Jardín de Cerezos

Summary

OneShot Xiao Zhan había decidido guardar sus primeros brotes para su primer amor, sin embargo nunca pensó que un adolescente se cruzaría en su camino y se convertiría en el Come Flores que siempre anheló tener. Wang Yibo había encontrado a su Floricultor, aunque este era mayor que él y debido a esto era visto como un simple niño. Pero este pequeño Come Flores no estaba dispuesto a dejarlo ir. "Te haré un hermoso jardín, solo para tí."

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Jardín de Cerezos

Xiao Zhan siempre supo que sería un Floricultor* como su abuelo debido a que había adquirido ciertas características propias de estos.


Siempre supo que tendría un aroma suave y sus flores serían hermosas y delicadas pero debido a que había enfermado de pequeño, tomó medicamentos durante años que le retrasaron su despertar floral* típica de la adolescencia o al menos eso era lo que pensaba en ese momento. Quizá su cuerpo solo era caprichoso y no había querido mostrar aún sus flores teniendo ya 22 años.


Los floricultores tenían su despertar floral a partir de los 18 años la mayoría de los veces, aunque en algunos casos tenían sus primeros brotes desde los 17 años, casi siempre venía acompañado del característico aroma de sus flores.

Contrario a ellos, Xiao Zhan se estaba tomando su tiempo en tenerlos aunque no era algo que le desesperara demasiado, él tranquilamente podía esperar por ellos, de todos modos el chico del cual había estado enamorado desde hace años apenas y lo había mirado en la universidad y de todos modos habían hecho una promesa años atrás. Eso era seguro.


Yang Yang era un Come Flores* guapo y popular de 24 años en su último año de la universidad.

Había sido el amor platónico de Xiao Zhan por ya más de seis años, desde que ambos estaban en el instituto, cuando el agradable aroma terroso y masculino del come flores se manifestó y Zhan se prendó de este.


En aquel tiempo, el chico había tenido la maña de seguir a Yang Yang a todas partes como un pequeño acosador, al inicio le bastaba con mirarlo desde lejos y a medida que el tiempo pasó, su atracción por el hombre solo fue en aumento.


Xiao Zhan quería que sus primeros brotes (o todos ellos), fueran comidos por su amor platónico, así que cierta ocasión armándose de valor, Xiao Zhan se confesó al chico justo cuando este estaba por graduarse del instituto.

Yang Yang no supo darle respuesta en ese momento, sin embargo escuchó la confesión del delgado chico con acné y dientes de conejo, el mayor estaba a punto de partir a la universidad de Shangai, así que no se lo había tomado muy en serio, sobretodo porque el floricultor no era tan agradable a la vista a su parecer, era demasiado delgado y lucía muy joven, quizá sus flores no serían tan lindas.


Aún así le prometió que estaría gustoso esperando comer sus flores cuando llegara su esperado despertar floral, pero mientras tanto no podría cortejarlo porque ambos eran demasiado jóvenes y él estaba yéndose a otro lugar a estudiar, así que ante la triste mirada del adolescente, el mayor sintiendo un poco de pena por él, le prometió que no comería las flores de nadie más y esperaría las suyas.


Xiao Zhan entonces se sonrojó y sus ojos se iluminaron, asintió feliz ya tenía su promesa, solo debía esperar un poco porque era verdad, todavía eran demasiado jóvenes para eso. Así que el floricultor esperó con su corazón llenó de ilusión que su despertar floral llegara para poder crear un boutonniere* con su amado come flores.


Al ingresar Zhan a la universidad se emocionó en demasía al volver a ver aún más guapo que antes a Yang Yang, sabía que una vez que este comiera sus flores, sería el floricultor más feliz del mundo. Su primera flor sería sólo para él, creciera donde creciera, Zhan estaba dispuesto a avanzar con el chico una vez que los síntomas de su despertar floral se manifestaran poco a poco pero mientras tanto no quería ser una molestia para el otro así que no se acercó a su amor platónico.


Estaba seguro que sus flores serían de los hermosos cerezos que florecían en primavera y sabía que esta era una hermosa flor que rara vez se manifestaba en su país, pero Zhan tenía sangre nipona debido a su abuelo, además su aroma suave y elegante se manifestó en su adolescencia separado completamente de sus tardíos brotes


Así pues, transcurrió el tiempo, el pelinegro vio algunas primaveras pasar sin que su despertar floral llegara todavía, solo podía ver como algunos floricultores como él comenzaban a mostrar sus hermosas flores y presumían sus boutonniere por todo el campus, enamorados.


Había escuchado rumores sobre Yang Yang que tachó de maliciosos, seguramente le tenían envidia por ser tan guapo y popular. Pensaba que muchos floricultores inventaban cosas y presumían falsamente sobre que Yang Yang había comido sus flores. Incluso llegó a escuchar que el mayor tenía una lista que se alargaba cada vez más de las diferentes flores que había ingerido de diversos floricultores.


¡Falacias sin sentido! Pensaba Zhan.

Yang Yang nunca faltaría a su promesa, no comería las flores de nadie más que las suyas. ¿Verdad?


Se preocupó más al ver que Lusi, una chica de segundo año, había tenido su despertar floral hacia poco y se decía que Yang Yang estaba detrás de sus flores pero la chica no cedía completamente.


El pelinegro pensó que podría perder a su amado come flores si esto llegara a ser verdad debido a lo linda que era la chica, sus flores eran preciosas también y crecían hermosamente en sus hombros y cabello los cuales exponía con orgullo.


Sin embargo, el pelinegro nunca los vio juntos y eso le aliviaba un poco, además estaba la promesa que se hicieron el uno al otro. Eso valía mucho más que unas cuantas margaritas de la bella Lusi, ¿verdad? ¡Claro que si!


🌸🌸🌸🌸🌸🌸


Fue en su penúltimo año de la carrera de diseño que finalmente su cuerpo comenzó a desprender más el aroma de las flores de cerezo a principios de marzo y en su nuca sintió un cosquilleo una mañana al despertar, parecía ser que finalmente sus primeros brotes estaban por manifestarse de su cuerpo.


Estaba en extremo emocionado pero también nervioso, ese sería el día en que se animaría por fin a buscar de nuevo a Yang Yang, así que debía lucir muy muy bonito.

Se colocó una hermosa camisa blanca, un pantalón ajustado de mezclilla y un fino calzado blanco que había comprado hacía poco, aunque le había costado un poco demasiado, pero para eso ahorraba uno, para darse sus gustitos de vez en cuando, ¿cierto?


Además tenía un pequeño dije con una flor de cerezo que era herencia de su querido abuelo materno y consideró el momento adecuado para usarlo por fin y deslumbrar a su amado.

Siempre había escuchado con atención las hermosas, conmovedoras y divertidas historias de su abuelito que era un floricultor como él.

El cortejo de su abuelos y su hermosa historia de amor entre dos jóvenes con sus familias en desacuerdo, dos naciones que en ese momento estaban en conflicto. Zhan sonreía y escuchaba con emoción como el amor triunfó y su boutonniere sobrepasó cualquier problema.

Así que desde niño anheló tener su propia historia de amor al menos la mitad de bonita que la de sus abuelos y estaba seguro que Yang Yang era el amor de su vida, su destinado, su lapel, el único que comería sus flores para siempre, así que decidido, partió a la universidad perfumado por su propio aroma a flores de cerezo.


Xiao Zhan como las hermosas flores en la primavera, floreció hermosamente, ya no era ese chico con acné delgado y un tanto aniñado, ahora era un hermoso joven con un aroma elegante y suave. Con cintura estrecha, piernas largas y delgadas y una linda curva en la parte posterior de su cuerpo, además de su exquisito aroma que lo hacían aún más hermoso a la vista de los come flores que al verlo pasar se quedaron sorprendidos por este.


