Alma Y Mente

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"Plan cambió tanto... ¿Lo tendrá amenazado?" Meanplan 🐻🦁 Historia registrada🚨💋 Historia Terminada💯 __________________________ Queda prohibida su copia, total o parcial de ella de forma ilegal en todas las formas de reproducción. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ©PaoC

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A❤️‍🔥M

"Puedo aguantar mi propio dolor, pero no soportaría el tuyo, para eso no soy lo bastante fuerte"


Diana Gabaldón.




Veo a mi alrededor.


Son las siete de la mañana y espero pacientemente a que él llegue, mi reloj marca cada minuto y cada segundo hace mi corazón latir.


Sentado en la banca de este parque, personas me ven curiosas pero es que aún no me e quitado esta bata blanca ¿Para qué? Así él puede ver qué estoy aquí y no va a serle difícil saber que tengo rato esperándole como todo el tiempo, para ir a desayunar como le prometí.


"Espero que no tardes."


Sonrío.



......


Sentado sobre la barra de la cocina, cierra los ojos fuertemente mientras que el sonido del agua hervir avisa que está a punto de evaporarse si es que no hacemos algo, hace cinco minutos que está sonando y cada vez el sonido se vuelve más hueco, al contrario de él que siente como su vientre se llena y necesita sacarlo.


Sostiene mi cabello, con mi cara entre sus piernas, me hace ir más rápido al mover sus manos y hundir más mi boca en un jalón.


Escucha como me quejo pero eso solo le hace sonreír y a la vez con su mano izquierda toma mi cabello, lo jala cuando no puede resistirse más y grita tan fuerte que juro haberse escuchado hasta allá afuera.


-- Quítate... -- me dice agitado y lamo mis labios con malicia


-- ¿Tan poco te duró el gusto? -- camino hasta la estufa y apago la ya vacía tetera, me recargo en ella cruzando los brazos, para así verlo desde aquí.


Bajando de ese lugar, despeinado, con la boca hinchada, veo como se sube su ropa para al final, voltear a verme totalmente satisfecho.


-- ¿Ni un beso? -- me retó al verlo.


Sonrió, me acerco lentamente para así enredar mis brazos ahora en ese chico, y besarle tan tranquilamente, que suspira al separarse y veo sus ojos.


Esos ojos negros que me hacían matar si era por él.

Esos ojos que siempre me veían igual;


Cómo la primera vez que hablé con él, en aquella banca blanca de la escuela, él estaba leyendo un libro, vestido como todo un "Tonto" según yo, pero en vez de leer el título para seguir burlándome, lo leía a él, a sus gestos, su mirada, observaba desde lejos como varios de sus compañeros le pasaban por enfrente y él les sonreía con toda la inocencia, pero al darles la espalda, borraba esa sonrisa como si le cansara tenerla en su cara y se volvía fría, sus ojos aburridos, fingiendo leer porque su vista se quedaba intacta sin moverse, recuerdo haber caminado hasta él, sentarme a su lado y lo primero que me recibió fueron esos ojos asesinos sobre los míos.


-- ¿Qué lees? -- le interrogué.


-- Dudo que sepas hasta leer... -- me miró un segundo pero devolvió su vista a las letras


-- El nerd tiene agallas... -- me burlé


-- Y el idiota nada que hacer... -- bufó


Pero me le acerqué rápidamente, tomando su quijada con mi mano derecha, todos en automático voltearon a verme porque ese chico era hombre muerto, nadie se metía conmigo, ni siquiera los profesores.


-- Tienes una boca muy suelta, ¿Sabes? -- le dije con superioridad -- ¿No sabes quién soy?


-- Un idiota que tiene dos años en quinto semestre... -- rió un poco


-- Veo que tienes doble cara, ratón de biblioteca...


-- ¿Por qué mejor no te vas a estudiar en vez de verme como estúpido desde lejos? No sabía que era tan atractivo...


-- Ni yo tan importante para que me tomarás en cuenta...


-- ¿Importante? No te creas tanto Mean... -- sonrió suavemente


-- Lo mismo digo, Plan... -- Asentí.


-- Entonces ¿Vas a soltarme? Vas a dejarme marcas...


-- Es lo que quiero...


Ambos sonreímos.


Seguía apretando su quijada, todos alrededor nos veían y solo esperaban cualquier seña para correr por algún profesor, pero en vez de pedir ayuda, estaban un tanto confundidos por la extraña conversación que parecíamos tener. Él chico más temido de toda la escuela, hablaba con el más "callado y tímido", era un gran milagro que no lo haya golpeado contra el piso.


