Parte única
Midoriya izuku, Hechicero de 14 años de edad, o bueno, aprendiz de hechicero, Fue convocado a la oficina del director de la escuela de hechizos.
Curioso por el llamado y algo golpeado anteriormente por algunos de sus compañeros, se levantó de su asiento tomando sus cosas se encaminó a la salida del salón. Probablemente le habían acusado otra ves de algo falso sólo para molestarlo, todo porque era el único hechicero al que todo le salía mal.
Si debía hacer una poción para tener la voz más aguda, terminaba haciendo una que te dejará con la voz de un extraterrestre. Si trataba de recitar un hechizo, terminaba invocando a algún demonio que nada con el tema tenía que ver.
Parecía que su "Magia" no hacía nunca lo que quería.
Suspirando, vio la gran puerta de madera oscura que decía "Dirección" y tocó la puerta antes de dar un paso dentro de esta.
—Alfin llegas izuku —Escucho decir al director— Toma asiento.
Haciendo lo dicho; El peliverde hablo tímidamente viendo que su madre estaba en la misma habitación visiblemente nerviosa.
Que por cierto, ella, si tenia poder propio.
—¿Hice algo mal?....
—No, para nada izuku. —Rió el director— voy al grano de una ves. Como sabes, todos los hechiceros tenemos un familiar o una criatura que cuidar como de nuestra familia. Aquellos que a la edad de 13 aún no han invocado a su familiar, quiere decir que no tienen uno. Es por eso que se les asigna una criatura. —Oh, y ahora se enteraba que como si no fuese suficiente, no sólo tenía retraso a la hora de hacer magia, si no que también tenía retraso en la invocación de su familiar y no lo sabia. —Es por eso izuku, que te he llamado, una bestia que va a escoger como su compañero, y tu deberás hacerte cargo de él de ahora en adelante.
—¿Oíste eso izuku? ¿no estas emocionado? —Expreso su madre con alegría tomando las manos de su ahora alegre pequeño, después de todo, era muy raro ver un hechicero con un compañero que no fuese su familiar.
Tras decir unas palabras, la habitación se reformó. Donde antes era la dirección, ahora solo quedaba unas especies de calabozos a su alredor separados por paredes de ladrillos.
Izuku miro al suelo viendo el gran círculo. En frente de cada calabozo había una figura en el suelo que tenia un elemento.
5 calabozos y 5 figuras.
1- Fuego
2- Aire
3- Agua
4- Tierra
Y el numero 5- ???
El numero 5 representaba una criatura al azar, que no tenia nada que ver con alguno de esos 4 elementos. Izuku se preguntaba ansioso cual le tocaría mientras abrazaba a su madre.
—Bien izuku, párate en el centro del círculo. Señora inko, hagase aún lado, por favor.
Izuku hizo lo que su castaño director le había pedido.
Miro con asombro como una luz verde como él, recorrió el círculo y derrepente cada figura en el suelo empezaba a brillar de su respectivo color característico, mientras que en cada calabozo, se escuchaban gruñidos, cantos y palabras que no lograba entender del todo.
Midoriya, Algo confundido, empuño su oscuro uniforme tragando grueso.
Fue entonces que las luces se detuvieron, todas excepto una... La que decía "???".
Izuku estaba sorprendido, iba a tener un compañero muy raro entonces, nunca había visto que algún hechicero le saliera algo parecido.
El calabozo frente aquel dibujo se abrió, solo dejando escuchar unos fuertes gruñidos y tintineos de cadenas. Tanto el director, como inko e izuku, estaban sorprendidos y algo asustados, viendo como de la oscuridad comentaba a salir un lobo dorado más grande de lo normal... Con cadenas en las patas, unidas a al grillete que tenia en su cuello.
Unos ojos rojos sangre parecían ser característicos de esta criatura que lentamente se fue acercando a izuku mientras mostraba sus colmillos y oscuras garras. Su aura molesta y agresiva les decía una cosa, era una criatura envida del inframundo.
—¡Wow, que raro izuku! ¡Te han mandado a un demonio tipo camino! —Expreso con alegría el director.
—Que inusual ¡Bien hecho izuku!
—Si..., que alegría —Izuku dio una sonrisa forzada mientras que el lobo se acercaba, comenzó a retroceder el pequeño peliverde, cave destacar, que al gran lobo demonio, ver esta actitud no le gusto, por lo tanto le gruño con fuerza.
