𝗖𝗮𝗽𝗶𝘁𝘂𝗹𝗼 𝟭: 𝗬 𝗹𝗹𝗲𝗴𝗮𝘀𝘁𝗲 𝘁𝘂́.
"Susurros del alma.
Esto no es tan fácil como él lo creyó.
"Rastros del pasador"
"Agonia oculta"
"Un cansado pesar en su corazón.
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Dulce cielo que alumbraba el bello día de aquella mañana cuando Dazai Osamu decidió tomar una caminata, tarareando una bella melodía. Una canción de suicidio, su tono muy animado era tan admirable, podría jurar que no era un maníaco suicida.
—Cuando calienta el sol, quiero matarme~ — La dulce sinfonía tarareaba enmedio de la calle sin mirar a la nada, tan solo se escapó del trabajo para rehuir de sus obligaciones. Así era Dazai Osamu, un joven de 22 años.
— AHHHHH— De un momento a otro, un joven de cabello plateado choco contra el abdomen del castaño y ocasionando que este cayera sobre su propio trasero — Ahhh, l-lo sien-to mucho— Tan rápido se dió cuenta de su choque, volvió a estar en pie y sacudió con nerviosismo el saco de Dazai.
— Tranquilo, no tienes de que preocuparte — Dijo un Dazai tranquilo, marcando una sonrisa en su rostro.
— Pe-ro y-yo — El joven de cabello claro trato de excusarse pero le fue en vano sus disculpas más sinceras.
— Pero nada — Volvió a sonreír el castaño hablando con voz tranquila aún, Dazai le dió una rápida mirada al chico de cabellera plateada.
— Bueno déjeme compensarlo con algo — El joven estaba dispuesto a todo por enmendar su error, iba en contra de sus principios dejarlo así como así.
El joven de cabellos plateados realmente estaba avergonzado.
— Y-yo d-de verdad lo siento — Le dijo el peli-blanco muy avergonzado — No ví por dónde iba y...
— Ya te dije que no pasa nada.. pero la próxima ves ten más cuidado ¿Si? — El castaño sonrió y poso su mano en su blanca cabellera le regaló una sonrisa.
El chico con sus mejillas coloradas asintió y el castaño siguió con su camino y con una sonrisa en su rostro. Pero antes de continuar con su camino paro al darse cuenta de invitar algo de comer, ya que el castaño también tenía hambre.
— Oye, ¿Quieres comer algo? — Está vez Dazai uso un tono juguetón para ser uso de la pregunta. Cambio de dirección al chico
— Ehh bueno y-yo, no quiero grrr — Eso era mucha molestia para alguien con quien choco, pero su estómago hablo por el.
— Jajaja lo sabía, ven yo te invito — La risa del castaño era dulce al oído de cualquiera, una voz hecha por los dioses, ese chico tenía mucho carisma.
— Bueno ya que insistes — Atsushi no pudo dejar pasar esa oferta por alto, así que al final termino aceptando la preposición.
[...]
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Dazai estará en problemas con Kunikida, se presiente en el ambiente.
Ubicación: Restaurante.
— ¿En serio puedo comer esto? — Atsushi no daba crédito a sus ojos al ver tanta comida reunida en la mesa, ¿Toda para el solito?
— Claro, yo invito. Vamos come — El castaño retiro su abrigo para más comodidad y dejo este en el respaldar de la silla donde tomo asiento.
— ¡Entonces buen provecho! — Dichas esas palabras comenzó a comer tanto como podía, un bol de ternera. Masticaba con suavidad cada una parte de la comida, casi sufre un ahogo pero para su suerte Dazai le pasó un vaso que contenía agua antes de que fuese tarde.
— Pues si que te tenías hambre — Comentó Dazai mirando de lo más interesante al chico frente a el quien comía como si nunca lo hubiese hecho en su vida.
— Hmnn uju uju — Dijo aquel chico con la boca llena, tratando de hablar pero sin éxito alguno.
— No entiendo nada de lo que dices — Habló Dazai echando algo pequeño a su boca, ya que su hambre era leve y no tanto como la de Atsushi.
— ¡Aquí estabas! — Los gritos de un hombre mayor se escucharon en la entrada del restaurante, a juzgar por la expresión de su rostro no estaba muy contento.
— Oh Kunikida-kun — Dijo Dazai con mirada tranquila.
— ¿Se puede saber dónde diablos estabas?.. me dejaste solo mientras trabajaba, estúpido loco suicida — Gruño el hombre de cabellos rubios
— Tranquilo que no fue nada — Exclamó el castaño— Además confiaba en ti.
— ¿Y este quien es? — El peli-rubio gruñó por lo bajo para luego mirar al chico albino que estaba con su compañero.
— Soy Atsushi Nakajima — Hablo presentándose de lo más cordial con el mayor llamado Kunikida.
— Oh bien, y tú. ¡Ya vámonos a la agencia! — Ignoro por completo la presencia del menor para tomar del cuello a Dazai con violencia, siempre era el trato dado al castaño, se lo llevó arrastrando a la salida, literalmente.
