Jad

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Summary

Sueño cosas extrañas pero dentro de todo con sentido, antes de cada cap habrá una pequeña sinopsis de lo que tratará el capítulo Pido perdón por las faltas de ortografía, si notas una dime con toda confianza, me ayudas mucho

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

-pero Sofi- Me quejé por décima vez en el camino


-por favor, mi mami dijo que no puedo ir yo sola- Se adelantó y detuvo enfrente mío - lo prometiste, a mi y a mamá- Su mirada me enterneció.


Voltee a otro lado y suspiré.


-vamos pues- Le ofrecí mi mano, la tomó gustosa y me jaló hasta la fila.


Un tipo con un traje rojo oscuro se presentó con todos los presentes.


- bienvenidos a la temible casita del terror- Hizo enfasis en el nombre de aquella atracción.


Apesar de sus movimientos dramáticos en ningún momento pudimos ver su cara.


Rode los ojos y me crucé de brazos.


-pero que estupidez-


Avancé junto con la fila tomando a Sofía de la mano.


-sofi, mi vida- Endulce mi tono tratando de ejercer la misma presión que ella suele poner en mi - está cosa es una mierda, vámonos porfavor-


Me encorve y junté mis manos suplicando.


-le voy a decir a mamá que estás diciendo groserías- Me miro con seño fruncido.


Me enderece para avanzar.


-sabes que no me gustan estas cosas-


Sofia ignoró mi comentario, llegó nuestro turno y pagué el boleto.


-numero 13 y 14, que miedo no? El número maldito- Piqué con cuidado las costillas de sofia para hacerle cosquillas.


Ella río


-¡no, basta!- Gritaba entre risas


Me detuve y volví a enderezar, miré al señor que repartía los boletos. Me parecía sospechoso que no se viera su rostro.


Sentí unas manos en mis hombros las cuales me tomaron con fuerza, asustando me.


-!boo!- Gritaron dos chicas atrás mío, Abigail y Victoria.


-¡Chicas!- Puse mi mano en mi pecho -la puta madre casi me matan del susto- Las regañé.


Sofia río por mi reacción


-asi te voy a asustar en la casa- Me dijo, aquello me causó ternura y me agaché para alzarla


-pasen a la casa del número 12 al 17. Se escuchó desde un megáfono.


-que número te tocó?- Dijo Abigail mientras ponía su mano alrededor de mis hombros- a mi 15-


-y a mi 16- Continuó Victoria


-13 y 14- Le respondí comenzando a caminar hacia la puerta aún con Sofía en brazos.


Nos quedamos frente a la puerta esperando al número 12, una niña se acercó, tal vez de 12 o 13 años. Detrás de ella venía otra niña, ahora un poco mayor, pero aún siendo menor que yo.


-bienvenidas chicas- Se apareció el sujeto que nos vendió los boletos, asustando nos a todas -me disculpo por eso- Hizo una reverencia, tomó la mano de una de las pequeñas y la besó. Un acto que me pareció algo desagradable.


-vamos chiquillas, a su peor pesadilla- Siguió hablando, suspiré y entré. Detrás de mi entraron las gemelas y después las niñas.


Un megáfono nos dió las instrucciones de quedarnos ahí hasta que entrara el guía.


Pasó un momento algo incómodo, traté de formar conversación con una de las niñas, la menor de ellas.


-de que es tu disfraz?-


-de bruja- Contestó con una sonrisa.


-y el tuyo?- Ahora le hablé a la mayor de ambas.


-solo me vestí de un color- Mostró una risa nerviosa estirando su vestido morado.


-de que están vestidas?- Preguntó la bruja a las gemelas.


-no estamos de nada, somos gemelas, eso es un disfraz que sirve para cualquier ocasión- Dijo Victoria.


Rei entre dientes imaginándome como pensaron el "disfraz".


El megafono volvió a hablar.


-parece que nuestro guía no se puede presentar en este momento, pero no sé preocupen, pueden explorar la casa por su cuenta sin ningún problema-


Servicio de mierda, pensé.


-les pido de favor que empiecen el recorrido por la escalera de la derecha, en unos momentos podrán verse con nuestro querido guía-


Al entrar lo primero que veías era una mesa, detrás un comedor y atrás del comedor una ventana, había dos escaleras, cada una de cada lado.


-vengan- Bajé a Sofía y la tomé de la mano.