Ya que en vez de eso, nos mirabamos a los ojos y teníamos una suave sonrisa que hasta el día de hoy, ha sido la misma. Así comenzamos, después de esa rara situación, vieron como para mí, Plan era intocable, de un momento a otro él "chico malo" pasó al siguiente semestre, casi siempre estabamos juntos y si alguien se atrevía a cuestionar nuestra "amistad", terminaba en enfermería. Pero no era como si antes no fuera así del todo, ya que estando ambos en el mismo salón de clases, le ponía más atención a él que a los profesores cuando explicaba algo, y si alguien se burlaba, a la salida siempre me las cobraba con la excusa de que se metió en mi camino o me miró por mucho tiempo. Plan no era tonto, sabía de mi existencia y sobre todo de mis miradas de reojo.


"Plan cambió tanto.. ¿Lo tendrá amenazado?"


A veces escuchabamos esos rumores al pasar por el pasillo, pero nosotros solo nos reíamos y terminabamos atrás de algun salón de clases.


"Todo seguía igual que hace diez años..."


El amor y el deseo era el mismo, pero nuestro empleo peligroso.


-- Te amo mucho Plan...


-- Yo también -- rozó su nariz con la mía -- ¿A dónde vas?


Me interrogó con inteligencia porque claro que me conocía, yo era un libro abierto para él, me conocía como la palma de su mano y sabía que mi boca en su entrepierna era por algo.


-- Volveré hasta la madrugada... -- le miré fijo -- no me esperes.


-- ¿A dónde vas? ¿Sin mi? -- me vió confundido -- ¿Qué vas a hacer?


-- Lian me habló. Dijo que necesitaba un favor especial...


-- ¿Qué favor? -- entrecerró los ojos


Pero desvíe la mirada.


-- ¿Vas a matar a alguien?


-- Es rápido...


-- ¿Cómo que rápido? -- golpeó mi hombro -- Voy a ir.


-- No... -- negué -- Es peligroso...


-- No me vengas con esas estupideces. Hacemos esto juntos, ¿No? ¿Por qué te pidieron ir solo? -- casi chilló


-- No me lo pidieron, yo te estoy dejando fuera.


-- ¿Por qué? -- dijo molesto -- ¿Hum? ¡Di algo!


-- No quiero que te pase nada... -- tomé sus mejillas con ambas manos


-- No te dejaré ir solo....-- negó


-- Quédate.. -- sonreí tranquilo -- vuelvo en la madrugada, máximo para el desayuno. ¿Vamos al restaurante que está frente al parque?


-- Vamos, pero voy a ir contigo.


-- Plan...


-- Estamos juntos en esto, ¿No? Mente y Alma..


-- Alma y Mente. -- sonrío -- nunca te acuerdas que es al revés...


-- Como sea. -- dio unos pasos al lado -- vamos.


-- No...


Le tomé del brazo antes de irse y renegó.


-- No quiero que te pase nada


-- Estamos juntos en esto. -- dijo firme -- si no voy, no vas Mean.


-- ¿O qué?


-- No jugues con esto Mean.. -- me advirtió -- Sabes que yo no juego.


-- Te amo demasiado para que te pase algo. -- negué -- no te dejaré, prefiero morir yo.


-- Entonces los dos. Tampoco dejaré que te pase nada..


Me abrazó, sintiendo ambos la sensación del calor, de nuestra piel, la fuerza y el amor. Que al paso del tiempo se ha vuelto indestructible, nadie podía separarnos, ni siquiera los padres de Plan que al saber que estaba con un chico, y además que parecía delicuente, le cerraron la puerta en la cara pero Plan no se doblegó.


Él era todo para mi, así como yo para él, con mi apariencia despreocupada, mis piercings en la oreja izquierda, mis tatuajes en los brazos, en el pecho, y esa mirada que él decía que me "porto mal". Era todo, ese chico era todo, incluso antes de trabajar en esto. Yo hacía todo porque él siguiera estudiando, sabía que Plan tenía potencial y no lo iba a arrastrar hasta mi estupidez.


Yo quería que Plan fuera un gran médico como siempre me decía al terminar desnudo sobre la cama, por eso trabajé duro, para pagarle sus estudios, nadie podía contra mi si al final del día me daba un beso y me decía que me amaba.


-- Tienes arritmia. -- se burló Plan al escuchar mi corazón, su cabeza en mi pecho, podía hacerme sentir seguro.


-- ¿Qué es eso? -- le miré confundido -- ¿Es grave?


