Una hermosa Navidad para Kacchan // katsudeku // One Shot

Summary

Diciembre llegó y con ello la época en donde nos unimos más y nos rodeamos de nuestros familiares y amigos para celebrar el amor y la generosidad. Pero para Bakugou Katsuki es una estupidez, una época sin importancia y sin sentido; es cruel y despiadado, no le importa nada más que su propio bienestar. Pese a ese corazón oscuro, aquel hombre tiene a su lado gente que le quiere y se preocupa por él, todos desean de todo corazón... Que aquel frío ser vea el hermoso significado de la Navidad... Un milagro navideño sucederá y aquel joven de mirada carmesí aprenderá sobre el amor y el espíritu navideño. Siempre podemos mejorar, o volver a empezar... Estamos vivos y este es uno de los mayores regalos, aprovechemos la vida y a nuestros seres queridos, porque la vida es una. Un regalo para ustedes por tanto apoyo y amor... ¡Feliz Navidad y Año Nuevo 2023! ❤️ NOTAS 🎄 -Pareja principal: Katsudeku -BoyxBoy -AU sin Quirks -Los personajes pertenecen a Kohei Horikoshi del anime Boku no Hero Academia. -Historia inspirada en la historia A Christmas Carol (Los Fantasmas de Scrooge) -Creditos al dueño de la imagen así como las que se presenten en los capítulos, la escritura la he agregado yo -Alteraciones en las personalidades de algunos personajes para darle la trama a la historia.

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Una hermosa Navidad para Kacchan

La muerte estaba presente y de eso no había duda...

Katsuki veía aquella fría lápida donde el nombre de su madre aparecía.

Bakugou Mitsuki.

24 de Diciembre... Hace 7 años... En esa misma fecha había fallecido, cuando él tenía 23 años.

Aquel hombre de ya 30 años veía sin ninguna pizca de tristeza donde yacía su madre en su eterno descanso, si estaba ahí era solo por el respeto que le tenía, chasqueo la lengua con fastidio en cuanto sintió un aumento repentino de temperatura.

Agarro con mayor firmeza su enorme gabardina negra contra su cuerpo para darse calor, antes de siquiera irse de ahí ve la tumba de a lado y no puede evitar soltar un suspiro donde la tristeza era evidente.

Bakugou Masaru... Ese era el dueño de aquella tumba.

Masaru se fue del mundo terrenal cuando él tenía 17 años... Y aquella ausencia sigue doliendo en su interior como si apenas el día anterior se hubiera ido de su lado.

Cierra los ojos y hace una leve reverencia a su tumba para después darse la vuelta y salir del cementerio.

Sus pasos quedan marcados en las calles llenas de nieve, sus manos guardadas en sus bolsillos y su mirada fija en su camino, frunciendo su ceño por sentir tanta molestia por aquel clima.

Además de que no soporta los colores de las luces que deslumbran a dónde sea que vea, en cada calle, lámpara de calle, negocio, departamento, casa, en todos lados... Pero sobre todo no soporta el ruido que la gente emite, un ruido lleno de alegría y jubiló.

Cada persona desprendía el espíritu navideño y eso le jodía bastante.

Ignoraba a todo el mundo, y más a aquellos que le deseaban una Feliz Navidad.

Después de un considerable camino desde el cementerio, por fin llegó a su negocio.

Abrió la puerta azotandola al momento de entrar al lugar, gruñe por lo bajo pues odia quitar la nieve que lleva sus ropas, con coraje, su gabardina es sacudida para después ser colocada en el perchero de la entrada.

-Buenos días Señor Bakugou

Gira su vista para ver al que le hablaba, topandose con su trabajador más competente, un chico de cabellos rojos y dientes raramente puntiagudos, este le sonríe esperando el saludo.

-¿Qué tiene de buenos?.-le ignora y sigue de paso rumbo a su oficina, el chico le sigue.-Afuera hay un clima de mierda además de la estúpida gente de afuera, tan molesta.

Una pequeña risa nerviosa sale de los labios del pelirrojo y es lo único que puede decir o emitir.

Ambos llegan a la cálida oficina, Bakugou no pierde el tiempo y se deja caer en su gran silla ejecutiva negra, cierra los ojos para descansar mejor.

Pero no puede pues nota una mirada carmesí sobre su persona, abre los ojos lentamente para después enfocar su vista al sujeto quien claramente quiere decirle algo.

-¿Qué mierda quieres?

El pelirrojo se traga su pesada saliva y nervioso le sonríe.

-S-Señor... El equipo y yo queríamos saber si... S-Si nos dará el día de hoy... Al ser Nochebuena... Creíamos que tal vez... P-Pudieramos salir temprano...

Su voz fue bajando poco a poco pero el oído de Katsuki era muy bueno, entendió cada palabra temblorosa del ajeno.

-Ustedes saben que me importa poco que sea Nochebuena o Pascua o lo que sea...-el chico tembló.-Pero supongo que no tengo otra opción más que dejarlos salir antes...

Los ojos rojos del muchacho brillaron enormemente pero antes de que pudiera preguntar si era verdad o agradecerle, Bakugou se adelantó.

-Sin embargo quiero ver sus trabajos terminados en mi escritorio, de lo contrario se quedarán toda la maldita noche hasta que me entreguen cuentas.

-S-Si Señor... Muchas gracias.

Aún así le agradeció enormemente, se inclino varias veces y salió de la oficina.

En su negocio solo tiene bajo su mando a tres personas; Ashido Mina, Sero Hanta y Kirishima Ejirou quien fue el que pidió aquel deseo de Nochebuena.

Unos minutos después de que salió, Bakugou logro escuchar unas breves celebraciones de su trabajadores, gruño por eso porque odia que se desperdicie medio día laboral.

Y al día siguiente completo... Todo por la maldita Navidad.

Se concentro mejor en contar su preciado dinero, aquel que con mucha inteligencia ha ido ganando, tal y como su fallecida madre le había enseñado.

Sonríe orgulloso y malicioso al ver las tantas cuentas que tiene con pagos pendiente de pobres almas que buscaron su ayuda para un préstamo... Pero eso no le importaba, solo le importaba que cumplieran al día, solo le importaba tener más y más dinero en sus manos.

Se sentía poderoso y eso era lo único que importaba en su vida.

💥💔🧡💔💥

La tarde llegaba al fin.

Los negocios que ya desde muy temprano tenían sus luces encendidas, esa tarde se iluminaban aún más y de una forma casi mágica.

Menos claro, aquel negocio de prestamistas“Bakugou”.

Aunque no se salvaba de tener al menos un pequeño detalle navideño dentro de sus instalaciones.

-Lo va a tirar a la basura...-susurro divertido Sero al ver el pequeño árbol de Navidad que Mina había puesto en su escritorio.

-Callate Sero, no lo verá ni tirará a la basura.

El chico de cabellos negros río divertido al ver el pequeño puchero de su novia.

-Solo ten cuidado Mina... Sabes que detesta tener cosas de Navidad en la oficina...

Kirishima estaba nervioso pues recuerda que cuando tuvo su primera Navidad en aquel trabajo hace 5 años, él tuvo la brillante idea de poner algunas cosas navideñas en su escritorio... Y cada una de esas cosas fue lanzada a la calle por aquel furioso rubio de mirada carmesí.

-Lo sé lo sé... Pero no puedo evitar poner algo así en mi lugar, mi espíritu navideño me gana.

Mina terminaba de poner las pequeñas esferas en el mini pino cuando la puerta principal fue abierta.

-¡Buenas tardes!.

Todos miraron con una sonrisa a la persona que había ingresado al lugar.

-¡Buenas tardes joven Shindo!

-¿Esta mi primo?.-el chico de cabellos negros dejo su chamarra en el perchero y limpió sus zapatos en la entrada.

-Si, está en su oficina.

-Bien, pasaré entonces.-a cada uno saludo con una gran sonrisa, sin embargo cuando se paró al frente de la puerta de su primo, respiro hondo y calmo sus nervios, pues sabe cómo es con él, aún así no se dará por vencido... Sabe cuál solo está...

No tocó la puerta, simplemente la abrió, y con una sonrisa vio a su primo quien frunció más su ceño ante la intromisión.

-¡Feliz Navidad primo Kats!

-Estupideces...-gruño, ignorando al chico.

-La Navidad no es una estupidez primo...-camino al frente del escritorio del cenizo sin borrar su sonrisa.

-Lo es pero como sea, ¿Qué quieres?

-Solo vine a verte...-penso un momento si debía volver a insistir, cómo todos los años, pero quiere, quiere hacerlo en verdad.

-Pues ya me viste así que largo.

-Vamos Kats... Además de venir a verte vengo a invitarte a cenar mañana conmigo y mi esposa...

Katsuki arqueo una ceja, volviendo a verlo.

-¿Otra vez estás intentando esa mierda de pasar esas estúpidas fiestas contigo?

-Así es... Sabes que no me rindo...

-Pues deberías.-dejo a un lado lo que tenía en sus manos para verle decidido, le sonrió pero Shindo sabía que esa sonrisa era todo menos amable.-No me interesa cenar contigo y con tu esposa, prefiero mil veces estar solo con mi presencia a estar perdiendo el tiempo con ustedes.

-Kats...

-Celebra tu Navidad a tu manera y déjame celebrarla a la mía.

-¿Celebrarla?... Tu no hace eso...

-Es bueno que lo sepas, entonces déjame no celebrarla y lárgate.

-¿Por qué?...-Shindo lo miro con tristeza.-¿Por qué cambiaste tanto?... ¿Por qué ese corazón tan frío?...

-Madure, vi como es la vida para alguien fracasado como tú y como otros y no quiero eso... Deberías tu también al igual que todos de crecer y ver qué esa patética fiesta solo es para malgastar el dinero en estupideces materiales, que al final solo te tendrás a ti mismo que solo importas tú, a la mierda lo demás.

-Es triste ver cuánto has cambiado Kats... Desde que murió el tío Masaru... Te has vuelto tan déspota... Tan frío... Cómo la tía Mitsuki...

Bakugou no dijo nada, pero con su mirada sobre él le decía todo.

-En verdad deseo de todo corazón que vengas... Que disfrutes de verdad está fiesta con la gente que te quiere... ¡Cómo yo por ejemplo, te quiero primo!

-Buenas tardes...-ignoro todo lo que le dijo, concentrando su vista a los papales de su escritorio.

-¡Buenas tardes!.-sonrio con esperanza, de que solo quizás... Solo quizás su primo vuelva a ser como el de antes...-¡Feliz Navidad!

-Dije buenas tardes.

-¡Y Feliz Año Nuevo!.-grito emocionado, saliendo rápido de la oficina y más en cuanto sintió una pequeña amenaza cuando el cenizo se levantó de manera abrupta.

-¡Buenas tardes maldita sea!

Cuando Shindo salió y cerró la oficina de su primo no puedo evitar soltar una carcajada al ver que había atrapado a los chicos que trabajaban ahí, al parecer habían estado pendientes de esa conversación.

-L-Lo sentimos joven Shindo... La curiosidad nos ganó...

-No se preocupen.

-¿De verdad el Señor Bakugou cambio tanto?...-Shindo asintió cabizbajo.

-No se imaginan cuánto... De niños éramos como hermanos... Solía escaparse de casa para ir a jugar conmigo aunque también para estar con otro niño... Si, era de carácter fuerte pero aún así se veía la gran bondad de su corazón y la calidez de su mera existencia... Me duele ver perdido a mi primo...

Los tres trabajadores pudieron sentir la melancolía en aquellas palabras, no pudieron evitar ver con pena aquella oficina donde la avaricia podía relucir.

-Bueno...-volvio a sonreír, tratando de tener todo sentimiento triste fuera de él.-¡Me voy, espero tengan una gran Nochebuena y muy Feliz Navidad chicos!

Agradecieron con la misma calidez que les dio el pelinegro, se dieron un abrazo fraternal y con eso, tomo su chamarra y se dispuso a salir.

-Honestamente yo también desearía que el Señor Bakugou supiera y viera cuál hermosa es está fecha...-Kirishima suspiro triste pues él admiraba a aquel hombre, por su coraje y dedicación en crecer, se le hacía muy varonil aunque claro... Siempre hay un límite de todo, aunque... Sobre todo era porque le extrañaba...

Después de todo... Eran mejores amigos...

-Todos Kiri...-Mina apretó su hombro y le sonrió.-Tengamos la fé de que algún día sepa y sienta el verdadero espíritu navideño...

-A lo mejor alguien llega o le sucede algo para que pueda ver más allá del dinero o de si mismo...

Asintieron viendo una última vez aquella oficina, cada uno se fue a su respectivo escritorio a seguir con aquel trabajo, daban gracias de conocer bien al cenizo ante sus reglas de salir temprano, ya solo les faltaban un par de contratos de aquellos préstamos que con pena deben de insistir en llamadas a qué paguen.

El ruido de la puerta de nuevo resonó revelando con ello dos personas, estos dejaron sus abrigos en la entrada y limpiaron sus zapatos antes de entrar totalmente.

-¡Bienvenidos, buenas tardes!.-Mina al estar casi en la mera puerta, es la encargada de recibir a la gente que recién ingresa.-¿En qué les podemos ayudar?

-Buenas tardes...-un joven de apariencia mayor y cansada hablo, seguido de un chico de mirada esmeralda que no dejaba de sonreír cálidamente.-¿Tengo el placer de dirigirme a Bakugou Mitsuki?...

El joven que lo acompañaba soltó una pequeña risa al ver la confusión y susto de la chica y justo cuando iba a decirle algo la pelirosa hablo.

-¡O-Oh no!, en el fondo está la oficina de su hijo si gustan pasar.

La sonrisa de aquel joven tembló y su corazón se aceleró al escuchar eso... Su mirada de forma inmediata busco la puerta, un deseo se implantó en él y eso el que le acompaña lo noto.

-Gracias, con permiso entonces...-camino lento y seguro a la puerta, a diferencia del chico que tropezaba con sus propios pies.-Calmate...-le susurro.-Fue tu idea venir aquí...

-L-Lo sé... Pero ha pasado tanto tiempo... Que no puedo evitar sentirme nervioso... ¿Y si ya se olvidó de mi?...

-No lo sabremos si seguimos aquí...-sin darle la oportunidad de que se calme, tocó la puerta.

-Pase.-se escucho al otro lado la confirmación del ajeno, el mayor giro la perilla y el chico siente que el alma se va de su cuerpo.

-Buenas tardes...-la voz profunda del peliceleste llamo la atención de Katsuki.

-Buenas tardes.-noto que eran dos personas pero por algún motivo extraño el otro parecía querer ocultarse tras el más alto.-¿En qué les puedo ayudar?

El muchacho que estaba oculto trataba de concentrase, de tratar de calmar su tonto corazón, pero ha pasado tanto tiempo que es inevitable controlarse pero respira hondo y por fin encara al cenizo.