— Ahhh ¡At-su-shi-kun~! — Exclamó cantarin el castaño pidiendo una pequeña ayuda, mientras era arrastrado. Pero fue inútil todo intento.
— ¡Espera Dazai! L-la cuenta — Pero fue demasiado tarde, este se fue antes de lo que dijo. Oh rayos, no tenía nada en su bolsillo.
Recurrió a lavar los platos del local, como pago a la comida que consumió él, y la poca de Dazai, salió de este lugar todo en la ciudad era oscuridad. Su suerte estaba por acabar, realmente la hermosa luna que parecía acompañar al chico peli blanco.
— Ni siquiera me dijo su nombre — Exclamó Atsushi cansado, ¿Cómo no pudo preguntarle su nombre? Y encima olvidó su gabardina.
Camino sin rumbo fijo por toda la noche que sin darse cuenta había llegado al lugar de trabajo de aquel chico, era un edificio de de ladrillos de color marrón rojizo, estaba dividido en el cuarto piso. Ubicación, en el alto pendiente cerca del puerto de Yokohama. No pudiendo saber de que sitio se trataba, decidió acurrucarse en la entrada de esta para descansar un poco y al día siguiente pensaría en algo para sobrevivir. Y se sumió en el más profundo sueño, un sueño muy lindo por cierto.
Y al día siguiente, alguien movió quedito al peli blanco, tratando de despertarlo, todo intento fue en vano.
— Oye, oye — Hablo repetidas veces un castaño sin su gabardina, Dazai Osamu para ser más específico.
— Zzzzz — Pero el chico albino consileaba el dulce sueño que tenía. Muy buen sueño.
Todo era de ensueño, se podía ver a un montón de flores por todos lados, sin maldad paz, tranquilidad mientras Atsushi giraba sobre su propio eje. Feliz de la vida, como si nunca hubiese sufrido tanto en su cruel pasado.
— ¡Atsushi Nakajima! Arriba — Exclamó está vez más alto Dazai esperando a que despertara.
— S-si ¡Voy! Tengo que lavar los platos, limpiar las escaleras y... — Pero al levantarse del sitio donde durmió se dió cuenta de que ya no estaba en ese despediado lugar. Y suspiro aliviado.
— ¿Acaso trabajas? — Pregunto un Dazai curioso en aquel chico.
— N-no no es eso, es que... — Atsushi miro a otro lugar donde no fuera la mirada de Dazai, recordar todo lo que dejó atrás era mucho pedir. Para alguien con tan solo 16 años — ¡Oh cierto! Te traía esto, lo olvidaste ayer — Olvidó por completo la gabardina que traía consigo y se la entrego en las manos.
— Gracias~ lo estuve buscando desde ayer. Por cierto lamento mucho haberte dejado con la cuenta — Exclamó Dazai arrepentido de haberse ido sin haber pagado y tomó su gabardina.
— No es nada, bueno debo irme — Atshushi dispuesto a márchese de dicho sitio pero fue interrumpido gracias a un brazo y este era el de Dazai.
— Oye, ¿Tienes a donde ir? — Algo en el mente indescifrable surgió en la mente de Dazai Osamu, tal era su intención en ayudar joven desconocido a sus ojos, pero ajeno a su entorno.
— No tengo donde ir — Su vista cayó en el suelo bajando por impulso su cabeza, ¿Tanto era su rechazo por ser ayudado? Es que simplemente no quería involucrar a nadie con sus problemas y traumas...
— Eres de un orfanato, ¿Cierto? — Para Dazai solo bastaba unos minutos para enterarse en la vestimenta de aquel chico, su procedencia.
— ¿Cómo lo supiste? — Retomó la vista al frente separando la mano del castaño con su brazo.
— Es que tu ropa me hizo pensar y llegué a esa conclusión, cuéntame. ¿Te escapaste o te echaron? — Dijo aproximándose a Atshushi lentamente hasta llegar a su oído y susurrar.
— Ehh, bueno verás... — Al sentir el soplo en su oído decidió contar lo que pasó en el orfanato — Fui abandonado desde pequeño, en el orfanato siempre me dijeron que soy un inútil, no me interesa en lo más mínimo si yo vivo o yo muero. ¿No crees? Será lo mejor para todos. Cuantas veces escuché eso y más cosas, acabe creyendolo... — Pese a pronunciar todo eso, su voz mantuvo su curso de paz, tantas cosas en su interior y salir del infierno donde tenía que haber sido un lugar acogedor, lleno de amor.
— Hmph, entiendo entiendo — Dijo Dazai asistiendo con la cabeza, en lo fondo el lo sabía, en cualquier caso otra persona hubiese dicho algo alentador. Pero el castaño decidió ayudar de otra manera útil, nada ni nadie le frenaría en ayudar al chico albino. ¡Decidido~!
— Uff, bueno tengo que buscar un trabajo — Atshushi inclinó la mitad de su cuerpo haciendo una reverencia ante el mayor.
