Customize readability
Aa

•.¸♡ 𝐂𝐨𝐫𝐫𝐨𝐦𝐩𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐚 𝐓𝐨𝐦. ♡¸.•

Summary

Soy virgen.

Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

𝐈𝐧𝐭𝐫𝐨𝐝𝐮𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧

Me miraba al espejo una y otra vez.


De la nada me llegó un mensaje de la chica con la que estoy saliendo desde hace unos meses y me puso nervioso.

Me tuvo buscando boxers bonitos para mandarle una foto ya que en el texto decía lo siguiente:


"Manda una foto en boxers pero que se te vea la cabeza, 😋."


Así que traía el boxer en la cabeza y no me animaba a tomar, ¿qué tal si me veía muy cabezón? no quiero causarle una mala impresión. Tomé algunas fotos con los boxers en la cabeza y las observé una por una.


Ninguna estaba bonita.


- Tom, ya llegué. - comenta Bill desde la sala. Salí ignorando lo que traía en la cabeza para recibirlo, moría de hambre.


- Hola.


- ¿Por qué... - se acerca hasta mí para quitar los boxers de mi cabeza y lanzarlos por algún lugar de la sala con una sonrisa divertida. - ...traías boxers en la cabeza?


- Aisha me mandó un mensaje diciendo que le mande una foto en boxers pero que se me vea la cabeza, eso trataba de mandar pero no me convence ninguna. - Bill se rió más fuerte mirando las fotos que le estaba mostrando. Fruncí el ceño medio enojado y a la vez confundido. - ¿Cuál es la gracia?


- Creo que Aisha no quería una foto de esa cabeza.


- Es la única que tengo, ¿de qué otra cabeza le podría mandar?


- Esta. - di un brinco hacia atrás cuando mi mejor amigo me puso la mano en la zona prohibida de todo hombre. Bufé y negué con la cabeza.


- Esa no es una cabeza porque no piensa, está... mal usada esa expresión, Bill.


- Que inocente eres, Tom. Mejor olvídalo, ¿qué hay de comer?


- Pizza. - susurré. - Y coca cola, compré porque se me antojó. Estaba esperándote para comer juntos.


- Gracias, Tom. - asentí dirigiendo mis pasos a la cocina para traer la caja de pizza junto con la bebida y hielo. Nos dispusimos a comer mientras veíamos el programa de las Kardashian, era muy entretenido. Descubrí que me gustaba gracias a Bill, siempre lo veía y bueno. - ¿No ha venido Thiago a buscarme?


- No, y a si hubiera venido, ¿qué le hubiera dicho? no soy bueno para mentir pero si se trata de... ¿cómo es que hay que referirse?


- Elle.


- Si se trata de elle, estoy seguro que mentiría con facilidad.


- Que fui a pasear.


- Mentira.


- Okay, fui por marihuana, ¿feliz? - asentí mirando ahora el móvil que vibraba al lado de la bebida. Lo tomé y tenía otro mensaje de lla ahí. Suspiré nervioso. Entonces sin esperar más le mandé la foto porque estaba seguro de que quería así y no como Bill dice. Al instante recibí una llamada de su parte.


- ¡Quiero una foto de la cabeza de tu pene no de tu cabeza rastuda, Tom Trümper!


- Aisha. - susurré agarrando el puente de mi nariz con los ojos cerrados. - Te mandé la foto como pediste, creo que debiste ser más específica.


- ¡Esas malditas rastas no te dejan pensar! ¿¡sabes qué!? ¡no quiero andar con un idiota como tú!


- Okay, gracias. - antes de que pudiera decir algo colgué la llamada y bloqueé su número. Dejé la pizza de lado. Crucé los brazos con seriedad mientras veía a Bill empezar a armar un vareto.


- Que perra tan loca.


- Ni siquiera me gustaba.


- Creo que debes ser un tipo más abierto, Tom.


- Ah, me olvidaba que Bill Kaulitz es mister sexo. No deja pasar las oportunidades que se le presentan a su tenga novio.


- Ese soy yo. - comenzó a reír mientras encendía la hierba. - Hoy le daré la última jalada de la semana y empezamos de cero. Mañana trabajamos en esa asquerosa heladería, se supone que yo estudié para ser un maldito ingeniero pero la situación está tan mala que ahora le dan la prioridad a los extranjeros y no a las personas locales, jóvenes y con larga vida por delante, ¡para todo es experiencia!


- Mándales tu experiencia en sexo, eso te va a ayudar.


- A ver, no descargues tu enojo conmigo, ¿okay? vete a coger por ahí para que se te baje, por el amor de Dios, ¿desde cuando no coges?


- Solo he cogido con una vez y salió mal.


- ¿Por eso eres gay?


- Bill, solo... ¡deja de mencionar el sexo para todo! ¡es incómodo!


- Ya, aquí tu buen amigo se ofrece a ayudar. Vamos al bar, ahí está Erik y Georg para que te relajes, ¿mejor? - asentí mirando como apagaba el vareto con una sonrisa. Tomó las llaves de la casa junto con las de su auto para ir hasta California Hill's.


