Falofilia | HaeHyuk

Summary

"Donde diecisiete centímetros no son suficientes" Adaptación | Todos los créditos a su autora original💕

Genre
Erotica/Humor
Author
Liz
Status
Complete
Chapters
11
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

❥ Capítulo 1: I like big cocks, I can’t help it

—¿Me estas jodiendo?— exclamó el castaño alterado. El flujo acelerado de su excitación parecía haberse corta de golpe al conocer el pequeño.....muy pequeño amigo de su acompañante.

El chico bajó la vista confundido.

—¿De qué estás hablando?—inquirió levemente molesto, ya que el menor había decidido pararlo todo en el peor momento. Su erección dolía y el pelinegro solo se dedicaba a joderle.

—¡Ese jodido tamaño!— Gritó Hyukjae, rojo de rabia—¿No te da vergüenza andar con esa miniatura entre las piernas?

El chico abrió la boca, pero las palabras no salieron. Necesitó un momento para procesar todo lo que estaba pasando.

—Debes estarme jodiendo tú a mí— murmuró frunciendo el ceño. Hyukjae apretó los dientes—¿Miniatura? ¿En serio? ¿Qué demonios esperas? ¿Treinta centímetros?

—Pues tampoco esperaba 5.

—¡Diecisiete!— Exclamó el chico incrédulo.— ¡¿Unos jodidos diecisiete centímetros no son suficientes para ti?!

El silencio proveniente por parte del menor fue suficiente para que el chico alcanzará su máximo nivel de vergüenza e indignación. Se alejó con furia del castaño arrodillado frente a su hombría y caminó con pasos desequilibrados y rápidos hasta su ropa tirada al extremo de la habitación.

—¡Espera!— exclamó Hyukjae poniéndose de pie precipitadamente. Su acompañante lo miró sin dejarse de poner la ropa.— Y-yo...eh...p-podría intentar hacerlo contigo....

—¿Intentar?— inquirió, sintiendo el enojo crecer cada vez más— Vete a la mierda.

—P-pero....— Hyukjae se quejó, revolviéndose el cabello con frustración.— ¡Oh demonios! no es mi culpa que no cumplas mis expectativas...

—¿Qué clase de expectativas tienes?— exclamó el chico, haciendo una mueca de horror— Zorra traga pollas.

Hyuk se indignó.

—Quizá sí, pero pollas grandes, no como la tuya, amigo. Suerte con ese gusanito— canturreó empujando al chico fuera de la habitación sin dejarle tiempo alguno de agarrar su camiseta ni su cartera, lo cual había sido completamente a propósito, pero su acompañante parecía estar cegado de indignación, ya que no reparó en volver por ellas.

Hyukjae se recostó contra la puerta de madera, soltando un suspiro pesado.

— Y yo creí que porque era extranjero me había ganado el premio gordo.— se quejó para sí mismo— Demonios, es mejor mi vibrador.

El castaño se mordió el labio inferior. Se sentía un poco culpable por herir el ego de su acompañante, pero no podía evitarlo. Simplemente cuando un hombre no cubría aquel especial requisito tan importante para Hyukjae, este enloquecía.

Caminó hasta el bolso que había llevado consigo al club esa noche, donde había tenido lo que creyó que podía llamar suerte al conocer a ese guapo extranjero que acababa de salir echando humo de la habitación de hotel, en el cual guardaba lo que era calificado como “botiquín de emergencias”, para casos como estos, el cual contenía un dildo rosa y un vibrador del mismo color, los cuales medían aproximadamente veintitrés centímetros cada uno, más una botella de lubricante.

Se encogió de hombros y se tiró a la cama dispuesto a resolver por sí mismo aquel problema que el extranjero le había ocasionado con besos, pero no había sido capaz de resolver con su polla.

Era un poco patético, él lo sabía, pero simplemente no podía evitarlo. Él era así y no recordaba un momento de su vida en el que haya aceptado que el miembro de su acompañante midiese menos de veinte centímetros, simplemente era su gusto, su filia.

Adoraba los miembros grandes.... y era vergonzoso, pero no podía repararlo.


—Sungmin, por favor, estas llamando mucho la atención...— murmuró Hyukjae, enterrando cada vez más la cabeza en su plato, notando que las personas que los miraban extraño a causa de la escandalosa risa de su mejor amigo eran cada vez más.

—P-pero Hyukjae...— el rubio teñido tomó un momento para respirar profundo y limpiarse las lágrimas ocasionadas por la risa— ¿Cómo diablos quieres que me quede callado después de lo que acabas de contarme? ¿Eh?

—Deberías tener en cuenta que fue muy vergonzoso para mí...

—En serio creí que habías obtenido un buen polvo al ver la cara de felicidad con la que te fuiste del club con ese sujeto.— admitió el menor, llevándose un par de papas fritas a la boca.

—Pues no.— gruñó el castaño, removiendo las verduras de su plato sin intención de llevárselas a la boca.

—Sigo sin creer que le hayas echado de la habitación medio desnudo solo por el tamaño de su polla.— murmuró el rubio con una gran sonrisa en el rostro.

—Sabes que soy exigente en ese tema...— susurró Hyukjae con las mejillas rojas.