Subimos las escaleras estando yo enfrente, las niñas después y las gemelas al final.


Había muy poca iluminación, me concentré en no tropezar y que Sofía tampoco lo hiciera, escuché un golpe detrás de nosotros.


-abi?-


Susurró victoria, todas volteamos a dónde estaba Abigail, aunque de todas formas no se veía nada.


-se cayó?-


Preguntó la niña de vestido.


-no lo se, no veo nada-


-esperen- Solté a Sofía para sacar mi celular, al buscarlo en mis bolsillos no estaba- oigan, me quitaron el cel- Dije revisando por segunda vez cada bolsillo.


Victoria buscó también el suyo, tampoco estaba, después la bruja y la niña del vestido, al parecer nos habían robado.


-malditos de mierda- Dije en voz alta, el megáfono volvió a hablar.


-lo siento chicas, pero no puedo dejar que arruinen el recorrido usando luz o distrayendo se-


Me moleste, tomé otra vez a Sofía y le dije a la demás.


-hay que buscar a Abi e irnos de este lugar de porquería-


-pero Ali- Se quejó mi hermana.


-tranquila Sofi- La cargué - vendremos otro día si? No puedo dejar que se queden nuestras cosas-


Recargó su cabeza en mi hombro, acaricié su espalda con la yema de mis dedos


- no te preocupes, encerio volveremos-


Tomé de la mano a la niña de morado


-no me han dicho sus nombres. Traté de hacer conversación mientras bajamos con bastante lentitud.


-paula. Dijo la niña de morado


-max. Dijo la bruja.


-yo soy Alicia, mi hermana Sofía y las gemelas son Victoria y Abigail- Les dije sonriendo, aunque no servía de nada ya que estábamos en completa oscuridad.


-me jodes que Abigail se cayó- la voz de Víctoria era una mezcla de molestia y gracia.


-estamos a oscuras, no puedes esperar que salgamos ilesas- Aunque también esto es un peligro y para hacer algo así te tienen que dar a firmar un contrato.


Esto último solo lo pensé, esto ya parecía suficientemente fastidioso como para empeorar lo.


Cuando estuvimos todas abajo se encendió una luz que me cegó por unos segundo, Sofía escondió su cabeza entre mi cuello y hombro. Cuando mi vista se acostumbró a la luz lo primero que ví fue una mueca de terror en la cara de Victoria, Max y Paula tenían la misma expresión.


Al ver el punto dónde todas tenían su atención estaba Abigail. Era un escenario grotesco, tenía una abertura desde el abdomen hasta el cuello, le habían quitado las costillas pero dejado sus órganos, le rellenaron el estómago con frutas, como una decoración.


Había lágrimas aún saliendo de sus ojos.


Victoria tartamudeaba tratando de hablar, solos nos quedamos viendo la escena.


Presionaba la cabeza de Sofía contra mi hombro, no debía ver esta escena.


Las niñas gritaron, intentaron abrir la puerta pero estaba cerrada, corrieron a tropezones por la escaleras. No fueron muy lejos, solo querían dejar de ver esa escena.


Bajé a mi hermana dándole empujones para que subiera las escaleras antes de ver la escena, Victoria se empezó a hiperventilar, tomó su cabeza con desesperación y en una de aquellas respiraciones soltó un grito, tapé su boca y la empujé contra una pared.


-ya las demás hicieron mucho ruido, si la persona que - me dió asco de pensar en la escena que había detrás de mi , negué con la cabeza buscando otra manera de formular la frase - si nos encuentra no podrás hacer nada por Abigail-


Traté de mantenerme calmada, no necesitábamos a alguien más en pánico, teníamos que mantenernos con la mente fría, pero pedirle eso a Victoria sería imposible.


Subimos las escaleras poco a poco, Victoria seguía con respiraciones irregulares y lágrimas saliendo a mares de sus ojos.


-que pasó?-


Sofia me habló directamente a la cara, la Vi sin poder parpadear, al más mínimo rastro de oscuridad esa imagen volvía a mi mente.


Cuando llegamos a arriba las cuatro nos quedamos juntas recargadas en la pared, bajé a Sofía con cuidado pero sin soltarla para que no fuera a bajar. Mantenía mi vista fija a un punto del otro lado de la habitación.


-alicia?-


Mi hermana trató de llamar mi atención, volte a ver a Victoria.