Pero Zhan no tenía ojos para nadie más, estaba por ir a mostrarse frente a su amor para decirle que sus brotes comenzarían a salir en cualquier momento. Lo encontró mirando a Lusi a la lejanía pero Zhan no tenía nada que envidiarle a ella, sus flores serían mucho más lindas. Se acercó y Yang Yang lo miró con extrañeza no reconociéndolo en el momento.


- Ho-hola Yang Yang, soy Xiao Zhan. - Mordió la labio inferior nervioso.


- Oh... - Yang Yang lo miró de arriba a abajo y olfateó su delicioso aroma. - Hola. - Sonrió muy interesado en el chico.


La charla fue corta pero efectiva, el mayor aceptó cortejar al floricultor y ser su cita en el próximo baile de la primavera el último día de marzo. A decir verdad, ya ni siquera lo había recordado el come flores hasta que Zhan se presentó y le recordó la promesa hecha cuando eran un par de adolescentes. Él había cambiado mucho y ahora Yang Yang creía que Zhan valía la pena, seguro sus flores serían hermosas como él.


Sin embargo, a pesar de aceptar cortejarlo, Yang Yang apenas y lo fue a recoger un par de veces antes del evento, tampoco le mensajeaba todos los días, aun así Zhan no se sentía desanimado. Todo tenía su tiempo perfecto y si su despertar floral no se había manifestado antes, había sido por algo, el destino. Pensó, estaba seguro de ello, seguro estaba esperando el momento preciso.


El pequeño capullo que crecía en su nuca ya había brotado y aunque aun no abría, no tenía prisa, estaba seguro que para el baile ya tendría la flor abierta y lista para ser comida por el mayor.


Era un poco incómodo pero los primeros brotes que salieron de la piel siempre eran así, a veces un poco molestos, si eran arrancados antes de tiempo o sin cuidado, por supuesto que dolían.


Xiao Zhan intentó comer todo tipo de nutrientes y baños de sol para que la flor creciera hermosa, comenzaba a ser un poco molesto tenerla ya que debía tener cuidado de no dañarla, debía estar perfecta.

La hermosa flor rosa ya estaba lista para ser comida pero él quería esperar unos días más para tener su noche especial. Una vez que absorbiera los nutrientes del come flores, no tendría que preocuparse por comer demasiado para compensar el crecimiento de sus flores.


🌸 🌸 🌸 🌸 🌸 🌸


Unos días antes del evento, más capullitos comenzaron a crecer en su cabello, solo en unos pocos detrás de cada oreja, los pequeños botones rosados lucían adorables en su cabello negro.

La primavera le sentó de maravilla al floricultor quien próximamente tendría más flores de cerezo en su cabello, luciría adorable y hermoso como solo podían verse los floricultores en la primavera.


Debido a que todos los salones debían ayudar con los arreglos del baile primaveral, había mucho caos los días previos.

Al grupo de Xiao Zhan le tocaban los adornos del baile al día suficiente, así que estaba un poco ajetreado, aun así no olvidó cubrir la hermosa flor de cerezo de su nuca con una fina mascada de seda.


Según Yang Yang, no quería que ningún otro come flores viera aquella linda flor ya que sería solo para él al terminar el dichoso baile, ya lo había hablado con Zhan quien le expuso sus deseos a lo que el come flores aceptó gustoso. Xiao Zhan era el floricultor más lindo que había visto aunque era un poco ingenuo y romántico en demasía, era el único con flores de cerezo que crecían en su cuerpo.


Arreglando el auditorio, Xiao Zhan fue por algunos adornos en el almacén que Li Qin le había pedido llevar, no había querido ir solo pero dado que todos sus compañeros estaban ocupados, tuvo que hacerlo, solo debía recordar no cerrar la puerta del almacén ya que esta solía trabarse.


Mientras caminaba el largo recorrido hacia el almacén al que debía ir, vio a Yang Yang adentrarse a uno de los salones a lo lejos, Zhan solo quería saludarlo así que lo siguió con una sonrisa, quería mostrarle los hermosos capullitos de su cabello, así que se asomó por una de las ventanas al lugar pero se quedó helado al ver la imagen que lo golpeó ahí dentro.


Yang Yang comía las margaritas de los hombros descubiertos de Lusi mientras ella lo abrazaba, la chica estaba bastante sonrojada gimiendo ante cada flor comida por él.

Parecía que su amor platónico realmente estaba interesado en Lusi a pesar de que el mismo Yang Yang le aseguró que no estaba interesado en la chica y que solo comería sus flores de cerezo.


El corazón de Xiao Zhan se apachurró y un nudo se formó en su garganta. Había pensado que Yang Yang finalmente sería su lapel y formarían su hermoso boutonniere, pero cuando equivocado estaba.


Se fue de ahí rápidamente huyendo hacia el almacén sosteniendo las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos.

Se encerró en el lugar para dejar salir en soledad su tristeza y decepción. Yang Yang le había mentido, había mantenido la esperanza de que él sería suyo pero no compartía los mismo deseos que él, quizá el  el pobre iluso era él mismo, que pensó que el mayor solo comería sus flores porque el otro se lo prometió, pero nunca le prometió que quería formar un boutonniere con él.


Tocó los capullitos de su cabello y arrancó un par que arrojó al suelo, por supuesto que fue doloroso pero no lo era tanto como su corazón roto, la ilusión que tontamente mantuvo durante más de seis años. ¿Acaso no tendría su hermosa historia de amor como la de sus abuelos?


Así que lloró, lloró con amargura su desdicha, sus ojos picaron mientras derramaba sus lágrimas y solo esperó que no brotaran más malditas flores de su cuerpo porque se habían demorado bastante en salir y ahora mismo quería arrancar todos los brotes de su cuerpo. Pensó que él realmente no sería amado y no tendría su hermosa historia de amor.


Solo se podían escuchar sus amargos sollozos cuando de pronto la puerta se abrió con fuerza de un empujón y sorprendido descubrió su rostro que había ocultado en sus palmas ante la repentina aparición de alguien más.


Un chico delgado casi cayó al entrar de esa manera tan brusca y repentina. Lucía adorablemente despistado pero Zhan no tuvo tiempo de apreciarlo como era debido debido a su desilusión y las lágrimas de sus ojos. El otro habló sorprendido por ver ahí a un lindo pelinegro llorando.


- Oh... umm lo siento, es que... me dijeron que la puerta se traba un poco.


- ...


- Si está muy dura. - Dijo apenado.


- Oh, mn... - Asintió y agachó la vista avergonzado.


- Venía por... - Se olvidó qué debía llevar de ese lugar. - Por... - Se rascó la cabeza avergonzado por olvidar a lo que iba. Realmente era un poco despistado y olvidadizo al parecer, sobretodo en ese momento al ver a ese chico llorando.


- E-está bien, ya me iba. - Detuvo sus sollozos sin verlo todavía.


- ¿Estás bien? - Se adentró soltando la puerta.


- Mn... ¡No dejes que la puerta se cierre! - Exclamó.


Terminando el mayor de decirlo, el chico dejó que la puerta se cerrara y antes de procesar sus palabras ya era demasiado tarde


- Ups... - Empujó la puerta un par de veces. - Se trabó. - Dijo divertido y apenado.


- Oh, ahora será más difícil abrirla desde adentro. - Su cara triste de pronto mostró más pesar.


