Los Ojos de Yibo

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Esperando en la oscuridad por mucho tiempo... ¿Hay una luz al final del tunel... o solo más oscuridad?

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Los Ojos de Yibo

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Las cuatro personas esperaban con impaciencia en la habitación blanca sobretodo el chico castaño que estaba sentado en la silla reclinable. Si había esperado casi 6 años sin poder ver, podría esperar unos minutos más, se repetía esto mentalmente pero lo cierto era que estaba impaciente y ansioso.


Los parches en sus ojos le impedían saber aún si el trasplante había sido un éxito, esperaba de todo corazón que no hubiese ningún problema con sus nuevas córneas. El día anterior el doctor había sido muy positivo al respecto ya que tenía un buen presentimiento sobre la cirugía, había sido corta y sencilla, pero toda cirugía conllevaba riesgos y aún no era 100% seguro que los ojos de Yibo no rechazarían el trasplante.


Para el positivo Wang Yibo de 24 años, volver a ver después de más de cinco años debido a un accidente automovilístico que dañara sus ojos, era todo lo que había deseado. Encontrar un donante y que este fuese compatible fue lo más complicado de todo.


Había una larga lista de espera para las personas que necesitaban algún trasplante para salvar sus vidas o al menos mejorar un poco su calidad de vida, no todos deseaban donar, sobretodo después de perder a sus seres queridos repentinamente, en su dolor casi nadie aceptaba que fuesen removidas partes del cuerpo de sus personas amadas, no importaba si estas eran solo un par de córneas.

Quizá porque las personas consideraban que era impensable que los cuerpos de sus familiares fuesen mutilados para entregar partes de su cuerpo a desconocidos.

Querían a sus seres queridos intactos aunque estos ya ni siquiera pudiesen sentir.


Pero para aquellas personas que lamentablemente fallecían solos en el mundo, sin nadie que reclamase sus cuerpos, podían darle una oportunidad a una o más personas de continuar viviendo. Sin embargo esto era triste, ya que ni siquiera sabían la vida que aquellas solitarias personas llegaron a tener, aun así eran salvadores de aquellos necesitados de algún órgano o tejido. Nunca serían reconocidos, pero no importaba. ¿Verdad? Estaban muertos.


Finalmente se abrió la puerta y el médico ingresó, después de un saludo cordial a los presentes, reclinó un poco la silla mientras encendía la lámpara sobre esta. Removió con cuidado el parche derecho y luego le indicó a Yibo que abriera su ojo lentamente.


El castaño así lo hizo, al inicio fue un poco extraño, la luz le había lastimado después de vivir en total oscuridad por tanto tiempo. Una vez que pudo mantener ambos ojos abiertos para su revisión post cirugía, apagó la luz sobre él y el amable doctor volvió a colocar los parches.


Yibo solo vió borroso y blanco pero veía algo más que solo negro, ya no viviría en total oscuridad.

Al parecer todo estaban bien con el trasplante pero aún debía esperar ya que su recuperación sería gradual, pasarían meses hasta que este pudiese ver completamente normal.


- El tejido se encuentra de maravilla, en algunos días más podría dejar de usar los parches, aún así debes usar lentes protectores por un tiempo, el más mínimo daño en un ojo podría arruinar tus nuevas córneas.


- Gracias doctor, seré cuidadoso. - Agradeció muy sonriente el castaño. Finalmente volvería a su antigua vida.


Sus padres se levantaron y agradecieron también en demasía al doctor mientras la novia de Yibo, Zi Xuan se acercaba a su novio para ayudarlo.


- Vamos cariño. - La chica lo tomó del brazo mientras se dirigían a la salida luego de escuchar nuevamente las precisas indicaciones del médico Yi Zhou.


Zi Xuan era su novia, tenían 6 años de noviazgo y 8 de conocerse, ella estaba igual de entusiasmada de que su novio volvería a ver, ella siempre estuvo a su lado apoyándolo y animándolo, nunca lo dejó solo, gracias a ella fue que Yibo no se deprimió demasiado al perder la vista, había sido devastador al inicio y luego frustrante, pero Zi Xuan nunca se alejó, no importó que tan difíciles se pusieron las cosas entre ambos y lo grosero y cerrado que llegó a ser su novio ante la frustración de perder la visión.

Verla a ella era lo que más lo había motivado y mantenido positivo, quería volver a ver a su amada y linda novia.


Al llegar a casa después de la revisión, el castaño fue recibido efusivamente por su amado perrito llamado Bichen, un fox terrier blanco con manchas negras. Su perrito que fue de mucha ayuda también durante los últimos 3 años.


Wang Yibo tenía un buen presentimiento ahora, se mantenía positivo. Todo estaría bien en su vida, después de todo, volver a ver fue lo que más había querido en el mundo.


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Las primeras semanas mantuvo sus ojos bien protegidos cuando salía, había seguido las indicaciones del doctor al pie de la letra, después de todo no iba a comprometer sus ojos por no ser lo suficientemente cuidadoso. No lograba ver del todo bien pero como había dicho el doctor, su vista mejoraría con el tiempo.


Algunos meses después Yibo lograba ver casi completamente bien, solo continuaba desenfocando algunas veces y otras la luz le lastimaba demasiado la vista por lo que cuando estaba en casa las ventanas permanecían cerradas y al salir debía usar lentes oscuros para proteger sus ojos.


Sus estudios académicos se habían atrasado algunos años debido a su incapacidad visual y a que durante los primeros dos años se había cerrado a la posibilidad de continuar sus estudios hasta que pudiese recuperar la vista.


Ahora estaba esforzándose con ayuda de su novia y su nuevo mejor amigo Wen Han, quien recientemente se había mudado cerca de su casa ya que había comenzado un empleo en la zona.


Wang Yibo a veces paseaba a Bichen en compañía de Zi Xuan y otras en compañía de su amigo ya que esta trabaja también y no podían verse todos los días, Yibo comenzaba a sentirse un poco fuera de lugar debido a eso pero nunca se lo comentó a nadie, solo se esforzó por no quedarse atrás.