-lo viste verdad?-


No me creía lo que estaba pasando.


-abi, ella está...-


Lágrimas salían de sus ojos.


-esto no puede ser real- puse mi mano en mi frente quitando todo el cabello que había sobre mi cara, dejé a Sofía junto a Victoria, la cuál lloraba en silencio.


Daba vueltas en círculos esperando tranquilizarme, tomaba mi cabeza con desesperación revolviendo todo mi cabello.


-esto es una broma?- los ojos verdes de Victoria me miraban fijamente - es una muy mala broma alicia- se levantó y caminó hacia mi -esta bien, caí , ya deja de jugar- su voz se quebraba con cada palabras.


-vic...- no podía comprender su dolor, pero si lo irreal de la situación, me acerqué para abrazarla pero me alejó de un empujón, pasados unos segundos corrió hacia mi.


-¡No No No!- gritaba una y otra vez en mi hombro.


La abracé con toda mi fuerza, se derrumbó y caímos juntas al piso, la seguía consolando con pequeños susurros.


-por que tú no lloras?- me dió un suave golpe en el pecho - acaso no te importa?- dió otro más.


-claro que me importa, pero ahora no es momento de llorar, tenemos que salir de aquí antes de que alguien más...- pensé lo que iba a decir, mi hermana miraba con mucha atención la escena -herido...-


-herido- Victoria repitió riendo entre lágrimas.


Miré a las otras niñas, ambas parecían estar en el mismo estado de desesperación en el que estuve hace un momento, me pare poco a poco levantando a Victoria conmigo, me separé de ella pero mantenía su mano unida con la mía.


-necesitamos irnos lo más pronto posible-


-la puerta por la que llegamos no sirve- dijo con dificultad Paula.


-una ventana?- preguntó mi hermana siendo la más tranquila.


Por un momento me olvidé que ella venía con nosotras.


-una ventana, no hay ninguna excepto... Abajo-


Todas nos quedamos calladas hasta que Sofía volvió a preguntar.


-que pasó?-


No sabía que responderle sin causarle curiosidad o asustarla.


-te lo diré cuando salgamos-


Solo me dió una mirada confundida pero pareció aceptarlo, apreté la mano de Victoria mirándola tratando de sonreír.


-hay una ventana en uno de los cuartos, la Vi desde afuera pero no sé exactamente en cual- habló max después de mucho tiempo.


-pero y si el que le hizo...- Victoria se detuvo para respirar profundamente - el que ase...- la detuve antes de que acabará de hablar.


-entraremos con cuidado, iremos cuarto por cuarto- le di una vista rápida a mi hermana, Victoria parecía molesta por la indirecta pero tampoco le tomó importancia.


-quien primero?- pudo decir Paula sin tartamudear, ninguna de nosotras se ofreció excepto...


-yo- dijo Sofía con total naturalidad, antes de que la detuviera abrió la puerta, instintivamente cerré los ojos al igual que todas -que sucede?- al escuchar la tranquilidad de Sofía abrí los ojos.


Solo era un almacén , solté un suspiro de profundo alivio.


Me agaché frente a Sofía y la regañé.


-sofi, no vuelvas a hacer eso, no aquí- se puso algo triste, algo que me hizo sentir mal - mira Sofi, le hicieron algo malo a Abi, y no sabemos si esa persona sigue aquí-


Solo asintió y se puso junto a mi.


Antes de entrar ví por la habitación en la que estábamos buscando un arma, no había absolutamente nada a mi alrededor como para defendernos.


Hice una seña para que guardaran silencio, abrí la puerta lo más posible y entramos poco a poco haciendo el menor ruido posible.


-aqui no hay nada- susurró max - no hay lugar en el que alguien pueda estar-


Todas nos relajamos, almenos un poco.


-tenemos que buscar algo para defendernos- trató de decir Paula pero los nervios no la dejaban hablar sin tartamudear.


Asentí con falda seguridad, yo no era la mayor del grupo , tampoco la más apta para dirigirnos, pero quién si lo era estaba en medio de un ataque de ansiedad. Victoria se mantenía al lado de la puerta, Sofi la movía de un lado a otro tratando de llamar su atención.


Aparté la mirada, las demás buscaban torpemente entre las cosas que había allí.


Max y Paula hablaban entre ellas escogiendo algunas cosas del montón, sin mirarla directamente hacia Victoria, me agaché frente a ella y tomé su hombro en un intento de tranquilizarla.


