El Cuento de la Reina Oscura - Lady Lesso Fanfic

Summary

En la escuela del bien y el mal dónde se entrenan los héroes y villanos de los cuentos de hadas. Mordred sabía desde pequeña que ella pertenecía a la escuela del mal, y qué su misión en su futuro cómo villana era ser la enemiga de Tedros.Estaba destinada a ser la enemiga del principe, porqué la historia entre Morgana y el rey Arturo de Camelot debía repetirse. Él siendo su heredero y ella siendo la heredera de Morgana. Era el destino de ambos. Pero, ¿Qué es aquello que el mal jamás puede tener en comparación con el bien? El amor. Un villano con la capacidad de amar, es imparable. Y ésto, Lady Lesso lo sabe... Lesso es la profesora y decana de la escuela del mal, pero mientras más conozca a la joven villana, más se sentirá cautivada por ella. ◇◆◇◆◇◆◇◆◇ ╰┈─➤ 𝒇𝒂𝒏𝒇𝒊𝒄 𝒅𝒆 𝑳𝑨𝑫𝒀 𝑳𝑬𝑺𝑺𝑶 𝘓𝘌𝘖𝘕𝘖𝘙𝘈 𝘓𝘌𝘚𝘚𝘖 𝘹 𝐹𝐸𝑀 𝑂𝐶. 𝒕𝒆𝒂𝒄𝒉𝒆𝒓'𝒔 𝒑𝒆𝒕 𝐼𝑛𝑠𝑝𝑖𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑙𝑖𝑏𝑟𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑺𝒐𝒎𝒂𝒏 𝑪𝒉𝒂𝒊𝒏𝒂𝒏𝒊 𝐞𝐬𝐜𝐫𝐢𝐭𝐨 𝒑𝒐𝒓 𝓐𝓷𝓷𝓪 𝓡. 𝓞. 𝓙.

Status
Ongoing
Chapters
9
Rating
5.0 3 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1. La tierra de las manzanas.


   Mordred estaba recolectando manzanas en una canasta vieja y oscurecida, manzanas ya que era el único fruto que brotaba en esa maldita tierra. De hecho, Modred aborrecía las manzanas, pero conseguir otro tipo de alimento no era tan fácil para ella, no siendo la hija de la malvada y poderosa Morgana.


Ella había sido criada por su tía Morgause, luego de que su madre encontrará su fin a manos del rey de Camelot y su hechicero, y se fuera al Nuncamás. Era por ello que Mordred se había propuesto qué cuando fuese una villana, sería más poderosa y exitosa que su propia madre.


Estaba destinada a ser la enemiga del principe Tedros, porqué era el hijo del rey Arturo, y la historia entre Morgana y Arturo debía repetirse. Él siendo heredero de Arturo y ella siendo la heredera de Morgana. Era el destino de ambos.


Fue así que mientras volvía con sus manzanas a la casa vieja dónde vivía con Morgause, una sombra desde el cielo oscureció su caminó. Aún era de día, por lo que Mordred se cubrió con la mano la luz del sol, solo para vislumbrar que era lo que ensombrecía desde el cielo.


Vió un pájaro de gigante tamaño extender sus alas sobre las nubes, de cuerpo esquelético y cuernos de hueso, hizo un giró audaz en el cielo y luego descendió. Mordred sabía que era un estínfalo, un ave esqueletica con cuernos. Y solo los niños de los cuentos de hadas sabían porque venía.


Ella corrió a casa, sosteniendo su cesta de manzanas. «Ni siquiera había preparado su equipaje para irse, no pensó que el día de hoy el estínfalo se la llevaría». Ya que hace dos años, ella debía entrar a la escuela del mal, pero los estínfalos no vinieron por ella, hasta dos años más tarde. En su décimo octavo año de nacimiento.


—Tía, Morgause... Finalmente han llegado... —gritó Mordred a pocos metros de su casa.


Pero antes de que ella dijera algo más, sintió las garras del estínfalo enroscarse en su abrigo y la levantó al cielo en un aleteo veloz.


Mordred gritó al instante, su cesta de manzanas se soltó de su agarré y bajó sus pies solo pudo ver las manzanas como pequeños puntos rojos que se desaparecían mientras ganaba más altura. Mordred se sostuvo bien de las garras del estínfalo, para que no terminará cayendo en cualquier otro lugar del reino. El estínfalo pasó sobre el bosque lejano de dónde se tomaba a los estudiantes lectores. Arriba le hacía falta un poco de aliento, veía bajo ella pasar las tierras y reinos, era una vista magnífica y hechizante. Y a lo lejos, algo le quitó el aliento...


Las escuela del bien y el mal, la cual era dividida por espesa y grisácea niebla. Por un lado se alzaban torres blancas que alcanzaban las nubes rosáceas y blanquecinas, lucía como un palacio de sueños y fantasías, había bosque de flores, belleza y vida.


Y por el otro lado, la escuela del mal. Allí las torres eran alcanzadas por nubes oscurecidas y relampagueantes, como sí en este lugar cayera lluvia la mayor parte del tiempo. Las torres eran tan oscuras que parecían cubiertas de hollín, la edificación parecía construida en los cimientos de una montaña antigua. Abajo, el lago era más verdoso y oscurecido que el de parte de la escuela del bien.


El estínfalo soltó sus garras y la dejó caer en las aguas verdosas.


—¡Gracias, estínfalo! —gritó Mordred al ave, mientras caía. «Esto era lo que siempre había querido, ir a la escuela del mal». Su cuento recién estaba comenzando, lo sabía.