šĆnicoš
¿CuÔl fue tu estatura a los nueve años? ¿Lo recuerdas?
Jimin sĆ, medĆa 1.24 metros en aquel entonces. Oh, cuĆ”nto le martirizó ser tan pequeƱo. Ā”Todos sus compaƱeros de la escuela le trataban como si fuera un bebĆ©! Algunos otros hasta le hacĆan bullying con ello; la mayorĆa, de hecho.
"¿Necesitas cambiar de pañal, Jimin? Yo le cambio los pañales a mi hermanito, puedo ayudarte".
"Oye cachorro, ”estÔs en el grado equivocado!".
"Los bebƩs son insoportables".
"Los niƱos chiquitos no pueden jugar con nosotros, Jimin".
Esos son los comentarios que mĆ”s recuerda. Ah, y tampoco puede olvidar que todo el mundo le trataba como un frĆ”gil bebĆ©, Ā”era un niƱo grande y fuerte! De baja estatura aĆŗn, pero fuerte al fin de cuentas. Incluso los docentes le daban mĆ”s atención de la que Ć©l querĆa, cosa que no le gustaba, pero que tambiĆ©n muchas veces usó a su favor.
Recuerda que siempre le pedĆa consejos para ser mĆ”s alto a su abuelito cada que lo iba a visitar. Una vez, despuĆ©s de un mal dĆa en la escuela, hasta le pidió que le amarrara los piecitos a la defensa de la camioneta y las manitas al poste de la luz para que le estirara el cuerpecito, lloriqueando de coraje e impotencia por las burlas que recibĆa.
Claramente el abuelo Park se negó.
El cachorro pensaba que todo se debĆa a que su estatura era muy pequeƱa, que solo debĆa ser igual a los demĆ”s y todo acabarĆa, pero entonces llegó un niƱo nuevo a la escuela, uno que era muy alto.
”Pero no se rieron de él!
Al contrario, todos querĆan ser sus amigos, todos querĆan hablarle, nadie le hacĆa burlas.
Oh, el pequeƱo Jimin se puso rabioso ese dĆa. No lo entendĆa, ese niƱo tambiĆ©n era diferente a los demĆ”s, tambiĆ©n era un muy, ”¿cuĆ”l era el punto entonces?!
Y sin tener culpa alguna, el niƱo tĆmido que preferĆa tener unos cuantos amigos y no toda la atención de los demĆ”s, se ganó el odio de aquĆ©l niƱo pequeƱo de cachetitos esponjosos que siempre en la hora del recreo le miraba como si quisiera aventarle su lonche a la cabeza, solito en su mesa.
Que por cierto, se preguntaba por quĆ© no se juntaba con nadie en el recreo. Siempre le veĆa almorzar solo, para luego irse a la parte trasera y solitaria del patio, donde una vez le espió jugando energĆ©tico a treparse y columpiarse en los Ć”rboles.
Ćl tambiĆ©n querĆa subirse a los Ć”rboles, pero mamĆ” le decĆa que era muy peligroso, pues siendo un niƱo de huesitos tan largos para su edad, podĆa fracturarse mĆ”s fĆ”cil.
La duda se resolvió cuando un dĆa que llegó mĆ”s temprano a la escuela, vio a todos aquellos niƱos que eran sĆŗper agradables con Ć©l, siendo muy groseros con Jimin, haciĆ©ndole feas burlas sobre su bajita estatura y golpeĆ”ndole la cabecita.
Aquel momento fue en el que aprendió que a Jiminnie no le gustaban los golpes en la cabeza, parecĆa ser mĆ”s delicado en ese aspecto.
āĀ”Oigan!ā gritó el niƱo mĆ”s alto de todo cuarto aƱo, haciendo que los otros seis niƱos que molestaban al mĆ”s pequeƱo del grado le voltearan a ver asustados de ser descubiertos como los bullys que eran.ā”¿QuĆ© le hacen?! Dejen de golpearle la cabeza, le duele.
āYah, al bebĆ© no le duele, Āæverdad?ā habló el niƱo que parecĆa ser el lĆder de los abusadores, mirando a Park, quien aĆŗn sobĆ”ndose la cabecita parecĆa querer arrancarle la nariz de un mordisco.
āJimin no es un bebĆ©, Ā”es tu hyung! Te saltaste un aƱo, respĆ©taloā demandó con los puƱos apretados, adentrĆ”ndose mĆ”s al salón hasta llegar junto al castaƱo.
ā”¿Cómo crees que llamarĆ© hyung al enano?!ā chilló indignado el niƱo lĆder.āĆl es quien debe decirme hyung a mĆ, es tan pequeƱo que todos parecemos mayores que Ć©l.
El mÔs alto resopló enojado, tomado sorpresivamente la manita del castaño.
āNo quiero volver a hablarles ni a juntarme con ustedes hasta que se disculpen con Jiminā declaró el pĆ”lido con ceƱo muy fruncido, jalando al otro niƱo pequeƱo para que se levantara de su silla, llevĆ”ndoselo fuera del salón mientras gruƱĆa bajito como el cachorro que aĆŗn era.
El castaƱo adivinó que el niƱo alto le estaba llevando a la parte trasera del patio de la escuela, aĆŗn sorprendido por haber sido defendido por Ć©l. En serio, pensó que se unirĆa a los demĆ”s y que tambiĆ©n le harĆa burla.
āOyeā jadeó Jimin.āCaminas muy rĆ”pido, me vas a arrancar el brazo~ā se quejó, exhausto.
El pÔlido se giró a mirarlo, notando que iba muy atrÔs en el paso. Uh, el no estaba caminando rÔpido, estaba caminando normal; quizÔs era culpa de sus piernas largas.
āLo sientoā Se disculpó y comenzó a dar pasitos cortos, esta vez siendo alcanzado sin problemas por el mĆ”s pequeƱo.āĀæPor quĆ© dejas que te peguen en la cabeza?
āEs difĆcil para mĆ alcanzarlos y regresarles los golpes.