A lo que izuku soltó un chillido de terror. La habitación había vuelto a la normalidad, por lo que en cuanto el peliverde vio la puerta de salida, empezó a correr seguido del lobo demonio.
—¡Izuku!
Inko se dedicó a seguirlos con sorpresa desde atrás y algo preocupada por lo que pudiera pasar, pues el lobo seguía a izuku a toda velocidad y esquivaba perfectamente a los demás alumnos para ese momento, estaban en cambio de clases.
—¡Wow!
—¿Qué es eso? ¿Un demonio?
—¡Qué rápido! ¡¿Qué es?!
Izuku escuchaba a sus compañeros asombrarse al ver al lobo pasar, mientras que él moría de miedo ¿Estaría tan cerca de él aquella bestia? ¿le quería comer? ¿Acaso sólo lo mataría por diversión?.
Con el terror hasta los huesos, cruzó los pasillos hasta que llegó al patio, donde venian unos alumnos en particular: sus bullys.
—¿A donde vas con tanta prisa Midoriya? ¿Visite a con nosotros para lo de siempre? —Eran una pandilla de 5 chicos de cursos mayores, 2 de ellos le tomaron de los brazos para frenarlo.
Diablos, debió haberlos esquivado.
—Que masoquista~
— ¿Qué tendrás para darnos hoy? —el grupo empezó a acercarse.
—¡No! ¡Suéltenme por favor! ¡Por favor! —Se quejaba izuku moviéndose de un lado a otro con pánico, la pandilla sólo rió y comenzó a buscar en los bolsillos del peliverde algo de valor.—¡Estamos en grave peligro, debemos irnos!
—Claro claro, lo que digas... —todos se quedaron paralizados al sentir un fuerte gruñido, profundo y amenazador.
Izuku miro hacia atrás lentamente y con terror, confirmando que era aquel lobo demonio lo que estaba detrás de él y los pandilleros de la escuela.
El lobo demonio mostró sus colmillos a aquellos pandilleros, quienes con terror soltaron a izuku y salieron corriendo, tirandolo como sacrificio a la criatura.
El pequeño hechicero, al verse en el suelo sólo tapó su cabeza mientras comenzaba a resar porque no se lo comieran. Pero su sorpresa fue más grande que esa.
Sintió un peso en su espalda; y volteando lo poco que podía, vio como el lobo se acostó sobre él moviendo un poco su cola despreocupada mente.
Entonces izuku se dio cuenta, de que aparentemente, quizás, él lobo había interpretado la corrida de su vida, como un juego con su nuevo amo, o eso creía.
Cuando vino su madre, solo dio un suspiró y se quedó en el suelo
De aquel acontecimiento, ya habían pasado 3 semanas.
Quien lo diría. El lobo le cuidaba e iba con él a algunas partes, pero tenía un pésimo sentido del humor.
Cuando practicaba hechizos con su profesor de refuerzos en casa, cada que fallaba podría escuchar Cómo la cola del demonio se movía y soltaba un ladrido en forma de carcajada.
Izuku sólo suspiraba apenado.
También había descubierto, que al lobo no le gustaban los extraños que tratarán de ser muy familiares con él. Como sus bullys en la escuela, cada ves que el lobo los veía pasar cerca de izuku les soltaba un fuerte gruñido y hacia que sus cadenas resonaran.
El porque aun le era desconocido al hechicero.
Pero estaba algo contento de tener a alguien con quien estar mientras su madre trabajaba y su tutor no estaba. En ese tiempo, se dedicaba a practicar magia sobre alguna cosa, y ahora, aquel lobo le ayudaba a practicar magia, practicandola sobre él.
El lobo dejaba que lo convirtiera en otras cosas, le ayudaba a terminar hechizos, y terminaba creando algunos otros indicándole con la nariz o con las pastas lo que debía hacer. Izuku miro con una pequeña sonrisa al lobo sobre la cama de perro que este le había obligado a comprar.
Era una buena compañía, una muy linda.
—... Tu... —El lobo movió una de sus orejas— Me entiendes ¿verdad? —Los ojos rojos se instalaron sobre él y hizo con la cabeza un movimiento de afirmación, izuku sonrió— ¿De verdad? ¡Increíble!.... l-lamento haber huido de ti la primera ves, y también lo poco que confíe en ti los últimos días...
El lobo sólo se estiró y se volvió a acostar dándole la espalda. Izuku seguía hablando.