Ambos intentaron por más de 10 minutos abrir la puerta empujándola pero fue inútil, al parecer estaban encerrados y ninguno había llevado consigo su celular para llamar a alguien para que fuese a abrirles debido a que habían estado trabajando y limpiando para tener listo el lugar al día siguiente en el baile primaveral. Sus dispositivos estaban guardados en sus respectivos morrales o casilleros.


Finalmente se rindieron y decidieron esperar que pronto alguien más fuera por algo del almacén o fueran a buscarlos al considerar que ya habían demorado más de la cuenta.

Xiao Zhan fue el primero en sentarse en el suelo pero sus lágrimas volvieron a escapar se sus ojos marrones al ver sus pequeños capullos en el suelo.

El chico se acercó y se sentó frente a él recargado en una pila de cajas.


Se preocupó al ver al otro limpiando una lagrimita de su mejilla sutilmente.


- Umm... ¿Estás bien? ¿Puedo ayudarte en algo? - Miró sus hermosos ojos enrojecidos y notó sus adorables brotes en su cabello.


Xiao Zhan no conocía al chico, seguramente era de primer año aunque no lo había visto nunca era entendible, la universidad era muy grande. De todos modos no sintió desconfianza alguna, la mirada del chico a pesar de intensa, mostraba inocencia y algo más.


- Estoy bien, solo... solo quiero quitarme esto. - Sintió la mirada del chico en sus capullos y se sintió avergonzado. Quería deshacerse de estos cuanto antes.


Con el corazón apachurrado, Zhan ocultó la hermosa flor que había brotado de su nuca y trató de arrancar los pequeños y delicados brotes de su cabello aunque le era doloroso.


- Gege, no hagas eso... sé que es doloroso ¿te lastimaron? ¿Quién fue tan hijo de pe... que te lastimó?


- Yo mismo. - Sonrió sin gracia. - Fue mi culpa.


- Oh...


- ¿Cómo sabes que me lastimaron?


- Porque estás llorando y tratando de quitar tus brotes, no lo hagas, son hermosos...


- ... - Limpió las lágrimas de sus ojos y Yibo levantó los brotes del suelo. - Pero no quiero tenerlos más, no me importa si me duele al arrancarlos, es mejor que tenerlos.


- No te lastimes gege, todo estará bien, ese chico o chica no merece comer tus hermosas flores ni merece que sueltes más lágrimas por esa persona. - Dijo y sin pensar mucho en sus acciones, olfateó los pequeños capullos y en un impulso besó uno de ellos.


- So-son mis capullos. - Susurró avergonzado.


- Pero estaban tirados, ahora son míos. - Dijo descaradamente con una sonrisa y los admiró detenidamente en su palma. - No los tires más, deja que crezcan hermosas flores en tu cabello.


- N-no lo haré... pero eres muy amable.


- Mn. - Sonrió mirando fascinado los brotes y se llevó uno a la boca luego de olfatearlo un poco más.


- ¡Oye!... - Se sonrojó.


- Es delicioso. - Dijo sosprendido, así que comió el otro con más lentitud, saboreando atrevidamente.


- ¡Tan atrevido! Espera, ¿eres un come flores?


- Mn... aunque estoy comprometido con Wenhan.


- Oh...


- ¡Pero no he comido sus flores ni las de nadie más! Él no ha tenido su despertar floral y no me atrae ningún floricultor de mi... de mi salón. - Carraspeó.


- ¡Eres tan atrevido! - Tragó duro. - Tienes tu floricultor y acabas de comer mis capullos. - Dijo indignado.


- Pero él y yo somos amigos solamente, no nos gustamos ni nos tomamos en serio el compromiso, de todos modos fue idea de nuestros padres, además él esta enamorado de otro floricultor. - Se rió y fue acercándose más disimuladamente al mayor.


Finalmente Zhan cambió su expresión y por primera vez en un rato pareció sonreír genuinamente un poco. Apenas fue perceptible pero fue una linda sonrisa en definitiva, pensó Yibo.


- Dos floricultores, eso es un poco extraño...


- Es gracioso, cuando se declare y el otro lo acepte, comerán sus flores el uno al otro al mismo tiempo. - Se rió al imaginarlo. Su risa era gracioss y contagió su buen humor al pelinegro.


- Eres divertido y muy agradable... aunque atrevido. - Lo miró con ojos entrecerrados.


- Tu también eres muy agradable... y muy bonito, gege...


- Me llamo Xiao Zhan, por cierto. - Dijo sonrojado, él sabía que era bonito pero el que un come flores se lo dijera fue muy halagador. Sobretodo porque este chico era muy agradable y lindo, además de guapo.


- Mucho gusto Zhan ge, yo soy Wang Yibo. - Saludó con una sonrisita un poco demasiado interesado en los brotes de su cabello. Zhan se sintió un poco extraño, un poco expuesto, de pronto ya no se sentía tan triste.


- Aquí la temperatura es más baja. - Habló de cualquier cosa para evitar que el otro continuara mirando sus capullos. Aunque era cierto, la temperatura era más baja en ese viejo edificio.


- ¿Tienes frío?


- Un poco. - Se cruzó de brazos. - Y un poco de hambre también. - Agregó luego de que su estómago rugiera. Producir flores requería de muchos nutrientes que Zhan debía ingerir para no sentirse hambriento y con poca de energía.


A pesar de ser un floricultor que nació en el otoño, (la época perfecta) era un poco friolento debido a los genes heredados de abuelo y debido a que los cerezos solo florecían en primavera, Zhan estaba mejor adaptado a esta época del año.


- Toma. - Se levantó el castaño y se acercó para darle su chaqueta a Zhan, solo entonces descubrió la hermosa flor de su nuca. - Oh... - Sus ojos brillaron queriendo mirarla más.


Zhan se percató y aunque trató de ocultarla, Yibo no pudo evitar remover la mascada que la medio ocultaba.


- N-no. - Detuvo sus acciones sosteniendo la mascada para dejarla en su lugar, pero Yibo no soltó el pedazo de tela. Se quedó mirando la hermosa flor, asombrado. - No mires... - Dijo Zhan avergonzado.


- No la ocultes gege, es hermosa. - Dijo en un hilo de voz, hipnotizado.


- Es mi primera flor... la arrancaré al llegar a casa. No quiero tenerla más. - Dijo cabizbajo y en un descuido, Yibo deslizó la mascada descubriendo por completo la hermosa flor rosa pálido.


Zhan cerró los ojos recordando que sería un  doloroso arrancarla si no tenía cuidado.


- ¿Pu-puedo? - Preguntó.


El pelinegro asintió y mostró su nuca girándose un poco, le daba un poco de vergüenza pero al no conocer al chico y pensar que no volvería a verlo, le permitió ayudarlo. Además creyó que Yibo le ayudaría a arrancarla para hacer menos doloroso el proceso, pero se sorprendió demasiado cuando sintió los labios del castaño besar sus pétalos con suavidad y lo escuchó olfatear su flor, Zhan se quedó tieso y Yibo aprovechó para acariciar con su nariz el centro de la flor.


Un escalofrío recorrió la espina dorsal del mayor, Yibo dejó salir su aroma a madera haciendo que de pronto el floricultor anhelara tanto que este hermoso y amable chico comiera su flor, su primer brote, aquel que había estado guardando especialmente para Yang Yang, pero que ahora podría ser comido por alguien más. Un come flores que no había comido ninguna flor antes.


Aunque sabía que no debía permitirlo, el chico era menor y desconocido para él, además estaba comprometido oficialmente aunque no aceptara el compromiso.


Aun así parecía mejor prospecto que Yang Yang. Se resistió un poco pero dejó de hacerlo al sentir la húmeda y tibia lengua del castaño jugando con los pétalos de su flor mientras sus manos recorrían por detrás sus hombros y brazos con suavidad y cuidado.