āOhā murmuró el niƱo de cabellos negros, guiĆ”ndolos a ambos a las banquitas que estaban en la parte trasera del patio.āBueno, no es necesario que regreses los golpes, Āæle has dicho a la maestra?
āCuando le dije que me molestaban ella los regañó, entonces comenzaron los golpes en la cabezaā explicó.āAdemĆ”s, no quiero decirle a ningĆŗn maestro, se volverĆ”n locos y me tratarĆ”n como un bebĆ© chiquito que no sabe defenderse y que necesita ser cuidado por todos todo el tiempoā dijo enfurruƱado, cruzĆ”ndose de brazos mientras se sentaba en la banca.
El pÔlido se sentó a su lado. También, notó que los pies de Jimin, a diferencia de los suyos propios, no alcanzaban a tocar el suelo. Sus piecitos quedaban suspendidos en el aire.
Comprendió entonces que Jimin no solamente era excluido por los niƱos groseros, sino que Ć©l solito se alejaba porque no querĆa ser tratado como un bebĆ© por los demĆ”s.
āĀæLe has dicho a tus papĆ”s?
El castaƱo negó serio.āQuerrĆ”n cambiarme de escuela y sĆ© que eso cuesta mucho dinero, solo alcanza para pagar aquĆ.
El de ojitos finos torció los labios.
āMe llamo Yoongiā le dijo.āSeamos amigos. No dejarĆ© que nadie te trate como un bebĆ© y te prometo que yo no te tratarĆ© como uno, Āævale?
De repente, para Jimin, el niƱo Yoongi era muy cool. Santa Luna, ya querĆa invitarlo a jugar en su casa y comer muchos dulces con Ć©l.
El mĆ”s bajito sonrió en grande mientras sentĆa las cosquillas de una burbujeante felicidad en el pecho y las mejillas, no pudiendo evitar soltar una risita.
āVale...
Yoongi sonrió tambiĆ©n, emocionado.āBien, Ā”ahora ensƩƱame a trepar el Ć”rbol!
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El seƱor Park no podĆa estar mĆ”s contento.
Su cachorro era feliz, Ć©l lo sabĆa, sin embargo solo lo eracuando estaba en casa, con su padres, su hermanito menor y su abuelo. De ahĆ en fuera, a pesar de que su pequeƱo no se lo dijera y fingiera que todo iba de maravilla, sabĆa que en la escuela no era igual.
O al menos antes, porque de un dĆa para otro Jimin habĆa llegado de la escuela con una sonrisa de oreja a oreja, preguntĆ”ndole cuĆ”ndo podrĆa invitar a un amiguito a la casa, incluso antes de saludarle con un abrazo como de costumbre.
Honjeong estuvo contentĆsimo ese dĆa, Ā”su cachorro al fin mencionaba querer invitar a un amiguito a la casa! Eso nunca habĆa sucedido antes, ni siquiera en sus cumpleaƱos, pues en estos siempre pedĆa festejar con su abuelo y sus primos. Por supuesto no tardó en contarle a su alfa, quien se llenó de emoción por completo.
Y cuando los señores Park conocieron al pequeño-no-tan pequeño Yoongi no cupieron en sus cuerpos de la ternura, ”el niño era un pastelito dulce! Era tan lindo como lo era de alto, quedaron maravillados con la amistad que demostró tener con su hijo mayor. Juntos eran una explosión de carcajadas y bromas divertidas.
QuizĆ” por eso no se sorprendieron mucho cuando Jimin comenzó a gritar a los cuatro vientos lo mucho que le gustaba su mejor amigo. Y tampoco parecĆa importarle mucho el hecho de que el mismo Yoongi le haya dado a conocer que no sentĆa esa clase de cariƱo por Ć©l en su corazoncito, claro, siendo lo mĆ”s amable posible con el menor porque odió la idea de lastimar sus sentimientos y dejar de ser amigos por ello.
El pĆ”lido cachorro crecĆa en tamaƱo, al igual que la confianza de Mimi por hacerle saber a toda hora lo que sentĆa su joven corazón.
āYoonie hyung, me gustas mucho.
Gi apretó los labios, parpadeó varias veces en silencio mientras le cosquilleaban las mejillas, y siguió girando la cuerda de saltar para Jimin.
āGracias.
El castaño soltó una risita y comenzó a saltar de nuevo.
Para este entonces, Yoongi medĆa 1.46 metros y Jimin... bueno, Jimin seguĆa midiendo 1.24 metros.
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¿Recuerdas la primera clase sobre reproducción sexual que recibiste?
Jimin sĆ, estaba en quinto aƱo, y ese dĆa regresó a su casa enojado.
Esa maƱana se le enseñó a Ć©l y a todo el grupo las tres clasificaciones en las que podrĆan presentarse al llegar a la edad de doce o trece aƱos. Alfas, betas y omegas.
Por ser la primera clase en la que se exponĆa el tema, la maestra explicó a grandes rasgos las caracterĆsticas de cada uno, centrĆ”ndose en las fĆsicas y las fisiológicas, es decir, sus órganos sexuales internos.
Para cuando llegó a casa, Jimin ya no recordaba con exactitud lo que la maestra les dijo, tenĆa el vago recuerdo de las palabras "otarios" y "perzetamoidez", pero sĆ que recordaba muy bien otra cosita.
La mayorĆa de sus compaƱeros lo molestaron diciĆ©ndole que Ć©l serĆa un omega al presentarse.
Ā”Jimin no querĆa ser omega! Ā”Oh por Luna, no!
Que no le mal entiendan, pensaba que los omegas eran geniales, su papĆ” omega era muy cool. Los omegas eran rĆ”pidos y Ć”giles, olĆan muy bonito, eran lindos y podĆan tener cachorros; cosa que a Ć©l le maravillaba porque habĆa sido testigo del embarazo de su papĆ” y amaba muchĆsimo a su hermanito. De por sĆ su papĆ” era hermoso, Ā”creó a una criaturita sĆŗper hermosa en nueve meses! Le parecĆa muy interesante, era como esos juguetes de huevo de dinosaurio que metes en el agua y en la noche el dinosaurio ha salido del cascarón. O como un pokemón sorpresa que se abre a los nueve meses.
