ONE SHOT 《CUMPLEAÑOS 》

Summary

#YiZhan #Diferencia de edad. Yibo (18 años) Xiao Zhan (35)  💚❤️

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Unico Capítulo

#YiZhan


#Diferencia de edad.


Yibo (18 años)


Xiao Zhan (35)


💚❤️


— Caramba! Zhan, viniste! Es un milagro pillarte en Louyang. Ha pasado bastante tiempo... — Yizhou dibujo una enorme sonrisa mientras abría la puerta y veía a su compinche de los años universitarios. La música moderna estaba a todo volumen y precisamente  eso era lo que había guiado al pelinegro. Zhan se había estacionado un poco confundido debido al cambio que había tenido el vecindario los últimos años.  Le había sido muy difícil reconocer la casa de Yizhou a primera vista... La misma en la que sostenian fiestas hasta altas horas de la madrugada.


El pelinegro ingresó colgando su sueter negro y largo, descubriendo su outfit y mirando alrededor por laa caras conocidas. El ambiente ahora no era nada comparado con lo que eran ellos mismos en esa época. Época que había empezado a quedar atrás con la llegada de los hijos. A pesar de la música, Zhan se sonrío internamente, parecía más bien un culto cristiano. Todos los jovenes estaban tan jodidamente formales... Por lo menos el se había decidido por algo mas o menos acorde. El a pesar de ser un hombre de negocios, optaba por algo más relajado aunque sus colegas aveces cuchicheaban a sus espaldas diciendo que no había quemado ciertas etapas de su vida.


¿Qué si no había disfrutado su juventud?...  O mejor sus veintes, porque aunque los colegas de su edad casi se colgaban la lapida en la frente y empezaban a actuar como ancianos con enfermedades terminales. El sabía que no estaba en la flor de la juventud, pero si que le quedaba vida!


— Hombre Yizhou, somos amigos! — Palmeó el hombro del mayor buscando con su mirada al cumpleañero con el fin de deshacerse de la bolsa de regalo que llevaba en las manos. — Hay que darse un break de vez en cuando. Que no todo es trabajo... Sobretodo a esta edad. Hay que buscar las horas de descanso.


— ¿Pero que dices? Si te ves igual que siempre. Pareces el mismo de hace 10 años. Además tu siempre has disfrutado de la vida.


— Eres un exagerado. Te lo juro que mi espalda no piensa lo mismo... Ya incluso mis rodillas empiezan a protestar cuando me extienden las horas de trabajo. Últimamente, me he vuelto un esclavo!


— ¿Seguro que eso es debido al trabajo y no por andar por ahí jugando? — Yizhou rápidamente había destapado una cerveza, que se ofrecía solo a los adultos y por adultos significaba... mayores de 30.


Zhan soltó una carcajada. — Ahí está. — Mientras sonreía, había ubicado al joven de cabello rubio vestido formalmente. El gesto le indicó a Yizhou que Zhan había reparado la ropa de su hijo, parecía un nerdo.


— El gusto por la ropa se lo ha sacado a su mamá. No a mi, no me culpes por este desastre.


Zhan se sonrojo un poco al verse descubierto. — La verdad es que si está vestido como para una feria de ciencias.


— Shhh... Mi pequeño es un poco tímido. No lo intimides.


— Felicidades! Muchacho! — Zhan estiro su mano con la bolsa de regalo cuyo motivo era de los avengers. Al momento de elegir, había pensando en algo más atrevido, recordando el mismo su fiesta de cumpleaños número 18, hace más de 15 años, conociendo a Yizhou. No era un problema. Pero Carman, la madre de Yibo era otro asunto... Y el tenía que regresar vivo a trabajar en su nuevo proyecto.  — Me comentaron que te gustan los videojuegos. Espero que este, te guste! Y también incluí una tarjeta de regalo que puedes usar como quieras.


