eight

Summary

A veces la imaginación es maravillosa y nos trae más de un millón de escenarios. Y seguro que eso sucede incluso hasta con los personajes ficticios que te encuentras e inmediatamente te gustan. Apuesto a que incluso con los personajes de Genshin Impact te ha sucedido. No hay nada de malo. De hecho, ¿no sería maravilloso vivir mil historias? ¿Soñar aún más? ¿Qué sucedería? ¿Qué nuevas historias y aventuras aguardan Teyvan y las páginas? Apuesto a que te sientes tentado. Ven, pasa. Abre nuevamente esta puerta blanca y atrévete a soñar.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
13+

Tonight pt. 1

Después de esta noche

Tengo miedo no volver a verte

Esa mirada infinitamente transparente

Ese sentimiento que es tan familiar

Y ese rostro que había sonreído al mirarme

Me pregunto ahora, si volveré a verte otra vez

• • •

La gente se movía al compás de la música, de repente suave, de repente rápido, emocionados y más, interpretando con total pasión su papel.

_______ esperaba el momento de aparecer nuevamente en el escenario, hasta que finalmente llegó su momento y entró al escenario, mientras los demás bailarines se posicionaban en una media luna.

No... ¡no vayas!

La chica llegó al centro.

¡No lo hagas! ¡No vayas!

Realizó su solo.

¡No! Basta, para. ¡Sal de ahí!

Terminó.

Un estruendo se oyó en la sala, siendo ignorado.

_______finalizó su solo de rodillas, posicionando sus manos atrás y mirando hacia arriba.

Casi al mismo instante de que terminó, el mismo estruendo se oyó nuevamente y sin darle tiempo de reaccionar a la joven, el candelabro que estaba sobre ella se rompió.

Los cristales iban cayendo hacia ella, como una lluvia. Finalmente, el momento que más la aterrorizaba llegó; los cristales alcanzaron sus ojos y la tela de su vestido blanco se tiñó de gotas carmesí.

•••

_______ se despertó de golpe, agitada.

—Otra vez... ese sueño—Suspiró—. Ugh, odio soñar a color.

Se levantó con cuidado, apoyándose del mueble al lado de su cama. Busco su bastón con la mano, y cuando lo encontró comenzó a caminar hacia la entrada de su baño, donde una sirvienta la esperaba.

—Ya está todo listo paró su baño, su excelencia—. Dijo una muchacha de manera suave, haciendo una reverencia.

_______ asintió e hizo un ademán con la mano indicando que debería ayudarla.

Al terminar de arreglarse bajó para desayunar, donde su ama de llaves y mayordomo la esperaban.

—¿Qué hubo hoy en el correo?—. Pregunto una vez sentada la joven.

La ama de llaves se acercó con a ella con una sonrisa y varios sobres en mano.

—Una solicitud para ir a a cenar con la señorita Ningguang y las 7 estrellas en Liyue, una invitación para cenar con... uno de los heraldos... o al menos dos de ellos, a una reunión con el Gremio de comerciantes en Liyue, nuevamente, quizá quiera conocer al joven Diluc Ragnvindr, hay una invitación de él. Y...—La ama de llaves y el mayordomo intercambiaron miradas preocupadas al ver un último sobre que llegaba cada año y empeñaban en esconder.

—¿Y...? Habla rápido, no tengo tiempo y tampoco paciencia y lo sabes. ¿De que es el último?—Dijo _______ con tono frío.

—Y... ya, es todo, solo son esas cuatro...—Fue interrumpida cuando la de cabellos _____ le arrebató el sobre de la mano y lo abrió.

_______ se percató de que la carta estaba en braille. Aquel que le debió enviar la invitación ya sabía de su condición, aunque no era de esperar que todo Mondstadt ya supiera de aquel tema. Tampoco le impresionaba que todo Teyvat lo supiera.

—Hm, braille. Muy considerado aquel que envió esto. Mondstadt se ha convertido en una gran nación —. Continuó pasando su mano por la carta.

La ama de llaves miraba con nerviosismo como la mano de la chica bajaba por cada letra de aquel papa el. Igual su mayordomo, temía la reacción de su joven ama. Los dos sabían cómo se ponía cuando se enojaba. De por si, ya era estricta, recta y arrogante. Cuando se enojaba, era peor que el mismísimo Stormterror.