Pero los omegas tambiĆ©n eran otra cosa en la mayorĆa de los casos: eran de baja estatura.
Y Jimin querĆa crecer, no le gustaba ser bajito, le fastidiaba muchĆsimo tener que jalarse una silla para alcanzar la caja de cereal en la alacena, y aborrecĆa cuando desconocidos en la calle le hablaban como si fuera un niƱo de cinco o seis aƱos. Oh, sin evitar mencionar que batallaban para comprarle ropa y zapatos, pues debĆan conseguirle de edades mĆ”s pequeƱas y muchas veces no le agradaban los modelos.
Por otro lado, por supuesto que seƱalaron a Yoongi al decir que Ć©l muy posiblemente serĆa un alfa, por su gran estatura.
El niƱo pĆ”lido, sin embargo, expresó que no le interesaba mucho y que le daba igual en quĆ© jerarquĆa se presentarĆa.
O eso hasta que, dos semanas después, su madre alfa murió.
Era increĆble lo fĆ”cil y rĆ”pido que la vida cambiaba, el pequeƱo Yoon aĆŗn no asimilaba nada de lo que sucedió. Una maƱana se despedĆa de su madre con un abrazo y un beso tronador en la mejilla, y a la tarde noche le notificaban a su padre omega el incidente sucedido en el trabajo.
Un derrame cerebral. ¿Qué rayos era eso exactamente?
Durante el velorio, Yoongi no supo quiénes estuvieron presentes, o cuÔnto tiempo estuvo ahà antes de que su padre le enviara a pasar la noche en casa de Jimin, pero sà estuvo muy consciente de algo.
QuerĆa presentarse como un alfa. DebĆa proteger a su papĆ” tal y como hizo su mamĆ”.
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āHyung, Āæpor quĆ© no me quieres?
Ante la pregunta, Yoongi miró hacia abajo a su mejor amigo. Quiso abrazarle pero se contuvo.
āYo solo quiero a mi papĆ”.
Jimin era una de las personas mĆ”s conscientes de lo mucho que habĆa cambiado Gi en cuestión de meses, despuĆ©s de que su madre alfa falleciera. Constantemente actuaba con mucha seriedad e indiferencia, o trataba de mostrarse como un niƱo muy maduro. AsĆ era su mamĆ” y le parecĆa muy cool, un dĆa le dijo.
A pesar del gran cambio, Mimi sabĆa que su mejor amigo sĆ le querĆa, sin importar que Ćŗltimamente le diera ese tipo de respuestas. El caso era que el pĆ”lido no le querĆa de la misma manera en la que Ć©l; eso era lo que a veces le entristecĆa, no la manera de actuar que habĆa adoptado.
āSi crezco, Āæme vas a querer como yo te quiero?ā propuso.
El pĆ”lido soltó una risilla, tanto incrĆ©dula como enternecida, y le acarició los cabellos castaƱos con cariƱo.āSi terminas siendo mĆ”s alto que yo, hasta me caso contigoā Estaba demasiado seguro de que aquello no sucederĆa.
Jimin abrió sus ojos en grande y sonrió como si se hubiera conseguido el boleto ganador de la loterĆa.
āTe lo apuesto... Ā”e-es una apuesta!ā Le advirtió y el otro asintió fanfarrón.āĀæIncluso si resultamos ser omegas los dos? ĀæO ambos alfas?ā habló emocionado el mĆ”s pequeƱo.
āAjĆ” sĆ, lo prometo.
Dos dĆas despuĆ©s, Jimin le llegaba con la noticia de que se habĆa inscrito en una pequeƱa escuela de danza. SegĆŗn que con ello tendrĆa oportunidad de estirarse.
Con el paso de los meses, Gi crecĆa mĆ”s y mĆ”s a una velocidad sorprendente, tomando el puesto del estudiante mĆ”s alto de toda la escuela y ya no solo de su grado. Era incluso mĆ”s alto que los niƱos de sexto aƱo.
Su padre estaba que lloraba de la frustración, a su nene no le duraban las prendas ni los zapatos. A ese paso se quedarĆa sin poderse comprar calzones por la cantidad de veces que necesitaba renovar el guardarropa de su hijo por una talla mĆ”s grande, lo cual tampoco era fĆ”cil, porque la ropa le quedaba bien de largo pero no de ancho; a Yoongi se le caĆan los pantalones seguido y usar cinturón para evitarlo era pan de cada dĆa.
Y Jimin ya habĆa crecido tambiĆ©n, solo que terminó estancĆ”ndose de nuevo en la estatura de 1.38 metros. Mientras no practicaba danza hacĆa toda clase de estiramientos que pudieran ayudarle a aumentar su estatura, pero para su tristeza y decepción, no habĆan cambios.
Yoongi iba a extraƱar que su mejor amigo se midiera con Ć©l todos los dĆas, esperando a que llegara ese en el que serĆa mĆ”s alto que Ć©l y el pĆ”lido tendrĆa que cumplir la apuesta, casĆ”ndose con Ć©l.
Para cuando pasaron a sexto aƱo, los padres de Jimin habĆan recibido una gran oferta de trabajo hasta la otra punta de la ciudad, por lo que tendrĆan que cambiar de vivienda e inscribir a su hijo mayor en una institución mĆ”s cercana.
El par de amigos lloró en medio de su abrazo de despedida, aĆŗn mĆ”s sabiendo que ya no entrarĆan a la escuela secundaria que habĆan planeado juntos, por el mismo tema de la distancia. Empero, se prometieron ponerse de acuerdo para escoger una preparatoria y estar juntos de nuevo.
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Tal y como habĆan predicho sus compaƱeros de la primaria y como Ć©l anhelaba, Yoongi se presentó como un alfa a los doce aƱos.
Jimin por su parte, como tanto deseó que no sucediera, al final sĆ terminó presentĆ”ndose como un omega. Ćl, a diferencia de su mejor amigo, tuvo su presentación a los trece aƱos.