Sin esperarlo, su agujero desprendió el delicado aroma de aquellas flores y el castaño se perdió. Finalmente abrió la boca y con suavidad, tiró un poco de la flor que se despredió con facilidad en sus labios, no dolió en absoluto gracias a la saliva del come flores.

Wang Yibo entonces comió su flor, su primer brote y Zhan apretó un poco las piernas sin poder detener el aroma del líquido transparente y pegajoso.

Era dulce almizcle mezclado con el olor de las flores de cerezo que se filtraba.


Gimió y Yibo también lo hizo mientras la comía, la flor de Xiao Zhan era exquisita, ese era el auténtico sabor del floricultor, cuando su flor ya estaba lista para ser comida, los pequeños capullos habían sido deliciosos pero nada se comparaba con esto, una flor madura, una delicia.


Luego Yibo siguió besando su cuello y no pudo detener sus labios, lo anhelaba tanto, parecía que el castaño ya lo estaba amando y realmente Zhan se estaba sintiendo amado y deseado siendo besado con tanto amor y cuidado, cada toque del castaño se sentía mágico.


La experiencia de comer y dejar comer sus flores era tan íntima y especial y ya ninguno pudo detenerse solo ahí. Yibo besó con delicia su cuello mientras las manos se colaban bajo su ropa, acariciando su hermoso cuerpo que cosquilleaba.

la chaqueta del castaño ya estaba en el suelo.


Con sus grandes manos tocó la delicada piel del mayor. Zhan levantó los brazos para que su camiseta fuese despojada por el chico que no dudó un segundo, una vez que lo tuvo sin la parte superior, besó con devoción su cuello y pecho. Luego se detuvo un poco para colocar algunas prendas en el suelo y acostó sobre éstas al pelinegro que solo se dejaba hacer y se limitaba a acariciar los hombros de Yibo sobre su ropa.

El castaño besó y lamió lo que tuvo a su alcance, fue especialmente cuidadoso con aquella parte que desprendía su deliciosa humedad.


Cuando estuvo listo el floricultor, se relajó para recibirlo gustoso en silencio. Casi no se dijeron nada, solo se limitaban a las caricias y miradas. Xiao Zhan nunca se había sentido tan bien antes.

Yibo fue adentrándose en él poco a poco, entonces se miraron a los ojos unieron sus labios un segundo después, su primer beso fue ese, el primer beso de ambos, conectados, después del menor haber comido la flor de Zhan. Su primer beso fue perfecto y delicioso pero necesitaban más, así que Yiho continuó en su labor, entró y salió del floricultor aumentando cada vez más sus embestidas pero sin ser demasiado brusco.


El pelinegro sintió el vigor del come flores, su cuerpo se sentía tan bien, podía sentir como si encajaran a la perfección y como sus olores se mezclaron maravillosamente, tan perfecto.


Hacia apenas poco tiempo que el aroma del castaño se había manifestado y ya había encontrado a su floricultor. Estaba demasiado feliz y emocionado besando y pasándole mediante sus fluidos los nutrientes que su hermoso floricultor necesitaba para crear más flores hermosas solo para él.


El adolescente besó con ternura cada brote del cabello de Zhan después de haber hecho el amor con él, ahora lo abrazaba en el suelo. Zhan estaba complacido y feliz, se sentía especial de nuevo. No pensó demasiado si era un error, algo apresurado o un impulso por su corazón roto, no se sentía así, no se sentía incorrecto, se sentía tan bien y perfecto.


- De-deberíamos vestirnos. - Dijo el mayor.


- No quiero. - Hizo un pucherito y lo abrazó más fuerte.


- Vamos, alguien puede venir a buscarnos. - Ni siquiera tenía noción del tiempo, probablemente ya habría anochecido.


- Mn, tienes razón. - Permitió que su lindo floricultor se levantara para vestirse y le volvió a colocar su chaqueta luego Yibo procedió a vestirse también.


Ambos se miraron con una sonrisa y se avergonzaron. Zhan estaba por decir algo pero la puerta fue abierta repentinamente, otra vez.


Justo a tiempo. Pensaron. Era el conserje que iba por algunas cosas y los miró extrañado.


- ¿Qué hacen aquí? Ya es de noche...


- Nos quedamos atrapados. - Dijo Zhan enseguida.


El hombre los miró con incredulidad.


- La puerta se traba un poco pero basta un empujón para abrirla. - Procedió a mostrarles cerrando la puerta y volviéndola a abrir. - ¿Ven?


Ninguno dijo nada, solo salieron corriendo con una sonrisa dándose cuenta ambos de su error. Los chicos habían estado empujando la puerta hacia afuera cuando debieron haberlo hecho hacia adentro justo como había entrado Yibo y como les acababa de mostrar el hombre. Sin embargo aunque se sintieron tontos, agradecieron que debido a este error, pudieron pasar unas horas muy agradables, un momento muy lindo y especial, Zhan ya no sentía su corazón roto, se sentía extraño pero muy feliz también.


Antes de que Zhan se alejara, Yibo lo invitó al baile al día siguiente, Zhan aceptó feliz, quizá iba demasiado rápido con el chico pero no importaba, ya había esperado demasiado por algo que no había funcionado, ¿qué más daba si en esta ocasión se apresuraba un poco? Además el otro había comido sus flores y después hicieron el amor, nunca pensó que lo haría con el castaño pero en cuanto Yibo comió su flor, él se perdió y anheló darle de comer a Yibo todas sus flores nutridas por los deliciosos nutrientes del propio come flores.


Quedaron de verse en cierto lugar a cierta hora al día siguiente. Luego de despidieron con un dulce beso y una tonta sonrisa en el rostro.


🌸 🌸 🌸 🌸 🌸 🌸



🌸  🌸  🌸  🌸  🌸  🌸


- ¿Dónde estabas, Yibo? - No me llevaste lo que te pedí. - Dijo la mujer malhumorada. - Estaba a punto de irme sin tí.


Mentira, estaba sumamente preocupada a punto de llamar a la policía por la desaparición de su retoño toda la tarde.


- No fue mi culpa. - Sonrió. - La puerta del almacén se trabó.


La mujer lo miró inquisitvamente mientras caminaban juntos hacia el estacionamiento. Se metieron a un auto y la mujer manejó mientras le daba casuales miradas al adolescente que lucía más distraído de lo normal pero también más feliz.

Ella ahora estaba muy aliviada, quizá se preocupaba demasiado pero Yibo era su único hijo y aun lo veía como su pequeño.


- ¿Qué te pasó?


- Es que... conocí a alguien, un floricultor muy lindo. El más lindo de todos. - Miró por la ventana. - Es él... lo sé...


La mujer se puso más sería al escucharlo.


- Conociste a un floricultor...


- Mn...


- Uno lindo.


- Mn...


- Y te gustó.


- Mn...


- ¿Y Wenhan?


- Ma, él no me gusta, solo es mi amigo. - Cambió su expresión a una de fastidio.


- Estan comprometidos. - Recalcó.


- Ninguno quiere que nuestra amistad cambie, él no quiere ser mi floricultor y yo no quiero comer sus flores. - Se cruzó de brazos.


- Eso dices ahora pero más adelante pensarás diferente. Cuando tenga su despertar floral y veas sus flores, entonces pensarás diferente.


- Mmm no, lo dudo. No voy a casarme con él y es mi última palabra.


La mujer no quería una discusión con su hijo en ese momento, como madre sabía que Yibo haría lo contrario de lo que se le ordenara, debía ir con calma con su hijo aunque no le gustó que Yibo se embelesara con otro floricultor, sobretodo uno que era mayor que él. Porque lo sabía, si Yibo lo había conocido en la universidad donde ella trabajaba, era obvio que la persona que conoció a su hijo era un universitario. ¡Ni hablar!