Yibo se puso de pie para recibir la bolsa, con la mirada enfocada en el piso.


Yizhou suspiró. — Te lo dije, es un poco tímido. Saluda hijo. Este es mi amigo Zhan. ¿Lo recuerdas? — Palmeó el hombro del joven impulsandolo.


— Déjalo en paz! Probablemente ni se acuerde de mi. La última vez que los visite formalmente tenía un tetero y se escondia debajo de las faldas de Carman  ¿Verdad? — En seguida le guiñó el ojo y le regaló una sonrisa para que se relajara.


— Seguro que se acuerda de ti. La última vez, que lo viste tenía 14 en realidad. En la fiesta de A-Ling ¿Verdad Yibo?


El rubio pareció asentir aunque los otros dos no se dieron cuenta. Lo cierto es que Zhan si había coincidido un par de veces más con el adolescente. Se podía decir que lo recordaba un poco.


— Está memoria mía. Te lo digo... La andropausia está haciendo de las suyas. 


— Xiao Xiao... Ni tu te crees esa mierda. Vives la vida al tope. Aveces te envidio.


Desde uno de los rincones no muy lejos, se escuchó algo parecido a un gruñido. Yi Zhou y Carman compartieron miradas. Zhan comprendió que no debían hablar de esa manera en frente del niño, así que cambió de tema.

— Ahora que  recuerdo, no era ni la mitad de alto la última vez. Ufff... Me siento viejo ahora. El tiempo pasa muy rapido. — Zhan le dio un sorbo a su cerveza. — Pronto te dejara atrás.


— Es verdad! Ahora me siento nostalgico. Ya sabes como es, abres y cierras los ojos y  ya se están yendo de la casa. Deberías venir más seguido, hombre.  Así podemos recuperar algo de tiempo.


El joven rubio se había quedado en el lugar con gestos de incomodidad y en silencio sabiendo que los dos adultos lo tenían como asunto de conversación.


— ¿Puedo volver? — Se mordió el labio inferior y casi susurro. Zhan podía ver el respeto que le tenía el joven a su padre.


—Puedes. Pero...  ¿Por lo menos puedes decir gracias?


— No hay necesidad. Es algo muy sencillo.


Yibo, aún. Supremamente tímido. Asintió ante un frustrado Yizhou. — Gracias, señor Xiao. — Zhan estaba demasiado distraído ofendiendose para el momento que Yibo le había dirigido la mirada.


— Un golpe a mi orgullo. Me acaba de llamar señor!


— Ve con tus amigos!


— Pásala bien muchacho! No cumplimos 18 todos los días. Hay que divertirse. — Masajeo su hombro animandolo a dejar de ser tan rígido.


— Sí señor. — Yibo dio un paso alejándose de los dos.


— Y por el amor de Dios, no me llames señor. — Para cuando dijo eso. El rubio ya estaba lo suficientemente lejos para no escucharlo.


— Xiao!


— Cheng! Lu! Que gusto verlos después de tanto.


Zhan se emocionó bastante por los recién llegados.


❤️💚




Durante el resto de la fiesta, Zhan se reunió con Lu, con Cheng y en compañía de Yizhou se habían puesto al día.  La había pasado demasiado bien...


— Me alegro de verte Lu!


La mujer se estaba poniendo de pie porque su marido ya estaba esperándola para llevarla a casa y aunque Zhan se había puesto de pie fácilmente para abrazarla calurosamente. No fue tan fácil cuando quiso despedirse el también... La música estaba ya atenuada y podía escuchar a Carman sacudiendo la escoba como si le estuviera advirtiendo que la fiesta había terminado.


— Creo que yo también debo irme.


— No te pierdas. — Yizhou se despidió, por lo que Zhan dio un paso hacia adelante sintiendo que todo su mundo se movía.


Yizhou se percató de que el pelinegro tenía las mejillas rosadas y la mirada un poco desenfocada. — Mierda!