Bakugou en cuanto nota como es revelado aquel muchacho... El aire abandona sus pulmones, su corazón late repentinamente veloz y sus ojos se abren levemente.

-Hola Kacchan...-saluda tímidamente, pero siempre se le nota la calidez de su corazón, eso Katsuki lo sabe mejor que nadie.

Ahí estaba, su cabello verde oscuro con toques más claros, sus hermosas esmeraldas que tiene por ojos, lo nota, claro, más alto y de figura delgada... Sus mejilla llenas de pecas... Las cuenta y se da cuenta que siguen siendo la misma cantidad...

El pecoso estaba igual de impresionado que él, nota que aquel cabello cenizo sigue igual de rebelde en su forma puntiaguda, lo nota más alto y fornido... Todo un hombre... Pero al ver aquella mirada carmesí, aquellos ojos rojos que siempre adoro cuál rubíes... Carecen de brillo y eso no le gusta...

El mayor de todos carraspea levemente la garganta y llama la atención de ambos.

-Venimos a ver a la señora Bakugou Mitsuki pero se nos dijo que estaba usted.

Bakugou sintio de pronto una opresión en su pecho y el enojo que era recurrente en él incremento al ver aquel sujeto muy cerca del pecoso, inconcientemente aprieta uno de sus puños, tratando de ignorar eso que siente.

-La señora Mitsuki falleció hace 7 años en esta fecha precisamente.

El chico de mirada esmeralda abrió sus ojos enormemente.

-Oh... Es una pena...-ahora el ambiente se sentía un poco incómodo...

-Lo lamento Kacchan...-Katsuki centro su atención un momento al peliverde, sintiendo la necesidad de hablarle como en el pasado pero desecho esa idea de forma inmediata.

En cuanto al que le hablo, quien mostraba tristeza sintió pena por él por qué él también sabe lo que es la perdida de una madre... Creyó que en la mirada de Katsuki al mencionar aquello se mostraría el dolor de la partida de Mitsuki... Pero...

-Como sea, ¿Qué quieren?.-ambos vieron con asombro lo frío que fue.-Y por cierto, soy Bakugou Katsuki no Kacchan, aquel apodo es una estupidez del pasado Midoriya.

El corazón del peliverde se quebró ante esas palabras, mordió levemente su labio inferior tratando de aguantar las lágrimas, desviando la mirada al piso.

-Lo siento... Bakugou...

-Mierda...-se maldijo mentalmente al notar la tristeza en aquel chico, debería importarle poco pero... No puede, sabe por qué y eso le enoja.-Bueno, ¿Qué es lo que quieren?

El hombre de cabellos celestes ya no estaba seguro de seguir pues al notar la tristeza de su mejor amigo sabía que no serviría de nada estar ahí... Pero ya no había de otra.

-Este año fue abierto un orfanato,“Love and Hope”y estamos recaudando fondos para darles a los niños regalos... Además de ayudar a los necesitados de la calle para darles una pequeña cena navideña...

-¿Y mi negocio que tiene que ver con esa estupidez?

El peliceleste y el peliverde se vieron el uno al otro con asombro, incomodidad y tristeza ante tal pregunta.

-Quizás te gustaría cooperar con algo...

-Quizás pero no, no tengo ninguna intención de ayudar a otros, no es mi estilo y sinceramente no me interesa.

-No le insistiré en qué ayude pero... Debería de ser menos frío y cuidar como trata a los demás...

Ambas miradas carmesí se vieron con clara molestia mientras que una mirada esmeralda le miraba con incredulidad.

-Miren...-Bakugou dejo caer su espalda en el respaldo de la silla, viendo con superioridad a las dos personas frente a él.-Como decida hablar es problema mío no suyo, además que hablar así les hará entender que no participaré en esa mierda... ¿Niños?... Son molestos... ¿Gente de la calle?... Para eso existen albergues, asilos, cárceles, yo apoyo esos establecimientos, no estás idioteces que hacen ustedes.

No podían creer lo que escuchaban...

-Los niños solo son almas inocentes que necesitan el apoyo y la bondad de la gente para ser felices... y muchas de las personas de la calle no pueden ir... O incluso muchos preferirían morir...

-Pues es una mierda que los hagan pensar que la gente es buena, saben que sus padres los abandonaron al ser unos estorbos, deberían aprender a vivir con ello y la gente que prefiere morir me parece bien, que se apresuren en hacerlo... Así descenderá la sobrepoblación.

-¡¿No estaras hablando enserio?!.-un golpe sonoro resonó en el escritorio de la oficina, el pecoso se negaba rotundamente que ese era el Kacchan que conoce... Del que tiene una historia que él jamás puso punto final, no... Ese no es su Kacchan...

-Será mejor irnos...-el joven mayor lo tomo del hombro y miro con seriedad y decepción al cenizo quien no dejo en ningún momento de verlos con molestia y más cuando vio como le tocó.-Lamentamos... haber venido a molestarle... Con permiso...

Obligo al pecoso a dar una leve inclinación a su vez que lo encaminaba a la salida pero el chico, antes de irse le miro una última vez, con los ojos bañados en lágrimas de tristeza y coraje.

Rojo y verde chocaron... Expresando decepción...

Ambos salieron, el mayor azotó la puerta de la oficina, tratando en verdad de tragarse su coraje y el chico a su lado dejando caer las lágrimas por sus mejillas.

-¿Estás bien?...-Sero le ofrecío un pañuelo al pecoso, quien con una sonrisa triste tomo y agradeció el papel que se le daba.

-Lo sentimos... Hemos oído todo...

-¿Siempre es así?.-todos asintieron tristemente.

Kirishima no lo quería aceptar... Pero esa era una realidad.

-Él no era así...-todos se giraron a ver aquel chico que apenas podía hablar.

-¿Lo conoces de hace tiempo?...

-Si...-trato de limpiar sus lágrimas y alzo su rostro para tratar de sonreirles.-P-Por cierto... Mi nombre es Midoriya Izuku y él es Shigaraki Tomura.

Señalo al joven y este inclino levemente su cabeza en señal de saludo, todos se presentaron hasta que Kirishima saco su cartera.

-No es mucho pero... Espero sirva de algo...-saco de su vacía cartera dos billetes de cantidad mínima, Izuku no pudo evitar notar eso.

-¡Oh muchas gracias pero no te preocupes, no es necesario!...-vio por encima del hombro aquella oficina y soltó un suspiro pesado.-Veniamos con él porque tenía la esperanza de que pudiera ayudar a la causa... No solo por saber que tiene dinero hasta el último rincón de su oficina... Si no porque quería verlo de nuevo... Tuve la esperanza de que él se alegrará al verme...

-Ya basta tonto...-Tomura le dio un pequeño golpe en su cabeza y se giro de nuevo con los chicos.-Estamos tratando de recaudar fondos porque casi todo nuestro capital se fue en la construcción del orfanato...

-Bueno... Quizás no tengamos el dinero de Katsuki... Pero sabemos que es importante ayudar al prójimo...-Mina también saco su cartera en forma de rana y le dio tres billetes de la misma denominación que los de Kirishima.-Tomen.

-Los niños también así que tomenlos, estaré jodido pero ayudar a los más necesitados es importante.

-Yo igual, creo que esa taza en forma de rata puede esperar a ser comprada.-Sero también les entrego el dinero y ante su comentario todos rieron menos Mina.

-¡Tomen ese dinero por favor, a este tarado ya le dije que no compre esa cosa porque le tengo pavor a las ratas pero parece que se pasa mis peticiones por la cola!

Todos rieron un poco alto, olvidando por un momento el tan amargo momento de hace un rato.

-Muchas gracias por esto chicos... Espero verlos en otro momento...-Izuku sonrió tiernamente, logrando que cada uno sintiera tanta paz en sus interiores.-¡Feliz Navidad!

-Feliz Navidad...-Shigaraki sonrió levemente, guardando el dinero y colocándose sus cosas al igual que Izuku.

-¡Feliz Navidad a ambos!.-los tres chicos se despidieron de ambos, viéndolos salir del negocio.

El frío había incrementado para Izuku, pero era un frío en su alma... No puede evitar girar su vista a aquella ventana del negocio, dónde supone es la oficina del pelicenizo... La tristeza lo invade nuevamente pero regresa su vista al frente, caminando entre la nieve junto a Tomura.

Aunque poco después, Katsuki se asomo por la ventana y noto en la lejanía aquel chico que jamás creyó volver a ver... Junto aquel idiota...

Sintió más frío en su interior, pese a estar dentro de la calidez de su negocio...

💥💔🧡💔💚💔🥦

Lamentablemente les tomo un poco más de tiempo terminar todo, el reloj marcaba las 6 de la tarde cuando su hora de salida es a las 4.

-¡Estoy muertaaaaa!~.-con pereza, Mina alzo sus manos para estirar su espalda, los chicos imitaron su actuar.

-Yo también... Ya no siento el trasero...

-Tu no tienes amor.-Sero miro indignado a su novia.

-Ya ya, por favor nada de comentarios innecesarios ya que no me interesa escucharlos...-dijo Kirishima riendo entre dientes mientras acomodaba sus cosas, listo para irse de la oficina.

-Ay si, de seguro tu hablas más puerco con tu novio.-Mina también empezó a recoger sus cosas y no pudo evitar soltar una carcajada al ver la cara roja de su amigo, casi era el color de su cabello.

-¡M-Más respetito Mina!

-Callense de una maldita vez...-toda risa y ambiente alegre se esfumó en un instante ante la presencia pesada del cenizo.

-L-Lo sentimos señor...

-Como sea.-avento en el escritorio del pelirrojo los papales que le habían llevado, aquello que les había pedido.-Como me entregaron lo que pedí no tengo otra opción más que cumplir mi palabra de que se vayan temprano el día de hoy...

Los chicos sin poderlo evitar, sonrieron, aliviados de que podrían irse sin ningún problema.

-Y tampoco tengo opción del día de mañana... Así que los quiero a primera hora aquí en la oficina al día siguiente.

-¡Si señor!

-Pues ya largense...

-¡Si señor, buenas noches y feli...-la mirada carmesí que le dio a la chica la hizo callarse de forma inmediata.-y... nos vemos señor!

-Buenas noches señor Bakugou.

-Gracias por esto señor Bakugou... De verdad...

Kirishima le sonrió en verdad agradecido de no oponerse a la idea como anteriores veces, Katsuki lo miro por encima para después ignorarle.

Todos salieron del lugar, Bakugou fue el último en salir después de un rato, cerró con llave su oficina y después al salir, la puerta principal.

Una, dos, tres veces se aseguro de cerrar bien, cuando notó que todo estaba en orden, acomodo mejor sus ropas y camino rumbo a su casa.

Daba gracias que no debía de aguantar el tráfico ya que quedaba a poca distancia de su negocio.

La noche cayó muy pronto, y la gente no dejaba de desear a todo ser viviente una feliz Nochebuena y claro, una feliz Navidad.

Pero cada persona que le decía eso a Katsuki recibía a cambio una mirada fulminante dónde la frase “cállate y muérete” era más que clara; todos desviaban con miedo y vergüenza sus miradas, lo evitaban.

Algunos negocios ya le conocían y en ocasiones le apodaban como el Grinch o Scrooge.

Pero a Bakugou no podría importarle una mierda eso.

Después de un rato llego a su casa, una gran casa de dos pisos, vacía, sin ninguna luz adornando su fachada o entrada.

Los vecinos, por educación y al ser una fecha de bondad le saludaban, el pelicenizo solo se limitaba a gruñirles cómo perro rabioso.

De su gabardina busco sus llaves sin éxito, pero algo más le distrajo... Una voz a su espalda.

-Kacchan...-Katsuki tembló levemente al escuchar nuevamente aquel apodo que, en su infancia, amaba tanto escuchar.

Se giro lentamente hasta encararlo.

-¿Qué haces aquí?

-Quería verte... En un lugar donde solo estemos los dos...-sonrio triste, mirando un momento el suelo.

-Bueno, ya me viste así que adiós.

-Lamento lo de tu madre...-Bakugou no dijo nada, solo se quedó ahí, observándolo.-Cuando murió tu padre estuve ahí contigo... Pero ahora no... Lo siento...

-Eso ya no importa...

-Entiendo tu dolor...-las manos de Izuku comenzaron a temblar y Katsuki no sabía si era por el frío o por algún sentimiento.-Mis padres fallecieron hace 4 años...

El pelicenizo vio el dolor en aquel chico, aquel dolor de haber perdido a sus padres... Cómo él... Pero no se dejaría ver débil, no frente a él.

-Que mal... Pero no necesito tu lástima, esas cosas suceden, así es la vida y tarde que temprano la muerte llega.

-¿Qué fue lo que te paso?...-la pregunta lo desconcertó.

-¿De que hablas?.-cuando Izuku alzo su vista... Bakugou se sorprendió pues nunca había visto aquellos ojos con tanto tormento.

-Cambiaste... Ya no eres el Kacchan que conocí...

-Eso es más que normal y obvio, la gente cambia y por última vez deja de llamarme Kacchan, ya no somos niños para que me sigas llamando por ese estúpido apodo.

-¡No es estúpido, ambos nos teníamos un apodo por lo que sentiam...

-¡Cállate!.-Izuku se asusto por el tono de voz que uso Katsuki pero sobretodo, aquella mirada fría y llena de odio...-¡Toda esa mierda es pasado, así que deja de ser un maldito pesado y lárgate de mi propiedad!

Sin siquiera darle oportunidad de hablar al pecoso... Encontró sus llaves y rápido las ingreso para entrar a su casa azotando la puerta en el proceso.

Se recargo en la puerta, escuchando lo que claramente eran los sollozos del chico... Lo escucho murmurar algo para después escuchar el total silencio del lugar.

Cerró sus ojos, sintiendo un leve arrepentimiento, aunque poco después despejó esa sensación, para él era una tontería sentir eso... Abrió sus ojos, viendo lo patético que se veía en un espejo cerca de la entrada hasta que visualizo poco a poco una luz blanca atrás de él.

Espantado se apartó de la puerta girandose rápidamente encontrándose con la nada, sin una luz blanca o algo por el estilo, regreso su vista al espejo y aquella luz seguía ahí.

-¿Qué mierda?...-susurro, acercándose lentamente al espejo, alzo su mano para alcanzar aquella pieza y en cuanto la toco, el frío invadió su mano.

Un breve silencio se hizo presente hasta que...

-Katsuki...

-¡AHHH!

Grito en cuanto vio el rostro de su madre fallecida aparecer en el espejo, tropezo con sus pies cayendo de espaldas, como si estuviera huyendo, cuando choco con la puerta se giro a verla, regreso su mirada rápidamente al frente, notando que el espejo y aquella luz blanca se había esfumado totalmente.

Desconcertado y asustado, se levantó del suelo, tratando de tranquilizar su corazón y su respiración acelerada, sus piernas temblaban y su mente no termina de procesar lo sucedido.