Una calurosa noche despertó agitado debido a un mal sueño, una pesadilla que lo hizo sudar aun más y sentirse inquieto, así que bajó la temperatura de su aire acondicionado para mantener la habitación más fresca, su perro comenzó a ladrar en el primer piso, así que se asomó por la ventana hacia la calle pero no logró ver nada, después de unos momentos el perro se calló y Yibo volvió a cama esperando no volver a tener aquel sueño.


Sin embargo las pesadillas no cesaron, casi cada noche soñaba con mucha sangre y ojos vacíos de cuerpos tumbados en el suelo, miraba sus manos que estaban manchadas del líquido carmesí y sosteniendo un cuchillo cubierto de sangre, en sus sueños él era quien cometía tales atrocidades.


Algunos días se despertaba de mal humor debido a esto, pero conforme transcurría el día, volvía a la normalidad, volvía a ser el alegre chico sonriente que era justo antes del accidente.


*


- Yibo... te ves horrible. ¿Tuviste una mala noche? - Preguntó su amigo una tarde en la que se encontraban en el parque, Bichen jugaba a lo lejos con otro perro.


- Mn... - Respondió. Quizá no debió quitarse los lentes oscuros, así Wen Han no habría visto sus ojeras. - Casi no dormí.


- Seguro es por tanto estudio. Has estado esforzándote mucho y eso es bueno, pero no debes exagerar, también necesitas descanso y no debes forzar la vista en las noches.


- Es que... - Resopló. No era la principal razón pero tampoco quería contar sus sueños a Wen Han, quizá pensaría mal de él. - Ustedes ya están trabajando y yo... no terminé el segundo año de la carrera, tengo que comenzar desde el inicio. - Finalmente había dicho algo al respecto.


- ¿Y eso te preocupa tanto? Pensé que estabas positivo.


- Si pero... - Se pasó la lengua por sus resecos labios. - Si comienzo ahora me graduaré a los 29 y hasta que consiga un buen empleo, ahorre y compre una casa para mí y Zi Xuan, habrá pasado demasiado tiempo.


- ¿Quieres ya vivir con ella?


- Mn, ella ha estado a mi lado por muchos años, planeabamos graduarnos al mismo tiempo y luego vivir juntos.


- Yibo, ella sabrá esperar, además... ella tiene un empleo y se ha mudado de casa de sus padres a un departamento para estar más cerca de tí. Seguro que a ella no le molestará si te mudas con ella y te apoya con eso, también con tu carrera.


- No quiero que ella pague mis estudios, quiero cuidarla yo como ella me cuidó a mí. - Dijo frustrado. - No quiero hacerla esperar más tiempo.


- Deberías entonces hablar con ella, seguro que Zi Xuan entenderá y va a esperarte, están enamorados Yibo, eso se nota.


El castaño ya no dijo nada, quería sentirse mejor con las palabras de su amigo pero no funcionó, sintió que él no lo entendía completamente. Si, había recuperado la vista y eso era demasiado bueno para él, pero el tiempo no espera a nadie y aunque estaba bien con su vida ahora, se comenzaba a sentir que todos habían avanzado menos él.

Llamó a Bichen para volver a casa, ese día no se vio con Zi Xuan debido a que ella trabajó horas extras, otra cosa que había comenzado a detestar, el nuevo empleo de su novia la había hecho quedarse hasta tarde y no todos los días tenían la oportunidad de verse.


*


Otra noche con esa terrible pesadilla, sin embargo en esta ocasión aquel sueño no terminó mientras veía sus manos manchadas de sangre frente a los inertes cuerpos ensangrentados, no pudo despertar y continuó soñando.


Comenzó a moverse por aquella enorme casa pasando entre los charcos de sangre y pisando la mano de alguien que yacía sin vida. En total eran cuatro cuerpos, dos mujeres y dos hombres.


Caminó calmadamente a través de la habitación para adentrarse a una puerta, era un cuarto de baño. Se detuvo frente al fino lavabo y abrió la llave para enjuagar sus manos que por una extraña razón lucían más pequeñas. Una vez limpias, se percató que no eran sus manos, comenzó a secarse con la toalla que colgaba a un costado, luego levantó la vista frente al espejo y lo miró, no era su reflejo, era un chico pelinegro, lo que llamó su atención fueron sus labios, bajo estos había un lunar, tenía una expresión de pesar. Algunas manchitas de sangre adornaban su bello rostro al igual que su ropa.


En un momento miró los hermosos ojos del otro chico y por un momento sus miradas se conectaron, como si el hermoso chico del reflejo estuviese viéndolo a él. Este le sonrió cambiando totalmente su inocente mirada por una expresión oscura.


- Hola Yibo. - Dijo.


Entonces logró despertar, empapado en sudor y su corazón acelerado. Encendió la lámpara que estaba sobre su buró y se frotó la cara. Probablemente estaba volviéndose loco, esos sueños no eran normales. Tuvo sueños extraños y locos antes, pero nunca este tipo de sueños tan constantes y repetitivos, eran tan exactos y cada vez más reales.


Tomó una ducha para limpiar su cuerpo y cambió sus sábanas debido a lo húmedas que se sentían por su sudor, luego bajó a tomar un poco de leche tibia, aunque estaba más tranquilo después de su ducha, quería poder tranquilizarse mejor, abrió la puerta para darle ingreso a su perrito que se había quedado afurra, luego volvió a la cama y durmió sin apagar su lámpara con Bichen acompañándolo en su habitación.



