Capítulo único
Mi misión es atrapar a Kira y llevarlo ante la justicia.

Todo empezó con algunos criminales muertos por un ataque al corazón, el numero de víctimas iba incrementando cada vez más, la causa de muerte misteriosamente era la misma; una transmisión en vivo, nos ayudo a saber que Kira esta en la región de Kanto; Kira también encontró como obtener información de la fuerza especial, mandé a que el FBI investigara a cada agente, criminales en prisión empezaron a morir pero dejaron una especie de mensajes, no sé que es lo que pretende, días después todos los agentes de FBI mueren de un ataque al corazón, varios oficiales de la fuerza especial renuncian a la investigación y las notas completando una frase sin sentido.
El principal sospechoso es Light Yagami.
Mi primer amigo.
Empezar a trabajar juntos para atrapar a Kira, mentiras que disfrazan la verdad, sonrisas falsas, apariencias que a nadie engañan, no sé porque pero empece a sentir alegría de estar contigo.
Te encerré muchos días a petición tuya, no supe que querías lograr, aún así lo hice, estuviste encerrado pero en un punto tú solo cambiaste de la nada, ya no eras tú y las muertes habían parado, pero eso no duró, Kira había vuelto a atacar, te interrogue a través de las cámaras, decías ser inocente, no sabía si creerte o no, pero en tus ojos y tono había inocencia, mi corazón se aceleró, no entiendo nada.
Te deje salir del confinamiento con la condición de estar encadenado a mi, y por consiguiente vivir en este edificio, a tu supuesta novia Misa no le gustó, sin embargo tú no parecías disgustado o incómodo.
Mientras trabajábamos en la investigación había veces en las que estabas muy cerca, casi pegado a mi, sutiles toques, sonreías genuinamente, mi pecho se siente cálido y mi estómago revuelto.
Fuera de la investigación, en la noche nos quedamos solos, dormí junto a ti, me abrazaste por la espalda, la cadena tintineo, sin embargo se sintió tan cálido, me culpe a mi mismo por dejarte hacerlo, pero nunca te lo negué. Empezaste a ser más atento conmigo, a veces me mirabas y desviabas la mirada con tus mejillas rosas, me gusta lo que está pasando pero eso es malo, tu eres Kira y no debo sentirme así. Una noche me lo dijiste.
-Me gustas Ryusaki-nervioso y decidido tomaste mi cara entre tus manos y me besaste-encerio me gustas.
-Puede que también me gustes-me arrepentiría de decirte eso, pero no ví engaño en tus ojos, ví amor... anhelo.
Por las noches nos besábamos, leves caricias, a veces algunos apodos, cumplidos, me gusta esto.
-Te quiero Light.
Una noche los besos subieron de tono, cada vez más intensos y pasionales, caímos en la cama, estaba nervioso pues era mi primera vez.
-¿Quieres parar?-me dijiste en tono dulce, yo negué-tranquilo todo estará bien-me besaste-y si quieres parar, nos detendremos-me sonreíste dulcemente.
Bajaste tus besos a mi cuello, pequeños quejidos salieron de mi boca, la ropa empezó a estorbar, pronto estábamos desnudos, besabas y acariciabas mi cuerpo con delicadeza, dejaste unas marcas en mis muslos, me invitaste a qué yo también te tocará, con timidez toque tu torso, acaricie tus brazos y dejé una marca en tu clavícula.
Me pusiste debajo de ti, me besaste, hiciste la misma pregunta.
-¿Quieres continuar?-lucías despeinado y respirabas agitadamente.
-Sí-estaba hipnotizado por tu imagen.
Abriste lentamente mis piernas, me diste a lamer tus dedos, metiste uno de tus dedos en mi, dolió, besaste mis lágrimas; metiste el segundo, dolía pero no estaba tan mal, agarraste mi miembro y lo masturbaste, mientras tus dedos en mi interior parecían buscar algo y parece que lo encontraste ya que no pude evitar soltar un alto gemido; metiste el tercer dedo, me embestias con ellos mientras me seguías masturbando, yo era un mar de gemidos y no pude evitar correrme, sacaste tus dedos y te pusiste entre mis piernas, me besaste apasionadamente mientras entrabas en mí, nos perdimos en el placer, gemidos y jadeos, marcas y rasguños y una promesa de amor, esa noche fue tan especial para mí.