— ¿Estás bien? ¿Te llamo un taxi?


— Vamos Yizhou... Tengo esto bajo control.  Hemos tenido peores borracheras.


El mayor le acompaño a la puerta. En dónde finalmente, Zhan le demostró que aunque estaba consciente... No estaba en condiciones de manejar.


— Oh... Zhannie. No estas conduciendo en ese estado.


— He dicho que estoy bien hombre!


Al girarse, se golpeó con el marco de la puerta. — Bueno, tal vez un poco mareado.


— ¿Quieres que te llame un taxi? ¿Dónde te estás quedando?


— Sabes como soy. Me gustan las afueras de Louyang. Los taxis allá no llegan y aunque lo hicieran no me arriesgaría.


— Arreglaré la habitación de invitados.


— Espera Yizhou. No creo que a Carman le guste la idea. ¿Qué tal si me dejas sentarme una hora en tu sofá? Cuando despiertes no estaré aquí y no tendrás problema con ella. — El hombre miró a su esposa casi suplicante.


Ella blanqueo los ojos un poco exasperada, pero no quería ser responsable por la muerte de Zhan. Tampoco le caía mal a ese punto. Solo que pensaba que a su edad, ya debería sentar cabeza. No sólo ella sino que culturalmente siempre se había considerado un fracaso no casarse antes de los treinta. ¿Zhan y matrimonio?


Esas dos palabras no iban juntas en una oración.


— Bien. Te guiaremos a la habitación de invitados.


Para cuando, Zhan llegó a la habitación. La casa Wang estaba en completo silencio... Agradeció el gesto de su amigo, pero en cuanto se sentó en la cama y podía escuchar el sonido del viento... Supo que necesitaba un baño.


Se puso de pie lentamente, no quería hacer ningún ruido pero probablemente en su estado y con las luces apagadas seria muy difícil lograr ese objetivo.


Como pudo caminó hacia el baño en el pasillo del segundo piso. El suelo se movía lentamente... ¿O era el?


Carajo.


Extrañas veces se veía tan afectado por un par de tragos. Frente a la tasa del inodoro bajo el cierre de su pantalón y desabotono, desnudando parte de su pelvis y fue entonces que recordó lo poco que había comido ese día.


Debía ser eso.


Había tomado su falo y apenas lo sacudía cuando tuvo que mirar de reojo hacia la puerta que había dejado entreabierta.


💚❤️


La fiesta como era de esperarse había sido tolerable, desde el comienzo no había estado muy emocionado con recibir a todas esas personas en su casa. Pero finalmente había accedido para complacer la voluntad de su madre, quien parecía incluso más emocionada que el por su cumpleaños número dieciocho. La pista de  motos sería aplazada para otro día... Y eso si lograba convencer a su madre que se trataba de un deporte bastante seguro. 


— Zhan... 


Otro de los amigos aburridos de su padre. Cielos. 


Parecía que la reunión había sido organizada especialmente para reunir a todos sus amigos. En fin... Yibo apenas recibió el regalo, sin mucho interés, pero el escote en la camisa del mayor llamó su atención.  Miró una vez  y pudo captar la línea de los pectorales, que se delineaba después a través de la camisa blanca cayendo sobre su pecho. Cuya piel carecía de bellos... 


Bajó la mirada de nuevo. Existía el pequeño detalle de que sus padres, no podían imaginarse que le gustaban los hombres y este aunque mucho mayor parecía un buen especimen. Así que no se atrevió a mirar de nuevo... No cuando tenía la mirada de su madre escrutinandolo como si cualquier mínimo detalle lo fuera a corromper. Si supieras.. 


Amaba a su madre, y le obedecía en todo lo que se podía... Pero Wang Yibo, con su rostro angelical consideraba que en la vida no se podía ser tan mojigato. Tampoco es que hiciera de las suyas... Pero tenía una perspectiva distinta del mundo. 