¿Qué mierda había sido eso?

Negó con su cabeza todo pensamiento de miedo.

-Debo estar demasiado cansado y fastidiado de la gente de afuera...

Trato de convencerse, así que continúo con su llegada, dejando su gabardina y sus zapatos en la entrada.

Después de cenar algo, subió a su habitación, se dio un largo baño y se colocó una de sus pijamas más abrigadoras.

Preparo su cama y se sentó en ella, recargandose en el respaldo de la misma, se coloco unos lentes de lectura y tomo el libro que yacía sobre la mesa de noche.

El silencio reinaba en el lugar, su concentración en el libro logro que olvidará lo que sucedió al llegar.

Hasta que el ruido de unas cadenas lo hizo salir de esa concentración... Miro confuso la ventana, suponiendo que aquel ruido provenía de afuera... Pero su confusión de convirtió en nerviosismo cuando escucho aquel ruido con mayor insistencia...

Venía de las escaleras...

Dejo el libro en la mesa y se quitó sus lentes para fijar su vista a la puerta de su cuarto.

El ruido era cada vez más fuerte y más... Y más... Hasta que no se escuchó nada.

Bakugou tampoco podía pronunciar alguna palabra o sonido... Frunció más su ceño por el miedo que empezaba a sentir y sin dejarse llevar por aquella sensación grito.

-¿¡Quién mierda...

Antes de que pudiera seguir ofendiendo, aquellas cadenas que se habían escuchado aparecieron en la habitación, como si hubiesen sido lanzadas con furia.

Katsuki se apego más al respaldo de su cama, abriendo enormemente sus ojos al ver eso, ¿¡Qué demonios estaba sucediendo!?

Aquellas cadenas cargaban grandes cajas que a simplemente vista se notaban de gran peso.

Bakugou noto que de ellas al igual que las cadenas relucia aquella luz blanca que vio en el espejo.

Jamás despegó su vista de aquellas cosas pero su atención se fue a la puerta en cuanto noto que algo mucho más grande trataba de atravesarla.

Aquello que se notaba más grande termino por entrar... Mostrando a una mujer... De cabello largo y puntiagudo, ropas formales y mirada cansada, cargando entre sus hombros y brazos gran parte de las cadenas que estaban en el suelo, Katsuki no podía creer lo que veía...

-¿V-Vieja?...

Susurro incrédulo, impresionado, asustado al ver aquella mujer rodeada de aquella luz blanca.

-¿Q-Qué está...

-Katsuki...-su nombre resonó de los labios de su madre como si fuera un lamento, uno que lo hizo erizar su piel.-No crees en mi... ¿Verdad?...

-¿E-Eh?...

-¡Tonto mocoso!, ¿¡Crees en mi presencia o no!?.-aquel espíritu grito logrando solo con eso que Katsuki brincara en su propia cama.

-¡S-Si que lo creo!, p-pero no entiendo... ¿Q-Qué estás haciendo aquí?...

-Vengo a ayudarte...

-O-Oh ya... ¿G-Gracias?...-quería saber y preguntar tantas cosas pero al ver a su madre tan cansada solo atino a preguntar.-¿Por qué no te sientas?...

Mitsuki agradeció levemente con su cabeza la invitación, lanzo las cadenas a un lado de un sillón que yacía en aquella habitación, todo bajo la atenta mirada de su hijo, tomo asiento y le miro seriamente.

-E-Entonces... ¿A qué v-vienes a ayudarme?...

-A cambiar tu destino...-Bakugou podía notar la fuerza que estaba aplicando la mujer al cargar aquellas cadenas y no pudo aguantar su curiosidad.

-E-Esas cadenas...-las señaló temblando.-Parecen muy pesadas...

-Lo son... Son las cadenas que forje estando con vida... Elaboré cada eslabón y cada centímetro... No te imaginas el peso que tienen... Y para eso vas... Por una pesada cadena imposible de sostener...

-¿P-Por qué es tan pesada?...

Mitsuki sonrió con tristeza viendo cada parte de aquella cosa entre sus manos.

-Porto estás cadenas pesadas por la mierda de persona que fui... Por el egoísmo, crueldad... Siendo una persona tan enferma por el dinero...

-Pero si fuiste una genio en los negocios...

-¿¡Negocios!?.-el que se parara de golpe solo hizo que Katsuki se encogiera en su sitio.-¡La humanidad era más importante... La bondad, caridad, el amor eran más importantes!

Bakugou no sabía que pensar en realidad, ver a su madre en fantasma ya era algo demasiado impactante de ver pero el hecho de que hablará de todas esas cosas era... Imposible de imaginar...

-¡Katsuki, mi tiempo casi se agota!.-volvio a tener compostura pero está vez se enfoco en la ventana del cuarto de su hijo, camino lentamente hacia ella mientras seguía hablando.-Tu... Tu aún puedes escapar de mi destino...

-G-Genial...

-Esta misma noche... Cuando el reloj marque las 12... Te visitarán tres espíritus más... Cada uno llegará de forma individual... Y te ayudarán a cambiar tu destino...

-¿¡Qué mierda, tres espíritus!?.-ya tenía suficiente con el susto de su madre, no podría soportar otros más.

-Es lo único que puedo hacer...-su voz sonó triste y melancólica, cuando aquel espíritu llegó al frente de la ventana, se giro a ver a su hijo y Bakugou se sorprendió al ver cómo aquella mujer... Que siempre se mostró dura y fría... Lloraba con claro arrepentimiento.-Perdoname por todo lo que te he hecho hijo... Ya no nos volveremos a ver, así que... Por favor haz las cosas bien...

Antes de que pudiera decir algo, aquella mujer salió flotando, desvaneciéndose con el frío viento de aquella noche.

Bakugou intento seguirle pero un terrible sueño lo invadió y solo en un instante su cuerpo cayó sobre la cama, dejándolo así dormido profundamente...

💥✨💥

Se removió entre sus sábanas, tratando de encontrar una mejor posición pero solo logro rodar hasta caer al frío suelo.

-¡AGH MALDITA SEA!

Gruño sobandose la retaguardia, con pereza abrió sus ojos para ver el reloj, eran las 11:59 de la noche.

Iba a subirse tranquilamente de nuevo a su cama hasta que recordó lo que había pasado en aquella habitación.

Sin poderlo evitar se levantó de golpe, viendo a todas partes, su madre, ahora que lo recuerda, le dijo que vendrían otros espíritus... ¿Pero a qué?, ¿Para que rayos necesitaba la presencia de esos entes? Además... No recuerda nada más que cuando la vio esfumarse sintió pesado su cuerpo y se dejó caer.

El reloj marco las 12...

El calor que se sentía en aquella habitación comenzó a descender, su cuerpo tembló por el cambio de temperatura, inclusive se podía ver el vapor que salía de su boca.

Giro su vista a la ventana, corrió a ella creyendo que aquel frío se debía a que no estaba bien cerrada, su cuerpo se estremeció aún más cuando vio que estaba cerrada perfectamente.

Dio unos pasos hacia atrás, incrédulo a lo que sentía, su mirada nunca abandono el vidrio de la ventana.

De pronto... Cómo cuando entro a su casa, volvió a aparecer una luz blanca, aunque está vez desprendían un poco más los colores azul y amarillo... Se giro rápidamente y no pudo creer lo que veía.

Una persona, con un traje extraño color azul y un aura blanca con tonos amarillos apareció.

Nuevamente dio pasos hacia atrás hasta que se topo con la ventana, bloqueando su huída.

Aquella persona se reveló mejor de alguna forma pues solo podía ver sus ojos azules y su cabello, rubio y peinando, debe decir, de una forma muy ridícula...

-S-Supongo que eres uno de los espíritus que mando mi vieja a supuestamente c-cambiar mi destino o una m-mierda así...

-Así es... Aunque primero... Deberías ser más respetuoso...

Bakugou no le dijo nada, ni siquiera chasqueo la lengua como acostumbraba hacer, su cuerpo se sentía entumido por el frío y sus manos yacian aferradas al marco de la ventana.

-C-Como sea...-es lo que pudo soltar al fin, frunció su ceño y trato de no mostrar su confusión y nerviosismo.-¿Me vas a decir quién eres?...

-Soy el fantasma de la Navidad pasada...

-¿Eh?

-Ahora...-trono sus dedos, haciendo con ello un ruido sonoro, Bakugou no entendió aquello hasta que su cuerpo giro hacia atrás ya que las ventanas habían sido abiertas.

-¡AAHHH!.-grito mientras sentía su cuerpo caer, cubrió su cabeza con sus brazos y cerró sus ojos con desespero, esperando el impacto pero este nunca llegó, temblando abrió lentamente sus ojos y los abrió de forma inmediata al ver qué estaba flotando.-¿¡Q-Qué...

-No te iba a pasar nada...-aquel espíritu llegó a su lado, bajando con delicadeza.

-Oye maldito, ¡Pudiste haberme dicho que me moviera de la puta ventana!

-En primer lugar no soy maldito, soy Best Jeanist, fantasma de la Navidad pasada... Si es que prestaste atención.

-Maldicion...-trataba de incorporarse correctamente, pero al sentir su cuerpo tan liviano por lo que estaba flotando era imposible, se sentía como un hámster rodando en su bola de plástico.-Bien... Best Jeanist... ¿Qué cosa del pasado de la Navidad se supone me vas a enseñar o que mierda?

-No es en sí el pasado de la Navidad...-lo giro como ruleta para al final posicionarlo de forma correcta.-Es la Navidad de TU pasado.

-¿Qué?...

-Será mejor que te sujetes...

-¡O-Oye que...-Best amarró de la cintura a Katsuki con una cinta que parecía de mezclilla, ahora parecía un mocoso amarrado para que no se escape de las garras de su madre.

-Aqui vamos...

Sin perder más tiempo, ambos flotaron aún más alto y cuando Jeanist sujeto con mayor fuerza la correa, Bakugou supo que nada bueno vendría y tenía razón.

Ambos rubios avanzaron al frente de una forma tan rápida que la noche se convirtió en día, Bakugou no podía evitar soltar gritos debido a la impresión pero una parte de él, sin saber por qué, sintió melancolía y algo de paz...

Best Jeanist bajo la velocidad cuando vio que llegaron a su destino...

-Llegamos...-Katsuki después de tratar de quitar su aturdimiento, enfoco su vista al lugar, se le hacía bastante conocido hasta que por fin lo noto.

-Esa es...

-Tu casa muchacho...

Bakugou abrió enormemente sus ojos ante lo que veía, aquella casa que hace años no ha visto... No puede evitar sentir nostalgia pues los recuerdos llegan a él como una cascada salvaje.

De pronto, entre la admiración de aquella casa se deja ver un niño... Bakugou lo reconoce de inmediato.

Aquel niño parecía tener instintos de conejos, brincando y ocultandose en los arbustos llenos de nieve, su mirada es traviesa y decidida... Katsuki sabe que es lo que planea.

El niño ve en el suelo unas pequeñas piedras, las toma y comienza a lanzarlas a una pequeña ventana del piso de abajo.

Best Jeanist, sin que Bakugou se de cuenta, lo acerca más a la casa quedando así ambos a escasos centímetros de distancia.

El pequeño sigue así por un rato hasta que ven que sonríe pues logro su objetivo.

-Tss... Kacchan por aquí...-susurra con una enorme sonrisa, ocultandose y dejándose ver repetidamente.

-Deku...-otro niño aparece, cabello cenizo puntiagudo, mirada carmesí y una sonrisa brillante...

-He venido por ti Kacchan...

-Ya lo sé Deku, pero no puedo ir ahorita...-el pelicenizo pequeño veía repetidas veces hacia atrás, como si se ocultara de alguien.

-Pero si es la hora de jugar~.-Kacchan río bajamente al ver el pequeño puchero de Deku, suspiro rendido y frunció su ceño, pensando que hacer.

-Esperame aquí... Si no puedo solo me acércate a la ventana y solo podré decirte la palabra no y si si pues es más que obvio que saldré corriendo contigo.

-Oky doky Kacchan.-ambos se sonrieron, el pequeño de adentro corrió al interior de su casa y el pequeño de afuera se oculto entre los arbustos, tratando de ser uno para pasar desapercibido.

-¿Cómo es que...-Katsuki al fin hablo, sin dejar de ver al pequeño de ojos verdes oculto en lo que era su jardín.

-Estas son las sombras de lo que fueron... Es tu pasado... Aquel que olvidaste...

Bakugou no dijo nada, bajo su mirada pues era mentira, claro que recordaba su pasado... Pero era algo que quería enterrar.

Jeanist alzo levemente su mano, con aquel movimiento, ambos yacian adentro de la casa, Katsuki abrió enormemente sus ojos al ver todo pero su cuerpo se tenso cuando escucho algo.

-¿Por qué mierda quieres salir?

-E-Es que me gusta mucho la nieve... Por favor mamá... He terminado todas mis tareas y he practicado mi inglés...

-Aun te faltan cosas por estudiar, eres muy chico para que todo te quepa en la cabeza, aún eres muy tonto así que no, no saldrás.

Katsuki apretó sus puños al ver cómo su yo pequeño contenía las lágrimas y se tragaba su impotencia hasta que...

-Mitsuki...-aquella voz jamás la olvidaría, aquella mujer, aquel pequeño y Katsuki se giraron a ver a la persona que hablo.

-P-Papá...-Katsuki sentía sus ojos picar y el nudo de su garganta crecer con dolor, ahí estaba... Aquel hombre que admira y extraña...

-No seas tan dura con él.-Masaru cargo entre sus brazos a su hijo, el pequeño se sintió seguro en los brazos de su padre.-Solo es un niño... Además te ha demostrado su dedicación... Dale ese gusto.

-Tu cómo siempre tan blando con él.

-Mitsuki...-su esposo le suplico, pero Mitsuki chasqueo la lengua y se fue a otra parte de la casa.

-¿Mamá se enojo conmigo?...

-Oh no pequeño...-su padre seco sus lágrimas con cariño.-Solo está estresada y cansada que hasta ni ella misma se aguanta...

Ambos rieron bajito, en secreto, Masaru dio un casto beso en la mejilla de su hijo y lo bajo.

-Ve por tu chamarra.

Sin perder el tiempo el pequeño corrió a su cuarto y tomo la primera chamarra que vio de su personaje favorito de sus caricaturas, bajo y se coloco sus tennis en la entrada de la casa.

Masaru se agachó a la altura de su hijo y acomodo bien sus ropas.

-No te destapes ¿De acuerdo? Y...-se acerco a su pequeño oído y le susurro.-Me saludas a Izuku.

El pequeño Kacchan se sonrojo al ser descubierto pero le calmaba saber que era su padre quien sabía eso.

Si fuera su madre... Quizás hasta un golpe hubiera recibido...

Katsuki recordaba eso perfectamente...