— ¿Sabes? En estos momentos necesitamos un chico de los encargos, soy un detective, ¡De hecho el mejor de la agencia! — Expreso con tal ímpetu señalando al edificio de donde salió, así es Dazai poseía una gran confianza en si mismo.
— ¿Podría ser de ayuda? — Ese pequeño rayo de esperanza que dió presencia en cuerpo y alma, su carita fue iluminada por reflejo.
— Claro que si, déjamelo a mí y todo saldrá perfecto, no por nada soy Dazai, el más confiado de la agencia y el favorito de toda la agencia — El castaño se auto denomino a si mismo, con un gran aura de confianza a su alrededor pero colisionó al suelo cayendo de boca con el trasero alzado junto a sus ojos hechos remolinos.
— ¡Otra vez te escapaste del trabajo! — El golpe contra el castaño fue cortesía de Kunikida, más que obvia su molestia gracias a Dazai, con pasos pesados fue hasta el cuerpo desmayado de Dazai para luego tomarlo del cuello de la gabardina y mirarlo a los ojos hechos remolinos.
— Ay, ¿Qué hice ahora? — ¡Rayos estaba vivo! Medio atontando cortesía del golpe de Kunikida, miro a este con molestia.
— ¿¡Todavía lo preguntas?! Hay mucho papeleo que hacer y tú sales a dar un paseo — Agitó el cuerpo de Dazai por el cuello de su gabardina. Molesto era poco con el enfado que traía encima.
— Ahh, y-yo. Bueno verás Dazai me ofreció un trabajo en su agencia — El de cabellera plateada hablo por Dazai, realmente tenía un objetivo. Conseguir un trabajo.
— Ah eres tú, el mocoso de ayer. ¿Cuál es tu nombre? — Kunikida está vez dirigió su vista al joven de cabello plateado. Con mirada neutral.
— ¡Soy Atshushi Nakajima! — Exclamó lo más cortes posible, era su superior en todo caso, así lo era.
— Bueno Atshushi, ¿Estás dispuesto a ayudar en la agencia? Te advertido que es un gran compromiso pertenecer a la agencia de detectives. Sobre todo formando parte con personas con poderes — Hablo con orgullo, informando sobre la verdad en los detectives de la agencia.
— Estoy dis— Atshushi dispuesto a aceptar, pero interrumpido por cierto castaño ya de pie.
— Atshushi está dispuesto a trabajar, creo que hará un buen trabajo — Hablo sonriendo este a su compañero de trabajo.
— Bien tendré que hablar con el jefe, pero tendré tu vista puesta en ti — Antes de ingresar a las instalaciones de la agencia le dió una rápida mirada sobre el hombro del chico peli plata.
— Así se habla Kunikida~ — Genial, el primer paso para ayudar a Atshushi estaba en marcha, de hecho Dazai Osamu planteo un plan mental en su cabeza, no era necesario anotar nada en un papel, es lo suficiente listo en términos profesionales.
— Cállate, tú más que nada debe trabajar — Espeto un Kunikida molesto antes de entrar a las instalaciones.
— Si si lo que digas — Hablo restando importancia a las palabras, volviendo a su carácter desobligado. Después de esto, Dazai camino hasta el interior de la agencia llegando al interior de está.
"Atshushi Nakajima jamás olvidaré tu nombre"
Como fue cosa del destino cosa de su encuentro, pero Dazai no lo creía así. Algo más, profundidad en unos cientos de pensamientos al día, expandiendo más en los pensamientos suicidas y la razón de su existencia.
🎨 Aclarando que el siguiente fanfic ha sido debidamente redactado en todas sus formas y expresiones, retomando la personalidad en los personajes, la forma de su pensamiento, el actuar. Todo esto gracias a la facilidad que me ha dado el internet, unos minutos de investigación de cada personaje al igual que como hice con mis fanfics de Owari no Seraph con el ship Mikayuu y Yuumika.
Deseo aclarar que como escritor me gusta hacer un minucioso trabajo, análisis de cada personaje que hago uso, así tener un buen contenido de la trama y como está va desarrollando a lo largo de los capítulos. No dejo nada por alto, no deseo que un buen personaje sea arruinado por mi, así que me doy a la tarea de investigar más a fondo sobre este, a veces veo dos veces el capitulo para un mayor profundidad de los sentimientos de dicho personaje, continúo de esto reflejarlos en las palabras correctas e indicadas es por eso que en ocasiones mis libros tardan tanto por actualizarse. Tenía que hacer la aclaración.
Como escritor también me gusta ver qué el lector disfrute el capitulo, planeo con esmero cada línea de este, tal vez exagere un poco pero es que disfruto mucho hacer esto, para mí es lo más preciado del mundo. No hay nada que disfrute más hacer esto, mi intención es que no sea confuso las situaciones sobre todo que me gusta la locura, agregando eso a cada historia para hacer pasar un buen rato a todas las personas que lean mis libros, divertido si lo es.
Bueno creo que mucho texto, pero ya hace mucho quería decir todas estas palabras, sin más que decir disfruten la historia.
Se les quiere <3