— ¿Puedo volver? 


— Puedes, pero por lo menos dí gracias. — Cuando dijo esto. Había visto a  Jackson y Yixing  arribar. Yibo podía morirse de la risa... Sus dos amigos estaban vestidos tal y como su propia madre esperaba.  A el le daba igual, la ropa no significaba mucho... Pero no podía creer que Jackson hubiera dejado sus chaquetas de cuero y Yixing  sus jeans holgado. 


Hoy tenía que ser el fin del mundo. Salió de su habitación. Justo tenía que acabarse el papel de su baño a las malditas tres de la mañana cuando estaba totalmente cansado, el piso de madera estaba frío así que Yibo caminó en puntillas tratando de establecer el menor contacto con la molesta superficie y antes de que pudiera atravesar su puerta en medio de la oscuridad, vio como la silueta del mayor atravesó  el pasillo hasta el baño. 


El le siguió. Finalmente sólo necesitaba el papel higienico y se detuvo en seco al ver la puerta semi abierta. Yibo miró de reojo... El pelinegro se había bajado el pantalon lo mínimo pero todavía era suficiente para poder vislumbrar la siluenta del trasero prominente cuyo resorte se veía un poco arremangado. 


Zhan miró de reojo, y el rubio se quedo totalmente inmovil aunque sentía su garganta totalmente reseca. Cuando el mayor  se lavó las manos  y tomó el pomo de la puerta para salir, se llevó un gran susto. 


— Oh... ¿Yibo? 


— Lo siento. Sólo buscaba papel higienico. 


Zhan se intimidó, cuando tuvo la leve sensación de que el joven había recorrido su cuerpo con la mirada de forma descarada. El tuvo el impulso de cubrirse como si se sintiera expuesto. Se detuvo al razonar. 


Se trata de un niño. Definitivamente tenía el alcohol en la cabeza y ahora que había percibido el frío al haber intentado irse, se sentía aún más pesado y más mareado.


— No hay problema. He terminado por aquí. 


— Tengo algo de ropa. No creo que sea cómodo dormir con eso. 


Zhan se miró a si mismo. Y de nuevo pensó que debía cubrir el pronunciado escote. ¿Por qué se había quitado el sueter dejando casi todo su pecho y sus brazos desnudos?... ¿Por qué tan siquiera estaba pensando en eso? 


— Estaré bien. Te agradezco. 


El rubio no pudo evitar decepcionarse y Zhan se volvió hacía la habitación de invitados. — Buenas noches, hombresito. — Se sonrió refiriendose al hecho de que a partir de ese día, Yibo aunque sea legalemente no sería más un adolescente, pero un hombre. 


— Buenas noches. — Yibo maldijo cuando su voz sonó extraña. Zhan soltó una risita percatandose que estaba madurando físicamente... Y fue cuando el rubio decidió que le debía demostrar que no era un "hombresito" como lo había llamado, pero un hombre en todo el sentido de la palabra. 


Zhan tenía que callarse, tenía que  hacer silencio o todo el mundo en esa casa se daría cuenta de la clase de persona que era. ¿Pero quien podría imaginarlo? 


Al regresar a la habitación, después de varios minutos se durmió aunque tenía una sensación extraña en el estomago, un poco expectante... Como si algo extraordiario fuera a suceder y no sabía porque sus pensamientos volvían a caer sobre el adolescente. Tenía que darle crédito al niño... No lo había mirado de esa manera y.. ¿Realmente había sido coincidencia que apareciera justo cuando abriera completamente la puerta del baño?. Desde otro punto de vista pareciera que lo hubiera estado acechando. 


El se había quitado el pantalón, y se había quedado en sus boxers de color negro con su camisa holgada, antes de cubrirse con la sábana... Bostezó cuando finalmente pudo desechar la idea, pero entonces escuchó como el pomo de la puerta giro. Su cuerpo se quedó totalmente rigido y no se atrevió a mirar de donde provenía el movimiento. 