Él y Best Jeanist vieron salir a aquel niño con una sonrisa que podría iluminar el cielo y fue lindo ver cómo aquella sonrisa creció y brillo más en cuanto vio en la lejanía de su jardín a aquel niño que le esperaba ansiosamente.

-¡Deku!

-¡Kacchan!

Ambos se abrazaron, Katsuki era un poquito más alto que él otro, sin ningún problema lo pudo rodear con sus brazos, era lindo ver cómo estaban combinados con aquella chamarra, ambos fans de esa serie.

Katsuki recuerda que siempre le gustó como olía el cabello de Izuku... Miel y avellanas... No pudo evitar sonreír con melancolía al ver cómo su yo pequeño olía aquellos rizos rebeldes...

Pero lo que le enternecio ver... Fue como el pequeño peliverde se sonrojaba y sonreía por aquella acción del pelicenizo.

-¡Vámonos de aquí Deku antes de que mi madre salga!

Ambos se tomaron de las manos y corrieron hacia donde yacian Best Jeanist y Bakugou, este último dio pasos hacia atrás, creyendo que chocarían con él pero se sorprendió al ver como lo atravesaban; la duda lo invadió y el fantasma le explicó.

-Te dije que esto solo son sombras que ya pasaron... Ellos no se percatan de nuestra aparición.

-Y-Ya veo...

-Sigamoslos...

Sin más, nuevamente flotaron al compás de los copos de nieve de aquel día, ambos llegaron a una casa totalmente distinta a la de Katsuki en su niñez... La suya era elegante y refinada... La que habían llegado era pobre pero cálida... Bakugou conocía el lugar.

Ambos pequeños llegaron a esa casa exaltados pero con una sonrisa que mostraba su alegría y su travesura, el peliverde tocó eufórico la puerta, sin soltar sus manos del pelicenizo.

Una mujer de cabellos verdes abrió la puerta y sonrió enternecida al ver a los niños.

-¡Hola Señora Inko!

-Katsuki, hola pequeño.

Bakugou recuerda perfectamente que él deseaba que aquella mujer... Fuese su madre...

-Vamos pasen, hace frío afuera, prepare chocolate caliente.

Los ojitos de los infantes brillaron, asintieron con velocidad y se adentraron a la casa.

Katsuki recuerda perfectamente eso... Sonrió nostálgico, soltando un suspiro.

-Tenias 8 años...

-Si...-contesto en automático, viendo como los pequeños veían aquella caricatura que adoraban tanto, cómo hablaban y hablaban, como reían.

-Aquella mujer...

-Es una gran persona de un corazón enorme...

-Era...-Jeanist corrigió y Katsuki tembló.

Había olvidado por completo lo que Izuku le había dicho... Antes de que le cerrará la puerta prácticamente en la cara...

Miro ahora con tristeza aquella escena... Dónde ahora aquella mujer de cabellos verdes les ofrecía chocolate y galletas... Siempre con esa sonrisa de amor de madre.

De la puerta de aquella casa entraron otras personas, llamaron la atención de todos.

-Estoy en casaaaaa y miren quien me acompaña.-un hombre de cabellos verdes más oscuros, casi negros llegó con una enorme sonrisa y detrás de él, un pequeño de cabellos negros que Katsuki reconocio...

-¡Hola holaaaaa!

-¡Papá!

-¡Shindo!

Ambos niños corrieron a la entrada, saludaron entre abrazos y risas al mayor para después comenzar a molestar y jugar con el pequeño recién llegado.

-Pense que no te vería Kats.

-Todo es gracias a mi papá, mi madre... No quería dejarme salir...

Shindo asintió con tristeza, aún no comprendía porque su tía era tan dura con él...

-Bueno, ya estás aquí, ¡Vamos a jugar los tres!

Los adultos sonrieron enternecidos ante la inocencia que tenían frente, pero no podían evitar sentir tristeza por la situación de aquel pequeño de mirada rubí.

Inko recuerda que Mitsuki y ella eran mejores amigas... Pero sus padres comenzaron a hacerla menos por ser alguien de clase baja... Ahora la historia se repetía con los pequeños...

Bakugou veía como antes jugaba sin parar con su primo y su mejor amigo de la infancia, las sonrisas llenas de alegría...

Best Jeanist volvió a aclarar la escena frente a ellos... Un 25 de diciembre.

Katsuki vio ahora que se encontraban en las calles de Tokyo, la nieve caía de una forma tan delicada que a simple vista parecía ser unos pétalos de rosas blancas.

-¿Dónde...

-Ya lo verás...

Jeanist giro su cabeza hacia una dirección, Bakugou guío su vista a dónde el espíritu veía y su corazón dio un vuelco.

Jamás olvidaría aquel árbol de cerezo de pétalos blancos...

Poco a poco se acercó a aquel lugar y su respiración se fue de sus pulmones al ver aquel aquel tronco, acaricio esa zona y como si de magia se tratase... Una escena apareció frente a él.

Se apartó rápidamente a punto de tropezar con sus pies pero Best le detuvo.

-Listo...-susurro un muchacho de 17 años cuando terminó de tallar algo sobre el tronco de aquel árbol.

K + I

-Le falta algo...-otro chico apareció, colocándose a un lado, tomando la navaja que yacía en muchacho para dibujar un lindo y bien formado corazón.-Ahora si está listo...

Sonrió triunfante devolviendo la navaja a su dueño quien rio rendido.

-Eres un cursi nerd...

-¿Disculpa?.-fingio estar ofendido mientras se sentaba en el pasto frente al árbol.-¿De quién fue la idea de colocar nuestras iniciales en el tronco de un árbol de cerezo en épocas navideñas?.

-Bien bien...-el chico le imitó, sentándose a su lado mientras tomaba su mano y las entrelazaban.-Fue mía, yo también soy un maldito cursi...

-¡Que bueno que lo aceptas Kacchan!

-¡Cállate Deku!

Bakugou no dejaba de ver con melancolía como aquellos jóvenes se molestaban entre cosquillas y besos en las mejillas... Pero su corazón explotó cuando vio aquella pausa entre ambos... Dónde sus miradas se conectaron y sus corazones se volvieron uno...

Un casto beso apareció... Lleno de cariño, ternura y sobre todo... Amor.

-Te quiero Deku...

-Yo también te quiero Kacchan... Feliz Navidad...

-Feliz Navidad.

Nuevamente se besaron, sonriendo al sentir tan mágica sensación como lo es amor... Bakugou lo sabía más que nadie...

Todas las navidades estaba junto a él... Su Deku... Junto a su primo... Junto a su padre... Recordó que él antes disfrutaba de la Navidad... Antes todo era distinto.

Bajo la mirada... Sintiendo la opresión en el pecho.

Best Jeanist tocó su hombro en señal de apoyo mientras la escena volvía a cambiar.

El joven Bakugou regresaba enormemente feliz a su casa, sintiendo que estaba en las nubes.

-Bienvenido a casa hijo.

-Hola viejo...-si hubiese sido su madre quien le hubiera recibido hubiera temblado, ver a su padre le daba la calma y sin tener alguna necesidad de ocultar su felicidad.

-¿Cómo te fue con Izu?~.-Masaru no pudo evitar soltar una pequeña risa al ver el rostro alegre pero enrojecido de su hijo.-Creo que muy bien.

-Hoy dejamos nuestras iniciales en un árbol de cerezo.

-Wow que romántico~ ¿Idea de Izu?

-F-Fue mía...-lo dijo lo más bajo que pudo pero su padre lo escucho tan claro que no oído evitar rodear a su hijo con un brazo sobre sus hombros.

-¡Mi hijo es todo un romántico!

Katsuki sentía vergüenza, pero se sentía realmente dichoso de saber que su padre le apoyaba en su relación con Izuku.

La primera vez que supo que lo quería era cuando tenían 12... Todos los días se escapaba de casa para ir a verlo.

-Tu padre te apoyaba mucho... ¿Verdad?

-Si... Mi madre...-en ese momento, padre e hijo vieron llegar a aquella fría mujer.-Siempre parecía estar decepcionada... Ella era clasista... Y...

Una discusión se veía frente a ellos y Katsuki recordaba eso.

-¡Mitsuki!

-¡Te lo he dicho tantas veces, que ese mocoso debe estar lejos de ti, no es de nuestra clase, además que no voy a permitir tener un hijo marica!

-Homofobica...-Katsuki termino de decir aquello, eso que le dolía bastante recordar.

Masaru y Mitsuki siguieron discutiendo y Katsuki veía su yo del pasado, aguantando las lágrimas.

Vaya mierda de Navidad...

Jeanist mostró ahora a un Katsuki joven corriendo mientras lloraba con desespero, su padre le persiguió...

Bakugou abrió sus ojos con miedo...

-N-No... Eso no...

Katsuki llegó a dónde estaba aquel parque, donde el árbol donde marco su amor con aquel pecoso dejaba caer sus pétalos.

Nunca se dio cuenta de que su padre le había seguido hasta que el ruido de unos carros chocar se hizo presente pero no presto atención...

Después de un rato de calmarse... Camino de regreso, listo para enfrentar a su madre pero se topo en el camino a mucha gente.

La curiosidad le ganó, así que se asomo levemente hasta llegar casi al frente de la multitud...

Su corazón se detuvo en cuanto vio aquel cabello castaño manchado de sangre, aquellas gafas rotas en el suelo... Aquella persona que yacía sin vida en aquella calle.

Cayó de rodillas en cuanto forcejeo para que lo dejarán ver... Sus manos temblorosas tomaron aquel cuerpo y lo abrazo con anhelo de que fuera solo una pesadilla.

-V-Viejo despierta... Por favor... Papá... N-No me dejes...

Las lágrimas por fin salieron... Amargas y pesadas lágrimas escurrían por sus mejillas, demostrando el dolor de su alma.

Bakugou también estaba llorando ante aquel recuerdo...

Best Jeanist cerró sus ojos, moviendo sus manos para cambiar a recuerdos más rápidos.

Katsuki entre lágrimas veía cuando fue el funeral e Izuku estuvo con él... Hasta que Mitsuki le corrió junto a sus padres... Bakugou no hizo nada para defenderles...

Otro recuerdo... Mitsuki le prohibía más cosas a Katsuki, alejarse de sus amigos... Sobre todo de uno de cabellos rojos... Alejarse de su primo y de todo pariente suyo pero sobre todo... Lo alejo de aquel que ama...

Además de estar una sociedad juzgadora...

“¿Dos hombres como pareja?, Que horror”

“Eso está muy mal”

“Que asqueroso”

En ese entonces Katsuki vio que no quería ser juzgado por esa gente por el hecho de amar... A un chico...

Izuku intentaba acercarse a él de todas formas posibles, incluso enfrentando a la madre de Kacchan... Sin obtener algo bueno... Hasta que fue el propio Bakugou quién le gritó.

-¡Déjame en paz Deku, no quiero volver a verte!

Bakugou frunció su ceño al escuchar aquello por qué sabe... Que no era verdad eso que decía...

Ver el rostro deprimido del pecoso termino por romper su corazón ante los recuerdos demasiados amargos.

Poco después supo que el peliverde se había ido a quien sabe donde... Su primo se había ido al otro lado de la ciudad... Y su mejor amigo de escuela... Se quedó solo...

Y su madre supo bien aprovechar eso... Supo destrozar su corazón...

-Es bueno que te quedes solo como un perro para que aprendas que al final solo te tendrás a ti... Así que aprende de mi mocoso, lo único que tiene la vida de bueno es que puedes ser poderoso gracias al dinero y al pensar solo en ti; que la Navidad solo es una fecha más para malgastar dinero y ser hipócrita con el mundo... Más te vale crecer con eso.

Sus puños fueron apretados fuertemente...

-Ya no me muestres más... Solo estás atormentandome...

-Te dije que solo son sombras de lo que pasaron... No me culpes...

-¡Pues ya no quiero ver más!, ¡Ya basta!

Sin pensarlo ni un segundo se abalanzo contra el espíritu de la Navidad pasada en un intento de golpearle pero fue inútil pues aquella figura se había desvanecido cómo lo había hecho su madre.

Por el impacto cayó al suelo, esperaba sentir la nieve pero en cambio sintió un piso liso, se quejo por la caía y en vez de abrir los ojos y saber dónde estaba, solo se dejó caer de nuevo por el sueño...

Había regresado a su habitación.

✨💔🧡💔✨

Un quejido salió de sus labios, frunció su ceño y apretó sus ojos debido a la mala postura... Y sobre todo por sentir lo plano del suelo.

Se estiró levemente y se incorporo, desorientado miro su alrededor viendo a lo lejos su cama, llegó a la conclusión de que había dormido en el piso.

-Todo fue una maldita pesa...

-¡No lo creo Joven Bakugou!

-¡AAHH!

Una voz profunda resonó en el cuarto, logrando con ello nuevamente a qué soltará un grito, se giro a ver a todas direcciones para buscar el que estuviera por ahí sin éxito alguno.

-¡Aquí atrás!

Nuevamente grito aterrorizado pero el que hablo parecía divertirse mucho por su reacción, eso lo hizo cambiar rápidamente de ánimo.

-¡¿De qué mierda se ríe?!

-¡JAJAJA lo siento mucho, pero no puedo evitar reír cada que veo ese tipo de reacciones de la gente que voy a ayudar!

-¿Ayud...-cayo en cuenta de quién era, aunque todo su aspecto se le hacía muy conocida.-¿Eres otro fantasma?

-¡Así es!.-el espíritu hablo, llevando sus manos a su cintura, sonriéndole al pelicenizo.-Dejame presentarme... Soy el espíritu de la Navidad presente.

-¿Te he visto en otro lado?.-el fantasma río en alto, confundiendolo.

-Fui una imagen de tu pasado y soy la imagen del presente de alguien que aquí...-señalo el corazón de Katsuki.-Sigue latente.

Bakugou frunció más sus cejas al sentirse más confundido, sin duda lo había visto en otras ocasiones, pero sinceramente su mente estaba siendo un caos esa noche.

-Por tu confusión veo que aún no das conmigo.-nunca dejo su sonrisa, camino al frente del joven y sin ningún problema lo levanto de su pijama del suelo, obviamente se quejo pero le ignoro.-En vez de decirme espíritu o fantasma, puedes decirme... ¡All Might JAJAJA!

La mente de Katsuki hizo click, miles de recuerdos de aquel personaje al fin llegaron a su mente, recuerdos donde aquel friki fan de esa caricatura... Era Deku.

-E-Es increíble ver qué eres... Real...

-Si bueno, muchas veces deseamos en el presente tener un recuerdo del pasado tan presente... Que mi propia mente forma ese recuerdo.

-¿Quieres decir que...

-¡Después del viaje con mi compañero, tu mente y sobre todo tu corazón desearon aquel recuerdo donde esté personaje sale involucrado, un recuerdo donde el amor y el cariño fue testigo!