—Ahora confío un poco mas en ti, asique deberíamos poder comunicarnos mejor que solo señas ¿Entiendes? .... ¿Podrías hablarme? ¿Decirme tu nombre?.
El lobo le miro moviendo su cola calmada mente, paso casi un minuto en silencio, cuando izuku noto que el lobo se había quedado dormido y no le dijo nada... tenia un compañero muy peculiar.
Solo suspiró viendo con ternura a la criatura durmiendo, y haciéndose otra ves esa duda que desde siempre había estado en su mente ¿Porque llevaba grilletes y cadenas, hasta ahora imposibles de romper o quitar? No lo entendía, incluso estando un poco oxidadas y "débiles" no se rompían.
Curioso por todo eso, buscó en su pequeña librería un libro sobre bestias del infierno, buscando la categoría a la pertenecía su amigo perruno sin nombre y violento.
Finalmente encontró una "en teoría" parecida, El nombre de esta criatura era: Lycantro-subo.
Aparentemente una mezcla entre un lycantropo, un lobo demonio mitad humano, y un sucubo, criaturas que se alimentaban de los humanos como él, aunque no tenia claro como lo hacían.
Pues izuku era muy joven para saber algo así aparte de su inteligencia superior.
Miro a la criatura de su libro, y luego al lobo... Lo único parecido en él, era el tipo can, y que tenían grilletes y cadenas.
¿Que se supone que seria? Buscaría después un libro para saber que era. Se cambio de ropa después de bañarse y cenar, para luego irse a dormir en su cómoda cama.
Aquella tarde de estudios para el examen tenaz mucha sed y le dolía la cabeza. Había estado 3 horas creando fórmulas para hechizos y así, y su compañero no ayudaba.
El lobo estaba en su cama durmiendo tranquilamente. Izuku lo miro y luego suspiró volviendo a ver las fórmulas que debía hacer y tenia hecha a medias.
El tintineo de unas cadenas resonaron en la habitación, izuku miro de reojo como su compañero cambiaba de puesto y volvió a concentrarse en lo suyo. Nuevamente a los minutos, se escucharon las cadenas tintenear, pero esta ves, izuku no le miro.
El tintineo comenzó a incrementar con los minutos, finamente desesperando a izuku pero sin poder hacer nada al respecto. Y entonces a los minutos, un fuerte tintineo que apoderó de sus oídos, y antes de que pudiese ver a su compañero, este yacía sobre él dándole fuertes gruñidos mientras le quitaba su uniforme de la escuela con su hocico.
—¡hey! ¿que haces? ¡Detente! —protestó izuku cuando su ropa comenzó a ser destruida— ¡waaa! ¡¿Qué rayos haces?!
Izuku estaba asustado ¿Moriría?, puede ser. El demonio lobo estaba dándole lamidas en el pecho mientras destruía su ropa con algunas mordidas, no importaba que dijera, él no paraba.
Finalmente su camiseta se rompió, aunque su camisa del uniforme, se mantuvo algo "intacta".
El pequeño hechicero se asustó y dio un chillido al sentir una leve mordida en su pezón. Si esta era una de sus bromas pesadas, después le daría un castigo con la ayuda de su madre.
Sintió algo extraño que el lobo estaba lamiéndo lentamente su pezón mientras le daba leves mordidas y movía la cola. ¿Le estaría tratando de sacar leche o algo así? Pero era un hombre, eso no tenia sentido.
Trató de empujarlo para que se alejara, pero aparentemente era imposible. Las lamidas subieron Hasta su cuello; quizás el lobo si estaba jugando, por lo que soltó una pequeña risita cerrando sus ojos aunque no le hacía gracia de todo.
Lamidas en su cuello, en su Oreja, y en sus mejillas. Empezaba a sentir que estaba pasando otra cosa.
Comenzó a sentir como si el lobo se juntara a él cada ves más y como si las patas que antes le rodeaban le estuvieran tocando el pecho... ¿Espera? ¿Que?. ¡Unas fuertes y grandes manos tocaban su pecho y sus pezones, mientras que le daban besos y lamidas en el cuello.
Abrió sus ojos encontrándose a un lycantropo de cabellos rubios y ojos rojos; y no tenia duda, ese lycantropo era el lobo demonio que había tenido que cuidar.
Ahora este se encontraba tocando su pezón mientras que con su otra mano, comenzaba a tocar más abajo.