Pero el terror nunca llegó. La chica únicamente dejó la carta sobre el escritorio y se levantó su mayordomo fue a su lado para ayudarla a caminar.

—________, ¿no dirás nada?—Pregunto la ama de llaves viendo cómo la chica se iba con su mayordomo, dejando su plato en la mesa.

—No tengo palabras sobre eso. Saben mis pensamientos acerca del tema—La chica no se detuvo y desapareció del comedor, luego se oyó como ella salía por la puerta principal.

•••

________ mantenía la vista hacia abajo, como si pudiera ver el lago de sidra bajo el puente que llevaba a la ciudad de la libertad en el que ella estaba parada. El viento golpeaba su rostro, alzando sus cabellos _______(c/c) y la larga falda de su vestido levemente.

—Mamá... papá...—Dijo con la voz quebrada—... no puedo ver nada...

Lagrimas amenazaban con salir de sus ojos.

“Una molestia como tú no debería seguir existiendo. Ni siquiera puedes ver, ¿como esperas ser útil?”

“Debiste quedarte en casa, así, evitarías fastidiar a otros con tu inútil presciencia”

“Esa no es... ¿la Primera Bailarina dé Mondstadt? Vaya lástima que ya no pueda bailar de nuevo”

—Todos son unas basuras...—Dijo la joven limpiando sus lágrimas.

________ pasó su mano por encima de la barda de piedra y tomó aire profundamente. Si, definitivamente ahí le podría fin a todo y podría volver a ver la luz del día, disfrutar de los paisajes de verdes y algunos desolados de Sumeru, admirar las tormentas eléctricas que la Shogun creaba en Inazuma, apreciar las grandes montañas de Liyue, admirar los vastos mares de Fontaine y deslumbrarse con la brillantina nieve blanca de Snezhnaya y... ver por fin su nación natal, y ver la luz de las estrellas y la luna alumbrar el cielo nocturno...

Sus ensoñaciones se vieron interrumpidas cuando algo, o más quien, alguien se estrelló con ella y la derribó de espaldas.

—¡¿Quieres tener más cuidado, idiota!?—Grito _______ furibunda.

—Ehe, disculpe señorita—. Dijo una voz infantil.

—Regresa acá, bardo, y paga lo que me debes—. Una segunda voz se iba acercando a la muchacha y al chico de trenzas que yacían en el suelo.

El de cabellos azabache intento levantarse de no ser porque ________ lo jalo de vuelta al suelo para intentar levantarse.

—Además de borracho, desconsiderado—Se escuchó a un joven decir Le tendió la mano a la chica que yacía en el suelo junto al bardo—. Permítame ayudarle, señorita.

________ resopló y buscó con su mano su bastón y la barda de piedra para poder ayudarse. No sabía dónde estaba la mano del pelirrojo, así que tenía que buscar ella algo más accesible.

—Tch... idiotas. Solo menosprecian a la gente diferente de ellos, burlándose de la manera más descarada posible—Dijo ________ molesta, más para ella que para los chicos, aunque la alcanzaron a escuchar—. Ja, típico de las basuras como ustedes.

Sin esperar respuesta alguna del pelirrojo y el bardo, dio media vuelta y se encaminó al carruaje que recién llegaba a las afueras de Mondstadt para llevarla a su casa.

Por lo general, Diluc estaba acostumbrado a que cualquier otra muchacha aceptara su ayuda inmediatamente y se le insinuara de manera "disimulada". Pero esta joven ni siquiera se había molestado en mirarlo. Se acaso movió su cabeza en su dirección, pero nunca lo miró.

Se sentía extraño, pero al mismo tiempo no se sintió fastidiado. No lo sabía siquiera. Era raro.

Venti, el chico de trenzas, miraba a la misma dirección que Diluc. La borrachera se le pasó de la impresión que le causaron las palabras de la joven y su duro carácter.

Era ella la chica a la que buscaba, la fría y despiadada _________, la primera Bailarina, soltera más guapa y codiciada de Mondstadt.

—Parece que nuestro cantinero se enamoró, ehe—Se mofó Venti aceptando la “ayuda” de Diluc.

—Cállate y págame—. Se limitó a decir él pelirrojo, aún impresionado por lo de hace rato.