El movimiento del pomo fue seguido por el sonido de las visagras y un click, que sólo podía significar una cosa. ¿Alguien había puesto seguro a su puerta? 


Antes de que pudiera decir nada sintió que la sábana fue levanta y alguien entró en ella. Zhan fingió permanecer totalmente dormido, pero no pudo contenerse mucho cuando fue apretado entre los brazos de... 


— Mnnnggg... 


El se giró hacía esa persona que empezaba a restregar sus labios por su mentón... Mientras sus manos se deslizaban hacía abajo. 


No era cierto... ¿Quién podría atreverse a... ? 


Al abrir los ojos, no pudo ver el rostro, pero si el contraste de los resquicios de luz que iluminaban el cabello dorado. 


— Yibo... ¿Qué estás...? 


El rubio soltó una risita un poco perversa y descarada antes de sus manos empujaran el resorte del boxer hacía abajo.  Sus manos estaban untadas de alguna cosa, el dedo se deslizó tan fácil... Zhan no pudo hacer absolutamente nada. 


— Esto no es correcto. 


Terminó de decir y el joven estrelló sus labios, chupandolos con hambre para que se callara. — Yo no soy un niño. 


— Esta bien... — Zhan contuvo la respiración. — Está bien... Me retracto... — Los dos dedos dentro de el se movieron agilmente empezando a dilatarlo. La intrusión, combinada propiamente con los niveles terribles de adrenalina y alcohol, dieron como resultado sensaciones electrizantes que sólo se podían comparar con drogas altamente estimulantes. — Eres un hombre... Tu tienes que dejar de hacer.... Ahggg... Mierda... — Los dedos de Yibo empezaron a separarse mientras respiraba sobre su piel y jugueteaba con pasando sus dientes por su mandibula como preludio de que el menor realmente tenía como objetivo devorarlo. 


— Sólo diga que no lo quiere... — Yibo tomó la mano de Zhan y empezó a acariciarse con ella. 


Zhan tragó entero y sus ojos se abrieron de par en par al sentir la magnitud de la longitud. ¿Donde había escondido este chico...? 


No, el necesitaba enfocarse y detener al muchacho. El era el adulto y por mucho que sus dedos estuvieran haciendo magia deslizandose dentro de el... 


23 centimetros. Como mínimo. 


Al pelinegro, que tenía pensamientos adversos y aleatorios, sin saber como enfocarse. Se le hizo agua la boca. Sólo podía imaginarse como llenaría su boca. 


— Basta... 


Yibo subió y bajó la mano de Zhan. — Sólo diga que no lo quiere. 


Mierda... 


Y eso que Zhan aún estaba de espaldas con el cuello estirado hacía atrás al igual que su mano. No pudo responder... Cuando pensó que podría hacerlo, ya que el joven se había separado de el.. Lo que sintió fue una presión sobre su pecho. El chico se estiró lo suficiente para encender la lampara y poder ver el rostro de Zhan... 


— Yibo, tus padres están... 


La vista que le interrumpió  su discurso de adulto,  fue su condena, el rubio estaba sentado a horcajadas sobre el y aunque aún conservaba su camisa le  amenazaba con una  gran polla con cerrarle la boca de un sólo tajo. Tal como lo había sentido, el falo era imponente, venoso y de un color rosaceo... Zhan trató por todos los medios de abstenerse templando sus labios pero el hinchado glande se estaba empujando sobre ellos, tentandole con la textura caliente y  el liquido preseminal dibujando sobre su rostro y chocando contra ellos. Amenazando con llenarlos y esparcirse sobre ellos... — Señor Xiao... ¿Puede abrir la boca? 


La voz ronca del muchacho sonó totalmente diferente a la del muchacho tímido de hace un par de horas. 


Una estafa! 


¿Donde se había ido ese angelical y bien portado muchacho? 