Cuatro largos aƱos habĆan transcurrido desde que los amigos se separaron, sin embargo, no hubo dĆa en el que no mantuvieran contacto por medio de las redes sociales, e incluso llegaron a reunirse dos o tres veces en sus cumpleaƱos.
Pero ahora, siendo el primer dĆa de la escuela preparatoria, al fin volverĆan a estar juntos.
Si se lo preguntan, Yoongi estaba muy emocionado por ver a su mejor amigo otra vez. En su cumpleaƱos no pudieron verse, y tristemente el aƱo pasado tampoco, al igual que el anterior a ese.
Las personas podĆan ver al alfa de 1.76 metros de altura sostener inquieto las correas de su mochila, torciendo los labios mientras miraba en todas direcciones, buscando con la vista. Su aroma delataba que estaba feliz.
HabĆan acordado encontrarse en la entrada a la cafeterĆa de la escuela.
Y al cabo de tres minutos, con la boca abierta, Yoongi vio a su mejor amigo en persona otra vez.
āĀ”Yoonie hyung!ā HabĆa gritado Jimin con una resplandeciente sonrisa en el rostro, caminando mĆ”s rĆ”pido hacia Ć©l para abrazarle.
AĆŗn dentro de su sorpresa, el alfa aspiró por primera vez el aroma del castaƱo y le correspondió el abrazo. Santo cielo, Āæpor quĆ© olĆa tan bonito?
Era... era una mezcla de lirios, durazno y fresas. Fresco y dulce.
āĀæTe gusta mi aroma?ā preguntó risueƱo el omega al sentirse ser olisqueado por el otro. Yoongi, con la nariz enterrada en su hombro, asintió.āA mĆ tambiĆ©n me gusta el tuyo, hyungā Ambos se separaron, aunque no del todo, solo lo suficiente para que el de labios pomposos sostuviera las mejillas del mayor.āHojas secas, mandarinas y pan.
āĀæCuĆ”ndo me ibas a decir lo mucho que creciste?
Jimin sonrió.āEra una sorpresa.
āY vaya que me sorprendiste.
Justo entonces la campana resonó por todos los pasillos y tuvieron que irse de inmediato al salón para tomar su primera clase -literatura-, esquivando a la multitud de alumnado. Por suerte, los dos amigos habĆan quedado en el mismo grupo.
Si es que tener suerte significa que el director sea primo de tu papÔ y te haya dado palanca a quedar en el grupo de tu elección.
Durante las primeras horas de la mañana estuvieron muy ocupados entre presentaciones, explicaciones e introducciones, por lo que no tuvieron oportunidad de charlar mucho entre clases, asà que les fue necesario esperar hasta la hora del descanso.
āPor Luna, ĀæcuĆ”nto mides ahora?
Por vez primera, era Yoongi quien se colocaba hombro a hombro contra Jimin para comparar estaturas.
El omega soltó una risita.āUn metro con setenta centĆmetros.
āĀ”Solo nos diferenciamos por seis centĆmetros!ā exclamó el pĆ”lido con una sonrisa sorprendida.āRecuerdo que cuando Ćbamos en la primaria no alcanzabas a tocar el piso cuando te sentabas.
El castaƱo volvió a reĆrse.āAhora mis piernas son largasā Y con un perfecta postura, balance y fuerza, alzó la pierna derecha en alto, como todo el bailarĆn que era.
Santa Luna, Yoongi pensaba que se le iba a trabar o romper su propia pierna si intentaba levantarla asĆ de alto. La admiración que sentĆa era real.
En realidad, convivir el resto del descanso no fue tan extraƱo o nuevo, lo sintieron como si lo hubieran estado haciendo asĆ desde siempre, a pesar de que sus conexiones siempre habĆan sido por mensajes o llamadas en los Ćŗltimos cuatro aƱos.
Lo que sà fue nuevo, al menos para Yoongi, fue notar el gran cambio del Jimin que conoció en la primaria y que vio por última vez hace dos años y medio, al Jimin de ahora.
Claramente era muy distinto. Presentarse como un omega le habĆa brindado cambios que no podĆa ignorar, era todo un adolescente, un joven. Eso sĆ, seguĆa siendo igual de encantador y risueƱo que siempre.
Se sintió un poco raro por prestarle atención a ello, no creĆa que Jimin estuviera dĆ”ndole la misma atención a Ć©l en ese sentido, asĆ que paró de analizarlo y lo dejó pasar.
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Un mes habĆa pasado y Jimin habĆa crecido dos centĆmetros mĆ”s.
Ahora tenĆan varios amigos mĆ”s, habĆan dejado de ser un dĆŗo para convertirse en un grupo. Al principio fue difĆcil, no estaban acostumbrados a ello, pero ya no podĆan imaginarse estando sin uno de sus nuevos amigos.
Y asĆ como habĆan sucedido cambios durante ese mes, Yoongi no podĆa evitar sentirse extraƱo ante Jimin. Se sentĆa diferente.
Ah, no podrĆa explicarlo, incluso no se permitĆa pensarlo, solo lo sentĆa y estaba consciente de ello, pero ahora era incapaz de no prestarle mĆ”s atención de lo normal a Jimin cuando platicaba y sonreĆa con Taehyung, uno de los nuevos amigos que tenĆan.
Era diferente que con Ć©l, pero no le molestaba, al contrario, le gustaba poder ser espectador de cómo chismeaba con el otro omega de piel canela, de como de pronto los dos eran tan espontĆ”neos. Le gustaba ver a Jimin desenvolviĆ©ndose con el resto de sus amigos, el cómo tenĆa una emoción distinta para hablar con cada uno, como si tuviera un cuidado y atención que habĆa sido moldeado de acuerdo a cada persona.
Y le gustaba que el omega planeara con Ʃl hacerle bromas a los demƔs.
Para cuando dos meses habĆan transcurrido, Jimin se habĆa estirado otros tres centĆmetros. Min seguĆa midiendo 1.76 metros.
