Historias de amor del zorro

Summary

Estos son relatos cortos para mis seguidores con temas variados, no necesariamente se centra en Pokémon si no que en cualquier otra cosa.

Status
Ongoing
Chapters
11
Rating
4.0 1 review
Age Rating
18+

Sylveon

Era una mañana tranquila para Nathan el cual despertaba como todos los días con un leve peso sobre su pecho el cual ya se había acostumbrado a el puesto que sobre si estaba una pequeña Sylveon la cual tenía la misma edad que el puesto que crecieron juntos ya que su madre lo tuvo a la par que el huevo eclosión siendo que ellos crecieron como hermanos aunque sus padres tuvieron un accidente hace unos años y Nathan a cargo de su hermana y con las cosas que dejaron sus padres así como el seguro de vida pudo sacarse tanto a él como a su hermana adelante teniendo una vida lo suficientemente decente como para que el pudiese haber sacado una carrera y para el día de hoy tener un trabajo estable.

Nathan: Oye Sylvy ya es de mañana ¿Puedes moverte?

Sylvy: Mmm ño, quiero seguir durmiendo otro ratito más *ella abraza el cuerpo de Nathan con sus listones así mismo también sus muñecas, era una manía de ella ya que él siempre se iba temprano a trabajar cinco días de la semana a veces seis, pero hoy simplemente era un día de descanso*

Nathan: Sabes que, aunque no vaya a trabajar tengo que levantarme temprano para hacer el desayuno. *Pone su mano sobre la cabeza de Sylvy*

Sylvy: Solo por hoy déjame estar aquí un rato más *abría esos lindos ojos azules*

Nathan: Esta bien, solo un rato más ¿Te parece? *Este deslizaba su pulgar sobre la mejilla de su hermana, siempre sintió algo por su hermana, pero desde siempre hubo una prohibición que las relaciones entre Humanos y Pokémon estaban totalmente prohibidas además de que se recibía un castigo para quienes rompieran esas reglas eran épocas muy difíciles para quienes sentían eso*

*En el pasado se decía que los humanos y Pokémon se podían casar e inclusive tener hijos, eran casos muy extraños, pero era posible pero poco a poco la sociedad comenzó a verlo de mala manera haciendo que esto fuese un tabú o eso es lo que dicen los gobernantes*

*Pese a lo que dijo Nathan no pudo soportar tanto puesto que tenía cansancio acumulado terminó cediendo al sueño una hora más y es algo que Sylvy no desaprovechó, ella deslizaba sus listones por el cuerpo de su amado hermano ella solo no podía contenerse al sentirse así de cerca de su hermano giraba su cuerpo dejando sus piernas cerca de la cara de su hermano haciendo que la respiración calmada pero caliente de él la hagan estremecer mientras que reposaba su cabeza en el abdomen de Nathan lamiendo un poco los pectorales de este*

Sylvy: {Te amo tanto, te amo, quiero ser la dueña de tus suspiros, que me ames y me veas solo a mí por el resto de nuestras vidas} *Tenía toda su carita roja de la situación además de que la respiración de Nathan hace que sus piernas tambaleen*

*después de unos minutos se tranquiliza, aunque ella no había notado que dejó unas gotas de aquel jugo de amor que goteo de su intimidad directamente en los labios de la boca de Nathan, ella se mueve de en sima de el para solo ir al baño a lavarse puesto que no quería el su amado hermano notase eso*

Nathan: Mmm ¿Qué es este sabor? *Se relame los labios mientras que se incorpora* Sabe algo extraño, pero... Es delicioso.

*Se levanta y baja de su cuarto a la cocina aún en su pijama para preparar el desayuno era algo sencillo solo era una ensalada de bayas con crema y azúcar así mismo un par de polvorones, Sylvy bajaba aun algo mojada pero ya oliendo rico*

Nathan: Es raro que te bañes tan temprano y que no me pidas ayuda ¿Sucedió algo?

Sylvy: Nada hermanito solo me sentía algo sucia y como estabas dormido no quise despertarte.

Nathan: Gracias por eso, aunque el que estuviera dormido fue porque cierta Pokémon no me dejo levantarme antes. *Miraba a Sylvy*

Sylvy: Oh vamos hermanito tú también querías seguir descansando.

Nathan: Esta vez te dejare ganar porque tienes razón.... Por cierto ¿pusiste algo en mi boca? Tenía un sabor muy extraño.

Sylvy: No hermanito ¿Por qué? Tal vez tenías sed (que tonta, olvide revisar si lo manche, estaba más centrada en mí que lo olvidé)

Nathan: No lo sé, el sabor era extraño pero rico a la vez, es difícil de explicarlo.

Sylvy: Que raro, a lo mejor lo imaginaste (En verdad le gusta mi sabor que vergüenza) *estaba algo sonrojada, pero se podía dejar pasar ya que acababa de ducharse*

Nathan: Bien, vamos a comer.

Sylvy: Si hermanito. *Se sube a la silla para poder comer a gusto*

*Así pasaba el resto del día, lo más tranquilo posible, pero en la mente de Nathan aún estaba aquel sabor que lo tenía tan intrigado puesto que era algo nuevo y muy fuera de lo común, se podría decir que era algo casi adictivo por ese leve sabor que llega a hacer que su lengua se adormeciese, Sylvy ya no podía aguantar tampoco el contener sus sentimientos así que esa noche por fin diría lo que siente*

Sylvy: Hermanito ¿Puedo hablar contigo? *Se asomaba desde la puerta*

Nathan: Si ¿Qué sucede? *giraba su silla para verla, pero tan pronto lo hizo sintió como Sylvy se lanza a él sosteniéndole el cuerpo con sus listones* ¿Sylvy?

Sylvy: Yo te amo, no puedo seguir ocultando lo *ella acerca sus labios a los de Nathan para darle un beso torpe pero apasionado al cual el al inicio correspondía torpe, pero siguió puesto que él también la amaba, aunque estaba aquella ley tan estricta y cruel, al pasar los segundos ellos poco a poco se separan*

Sylvy: N-no me odies *casi queriendo llorar por miedo a que no le corresponda*

Nathan: Jamás podría odiarte, pero... No quiero que te alejen de mi lado por la ley que prohíbe las relaciones.

Sylvy: P-pero.... *Lucía muy triste, aunque Nathan la tranquiliza con un beso y la apega a él con algo de fuerza para después separarse de aquel beso*

Nathan: Que se joda esa ley, yo te amo a ti.