Su voz ahora era profunda y le había dado un orden. Como un idiota sin voluntad. Zhan separó sus labios obedeciendo  y Yibo se empujó hasta el fondo una y otra vez. Zhan trató de abarcarlo todo... Pero tenía que contener sus sonidos. Tenía que hacerlo a menos que realmente quisiera que su amigo Yizhou... 


Oh YiZhou perdoname por esto.. Incluso si pudieran ver la escena. Si fueran atrapados... El pene de Zhan se crispo con la traviesa idea  del peligro y una de sus manos tuvo que ocuparse de su dolorosa erección mientras la otra evitaba que el pene atravesara su garganta. Yibo golpeó de forma incansable haciendo que los ojos de Zhan casi sobresalieran llorosos... Totalmente lleno. El pelinegro ni siquiera se percataba de que empezaba a gemir mientras miraba la mirada oscura malvada. 


Yibo gruñó por lo bajo, con el cabello dorado revuelto se separó de el, dejando su boca vacía y Zhan realmente pensó que el muchacho se había satisfecho. Soltó un quejido de inconformidad cuando su boca dejó de sentir el sabor salado y las venas palpitantes envueltas por su lengua. Se sentía mareado por la falta de aire, el chico lo había llevado al límite. Antes de que pudiera reaccionar, Yibo había terminado de remover la tela que cubria las esponjosas nalgas al igual que su propia camisa y Zhan podía desfallecer cuando sus talones fueron puestos en los hombros del muchacho y sintió la presión del glande hinchado en su entrada. El no pudo hacer nada más que retorcerse... Yibo apretó los pezones que debido a la holgada camisa quedaban expuestos deliciosamente al igual que su cuello.


— Creo que he escogido el lugar donde voy a correrme. — El castaño poso sus manos por un instante en el cuello del pelinegro para apoyarse antes de comenzar la nueva tarea. 


¿Donde carajos había quedado el niño inocente? ¿Había sido abducido por extraterrestres? Zhan podía dar fé y jurar que estas dos personas eran diferentes. La mirada oscura del rubio estaba envenenada en lujuria y también algo de maldad. 


La columna vertebral de Zhan se encorvó cuando sus paredes internas fueron totalmente estiradas. Demasiado lleno... Zhan no podía recordar alguien que lo hubiera hecho sentir de esa manera. Tuvo que cubrir su boca con sus manos para no hacer tanto ruido con el profundo gemido de placer que había salido desde su garganta. 


Yibo empezó a empujarse, a dilatarlo al maximo con su polla chocando contra sus nalgas. El realmente no podía gritar o estaría jodido. ¿Quién le iba a creer que el niño lo había seducido y no al reves?


— Ahggg.... — Sus piernas empezaron a temblar debilmente y con el cosquilleo por todo el cuerpo tuvo la certeza de que estaba muy cerca y de que no sería una corrida común. No veía con todo... Probablemente lo suficiente para cubrir su estomago en cuyo lugar su falo rebotaba cada que el chico decidía chocar contra el... Con toda su extensión dentro de el. Yibo separó las piernas a cada lado para vislumbrar en primer plano la invasión por medio de la cual su pene era tragado y desaparecía una y otra vez en el interior de Zhan.


Su cuerpo comenzó a sudar y su mirada se oscureció más profundamente mientras los talones se estiraron y antes de lo que pudo pensar estaba recibiendo una descarga en sus entrañas. Pudo sentir el liquido caliente esparciendose dentro de el mientras el cuerpo sudado seguía empujando de forma erratica debido a los espasmos, 


Con una sonrisa ladina irreconocible. Yibo pasó el dedo por su vientre y saboreo. — Delicioso. Feliz cumpleaños a mi. — Todo esto antes de recoger sus prendas para salir de la habitación dejando a un Zhan con un agujero palpitante desde donde empezaba a expulsarse algunas de las gotas del liquido blanquecino... 