En este punto en el que volvĆan a estar juntos resultaron ser mĆ”s mimosos entre sĆ de lo que alguna vez llegaron a ser cuando eran cachorros. Les resultaba algo tan natural. Uno simplemente llegaba y abrazaba al otro mientras Ć©ste hacĆa lo que sea que estuviera haciendo, incluso charlando con otra persona.
Es decir, no era como si acapararan la atención del otro, simplemente se acercaban a abrazar en silencio. Ya las personas de su entorno estaban acostumbradas a ello.
Por alguna razón, Yoongi no podĆa dejar de tocar a su mejor amigo. AsĆ fuera solo agarrarle el cuello, el hombro, acomodar su cabello o sentir la textura de su playera; no podĆa mantener sus manos alejadas de Ć©l. Como si fuera un imĆ”n. Todo el tiempo querĆa contacto fĆsico, mimos, abrazos, tomarse de las manos, lo que sea, pero hasta el momento se limitaba a lo anterior y a los abrazos.
No entendĆa por quĆ© le parecĆa tan atrevida y descabellada la idea de tomar su mano.
TambiĆ©n, a pesar de que ya estuvieran juntos otra vez, las llamadas y mensajes diarios no se habĆan detenido. Muchas veces solo estaban haciĆ©ndose compaƱĆa a travĆ©s de una videollamada mientras ordenaban sus habitaciones y soltaban uno que otro comentario, pero era algo tan de ellos que ni vueltos a reunir lo habĆan dejado.
Se habĆan vuelto mĆ”s cercanos que antes. El alfa acompaƱaba al menor todos los dĆas a sus ensayos de danza, no importaba que regresara mĆ”s tarde a su casa. No le molestaba ya no sólo llegar y tirarse a dormir en su cama como solĆa hacer antes en la secundaria.
Y era lindo cómo sus familias preguntaban por el otro.
Para el tercer mes, Jimin habĆa vuelto a crecer tres centĆmetros mĆ”s. MedĆa 1.78 metros, finalmente era mĆ”s alto que Yoongi.
Y entonces, Gi ha caĆdo en la realidad de que le gusta su mejor amigo, que le gusta mucho.
Park era mucho mĆ”s confianzudo que antes, por lo que solĆa jugarle varias bromas. El caso es que ni una le molestaba, no importaba quĆ© tan pesada fuera. HabĆa descubierto que tenĆa una debilidad por el de labios pomposos, una peligrosa.
QuizĆ” por eso ahora se sentĆa mĆ”s torpe en su presencia, o se ponĆa nervioso ante actitudes y acciones que, en realidad, Jimin siempre habĆa tenido con Ć©l.
ĀæPor quĆ© de repente se interesaba mucho en que el castaƱo usara sus sudaderas? ĀæPor quĆ© se ponĆa nervioso cuando acercaba mucho el rostro al suyo? ĀæPor quĆ© ardĆa en la necesidad de tocarlo? ĀæPor quĆ© se fascinaba tanto al verlo en sus ensayos? ĀæPor quĆ© su corazón latĆa fuerte cuando lo escuchaba reĆrse? ĀæPor quĆ© su lobo se regocijaba cuando el chico se apoyaba en su hombro repentinamente? ĀæPor quĆ© ahora los abrazos repentinos los sentĆa tan especiales?
No habĆa otra explicación, Jimin le gustaba.
Sin embargo, esa no era la Ćŗnica novedad que habĆa acompaƱado al de labios pomposos rebasando la estatura de su mejor amigo.
Ahora resulta que recibĆa burlas por, irónicamente, ser alto.
Para su edad, Jimin era un omega mÔs alto que el promedio, y aunque en un principio eso lo hizo sentir bien y después dejó de importarle, ahora le causaba una gran inseguridad.
En todos lados vendĆan la idea del romance, y sus hormonas no ayudaban mucho, asĆ que sĆ, Ć©l querĆa sentirse enamorado y sentir lo que era ser el enamorado de alguien mĆ”s, Āæy quĆ©? Lo aceptaba, su lobo querĆa una pareja y muchos mimos. Por lo que sentirse rechazado por alfas y betas a razón de su estatura le desanimó mucho. Ser tan alto le hacĆa sentirse desnudo y expuesto en un mar de gente.
Una vez, mientras estaba junto a sus amigos en la cafeterĆa, un alfa se acercó para ligarle, y cuando Jimin se levantó, terminó diciĆ©ndole cosas hirientes al notar que era mĆ”s alto que Ć©l.
"Ā”Wow, eres todo un Gulliber! ĀæSabes quĆ©? OlvĆdalo. Los alfas no preferimos salir con omegas mĆ”s altos que nosotros, son raros. Ā”Pero nada personal, eh! Adiós, gigante".
Park quiso fingir que no, pero aquello le habĆa decaĆdo mucho. De pronto no podĆa dejar de darle vueltas.
Esa fue la primera vez que Yoongi sintió ganas de golpear a alguien. Desafortunadamente, hubieron mÔs ocasiones en las que deseó hacerlo.
Todo el mundo, fueran alfas, betas u omegas, le soltaban comentarios pasivo-agresivos a su mejor amigo, ”incluso los de último semestre! Santo cielo, ya no eran unos niños para hacer ese tipo de cosas, pero ahà estaban, comportÔndose como una bola de inmaduros y crueles.
Min, junto a los demĆ”s amigos, solĆa defenderlo de los comentarios, y trataba que Jimin no los escuchara o se enterara de ellos, pero era imposible, claro que el omega se daba cuenta.
Una de las cosas que Yoongi no pudo evitar o cambiar, fue que a Jimin ningĆŗn alfa o beta le invitó al baile que se hacĆa cada aƱo en la escuela. Y armĆ”ndose de valor, se propuso a hacerle la propuesta mĆ”s atenta y ridĆcula que se le pudo ocurrir.
Llegar en traje formal a la escuela en un dĆa comĆŗn de uniforme con una corona de flores, bailarle y cantarle cómicamente con un cartel en manos a mitad del pasillo habĆa sido vergonzoso, mĆ”s aĆŗn cuando a Hoseok se le cayó la caja en donde venĆa el traje que Jimin usarĆa, uno que combinaba con el suyo. Empero, malditamente habĆa valido la pena.