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Mantuvo en su cabeza por días el rostro del chico de sus pesadillas, temió contarlo a Zi Xuan, Wen Han o a sus padres, así que mantuvo en secreto aquellas pesadillas que se repetían ahora todas las noches, cada noche soñaba con el chico que lo miraba sonriente pero ya no lo había vuelto a llamar, aún así ambos se miraban a los ojos, los sueños se hacían cada vez más largos y reales conforme las noches pasaban. Quizá sería buena idea visitar algún psicólogo pero no conocía a ninguno y por vergüenza no continuó con esta idea, además se estaba preparando mucho para los exámenes de ingreso a la universidad, no iba a perder tiempo con este asunto.


A veces llegaba a tener citas con Zi Xuan y otras tantas se quedaba a dormir en su departamento, los sueños continuaban pero lo que no se había percatado era que en las veces en las que se quedaba a dormir con su novia, el chico de sus pesadillas lo miraba molesto frente al espejo mientras lavaba sus manos con fuerza.


Esa noche no fue la excepción, se había quedado con Zi Xuan a dormir después de una ronda de sexo, ambos se quedaron completamente dormidos, Yibo no tardó en comenzar a tener la misma pesadilla.

El sueño transcurrió como siempre, él acababa de acuchillar a esas personas, luego miraba sus cuerpos y manos, se levantaba para atravesar la habitación para llegar al cuarto de baño, lavar sus manos y mirarse al espejo, así fue hasta que el chico se quitó la ropa frente al espejo con lentitud sin dejar de verlo, Yibo sabía que lo estaba viendo a él, podía sentirlo. Se sintió extraño pero no pudo apartar la vista.


Una vez desnudo, Yibo apartó la mirada de su rostro hacia su cuerpo, solo entonces el castaño pudo apreciar el hermoso cuerpo desnudo del pelinegro. Su estilizado cuello, sus pezones color chocolate, su plano vientre, su estrecha cintura y sus largas piernas. Incluso miró los geniales del pelinegro antes de que este se girara y caminara desnudo hacia la ducha.


Esta vez Yibo no estaba dentro del cuerpo del chico, se había quedado en el mismo lugar, así que lo siguió con la vista mirando su espalda y más abajo. Antes de correr el cancel, el chico le llamó.


- Ven...


Yibo entonces se percató que podía mover su cuerpo, miró sus manos, eran suyas, se miró al espejo y en definitiva era él, era su reflejo, estaba ahí en el sueño también.


- Yibo... - Volvió a llamarlo. El castaño se giró hacia él nuevamente quien lo veía desde la ducha extendiendo su mano a él con una sonrisa.


- ... - Su corazón latió con fuerza nervioso por volver a ser llamado por él, el chico ahora estaba lo viendo realmente y llamándolo. Tragó duro, tenía miedo pero no el suficiente, no el que debería tener realmente frente a un asesino, ya sea que solo fuese en sus sueños.


- Yibo, no estás solo. - Sonrió. - Yo siempre estaré contigo... confía en mí...


Yibo despertó, por alguna extraña razón había un par de lágrimas en sus ojos y una erección en su entrepierna. Maldición. ¿Qué le estaba pasando? ¿Realmente se estaba volviendo loco o solo era causado por el estrés y presión por los exámenes que tendría que rendir en un par de meses? No lo sabía, pero no se lo contó a nadie todavía por temor a ser juzgado, tampoco quería investigar sobre el asunto, no quería saber.


A partir de ese momento, el castaño comenzó a tener sueños cada vez más atrevidos con el chico, no podía evitar admirar su cuerpo mientras el.otro se bañaba y restregaba su cuerpo desnudo bajo el agua. Algo lo tentaba demasiado y aunque no podía tocarlo en sus sueños, lo intentó.

Lo que si supo fue el nombre de aquel chico, se llamaba Xiao Zhan y era todo lo que le había dicho sobre él.


Lo más extraño era que había dejado de tener miedo, había dejado de impresionarse con la escena sangrienta de la cual comenzaban dichas pesadillas, parecía que solo quería pasar a la siguiente parte y ver al chico en el cuarto de baño, más bien al asesino seduciéndolo para llevarlo consigo a la ducha.


Por primera vez, Yibo lo siguió y pudo tocarlo metiéndose a la ducha con él, podía sentir el agua tibia caer por su cuerpo y mojarlo, podía sentir el suave cuerpo del asesino tan cerca como si realmente estuviese ahí.


Las manos del pelinegro tomaron las suyas y las deslizaron por su cuerpo, era una tentación a pesar de que Yibo era heterosexual, nunca le había llamado la atención ningún hombre, él estaba enamorado de Zi Xuan, la amaba y se iba a casar con ella, pero esto era solo un sueño, uno no podía controlar lo que ocurre en ellos ¿Verdad?


Pero el sueño terminó enseguida, al despertar, Yibo tenía nuevamente aquella erección y por primera vez no tomó una fría ducha para hacerla bajar, él se tocó recordando lo suave de la piel del otro, pero también forzándose a imaginarse intimado con su novia para no sentirse tan culpable después de hacerlo, lo intentó al menos porque su mente siempre se desviaba hacia el lindo y sensual pelinegro.


Después de está noche, se repitió esto, había comenzado a masturbarse después de aquellos sueños, comenzaba a gustarle cada vez más. También había comenzado a escuchar los llamados del chico fuera de sus sueños, susurros en su cabeza o a su lado para hacerle saber que él lo estaba acompañando.


Por alguna extraña razón, su perro había comenzado a huirle y a ladrarle. Bichen ya no se dejaba tocar por su dueño, esto solo lo irritaba, no entendía porqué su amado perro se comportaba así de un momento a otro. Parecía emocionarse más al ver a Zi Xuan y a Wen Han, así que cuando lo llevaban a pasear, la correa era sostenida por ellos y no por Yibo, pero al castaño no le importaba demasiado.


El chico de sus pesadillas aprovechando sus inseguridades y debilidades, fue metiéndose cada vez más en su cabeza, llenándolo de ideas y pensamientos negativos, Yibo parecía comenzar a confiar más en este ser que parecía que ni siquiera existía, pero si le estaba hablándole y podía verlo, es obvio que existía ¿No? Era tan real como él mismo. Poco después, Zhan ya era visible estando a su lado sin la necesidad de aquellos sueños.