•••

—Aquel que se quede con la señorita _________ le daré un aumento de salario más el 20% de bono—. Dijo la ama de llaves a los sirvientes.

El público se miró, aún indeciso e inseguro de la oferta.

La ama de llave suspiró y sonrió.

—Bien. Entonces el 60% de bono, faltas justificadas por dos meses e invitaciones a las cenas más lujosas e importantes, incluyendo eventos sociales que tenga la señorita ________ en un futuro durante un año.

Esta vez, los sirvientes reunidos se miraron, más convencidos y con una sonrisa.

—¿Quien dice?— Antes de que alguien pudiera decir nada, una voz se escuchó en la habitación

_________ iba bajando las lujosas escaleras que llevaban al salón principal, sosteniéndose el barandal, sin dejar de caminar con elegancia y firmeza.

La ama de llaves abrió la boca impresionada y encantada al ver como su joven ama iba bajando con un hermoso vestido azul marino, su cabello peinado en un chongo , sujetado por una trenza y sus mechones frontales colgando enfrente de su rostro.

—El cabello bien recogido, joyas de la más alta calidad conseguidas de Liyue y un vestido lujoso de diseñador de Fontaine... es precioso... ¿acaso...?—Yumi, la ama de llaves, parecía orgullosa, encantada y emocionada con la vestimenta de la chica

—No me digas que irás, _________—. Dijo el mayordomo, igualmente impresionado, pero a diferencia de Yumi, parecía preocupado.

—Así es. Ha pasado mucho desde que no asisto al Festival de las Flores... ya es momento, de que la Primera Bailarina de Mondstadt haga presciencia para darle buena suerte a su querida prima Bárbara en su debut—. _________ sonreía con orgullo y emoción. Definitivamente la joven planeaba algo, y no era exactamente algo bueno.

•••

________ continuaba bailando en las orillas del puente que cruzaba el lago de Sidra hasta Mondstadt.

La música de aquella obra llamada “Danza del cisne de hielo” llegaba hasta los oídos de la chica.

Los movimientos de su danza, pese a ser lentos y precavidos, se mantenían dentro del tiempo. Aún recordaba con claridad las numerosas presentaciones que había echo con dicho tema y dicha obra. Sus padres la veían y le sonreían, solo a ella.

En cuanto la música se detuvo, marcando el final del tema y del acto, _______ bajo sus brazos y dio una vuelta, provocando que casi cayera al lago.

Rió irónicamente ante lo sucedido y se enderezó para alzar su rostro al cielo del atardecer.

Acto seguido, salto hacia adelante, estirando su piernas y abriendo sus brazos a los lados, esperando caer en el puente. Pero sus pies jamás tocaron el suelo; estos continuaron cayendo hasta que _______ sintió el impacto del agua contra ella.

Continuó hundiéndose, hasta que sintió como unos brazos la rodeaban y la jalaban a la superficie. No se opuso, pues ya se encontraba inconsciente por el impacto. Lo último que sintió o escuchó, fue una voz algo femenina, preocupada, gritando su nombre y unos brazos que la cargaban.

•••

Venti iba saliendo de la ciudad tras _______ después de que ella hubiera salido de la catedral durante la función de Bárbara, rechazando de manera indiferente la ayuda de Jean o alguien más.

La siguió cautelosamente hasta que la vio subirse al puente. Miró cómo se subía con cautela a la orilla del puente y comenzaba a bailar al compás de la música, siguiendo con cuidado y lentitud el ritmo de la música.

Venti admiraba como la joven se movía con gracia. Recordaba haber visto a alguien bailar de la misma manera, antes de convertirse en arconte, pero aquel recuerdo era borroso. Ya la había visto bailar, pero nunca desde que se enteró de su accidente, por lo que la gracia y talento perpetuo en la chica lo seguían impresionando, como en las veces que la había visto actuar.

Una sonrisa se formó en los labios del pelinegro al verla. Miró el ramo y un regalo que era para Bárbara por su debut como la ahora “Primera Bailarina de Mondstadt”, y volvió a mirar a la joven que seguía bailando en la orilla del puente.

—Tu bella danza... ha derretido las frías palabras indiferentes de tu corazón junto con tu despiadado carácter—Dijo con una suave sonrisa.