—En serio amigo, de cumpleaños te daré un viaje a África con todo pagado. Sería el paraíso para tu culo.— repitió Sungmin con burla, pues no era la primera vez que decía algo así.

Hyukjae se limitó a mirarlo con odio y seguir comiendo.

—He escuchado que Sehun la tiene grande— comentó de repente, llamando la atención de Hyukjae.

—¿Oh?— inquirió el castaño, buscándolo inconscientemente con la mirada.

—El mismo— aseguró Sungmin, señalando disimuladamente detrás de Hyukjae. Este volteo la mirada, encontrándose con el grupo entero de fútbol americano entrando al comedor. Como cabeza de aquellos, Oh Sehun, el capitán.

Hyukjae dirigió su calculadora mirada hacia la entrepierna del jugador, intentando conseguir una pequeña mirada que le diese una idea de a qué podría estarse enfrentando. Lo poco que pudo ver lo dejo satisfecho.

—Aproximadamente veinte centímetros.— murmuró para sí mismo. O al menos eso creyó, ya que al regresar su mirada al rubio frente a él, este lo miraba atónito— ¿Qué?

—¿Puedes saber el tamaño aproximado de un chico solo con mirárselo por encima del pantalón?— exclamó en susurros. Hyukjae se ruborizó totalmente.

—Supongo que es la práctica...

—¡Eres una perra sucia, Lee Hyukjae!— vociferó el rubio, ganándose un par de miradas estupefactas por algunas chicas que pasaban por su mesa. Hyukjae sintió la necesidad de enterrarse vivo.


Hyukjae sabía que en cualquier momento el lapicero en su boca se rompería debido a las constantes y fuertes mordidas que le proporcionaba al estar tan concentrado mirando impúdica, pero disimuladamente hacía el mariscal del campo, quien se encargaba de devolverle discretas miradas coquetas mientras jugueteaba con una bola de papel junto a sus compañeros de equipo, aprovechando la ausencia del maestro.

—¿Sabes? Podrías solo ir y hablarle— sugirió una delicada voz en su oído, haciéndole saltar un poco por la sorpresa.

—Mierda Heechul, casi me das un infarto.— dramatiza, llevándose una mano al pecho.

—No seas exagerado, Hyuk.— se burla el mayor, sentándose junto a Hyukjae.— No era mi intención asustarte, pero lo digo en serio. Han estado mirándose de forma nada disimulada desde hace media hora... yo ya me habría desesperado.

—No sé si debería hablarle...— después de todo, sus intenciones con Oh no eran del todo puritanas.

— Oh vamos, no me digas que te avergüenza. Te he visto acercarte a tipos más guapos y más grandes que ese sin una pizca de alcohol en las venas y sin una pizca de duda ¿qué te detiene ahora?— ” Que asistimos a la misma universidad...” pensó el menor, inconscientemente. Los demás hombres que mencionaba Heechul seguro habían sido parte de sus conquistas de fines de semana, a los que usaba para complacerse con grandes tamaños, pero siempre procuraba cuidadosamente no involucrarse con nadie de su mismo centro educativo que fuera divulgando su extraño gusto por las pollas grandes en toda la universidad.

—S-sólo... no estoy seguro.— confiesa, encogiéndose de hombros.

—Pero solo irás y le pedirás una cita porque te gusta... no es la gran cosa.— admite el mayor, mirando a Sehun mientras hace una mueca despreocupada.

—Hee, a mí no me gusta Sehun y no quiero pedirle una cita.— le hace saber Hyukjae, mirándolo seriamente. Heechul le devuelve la mirada, confuso.

—¿Entonces...?

Hyukjae suspira.

—Sólo quiero follar con él. Sungmin me dijo que hay rumores que dicen que ésta bien dotado. — le comenta Hyukjae, como si estuviese hablando del clima.

—Ah Hyuk, tú y ese extraño gusto por los miembros grandes.— Heechul niega con la cabeza haciendo sonrojar a Hyukjae.—¿Quieres saber lo que a mí me contaron?— Hyukjae asiente— Que todos los del equipo de fútbol están bien dotados.

Hyukjae abre los ojos grandes.

—Aunque no me creas.— Heechul asiente con orgullo.— Tengo una fuente bastante confiable que me asegura que todo están bien allí abajo.

—¿Quién te dijo eso?.— inquirió Hyukjae, verdaderamente interesado.

—Yo tengo mis contactos.— dice simplemente, dejando al castaño con la duda.— Sin embargo, te puedo decir que Siwon me lo ha confirmado. Ya sabes, son hombres y se duchan juntos después de los juegos... un día le pregunté a mi novio y él me lo confirmó. Aunque se puso un poco celoso, pero nada que un poco de buen sexo no pueda arreglar.

—Ew, no sé porque escucharte hablar de tener sexo con Siwon es como escuchar a mis padres hablar de sus polvos.— confiesa Hyukjae, estremeciéndose. Heechul le golpea en la cabeza.

—Más respeto, mocoso.— Hyukjae masajea la zona afectada con una mueca de dolor.— A lo que quiero llegar, es que no es necesario que acoses a Sehun, cualquier jugador que elijas te podría dar una agradable sorpresa.

Y Hyukjae lo consideró.