Las semanas transcurrían y a poco tiempo de rendir los exámenes universitarios, Yibo ya estaba demasiado estresado y encerrado en sí mismo. Su novia, amigo y padres estaban preocupados, pero conociéndolo seguramente estaba así debido al estrés por la universidad, solo debían darle su espacio pero sin dejar de estar al pendiente de él.


Algunos veces se había mantenido tranquilo, no alegre pero demasiado tranquilo y callado y otros, estaba irritado, le molestaba cualquier cosa, no parecía querer salir a pesar de los intentos de Wen Han y Zi Xuan, ambos habían comenzado a notar los cambios de humor de Yibo cada vez más en los días previos a los exámenes, la chica recordó los primeros dos años de su accidente, fueron los más difíciles. En ese tiempo Yibo era demasiado irritable y otras veces sentía que nunca volvería a ver y se deprimía y encerraba con todos, ella no quería volver a aquellos días, solo quería que su novio estuviese bien. Así que lo invitó convenciéndolo con Wen Han para hacerlo salir de casa un sábado. Los 3 compartirían un rato agradable, debía distraerse al menos un día antes de volver al estudio extenso que pensaban estaba teniendo.


El castaño estaba medio sumido en sus pensamientos, no estaba de humor para estar ahí, realmente había intentado desear divertirse en compañía de su novia y su mejor amigo pero se sentía tan ajeno mientras más los veía interactuar y hablar sobre sus trabajos y cuanto habían avanzado, sobre sus días de universitarios y ese tipo de cosas que Yibo no había vivido todavía. Entonces Zhan volvió a hablarle.


- Míralos... ellos no nos entienden...


El menor escuchó el susurro y frunció el ceño, estaba de acuerdo, ellos no entendían una mierda, se veían tan felices y tontos. En un momento miró como la chica tomaba la mano de su amigo y la apretaba mientras sonreían mientras contaban alguna tonta anécdota.


- Ellos van a traicionarte, Yibo... haz algo. Se están burlando de tí...


Yibo apretó los puños, no era la primera vez que veía este tipo de interacciones entre su amigo y su novia. A ese punto ya escuchaba mucho de lo que el pelinegro le decía, probablemente tenía razón. Así que furioso se levantó y fue hasta ellos para tomar la mano de su novia y jalarla, debía alejarla de ese traidor que se había dicho ser su mejor amigo.


- ¡¿Yibo?! - La chica se dolió por la manera en que Yibo fue a ellos y la jaló del brazo para alejarla de Wen Han.


Yibo entonces empujó a su mejor amigo con su mano libre, casi lo hizo caer.


- ¿Qué te pasa? - Inquirió su amigo sorprendido.


- ¡No la toques! - Respondió el castaño.


- Yibo me lastimas, suéltame, ¿Por qué actúas así?


- ¿Creen que no me doy cuenta de lo que pasa?


- ¿De que hablas, amigo?


- No somos amigos... - Masculló.


Xiao Zhan soltó una risita.


- ¿Qué?


- ¡Auch! ¡¿Yibo qué te pasa?! No es nada de lo que piensas. - Su novio estaba apretando su muñeca cada vez más.


- Ya no estoy ciego, veo las cosas con claridad. - Dijo entre dientes y volvió a jalonearla.


Wen Han mirando como estaba siendo maltratada aquella chica que lucía tan delicada y asustada, decidió intervenir y soltarla del fuerte agarre de Yibo, pero este lo empujó, así que Zi Xuan intentó soltarse para calmarlo.


- ¡Yibo!


- ¡Ya basta, Yibo! La estas lastimando. - Tomó a Zi Xuan del otro brazo.


- ¡Aléjate, no te metas!


La chica asustada empujó a Yibo con todas sus fuerzas para intentar soltarse.


- ¡Suéltame por favor, Yibo! - Sollozó.


Xiao Zhan resopló.


- Déjalos bebé, no vale la pena... mejor vámonos.


El castaño entonces soltó a la chica y les dio a ambos una mirada asesina antes de darse la vuelta e irse molesto dejándolos más que sorprendidos, ella estaba asustada, Yibo nunca había sido así de agresivo y posesivo, si llegó a tener celos e inseguridades cuando este no podía ver y escuchaba algún halago hacia su novia por parte de algún hombre, pero nunca fue extremo como esto, solo se ponía un poco frustrado consigo mismo, no con ella, pero ahora Zhan le había abierto los ojos, parecía que algo se traía su amigo y su novia.

¡Que se jodan los traidores! Xiao Zhan tenía razón.


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Aquella tarde al llegar a casa, sus padres no estaban en casa, por lo que no supieron lo molesto que el castaño llegó.

En su habitación comenzó a lanzar las cosas con ira, estaba demasiado molesto con lo que él pensaba, la traición de Wen Han con Zi Xuan, ideas que Zhan le había ido metiendo poco a poco.


- Te dije que no podías confiar en ellos, bebé... todos son así, no puedes confiar en nadie.


- ... - Apretó sus puños y continuó, su perro no dejó de ladrarle en todo momento mientras rompía cosas y golpeaba la pared con furia no deteniéndose a pensar en nada más, que solo dejar salir su enojo.


En un momento, Xiao Zhan volvió a hablar ya que Bichen continuaba con sus ladridos.


- ¡Que perro tan molesto! Nunca me gustaron los perros... cállalo.


El perro continuaba ladrandole al pelinegro que estaba a un costado del castaño.

Yibo miró a Bichen, sinceramente si estaba siendo demasiado molesto su ladrido, fue hasta él y el perro retrocedió, Yibo intentó tomarlo para sacarlo al jardín pero el perro asustado sin dejar de ladrar y sintiéndose arrinconado, lo mordió.