Sus nalgas estaban rojas por los apretones  y manchadas. El se reincorporo y tomó varios minutos en reaccionar sobre todo lo que había sucedido. 


Se lo habían follado como nunca en su vida. Todo bien hasta ahí... Pero el sujeto era el hijo pequeño su amigo de toda la vida. 


Zhan tenía que salir de ahí. 


— Carajo! 


Se quejó. Le dolía mucho el trasero. Incluso la dilatación no había forma de que hubiera sido suficiente cuando nunca había tomado un falo de ese tamaño.


Caminando de forma delicada. Zhan supo que tenía que recoger su ropa e irse. Tuvo que apretar su trasero para que el líquido no se escurriera pierna abajo. 


Por todos los cielos, esperaba que nadie lo hubiera escuchado gemir como lo había hecho mientras el chico se movía dentro de el. 






No había forma de que el pudiera darle la cara a Yizhou nunca más. Por eso trató por todos los medios de evitar las llamadas constantes las últimas semanas. Además que estaba enfocado en sus proyectos por los que permanecía en Louyang. 


Esa mañana, frustrado había intentando no recordar su cuerpo arrinconado en la cama mientras el joven hacía lo que quería con el. Podía aún sentir el sabor de la deliciosa polla en su boca. 


Perdoname Yizhou... Pero tu hijo... 


Ufff... 


Respiró profundamente antes de empezar a frotar su falo y su agujero palpitó alrededor de la nada. Si el chico tuviera cinco años más. No se lo pensaría dos veces. Pero no era así, por lo que sólo podía conformarse con el dildo que había comprado de 24 centimetros como para no perder la costumbre. 


El que no se había decidido a usarlo, lo tomó y lo llevo a la ducha donde lo cubrió de lubricante para recordar y hacer honor al joven muchacho que le había hecho temblar las piernas y había azotado su prostata como nadie dandole un placer totalmente inigualable. Y esos dedos... Los dedos del muchacho no equiparaban su gran polla, pero eran lo suficientemente largos para llegar a lugares sensibles y hacer estremecer su carne. Aún teniendo el dildo dentro de el... Se sentía un poco vacío. El peso del muchacho sobre el aquella  vez, la sensación de estar sometido y sin voluntad dejandolo sin salida. Al menos eso  se decía y lo hacía sentir un poco menos culpable. Aunque si hubiera tenido alguna opción de escapar no lo habría hecho tampoco... 


Mierda! 


Wang Yibo! 


Llename de ti. 


Es tan bueno. 


Zhan se balanceo hacia adelante y hacia atras simulando las embestidas imaginando que el joven lo tomaba en contra de la pared y apretaba su cuerpo sometiendole y castigandole con esa mirada perversa y llena de lujuria con la que lo había devorado. Necesitaba más de esos labios esponjosos castigadores y provocativos. 


Suspiró fuertemente cuando el timbre de su puerta sonó. 


El se vistió rapidamente con ropa casual para estar en casa. Se miró en el espejo y vió que aún estaba agitado y un poco sonrojado, pero no le importó. Seguramente era algún vecino. 


Su mandibula cayó al abrir la puerta. 


— ¿Yibo? 


El rubio entró cuando Zhan se había congelado en el marco de la puerta incapaz de musitar alguna palabra. 


— ¿Tu qué... ? Nosotros... No deberías... Es imposible... ¿Cómo me encontraste? 


Yibo se sonrió de forma ladina al ver el estado de Zhan y se mordió los labios insinuandole todas sus intenciones. 


— Señor Xiao..— Yibo escrutino su cabello mojado y sus mejillas rosadas. Quiso adivinar y esperaba tener suerte. — ¿Qué ha estado haciendo? — En seguida puso su mano sobre su nuca y apretó su agarre respirando sobre el cada palabra sensualmente. Zhan no pudo resistirse con el calor y el cosquilleo de cada roce en el aire. 