Para ser precisos, sus piernas. Rompiendo parte de su ropa allí y arañando la piel del pequeño hechicero.
Izuku sólo tragaba con terror. ¿Que podía hacer?.
—¡Por favor, para! .... hmm —¡¿Ahora se encontraba besandolo?! ¿Porque le besaba? ¿y porque le besaba con un beso francés? ¡Él no era su pareja! ¿Porque lo hacía?.
El poco aire que lograba recolectar cuando le dejaba respirar, le hacía olvidar el dolor de las uñas del demonio sobre sus muslos y piernas, cortando con sus uñas parte de su piel. El demonio movía su cola descaradamente mientras tocaba morbosamente al pequeño hechicero que comenzó a sentir una presión sobre su entrada.
Izuku se sonrojo bastante, iba a poner como excusa el que quizás ese lugar no estaría muy limpio, sabiendo lo que era, pero luego recordó que luego de bañarse, ya se le había hecho costumbre, hacia un hechizo sobre él para limpiarse por completo en caso de que el jabón no logrará soltar algo, pues no le gustaba la suciedad.
Asique lo más seguro, esque ese lugar estuviera bastante limpio. ¿Y ahora Cómo podría pararlo?.
Un segundo, acababa de parar. El lobo puso una mano en su vientre, fue entonces que una mezcla de emociones paso por la cabeza de izuku, pues una honda mágica aparentemente de excitación incubo había sido soltaba por el lobo y izuku la había absorbido, excitando todo su cuerpo alzando los bajos niveles de excitación que tenia antes.
Había soltado un gemido debido al sentir su cuerpo derrepente tan caliente. Entonces noto con los ojos brillosos, como el lobo lamía 2 de sus dedos, más que todo el medio antes de insertarlo en su entrada.
Las cadenas tintinearon al tensarse, pues el lobo dilataba su entrada mientras sostenía con su otra mano el cuello del peliverde. Izuku se removía levemente su puesto, sentía que cuerpo tan caliente que quería más, quería tocar y ser tocado, necesitaba con todo su cuerpo que le tocaran y que le dejarán tocar.
Un segundo dedo entró a la acción haciendo tijeras en su interior. Izuku al sentir esto, soltaba chillidos y gemidos de dolor, pero no podía hacer nada más que esto, ya que la mano en su cuello no le permitía levantarse.
Más el dolor de izuku se calmo un poco cuando sintió una lengua en su pene. Sintió como empezaban a chuparle y lamerle el miembro, algo excitado por eso puso la mano sobre la cabeza del lobo rubio, acariciando su cabeza e insitandolo a más.
Ya no sentía dolor, de hecho sentía placer por lo que estaba pasando. Entonces los dedos salieron de su interior, por lo que izuku suspiró al sentirse vacío, pero no por mucho, pues algo más grande y duro que un dedo empezó a empujar su entrada.
Soltó un chillido de dolor, definitivamente no iba a entrar, eso no entraría. Entonces con un gruñido izuku fue cambiado de posición, ahora estaba boca abajo y la cadena tensa del lobo estaba en su cuello obligandole a subir la cabeza.
Con su mano jalo un poco la cadena para que no le ahogase y mantuvo sus manos allí.
Entonces sintió como le abrían las piernas y el miembro de su compañero empezaba a entrar en él.
Una estocada bastó para entrar por completo en él y hacerlo estremecer un poco. Ya que era una sensación algo extraña pero... curiosamente cuando comenzó a darle estocadas cada ves más fuertes, empezó a justarle el toque, envolviendo sus piernas alredor de las de su compañero para que no se alejara mucho, sintiendo también debajo de su pie, la suavidad de la cola del rubio.
Gruñidos y fuertes suspiros se emitían del rubio y como después comenzó a morder un poco de su cabello, empezando a hacer estocadas cada ves más fuertes.
Izuku se estremeció al sentir una fuerte excitación en él cada ves que el rubio tocaba cierto punto con fuerza.
Santo cielo, las uñas del lobo eran tan fuerte que marcaban el piso, mientras que las suyas apenas hacian una linea.
Al notar esto se movió un poco inconscientemente, provocando que la posición le permitiera al lobo llegar mas lejos y darle mas fuerza a sus embestidas.
Izuku bastante excitado por la fuerza y el toque, comenzó a soltar fuertes gemidos mientras le daba una mirada de ves en cuando al lobo.
