Capítulo 1
Cada ser humano tiene un propósito en vida, muchos de ellos no conocen su propósito en vida o simplemente no quieren aceptarlo.
Pero él no tenía propósito en vida, posiblemente en muerte tampoco. Sino, ¿por qué estaría en este lugar?
Miró tranquilamente a la propietaria del lugar, esta tenía una marca en su labio inferior, sus ropas estaban descolocadas al igual que su cabello. Esta mujer se hacía pasar como su madre, era como las personas pomposas llamaban como damas de servicios.
Pero él sabía que era una prostituta, sus ojos azules miraban a la mujer que intentaba ser una madre. Jugaría al ser su hijo por un tiempo, la mujer era amable con él, también le estaba enseñando a leer.
Escuchó su historia, de cómo quería ser una aventurera, más específicamente, una maga. Como lo era la héroe elfa de cabello blanco. Su nombre era bastante extraño para su comprensión.
Pero aun así, escucho pacientemente sus historias, cada vez su tiempo juntos se iba reduciendo. No podía comprender porqué lo hacía, lo ha estado cuidando desde los tres años
Pero no iba a decirle nada a esta mujer.
“¿Todo bien, Naru-Chan?“-Preguntó la mujer con una sonrisa, esta estaba ocultando algo bajo su maquillaje.
Sus ojos azules la miraban tranquilamente. Pero no era capaz de expresarse.
“No”-Fue su respuesta, su tono de voz era tranquila, apenas alta, como si su voz se terminará si alzara más su tono.
La mujer sonrió con cariño, no dudo en rodearlo en un cálido abrazo, el niño era como un gato, era relajado y despreocupado en su vista, pero siempre apreciaba los mimos aunque no lo demostrara.
Sentó al niño en su regazo, su cabello era un poco más largo. No lo suficiente como para molestarlo, pero estos eran realmente complicados de peinar por su peculiar forma que tenía.
Un intenso amarillo en su cabeza, pero tenia sus puntas en un tono rojizo, parece ser que el ADN de uno de los dos gano. Esta sonrió mientras intentaba peinar su desastre de cabello. Cerró sus ojos, intentando mantener el cálido sentimiento en su pecho. Se sentía como si estuviera bajo las mantas, pero de una mejor manera.
La puerta fue golpeada con bastante agresividad, la mujer sonrió con tristeza.
“No salgas, Naru-Chan”-La mujer habló.
Naruto la miró partir nuevamente, algo dentro de esta doliendo bastante, se quitó la camiseta para inspeccionar la herida, pero simplemente no halló ninguna, estaba confundido.
Toco su pecho, donde estaba sintiendo dolor. Era incluso peor que la fiebre, se miró al espejo nuevamente, su cabello antes salvaje, estaba peinado hacia atrás, como lo hacían algunos nobles. Era una extraña vista, verse así. Subió sus manos hasta sus mejillas, a la mujer le encantaba pellizcarle.
Se quedó sentado en el borde de la cama, pero pudo percibir un ligero golpe contra la pared. Este lentamente subió sus manos hasta sus orejas, ocultando el sonido, cerró sus ojos y comenzó a tararear lentamente. Intentando recordar la melodía que la mujer a veces usaba.
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Si Kami era real, ¿entonces por qué es tan cruel? Si es todopoderoso, ¿Entonces por qué los dejan a su suerte?
Miraba impotente el pueblo donde creció, sus ojos no reflejaban nada más que el brillo de las llamas, lograba ver como algunos intentaban enfrentarse a una especie de monstruo. Sus mejillas estaban cubiertas de sangre, pero no eran suyas. La mitad inferior de sus ropas estaban quemadas, al igual que sus manos.
Lograba sentir el escozor picarle con agresividad. Pero simplemente no podía moverse o no tenía la intención de hacerlo.
“Vive”
El ligero susurro golpeó sus tímpanos, como si hubiera salido de un trance, dio media vuelta y comenzó a caminar hacia el extenso bosque.
No sería un problema sobrevivir, simplemente tenía que encontrar la forma de hacerlo.
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¡Gran Naruto!”
El sonido de alguien llamarlo por su nombre lo despertó. Sus ojos azules eran los mismos de hace diez años, no estaban escasos de vida. Simplemente, no creía en ella.