- ¡Ah! - Yibo se miró la mano, había algo de sangre, esta provenía de sus nudillos cuando había golpeado la pared un par de veces pero creyó que su perro lo había lastimado por lo que enojado tomó a Bichen con fuerza y lo silenció. El perro chilló.


- Yi-bo... - Lo miró Wen Han atónito desde la entrada de su habitación.


En algún momento este había ido para hablar con él y aclarar las cosas, pero debido a los ruidos de cosas rompiéndose y ladridos en el interior de la casa, se había preocupado y decidió entrar, subió las escaleras con rapidez solo para mirar a Yibo sosteniendo a su perro con fuerza en el suelo mientras este lo veía con una oscura mirada asesina que le enchinó la piel, el perro ni siquiera pudo defenderse. Hubo un crujido de algo rompiéndose.

Wen Han retrocedió asustado cuando este no cambió su mirada al verlo.


- ¡No lo dejes ir!... Nos va a causar problemas el traidor...


- Mn... - Respondió y se apresuró a acercarse a este, Wen Han se dio vuelta para correr por el pasillo asustado para bajar con rapidez las escaleras, Yibo no se veía como él realmente, había algo oscuro en él que le hizo erizar los vellos de su nuca.


Pero al tercer escalón, Yibo logró llegar a él y empujarlo con fuerza haciéndolo caer por las escaleras, su amigo no pudo evitar caer aunque intentó usar sus manos para amortiguar su caída pero fue inútil.


La cabeza de Wen Han azotó varias veces mientras caía, al final quedó en una anrinatural posición al pie de las escaleras, Yibo solo miró sin ninguna expresión en su rostro, su miraba aún oscura y Xiao Zhan detrás de él, sonriendo satisfecho.


Justo en ese momento los padres de Yibo llegaban a casa y escucharon el estruendo. Horrorizados miraron la escena, el mejor amigo de su hijo en el suelo de su sala, un charco de sangre se extendia bajo su cabeza. Se apresuraron a llamar a una ambulancia y a los padres de este mientras Yibo solo repetía una y otra vez.


- Se cayó... se cayó. - Con mirada perdida en el último escalón superior.


Su madre fue a él y lo abrazó, probablemente su hijo estaba en estado de shock debido al espantoso accidente, así que lo ayudó a bajar, luego le dio un té para calmarlo mientras llegaba la ambulancia. Minutos después llevaron con rapidez a Wen Han al hospital.


Más tarde la policía había llegado debido a la gravedad de incidente, pero Yibo solo mencionaba que este se había caído y por su estado, entendieron que lo mejor era que este descansara debido a la imoresión de ver a su mejor amigo caer. Esperaban que Wen Han no muriera pero debido a los golpes en su cabeza no se sabría con exactitud si podría sobrevivir.


Esa misma noche, el castaño se deshizo del cuerpo de su perro en compañía de Xiao Zhan quien lo premió besándolo en sus sueños y haciéndole una deliciosa felación que se sintió tan real, la mejor mamada que había recibido hasta el momento. Ambos en aquel cuarto de baño de sus pesadillas, mientras el agua caía sobre ambos, Zhan estaba arrodillado frente a él alabando el excelente trabajo que había hecho. Los traidores recibirían su castigo, le había dicho y Yibo asintió mientras se corría en la garganta de aquel chico después de follarle la boca bruscamente.


Esa noche no despertó sino hasta al día siguiente que fue visitado por Zi Xuan al enterarse de la terrible noticia, Yibo tenía su expresión de póker pero a pesar del malentendido del día anterior, sabía que Yibo realmente apreciaba a Wen Han, en ningún momento llegó a sospechar de este ya que lo conocía. Quería estar con su novio ya sin malos entendidos, así que intentó explicarse y aclarar que no había nada pero su novio solo asentía sin querer hablar demasiado, parecía demasiado afectado por el accidente de Wen Han, así que no continuó intentando aclarar el malentendido.Pr oablemente sus dudas se habían disipado porque ya no parecía enojado con ella aunque su frialdad continuó.


- Ella es molesta... ahora que su amante está indispuesto, te busca... no confíes en ella. - Le había dicho Zhan y Yibo asintió, ahora parecía ser al único que escuchaba y en el que confiaba ciegamente.


Él también había comenzado a sentir molesta a la chica, no dejó de dudar de ella pero por el momento el azabache no le había ordenado qué hacer. Solamente repetía lo molesta que era y Yibo realmente comenzó a sentirla demasiado demandante y empalagosa para su gusto.



Los días pasaban, todavía era muy pronto para saber con exactitud si Wen Han sobreviviría, le habían inducido a un coma debido a lo inflamado que su cerebro estaba por los golpes así que no podían determinar aún las secuelas que tendría. Solo podían esperar un milagro.


Por otro lado los padres de Yibo buscaban todavía al perro que extrañamente había desaparecido hace varios días, preguntaban por él en el vecindario y habían colocado volantes en algunos lugares cercanos. Lo extraño era que Yibo no parecía preocupado a pesar de ser suyo, lo atribuyeron a que estaba más preocupado por la salud de su amigo, pero eso no quitaba el hecho de que había estado comportándose frío y distante, a veces ido. Ni siquiera preguntaba por el estado de su mejor amigo o los exámenes que estaban a nada de iniciar.


Cierta tarde tuvo otra discusión con Zi Xuan quien había querido saber porqué Yibo había llegado a la conclusión de que ella y Wen Han se traían algo, era mentira. Quizá si consideraba a Wen Han muy atractivo pero era todo, ni siquiera habían coqueteando así que no supo como este se molestó con ambos pensando que tenían algo. No habían podido aclarar esto completamente, Yibo le debía una disculpa por su maltrato y desconfiar de ella.


Estuvieron algunos días distanciados, pero al notar que Yibo no la había contactado para nada, decidió ceder ella misma, amaba a Yibo y no quería perderlo, asi que lo invitó a su departamento para reconciliarse.


