Why won't you love me? (Spanish version)

Summary

lo que pasa después del capítulo de Jinx de hoy (39). Luego de una noche intensa dónde sentimientos fueron confesados, ¿qué pasará? ¿Jaekyung corresponderá a Dan?

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Why won't you love me?

Kim Dan's POV


‘mmm, ¿Por qué estoy durmiendo sobre algo caliente?’ pensé mientras abría lentamente mis ojos, pues, a la almohada de mi habitación no le daba el sol, así que era extremadamente extraño si la funda de la misma era de seda. Cuando finalmente mi vista estuvo lo suficientemente clara me di cuenta que había una ventana al lado de la cama, cosa que era raro porque esa cama la había elegido papita, la cara de felicidad cuando le había dicho que podía usar esa cama, que niño encantador…


*Badum, badum* mis ojos se abrieron como platos al finalmente ser consciente de un latido de corazón y levanté mi vista, encontrándome con Jaekyung durmiendo pacificamente, su brazo rodeaba mi cintura y se veía tan relajado… ¿Qué hago aquí? ¿Cuándo vine a su habitación? Recuerdos de anoche llegaron a mi cabeza y mis mejillas se pusieron calientes por la acumulación de sangre en mis mejillas. Había actuado hiper mega meloso y necesitado con él durante todas las horas que tuvimos sexo (hasta el me tuvo que decir que era suficiente porque necesitaba dormir, o sea, ¿Qué?), los besos fueron muchos, por eso ahora mis labios estaban hinchados y dolían, pero una sonrisa pequeña se hizo presente en mi rostro, no me había apartado, sino que simplemente siguió mi ritmo… ¿Quizás pueda ser que…? No, Kim Dan, no te ilusiones antes de tiempo.

“Mmm.” Escuché y ahí volví a mi, el pánico llegó y quise irme corriendo de ahí, jamás habíamos dormido juntos antes, ni siquiera cuando yo me desmayaba, el simplemente dormía en mi habitación porque no le era cómodo dormir con alguien. Me intenté liberar de su agarre para levantarme e irme, sin embargo su brazo se apretó más alrededor de mi pequeña cintura, lo que me hizo soltar un gemido suave, pues, fue una noche muy intensa.


“¿A dónde crees que te vas a ir?” Su voz ronca en la mañana, mi Dios, que jodidamente sexy era su voz así… tanto así que por eso, más por todavía sentir mi cuerpo algo caliente, una erección se hizo presente.

“Quería irme a dar una ducha y a recorrer un poco antes de su pelea, pues, el entrenador le dijo que tiene prohibido entrenar y no creo que me necesite si no hace actividad física.” Explique, esos eran mis planes originales para este día, porque mañana a las 10 de la mañana regresariamos a Seoul.

“¿Cómo puedo dejarte en ese estado?” No tenía que verlo para saber que estaba sonriendo ladinamente y de un momento a otro estuvo sobre mí, su erección prominente sobre la mía, lo cual me hizo jadear, pero mis jadeos fueron callados por los labios del menor sobre los míos. Rodee su cuello con mis brazos y gemí contra sus belfos cuando lo sentí entrar de una sola estocada en mi, pues, con la cantidad de veces que lo habíamos hecho, todavía tenía el ano pegajoso, y suelto, por la cantidad de lubricante y semen. No tardó en encontrar mi punto (siempre lo hacía con rapidez, pues, llevábamos activamente cogiendo durante ya 4 meses) lo cual hizo que se doblasen los dedos de mis pies por el placer y entre nuestros besos se escuchaban nuestros jadeos.


“Más rápido, Jae…” imploré y se ve que eso lo prendió aún más, pues su erección extrañamente parecía hincharse dentro de mi, lo cual me hizo soltar un pequeño quejido, hasta cuánto podía crecer este hombre, joder… además, su mirada era completamente oscura, pues sus pupilas estaban dilatadisimas. Sus labios bajaron a mi cuello y empezó a morder la zona, dejándome marcas (que bueno que me traje una polera mangas cortas de cuello alto) y sus caderas empezaron a moverse con fuerza, precisión y rapidez, haciendo que arañe su espalda en busca de placer, normalmente no haría eso en días de pelea, pero estaba demasiado caliente para pensar en eso. No tardamos en llegar a nuestro clímax y nuestros labios se separaron para que ambos jadeemos, nuestras narices seguían unidas aún. Su pene salió de mi y sentí como el semen caía a chorros, manchando las costosas camas… Que dirían hoy las de limpieza, de tan solo pensarlo mis mejillas se ponían coloradas.


