Dollhouse (Seongsang)

Summary

Yeosang descubre que el mundo exterior es muy diferente a su casa de muñecas. Ahora que su madre no estaba ¿Quien cuidaría del pobre Yeosangie? - Historia completamente mía - Prohibida las adaptaciones - Cambio del aspecto físico de personajes - Capitulos cortos - +18

Status
Ongoing
Chapters
14
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

Sentado en el suelo de su amada habitación rosa y celeste cielo, mientras su largo cabello era peinado en trenzas. Su pequeño vestido rosado destacaba con su piel blanca, que resplandecia en la oscura habitación.


Observaba sus manos con atención, cuando las cadenas decoradas con pequeños stickers que ella misma había pegado, se abrieron y dejaron libres sus muñecas


- Sabes Yeosangie - dijo su madre suavemente, luego de peinar su rubio cabello - Como te has portado bien, hoy obtendras un poco de helado de vainilla


Su estómago rugió al escuchar aquellas palabras y la desesperación se apoderó de su cuerpo


- Hey no - regaño su madre - Te dije que te portas bien


Dejó de tratar de trepar los brazos de su mamá, para volver a sentarse en el suelo, paciente.Sabía que no debía arruinar su oportunidad de poder comer algo, porque probablemente no iba a hacerlo en mucho tiempo


- Esa es mí niña - dijo la mujer, besando su frente y saliendo de la habitación.


Sentada en el suelo y con lágrimas recorriendo sus mejillas, observaba sus manos libres y la puerta abierta de su enorme cuarto, que era lo más aproximado a una prisión que vivió toda su vida.


Su estómago rugía, el hambre la estaba matando. Aunque ya se sentía morir, en solo pensar que tendría que pasar una noche más sin probar bocado


Ese delicioso, suave y rico helado de vainilla


Estaba oscuro, porque su piel no podía resistir a la luz, moriría si salía de la habitación, o eso era lo que ella le había enseñado.


En un acto suicida, la supuesta niña de trenzas rubias y vestido esponjoso y rosado, se acercó a la puerta y la abrió, observando el pasillo de su propio hogar.


Todo era nuevo, las luces lastimaron sus delicados ojos, pero de igual forma, se percató que aunque veía algo borroso, podía guiarse hasta donde sabía por instinto, estaba la habitación de su mamá.


Oh qué feliz se pondrá cuando me vea caminar por la casa, que feliz se pondrá cuando sepa que puedo ver bajo la luz de las bombillas...


Que feliz se verá


Se acercó y abrió la puerta, no se había equivocado. La cama matrimonial de su madre estaba en frente suyo y ella, a un lado del teléfono, charlando con quién sabe quién.


Todo estaba como lo recordaba, la misma cama y el mismo color de paredes, que tuvo el placer de admirar antes de que papi se fuera de la casa.


Cuando papi se fue, mami se puso muy triste y Yeosangie tuvo que pagar el precio de sus acciones.


La decoración de la habitación de mamá es diferente a la de mí habitacion... Yo quería esa habitación, una habitación de adultos.


Jarrones llenos de flores decoraban el pequeño cubículo y la linda mujercita tuvo el coraje de tomar uno...


Mamá no se ha dado cuenta, es mí oportunidad de sorprenderla


Levantando el jarrón, lanzando el agua y las flores que contenían en el suelo, mamá se dio cuenta de mí presencia en el lugar


Pero cuando quiso girar para tomarme de mis lastimados brazos de nuevo, estrelle el jarrón en su cabeza.


Cayó al suelo y jugo de fresa salió por la herida de su nuca, allí supe, que mamá se encontraba feliz de verme, encima suyo, con lo que quedaba de aquel jarrón en las manos, penetrando su cuerpo con los trozos de porcelana.


Más feliz, felicidad pura.


Porque yo era feliz haciendolo, y mamá siempre dijo, que si yo era feliz ella también.


Seremos felices siempre, pensé a un lado de ella, cerrando los ojos, porque hace mucho tiempo no ejercía movimientos que no sean tratar de trepar por sus piernas pidiendo algo de alimento.


Porque yo finalmente estaba fuera, y ella dentro.


...