podría convencerlo de que no lo haga.


- ¿Qué planeas?


- conseguir trabajadores, para mi negocio,ya sabes- Jungkook respondió sin dudar.


- yo te puedo pasar algunos - su padre sonó cansado, él había repetido esa línea muchas veces y muchas veces Jungkook se había negado.


- voy a colgar.


- bien, bien, te dejo a ese niño, pero si me meto en líos tu te harás responsable, ¿Esta claro?


Jungkook miró de nuevo al rubio. El creía que podía controlarlo, el debía hacerlo.


- mándame comida Americana - dijo en cambio, y luego colgó.


Jungkook regresó a la sala y encontró a Jimin dormido en el sofá, estaba acurrucada en un pequeño espacio con el ceño fruncido y labios apretados.


Extrañamente, el rubio se veía muy angelical, como alguien que no trató de huir de un club lleno de secuestradores, drogadictos y traficantes.


Jungkook trajo una sábana de su cama y le puso encima, tapando su semi desnudo cuerpo.


Luego, Jungkook se sentó en el otro sofá y abrió su computadora. El buscó en "personas desaparecidas" en el buscador americano, pero no habían fotos de Jimin o alguna descripción del rubio.


Media hora después, la comida había llegado. Así que Jungkook sirvió en el comedor el pollo frito y papas, lo dejó servido y luego fue a mover a Jimin.


El rubio abrió los ojos de golpe y al verlo, retrocedió hasta caer del sofá. Sus intensos ojos azules se veían asustados, el rubio miró a los lados como queriendo recordar como llegó allí.


Luego sus ojos se oscurecieron y volvieron a ser llameantes.


- hay comida - Jungkook señaló a la mesa. El rubio no se movió y Jungkook soltó un gruñido bajo.


El quería tomarlo del brazo y obligarlo a sentarse, pero también quería tomarlo de la mano y darle la seguridad de que estaba a salvo.


¿Que mierda le pasaba para pensar en eso?


Dios, el era un asesino temido en el país, el podría simplemente asesinar a ese rubio.


Pero el también quería ayudarle, ya que no podría hacerlo nunca más a los otros adolescentes traficados.


- Jimin - dijo su nombre y el rubio frunció el ceño, como si no recordara que el mismo le dijo su nombre. - anda a la mesa y come, carajo. - señaló a la mesa.


Jimin siguió sentado en el suelo, mirándolo. Y nuevamente, Jungkook notó que no había miedo en esa mirada, más bien, curiosidad y flamas ardiendo.


Jimin podría levantarse ahora y decir que se iba y Jungkook iba a asentir aturdido antes de reaccionar.


Soltó un bufido.


- no soy paciente, Jimin - le advirtió. Y Jimin levantó las cejas, y en vez de hacerlo enojar, a Jungkook le pareció lo más caliente que nadie haya hecho en su presencia. - tienes agallas. - sonrió de medio lado, luego estiró la mano y Jimin lo miró confundido. - a comer- ordenó.


Pero Jimin de levantó por si mismo, enredó la sábana en su cuerpo y se acercó a la mesa. Inspeccionó unos segundos antes de empezar a devorar el pollo, cual animal hambriento.


Jungkook se quedó parado unos minutos mientras Jimin comía, no, el devoraba la comida.


A Jungkook se le apretó el pecho. Probablemente no comió en días al atravesar el continente. Probablemente nadie en el club haya comido.


¿Por que estaba pensando en eso?


- gracias - le dijo Jimin. Lo que llamó su atención. Jimin señaló la comida y luego hacia el mar.- dos semanas sin comer. Solo agua.


Sí, el estaba muy flaco y desnutrido.


- no comas rápido - le dijo Jungkook, tratando de que no suene como una orden. - te hará daño.


Jimin asintió.


Luego de la comida, Jungkook estaba mirando por la ventana y Jimin seguía sentado en el comedor. Pero entonces Jimin habló sacando a Jungkook de sus pensamientos.


- ¿Que pasara con los demás?


- ¿A que te refieres?


- los del contenedor - Jimin habló. No estaba asustado, el parecía muy interesado en hablar ahora. - son menores que yo, son niños.


- no puedo hacer nada, Jimin.


- me salvaste, puedes salvarlos a ellos.


- así no funciona - Jungkook giró a mirarlo.


Jimin frunció el ceño, tratando de entender sus palabras.


- no lo merecen - murmuró por fin, mirando la mesa y la comida. - nadie merece. - luego miró a Jungkook y Jungkook pudo jurar ver fuego en esos ojos azules. Fuego azul. - ¡Son monstruos!


Jungkook no iba a negarlo, porque Jimin tenía toda la razón. Ellos eran monstruos...





.

Let Jaz Kim know what you thought about this chapter!
Love this

13

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

1

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

3

Good Writing

Compelling Plot

2

Compelling Plot

Great Character

2

Great Character

Strong Dialog

1

Strong Dialog

Further Recommendations

Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Read Now
The Orc's Pet

Xonereth: I really enjoyed this story. It was pretty straightforward plot wise, uncomplicated. Loved the characters and the world. It unfolded at a good pace. Keep writing and I will definitely check out your other works!

Read Now
Mystic Wolf

Akthea: Fantastica

Read Now
Alien Claim: Book 1

Noor jahan: THE NOVEL WAS TRULY AMAZING, SO AMAZING THAT I WISHED FOR ME BEING KIDNAPPED BY SUCH ALIEN 🤣🤣🤣

Read Now
Luna de Verano - Die Gefährtin des Alphas (Band 1)

C.: Ich habe so oft herzhaft gelacht. Was für eine tolle Geschichte. So schön geschrieben. So schön, flüssig lesbar. Ich lieb‘s. Mir tun die Herren in der Geschichte fast leid, die Frauen sind reine Naturgewalten. Lustig, verschmitzt, offen, direkt. So schön. Danke für diese Geschichte und das wir sie l...

Read Now
Ruthless Lord

Ock: romance captivante. Hâte de lire la suite

Read Now
Stripped Shadows

Pfefferwinz: Richtig gut geschrieben und spannend bis zum Schluss.Ich kann es nur absolut empfehlen und bin auch schon bei der Fortsetzung, ... soweit wie sie eben schon fertig gestellt ist. Ich bin sehr gespannt was noch kommt ♥️Danke für die Bereicherung meiner Freizeit. Für mich der perfekte Ausgleich zumArbe...

Read Now
La louve enchaînée

lamia housni: Ce n’est pas un histoire d’amour Plutôt intrigue

Read Now