“I-iré a bañarme, señor Joo. Gracias por anoche.” Murmuré avergonzado una vez que se acostó a mi lado y me levanté de la cama, si, pero caí rápidamente porque un dolor punzante no me dejaba ni siquiera estar parado. Escuché una leve risa y unos pasos… Intenté levantarme haciendo fuerza con mis brazos, pero no podía, estaba agotado después de que se bajarán los efectos del afrodisíaco (pues, ahora con la mente más clara, no había que ser muy genio para darse cuenta de que habían intentado drogar al señor Joo para que justamente no pasará el test de drogas del mediodía, sin embargo yo como siempre, recibiendo el golpe.) Estaba muy metido en mis pensamientos cuando de repente fui dado vuelta y levantado, el más jóven me llevaba en sus brazos hacia el baño donde había una tina de agua caliente y con burbujas esperándonos… el olor a coco y a vainilla estaba presente, esa combinación de olores era una de mis favoritas y se lo había tirado al azar un día al peleador cuando le propuse conocernos más, me sorprendía que lo recordarse y eso me hizo sonrojarme aún más mientras mi corazón latía de manera errática. El más alto me dejó sentado en el borde de la tina y se metió el, para luego levantarme como si no pesará nada y sentarme sobre sus piernas, estando frente a frente. Mi cara para esos entonces ya era un tomate y el silencio era incómodo mientras sus ojos penetrantes no dejaban de verme, cosa que me ponía peor, me sentía tan expuesto y vulnerable.


“¿Me vas a explicar qué mierda te pasó anoche que actuabas como una puta perra en celo?” Gruñó y yo oculté mi rostro en su cuello, muriéndome de la vergüenza por mi actitud, pero no era mi culpa, así que por eso decidí contestar.”

“Ayer a la tarde, luego de media hora de tomar el batido que era para tí, me empecé a sentir así, mis piernas flaquearon y caí al suelo, sintiendo como todo mi cuerpo se tensaba y mi trasero palpitaba en busca de algo. Papita y Daehyun quisieron decirle a Namwook y a ti, pero yo les dije que no, porque ustedes estaban muy nerviosos por la pelea de hoy y no quería ser una carga.” Susurré y sentí como su cuerpo se tensaba, a la vez que sus brazos rodeaban mi cintura una vez más.” Al principio no quise pensar que era eso, simplemente que había sido un golpe de calor, pero me llevaron a mi habitación y me pusieron un paño de agua fría para bajarme la fiebre, apenas se fueron fui consciente de mi erección, intenté bajarla masturbándome y metiéndome los dedos, pero no era suficiente, estaba sufriendo y de repente ví su mensaje, se que me había citado mucho más tarde pero realmente necesitaba de usted.” Agregue lo último mirándolo a los ojos, ya le había dicho que lo amaba, no había nada de malo en decir que lo necesitaba.

“Jaekyung, ese batido tenía un afrodisíaco para que usted no pase la prueba al mediodía… agradezco habermelo tomado yo, porque usted sufrió muchísimo durante todo este mes y si hubiera sido en vano, me hubiera puesto muy mal.” Confesé por primera vez que me había dado cuenta que la estaba pasando mal, pues, se notaba pero nadie hablaba de eso porque parecía que el podía más, porque jamás lo demostraba tan abiertamente, pero yo estaba enamorado de él y cuando te sientes así, sueles fijarte en cosas que otros no.


“¿Aún después de cómo te trate este último mes piensas en mi bienestar? Fui un terrible hijo de puta contigo, no me alegra que hayas tomado el afrodisíaco, pues, te puso en un estado muy vulnerable y la idea de que alguno pueda abusar de tu desesperación, me pone los pelos de punta.” Confesó acariciándome la cintura y yo tomé su rostro, haciendo que su mirada se encuentre con la mía.