- Bien, de todos modos te agradezco la ayuda hijo, mañana tienes permitido ir a tu concierto ese, solo tengan cuidado.


- No, ya no iré, tengo otros planes. - Volvió a sonreir. - La mujer lo miró enseguida sosprendida.


- Estabas insistiéndome tanto porque no te dejaba ir con tus amigos a ese concierto ¿y ahora ya no vas?


- Mn... cambio de planes, hay otro evento más importante que el concierto de Uniq.


La mujer no le tomó demasiadas importancia a su hijo adolescente, pensaba que Yibo, Wenhan y Yixuan harían otra cosa al día siguiente.


Su retoño todavía era muy joven, él solo tenía 16 años y apenas había madurado su olor unas semanas atrás, y aunque ya estaba en la edad de comer flores, sabía que a Wenhan aún le restaban al menos uno o dos años para tener su despertar floral, todo auguraba que el floricultor tendría jazmines como su amiga, la madre de Wenhan.


Al día siguiente, Yibo se vistió lo mejor que pudo aconsejado por sus amigos quienes le dieron indicaciones de lo que debía hacer y como comportarse, Wenhan al ser un floricultor y Yixuan al ser un come flores como él. Al final, Yixuan y Wenhan llevaron a Yibo a baile y luego ellos partieron a su esperado concierto de Uniq donde sabían que irían los hermosos floricultores coreanos de los que cada uno tenía un interés amoroso.


*


Yibo llegó demasiado temprano, pero no importaba, estaba ansioso y nervioso. Esa noche quería confesarse al floricultor después de pasar una agradable noche. Sonrió sintiéndose enamorado, la mañana anterior se había despertado malhumorado al recordar que debía ayudarle a su madre a adornar la entrada por un estúpido baile de primavera pero ahora estaba muy feliz, había encontrado a su floricultor, había comido sus flores y le había hecho el amor, estaba tan sumido en sus pensamientos que no escuchó la dulce voz del chico hasta que este tocó su hombro.


- Yibo...


- ¡Oh, Zhan ge! - Sonrió y lo admiró embelesado. Los capullitos de Zhan habían abierto y ahora el chico tenía hermosas y pequeñas flores en su cabello. Todo gracias a sus nutrientes. - Te ves hermoso.


- Gracias... tú también te ves muy bien.


- Mn, ven... vamos adentro. - Tomó su mano y Zhan se cohibió un poco. Yibo debía recordar no comportarse como un chiquillo, ese había sido uno de los consejos de sus amigos.


Entraron al salón que estaba adornado con hermosas flores de todos los colores, en verdad que se habían esmerado en la hermosa decoración, pero Yibo pensó que dicha decoración no le hacía justicia a su hermoso Xiao Zhan con sus pequeñas flores.


En cuanto entraron de la mano, Yang Yang miró extrañado, se suponía que Zhan era su cita, él lo estaba cortejando pero entró de la mano de su hermanito al parecer, bastante extraño, Zhan ya estaba grande para tener un chaperón. Sin embargo esperó que el otro se desocupara, mientras podría ir a ver a Lusi.


Yibo y Zhan conversaron un poco y fueron por algo de beber, luego sonó una linda canción y Yibo quiso llevar a Zhan a bailar, este aceptó porque aquella canción también le gustaba a él.

Una vez en el centro de la pista, Yibo tomó a Zhan de la cintura y Zhan lo tomó de los hombros, aunque Yibo era un poco más bajo que Zhan no se sentía acomplejado en absoluto, todavía le restaban al menos cinco años para continuar creciendo así como las flores en el cabello de Zhan lo hacían, poco a poco.


- Zhan ge, me gustas mucho. - Dijo de pronto el menor mirándolo a los ojos.


- Tú... tú también me gustas mucho, Yibo.


- Yo... t-tú... - Carraspeó.


- ¿Si? - ¿Esta sería su hermosa historia de amor? Esperaba que si, sentía que Yibo era el indicado.


- ¿Quieres ser mi butonia?*


- ... - Zhan se quedó sin palabras, un chico que apenas conocía pero que entró repentinamente a su vida ahora quería todo con él.


En un impulso Zhan lo besó.


Yang Yang quien ya había vuelto, miró casualmente y se quedó helado.


- ¡¿Qué mierda?! - En ese momento se percató que la flor que le habían prometido ya no estaba en la nuca del pelinegro.


Uno de sus amigos miró también la escena y le contó quien era ese chiquillo que estaba besándose con Zhan.


Furioso, Yang Yang caminó hacia ellos.


El pelinegro se separó de Yibo que persiguió sus labios.


- Espera... aquí no podemos. - Sonrió.


- ¿Eso es un si?


Xiao Zhan estaba a punto de responder cuando de pronto recordó algo, tomó una de las florecitas de su cabello y la arrancó, esto sosprendió a Yibo pero luego se avergonzó cuando Zhan colocó la flor en el bolsillo delantero del saquito del come flores.


- Esta es mi respuesta... - Dijo y Yibo sonrió. Su chico había aceptado. Ahora de suponía que estaba en un boutonniere, ¿cierto?


Estaban en su burbuja cuando repentinamemte alguien tomó el brazo de Zhan y lo separó bruscamente de Yibo.


- ¡Dijiste que tus brotes serían para mí! - Dijo entredientes y luego su mirada se posó en la nuca de Zhan. - ¿Dónde está tu flor? - No le importó que muchos miraran la escena.


- ¡Déjame en paz! - Se soltó, tú puedes comer las flores que quieras, no me importa, pero no comeras una sola flor mía.


- ¡Me lo prometiste!


Yibo se acercó a ellos y se puso frente a Yang Yang protegiendo a Zhan.


- Aléjate...  - Dijo amenazadoramente al otro. Yang Yang lo ignoró y siguió mirando a Zhan, esperaba una explicación.


- ¡Y tu dijiste que no comerías las flores de nadie más pero te vi ayer comiendo las de Lusi...  - Respondió Zhan molesto detrás de Yibo.


- ¡¿Y por eso quieres darme celos con un mocoso?! - Se burló.


- ¡No soy un mocoso, y deja a Zhan ge en paz o lo lamentarás! - Amenazó al mayor pero fue ignorado de nuevo.


- No quiero darte celos, tu puedes quedarte con ella, yo no me interpondré así que tampoco te interpongas entre mi lapel y yo. - Tomó la mano de Yibo. - Estamos en un boutonniere ahora, así que ya vete.


- ¡Pff! ¿Ese mocoso es tu lapel? No hablas en serio...


- Ya escuchaste, Zhan ge es mi butonia y estamos en un boutonniere. - Mostró con orgullo* la pequeña flor de Zhan en su saco. - Así que piérdete antes de que te rompa la cara.


Finalmente el mayor lo miró.


- ¿No se pasó tu hora de dormir, mocoso? No sé qué haces en una fiesta de adultos.


- Solo vete Yang Yang. - Escupió Zhan.


- Ya lo escuchaste, piérdete.


- No creas que porque eres hijo de la profesora Wang te tendré miedo, mocoso.


- ¿Hijo? - Zhan se sorprendió, no sabía que Yibo era hijo de la profesora Wang.


En algún momento Yang Yang dijo algo más antes de irse furioso arrastrado por sus amigos, aquella escena ya había durado demasiado pero Zhan ya no había escuchado nada más, sabía que la profesora Wang tenía un hijo.


Enseguida recordó que cierta ocasión hace unos 3 años, Li Qin había trabajado como niñera del hijo de la profesora Wang un tiempo y la chica había renunciado diciendo que el niño tenía demasiada energía y no podía estarse quieto.