La cara de Bakugou era un poema, el rojo de sus ojos era casi igual al de sus mejillas, el fantasma volvió a reír alto al saber que tenía razón.

-¡Bueno!.-junto sus manos en un aplauso que hizo a ambos flotar, el fantasma emano una luz amarilla con tonos azules y rojos, Katsuki también se vio envuelto en aquella luz.-¡Vamos a lo que he venido!

-¡E-Espera!.-grito al sentir de nuevo aquella sensación de ligereza, claramente aún no se acostumbraba pero tal parece que el fantasma le valía tres hectáreas de verdolaga esperarlo.

Por qué solo en un instante, ambos yacian volando por los aires, nuevamente el día les saludaba y los copos de nieve caían con armonía.

Katsuki pudo observar mucha gente caminando, niños y jóvenes, incluso algunos adultos se encontraban jugando guerra de bolas de nieve, familias caminaban tranquilamente mientras reían felizmente.

-¿Dijiste que eras el espíritu de la Navidad presente?

-¡Así es, estamos ahora en tu presente!

-¿Que día es?...

-¡Es Navidad!

Bakugou abrió sus ojos con sorpresa, le parecía imposible que estaba viendo su presente desde los cielos... Sin algún medio de transporte.

-Debo admitir que es una vista increíble...

-¡Lo sé y no todos los mortales tienen la suerte de ver su mundo desde esta perspectiva!

Ambos seguían volando por los aires, All Might teniendo un lugar en mente por llegar y Bakugou no dejaba de ver con detalle aquel día, sintiendo la alegría en las personas... Le pareció en parte extraño pero también cálido.

Entre el camino, All Might bajaba la velocidad de ambos para que el chico fijará su vista por si mismo el entorno de las personas.

Y lo logro pues Katsuki se fijo en como algunas personas, de clase pobre, pese a su situación, sonreían y conversaban, mientras que los más pequeños jugaban con lo poco que tenían.

-Se ven tan felices...

-Lo son...-All Might sonrió con calma.-Pese a no tener fortuna grande son felices porque están juntos... Con aquellos que aman... Eso es lo hermoso de esta época, donde sería perfecto si se aplicará todos los días del año.

El pelicenizo no dijo nada más le miro comprendiendo un poco lo que decía, recordaba que se sentía estar rodeado de aquellos que les tenía aprecio.

Siguieron su camino hasta que All Might en un movimiento con su mano hizo aparecer polvo brillante para traspasar lo que parecía un edificio.

-¿Por qué estamos aquí?

-Ya lo verás.

Bakugou frunció su ceño ante la contestación, enfoco su vista al frente mientras sus cuerpos tocaban suelo.

-¡Tiburoncitos ya está servido!.-Katsuki observo a un chico de cabellos rubios con un macho negro en forma de rayo moverse de lo que supone es la cocina a lo que parecía ser el comedor.

-¿Tiburoncito?

-¡Ya voy ya voy!.-sus ojos se abrieron con sorpresa al ver qué aquel que salía por el pasillo del pequeño departamento era su empleado de cabellos rojos.-¡Waaaa se ve delicioso rayito!

Kirishima sonreía ante tal comida, la saliva escurría de forma chistosa por su boca.

-¡Papá estás escurriendo tus babas por el piso!

La voz de un niño resonó en el lugar, Katsuki observo como detrás del pelirrojo llegaba un pequeño de cabellos negros y mirada miel.

-¡Lo siento lo siento pero tan solo de ver la comida que hizo tu papi hace que mis tripas truenen!

-Ya ya los dos, siéntense.

Kirishima y el pequeño obedecieron de forma inmediata, la escena enternecio a All Might pero confundió a Katsuki.

¿Cómo es que Kirishima tenía un hijo?... ¿Cómo es que estaba claramente, por el anillo en su dedo anular, casado con otro hombre?...

Su mente se había cerrado totalmente a la idea de que eso no era posible... Que era mal visto...

-Para el amor no existe distancia, clase social, edad ni género...-pareciera que el espíritu pudo leer su mente.-Aun existen prejuicios en la sociedad pero eso no es impedimento para conseguir la felicidad con quién amas con todo su ser.

Katsuki analizó sus palabras, permitiéndose extender sus pensamientos ante tales sentimientos cálidos mientras veía como su empleado y el infante se controlaban por no devoraban todo, no pudo evitar sonreír...

Sus ojos se abrieron un poco más al notar que aquel chico de cabellos rubios, con mayor calma, caminaba de una manera extraña... No lo había notado anteriormente... Su pierna era una prótesis ya gastada...

Kirishima se paró para ofrecerle a su esposo su mano y llevarlo de una forma varonil y caballerosa a la silla puesta a su lado.

-Gracias mi bello caballero.

-Es un placer mi señor.

-¿Ya podemos comer?.-ambos adultos rieron ante su pequeño Daiki, el pelirrojo acaricio con diversión sus cabellos.

-Ya casi, primero debemos dar gracias.

-Tu padre tienen razón hijo... Además debemos ser agradecidos de tener un ave tan hermosa aunque me hubiera encantado que saborearas lo que es un pavo...

-Tenemos que comer cariño, y estamos juntos, es lo que más importa.

Los tres se sonrieron y dicho eso, los tres integrantes cerraron sus ojos, esperando la oración.

-Damos gracias por la comida que se encuentra en nuestra mesa... Por lo afortunados que somos de estar juntos... Y pedimos tengan paz y amor a aquellos que les hace falta... Esperanza y fé de un futuro mejor a aquellos qje la perdieron... Gracias.

-Gracias.-dieron una leve inclinación con sus manos unidas y se sonrieron unos a los otros.

-Antes de comer...-Kirishima alzo su copa de sidra navideña, su esposo imitó su acción y su hijo también con su vasito de jugo de manzana que ni sabía por qué, pero les copio.-Quisiera hacer un brindis por nosotros... Me siento en verdad muy bendecido de tener a un increíble esposo y un increíble hijo...-ambos sonrieron.-Y también quiero brindar por... Bakugou Katsuki...

El mencionado abrió en grande sus ojos, imposible de creer que era recordado por su trabajador que trataba con la punta del pie.

-No puedo creer que brindas por él...-Kaminari mostró su clara molestia, bajando su vaso en un golpe casi fuerte.

-Kaminari... Es Navidad...

El chico de ojos miel suspiro con frustración ante los ojos supoicnates de su esposo.

-Es egoísta... Avaro... Cruel... Ni siquiera te recuerda... Y tú sigues ahí a su lado...-Katsuki frunció mostrando confusión por dichas palabras.-El hecho de que haya sido tu mejor amigo en la preparatoria no quiere decir que debas pensar en él...

El silencio reino el lugar, no solo en la familia, sino también con All Might y Katsuki... Este último no lo podía creer... ¿Cómo no fue capaz de recordarlo?...

Algunas cosas jamás la olvidó... Otras logro cumplir sus palabras de enterrar el pasado... Y está ocasión era una de esas cosas...

-Sé que no me recuerda pero aún así... Sé que en el fondo sigue siendo ese Bakubro, con carácter fuerte pero con esa calidez de amigo...

Kaminari solo se limitó a negar con su cabeza, soltando un suspiro pesado, tomo de nuevo el vaso y lo alzo.

-Brindo por qué tu lo pides no por él... -los tres integrantes de nuevo alzaron sus vasos.-Feliz Navidad a todos... Y Feliz Navidad para Bakugou Katsuki... Vivirá muy feliz sin duda alguna por todo lo que tiene.

-Feliz Navidad amores míos.-sonrio Kirishima, chocando su vaso con el rubio y con el pequeño pelinegro.

-¡Feliz Navidad a todos!.-el ambiente se volvió más cálido por la enorme y linda sonrisa del menor.

-All Might...-el mencionado le miro atento, esperando a que hablara.-El esposo de Kirishima tiene una prótesis ya muy gastada... ¿Por qué la tiene?...

-Consecuencia del cáncer...-su corazón se detuvo.-Puedo ver qué estuvieron en una época muy difícil... Dónde pidieron ayuda y jamás perdieron la fé...

Bakugou analizo sus palabras y sintió de pronto como una cubeta de agua helada cayó sobre él... Recuerda ahora que una vez, Kirishima le pidió insistente un préstamo alto y él... Cómo el idiota que era... Se negó a dárselo...

-¿Cómo fue que...

-Pidieron prestado a todas partes para lograr darle la oportunidad de seguir caminando... Jamás se rindieron y jamás se abandonaron.

-El niño...

-Lo encontraron deambulando por las calles heladas... Abandonado y solo... Pero aún así encontró la calidez de una familia...

Katsuki no dijo ni pregunto algo más, sin embargo nunca dejo de ver aquella familia tan feliz y tan unida.

All Might junto a Bakugou, volvieron a flotar, está vez yendo a lo que era también un departamento pero más pequeño, volvió a usar los polvos y entraron a ver.

-¿No huele a quemado?.-reconocio rápidamente al muchacho en cuanto paso por lo que parecía ser la sala.

-¡Waaaa el pollo!.-una chica de cabellos rosas corrió velozmente hacia la cocina, sacando del horno un pobre pollo quemado.-Nooooo nuestra cenaaaaa

-No sabía que comeríamos pollo al carbón.-soltó aquello, recibiendo de forma inmediata un puñetazo de su novia en el estómago, le saco el aire.-E-Era broma...

-Pues ni modo, es lo que hay de comer.-saco el pobre alimento chamuscado del horno para llevarlo a la mesa.-¡A comer!

El chico de cabellos negros trataba de recuperarse de aquel golpe, riendo entre dientes y de forma nerviosa, respiro hondo y tanteo su pantalón, asegurándose de que sea lo que estuviera ahí guardado siguiera en su sitio.

-No sabía que Sero y Mina vivían juntos... Ni si quiera que eran pareja...

-Si lo hubieses sabido no les hubieras dado empleo ya que piensas que aquellos que son novios en el trabajo solo perderían el tiempo y dejarían botado el trabajo.

Entendió y guardo silencio, prestando atención a las personas frente a ellos.

Entre platicas llenas de bromas y risas, Katsuki notó la ansiedad en Serio, se le notaba que quería hacer algo pero no sé atrevía quizás a hacerlo.

Lo vio dar un suspiro profundo y dedicar a la chica una mirada totalmente decidida.

-M-Mina...

-¿Qué pasa?.-la chica estaba terminando de comerse su ensalada de manzana, sus mejillas estaban cubiertas de crema y tenía sus mejillas como ardilla, eso les provocó risa.

-Primero limpiate mensa...-Sero paso con cuidado una servilleta por los labios de la chica, recibiendo unas risillas en el proceso.-Segunda, no se habla con la boca llena...

-Ash...-todo los ojos Mina, fingiendo ser una chiquilla malcriada.

-Nada de ash jovencita...-Sero se levantó totalmente de la silla y estando frente a la muchacha, se inclino levemente a su altura para robarle un beso.-Y tercero... Quiero preguntarte algo...

All Might no dejaba de sonreír pues sabía lo que se venía, Katsuki sentía curiosidad y Mina estaba confundida por el actuar de su chico.

-¿Qué pasa?

Sero trago pesado el nudo de nervios de su garganta, respiro profundo... Y colocó una de sus rodillas en el suelo mientras tomaba con cuidado la mano derecha de Mina, ella entonces abrió enormemente sus ojos, sintiendo que su corazón explotaría por lo que suponía se venía.

Katsuki también lo supo de inmediato.

-A-Ashido Mina...

-¿S-Si?...

-Llevamos siendo novios desde la preparatoria... Y estamos viviendo juntos desde hace ya 3 años... Sé que... Tus padres no quieren que estés conmigo al ser alguien sin dinero... Pero sé que lo único que importa es lo que sentimos en nuestra alma y sobre todo en nuestro corazón... A-Así que... Hoy en esta fecha donde el amor es el regalo más especial que el ser humano puede tener... T-Te pido...-saco con torpeza una pequeña y linda argolla, dónde un pequeño diamante brillaba con intensidad pese a su tamaño, todo bajo la atenta mirada de una chica hecha un mar de lágrimas.-Q-Que seas mi espo...

-¡Si si si si quiero!

No le dejo terminar puesto que de forma inmediata se abalanzo contra él en un abrazo, ambos cayeron pero no les importo pues la alegría de sus corazones era enorme, se besaron con ternura y entre lágrimas se miraron con tanto cariño.

-S-Si quiero ser tu esposa Sero... Te amo y es lo único que importa.

Sero asintió y con sus manos sudorosas y temblorosas, coloco aquel anillo en el dedo anular, ambos no sabían si era en la mano izquierda o derecha pero daba lo mismo para ellos, al final estaba hecho el compromiso y no podían ser más felices.

-Su familia es una de las más adineradas de Japón...-Katsuki apartó su vista de aquella propuesta para ver directamente al espíritu quien cuya sonrisa desprendía alegría.-Sus padres se reusaban rotundamente a su relación con él al ser un chico de barrio... Pero eso no fue impedimento... Ambos lucharon por su amor y seguirán así.

Bakugou desvió lentamente su vista, nuevamente a dónde la feliz pareja terminaba su comida y algo dentro de él dolió y supo de que se trataba...

El recuerdo de él junto a aquel chico de lindas pecas llegó a su mente... Y por primera vez, después de tanto tiempo se pregunto... ¿Qué hubiera pasado si no se hubiera dejado influenciar tanto por su madre y la gente de su alrededor?... ¿Qué hubiera pasado si hubiera hecho lo mismo que ellos... Seguir su corazón?...

Cabizbajo desvío la mirada hasta que de nuevo escucho la plática de sus empleados.

-Seria bueno invitar al Señor Bakugou.

-Lo sé, pero de seguro nos manda a la mierda jaja

-Es probable pero... Al final de cuentas gracias a su trabajo tenemos este departamento que aunque es pequeño es perfecto...

-Si... Brindemos por él.

Chocaron sus copas, deseandole una feliz Navidad... Justo como sucedió con Kirishima...

Bakugou no podía creer que hubiera gente que demostrará esa clase de agradecimiento... Un leve calor creció en su pecho y por primera vez, no le incómodo.

All Might volvió a mover todo a su alrededor, sin necesidad de flotar o algo, ambos pronto se encontraron frente a un establecimiento pequeño pero que a simple vista se veía acojedor.

“Love and Hope”estaba escrito en la entrada.

Katsuki tembló pues recordó que ese nombre había salido de los labios de aquellas dos personas que se negó a ayudar...

Rápidamente llevo su vista al lugar, tratando de buscar a una persona en particular.

-¡Corran corran!.-unos niños lo atravesaron, por un momento creyó que iba a caer pero después recordó que nadie les podía ver.

-¡Kya jaja!.-gritaban varios niños, diversión y alegría resonaba en aquel día de Navidad, en aquel establecimiento.

-¡No escaparan!.-aquella voz lo hizo temblar y su corazón latir con fuerza, se giro a ver al dueño de esa dulce melodía.