-Victoria?- ella no respondió, me miró pero poco después dirigió su mirada a otro lado - vic- le dije en tono de súplica -es mucho pedir pero necesito que te levantes y sigas, está bien llorar pero no ahora- levantó la mirada molesta.


-alicia lo dices como si no fuera nada- se levantó haciéndome frente -claro, no acabas de ver a Sofía como un puto mantel- tomó su cabeza y jaló su cabello -esto es una puta mierda, tengo que salir de aquí en este instante- comenzó su camino a la siguiente habitación pero la detuve antes de que logrará abrir la puerta.


-vic...- la tomé por ambos hombros -porfavor, no por mi, por ti, tenemos que salir vivas de aquí-


Me empujó pero no continuó avanzando.


-ven, tomemos algo- agarré su mano y la llevé con max y Paula.


Me separé de ellas y fui con Sofía, me agaché a su altura y quité el cabello de su cara.


-quieres algo para defenderte amor?- me miró feliz, sentí el crujido de mi corazón, por dentro sentía la desesperación y necesidad de protejer la.


Fuimos con las demás, Victoria había tomado una palanca y las demás chicas seguían buscando.


Fui con las demás, encontré un trozo de madera algo grande, decidí dárselo a Sofía ya que no era la mejor arma pero era lo que podía cargar con facilidad, ella solo me sonrió y fue a sentarse apoyándose en una pared.


-miren, un reloj- max apartó una montaña de tiliches, detrás de aquello había un reloj de péndulo con una máscara de comedia en lugar del reloj en si.


-un perturbado el dueño de este lugar- dije en voz baja.


Aquel reloj me daba mala espina, solo decidí ignorarlo, pero Paula se acercó al reloj e intentó tocar la máscara, la tomé del brazo y la alejé, negué con la cabeza e hice una seña para que guardaran silencio, tomé un cuaderno en blanco que había por ahí y lo acerqué poco a poco a la máscara.


Al tocarlo me relajé bastante al mismo tiempo que me sentí tonta, lancé la libreta de vuelta al desastre que había ahí.


Paula me miró y soltó una leve risa, también me reí de mi misma, ella volvió a acercarse al reloj y tomó aquella máscara, detrás de ella había una cara algo infantil, parecida a lo que verías de un reloj parlante en una serie para niños, Paula tocaba la máscara analizando su textura, volví a la búsqueda de algo para poder defendernos.


Un grito de Paula me desconcentró, me asusté e instintivamente retrocedí cayendo después de un par de pasos, todas volteamos a ver a Paula pero parecía estar todo en orden, max fue quien se acercó le habló.


-que sucede?- no se acercó demasiado a ella, solo lo suficiente para llamar su atención, de un momento a otro se alejó bruscamente y cubrió su boca , a diferencia de Paula , max lo hizo con ambas mano, dirigí mi atención a la máscara que tenía Paula, aquella estaba llena de sangre, la cerámica blanca estaba manchada, la mueca de la cara había cambiado, se había vuelto en una mueca de dolor, igual a la que se podía apreciar en la cara de Paula.


-oh queridas, parece que están husmeando dónde no deberían- una voz habló, otra vez el sujeto del megáfono. Nos quedamos congeladas ante el, a excepción de Paula, comenzó a gritar de manera desesperada sacándonos del trance, todas nos acercamos a intentar ayudar.


Sofía miraba la escena con horror, sabía que tenía que consolarla pero primero teníamos que calmar toda la situación, max tomó un palo de madera y sin mucha fuerza golpeó la máscara, rompiéndola y liberando la mano de Paula, aunque ya no tenía mucho sentido, aquella máscara le había amputado los dedos, lo que estaba haciendo era morder más y más el brazo de Paula.


Parecía que en cualquier momento se iba a desvanecer, por un segundo puso los ojos en blanco y cayó al piso, max fue la primera en reaccionar, se arrodilló junto a ella gritando su nombre, la sacudía para despertarla, me acerqué a max y la ayudé.


Se despertó con facilidad, todas queríamos huir de ahí, levantamos a Paula e intentamos abrir la siguiente puerta, esta estaba trabada, Victoria se acercó y comenzó a patear lo más fuerte que podía, me puse junto a ella imitando sus acciones, la puerta empezaba a ceder pero la voz del megáfono nos detuvo.