- ¿Estás bien, Zhan ge? - Acarició su mano con su pulgar para darle calma. Yibo lo había arrastrado hasta una zona apartada de la música.


- ¿Tu... tu madre en verdad es la profesora Wang? - Lo miró.


- Mn... - Dijo restándole importancia, sabía que su madre podría dar miedo pero esperaba que la come flores que tenía por madre no intimidara a Zhan.


- ¿Cu-cuántos años tienes, Yibo? - Preguntó ansioso.


Por un momento el menor pensó en mentir pero no quería hacerlo, no iba a mentirle a su lindo floricultor.


- Umm dieciséis... - Dijo quedito.


- ¿Q-qué? Eres un niño...


- No lo soy. - Dijo con el ceño fruncido.


- ¡Hace 3 años tenías niñera!


- ¡Pero ya no, ahora soy un hombre!


- Lo siento, no puedo... - Se alejó hacia la salida pero por supuesto el menor lo siguió.


- Zhan ge, no te vayas, déjame acompañarte, estábamos pasándola tan bien... - Dijo preocupado.


- ...


- ¿Por qué mi edad es un problema? Tú me gustas mucho y yo a tí...


- Comiste mis flores... - Dijo preocupado deteniéndose en seco y Yibo aprovechó para acercarse a Zhan.


- Mn y quiero ser el único que las coma. - Tomó la cintura de Zhan siendo adorablemente seductor.


- No, no me meteré en problemas... si tu madre se entera... ¡Me reprobará y me mandará a prisión! No puede ser... - Mordió su labio inferior e intentó apartae las manos de Yibo pero este se aferraba con fuerza.


- Yo no lo permitiré, ahora ella sabe que estoy enamorado y que mi compromiso con Wenhan se acabó, él también está feliz y te manda saludos.


- ¡Yibooo eres demasiado joven para mí!


- ¡Para el amor no hay edad, Zhan ge! Yo no te haré llorar ni comeré las flores de nadie más... serás siempre el único para mí, te haré un lindo jardín, enorme...


- Yibo...


- Será un hermoso jardín de cerezos... solo para tí... será nuestro Edén*


- Ba-basta. - Sus ojos picaron.


No podía permitir que este embrión caballeroso y seductor lo cortejara formalmente. ¡Era demasiado pequeño para él! Aunque las dulces palabras del menor le aceleraron el corazón.


Su despertar floral parecía haberse retrasado causa de este niño, porque Xiao Zhan había sentido la noche anterior que el lindo castaño era su lapel.


- Déjame cortejarte como se debe, Zhan ge...


- Lo siento Yibo. No puedo. Esto está mal, no pensé que eras tan joven..


- No tendré esta edad para siempre, Zhan ge... además son solo seis años de diferencia.


- Yibo, entiende que esto es ilegal, pensarán que te incité a comer mis flores... - Dijo temeroso.


- Zhan ge, todos saben que los come flores estamos listos para comer desde la adolescencia, de otra manera, ¿por qué justo en la adolescencia ustedes tienen su despertar floral y nosotros soltamos nuestro aroma y producimos nutrientes para ustedes?


- ...


- ¿Por qué esperar a ser legal si ya estoy listo para hacerme cargo de tí, mi lindo floricultor?


- Y-yo... - No encontró otras razones, también se había preguntado en qué momento se decidió que la edad mínima legal para un boutonniere era a los dieciocho años.


En su adolescencia había querido tenerlo con Yang Yang justamente cuando Zhan tenía la edad que tenía Yibo ahora, pero no era lo mismo. Él ya era un adulto y Yibo un chiquillo ilegal.


Pero aún así no pudo evitar preguntarse...


¿Desde qué edad uno se enamoraba realmente?

¿Sería demasiado escandaloso que aceptara ser cortejado por un menor en lo que esperaba que este fuese legal?

Yibo era bastante maduro para su edad, al parecer estaba mucho más comprometido con él que muchos universitarios, incluido Yang Yang.


Al ver que no podía convencerlo en ese momento, Yibo pensó que lo mejor era dejarlo por ahora, recordó que mientras su madre más le decía que hiciera algo, menos ganas tenía de hacerlo, debía ir con calma tal vez.


- No descansaré hasta convencerte. - Sonrió y soltó su cintura, luego besó su mano. - Te cortejaré Zhan ge... aceptaste nuestro boutonniere. - Tomó la flor que Zhan le dio y la besó delicadamente. - Me apresuraré a crecer para tí... - Se alejó dejando a un conmocionado Xiao Zhan.


- Joder... - Se frotó la cara al recordar la noche previa.


Yibo comió su primera flor y a él le encantó, se mojó como nunca antes, supo por primera vez lo que era hacer el amor y que alguien le comiera las flores. Ahora saber que este era un chiquillo ilegal le hizo sentir un, un... Él no era un pervertido, ¿verdad? Él no lo sabía, había pensado que Yibo tenia 18, no 16, además estaba en su estado vulnerable con su despertar floral y su ilusión rota pero no fue por eso que decidió estar con Yibo, lo había hecho porque se había sentido bien, había sentido que Yibo era el indicado, pero Yibo, su come flores menor de edad.


Sintiendo vergüenza y muchas emociones diferentes volvió a casa y trató de dormir, solo esperaba poder esconderse el resto del año de su profesora y su retoño ilegal.


🌸 🌸 🌸 🌸 🌸 🌸


Xiao Zhan no esperó que en los días siguientes el adolescente lo fuera a buscar en su bicicleta verde causando las burlas y todo tipo de comentarios fuera de tono de algunos compañeros que supieron su escandaloso enfrentamiento en el baile primaveral auspiciado por el resentido Yang Yang.


Aunque había querido hacer quedar mal a Zhan, muchos se burlaron del mismo come flores, sobretodo otros como él, ya que el lindo floricultor había elegido a un mocoso por sobre el muy popular y guapo Yang Yang.


El pelinegro intentó ocultarse de Yibo y decirle una y otra vez que no debía ir a buscarlo, pero el menor no estaba dispuesto a alejarse. Tenía bastante seguridad, lo único que frenaba a Zhan era su edad porque era más que obvio que al mayor le había gustado mucho el chico, no por nada había aceptado formar un boutonniere con él y aunque ahora se echaba hacia atrás era solo debido a que era menor de edad.


Aunque muchos veían con diversión a la pareja al inicio, los floricultores comenzaron a mostrar ternura cada que veían al determinado nene siendo caballeroso y atento con el floricultor que intentaba ignorarlo sin mucha eficacia. Zhan no tenía el corazón de piedra y no podía evitar ceder solo un poco al aceptar alguno de los regalos que el nene come flores le daba, siempre mostrando orgulloso la flor de cerezo del pelinegro, otras veces aceptaba ser acompañado de Yibo pero nunca tomó su mano cuando el menor quiso hacerlo.


Las flores de Zhan habían crecido hermosamente en su cabello, así que había utilizado un gorro para ocultarlas.

Había querido deshacerse de ellas pero al recordar las palabras de su niño, siempre se frenaba de arrancarlas y solo las ocultaba bajo el gorro.


Pero no fue su único problema, en muchas partes de su cuerpo sentía el típico cosquilleo propio de que comenzaría a crecer alguna flor en esa zona.

Parecía ser que casi en cada parte de su cuerpo que había sido besado por Yibo, había brotado una flor.


Ahora su cuerpo tenía muchos capullos y pequeñas flores que requerían más nutrientes, la mejor manera de conseguirlos era mediante los fluidos de su come flores pero descartaba esta idea totalmente, solo le quedaba ocultar las flores y tratar de cuidarlas.