-- No... -- sonrió y acarició mi mejilla -- el ritmo cardíaco rápido puede tener causas que no se deben a una enfermedad subyacente. Por ejemplo, el ejercicio, el miedo, la ansiedad, el estrés, el enojo o el amor. ¿Cuál de todas tienes tu? -- sonrió


-- ¿Quién no se enamoraría de ti? -- negué -- y más cuando hablas así, ratón de biblioteca...


-- Pues el idiota que tengo enfrente...


Sonrió y me besó suavemente, tomando mis manos a la vez, las llevé a su buen trasero definido y cuando menos lo esperó, le cargaba al tener mis manos dentro de su pantalón.


Llevándomelo hasta la habitación, mordiendo sus labios rosados, su piel desnuda a cada centímetro y admirando sus gestos al tenerlo debajo.


Era tan expresivo, que su voz se entrecortaba cada que le golpeaba fuerte y profundo, dejando restos de saliva en sus labios, amaba su manera de pedirme más cuando estaba cegado, de sus piernas alrededor de mi cuerpo pero sobre todo, como decía mi nombre en voz alta.


-- ¿A... A qué horas nos vamos? -- Plan me volteó a ver al tenerlo encima, tomando aire, fingí llorar cuando lo escuché.


-- ¿Esto fue para convencerme?


-- Hum... -- dijo con franqueza


-- Con razón gritabas más fuerte. -- negué "ofendido"


Traté de levantarme, pero Plan enredó sus brazos en mi cuello, acercándome a él, llegó a mi oído y lo sentí tensarse.


-- No era mentira. -- me susurró -- En verdad jodes muy bien... Pero si voy, de regreso puedes hacer lo que quieras conmigo...


-- Solo entendí "jodes muy bien" -- le volteé a ver -- toma un baño y ve a dormir.


-- ¡Mean! -- renegó -- No vas a ir solo. Es mi última palabra, si no voy, cuando vuelvas no me esperes aquí.


-- ¿Estás amenazandome?


-- Si no voy. -- me recalcó -- no me esperes de regreso.


Le miré fijamente, buscando alguna otra excusa pero no podía, y en verdad no quería, él tipo era alguien muy peligroso, ¿Y si le pasaba algo?, Nunca me lo iba a perdonar, él trabajar para la mafia de Tailandia, fue una de mis salidas rápidas, necesitaba pagar la universidad de Plan o lo echarían, así que no me quedó de otra, yendo con él tipo que me vendía "merca" de vez en cuando, me dieron mi primera oportunidad esa misma tarde, llevando un paquete a escondidas, logré entregarlo sin ningún problema y conseguí tanto dinero que después de pagar la colegiatura, fuimos a cenar y tuvimos una cita.


"Eso fue por y para él".


.....


Plan no se asombró cuando me descubrió, al contrario, le enternecía saber que su único amigo, estaba haciendo todo eso por él y más, poco a poco fui a trabajos más especiales, hasta que descubrieron la buena puntería que tenía, llevándome a eventos de guardaespaldas, y una que otra vez había acabado con la vida de personas que hacían el camino difícil para los jefes. Con el tiempo Plan fue entrando, siendo el médico de todos los hombres que "volvían de batallas", persecuciones que a veces los tenían entre la vida y la muerte pero lograba mantenerlos. Así nos ganabamos la vida, Plan, además de su trabajo en el hospital, también salvaba a los nuestros, y yo, elimanaba a quién no servía.


Por eso no me quedó de otra más que volver a hacerlo mío, hasta que se cansó y cayó rendido, esperé a que se durmiera porque era fácil saber que terminaría dormido, su turno en el trabajo era agotador y sabía que venía cansado. No éramos como Bonnie y Clay, no, no lo eramos. Yo no lo quería enredar más en mis asuntos turbios por más que él quisiera.


Cuando me vestí, tomé mis cosas, el arma calibre 50 corta y la coloqué en mi cinturón, dispuesto a hacer lo que tenía que hacer, besé su frente y sentí su calor.


Sonrío al recordar.


Pero luego lágrimas llegan a mi ojos cansados y bajo mi cabeza para llorar en silencio, manchando el piso con mis lágrimas que no dejan de salir, y como quisiera ser yo.


Ser yo él que está muerto.


Yo.


No debí ir, no debí, o debí llevarlo conmigo. Nunca se los voy a perdonar, porque después de que arriesgué mi puta vida en matar a ese idiota, me costó toda la madrugada seguirlo hasta que se quedó solo. Cuando acabé y lo maté en esa calle. Iba de vuelta a casa, tranquilo, con el trabajo echo, dispuesto a esperar a que amaneciera e ir a desayunar para llevarlo al hospital.


