PRÓLOGO
Felix es sólo un demonio promedio, tratando de ganar puntos con el Jefe, causando daño en la Tierra.
El problema es que no es muy bueno en eso. Cada vez que trata de ser malo, acaba haciendo el bien en su lugar. El viejo adagio: «Cada vez que suena una campana un ángel consigue sus alas» es cierto, y Felix obtiene unas alas que no quiere al hacer estas accidentales buenas acciones.
Para empeorar las cosas, está bastante seguro de que se está enamorando. ¿Podrá Felix conservar a su hombre y mantener las alas alejadas de su espalda?