Su cuerpo se veía hermoso, era como un jardín adornado por sus pequeñas y bellas flores rosaditas.


Pasaron las semanas y despues los meses. Tenia suerte que su profesora no lo mirara con malos ojos aunque estaba seguro que la mujer lo había visto más de la cuenta pero nunca lo trató duramente ni fue más suave, por esa parte estaba más relajado y parecía que se había acostumbrado también a la repentina presencia del niño que lo visitaba un par de días por semana.


Cierta ocasión Yibo lo invitó a cenar a su casa, Zhan por supuesto que se negó al inicio pero el niño fue insistente cada día y parecía un poco ansioso conforme se acercaba la fecha. Zhan no estaba seguro si sería mal visto por los padres del menor que él fuera, pero tal vez era lo que tenía que hacer, ir a casa del niño, dar la cara y dejar en claro que no era un pervertido que había seducido a su hijo, así que fue y Yibo se puso muy contento.


Durante la cena, Zhan no había esperado que el padre de Yibo fuese tan agradable y dulce, contrastaba un poco con la personalidad fría y seria de su madre pero la mujer no fue grosera o dura con él en absoluto. Por el contrario, pareció tratar de ser menos dura que durante las clases.

Además parecía haber ternura en su rostro al mirar a su hijo y a su esposo.


Yibo por su parte se notaba muy feliz y lo miraba demasiado, sobretodo sus flores de vez en cuando acariciaba con suavidad, eso puso nervioso a Zhan y al mismo tiempo sintió una oleada de dulzura. El come flores era realmente muy lindo y atento con él.


Después de la cena, el padre de Yibo se alejó y volvió enseguida con un pastel de chocolate adornado con flores cerezo de azúcar sobre este y una vela encendida en el centro. Zhan miró a Yibo cuando los mayores comenzaron a cantar y solo en ese momento se enteró que era el cumpleaños del castaño.


Esa era la razón del porque el menor había estado tan insistente y ansioso porque él no aceptaba la invitación. Ahora se alegraba de haber ido.


Luego de la canción, muchas fotos y algunos regalos de parte de sus padres, el padre de Yibo disimuladamente se descubrió el cuello y le mostró una pequeña camelia roja a su esposa, Yibo no lo notó porque continuaba comiendo las flores de azúcar del pastel pero Zhan si se dio cuenta. Enseguida la madre de Yibo se levantó y se disculpó, tenía asuntos que antender con su esposo, Zhan ni siquiera tuvo tiempo de mencionarle que había querido hablar con ellos. La mujer desapareció del comedor arrastrando al padre de Yibo.


Después de volver a acariciar con ternura una de sus flores, Zhan decidió que debía irse, ambos estaban solos y no sería buena idea quedarse con este atrevido niño acariciándolas. Así que el menor acompañó a Xiao Zhan a su casa.


*


Ya en la entrada de la casa del mayor, ambos guardaron silencio pero no era incómodo. Yibo suspiró mirando la linda boquita de Zhan que tanto anhelaba volver a probar.


- Gracias por invitarme, Yibo. - Se apenó un poco. - No sabía que era tu cumpleaños, te debo tu regalo.


- ¿Me darás un regalo? - Agrandó los ojos.


- Mn... te daré algo.


- ¿Cualquier cosa? - Preguntó ansioso.


- ¿Qué estás pensando? - Se puso nervioso.


- Nada malo Zhan ge... solo hay una cosa que quiero de regalo... - El mayor tragó duro. Un año, solo debía esperar un año más.


- ¿Qu-qué cosa?


El adolescente se acercó a Zhan y poniendo sus manos en su cintura dijo seductoramente cerca de su oído.


- La flor de tu ombligo. - Él dijo. - Quiero comerla...


Xiao Zhan casi sintió las flores de su cuerpo estremecerse y abrirse más ante la erótica voz del chico, no sabía como es que Yibo notó la flor que había brotado de su ombligo pero el pensar que este la deseaba le hizo tragar duro.


- Yi-Yibo...


- Solo quiero eso... es mi cumpleaños... - Miró sus labios. - ¿Me la darás?


Xiao Zhan quería resistirse, en verdad quería pero este niño  y su aroma lo alborotaba demasiado, así que asintiendo tímidamente aceptó, de todos modos solo sería eso, no harían nada más, nada ilegal, además era el cumpleaños del niño, debía darle su regalo, ¿verdad?


Una vez en la habitación de pelingro, Zhan levantó con lentitud su camisa mostrando la flor deseada pero Yibo notó que había más en su torso, esto dejó sin aliento al cumpleañero.


- Tus flores son tan lindas, Zhan ge... me encantan.


- ... - De pronto Zhan sintió mucho calor y más aún cuando Yibo frente a él, se arrodilló y acercó su nariz a su flor para aspirar su delicioso aroma. - Mmh...


- Tan hermosas como tú. - Sacó la lengua para lamer la flor rosada y Zhan mordió sus labios para no dejar escapar ningún gemido pero ante esto, el aroma de sus flores y su cavidad, se disparó dándole a Yibo la dulce fragancia de los cerezos.


- Yi-Yibo... - Dijo en un hilito de voz y apretó su cavidad al sentir como se mojaba más y más antes las caricias de la ágil lengua del come flores. Trataba de resistirse, él podía, él era el adulto responsable.


Finalmente, después de jugar con ella, Yibo la devoró y gimió llenó de satisfacción, había extrañado tanto el sabor de su floricultor.

Ya no pudo detenerse ahí, levantó más la camisa de Zhan y vio el hermoso torso adornado con las flores de este.


Subió un poco más y notó otra flor en el pezón izquierdo, se incorporó un poco para comer este pequeño brote también, fue ahí cuando Zhan dejó de luchar y se perdió también. Sosteniendo la cabeza de Yibo lo dirigió a cada flor que anhelaba ser comida en su torso, gimiendo por el placer y la dicha.


Cuando el castaño despojó a Zhan de su pantalón, notó los capullitos alineados desde debajo de su ombligo que se detenían justo donde comenzaban los vellos de sus genitales. El caminito a la felicidad, erótico y adorable.


Zhan ya no podía esperar que el niño creciera, deseaba tanto esto, lo necesitaba, sus flores debían ser podadas y su cuerpo debía recibir los nutrientes del come flores.


En algún momento de la noche, Yibo sostenía las piernas de Zhan, separadas y levantadas mientras este lamía con ansia su cavidad que se abría maravillosamente para él como una flor. Zhan ya no podía más, necesitaba a su pequeño come flores en su interior, llenándolo de nutrientes que su cuerpo necesitaba tanto.


Como si hubiese adivinado sus deseos, pronto el chico se levantó y besó a Zhan compartiendo sus fluidos, enseguida se adentró con cuidado en su interior y comenzó el vaivén mientras Zhan se aferraba a él con fuerza clavando sus dedos en los hombros de Yibo.

Sus movimientos se volvieron erráticos a medida que pasaban los minutos.


- Me encanta mi regalo, Zhan ge. - Besó su cuello.


- Aah...


- Este... es mi me-mejor cumpleaños. - Sonrió empujando su cadera mientras acariciaba el lindo penecito de Zhan.


- Aah Yibo...


- Te daré todo, te cuidaré... te podaré y... haré un hermoso jardín de cerezos para tí... solo para tí...


- ¡Yibo! Yibo te amo... - Jadeó en respuesta. - Mis flores so-son todas tu-tuyas ¡Aah! - Apretó los deditos se sus pies al sentir que su orgasmo ya venía.


Ante las confesiones y dulces promesas de amor, el menor aceleró los movimientos antes de derramar su líquido lechoso en el interior del floricultor.