Su cabello amarillo se mantuvo corto, pero salvaje, lo suficiente para que lograra estar por encima de sus ojos. Su mirada tranquila se mantuvo siempre firme. Tenía unos vendajes en sus manos. Producto de aquel fatídico día. Llevaba una camiseta oscura de manga larga, que ocultaba la mayor parte de su cuerpo. Unos pantalones cargo se ajustaban en sus piernas junto a unas botas oscuras. Tenía una chaqueta roja con detalles en los brazos oscuros.
Este miraba posiblemente al niño que llegó sonriéndole.
“¡¿Puedes enseñarme otro gran movimiento?!“-Le preguntó fascinado. Este miraba ansiosamente al rubio, el cual lo miraba con bastante tranquilidad. Después de unos segundos donde la vista del chico no cambiaba, este simplemente asintió.
Se levantó de su lugar tomando su arma, su maestro se lo dio para que pudiera seguir con su entrenamiento. Con una sola mano, levantó sobre su cabeza el arma colosal. Solamente para dejarlo caer sobre la montaña, profundizando más la grieta que iba formando.
El chico cayó al suelo por el terrible temblor que ocasionó, su arma brillaba por la magia que utilizó. Miro al chico nuevamente, esperando que quedará satisfecho.
“¡Genial!“-Aulló extasiado.
“Por favor, deje descansar al señor Naruto”-Habló una anciana que llegaba con una sonrisa, en su mano derecha cargaba una canasta.
El rubio pudo ver frutas con algo de carne en la canasta.
“¿Descanso bien?“-Preguntó la mujer con una sonrisa.
Este asintió tranquilamente, pudo ver como la mujer le ofreció la canasta. Este solamente la aceptó mientras hacía una ligera inclinación.
“Puede que no sea mucho, pero espero que sea suficiente”-La mujer estaba por hacer una pequeña reverencia, pero sintió la mano del chico en su hombro.
“Esta bien, lo agradezco”-Su voz salió con tranquilidad, no había arrogancia, ni nada parecido. Tampoco amabilidad, pero no se escuchaba hueca, simplemente era difícil de descifrar.
La mujer sonrió por escucharlo, le entristece ver los ojos del niño, no puede imaginar lo que tuvo que vivir para que unos ojos tan hermosos no brillarán como el zafiro.
“Quisiera confirmarlo nuevamente”-La mujer habló nuevamente, captando toda la atención del chico.- “¿Está realmente seguro de que una elfa con cabello blanco vendrá al pueblo?“-Le preguntó preocupada.- “Han pasado casi dos años desde que vino aquí, ha esperado pacientemente mientras tanto”-Dijo esta, pudo verlo crecer, tan solo era un niño cuando llegó, pero con el paso del tiempo pareció desarrollarse mejor.
“Si, tengo el presentimiento de que algún día vendrá“-Dijo este con tranquilidad, pero con un anhelo que se ocultaba dentro de su ser.
“Entonces seguiré esperando su llegada en el pueblo”-Dijo la anciana con una sonrisa, se llevó al niño que tenía al lado para dejar al chico tranquilo.
Este observó su partida y se sentó nuevamente. Tomó una manzana roja de la canasta, pudo ver su reflejo en esta. Nunca había visto una hasta que llegó a este lugar, pero antes solamente le daban verduras y mucha carne. Esto sería una nueva experiencia que podría guardar. Cerró sus ojos y le dio un gran mordisco. Mastico por unos cuantos segundos.
Antes de que abriera su boca y extendiera la lengua, dejó que el resto de la manzana cayera al suelo.
“Ácida”
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“¡Gran Naruto!”
Escuchó nuevamente la voz del niño, sus ojos se abrieron para recibirlo, parecía más emocionado por alguna razón.
“¡Ya están aquí!“-Dijo este con una gran sonrisa.
El chico lo miró detenidamente, solamente para asentir, no sin antes de que una pequeña sonrisa se formara en sus labios.
“Gracias”-Respondió con calma, cerró nuevamente sus ojos, esperaría a la mujer que su madre anhelaba conocer.
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-Continuará
Atte Dark664
Realmente no tenía ni idea de este Anime, pero Uesugigreen me dijo que le hiciera fic, así que ahí lo tienen.
Un Naruto x Fern