Pudo escuchar una pequeña risa, casi como un grueso gruñido. Entonces sintió que respiraban en su oído dándole lamidas a este, por lo que los colores y la excitación del peliverde subieron considerablemente.
Se agachó un poco mientras que con su mano ahora libre comenzaba a autocomplacer su propio miembro.
Y así continuaron, piel con piel, estocada tras otra y finalmente una corrida antes de ir a la segunda ronda. Ahora izuku estaba contra la pared siendo embestido por el rubio, quien soltaba gemidos bajos y gruñidos de satisfacción en el oído de izuku, a la par de que masajeaba sus gluteos y los marcaba con sus largas uñas negras.
El peliverde se abrazo al cuello del rubio apesar de que las cadenas del rubio rodearan aún su garganta, gimiendo y pidiendo más.
Cuando el rubio se corrió en su interior, cerca de su punto dulce, izuku sintió una embriagante sensación de placer, abrazando más fuerte al lobo mientras miraba a algún lugar del techo con la mente pérdida al sentir el líquido caliente dentro de él.
El lobo soltó un gruñido mientras mordía el hombro del peliverde sin mucha fuerza y dándole lamidas.
Se separaron pero el lobo seguía dándole besos y tocandole, almenos Hasta que estuvo listo para la tercera ronda, mostrando una sonrisa filosa para izuku, quien ya se encontraba en su cama con su trasero levemente levantado.
El rubio lobo demonio empezó a embestirle otra ves, terminando su tercera ronda con la pose con la que habían empezado en el suelo. Tensaron tanto las cadenas que se rompieron. Con el cuerpo caliente, sudorosos y ambos cubiertos de semen más que todo de parte del rubio.
El pequeño hechicero de cabellos verdes respiraba agitado, sintiéndose bastante lleno del líquido caliente en su interior. Quizás no era mucho, pero se sentía bastante bien dentro de él, por eso izuku no hizo más que acostarse en el suelo sintiendo lo bien que se sentía su interior; el rubio lobo noto que el pene del peliverde aguantaba aún otra ronda, por lo que con ayuda de su boca, de dedico a mastarbuarlo.
Izuku complacido completamente solo se removía dando gemidos y diciendo cosas lascivas mientras acariciaba la cabeza del lobo rubio, quien miraba el rostro de placer que tenia izuku hasta que se corrió en su boca. Sorprendentemente para izuku, el rubio se lo estaba tragando y seguía chupandolo hasta que ya no salio nada.
El lobo frente a él le miro con una sonrisa filosa y sus ojos rojos brillando; viendo como izuku estaba con sus piernas abiertas en el piso, con una cara excitada con lágrimas en los ojos; con semen saliendo de su entrada y su abdomen algo manchado de su propio semen, con mordidas en sus pezones y chupones por todos el cuerpo, como también arañazos y pequeñas mordidas.
Le estaban dando una gloriosa visita de la cual no quería que desapareciera.
Más izuku se movió después de haber cerrado sus ojos 2 minutos, se sentó recitando un hechizo para que la suciedad desapareciera de ambos cuerpos y re-acomodar la ropa del rubio. Aun así algo cansado por no decir bastante, se acomodo en su sitio para ver al rubio lobo que se mantenía agachado frente a él.
— hmm... ¿Cómo te llamas? ¿eres un lycantropo? —Midoriya acercó su mano al rubio, quien dejo que tocaran su mejilla, antes de morder su mano.— ¡o-oye!
Aparentemente el rubio seguía algo excitado, moviendo la cola mientras se acercaba peligrosamente a él. Más cuando ya estuvo cerca, solo recibió unas tiernas lamidas den sus mejillas.
—Vamos ¿como te llamas? —Expreso riendo por las cosquillas y entonces escucho una voz gruesa y algo aspera, pero también excitante.
—Katsuki Bakugou.
Midoriya se paralizó con un sonrojo, pues con esa voz, con el abrazo y las lamidas que estaba recibiendo ahora, más el toque que estaba sintiendo en su trasero...
—¡Katsuki-san! ¡no hagas eso!
— ¡¿haaa?! —esa formalidad en su nombre no le había gustado para nada al rubio.
—¿Katsuki? —Gruño— ¿Bakugou? —Gruñó— ¿Bakugou-kun? —Gruñó— ¿Entonces Cómo quieres que te llame? ¿Kacchan? —dijo algo molesto, pero se llevó una sorpresa cuando vio como el rubio movía la cola con un rostro serio.— .... bueno kacchan, ¿Eres un lycantropo?.