Esos días sin verse, Xiao Zhan había aprovechado para meterle más ideas mientras tenían intimidad en los sueños de Yibo, siempre iniciando con lo mismo, la misma escena de los cuerpos apuñalados por el que parecía ser el pelinegro, Yibo dentro de su cuerpo hasta que se miraban al espejo y podían separarse, solo hasta ese momento el castaño podía tener su propio cuerpo en el cuarto de baño. Luego ellos follaban, nunca siendo suaves.


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Aunque esa vez intentó intimar con su novia, no pudo a pesar de que ella lo sedujo y besó con ansia, algo estaba bloqueándolo, quizá era el hecho de que la consideraba una traidora o algo más, quizá él no quería tocarla a ella, él quería follar a Zhan como en sus perversas fantasías y sueños. Pero lo intentó una vez más, no quería fallar.


La besó mordiendo sus labios, ella a pesar de la agresividad con la que era besada, continuó intentando seguirle el paso.


- Aah Yibo... te extrañé, cariño... - Llevó su mano a la entrepierna de su novio, no estaba duro, así que se detuvo. - ¿Pasa algo? - Estaba sorprendida, se habían besado con intensidad después de semanas sin follar pero Yibo no parecía disfrutar en absoluto.


Yibo gruñó al escucharla y luego se detuvo. Ella retiró su mano de su entrepierna.


- ¡Mierda! - Dijo entre dientes tratando de estimularse él mismo, quizá así lograría levantarlo.


- ¿Yibo? ¿Estás bien?


El castaño intentó imaginarse a Zhan debajo de él, así que bruscamente le dio la vuelta a la chica y levantando su vestido, bajó su ropa interior con brusquedad.


- Yi-Yibo... con cuidado... - Su novio siempre la había tratado con suavidad y cuidado en esos momentos, no importaba que tan ansioso se sentía, siempre era cuidadoso con ella.


- ... - No dijo nada, abrió las piernas de la chica bruscamente, liberó su pene para estumularse.


- Así no... más suave...


- ¡Cállate, no hables! - Dijo entre dientes, luego abrió las mejillas de la chica que eran demasiado pequeñas, tan diferentes a las que había estado tocando últimamente. La miró con frustración.


- Yibo... ella no va a complacerte, bebé... déjala.


Yibo la soltó y se sentó a un costado frustrado, no había logrado levantarlo con facilidad y cuando lo hizo fue debido a que imaginó a Zhan, pero los gemidos, quejas y diferencias en el cuerpo de Zi Xuan lo volvían a la realidad, ella no era Xiao Zhan. No quería hacérselo a ella, Zhan nunca se quejaba y se dejaba hacer de todo sin objetar.


Zi Xuan no entendía los cambios de Yibo, definitivamente ya no era el mismo, este chico frío e intimidante era demasiado diferente a su dulce novio, lo extrañaba tanto, casi deseaba que él no hubiese recibido el trasplante porque al poco tiempo de eso fue que comenzó a volverse taciturno e irritable, ya no sonreía como antes, parecía ya no sentir lo mismo por ella. Se inquietó y abatió.


Subió su ropa interior y se acomodó frente a su sombrío novio.


- Yibo... ¿Qué ocurre? - Apretó su brazo. - Si algo está pasando debes decirme, yo te apoyaré y saldremos adelante.


- ...


- ¿Es por lo de Wen Han y Bichen?


- ¿Qué? - La miró con intensidad.


- Estás preocupado, ¿Cierto?


- Ah... mn.... - Dijo secamente.


- Está bien, Wen Han se recuperará y encontraremos a Bichen, mañana te ayudaré a buscarlo y...


- No quiero hablar. - Se acostó dándole la espalda.


Zi Xuan se sintió más inquieta y abatida, quería ayudar a su novio, pero este no estaba abriéndose, aún así no debía desesperarse, ella quería volver a lo que eran antes, una hermosa pareja que se amaba y tenían planes de un futuro juntos. Quizá mañana sería un mejor día, haría lo posible por tratar de arreglar su relación, quería hablar con sus suegros para que estos le ayudasen a convencer a Yibo de hablar de lo que estaba molestándolo. Pediría consejos a su madre quien estaba al tanto de la relación de su hija con Yibo.


- E-está bien, descansemos entonces, creo que lo necesitamos... - Suspiró. - Mañana seguiré ayudándote a buscar a Bichen, luego te acompañaré a que rindas los exámenes y en cuanto despierte Wen Han iremos a verlo. Todo mejorará.


Yibo la miró sin decir nada y luego volvió a girarse, la chica solo le dio un corto beso en la mejilla tratando de no quebrarse por las reacciones de Yibo.


- Es molesta, siempre está decidiendo todo por tí y cuestionándote. No olvides que es una traidora, ella no ha recibido su merecido, bebé...


- Mn... - Dijo bajito.


Se durmieron luego pero a la medianoche, Yibo despertó cuando Xiao Zhan le dijo algo en sus sueños.


- Mátala. - Le ordenó el pelinegro, Yibo miró a su novia dormida plácidamente a su lado, su cuello lucía tan delicado, tragó duro, no estaba seguro de hacerlo.


- ...


- ¿Que pasa? ¿No confías en mí? - Puso una expresión de tristeza.


- ¡Si! - Lo miró. - Lo hago, confío en tí. - Le sonrió hermosamente mientras tomaba su mentón para levantar su bello rostro.


- Entonces... Házlo... serás bien recompensado, bebé. - Susurró con sensualidad cerca de su oído.


Yibo sintió su piel estremecerse.

Llevó sus manos al cuello de Zi Xuan y colocándose sobre ella, la apretó con fuerza sabiendo el lugar exacto donde debía a tomarla gracias a las indicaciones del pelinegro. Zi Xuan abrió los ojos e intentó luchar, gritar y soltarse mirando con horror los vacíos ojos de su novio quien se había sentado sobre ella poniendo su peso en el de la chica, a pesar de la luz apagada, una luz se filtraba de la calle, ella logró ver que había otra sombra, otro par de ojos igualmente vacíos mirándola y sonriendo, no pudo gritar demasiado, en pocos minutos dejó de luchar, lo último que vio aquella chica fue a la persona que más amaba tomando su vida.