“Jaekyung, estabas sufriendo, estabas agotado física y mentalmente, tenías mucha presión sobre tus hombros, literalmente, tuviste que cambiar todo de un día para otro por tu carrera y fue muy feo verte así… No quería que tú sufrimiento y tu esfuerzo fueran en vano.” Susurré y antes de que vuelva a refutar lo que dije, estampe mis labios contra los suyos, en un beso lento y tranquilo, cargado de emociones (al menos de mi parte). Nos separamos unos minutos después y ambos nos sonrojamos, era la primera vez que lo veía así de sonrojado… Nos bañamos mutuamente, literalmente, de manera lenta y suave, sus dedos limpiaron por último todo mi interior, haciendo que el agua se ensucie y nos haga salir… Él me secó con delicadeza, estaba callado, muy metido en sus pensamientos mientras secaba mi pelo… luego de que estuviera seco, me puso un unguento en el ano para calmar el dolor, más otro muscular en mi cintura, que era los que él usaba entre los descansos de la pelea, era tan fuerte que calmaba el dolor. Finalmente me acostó nuevamente en la cama boca arriba, sobre unas sábanas limpias, pues ya habían venido a limpiar por petición de mi jefe… el había indicado que limpien todo menos el baño.


“No creo que puedas salir, son casi las doce… así que aprovecha a dormir, yo iré a la prueba de drogas.” Murmuró besando mi frente, haciendo que me sonroje y una sonrisa pequeña se pose sobre mi rostro.

“Está bien, que te vaya bien.” Sonreí nuevamente y decidí aprovechar este íntimo momento para darle un pequeño beso.

“Nos vemos dentro de un rato.” Susurró con una sonrisa ladina y se levantó de la cama para irse. Yo tomé mi teléfono y vi los mensajes de los chicos, que estaban preocupados, cosa que me hizo sonreír, había personas que me querían y se preocupaban por mi, era afortunado. Decidí contestarle con lo que habíamos dicho que diríamos con Jaekyung.


‘no se preocupen, fui a buscar una botella de agua y me encontré con el señor Joo, al verme así se dió cuenta que estaba enfermo y me dijo que durmiera en su habitación porque su cama era más cómoda, en efecto lo es, el durmió en el enorme sofá. Gracias por cuidarme y preocuparse.’ envié y sus reacciones me hicieron reír hasta que un mensaje de Daehyun hizo que mi corazón latiera con muchísima fuerza.

hace años que conozco al señor Joo y jamás se había preocupado así por nadie, ni siquiera por Namwook, usted lo está cambiando… gracias por hacerlo.’ mandó y yo sonreí embobado, sintiendo mi corazón volver a latir, ¿Es posible que el campeón de Corea sienta lo mismo? ¿Sería esto el inicio de algo nuevo? Con ese pensamiento en mente, decidí dormirme finalmente sintiéndome feliz y agradecido por ese maldito afrodisíaco.


(...)


Me desperté unas horas después y el olor a comida estaba presente en la habitación… sin embargo se escuchaba como el peleador hablaba molesto por teléfono con alguien desde el baño. La puerta del baño fue abierta y yo cerré los ojos, fingiendo estar dormido, no quería que piense que estaba escuchando su conversación.

“Por enésima vez, Heesung, ser un humano decente no es estar enamorado de alguien… Yo jamás podría estar enamorado de alguien como Kim Dan, somos muy diferentes, además ya te dije cuál es mi relación con él, simplemente me ayuda con mi maldición. Anoche me confesó que me amaba, voy a tener que despedirlo porque sabes que odio lo insoportables que se ponen cuando empiezan a tener sentimientos.” Gruñó y yo aguante las ganas de sollozar, mi corazón se estaba rompiendo en mil pedazos en ese momento y todo el dolor que había padecido antes no se comparaba con el de un corazón roto… sabía que fui un tonto por ilusionarme, pero jamás pensé que hablaría tan descuidadamente conmigo teniendome cerca. Cuando dejo la habitación nuevamente mis ojos se abrieron, las lágrimas cayeron y lo único que se escuchaba eran mis sollozos. Me levanté de la cama para luego vestirme, con la ropa que el me había dejado, había una bandeja de comida junto con una pequeña nota con la impecable caligrafía del menor. La nota decía lo siguiente:


come esto para reponer energías y nos vemos en la pelea, le pedí a papa que me dé tu polera con cuello para tapar los chupones, sabía que hubieras querido eso. Nos vemos allí, aquí está tu gafete del equipo para que te dejen entrar.’


Efectivamente el gafete estaba ahí, pero mi apetito no, así que no toque la comida y decidí salir de ahí. Fui a la habitación del entrenador Namwook y toque la puerta.

“¿Kim Dan? ¿Qué anda mal?” Murmuró el entrenador extrañado.

“Se que vinimos en el avión privado de Jaekyung, pero quería saber si podía conseguirme un vuelo lo más rápido posible, pues me llamaron del hospital de mi abuela…” mentí miserablemente pero el pareció creerlo porque se puso a buscar, hasta que finalmente encontró un vuelo económico que salía dentro de cuatro horas. Así que, terminaba la pelea y yo debía irme para poder abordar. “Gracias, entrenador. Pídale disculpas a todos por no poderme quedar a la celebración, pero no puedo postergar a mi abuela… iré a la pelea, apenas termina, iré al aeropuerto


(...)


Jaekyung había ganado la pelea, cosa que no me había extrañado para nada, pero verlo con su sonrisa triunfante y su semblante relajado, me hizo sonreír feliz, porque el parecía aliviado y sabía que tanto dolor no había sido en vano. Si bien, yo no era más que un objeto para el, él para mí era mi primer amor y verlo así me hacía feliz, hasta que recordaba la llamada de más temprano… una cosa era pensarlo y otra cosa saberlo con certeza, fue sumamente doloroso escucharlo deci eso, así que tome una decisión al respecto. Saludé a todos menos a Jaekyung que seguía sobre el ring y salí de allí con mi maleta en mano. No tardé en llegar al aeropuerto y gracias a dios mi vuelo empezó a abordar quince minutos después… lo que yo no sabía es que cierto deportista me había ido a buscar desesperado (pero eso irá al siguiente capítulo)


Llegué a Seoul varias horas después y lo primero que hice fue buscar mis cosas, ya había rentado un pequeño monoambiente por airnb con mi sueldo y tenía que mudarme cuánto antes. Una vez que tuve todo listo, ví el armario de mi abuela por última vez.

“Ya volveré por ti.” Murmuré con una sonrisa nostálgica y baje a la sala, dónde empecé a escribir una nota.

‘nadie elige de quien enamorarse y se que haberlo hecho de ti fue un error, así que antes de que me humilles nuevamente y me despedidas simplemente por sentir cosas, renuncio, así tampoco me tienes que pagar una indemnización. Ya me ofreció trabajo otro atleta de la industria, así que todos los meses recibirá mi pago por la deuda. Gracias por estos meses, nunca lo olvidaré, pero hay ciertas cosas que tienen un límite y haber jugado con mis sentimientos así en Nueva York sobrepasó el mismo. Atte: Kim Dan.’ escribí y dejé en la pequeña mesa ratona junto con mi tarjeta de acceso a aquel penthouse. Tomé mis cosas y finalmente decidí irme sin mirar atrás, pues, tenía razón, el había jugado conmigo actuando todo atento y cariñoso aquella mañana en Nueva York, por eso la cruda realidad había dolido más, pero ya no más, no quiero seguir sufriendo.




....................................................................................


Buenas, buenas, bienvenidxs a why won't you love me! Probablemente algunos vengan desde watt para leer la versión sin censura que será no solo subida en esta plataforma, sino que también en otras


Espero que les guste esta historia y desde ya, todo el amor y el apoyo se agradece, espero que podamos crecer como en watt por no decir más


Lxs quiero


Buena semana ❤️


Xx


Mxx

Next Chapter