-vamos niñas, este es un recorrido divertido, no lo arruinen saliéndose del libreto-


Buscando el lugar del que venía la voz mi vista se dirigió al reloj, aquel tenía una cara no humana, parecía más un dibujo sobre el, pero este hablaba, la cara salió del reloj haciendo un sonido de tuercas.


-ali?- escuché la voz de mi hermana asustada, ella había visto todo, en su expresión eso se afirmaba, poco a poco caminé en su dirección pero sin darme la vuelta, me puse frente a ella intentando cubrirla.


Detrás de la cara del reloj había algo como una manguera, lo que no la despegaba por completo del reloj y probablemente la sostenía.


-niñas, niñas, no hay por qué temer, esto es divertido,no?- la cara sonrió y se acercó demasiado a mi, traté de alejarme y pegarme lo más posible a la pared pero sin aplastar a mi hermana, quien estaba casi detrás de mi.


Victoria, max y Paula estaban calladas caminando lentamente hacia la puerta, Paula cubría su boca y lloraba en silencio siguiendo a max. Me sentí mal de que se irían sin mi, pero era algo que entendía, cuando tomaron el pomo de la puerta y lo giraron este rechino.


La cara en el reloj se acercó de un segundo a otro hacia las chicas, se puso cerca de ellas, está vez quien daba la cara era Victoria, ni siquiera por voluntad propia, las demás se pusieron detrás de ella.


-niñas, parece que ustedes tienen cierta obsesión con arruinar las cosas- la máscara ya no estaba sonriendo, su cara se veía genuinamente molesta, empujó a Victoria de un cabezazo, ignoró a max y fijó su mirada en Paula -vaya, parece que eso es mio-


- ¡aléjate! - Paula gritó, empujó el 'cuerpo' de aquella cosa y salió corriendo hacia la puerta de la que vinimos, fue alcanzada antes de poder huir por el mismo cuerpo de esa cosa, la enredó entre su cuello dándole varias vueltas por todo su cuerpo.


- ahora niñas, aprenderán lo que les pasará si no obedecen las ordenes- miró a Paula con una sonrisa aparentemente inocente mientras el iba cerrando los círculos que había hecho alrededor de ella poco a poco, levantandola en el proceso.


-¡No, no, bájame!- se retorcía entre el cable de esa cosa, gritaba cosas sin sentido hasta que se le acabó el aire, se escuchaba en el silencio de la habitación a sus huesos crujir, nos miraba con una expresión de horror pidiendo ayuda, aunque eso solo fue por unos segundos, hasta que sus órganos fueron aplastados.


La criatura, complacida con lo que había hecho aflojó cualquier agarre sobre el cuerpo totalmente deformado y lo dejó caer al piso, la tranquilidad y una sonrisa había vuelto a su rostro.


- niñas, espero que aprendan la lección, ahora, solo disfruten de este lugar - la criatura se acercó al cuerpo desfigurado y chocó su cara contra la máscara que anteriormente había quitado Paula de el, esta se quedó pegada a su cara, estaba apunto de volver a su reloj hasta que Victoria gritó.


- ¡Vete a la mierda maldita máquina! - no pudo contener las lágrimas ni el hecho de que su voz se quebrara - ¡¿ Que putas hizo mi hermana?! ¡¿Eh?! ¡Llegas y vienes a matarnos a todas, jodete pedazo de mierda!- no pude evitar que Victoria se lanzara contra esa máquina con un tubo de metal con ella, golpeó con toda su fuerza pero la criatura no parecía recibir ni un rasguño, lo único que sucedió fue que la parte inferior de su máscara cayó.


No podía ver la expresión de la criatura, me aterraba que estuviera molesta, pero mi miedo era mayor por perder a alguien más, corrí hacia Victoria y forcejee con ella por el tubo, al lograr quitárselo la empujé con el hombro, ahora yo sostenía el arma frente al reloj.


-¡¿alicia que haces?!- aunque parecía imposible la expresión de horror se todas fue aún peor.


El reloj me envolvió de la misma manera que a Paula, hizo cierto énfasis en mi cuello, mi vista se volvía borrosa por las lágrimas y falta de oxígeno, lo único que veía con cierta claridad era a Sofía, se tiró de rodillas al piso gritando mi nombre, con mi último aliento me disculpé con ella, fue lo único que podía decir.


(Llegué al limite de palabras)