— No deberías estar aquí. — Su cuerpo fue presionado. Y Yibo sintio el falo duro... Metió su mano por debajo y pudo sentir la textura resbalosa. — Alguien ha estado jugando sin mi. ¿Cómo lo hace? ¿Usa algún juguete? 


A Zhan se le entrecorto la voz. Yibo empezaba a masajearlo. — Mi papá vendra en un momento. Le va a pedir que me deje trabajar con usted como pasante. 


— Eso... Ahggg... No es bueno... No... 


— Usted le va a decir que si! 


— No... Mnnnggg... 


Yibo mordió sus labios de forma hambrienta y Zhan gimió. Oh... Necesitaba demasiado esa polla dentro de el... De nuevo. 


— Le dirá que si. ¿Sabe por que? 


Zhan inclinó su cuello hacia atrás incredulo pero también dandole  más acceso mientras le miraba con sus ojos entrecerrados. Incredulo. Este joven lo tenía en sus manos y no sabía como safarse, tampoco era que estuviera buscando hacerlo. 


— No. 


— Le dirá que si porque me quiere dentro de usted. De nuevo... —  Yibo separó sus piernas y fundió su lengua. Zhan se dejó hacer dejandose invadir por la pasión... — ¿Me ha extrañado? ¿Lo quiere? — Un empujón de su pelvis contra Zhan y el pelinegro asintió.  — Si... 


Antes de que Yibo arrancara su ropa. Como había advertido, Yizhou tocó la puerta  para encontrar a su inocente pequeño con un mohín en los labios. 


— Papá... El señor Xiao no está convencido de que yo pueda ayudarlo. — Yibo como siempre tímido no levantaba la mirada. 


Zhan trataba de reincorporarse. Cuando Yizhou le dio la espalda a su hijo, Yibo le hizo un gesto obseno recorriendo sus labios con su lengua y sonriendo sin reparo. 


—  Zhan te prometo que mi muchacho no te dará problemas. Ya sabes que le pediría a Lu, que le dejará hacer sus practicas pero me demoré un poco y ya tienen a dos amigos de su hijo... 


— Lo haré. ¿Está bien? Lo haré.


Yibo le guiñó el ojo. 


Mientras sonreía de forma perversa habló lastimero mientras su padre no lo veía. — Gracias señor Xiao. Le prometo que será la mejor experiencia de su  vida. 


💚FIN❤️


Zhan: Ayuda! Fui a la fiesta de cumpleaños  no. 18 de uno de mis mejores amigos, y debido a que había tomado mucho. Me quedé a dormir. Su hijo entró a mi cuarto y follamos. Juro que me sedujo!


Darren: ¿Te acostaste con el hijo de Yizhou?


Zhan: No... Jajajajajaja. No... Jajaja. Es un  broma.


Darren: Zhan...


Zhan: ¿Cómo lo sabes?! 


Darren: Me dijiste que irías a la fiesta de su hijo.


Zhan: Estoy jodido.


Darren: Aléjate de ese niño. Si el no abre la boca. Tu tampoco.


Zhan: Acabo de aceptarlo como mi pasante.


Darren: ¿Qué acabas de hacer que?


Zhan: Lo sé. No pude decirle que no.


Darren: ¿Sabes que puedes comprar colageno en tabletas en vez de buscarte problemas de ese calibre?


Zhan: ¿Es un chiste?


Darren: Mierda, Zhan... Es el hijo de tu amigo.


Zhan: ¿Crees que no lo sé?


Darren: te llamare ahora mismo.


Zhan: No, no lo hagas.


Darren: ¿Por qué?


Zhan: Justo ahora. "El colageno" está a punto de ser inyectado.


Darren: Xiao Zhan!!!


💚❤️💚❤️💚❤️


Es todo


No hay extras.


Ni continuación.


This is it!


🤷‍♀️