Al terminar, Yibo se sentó a un lado sin dejar de mirarla, Xiao Zhan lo abrazó por detrás.


- Bien hecho bebé... - Lo besó en la mejilla y luego comenzó a besar su mandíbula y cuello mientras Yibo está en shock mirando el cuerpo sin vida de su novia.


- ...


- ¿No es esto delicioso? Hiciste un buen trabajo... - Subió a su regazo. - Tu recompensa... - Al sentirlo Yibo volvió en sí.


- Estás... aquí... - Sonrió.


- Te dije que estaría contigo. - Sonrió antes de besar sus labios con hambre mientras se frotaba sobre él, Yibo estaba comenzando a endurecerse con rapidez.


Xiao Zhan se acostó a un costado de la chica muerta y atrajo a Yibo quien lo tomó enseguida sin dejar de besarlo, la necesidad que tenía por poseerlo era demasiada, realmente necesitaba tanto el tomarlo como una recompensa por lo que había hecho.

Con rapidez abrió sus piernas y colocó su falo en la cavidad del pelinegro. Empujó una vez, fue difícil debido a la falta de lubricante y preparación, pero no se detuvo. Xiao Zhan solo se abrió lo más que pudo para él sin objeciones, recibiéndolo gustoso.


- Zhan... estás tan apretado. - Apretó sus muslos.


- Aah Yibo si... - Jadeó. - Eres tan grande y estás tan duro...


- S-solo por tí. - Entró y salió sin delicadeza alguna.


- ¡Aah si... más... más bebé! Más profundo...


Zhan sonreía y gemía ante cada embestida, Yibo se había perdido en él, estaba tan absorto mirando sus expresiones de placer que ni siquiera notaba el cuerpo de Zi Xuan a un costado de ellos, sus ojos todavía abiertos pero sin vida.


Dio algunas embestidas mientras el pelinegro apretaba los músculos alrededor del falo del castaño. Luego Yibo lo tomó de la cintura para levantarlo y besarlo, Zhan lo besó sin restricciones, luego ladeó la cabeza para que el castaño se encargara de su cuello, acto seguido comenzó a brincar sobre él, subió y bajó sobre su dureza mientras Yibo mordía su cuello y labios con fuerza hasta romper la piel de su labio inferior, no se detuvo al probar la sangre de Zhan, le pareció tan dulce y deliciosa, todo del pelinegro era tan delicioso y lo encendía cada vez más.

Fue cada vez más profundo y más rápido hasta correrse en su interior perdiéndose en el placer, nunca nada se sintió tan bien como llenar al pelinegro de sus pesadillas con su esperma después de hacerlo gritar y desfallecer de placer.


Luego el castaño se dejó caer y se echó a reír a un lado de Zhan comentando lo mucho que le había gustado su recompensa. Enseguida se durmió a un lado del cuerpo de Zi Xuan, Zhan se quedó a su lado mirándolo con una expresión de satisfacción y oscuridad.


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Al día siguiente el castaño despertó, se vistió en silencio y se fue sin darle una mirada al cuerpo su novia en la cama.

Al volver casa, durmió casi todo el día, estuvo encerrado en su habitación, su madre sintiéndose preocupada por el extraño comportamiento de Yibo decidió encararlo de una vez ya que había querido darle su espacio, lo que menos deseaba era ser una metida, pensaba que Yibo estaba estresado debido a los eventos recientes pero no podía continuar dándole su espacio, necesitaba saber qué estaba preocupando a su único hijo.


La madre de Yibo estaba por tocar su puerta cuando escuchó una risa, se quedó callada esperando, no estaba segura pero creía haber escuchado a otra persona, su hijo no se reía de esa manera, así que luego de escucharlo hablar con alguien decidió abrir sin tocar, encendió la luz a un costado de la puerta ya que la habitación estaba a oscuras como siempre.


Yibo estaba sentado en una esquina, la luz golpeó su vista por lo que se cubrió los ojos, había estado en la oscuridad de su habitación todo el día.


- Yibo... lo siento hijo. - Se apenó su madre pero miró que su hijo estaba solo y al parecer no estaba hablando por celular con nadie. - Pensé... pensé que estabas con Zi Xuan. - Dijo extrañada.


- Será en otro momento. - Le dijo el azabache.


Yibo finalmente soltó las manos de sus ojos y se levantó molesto al ser interrumpido.


- No, vete. - Se lo dijo a ella.


- ¿Qué? Hijo... ¿Qué pasa?


- Nada, vete y apaga la luz. - Ordenó.


- Yibo, tú no eres así... dime qué pasa. ¿Qué ha estado molestándote? ¿Qué tienes?


- Nada. - Masculló.


- Me voy, parece que tu mami quiere hablar contigo. - Dijo molesto Xiao Zhan cruzado de brazos.


- Hijo...


- ¡Déjame solo, maldita sea! - Fue hasta ella y la empujó fuera de su habitación cerrándole la puerta en la cara con fuerza, le puso el seguro y volvió a apagar la luz.


Xiao Zhan solo sonrió de lado.


- Ya está... se ha ido. - Se giró para ver a Zhan.


- Bien... no me gusta como te tratan...


- ¿Qué?


- Te tratan como a un niño... pensé que eras un hombre.


- ¡Lo soy! - Respondió enseguida. Quería demostrarle al pelinegro que realmente era un hombre, no un niño. - Soy un hombre. - Atrajo su cadera con sus manos.


- Entonces haz algo... no puedo estar con un niño que vive aún con sus papis...


El castaño resopló sin decir nada. Odió la interrupción de su madre ya que estaba seduciéndolo nuevamente el pelinegro. No quería ser visto como un niño por Zhan.