La risotada encantadora que Jimin habĆa soltado con su propuesta hizo que valiera la pena, sin evitar mencionar el abrazo que le dio.
A pesar de todo y de lo tĆmido que era para hacer esa clase de cosas en pĆŗblico, el alfa se habĆa decidido por hacer tal propuesta en presencia de todo el alumnado porque querĆa que todos vieran que Ć©l habĆa invitado al baile a Park Jimin. Ā”Mierda, claro que sĆ!
El problema fue que, un dĆa antes del baile, Yoongi se cayó en las escaleras de la escuela y se torció el tobillo.
Nunca antes tuvo tantas ganas de golpearse a sĆ mismo.
Y nadie tenĆa que saber que se habĆa distraĆdo al bajar las escaleras porque vio a Jimin vestido como un dios griego a final del pasillo. Literalmente. El omega habĆa interpretado a Eros en un proyecto teatral y, oh santa Luna, debĆa ser ilegal que alguien se viera asĆ de precioso.
Claro que en el baile Hoseok, Nam, Kook, Jin y Tae lo habĆan levantado de la silla para que fuera a bailar con ellos en la pista, pero Jimin terminaba regresando a su lado porque no querĆa acaparar a sus amigos para que bailaran con otras personas y porque no querĆa dejarle solo.
Viendo a Jimin aguantÔndose estar cabizbajo y escondiendo el semblante decepcionado, mirando con ojitos anhelantes al resto bailando, Yoongi nunca antes se sintió tan miserable que en ese momento por no poder bailar.
En serio, ni siquiera le gustaba mucho, era bueno haciĆ©ndolo aunque no lo preferĆa, y en esos momentos odiaba tanto no poder bailar.
Ah, ¿qué importa?
Se levantó de su silla junto con las muletas y le tendió la mano al omega, éste le miró confundido.
āVen, vamos a la pista.
āHyung, no puedes bailar, estĆ”s lastimado del tobilloā le dijo con preocupación brillando en su mirada, extendiĆ©ndole las manos para que las tomara y hacerle volver a sentarse.
āClaro que puedo. Mira...ā Dejó las muletas apoyadas en la silla y le miró sonriente.ā, tengo un movimiento nuevo que tĆŗ no te sabes, se llama "El paso del lisiado".
El pelinegro hizo balance sobre su tobillo sano y cuando estaba por inventarse algún paso tonto que sacara una risotada a su mejor amigo, el equilibrio le falló y para evitar caerse se apoyó... en su tobillo lastimado.
Por suerte, el quejido desgarrador de dolor que Yoon soltó fue opacado por la fuerte música que sonaba en el salón.
Jimin se levantó rÔpido para abrazarle y ser su apoyo, haciéndole dejar suspendido en el aire el pie derecho. Entonces, con el alfa lloriqueando como un cachorro en su hombro, soltó una risotada por lo torpe y dulce que le parecieron sus acciones e intenciones.
El castaƱo sĆ se habĆa reĆdo, asĆ que Yoongi habĆa cumplido su cometido de todos modos. Ahora no podĆa importarle menos el tirón de dolor que aĆŗn sentĆa en su tobillo.
Al final, ambos se quedaron en esa posición, abrazados, y se balancearon ligeramente al ritmo de la música.
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DespuĆ©s del baile y la recuperación del tobillo de Yoongi, habĆan ocurrido cambios importantes en la relación de los mejores amigos. Eran pequeƱos, pero ahora parecĆa que para Jimin las acciones tambiĆ©n ya tenĆan un significado mĆ”s profundo.
Por ejemplo, Yoongi sabĆa que el omega no solĆa saludar o despedirse de besos en la mejilla, incluso han habido ocasiones en las que le cuenta cuando alguien lo ha hecho y cómo se ha sentido incómodo con ello. No era algo suyo, simplemente no lo acostumbraba, pero de un momento a otro habĆa comenzado a hacerlo con Ć©l.
El pÔlido recuerda que, la primera vez que sucedió, todo el mundo le preguntaba por qué estaba todo colorado, que si estaba enfermo o algo por el estilo.
TambiĆ©n, el omega le miraba y le hablaba diferente, no sabrĆa explicarlo, pero era mĆ”s confidente, mĆ”s suave, mĆ”s dulce de lo que ya era su personalidad.
Eran detallitos, como juguetear con las manos ajenas, acariciar de mĆ”s el cabello del otro, sonrisas y susurros cómplices; pero ahĆ estaban. Incluso habĆan adoptado la maƱa de acariciarse las mejillas y el cuello con la punta de la nariz en medio de un abrazo.
Estaban aterrados, claro que sĆ. TemĆan decirle al otro lo que sentĆan y saberse no correspondidos, odiaban la idea de que su amistad se rompiera.
Sin embargo, fue Jimin quien se armó de valor primero.
Llevaba dĆas dĆ”ndole vueltas en la cabeza, y justo en esos momentos, estando sentados en la silenciosa biblioteca, de la nada le habĆa llegado la duda de quĆ© pasarĆa si le contara cómo se siente, y la valentĆa acompaƱada de la curiosidad le cosquilleó en las yemas de los dedos.
āHyung, Āæhay alguien que te guste?
La pregunta le habĆa tomado por sorpresa, habĆa sido demasiado repentina, Min supo que el castaƱo se dio cuenta de ello en su mirada nerviosa.
āĀæPor quĆ© preguntas?ā Intentó sacarle palabra.
Jimin se encogió de hombros y jugueteó con la pasta del libro que tenĆa a su lado.āEstaba recordando que ayer vi a una chica declararse a otra a la hora de salida, por las jardineras que estĆ”n en la puertaā comenzó a decir.āMe puse a pensar cosas y me he dado cuenta de que nunca me has dicho que alguien te gusta. Solo es curiosidad.
Pff, mentira.
āĀæY a ti?ā Jimin alzó las cejas, sin comprender.āTampoco me has dicho si alguien te gusta.
