Una cafeteria
Un dia Thyeo desperto y como siempre se vistio con ropa bastante grande para su delgado cuerpo. Con cierta incomodidad, se miro al espejo. Un chico de cuerpo delgado, ojos verdes, una cicatriz cerca de su ojo izquierdo y pelo oscuro le devolvió la mirada. Su inseguridad que eran su pelo oscuro que no le quedaba bien con su estupida piel. El chico de 14 años deseaba...
Un escandaloso ruido hizo que el chico saliera de su ensimismo.
—¿¡Cuantas veces tengo que decirtelo?!
Sus padres se volvian a pelear, a regañientes bajo a la cafeteria, se puso una gorra y se preparó un café, mientras miraba a los clientes, un chico de pelo color miel, y un ojos azul, su lacio pelo, que se acomodaba con una naturalidad imposible entró.
—¡Hola!Disculpe¿Cual es su nombre?—preguntó una trabajadora, tomando su orden.
—Sebastian, Sebastian Richard—dijo el chico y Thyeo escupio su café.
El apellido Richard era de uno de los heroes más importante de la historia. Absorto de sus pensamientos no se dio cuenta que Sebastian se acercaba a su mesa.
—Disculpa¿Esta ocupado?—preguntó amablemente Sebastian.
—N...no...—susurró sonrojado Thyeo, su corazon latió con fuerza—S...si quieres puedes sentarte.
—Gracias—dijo cerrando sus ojos al sonreir. Estaba jodidamente guapo.
—¿Tu eres...?—preguntó Sebastian.
—Thyeo Theny—se presentó.
—Sebastian Richard—
—Un gusto—mascullo Thyeo.
Despues de una charla, en donde los dos se llevaron bien, intercambiaron números y quedaron en un parque de atracciones.
Thyeo subió feliz a su cuarto, en donde muchos mensajes hicieron vibrar su bolsillo.
–¡OYEEE!No me has felicitado por mi cumpleaños
Responde los benditos mensajes.
Thyeo hizo una mueca, y le respondio, el 24 de enero, su mejor amiga, Inserhya, cumplia años.
—Disculpe, doña dramática.
–Perdonado, Don Enano
—Feliz cumpleaños, Inmersi
—¡No me llames asi!
—Como sea, Inserhya
—exacto
Inserhya, odiaba su apellido, pues sus padres habían sido villanos, y ella se crio con sus tios.
(...)
Desperto el dia siguiente, se puso la ropa más comoda que tenía. Y bajo ignorando los gritos provenientes de sus padres. Con un movimiento de la mano hizo que su café viniera a este.
Yendo al dichoso parque de atracciones, sintiendo un frio en su pelo, encontró al chico esperandolo en la entrada de aquel parque.
—¡Hola, Thyeo!—Saludó entusiasmados Sebastian.
—Hola, Sebastian—
Despues de gritar un poco en algunos juegos de mucha intensidad.
—Si te soy sincero—comentó Sebastian, comiendo un helado recien comprado por Thyeo—. Nunca habia estado en algun lugar así
—¿Porqué?—preguntó Thyeo
—Mis padres quieren que siga mi educación sin distracciones...—susurró apenado Sebastian
—¡Mira, Sebas!—Exclamó Thyeo, señalando un rascacielos.
Encontrando raro aquel apodo, se quedo callado, y dejo que la mano de Sebas la guiara a una gran atracción.
**************************************************************
Se preguntaran porque no lo subi el 4 de mayo, es porque no tenia Internet