—Mitad sucubo —aclaró— , lycantropo mitad sucubo.
—Lycantro-subo... —Trago el peliverde— Sorprendente, eres mas especial de lo que pensé... Ahora tengo muchas dudas pero lo primero que debo hacer es... —Izuku apartó las manos del rubio y lo alejo a una distancia decente con un pequeño sonrojo— Kacchan, no debes estar violando gente así como así, y menos usar magia de sucubo con esa persona para que... Lo disfrute.
—¡¿Haaa?! Yo hice lo que cualquier pareja hubiera hecho, somos pareja después de todo. —movió la cola mientras gruñia.
—¡¿Cuando dije que somos novios?!
—Cuando tu lujuria rompió mis cadenas —Izuku se paralizó.
—¿De que hablas? ¿Cómo es eso?
—Los Lycantro-subo tenemos estas cadenas de forma diferente que nuestros ancestros los lycantropo. Las cadenas de los Lycantro-subo nos sirven para encontrar nuestra alma gemela con la que somos compatibles, cuando en medio del sexo estas se rompen, esa es nuestra alma gemela.
Izuku le miro.
No estaba en contra de ser el alma gemela de katsuki, era guapo, aparentemente algo dulce, y era bueno haciendo... Eso.
Pero solo pedía un enamoramiento normal para ahora si, ser una pareja.
—Pero kacchan... Yo no sabía toda esas cosas, no me hablabas. Es por eso que no puedo ser tu pareja —Katsuki le iba a gritar, peor antes de eso, izuku hablo—. Digo... No tengo en contra nada de eso, pero, me violaste... No me enamoraste antes ni nada por el estilo...
Katsuki se quedó congelado en su sitio y entonces se levantó yendo hacia al baño privado de izuku, quien se asomo para ver lo que haría. Katsuki estaba llenando la tina con agua tibia y una ves llena, fue hacia izuku y lo cargo.
—¡waa! ¿que haces kacchan? —sin recibir respuesta, fue puesto Lo más delicado posible en el agua mientras el lobo tomaba jabón y empezaba a bañar se peliverde.
¡Sorprendente! ¡Katsuki le había bañado, y ahora se encontraba haciendo algo de comer mientras le consentía con algún dulce y le dejaba descansar!
Y no fue cosa de un solo día.
Le explico a su madre lo que pasaba omitiendo el que con 14 años había tenía relaciones brutalmente sucias con un Lycantro-subo y ella comprendió porque había un chico lobo mitad demonio en su cocina haciéndole el almuerzo a la familia.
En la escuela también se hizo notar, seguía a izuku desde atrás y durante el receso comían juntos, aunque tenía que tranformase en lobo para entrar a clase.
Quien lo hubiera dicho, apesar de su cara de "Voy a darte un golpe tan fuerte que llegaras a marte" Era un chico cariñoso que le gustaban las caricias en su cabeza, ser mimado y mimar, claro, pero sólo por una persona.
Al pasar de 2 años, finalmente se hizo oficial de que eran pareja. Las chicas visiblemente se morían de envidia mientras izuku acariciaba a su hermoso novio katsuki. Quien cabe recalcar, al día de hoy, ya no tenia grilletes en sus manos y cuello; exponiendo a sí su perfecta piel antes todos, matando así izuku de sensualidad y mojando las entrepiernas de las chicas.
Con ayuda del rubio, izuku se había graduado como el mejor de su clase, empezando así si trabajo como uno de los mejores hechiceros de la región y el país.
Todos le celaban, pero lo único que a él le importaba, era el rubio a su lado que le besaba todas las mañanas empezando a tocarle hasta las 10 am. Pero alto, recuerden que los sucubos le quitan vida a la persona con la que tienen sexo ya que así se alimentan, entonces ¿porque izuku no ha muerto?.
Fácil:
Se hizo el hechizo de la vida eterna, el cual solo se puede hacer una ves.
Y
Los hechiceros viven 8 siglos, asique nada de que preocuparse.
Este es un final feliz para todos al parecer, asique me despido de ti querido lector que leíste este ONE-SHOT. ¿te gustó? ¿que te pareció?
Nos leemos después y espero que te haya gustado, bye bye <3
FIN
16/06/2021