Pero es que cuando llegué;


La puerta estaba abierta, eran casi las seis de la mañana y me quedé paralizado cuando vi eso, salí corriendo, entrando cautelosamente y apuntando a todos lados, no había nadie, estaba todo tirado, regado y juro que quería mantener la calma pero Plan no parecía estar aquí. ¿Cuando han venido?, Golpeé la puerta de la habitación con mi pie, y me quedé ahí, en el mismo lugar, con el arma cayendo de mis manos, la cama donde hacía unas horas habíamos echo el amor, estaba manchada de sangre.


Con Plan ahí.


Sin vida.


Con varías balas en su cuerpo, sin respiración, con los ojos cerrados y grité.


Con toda mi puta fuerza que la garganta se me desgarró.


"Ojo por ojo..."


Fue lo que estaba pintado en la pared pero corrí hasta el chico que estaba en nuestra cama, esperando que abriera los ojos. Que me dijera que me amaba pero parecía tener el sueño muy profundo.


"Volví... ¿No iremos a desayunar juntos?"


Le susurré pero no me contestó.

Ese día lloré horas con su cuerpo en mis brazos hasta que algún vecino sintió curiosidad por los gritos, viéndome ahí, solo escuché que le hablaba a la policía y tuve que salir, besando por millonésima vez su mejilla, salí por la ventana mientras limpiaba mis ojos.


Por eso ahora estaba aqui.


Viniendo todos los días desde hace un mes a esperarlo, con su bata puesta, esperando que reconozca su ropa y me diga que voy a ensuciarla.


Pero no lo hace.


He esperado hasta el anochecer pero nunca llega.


Pero espero que hoy lo haga.


Ya son las diez de la noche y ya no puedo esperarlo más, así que iré yo.


Coloco el arma en mi cien, volteó a ambos lados, miro al cielo y cierro los ojos tan fuertemente que lo último que veo son esas luces que me brindan un poco de luz entre tanta oscuridad.


-- ¿Y que haces aquí...? -- escucho esa voz que tanto e llorado.


Mis ojos se llenan, volteo al instante y lo veo a él, a mi lado, mirándose perfecto como siempre lo ha sido pero me ve con molestía, con un libro entre sus manos, niega al verme de reojo.


-- No tienes que seguirme a todos lados Mean... -- niega -- ¿Y cómo por qué usas mi bata? ¿Sabes lo que cuesta volverla blanca? Mira eso. Está sucia.


-- Plan.. -- le veo incrédulo


Limpio mi cara, le veo de nuevo inmediatamente y deja el libro que tenía entre sus manos para acercarse a mi, pasando sus cálidas manos sobre mi rostro, sonríe mientras no puedo dejar de ver sus ojos.


-- ¿Qué lees? -- le digo fijamente


-- ¿Para qué quieres saber? Dudo que recuerdes leer.. -- sonrió


-- Tienes agallas... -- sonreí. -- ratón de biblioteca...


Le abracé con todas mis fuerzas, él a mi y no podía sentirme más completo, por fin lo tenía de regreso y no me importaba si me mandaban al infierno porque ya lo había encontrado de nuevo.


-- Te fuiste... -- lloré en su hombro y no podía dejar de hacerlo


-- Nunca lo hice... -- escuchaba paz en su voz -- estuve contigo todo el tiempo.... ¿Recuerdas? Alma y Mente.


Sonreí.


-- Ahora si lo dijiste bien...


-- En si siempre lo e sabido pero me gustaba verte renegar...


Lo abracé con más ganas pero en segundos se separó de mi, se puso de pie, y estiró su mano para que la tomara.


-- Vámonos...


-- ¿A dónde...? -- le miré confundido


-- Me debes un buen desayuno.


Asentí llorando.


-- Lo siento tanto... -- volvió a limpiar mis mejillas.


-- Volviste. -- sonrió -- es lo que importa.


Tomé su mano, siguiéndole a dónde sea, estaba dispuesto a rogar para quedarme junto a él a cualquiera que fuera a juzgarme.


"Porque Alma y Mente nunca se separan..."

















Holaaaa!!!

Cómo andan???


Espero de todo corazón que esté One Shot les guste tanto como a mí escribirlo, muchas gracias por seguir aquí, por leer y seguir apoyándome, los quiero muchito♥️♥️♥️🥰


Nos vemos en mis otros Fics🙏


De Wattpad aqui.




ATT

Missmonroe22 ♥️


Fecha pub. 28/abril/22