La señora Wang preocupada habló con su esposo al respecto, llamaría a Zi Xuan para que esta les pudiese decir que estaba pasando con Yibo, ella seguramente sabía algo más. Pero no pudo contactarla.


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Un par de días más tarde los padres de Zi Xuan visitaron a los Wang para preguntárles por su hija a Yibo, esa mañana ellos habían recibido la llamada del jefe de su hija ya que esta no se había presentado a trabajar en dos días y no había llamado, a ellos tampoco les había llamado por lo que preocupados fueron a ver a Yibo pero este les respondió fríamente que no lo sabía y volvió a encerrarse en su habitación.


Los padres de su novia se sintieron extrañados y preocupados, irían a la policía y a ver a los amigos y compañeros de trabajo de su hija para ver si estos podían darle más información sobre la chica ya que nadie abría su departamento. Ellos sabían que había estado teniendo problemas con Yibo pero nunca pensaron que él se portaría tan grosero y distante, parecía que no le importaba en absoluto que su novia estuviese desaparecida.


Al poco rato los señores Wang recibieron la llamada de los Li, los padres de Wen Han. Su hijo había despertado el día anterior, pero aunque se suponía que sería una noticia buena, los padres de Wen Han estaban consternados, su hijo no hablaba pero en su mirada había terror, parecía ser que tenía una especie de trauma por lo que tuvieron que sedarlo nuevamente.


Por la tarde Wang Yibo ya sabía que su mejor amigo había despertado, se preocupó, sin embargo Xiao Zhan le dijo que sería bueno hacerle una visita a lo que el castaño asintió sabiendo a qué se refería.


*


Fue a verlo en ese mismo rato. La madre de Wen Han confío en dejarlo solo con su hijo, solo debió encargárselo mucho, le dijo que fuese paciente ya que este no estaba del todo bien.


En cuanto el castaño y el pelinegro se quedaron a solas con Wen Han, este despertó poco a poco sintiendo la intensa mirada de su amigo. Enseguida comenzó a alterarse, él no podía hablar pero su expresión realmente era de pánico, se removió asustado, Yibo fue hasta él mientras Zhan sonreía divertido.


- Hola amigo...


Wen Han solo pudo intentar gritar mientras comenzaba a derramar lágrimas aterrado, él podía verlo, vio a la persona siniestra detrás de su amigo, los ojos de este carecían de brillo y el negro de sus ojos le causó terror.


La máquina que medía su pulso comenzó a sonar, la mirada de Wen Han se había perdido, Yibo se alejó un paso al escuchar que enfermeras y doctores se apresuraban a llegar, al parecer estaba teniendo un ataque cardíaco debido al miedo. Sacaron a Yibo mientras intentaban reanimarlo.


- Vámonos...


- Pero...


- No hay tiempo... será esta noche...


- ¿Esta noche?


- Si, debe ser esta noche...


- Mn... - Asintió regalándole una hermosa sonrisa al pelinegro y salió del hospital no importándole si lograban salvar la vida de su amigo o no.


*


No recordó el trayecto a casa, lo siguiente que supo era que ya estaba en la habitación de sus padres mirándolos dormir con un cuchillo en su mano derecha y una almohada en la izquierda.


- Házlo Yibo... así podemos estar juntos. - Le susurró Xiao Zhan antes de darle un beso en la mejilla.


- Mn... - Levantó el cuchillo y suspiró, luego comenzó con su padre.


Los movimientos de la cama hicieron despertar a la señora Wang, no sabía que pasaba todo estaba muy oscuro, pero para el castaño que estaba acostumbrado, la falta de luz no era un problema para él solo podía escuchar quejidos y sonidos de algo, como un golpe a algo blando, luego gemidos ahogados.


- ¿Cariño, qué pasa? - Encendió la luz de la lámpara. No estaba preparada para la imagen que vería a continuación, nadie lo estaría.


Su esposo yacía a su lado cubierto de sangre y heridas luchando por respirar, sangre salía de su boca y Yibo con la mirada perdida sosteniendo un cuchillo.


- Continúa, bebé... - Dijo Zhan mirando a la señora Wang.


El castaño asintió y soltó el cuchillo para tomar la almohada y acercarse a su madre quien estaba en estado de shock. Presionó la almohada sobre su rostro ejerciendo toda la fuerza posible mientras buscaba la aprobación de Xiao Zhan en su rostro, Zhan sonrió cuando finalmente su madre dejó de moverse, Yibo se sintió tan cansado y tan en paz, Xiao Zhan le sonrió.


- Te amo bebé. - Le dijo Zhan mientras lo arrastraba a la habitación del castaño, ya en la cama se sentó ahorcadas sobre él. - Te recompensaré una vez más...


Yibo cerró sus ojos feliz mientras abrazaba a Zhan quien lo besaba deliciosamente.


En ese momento en el departamento de Zi Xuan la policía encontraba su cuerpo en la cama. Los padres de la chica llorando desconsolados tratando de entender quien le haría algo así a su hija.


La policía no demoró demasiado en llegar a la casa de los Wang ya que el principal sospechoso siempre eran aquellos más cercanos a la víctima o la última persona que las vio, en este caso sabían que la última persona en ver a Zi Xuan había sido su novio Wang Yibo.


Tocaron la puerta con fuerza, ya era bastante tarde.

Wang Yibo estaba desnudo con una sonrisa de satisfacción, Zhan estaba a su lado tomando su mano, ambos sentados en el suelo de la oscura habitación. La policía decidió ingresar al hogar de los Wang.


La sangre continuaba brotando de las muñecas del castaño quien estaba palideciendo segundo a segundo, los charcos de sangre lo rodeaban, se veía tan pálido.


- Te-tengo frío, Zhan... - Susurró débilmente.


- Pronto ya no tendrás frío, bebé... estaremos juntos para siempre...


- Mn... - Yibo cerró sus ojos sonriendo y caminaron juntos de nuevo a la oscuridad.


👁Fin👁