Al cabo de unos minutos estaba sentado con una piña colada en manos, aburrido mirando como la salida de amigos se arruinó por un par de chicas que seducían a Georg, a Erik y Bill.

La cosa era que estaríamos los cuatro aquí para disfrutar de algo tranquilo y como siempre esos tres tenían que joderlo todo dejándome solo, su excusa fue que como no me coger debía morderme la lengua y verlos disfrutar.


Pero eso tenía que acabar.


Voy a tener sexo con la primera persona que se me cruce en frente para demostrarle a ese trío de estúpidos que yo también puedo, después de todo no lo volvería a ver nunca en mi vida.


- Estoy cansadito. - Erik se sentó a mi lado y me arrebató la bebida para acabarla el solito de un bocado. - Esa mujer baila como una diosa, maldición, no sabes de lo que te pierdes.


- Jodete. - le saqué el dedo corazón a Erik y me levanté hacia las barras, pedí un trago fuerte para entrar en ambiente y lo tomé de un solo, pedí tres más y los tres los acabé de igual forma. Comenzaba a sentirme mareado, quité la chompa enorme y adopté una pose sexy.


Vi a un chico rubio bajito acercarse a la barra a pedir dos tragos, lo descarté enteramente porque era muy masculino y a mi me gustan finos.


Uhm.


- Hola. - saludó, me extendió una de las copas que pidió y acepté para no ser mal educado. - Soy Gustav, mucho gusto.


- Tom. - sonreí tomando el mojito de limón. Yo era tan confianzudo que lo tomé de un solo a si me hubiera puesto alguna droga o algo. - El gusto es mío.


- Mi amigo el de allá. - apuntó a un tipo de gabardina blanca que viró la cabeza hacia la dirección contraria. - Sí, el mismo que se acaba de hacer el desentendido te invitó el trago.


Levanté una ceja y sonreí con coquetería hacia donde estaba él.


- Se llama Andreas.


- Uhm... - relamí los labios. - Vamos hacia donde está él, lo quiero conocer también. - empecé a caminar con el rubio a mi detrás, mientras andaba me acomodaba la ropa para verme más sensual y provocativo. Si esta noche no me sale nada con él voy a morirme. - Hola. - saludé sentándome a su lado, muy cerquita para ser exactos.


- Te dejo. - el rubio se perdió entre la multitud y agradecí por ello.


- ¿Con quién tengo el gusto? - sonrió de lado, tomó mi mano y la beso con delicadeza. Me ruborizó con ese acto tan caballeroso.


- Tom. - murmuré encantado. - Eres Andreas, ¿no?


- Sí. - Andreas adoptó una pose igual de sensual que me hizo estremecer el cuerpo en su totalidad. - Disculpa que te haya mandado el trago con mi amigo porque yo no me atrevía a hacerlo, ¿qué tal si lo rechazabas?


- Entiendo. - coloqué la palma de mi mano en el muslo de su pierna y comencé a acariciar. El rubio tenía un rostro bonito, angelical y parecía alguien misterioso. Acerqué mi rostro lo suficiente al suyo y le susurré. - Me pareces muy interesante, Andreas, me gustaría conocerte un poco más.


- Que sexy...


- ¿Quieres ir a un lugar más privado?


- Me encantaría.


- A mi casa. - ofrecí sin dejar de sonar coqueto a pesar de que mis nervios estaban a flor de piel. Andreas asiente tomando mi mano para guiar hasta la salida. Descubrí que Bill me había dejado ahí pero por suerte el rubio tenía su auto que me dejó conducir. Al llegar a casa no tuve la oportunidad de invitarle un trago ya que no me dejó ni hablar, empezó a besarme de una manera descontrolada. Dirigía a pasos torpes hasta mi habitación y me tiró a la cama. Fue rápido en quitarse la ropa y después quitarme a mi.


Entonces entre en trance y unos nervios horribles. Estaba con la mirada fija en el techo por no sé cuánto tiempo.


- Tom. - levanto la mirada hacia Andreas, quien me besa el cuello con desespero. Vuelvo en sí y pongo mis ojos en él, avergonzado. - Dios, trato de hacer que te excites pero no das ni para adelante, peor para atrás... parece que no lo deseas.


- Perdón... - murmuré casi cayendome de la cama, tenía la intención de huir de la habitación en ese mismo momento pero no quiero quedar mal delante de él.


Creo que tengo un serio problema.


- Está bien. - suspira rendido, acomodandose en la cama. Palmea el lado donde siempre solía acostarme para que vaya. Hice caso dando pasos pequeños y desconfiado hasta estar echado junto a él. Andreas me abraza, posando la cabeza sobre mi pecho. - Quizás nos apresuramos porque somos desconocidos y fue muy repentino.


- Creo que sí.


- Eres un chico guapísimo con el cual me gustaría disfrutar, espero que podamos volver a intentar. También puede ser que estés estresado.