Ahí estaba... Su Deku jugando como cuando eran niños junto a los mocosos que huían de él.

-¡Te tengo!

-¡Nooooo!

-¡Tiene a Haru, a él!

-¡No no niños!

Suplico el chico, siendo demasiado tarde pues lo habían derribado en la nieve aquellos diablillos para hacerle una gran tortura de cosquillas.

Katsuki se deleitó con aquella risa que adoro tanto en el pasado... Que sigue adorando...

-Bien bien mocosos ya basta...-al rescate apareció aquel joven que había acompañado el peliverde, ante su presencia Katsuki frunció su ceño de forma exagerada.

-¡También vamos contra Shiggy!

Declararon aquello, dejando por un momento de paz al peliverde para abalanzarse contra el peliceleste quién no supo en qué momento, estaba ya en el suelo siendo atacado por pequeñas bolas de nieve que daban directo a su cara.

-¡Mocosos del demonio van a ver!.-el muchacho no se dejó y comenzó a lanzar bolas de nieve contra los niños que no paraban de reír.-¡Vamos Izu ayúdame!

-¡En esas ando!.-Izuku sonreía totalmente divertido, formando velozmente bolitas de nieve y dándole unas al peliceleste y unas lanzandolas a los pequeños.

La alegría reinaba en el lugar y cualquiera que estuviera ahí se sentirá niño de nuevo...

-¡La comida está lista!.-la voz de una mujer resonó en el campo de batalla y todos se detuvieron de inmediato.

-¡Comidaaaaa!.-los niños gritaron, corriendo adentro del lugar.

-Waaaaa...-Izuku se dejó caer, rendido ante la energía de los más chicos.-Gracias Ura...

-Pareces un anciano Izu.-la chica de cabellos castaños y ojos de mismo color se burló, secando sus manos con el trapo de su regazo.

-Tienen mucha energía.-se defendió formando un puchero.

-Estas viejo ya, superalo.

-Mira quién lo dice...-el peliverde se burló también de su amigo quien no le importo la nieve pues tenía su cabeza contra ella mientras su trasero lo dejaba al aire... También estaba descansando a su manera.

-Vamos ancianos, entremos ya.-la chica entro, seguido de los dos chicos, All Might junto a Katsuki también entraron.

Bakugou vio como aquel lugar parecía una casa demasiado hogareña, varios calcetines estaban colgados cerca de la chimenea, varios adornos yacian en la entrada y gran parte del lugar, el árbol no podía faltar.

Todos los niños estaban ya sentados, esperando la comida, pero Izuku noto la ausencia de cuatro pequeños.

-Ya vengo.

Aviso, subiendo las escaleras para ir al segundo piso, camino en el pasillo hasta que escucho suaves voces de infantes.

-¿Niños?.-los pequeños prestaron atención al recién llegado.

-¡Zuzu!.-dos niños de cabellos marrones hablaron al mismo tiempo al igual que le sonrieron.

-¿Qué pasa?

-Estamos haciendo un regalo para Eri.-un niño de cabellos negros hablo, teniendo su total concentración a lo que hacía.

-Ohhhh que lindo de su parte, ¿Qué le van a dar?

-Eri dijo una vez que ella quería tener una estrella en sus manos para poder sentir a sus padres... Así que le vamos a dar ¡Esto!

Kota, el niño de cabellos negros, le mostró con orgullo la estrella hecha de cartón y montón de brillantina al pecoso quien no pudo evitar soltar unas pequeñas lágrimas ante tal acto tan bonito lleno de inocencia.

-Es hermosa niños... Seguro le va a encantar.

-¿Si lo crees?

-Claro que si Mahoro...

-¿La podemos poner el el árbol?

-Sé vera preciosa Katsuma, pero si es el regalo de Eri-chan... Ella debe decidir.

Los pequeños asintieron y con ánimo jalaron a Izuku fuera de la habitación, llevando con ellos aquella estrella hecha con cariño.

Katsuki tampoco pudo evitar sentir tanta ternura ante los niños... Viendo como no tienen prejuicios, no piensan mal, no odian...

El espíritu, quien sonreía enternecido junto a Bakugou, acompañaron al peliverde y a los niños a la sala, parecían estar esperando.

Y tenía razón al ver cómo sus caritas se iluminaron al ver cómo ingresaba algunas personas.

-¡Estamos en casa!

-¡Eri-chan, Todoroki, bienvenidos!

-Estamos de regreso.-el muchacho de cabello bicolor cuyos colores eran iguales a un bastón navideño sonrió, sobre de él, una pequeña de cabello platinado y mirada carmesí sostenía con firmeza una bolsa llena de pan dulce.

Todoroki bajo a la pequeña de sus hombros y le dio sus muletas mientras el sostenía el pan.

-¿Qué tal la panadería?, ¿Muchos panes buenos?

-¡Si, escogimos los mejores!.-la sonrisa de la pequeña Eri podía derretir el corazón más frío y eso Katsuki lo estaba sabiendo.

-¡Gracias por eso Eri-chan!, Por cierto... Algunas personitas quieren darte algo.

La pequeña le miro con duda hasta que frente a ella aparecieron los niños que estaban terminando su regalo, les sonrió y trato de apurarse a llegar a ellos, todo bajo la atenta mirada de los adultos.

-¡Toma Eri, un regalo de Navidad muy especial para ti!.-Mahoro le entrego la estrella ya que no les dio tiempo de envolverla.

-¡Es preciosa!.-Los ojitos de la pequeña brillaron con ilusión, Eri se sentó en la sillita más cercana para dejar sus muletas y enfocar totalmente su atención a tan bello regalo.-¡Debemos ponerla en el árbol!, Zuzu ¿puedo?

-Claro que si Eri-chan.-el pecoso no perdió tiempo y cargo a la pequeña en sus hombros, todos vieron como la colocaba con éxito, aplaudieron y sonrieron, Izuku la bajo y les pidió a los pequeños ir a comer.

Kota, Katsuma, Mahoro y Eri se sentaron juntos, los primeros tres ayudaron a la pequeña Eri a sentarse y comenzaron a platicar de cosas de niños.

Midoriya lanzo una mirada a su amiga Uraraka, la castaña que les había llamado a comer, ella entendió con tristeza y se dedicó a distraer a todos los pequeños.

Bakugou no entendía porque derrepente el ambiente de los adultos cambio a uno deprimente...

-¿Que paso Shoto?...

El bicolor paso con fuerza su mano sobre su rostro, teniendo encima la incertidumbre del peliverde y peliceleste y la curiosidad del pelicenizo.

-Sigue avanzando... Necesita la operación o de lo contrario... Jamás volverá a caminar... O peor... Por su edad...

El silencio lo dijo todo, Izuku trataba de aguantar las lágrimas, Shigaraki tomo su hombro en señal de apoyo pero también reflejaba dolor y Shoto estaba igual... Pensando de mil maneras como conseguir los ingresos para la operación...

-C-Cada día sigue luchando por mantenerse fuerte... Es una niña muy valiente...

Asintieron, sabiendo perfectamente bien eso...

Todo pensamiento triste se borró en cuanto los pequeños se levantaron de la mesa y los obligaron a comer.

Los más grandes trataban de ocultar su tristeza y preocupación, tratando de enfocarse solo a pasar una linda Navidad aunque fuese algo casi imposible...

Dieron la oración donde nuevamente fue mencionado Bakugou, Izuku pedía por él...

-Siempre rezas por su bienestar...-cuando termino la oración Shigaraki le comento.

-Y lo seguiré haciendo todos los días...

-¿Pero no dijeron que su encuentro con él fue decepcionante?

-Shiggy dijo eso, no yo...

-Claro que fui yo, tú solo estabas diciendo que te dolía su actuar pero aún así se veía guapo y no se que tanto.

La cara de Izuku se volvió roja, parecía justamente una fresita.

-Es increíble que sigas enamorado de él desde niños Midoriya...

Bakugou abrió sus ojos con gran sorpresa y anhelo, ¿En verdad Deku seguía amandole?

-Lo sé... Pero él siempre fue importante para mí... Me dolió bastante cuando se alejo de mi y cuando no tuve opción de irme...

-¿Él nunca supo lo de tus padres?...

-Lo supo apenas... Pero nunca espere que reaccionara tan...

-Friamente...-Izuku asintió.-Que mierda de persona.

-Shiggy...

-Midoriya... ¿Volverás a buscarlo?

El silencio se hizo presente, volviendo a Bakugou una persona nerviosa por su respuesta.

-No lo sé... Ya que por como actuó solo puedo llegar a la conclusión de que él se ha olvidado por completo de mi...

Katsuki negó con la cabeza... Pues ahora sabe que no es así, aquel tonto Deku sigue latente en su ser...

-Bueno...-Ura interrumpio, colocandole al frente un tazón de Katsudon, Katsuki sabe que es su favorito.-Ya basta de recordar cosas tristes del pasado, es hora de disfrutar de la Navidad ¿De acuerdo?

Asintieron, comenzando a comer.

-Zuzu...-la pequeña de cabellos platinado susurro, llamando la atención del mencionado.

-¿Qué pasa?.-susurro igual, inclinándose hacia ella con una cálida sonrisa.

-¿Qué le pediste a Santa está Navidad?

-Mmmm que todos seamos felices y que el amor este siempre en nuestros corazones...

-¡Es como lo que yo pedí!

Ambos rieron en complicidad, Eri se enfoco en su comida e Izu a sus pensamientos...

-Todo lo que quiero está Navidad... Y como en todas... Es a él... Mi Kacchan...

Bakugou sintio su corazón latir con velocidad, aquel pensamiento, el fantasma había hecho que el pelicenizo lo escuchará, tenía que... Tenía que saberlo.

Sintió júbilo por eso pero... Después algo se comprimio en su pecho.

-All Might...

-¿Qué pasa?...

-La pequeña Eri...

-Raquitismo... Es el ablandamiento y debilitamiento de los huesos...

-Ella se...

-Aquella silla donde yace comiendo con tanta alegría... Quedará vacía... La niña morirá.... Pues esa enfermedad con solo un mal movimiento... Puede su vida acabar...

-No...-sintio dolor y pena, negándose a saber el destino de una pobre alma.-Espiritu eso no...

-¿Pero que tendría de malo?...-la pregunta lo desconcertó bastante, se giro a verlo furioso pero All Might le sonrió con clara tristeza.-Así descenderia la sobrepoblación...

Aquella frase resonó como si fuera su propia voz y no pudo sentir su cuerpo temblar y sentirse la persona más desgraciada... Deseaba que no le pasará nada a esa pequeña... De verdad lo deseaba...

De nuevo la escena cambio mostrando una casa más grande.

-¿Entonces sigue igual de amargado?

-Si, intente que nos acompañará pero... Fue inútil.

-Amigo no es por ofender pero tú primo es en verdad una persona desagradable.

Las risas resonaron y Katsuki solo tenía su vista fija en su primo... Shindo.

-Él no era así... Y me duele saber que está demasiado perdido.

-Veras que algún día cambiará amor.-una mujer de cabellos rubios y ojos azules se acercó a él, dándole un casto beso en su mejilla.

-Eso espero... Porque de verdad no sabe que hay gente que le quiere bastante... No me rendiré con él y le guste o no, quiero brindar por él, ¡Por Katsuki!

-¡Por Katsuki!

De pronto todo se silencio y la nada se dejó ver frente a él, se giro a su lado para ver cómo ahora aquel símbolo de su infancia yacía cómo de una forma delgada y sombría.

-¿All... Might?...

-Como pudiste ver joven Bakugou... Mi tiempo llegó a su fin... Mucha gente, pese a demostrar tanta hostilidad y egoísmo de tu parte... Siguen queriéndote... Recuerda que el hoy es un regalo para saber lo que importa realmente... Por algo se llama presente...

Antes de que pudiera decir algo, aquel espíritu se desvaneció frente a él como las cenizas...

Su cuerpo volvió a sentirse ligero pero está vez solo pudo cerrar sus ojos de momento... Esperando algún indicio de abrirlos.

✨🧡💥💚✨

Solo pasaron unos minutos cuando una corriente de aire helada lo obligó a abrir los ojos de una forma más brusca.

Seguía sumergido en una extraña oscuridad, miraba a todas direcciones notando que estaba solo hasta que vio una luz aparecer arriba de él, como si fuera la luz de la luna filtrandose en una ventana alta.

Giro su vista para solo ver si sombra... Sombra que salió del suelo para convertirse en una figura física, debe de admitir que eso fue espeluznante...

Vio a un hombre envuelto en lo que parecían ser cintas, cabello largo y negro como la noche, ojeras debajo de sus ojos... Esta vez aquella luz del espíritu que desprendía era gris...

-¿Eres el espíritu de la Navidad que está por venir?...

No recibió respuesta, inquieto volvió a hablar.

-S-Supongo que me vas a mostrar las cosas que aún no pasan pero que pueden suceder...

Nada... Esta vez se desespero más.

-¿¡Contesta maldita se...

Calló en seco en cuanto vio aquel hombre abrir los ojos rápidamente, frunciendo su ceño... Aquella mirada solo podía decir una cosa... “Cállate” y con gusto lo hizo.

-Soy Eraser Head... Llámame Aizawa... Y si... Soy el espíritu de la Navidad futura... Así que avancemos en esto...

Trono sus dedos, haciendo que con ello todo temblará y de alguna forma de destruyera aquella oscuridad, está vez no floto.

Grito al sentir la caída de su cuerpo, quejidos salieron de sus labios cuando rodó prácticamente por las escaleras hasta llegar a lo que parecía ser una de las calles principales de Tokyo.

-Dicen que murió anoche, en el día de Navidad...

-¿Enserio?

-Si, quien sabe que cosas nos tiene preparado el destino, pero por como era supongo que fue justicia divina.

-¿Y que pasará con todo el dinero?

-Ni idea, solo sé que no me lo dejo a mi o algo.

-Era un viejo desagradable.

Aquella conversación confundió bastante a Katsuki, aún en el suelo busco con su mirada al fantasma sin éxito solo lograba ver el cambio de escena como los anteriores espíritus...

-No soy como los otros, iré al grano... El futuro es incierto, este final podría ser el tuyo o no, debes verlo por ti mismo...

Su voz resonó en el aire, Bakugou iba a preguntar furioso por su actuar hasta que una escena lo hizo olvidarse del fantasma.

-¡P-Por favor no se lo lleven!.-los ojos de Katsuki se abrieron con temor al ver cómo Kirishima peleaba contra lo que parecían ser policías, uno de ellos tenía agarrando a su mocoso... Quién también desesperado trataba de safarse.

-¡Papá, papi!

-¡Daiki!.-Kaminari también era detenido por aquellas personas hasta que una hablo, mirándolos con asco y superioridad.

-Sé les dijo que serían incapaces de cuidar a un niño, dos hombres no pueden ser padres, usted señor Kirishima al perder su empleo no está capacitado para mantener una familia anormal.