Un segundo después Zhan también eyaculó pero sobre su abdomen, donde más temprano habían estado sus bellas flores.


Yibo quedó a su lado acurrucado, no quería despegarse de él, estaba tan feliz y tan a gusto, ese había sido el mejor cumpleaños de todos.


- Zhan ge, ¿en verdad me amas?


- Mn...


Ante su respuesta, el menor sonrió hermosamente y lo besó.


- Yo también te amo mucho y todo lo que dije es verdad...


- Lo sé. - Sonrió enternecido lleno de amor, ambos se quedaron dormidos abrazados y desnudos después de eso.


Ya tendría tiempo Zhan de enloquecer cuando al día siguiente recordara que había vuelto a estar con el atrevido embrión come flores.

Por esa noche, solo quería ser feliz a su lado.


*


Xiao Zhan y Wang Yibo se hicieron novios oficialmente un año después, luego de la graduación del mayor y justo en el cumpleaños número dieciocho del menor.


La espera había sido dura pero secretamente habían hecho cosas ilegales, aunque nadie pareció escandalizarse por ello. Ni los padres de Zhan ni los padres de Yibo, después de todo el menor lucía muy enamorado y podían ver la misma mirada de amor en el floricultor que era responsable y mantenía a raya al descarado niño, al menos ante la vista de todos, pero una vez que el cuerpo de Zhan producía flores, era Yibo quien siempre lo convencía de permitirle devorarlas una vez más.


🌸 🌸 🌸 🌸 🌸 🌸


Yobo miraba ansiosamemte a Zhan.


- Zhan ge, vamos ahora... date prisa.


- Ya voy, no sé porqué tienes tanta prisa, tu nuevo departamento no se irá a ningún lado.


- Es que tienes que verlo ya. - Lo jaló.


- Calma, pareces un niño.


- ¡Oye!


- Es broma. - Besó su nariz. - Vamos ya.

Ambos salieron de la casa de Xiao Zhan.


El menor se estaba mudando de su antiguo departamento cerca de la universidad a otro lugar, ya habían transcurrido 5 años desde que oficialmente habían comenzado su boutonniere.

Para ese entonces, Zhan ya trabajaba en un importante estudio y Yibo recientemente se había graduado de la universidad.


Ya con una moto negra en lugar de su querida bicicleta verde, el come flores llevó a su chico a una zona residencial que no estaba tan cerca de los departamentos donde Xiao Zhan había pensado que estaría.

Una vez que estacionó la motocicleta en un tranquilo barrio lleno de casas, Zhan descendió del vehículo confundido.


- Yibo, esta zona es residencial... - Dijo mirando un parque en el que había visto algunos niños jugando.


- Mn. - Se quitó el casco y luego ayudó a Zhan a quitarse el suyo.


- Entonces, ¿qué hacemos aquí?


- Quiero mostrarte la casa. - Puso su mano en la espalda baja de Zhan y lo condujo hacia una casa que estaba enfrente.


- ¿No dijiste que era un departamento cerca de la empresa a la que entrarás?


- Bueno si, eso dije pero... este lugar me gustó más. - Abrió la puerta de la casita blanca. - Pasa.


Zhan entró mirando alrededor, parecía acogedora y aunque todavía se encontraba vacía, le gustó.


- Es linda y espaciosa.


- Mn, vamos arriba primero, te mostraré la habitación.


Xiao Zhan lo miró con sospecha, ciertamente lucía sospechoso, parecía que ocultaba algo porque intentaba no sonreír demasiado y lucía ansioso. Zhan lo siguió por las escaleras y entraron luego a una gran habitación blanca en la que solo había una gran cama y dos ventanales.


- Que espaciosa es tu habitación.


- Nuestra. - Corrigió. - Ideal para el invernadero* bueno, si aceptas.


Zhan lo miró enseguida, habían hablado sobre vivir juntos pero la última conversación que tuvieron sobre esto fue el año pasado y Zhan no había querido sacar el tema de nuevo porque no quería presionar a su come flores, todavía tomaba mucho en cuenta la diferencia de edad entre ellos.


- ¿Estás... seguro?


- Contigo siempre lo estoy. - Besó el dorso de su mano. - ¿Tú quieres mudarte conmigo?


- ¡Mn, si quiero! - Dijo feliz y lo abrazó. - Te amo, Yibo.


- Y yo a tí, como no te imaginas. - Acarició las flores de tras de la oreja de Zhan. Le encantaba cuando crecían en esa parte, en realidad en todas.


- ¿Quieres estrenar la cama? - Preguntó Zhan ronroneando mientras sus coquetas florecitas eran acariciadas.


- Si quiero... espera espera, todavía no has visto la casa.


- Tienes razón. - Besó su nariz.


- La vista es genial. - Dijo Yibo apuntando las ventanas.


Zhan se acercó a la ventana y corrió la cortina blanca. El balcón daba hacia la parte trasera de la casa donde había un gran jardín con algunos árboles. Xiao Zhan se quedó helado.


- Esto... - Sus ojos se agrandaron en sorpresa.


- Ven, bajemos al jardín. - Abrió la otra ventana que en realidad era una puerta. Había escaleras hacia abajo para llegar al jardín.


Xiao Zhan lo siguió con su corazón latiendo lleno de emoción. Una vez abajo Zhan admiró los hermosos árboles que estaban alineados a cada lado del caminito que se extendía al fondo.


¡Era un hermoso y gran jardín de cerezos!

¡El jardín de cerezos que su amado come flores le había prometido!


Ese era el último día de marzo y los cerezos estaban cubiertos por miles de hermosas flores rosadas. Tan hermosas como los propios brotes que crecían en su cuerpo.

Sonrió emocionado mirando hacia arriba y sus ojos picaron.


- Es tuyo... - Dijo Yibo detrás de él conmovido por la hermosa reacción de su amado floricultor.


Xiao Zhan se giró para verlo, estaba tan conmovido por su hermoso jardín de cerezos. Yibo era todo lo que él había anhelado y estaba tan feliz que este fuera su come flores, no importaba la diferencia de edad, era el amor de su vida. Su amor era tan hermoso como el de sus abuelos, Xiao Zhan era muy amado por Yibo, estaba tan feliz que  sintió que su corazón podría explotar.

Así que lo abrazó con ternura antes de comenzar un beso llenó de amor e ilusión.


Ambos chicos, se besaron bajo los hermosos cerezos. Una cálida brisa llegó e hizo los pétalos caer como lluvia sobre ellos.


Un hermoso momento de muchos que Xiao Zhan atesoraría por el resto de su vida al lado de su amado come flores que le había prometido un hermoso jardín de cerezos solo para él y lo había cumplido así como le cumplió amarlo para toda la visa.


Este era su lapel, su Yibo, su amado come flores. Este era su Edén.


🌸    Fin    🌸


Floricultor* Persona que produce flores en su cuerpo.


Come Flores*  Come las flores que producen los floricultores y le da nutrientes que su cuerpo produce.


Boutonniere* Estado de la relación en el que se encuentran un floricultor y un come flores, parecido al vínculo en el omegaverse.


Lapel* Como es llamado el come flores por su floricultor dentro del boutonniere.


Butonia* Como es llamado el floricultor por su come flores dentro del boutonniere.


Bouquet* La acción que realiza con orgullo el come flores para presumir su floricultor exponiendo una de sus flores sobre su ropa.


Invernadero* Espacio o habitación que se utiliza para el florecimiento de las flores del floricultor, se utiliza una vez que se establece el boutonniere.


Edén* Es la relación perfecta y armoniosa entre un floricultor y un come flores dentro del boutonniere.