āOh, claro que sĆ te he dichoā reprochó.āĀæRecuerdas? Desde chiquito me la pasĆ© gritĆ”ndote "Ā”Yoonie hyung, me gustas!~"ā dijo con voz aguda, imitĆ”ndose a sĆ mismo cuando era niƱo.āPapĆ” decĆa que no tenĆa vergüenza, y como no sabĆa quĆ© significaba eso, yo estaba sĆŗper orgulloso.
El de ojos finos soltó una risilla por lo bajo, asintiendo de acuerdo con el recuerdo.āPero eso era cuando estabas chiquito... Āæo sigue siendo igual?
āAh no, Ā”no me has contestado!ā le dijo en cambio, quizĆ”s en un volumen mĆ”s alto del que deberĆa, porque una de las prefectas que andaba rondando le chistó.āNo me has contestado. ĀæTe gusta alguien?
Yoongi se aguantó una risa de lo tan interesado que el menor se veĆa al respecto, y asintió.āSĆ, me gusta alguienā dijo al fin.āHicimos una apuesta de casarnos si Ć©l terminaba siendo mĆ”s alto que yo. Creo que es culpa de eso el que ahora me guste tanto.
Jimin dejó de lado la mueca juguetona y se sonrojó. Le miraba casi como si le preguntara si estaba hablando en serio. Yoongi asintió otra vez.
Sin decir ni una palabra, ambos se levantaron de la mesa en la biblioteca y salieron juntos del lugar, encaminĆ”ndose rĆ”pidamente hacia el cuarto de enfermerĆa.
Se adentraron al lugar, se dirigieron a la bÔscula con medidas incluidas, y fue el alfa quien primero consultó su estatura.
1.76 metros todavĆa.
Luego siguió Jimin, se subió a la bÔscula y con ayuda del pÔlido se colocó la regla sobre la cabeza.
1.78 metros con 5 milĆmetros.
āEsos dos punto cinco centĆmetros son los culpables de que me gustes tanto.
El omega, estando encima de la bÔscula, se giró a mirar al pÔlido y este ya estaba estirÔndose a sostenerle el rostro suavemente para juntar sus labios con los suyos.
Entonces la enfermera de la escuela entró repentinamente, acompaƱada de una alumna que se notaba no se sentĆa bien. La mayor les miró con una ceja alzada, reprobatoria.
Ambos coincidieron en querer reprimir una sonrisa al morderse el labio inferior y se disculparon avergonzados antes de salir de ahĆ con las manos entrelazadas.
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Al principio de su relación todo habĆa sido lindo, lleno de sonrisas apenadas, sonrojos y primeras sensaciones.
Sin embargo, ahora habĆa que enfrentar algo que ya habĆan enfrentado antes, pero de manera distinta.
āAmor, Āæte duele la espalda?
Jimin miró a su novio con el ceño fruncido en confusión mientras iban caminando lado a lado en el centro comercial, sus manos estaban unidas flojamente.
Sin comprender bien a quĆ© se referĆa, el castaƱo negó confundido. Aunque no estaba siendo sincero.
El alfa detuvo el paso, haciendo por consiguiente que el otro tambiĆ©n dejara de caminar.āEs que llevas todo el rato con la cabeza agachada, Āæsucede algo? ĀæHe dicho algo que te ha incomodado? ĀæHay algo que te preocupa?
El mĆ”s alto de inmediato se irguió con normalidad y negó.āNo, no. Todo estĆ” bienā le dijo. No querĆa que se preocupara o se hiciera ideas erróneas.āSolo... me he estado distrayendo con las lĆneas del suelo.
Yoongi hizo un "Aaah" en entendimiento. ConocĆa bien a su novio, y sabĆa que eso solĆa suceder, por lo que no hubo lugar a cuestionamientos.
Siguieron caminando hasta que llegaron al kiosco de los helados y malteadas.
Unos momentos mĆ”s tarde, abandonando a Yoongi en la fila para comprar, el castaƱo miró algo magnĆfico en la vitrina de la tienda que estaba justo a cuatro metros a la derecha de distancia y se acercó a ella como si se tratara de polilla hacia la luz.
āĀæJimin?
Pero el omega no le escuchó, no cuando unos preciosĆsimos botines negros de tacón alto se habĆan vuelto todo su centro de atención.
El chico se desconectó de todo, imaginando lo genial que serĆa ponĆ©rselos. Imaginando cómo serĆa tenerlos entre sus pequeƱas manos.
Solo volvió a prestar atención a su entorno cuando un helado de galleta se atravesó en su campo de visión.
āĀæTe gustan?ā preguntó Yoongi a su lado, lamiendo su helado de fresa tranquilamente.
āĀæEh? Oh, no. No, claro que noā Negó de inmediato, muy insistente, en tanto tomaba su helado.
El alfa dio una Ćŗltima lamida a su cono y lo dejó de lado, apoyando su peso en la pierna derecha y mirĆ”ndole acusatorio con la ceja alzada.āA ver, ĀæquĆ© sucede? Has estado actuando extraƱo, y no es reciente. Todo el tiempo estĆ”s encorvado a mi lado, te la vives usando pantalones a la cadera cuando los detestas y adoras los de tiro alto, ya no usas tus Converse favoritos de plataforma, y a nadie engaƱas, tus ojos casi sueltan estrellitas al mirar esos botinesā Jimin se mordió el labio inferior, mirando fugazmente a travĆ©s de la vitrina.āSi tanto te gustan, vamos a comprarlosā dijo el alfa antes de girar el cuerpo con las intenciones de entrar a la tienda.
āĀæQuĆ©? Ā”No!ā El omega le detuvo.
āĀæEntonces no te gustan?
āNo es eso, me encantan, pero... ya sabes, los zapatos altos no van con gente alta.
āĀæY por quĆ© no? Si algo te gusta te lo pones y ya.
āHyung, soy un omega que mide 1.83 metros, los botines no se me verĆ”n bien. Solo los alfas se ven bien intentando parecer mĆ”s altos.
Ah, con que eso era.
Yoongi alzó la mano para peinar su flequillo detrĆ”s de la oreja con dulzura.āAmor, ĀæquiĆ©n te dijo eso?