-¡Cállese maldita vieja!

-Insolente... Policía, llevense al menor a una de las oficinas gubernamentales para cuidarle.

-¡Es mi hijo dejenlo!

-¡Papá, papi no dejen que me lleven!

-¡Daiki!

Bakugou sentía tanta rabia en su interior que se lanzo contra esas personas sin pensarlo dos veces, olvidandose de que él era un fantasma prácticamente.

Cayó al suelo, tratando de evitar aquello hasta que la escena cambio, iba a preguntar que mierda había sido eso hasta que el hombre de apariencia cansada hablo.

-El jefe de ese pelirrojo le despidió por el simple hecho de saber que tenía esposo... Al quedar sin trabajo no pudo mantener a su familia y los problemas incrementaron...

Katsuki no podía creer que él... Él había sido el culpable de la desgracia de Kirishima... No, no quería destruir esa familia...

Asustado agachó la mirada, Aizawa entonces cambio la escena mostrando ahora la casa de Sero y Mina...

-¡El pago aún no vence, lo que están haciendo es una injusticia!

-¡No me importa, no están cumpliendo, sin pago no hay departamento!

¿Qué mierda estaba pasando?, Se pregunto Bakugou, sintiendo el mismo coraje que sintió donde Kirishima y su familia.

Veía como enormes sujetos sacaban sus cosas de aquel departamento que sabe lucharon por tenerlo... Todo perdido por falta de pago...

Mina lloraba desconsolada, siendo abrazada con fuerza por Sero, quien se aguantaba sus lágrimas... ¿Cómo fue que todo termino tan mal?...

-La gente buena, al más mínimo descuido, termina enredado en el caos de una vida injusta... El más fuerte... Aprovechandose del más débil... ¿Te suena algo?

Aizawa soltó eso lleno de amargura y frialdad que hasta le calo los huesos... Claro que le sonaba... Él actuaba de esa manera tan vil...

La escena volvió a cambiar, está vez noto que estaban en un cementerio... No le gusto para nada estar ahí...

Con vista trato de ver si reconocía a alguien y deseo no hacerlo pues reconoció de forma inmediata... Aquel chico de mechones verdes...

Se acercó a paso lento quedando a un lado de él... El pecoso se encontraba de rodillas frente a una pequeña tumba... Anhelo que fuera un error...

-No te preocupes Eri-chan... Mi mamá y mi papá te cuidarán bien allá arriba... A-Así que por favor denme las fuerzas para seguir adelante...

Se soltó a llorar, tapando con su mano su boca para ahogar aquel grito de dolor que con desespero quería salir.

El corazón de Bakugou se rompió... No quería aceptar eso...

Vio como otros tres niños llegaron junto a él, echos un mar de lágrimas, lo abrazaron y se quedaron así un buen rato...

Kota trato de despejar su vista al separarse de Izuku, camino tembloroso al frente de la tumba y Katsuki sintió que el aire se fue de sus pulmones y sus ojos ardieron... El pequeño había dejado al frente de la lápida... Aquella estrella que con tanto cariño le habían hecho...

-A-Ahora Eri es una estrella... ¿V-Verdad Zuzu?...

-S-Si...-se levanto, tomando a ambos pequeños, Mahoro y Katsuma de la mano quienes se aferraban a él entre lágrimas.-Es la estrella más hermosa de todas...

Kota regreso con el pecoso, para tomar su pierna y aferrarse a la tela de su pantalón, aguantando su llanto...

Bakugou sintio las lágrimas caer por sus mejillas... Sabía que aquella pequeña aún tenía mucho por qué vivir...

-Descendio la sobrepoblación... Y aquí se demuestra tu ideal de que el más poderoso y rico tiene la vida resuelta... Y que los que merecen ser felices y tener una vida llena de plenitud... Perecen...

Apretó sus puños con furia no contra Aizawa... Si no contra si mismo.

-Niños...-la chica de cabellos castaños, el bicolor y el peliceleste llegaron a dónde estaban, teniendo la misma tristeza en sus rostros.-Es hora de irnos...

Ura se los llevó no sin antes abrazar la pequeña lápida, dando un último adiós a la pequeña que yacía bajo tierra...

Shigaraki dejo un pequeño ramo de tulipanes de papel que el mismo hizo... Eran las favoritas de Eri.

Todoroki dejo un pequeño peluche de gatito junto a alas flores... Era el animal favorito de Eri.

Izuku sintió en sus hombros las manos de sus amigos en señal de apoyo y cariño, agradeció eso pues sentía que en cualquier momento caería...

Katsuki alzo lentamente su mano... Tratando de ir con él cuando otra escena apareció... Esta vez estaban en el orfanato.

Vio como Izuku saco una caja de lo que suponía era su habitación... Saco dos muñecos que reconoció de inmediato...

Eran ellos en versión pequeña...

Recuerda que fue el regalo de Navidad de su padre para ellos, cada uno tenía al otro para que supieran que estarían siempre juntos... En las buenas y en las malas...

Se mentó la madre así mismo al recordar cómo dejo que su madre tomara su peluche en forma de Deku y lo lanzará a la calle... Nunca supo que Izuku lo encontró.

Ahora veía que después de tanto tiempo aún los conservaba...

-Izuku...-susurro, acercándose al pecoso quien rompió nuevamente en llanto, abrazo el muñeco que se parecía a Kacchan, eso le quebró el alma.

-T-Todas las navidades pido lo mismo...-susurro para si mismo pero tal parecía que se dirigía a él.-Tenerte a mi lado es lo único que pido... Y t-tu... Simplemente me terminas por alejar... Ya no puedo seguir así...

-No... Izuku...

Se quedó mudo al ver cómo tiraba los muñecos al bote de la basura.

-Te amo Kacchan... Pero ya basta...

Eso le rompió nuevamente el corazón... Izuku está vez se rindio... Quizo ir a su lado, tocarlo pero Aizawa volvió a cambiar la escena, el cambio fue brusco y repentino, tanto que lo hizo tropezar con sus pies.

-¡O-Oye ten más...

-¡No me interesa!.-guardo silencio en cuanto escucho su propia voz, entonces se fijo en el fantasma quien le veía de una manera vacía, giro su cabeza lentamente topandose con si mismo.-¡Si no cumplen con su pago el día de hoy, tendré que acudir a medidas drásticas!

Colgó furioso, dejándose caer en su silla mientras sonreía orgulloso de todo el dinero que veía reflejado en sus cuentas... Katsuki sintió asco de su yo...

-Sin duda alguna despedir a esos estúpidos fue una buena decisión...-sus ojos se abrieron con asombro y coraje.-Eran un maldito gasto innecesario y ni siquiera les pagaba lo justo jajaja que idiotas.

-¡El único idiota eres tú!.-euforico se lanzó contra su yo del futuro, pero solo logro atravesarlo, gruño furioso y se levantó de su lugar para encararse.-¿¡Sabes lo que provocamos!?, ¿¡No sabes lo que hiciste, dejaste a un niño sin familia, a una pareja sin hogar y dejaste morir a una pequeña!?, ¡dejaste solo al puto amor de tu vida!

Aizawa veía con detenimiento el actuar de Katsuki...

-¡Eres una mierda Bakugou Katsuki, pudiste haber evitado todo esto!.-su yo del futuro sonreía sin remordimientos, levantándose de su asiento para ir a su estantería.-¡El dinero no lo es todo en este maldito mundo, tenías gente que te quería y tú los alejaste por tu idiotez!

-Mocoso...-ahora si le detuvo, tomándolo del hombro, Aizawa observo como aquel joven de fuerte presencia... Lloraba de impotencia por su propia mano.

-E-Espirutu... Si este es mi futuro no lo quiero... ¡No lo acepto, cambiaré y ayudaré a quien lo necesita... Honrare el espíritu de la Navidad no solo en esta época si no todos los días... Aquel espíritu donde la bondad y el amor deben existir!, ¡Ayudame a cambiarlo!

Aizawa no dijo nada, solo se limitó a alejarse de él y con un chasqueo de dedos una tormenta invernal apareció.

-¡Ugh!.-Bakugou se quejo, cubriéndose de la nieve que llegaba cuál filosas navajas su rostro.-¡Aizawa, por favor, cambiaré, ayudame maldita sea, te lo pido!

Grito a todo pulmón pero de pronto sus pies comenzaron a hundirse en la nieve, se removió con desespero siendo inútil, su cuerpo estaba siendo tragado.

-¡Espíritu ayúdame!.-cuando más de la mitad de su cuerpo se encontró hundido, se aferró a la misma nieve con sus uñas.-¡AYUDA!

Fue lo último que grito antes de ser sepultado por completo en la nieve...

✨🧡...🧡✨

-¡AAHHH!.-grito fuertemente, levantándose de golpe y sin saber cómo otra vez cayó al suelo, enredandose cómo burrito.

Asustado y desorientado miro por todas partes, tratando de ubicar donde estaba hasta que cayó en cuenta que estaba en su habitación.

Rápidamente se libro de las sábanas que lo enrollaron y fue a asomarse a la ventana, notando con ello un hermoso día, los rayos del sol jamás los había sentido con tanta calidez.

Con una sonrisa, sin dejar de lado su ceño fruncido, observo como la gente caminaba con tranquilidad y como los más jóvenes jugaban con trineos o simplemente con correr.

Vio pasar frente a su casa un niño quien llevaba alegremente una bolsa de puros dulces.

-¡Oye tú mocoso!.-el niño tembló ante la voz gruesa de quién ya era conocido por su oído a toda la humanidad.

-¿S-Si?...

-¡¿Que día es hoy?!

El niño le miro raro como si estuviera loco.

-¿Hoy?... ¡Pues es Navidad!

-Es hoy... Es increíble que los espíritus hayan hecho todo en una sola noche...-se dijo a si mismo asustando al pequeño que no sabía si ya se podía ir.-¡Muchas gracias mocoso y Feliz Navidad!

Sus ojitos se abrieron con sorpresa pero aún así no pudo evitar soltar una sonrisa enorme pues sintió una calidez bella en aquella felicitación.

-¡F-Feliz Navidad también para usted señor!

Sin perder más tiempo, Bakugou se arregló, dejando de lado aquellas ropas formales, se coloco mejor aquellas ropas cómodas para el frío.

Termino de arreglarse de todo a todo, todo con una sonrisa.

Rápidamente bajo a su sala, viéndose en el espejo si es que se veía presentable hasta que giro su vista a su lado y sonrió orgulloso.

-Bueno vieja... Lo conseguiste... Y gracias por eso... Los extraño... Feliz Navidad.

Se abrazo a si mismo, viendo hacia el techo como si supiera que sus viejos estaban ahí con él.

Rápidamente se coloco sus tennis en la entrada y se colocó una bufanda para no enfermarse.

-¡Bien!.-dio un aplauso, analizando lo primero que haría.

Camino hacia la calle, con pasos decididos, la gente que pasaba y no le conocían le deseaban una Feliz Navidad y el correspondía el saludo.

Aquellos que si le conocían evitaban decir esas dos palabras pero está vez fue Katsuki quién les felicitó, nadie podía creerlo pero aún así también correspondían al saludo.

-¡Feliz Navidad extras!

Okay, ignoraron el apodo, sonriendo solo ante las primeras dos palabras que sin duda alguna estaban llenas de sinceridad.

Katsuki se sentía un hombre nuevo, si bien su carácter seguirá siendo igual de grotesco ya no sería un idiota que piense en si mismo... Haría las cosas bien.

Paso por las tiendas que aún seguían abiertas y mando a la casa de sus empleados un pavo navideño así como en el caso de Kirishima, regalos para ellos y juguetes para su pequeño; para Sero y Mina ropa y artículos del hogar.

Todo anónimamente por su supuesto orgullo según él.

Termino esas compras y realizó otras más, esas las llevo a su auto pues tenía la intención de darlas personalmente...

Encendió el vehículo y arranco hacia el destino fijo en su mente.

No tardo nada en llegar, bajo de su auto y con el corazón en sus manos, camino hacia la puerta de aquel lugar donde relucian las palabras“Love and Hope”.

-Vamos tu puedes Katsuki...-susurro, tomando aire para tocar al fin la puerta.

Tardaron unos minutos en abrir, la puerta revelo a aquella chica de cabellos castaños que había visto en su viaje con All Might.

-Buen día...

-¡Buenos días!, ¿En qué le puedo ayudar?

-Vengo a... Dar algunas cosas para los mocosos...

-¡Oh que amable es usted!... Emmmm...

-Katsuki... Bakugou Katsuki...-se inclino levemente, presentándose y pudo notar como la chica dio un pequeñito brinco en su lugar.

-¡Oh dios es el Kacchan idiota de Izu!.-sin duda su amigo se va a morir en cuanto le vea.-¡M-Mucho gusto, yo soy Uraraka Ochako!, por favor espereme aquí.

Antes de que pudiera asentir o alguna cosa la chica ya había cerrado la puerta en sus narices.

Aprovecho un poco el tiempo de espera mientras sacaba las cajas llenas de juguetes, dulces y víveres.

-¿Qué mierda?.-no se había dado cuenta que en la tienda le habían obsequiado un gorro navideño, dudo en ponérselo... Pero por el frío no tuvo opción.-Lleva mucho tiempo que no me pongo uno de estos tontos gorros... Pero debo admitir que son cómodos...

Cargo las cajas y camino de nuevo hacia la entrada pero su corazón se detuvo en cuanto escucho algunas personas abrir las puertas pero sobre todo escuchar aquella dulce voz.

-¿Hola?.-Izuku salió y miro confuso a la persona tapada tras las cajas, Shigaraki salió atrás de él.

-H-Hola Deku...-saludo apenado Katsuki, dejándose ver al bajar las cajas al suelo.

Los ojos esmeralda de Izuku se abrieron con gran sorpresa y su corazón latió con una velocidad desenfrenada... Ahí estaba... Aquel que siempre deseo tener a su lado...

-Kacchan...-susurro, entendiendo un poco las palabras de su amiga “sal a la puerta, un gran milagro y regalo navideño está afuera”.

Shigaraki miraba incrédulo lo que tenía enfrente, cómo aquel amargado hombre quien había dicho tantas idioteces... Parado con muchas cajas y con un gorro rojo de Navidad.

-¿Es el fin del mundo?.-solto eso al aire, siendo ignorado por su amigo peliverde y al sujeto de mirada carmesí.

Ambos parecían estar en su mundo... Y así era, ambos admiraban el rostro del otro, viendo que aquella esencia hermosa del otro como en el pasado ahora estaba presente... Era su Deku y él era su Kacchan...

-¡Nieve!.-salieron de su burbuja al escuchar los pequeños salir como un huracán, ni siquiera habían notado cuando la nieve empezó a caer de nuevo.

Los niños comenzaron a jugar, bajo la atenta mirada de los más grandes, Izuku calmo su respiración y sonrió con ternura hacia Katsuki.

