Única parte
_Ultimas esperanzas_
(Spruan Au)
No tenía opciones, sabía que una vez pasará ese portal estaría perdido todo por lo que había luchado.
La mirada de su amado le rompió el alma.
- realmente te tenés que ir, Juan?
- spreen, e-es mi sueño, ser el mago supremo... Solo son unos años, no es para tanto.
Intentó sonar positivo, él mismo sabía que se mentía, él tampoco sabría cuánto durará fuera, ¿Sería el azabache paciente para esperarlo?
- prometo escribirte cartas, cada mes llegará una a tu puerta sin falta.
Nunca debió de haber hecho esa promesa tan vacía.
- las esperaré ansioso, chao, Juan...
Lo miró irse, no tuvo intenciones de detenerlo.
O tal vez si, pero se había vuelto un experto deteniendo sus impulsos desde de tantas desilusiones.
Los primeros meses, fueron cumplidos, un año, se mantenía la promesa, pero el segundo no hubo respuesta.
El tercero... Mantuvo la esperanza junto al cuarto.
El quinto simplemente, su corazón no pudo con la falta.
Un día nublado en tortilla, un nuevo día para todos, nuevamente aquel portal que en algún tiempo se había cerrado volvió a aparecer, exactamente en el mismo lugar donde se había desvanecido la última vez.
Un joven apuesto de cabellos castaños y sombrero de brujo salió de él, sus tunicas denotaban sabiduría, y su piel se notaba rejuvenecida.
Más el pequeño no esperaba ver la sala tan solitaria.
- spreen...?
Llamo suavemente mientras buscaba con la mirada, todo se vía desolado, ese no había sido su primer día abandonado.
- ¡¿Spreen?!
Sus pasos a tacón se movilizaron por el lugar.
Su respiración agitada y ojos llorosos.
Esa era la casa de su osito, su spreen. Él recordaba muy bien aquel día en el que partió para perseguir sus sueños.
No halló respuestas.
Salió de la casa confundido.
El realmente había pensado que el azabache lo esperaría en aquella casa cómo lo había prometido.
Caminó en dirección al pueblo, notando como este había evolucionado, no era lo mismo de antes.
Sin duda no lo era.
Diviso a la distancia a un señor de mechón naranjas se acercó apresurado reconociendolo al instante
- ¡Auron!
El otro volteó en su dirección al sentirse llamado
- ¿Ehh?
Su tono sonó confundido, al verlo simplemente quedo paralizado.
¿Era realmente aquel amigo de hace años?
- Juan...
- AURON!
Dijo sin aire por la carrera que había tomado, aclaró sus pensamientos, apunto de preguntar.
- ¿Qué-?
- ¿Dónde está Spreen?
- haber haber chaval, primero respóndeme tú a mí, ¡¿donde estuviste todo este tiempo?!
Rascó su nuca, suspirando pesado
- los dioses me llamaron, tenía que ir con ellos para poder tomar mi puesto como él -
- eres un gillipollas.
- ey-!
El de lento hizo una mueca disgustado por el tono, más al de mechón pareció no importarle
- nos tenías a todos preocupados.
- lo sé lo sé, pero ahora tengo una pregunta más grande, ¿donde está Spreen?
El silencio del castaño mayor le dió mal rollo.
- Auron... ¿Qué paso con Spreen?
- él... No soporto los años son tus respuestas, se marchó.
Fue cómo una daga al corazón.
No, se negaba a creerlo.
- ¿Qué? Tu estás loco si crees que voy a creer eso, el prometió quedarse, me esperaría aquí y-
- no Juan, se harto después de años sin respuestas.
El castaño bajo la mirada, el de mechón lo miró apenado
- pero antes de irse, te dejó algo.
Sus ojos se llenaron de esperanzas, tal vez era alguna dirección o alguna explicación.
Tenía que serlo, su osito no podía haberlo abandonado así por así.
Ambos castaños caminaron a la casa del mayor, el silencio era tenso y palpable en el aire.
- la encontramos en su casa hace un año.
Si voz se notaba apagada mientras revisaba sus bailes
- Juan, ¿realmente amas a spreen?
- ¡claro que lo amo! ¿Que insinuas?
Lo notó cómo se mordía el labio, mientras le extendía el sobre desgastado.
Lo tomó sin pensarlo
_no lo soportó, cada día encerrado en estas miserias paredes me pudre por dentro, Juan, yo realmente te amaba tonto brujo codicioso_
_tanto que duele tu abandonó._
_prometiste escribirme, al parecer tu promesa venía con fecha de vencimiento por que el año termino y las noticias sobre ti también._
_te conozco, se que tal vez te desesperaste al no verme en casa, pero que sepas que ese leve sentimiento no es ni la décima parte de lo que yo sentí durante estos 4 largos años, este día he decidido marcharme._
_marcharme de todos, de tortilla, de los recuerdos y sobre todo de vos_
_espero de corazón hayas cumplido tú jodido sueño, así cómo también no estoy para pasarlo contigo_
_no me busques, me aseguré de que no puedas encontrarme, y no es como que tenga deseos de volver, vive tu vida siendo el mago supremo, ese era al final tu deseo no?_
_me despido para siempre, alguien que no quiere volver a verte_
_-SpreenDMC_
Apretó la carta en sus manos, sin saber que decir, las lágrimas le ganaron
Pero al final, se lo había ganado, ¿no?
No era la primera vez que dejaba de lado a su amado solo por sus ambiciosos sueños, y si decía la verdad, no pensaba hacerlo, y eso le dolía
Saber que nunca podría dejar de ser tan egoísta.
- gracias auron, yo tengo que irme.
Intentó no mostrarse roto, camino a la salida de la casa sin seguir seguido por el dueño, rumbo a la antigua casa donde había compartido tantos recuerdos.
Se sentó en una esquina roto, permitiéndose llorar, con aquella carta en brazos.
_toda flor se marchita si no es atendida como es adecuado, Juan Guarnizo_
Él había destruido su amor con él azabache, matando sus últimas esperanzas de salvarlo con los años.