No era estrés. Me ha dado pena hacerlo con las chicas o chicos porque la última experiencia que tuve con un vacile me ha dejado mal. Dijo que era muy malo follando y me dejó un maldito trauma. En mi defensa fue mi primera vez, solo con colocarla ya me estaba corriendo y rápido me sentía exhausto.


No tenía aguante.


- Deseo tanto hacerlo contigo... eres bien atractivo.


- ¿Aún no te duermes? - levanté una ceja mientras acariciaba su espalda desnuda.


- Creo que sigo empeñado en ponerte caliente para que me pases tu calentura a mí o animate a calentarme también, solo con fricción sería el hombre más feliz.


- Ya abrá oportunidad...


- Ya quiero que llegue esa oportunidad.


Yo también quería pero que sea de la mejor forma.


Uhm, ojalá supiera como calentarlo a él y hacerle correr con tan poco. Me siento reprimido, asfixiado, como una tortuga en su caparazón. Necesito una ayudita pero en confianza, que tenga la seguridad de hacerme salir de ese sentimiento y que esté seguro que para nada me hará sentir mal o peor divulgar.


¿Quién?


Con esa pregunta cierro mis ojos con la intención de descansar pero nada que podía. Me fijo en la hora del reloj que cuelga en la pared, son la 01:45 de la mañana. Tal vez si voy a dar una vuelta por la casa consiga dormir.


Dejo el cuerpo tumbado de Andreas a un lado, envuelvo mi cuerpo desnudo en el albornoz para salir hasta la cocina. En el trayecto me detiene la luz encendida proveniente del cuarto de Bill. Unas cuantas risas de picardía y quejidos raros.


Caminé con curiosidad hasta asomarme. No me esperaba que la puerta esté media abierta. Detrás pude observar como la cabeza de Thiago colgaba a los pies de la cama mientras Bill estaba sobre él, cogiendolo como nunca. Deslizo saliva por mi garganga seca, sintiendo mi corazón golpear en el pecho hasta el punto de doler con cierta envidia.

¿Por qué no puedo hacerlo yo también?

Me pone muy mal ver eso.


- Kiss me, baby. - le susurraba Bill en el oido. Fue muy raro para mi y un golpe bajo en la entrepierna escuchar la voz de mi buen amigo así de ronca y excitada.


Vagamente pensaba que Bill era la persona adecuada para ayudarme a salir de ese problema.


¿Cómo le pediría?


No lo sé.


De lo que si estoy seguro es que es la persona ideal para mi momento de sufrimiento. Él tendría que ayudarme si o sí.


La amistad ante todo.


Mi pene estaba creciendo bajo la bata de baño tanto que golpeó con la pared. Gemí mientras mordía mi labio inferior. Nada me distraía tanto como el cuerpo de mi cuñado pero estaba inseguro. Estaba pasando delante de mis ojos una escena porno en vivo y debo aprovechar. Lo malo de esa escena es que está mi hermanastro y lo jode todo.


Me caga su presencia.


Me cae mal y ahora peor por tener un hombre como Bill, así de sexy, guapo y moja pollas.


No me quedó más remedio que ir al siguiente día y pedirle aquel favor.

Let 𝙳𝚘𝚐𝚜 𝚄𝚗𝚕𝚎𝚊𝚜𝚑𝚎𝚍. know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

4

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

1

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

2

Strong Dialog

author

exelente 🙏🤗

2 years
author

EH quien es el hermanastro de Tom? Thiago o Bill??? me perdi

2 years
author

lo de los boxers en la cabeza JHAHAJ

a year

Further Recommendations

Sweet Caroline

Doridoo: I really enjoyed this story and had trouble putting it down at 2:00 in the morning but couldn’t read more due to blurry eyes! I even reread the chapter I left on so I could relive it again. The story had me tear up and gasp in parts. I Look forward to more stories from this author. Now I need to ca...

Read Now
Stadt der Alphas

Uschi: Sehr gut geschrieben aber durch die kleinen Happen baut sich keine Spannung, Erotik, Romantik oder ähnliches auf

Read Now
Death's Shadow MC Book 1

dariwhon: Loved reading this book. Engaging plot, great characters and good writing.

Read Now
An Irish Match

jeannie2244: This is without a doubt one of the sweetest stories I've read in a very long time. It's a delightfully different story from the usual stuff out there. I couldn't put it down. I highly recommend giving this a read.

Read Now
Fashion victime du PDG

frodon: Histoire intéressante. Rythmée. Personnages attachants. Intrigue bien menée

Read Now
The Contract Wife

Chloé: En fait jai commencé a lire hier soir et meme etant maman avec 3 enfants en vacance j'ai terminé en 24h tellement que l'histoire et tous m'intriguait !! Jai hate de lire la fin !

Read Now
Fated to My Ex- Best Friend

MaybeInACentury: This is probably the best book I've ever read in a really really long time. I couldn't stop once I started. Golden find. Though I do wish the story was written in present tense rather than in past tense, or had an epilogue about what is happening now, it is a masterpiece.

Read Now