-Es bueno verte Ka... Bakugou...

-Si...-que feo se escuchó su apellido salido de sus lindos labios, pero mejor se enfoco en las cajas del suelo.-Les traje esto...

Bakugou comenzó a abrir cada una de las cajas, revelando su contenido, Izuku y Tomura miraban con asombro las tantas cosas que trajo, sintiendo tanta confusión y agradecimiento.

-Es increíble... ¿Seguro que eres el mismo Bakugou Katsuki que nos mandó a la mierda?

-¡Shiggy!

Katsuki no pudo evitar soltar una sonrisa amarga.

-Si... Soy el mismo idiota... Espero me perdonen... Y acepten estás cosas...

Izuku le tomo la mano y Bakugou sintió como la calidez invadió como una explosión todo su existir con solo ese toque.

-No sé que fue lo que pasó para que cambiarás tanto... Pero gracias Bakugou... Muchas gracias...-Izuku flaqueo en cuanto sintió su mano siendo entrelazada con la del cenizo y le miro incrédulo y con el corazón al millón en cuanto vio aquella sonrisa que creyó perdida en él.

-Es Kacchan Deku...-apreto más su mano con la ajena.-Perdoname por ser un imbécil...-la alzo y depósito un casto beso en su dorso.

Izuku le abrazo, sintiendo por fin su alma completa, pues el amor que sentía por él era realmente enorme... Katsuki tembló pero sin dudar correspondió el abrazo, sintiendo la paz que hace tanto tiempo había olvidado sentir.

Pero antes de que siguieran con aquella linda escena, los niños interrumpieron por accidente pues una bola de nieve cayó sobre su nuca de Bakugou, obviamente reacciono removiendose cómo gusano con sal por lo frío.

Izuku no pudo aguantar su risa al igual que Shigaraki por su reacción pero sudaron de inmediato en cuanto vieron el aura oscura del cenizo.

Kota tembló, pues él había sido el que lanzo la bola de nieve, no conocía al sujeto así que no sabía si era amigo o enemigo... Pero antes de que se pudiera disculpar, una pequeña bola de nieve cayó en su rostro.

Los más grandes abrieron con asombro sus ojos y sus bocas cayeron hasta el suelo al ver qué aquel chico... De carácter explosivo fue el responsable de lanzar la bolita de nieve como si de un niño travieso se hubiese tratado.

-¡Guerra de bolas de nieve!.-Mahoro aligero el ambiente, llenándolo de risa no solo de ella, si no de todos y Katsuki se unió, como si estuviera recuperando su infancia y su juventud.

Bakugou arrastró al pecoso al juego, de todas formas no se negó, se sentía de nuevo con vida.

Shigaraki tampoco se salvó pues en solo un instante se encontraba enterrado en la nevada, pareciendo un muñeco de nieve.

Poco después llegó Shoto junto a Eri, el bicolor viendo todo con confusión y la pequeña con muchas ganas de jugar con todos ellos.

Su presencia llamo la atención de los más grandes y de los tres infantes que iniciaron la guerra.

-¡Eri-chan!.-Katsuma, Kota y Mahoro se fueron corriendo hacia ellos mientras que Izuku sacudía sus ropas y mandaba a los niños adentro para ir a comer.

Katsuki miro fijamente aquella pequeña... Quién ya quería desde antes de verla frente a frente.

-¡Estamos en casa!

-¡Eri-chan, Todoroki, bienvenidos!

-Estamos de regreso... Veo que se divirtieron mucho...-Izuku se sonrojo y Shigaraki seguía limpiando sus ropas.

Los niños ante sus palabras parecieron conectarse y recordaron algo importante.

-¿Niños?.-los tres huyeron al interior, preguntandose el porque hicieron eso pero Katsuki sonrió.

-Creo deberían meterse ya...-Bakugou cargo las cajas y vio a los chicos frente a él.-Metere esto así que compermiso.-y sin más se metió al lugar.

-¿Le pico un mosco?.-claro que Shoto sabía la trágica historia de su amigo brócoli, así que le sorprendió ver la tranquilidad del cenizo.

Se encogieron de hombros sin saber tal cambio de ese hombre, pero era un cambio que alegro a todos.

Katsuki fue invitado por la castaña a tomarse un chocolate caliente, se mostraba calmado pero era todo lo contrario, su pie lo mostrabas moviéndose de un lado a otro.

Observaba como los niños jugaban con los juguetes que trajo y no pudo evitar sonreír bajamente al ver sus caritas sonrientes.

Entonces vio bajar al pecoso junto con los demas mocosos, llegaron con la pequeña Eri y supo lo que sucedería y aquello le dio tanta calidez.

-Eri-chan.-la pequeña me miro.-Algunas personitas quieren darte algo.

Y tal como Katsuki había visto en su viaje... Los pequeños le dieron a Eri aquella estrella hecha por ellos mismos.

Espero a que Deku cargará a la pequeña pero se sorprendió en cuanto vio como la pequeña volteo a verlo y camino hacia él.

-Señor...

-¿Q-Qué pasa?...

-¿Me ayuda a poner la estrella?

El corazón de Bakugou se derritió ante la ternura de la niña y como le sonreía... Le recordó tanto a su Deku de pequeño que no dudo en asentirle con la cabeza.

Izuku en solo un instante se llenó de lágrimas al ver la delicadeza que aplicó Bakugou al cargar a la pequeña en sus hombros, Shigaraki también sintió ternura, todos de hecho...

Eri coloco la bella estrella con orgullo y sonrió hacia abajo, agarrando los cabellos puntiagudos de Katsuki, este río ante el toque y también le vio desde abajo, admirando la belleza simple del árbol.

-¡Feliz Navidad señor!

-Feliz Navidad mocosa...

Katsuki comió con ellos, entre risas y conversaciones cómodas, sintiéndose en un verdadero hogar... No se comparaba para nada a su casa, aquel frío lugar donde la soledad era su única acompañante.

La noche llegó y Katsuki tenía que irse pero Izuku parecía querer detenerle, no se atrevía.

-Deku...-ambos se vieron y Katsuki no pudo evitar alzar su mano para acariciar aquella mejilla llena de tiernas pecas.

Izuku se sentía en el quinto cielo ante su caricia.

-No debes preocuparte de ahora en adelante... Por qué los ayudaré con el orfanato... Todo lo que necesiten y sobre todo... Eri... Ella será tratada como es debido.

Los ojos de Izuku se cristalizaron y brillaron agradecidos, no pudo resistirse más y le abrazo con fuerza.

-Gracias... G-Gracias por volver... Gracias por volver a ser mi Kacchan...

Bakugou lo atrajo más a su cuerpo, volviendo a adorar aquel aroma de su ser amado, reviviendo aquella hermosa sensación de cuando eran niños... Adolescentes... Y ahora sabía que no podría vivir sin esto.

-¿Quieres ir a cenar conmigo?...-Izuku le miro con duda y Katsuki le sonrió secando sus lágrimas con cuidado.-Tengo una invitación a cenar... Y quiero que me acompañes... Por favor...

-Si Kacchan, será un honor acompañarte..

-El honor es totalmente mío Deku...

Juntaron sus frentes, cerrando sus ojos para dejarse llevar por la hermosa atmósfera.

Ambos después de un rato yacian arreglados, Katsuki ayudo a su Deku a bajar del auto, Izuku se sintió muy bien por el trato caballeroso del cenizo.

Tomados de las manos llegaron al frente de una puerta, Katsuki dudo en tocar pero el agarre de Deku le dio el valor de tocar.

Esperaron un momento hasta que por fin las puertas se abrieron...

-¿Kats?...

-H-Hola tonto...

-Feliz Navidad Shindo.

El pelinegro no podía creer lo que veía... Su primo llegando a la cena que todos los años ha rechazado, tomado de las manos de aquel chico que hace años no sabe de él... Pero rápidamente sonrió enormemente, rodenandolos en un abrazo.

-¡Feliz Navidad, bienvenidos, por favor pasen!

Katsuki al fin respiro aliviado, apretó más su mano con la de Deku y enteraron a la casa.

La esposa de su primo los recibió con los brazos abiertos al igual que los dos amigos de su primo, todos entraron en armonía y Katsuki se sintió bien esa Navidad... Rodeado de la gente que quiere y que le corresponden el cariño.

Una Navidad como las que adoraba de pequeño...

✨🧡🎄💚✨

26 de diciembre llegó.

Katsuki veía el reloj un poco divertido, chasqueo su lengua rendido a qué sus trabajadores llegarían a tiempo.

-20 minutos tarde los tres... ¿Qué voy a hacer con ellos?

Susurro al aire mientras veía por la ventana como esas tres personas precisamente venían corriendo como alma que lleva el diablo, río divertido por la imagen.

Kirishima abrió la puerta un poco fuerte para su gusto, con la respiración entre cortada.

Mina y Sero estaban igual, no podían creer que se había dejado llevar por la fecha... ¡Van a perder su empleo!

La puerta de la oficina principal fue abierta abruptamente, el ruido fue tan fuerte que los tres recién llegados ya estaban rezando a todos los santos por su ayuda.

Katsuki fingió una mirada de enojo total, no era un problema eso, a pasos pesados camino al frente de los pobres que se encogieron en sus lugares.

Parecían unas liebres a punto de morir en manos de un lobo salvaje.

-Espero tengan una buena excusa por haber llegado tan tarde...

-E-Eh... A-Ah... E-Este...-¿Cómo podrían decirle que se quedaron dormidos...?, ¿¡Al mismo tiempo!?

-S-Señor no nos corra... Necesitamos el trabajo... No se volverá a repetir...

-F-Fue Navidad...-Mina sabía que el cenizo le importaba un comino la celebración pero debía intentar.

-Saben que eso me importa muy poco... Así que no tengo más opción que...

Cerraron los tres sus ojos... Esperando el putazo...

-Aumentarles el sueldo...-aun con su ceño fruncido, sonrio de forma burlona y divertida pero sobre todo de forma sincera.

Las almas de los chicos abandonaron sus cuerpos... Todos presión y ansiedad se fueron, vieron incrédulos al cenizo, tratando de buscar la falsedad en sus palabras.

-¡JAJAJA deberían ver sus caras!.-Katsuki río, sentándose sobre el escritorio.-Respiren o les dará un ataque bobos.

-¿E-Es una broma Señor B-Bakugou?...

-No... No lo es, a partir de ahora recibirán un sueldo justo, incluso más ya que han sido unos buenos trabajadores, también por qué quiero que me ayuden a ver y dar las posibles soluciones para la gente que tienen deudas con nosotros, quizás plazos más largos con menor cantidad a pagar o incluso a aquellos que no pueden se les sea cancelado el adeudo.

Kirishima, Mina y Sero no podían creer lo que Bakugou decía, era realmente irreal.

-Así que a trabajar... Trabajaré en la renovación de sus contratos... Y dejen de verme así tontos.-camino de regreso a su oficina y se freno de momento al recordar algo.-Por cierto Feliz Navidad... Kirishima ven acompáñame.

Mina y Sero sentían que se les iba la presión... Pero de forma inmediata después del shock sonrieron enormemente, sin duda alguna confiaron que los milagros navideños existen sobre las personas.

Kirishima se movió en automático, caminando detrás de su jefe.

-Cierra la puerta y toma asiento.

Acató la orden y se sentó de forma rígida, Katsuki no pudo evitar soltar una risa.

-Calmate pelos de mierda...

Los ojos rojos de Kirishima se abrieron enormemente ante el apodo... Aquel apodo que no escuchaba de los labios de quién fue su mejor amigo.

-¿Tú... Lo recordaste?...

-No olvidaría a mi mejor amigo... Oh bueno si... Pero ahora lo recuerdo bien...

-Bakubro...

-Idiota... Gracias por soportarme tanto tiempo... Espero me perdones...

-Bro...-se levanto y le dio un abrazo varonil, eso lo tomo por sorpresa.-¡No hay nada que perdonar, me alegra tanto haber recuperado a mi amigo!

Bakugou correspondió el abrazo... Ahora sentía que todo estaba bien y estaba totalmente en lo correcto.

El tiempo paso volando... Y con ellos buenas cosas llegaron.

Kirishima pudo comprarle una prótesis a Kaminari... Y Daiki fue ya oficialmente y sin ninguna clase de impedimento existió para tener su familia...

Shindo recupero a su primo y siempre le vista y Katsuki lo recibe con los brazos abiertos...

Sero y Mina lograron comprarse su propia casa después de casarse y lograron demostrar que su amor era mas importante que un estatus social...

El orfanato “Love and Hope” obtuvo siempre el apoyo que necesitaba para cuidar a los pequeños, quienes encontraban un hogar donde recibirían todo el amor que se merecen...

Kota, Mahoro, Katsuma y Eri encontraron también su hogar... Un hogar donde un peliverde y un cenizo dieron todo de si mismos para que el amor y el cariño se demostrará en casa rincón...

Eri se curo y ahora puede disfrutar de la vida a lado de los que quiere...

Katsuki e Izuku por fin estuvieron juntos... Tal como siempre debió ser... Demostrando su amor sin temor a nada.

Amándose hasta la eternidad... Unidos por una argolla de matrimonio pero sobretodo unidos en alma y corazón.

-Te amo Kacchan...

-Yo también te amo Deku... Feliz Navidad...

-Feliz Navidad...

La vida es hermosa cuando puedes ser feliz con poco cuando sabes soñar, reír, amar... Y reconocer lo bendecido que eres por lo que tienes.

Bakugou no podría ser más feliz...

Una hermosa Navidad para Kacchan... Sin duda lo fue.

✨🧡🎄FIN🎄💚✨



Agradezco muchísimo a la vida por estar en esta red y comunidad ya que conocí a tantas lindas personas ❤️

Este es un pequeño regalo para todos ustedes... Deseo de todo corazón que no solo está época sepan lo importante que tienen, lo importante que es el amor... Si no todos los días, ser agradecidos por lo que tenemos y que sin duda habrá un futuro brillante. ✨

Gracias a todas las personas que me apoyan siempre... Mi familia, mis amigos... Mis lectores ❤️✨

Gracias aPoliz_Katsudekupor darmela confianza de escribir este regalo para todos ustedes... Amiga te adoro ❤️✨

Espero les haya gustado mucho ╰⁠(⁠⸝⁠⸝⁠⸝⁠‘⁠꒳⁠’⁠⸝⁠⸝⁠⸝⁠)⁠╯y hayan disfrutado las más de 18,000 palabras juju... Sip... Un One Shot muuuuy largo xD

Disculpen las faltas ortograficas... Cómo vieron fue mucho texto ;-; pero todo vale la pena por ustedes ❤️✨

Pronto vendrá actualización de Yo soy Izuku el pecoso nerd y nuevas historias ❤️

Los amo!

¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo hermoso lectores!

🧡💚✨🎄

Cuídense mucho uwu

Atte. Mary-Shinsou