ᴇs ᴀᴅᴏʀᴀʙʟᴇ ─ ⁰⁰¹
Las lágrimas caen sin control alguno, recorrían sus mejillas para después caer y manchar su polera de pijama. Sus manos aprietan la polera, arrugando los bordes de esta tratando de aliviar un poco su frustración, una de sus manos se dirige a su pequeña mesa que se encuentra frente suyo, agarrando un pañuelo para sonarse y limpiarse los mocos que obstruyen su vía respiratoria.
Takemichi no puede controlarse, siente un gran dolor en su corazón ahora mismo.
Los recuerdos de hace unas horas no paraban de repetirse constantemente en su cabeza, como si fuera alguna clase de bucle sin un fin aparente.
♡
Hinata no paraba de reír. Caminaba tranquilamente por la calles de su ciudad, dirigiéndose al complejo de departamentos donde vivía, ya es de noche y hay muy poca gente en la calle, así que no se molesta en reír un poco fuerte sin llegar a molestar a alguien.
Después de terminar de reír, decidió seguir hablando por su celular, contando con gran entusiasmo la historia que le había ocurrido hace pocas semanas.
─ Es que lo que digo es cierto Emma-chan ─ se acomoda un poco su mochila, escuchando como Emma pregunta con seriedad si lo que decía era cierto. ─ Ay, Emma-chan no te pongas tan seria por esto, ni que se fuera a enterar ─ dijo, quitándole importancia a sus palabras.
Del otro lado de la línea, Emma dice que no está sería, pero que le molesta que lo cuente con tanta soltura y facilidad la historia que le estaba contando.
Hinata solo siguió caminando, escuchando aburrida el pequeño sermón que le da Emma desde el otro lado. Sin percatarse de algo o alguien más bien que la está siguiendo, Takemichi había visto a Hinata hace unas pocas calles más atrás, así que entusiasta y ansioso se acerca de forma sigilosa hacia su novia para poder asustarla, rezando para que no le llegue algún golpe por parte de la chica al saber que es demasiado asustadiza.
Al estar a pocos metros de ella, un repentino grito lo hizo sobresaltar y asustarse.
─ ¡Ya Emma, basta! No es mi culpa que Takemichi la tenga demasiado pequeña para mi gusto, no me satisface por completo y por eso decidí acostarme con otro tipo ¡¿Contenta?! ─ grita con fuerza, escuchando como la chica, al otro lado de la línea, se calla y solo da un suspiro frustrado, diciendo que algún día se arrepentirá de esto y corta la llamada. Hinata solo guarda su celular, enojada y frustrada por lo dicho por su amiga.
Hinata ni siquiera se percató de cuando los pasos detrás de ella la dejaron de seguir, solo siguió su camino para poder llegar por fin a su departamento y descansar del colegio que la tiene tan estresada, y poder hablar con cierto chico en particular.
Él solo se quedó ahí, sus manos temblaban y las lágrimas rápidamente empezaron a salir por sus bellos ojos azulados, sollozos empezaban a salir por sus labios. Cayó de rodillas al suelo con fuerza, importando le una mierda si se lastimaba las rodillas, sus manos aprietan su camisa y pequeños gritos desgarradores salen de sus labios.
¿Había escuchado mal?
No puede ser cierto, ¿Verdad?
Hinata no lo pudo haber engañado. No, no, no, no, no puede ser cierto.
¿La tiene pequeña? ¡¿Lo engaño por eso?!
─ ¿Como pudiste? ─ dijo en un susurro, tratándose de limpiarse las lágrimas sin poder lograrlo.
♡
Takemichi se encuentra acostado en su cama, enrollado por varias mantas, pareciendo una pequeña oruga que no quiere salir.
─ Eres una maldita Hinata ─ dijo con algo de rabia, lo había dicho sin pensar, la rabia le había ganado por el momento, lo que hizo que se arrepienta a los segundos.
Hubiera seguido lamentando se y llorando sin control alguno, pero varios toques fuertes en la puerta de su casa lo asustó, acompañado de varios gritos de dos voces en particular, provenientes de Mikey y Baji.
Agotado, decide levantarse de la cama, atrayendo las mantas con él y arrastrándola por el piso. Baja con pereza las escaleras, dando un pequeño grito de que ya iba a abrir la puerta, pues los golpes no se detenían por ningún momento.
Irritado, abre la puerta de forma brusca, pues los golpes ya lo estaban sacando de sus casillas.
─ ¡Takemitchy! ─ Mikey entra de forma alegre a la casa, abrazando al chico entre todo ese montón de mantas. ─ ¿Como estás? Te mandé mensajes y no me respondiste así que vine hasta aquí ─.
Takemichi no dijo nada, solo se dejó abrazar sin más.
Mikey un poco desconcertado, se separó del abrazo, viendo con detalle la cara de Takemichi, viendo las lágrimas ya secas y sus ojos levemente rojos, seguro por tanto llorar. Baji también se quedó mirando la cara de Takemichi.
─ ¿Por qué estás así? ¿Alguien te golpeó? ─ pregunto Mikey de forma seria.
Takemichi solo negó.
─ ¿Te amenazaron? ─ pregunto esta vez Baji.
También negó.
Los tres chicos ya se encuentran en la sala de estar, sentados en el gran sofa. Ambos chicos no paraban de dar pregunta tras pregunta, tratando de descifrar lo que le había ocurrido a Takemichi para que esté de esa forma tan demacrada.
─ Vamos Takemichi, dinos que te ocurrió ─ hablo irritado Baji, pues el chico ni siquiera hablaba, solo negaba con la cabeza.
─ Eco, así sabremos si tendremos que golpear a alguien o no ─ dijo Mikey, tratando de descubrir quién fue el desgraciado que dejó de esa forma a su pequeño Takemichi.
─ No podrían pegarle ─ por fin Takemichi había hablado. Dejando con duda a los dos chicos.
─ ¿Por qué no podríamos golpearlo? ─ dijo Baji, cruzando sus brazos e intrigado por lo dicho.
─ ¿Acaso nos consideras débiles, Takemitchy? ─ pregunto de forma juguetona Mikey, picando las mejillas levemente regordetas y suaves del chico.
El negó.
─ Tu dijiste que no golpeas a las chicas ─ sonrió de forma forzada, mirando a Mikey quien se vio sorprendido por lo que había dicho. Baji también está sorprendido.
─ ¿Una chica te dejo así? ─ pregunto más sorprendido, empezó a pensar, teniendo en mente a la una chica que podría dejar a Takemichi de esa forma. ─ Acaso, ¿Hinata te hizo algo? ─.
Tras esas palabras, Takemichi no pudo evitar llorar, ocultándose y acurrucando se en todas las mantas que tiene encima. Los recuerdos y las palabras tan crueles no paraban de repetirse.
Mikey y Baji están sorprendidos, sin saber que hacer con exactitud para que Takemichi deje de llorar.
Un poco desesperados, Baji saco su celular, dirigiéndose a Google y pinchando el buscador para poder escribir y buscar algo en particular.
'¿Que hacer cuando una persona llora?'
♡
Nueva historia!! Wooooooo
El Bajitake y el Miketake son dos de mis shipp favoritos 💗✨
Será una historia corta, quizás de dos o tres capítulos, aún no estoy muy segura