Nadie sabía lo nuestro, era algo prohibido pero a la vez tan reconfortante, me dabas amor.
Cuando arrestábamos al que era el tercer Kira, tocaste la libreta, parecías en shock, pensé que era por la Shinigami, pero cuando me miraste pude ver esa misma mirada que tenías antes del confinamiento, ya eras otro Light.
Seguiste siendo como siempre conmigo en privado, pero se sentía diferente, veía amor pero no como antes, volviste a ser Kira pero también me demostrabas amor, no quiero esto, a mí no me gusta esto, debo olvidarme de ti pero no puedo.
Hicimos el amor por segunda vez, mientras lo hacíamos parecías el Light de la primera vez, pero en un punto desapareció ese lado de ti, parecías disfrutar lo que hacíamos, me mirabas con superioridad mientras me embestías, avaricia era lo que aparentabas, se que querías matarme pero a la vez te gustaba tenerme debajo de ti, rogándote con desesperación que continuaras, dejaste marcas rojas en mi cuerpo, dolía pasar por todo esto, porque al que una vez amé me estaba lastimando.
En la tarde mientras investigavamos el caso, salí a la azotea del edificio, llovía intensamente, ahí estaba yo parado debajo de la lluvia, preguntándome porque todo tuvo que ser así.
-¡Te amo Light!-grite a la nada y la lluvia escondió mi grito, lágrimas empezaron a caer de mis ojos, las campanas suenan cada vez más fuerte, me queda poco tiempo.
Apareciste derrepente en la azotea, te veías agitado, gritaste algo en mi dirección pero no oí nada, te acercaste a mi.
-¿Que crees que haces aquí debajo de la lluvia? Te enferma...estás llorando-tomaste mi rostro entre tus manos y me miraste con preocupación-¿Porque?
Negué con la cabeza, me abrazaste tan protectoramente, me sujeté a tu cuello y sollocé en tu hombro.
-¿Escuchas las campanas?-mi voz sonó tan lamentable.
-No oigo nada.
-¿En verdad no la oyes? No ha parado en todo el día.
No dijiste nada más, solo me cargaste adentro del cuartel y me soltarte para ir a buscar unas toallas; te sentaste en las escaleras mientras te secabas el cabello, me agaché y con mi toalla sequé tus pies, te desconcertaste, mantenía mi cabeza gacha, unas de mis lágrimas cayeron en tu pie, pase mi manga por mis ojos.
-Es triste no? Tu y yo nos separaremos pronto... será solitario-te miré con enojo y tristeza.
Tu mirada cambio, te di la espalda y mi teléfono sonó, apenas unos segundos y colgué-Ven vámonos Light-camine sin mirar atrás, no quiero ver el desprecio en tu cara.
De vuelta al cuartel con todos los policías, discusiones sobre lo que haría con la libreta, tú estabas parado atrás de mi, tu mirada perforaba mi nuca, un apagón.
-¿Watari?¡Watari!-grite pero la imagen de que todos los datos habían sido borrados apareció en todas las pantallas-le dije a Watari que borrará todo en caso de que algo le sucediera...¡¿Dónde está la Shinigami?!
Una punzada fuerte en mi corazón me hizo caer de la silla, está pasando, estoy muriendo a manos de la Shinigami, Light tu me sostuviste antes de llegar al suelo, me sostuviste en tus brazos, las campanadas a máximo volumen y lo último que veo es tu rostro, tu sonrisa cínica y victoriosa y tus ojos llenos de maldad.
Lo supe, siempre lo supe, tu eres Kira, pero quería que no lo fueras, al final este enfermizo amor me destruyó poco a poco; espero que te arrepientas de esto Light Yagami.