El castaño desvió la mirada.
āNo me gusta ser un omega mĆ”s alto que el promedio, hyung. Los alfas me miran raro cuando pasan a mi lado y se dan cuenta de que mido mĆ”s que ellosā le confesó.
āĀæAcaso yo te he mirado raro, cielo?ā El otro negó rĆ”pidamente.
Jimin sabĆa que Yoongi jamĆ”s le habĆa juzgado y que jamĆ”s le juzgarĆa por su estatura, pero aĆŗn asĆ existĆa en su interior una pequeƱa pero muy fastidiosa y puntiaguda inseguridad.
āEs que...ā Suspiró, intentando pensar mejor.āSĆ© que me amas, pero...
āLo hagoā afirmó Min en medio de las palabras ajenas.
El omega sonrió minĆŗsculo y prosiguió.āPero no puedo evitar armarme la tonta idea de que un dĆa conozcas a alguien mĆ”s, alguien que mida mucho menos que yoā Se sinceró.āY... no lo soportarĆa. No solo perderĆa a mi alfa, sino tambiĆ©n a mi mejor amigo. ĀæComprendes?
āNo es una tonta ideaā le consoló.āTe incómoda y es importante, no tontoā Le sostuvo la mano libre, entrelazando sus dedos con seguridad.āY te digo algo...ā Se puso de puntas para alcanzar acercarse a su oreja derecha y susurrar ronco:ā, tu gran altura me parece tremendamente sexy.
ā”¿QuĆ©?!ā Apenas pudo exclamar Park cuando un ataque de risotadas apenadas le golpeó, sintiendo cómo el calor corrĆa a sus mejillas a una velocidad impresionante. La risa fue tanta que se echó unos pasos hacia atrĆ”s y le soltó la mano.
āĀ”Lo digo en serio!ā insistió risueƱo el pelinegro.āĀæTe has mirado las piernas? Santa Madre Luna, por favor no dejes de usar tus pantalones favoritos por querer simular que son mĆ”s cortasā habló con tono exageradamente dramĆ”tico, causando mĆ”s carcajadas en el otro. Luego le abrazó la cintura con su brazo libre.āEl dĆa que yo te deje por alguien mĆ”s, preocĆŗpate, porque ese no serĆ© yo, serĆ” mi clon malvadoā Cambió el enfoque de la conversación, siendo un poco mĆ”s serio en su tono.āY en el caso hipotĆ©tico de que eso suceda, nunca olvides que jamĆ”s te voy a abandonar. TĆŗ y yo somos mejores amigos, si nos besamos o no, no lo cambiarĆ” nunca.
Jimin sonrió con las mejillas aún rojas y su aroma se endulzó. Se inclinó a besar los labios del alfa, suave y lento, enamorado.
Yoongi soltó un bajo gruñido de gusto y dio un contacto mÔs.
āAhora nos vamos a terminar los helados para poder entrar a la tienda y compraremos esos botines de tacón alto. Te verĆ”s grandioso con ellos.
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¿CuÔl fue la última apuesta que hiciste? ¿CuÔl fue la mÔs grande e importante?
La de Yoongi, fue apostar casarse con su mejor amigo si Ć©ste resultaba ser mĆ”s alto que Ć©l. Y vaya que Jimin terminó siendo mĆ”s alto que Ć©l, pues ahora medĆa 1.93 metros.
Apenas terminaron la universidad la apuesta fue saldada, literalmente. Solo habĆa pasado una semana desde la ceremonia de titulación cuando celebraron su unión matrimonial, todo habĆa sido tan lindo en un lugar pequeƱo, lleno de lirios y hojas secas.
Algunas personas chismosas especularon que se habĆan descuidado y que el omega habĆa quedado en cinta por accidente, pero no podrĆan estar mĆ”s lejos de la realidad. Los ahora esposos simplemente no quisieron esperar mĆ”s, y demostraron que las bocas que se llenaban de puros rumores estaban equivocadas, cuando los meses pasaron y pasaron sin presencia de un cachorro.
Jimin habĆa terminado su licenciatura en danza y ahora era profesor, mientras que Yoongi tambiĆ©n habĆa logrado lo que mĆ”s le gustaba: el diseƱo de interiores.
La parejita vivĆa feliz en un departamento sencillo, eran un equipo y las discusiones solĆan ser en bromas. Todas las parejas tenĆan dificultades, y ellos siempre trataban de enfrentarlas lo mejor posible, mejorando como personas y en su matrimonio.
Aparte de sus profesiones tenĆan un negocio ocasional de ropa, Jimin la diseƱaba y Yoongi la confeccionaba.
No solo eso. Debido a su estatura, Jimin tenĆa dificultades para conseguir ropa de su talla. Si la ropa le quedaba de largo, era demasiado grande de los lados, y si le quedaba de ancho no le daba del largo. Por lo que Yoongi solĆa encargarse de confeccionar las prendas de su esposo.
El omega pensaba que su alfa no podĆa ser mĆ”s atractivo hasta que eso sucedió, y luego se sumó el hecho de que decidió inscribirse a clases de boxeo. Ā”Oh, Santa Luna!
No habĆa nada mĆ”s lindo que un par de esposos que babean por el otro.
āSin duda tomas alcohol como si fuera agua.
Jimin soltó una risita cuando dejó el tarro de cerveza vacĆo sobre la mesa.āCreo que yo tambiĆ©n voy a pasar al whisky. PedirĆ© el mismo que tĆŗ, hyung.
āSi quieres voy yo por Ć©l, hoy tuviste varios ensayos seguidos y seguro te han de doler mucho los piesā Se ofreció el alfa, ya en proceso de ponerse de pie.
āNo te preocupesā Le detuvo el de labios pomposos.āQuiero ir al baƱo antes de pasar a pedir, de todos modos. No voy a tardar.
āOkay, ve con cuidadoā Asintió Yoon antes de jalar el hombro de su esposo para besarle los labios una vez.
El castaño sonrió sobre los labios ajenos y finalmente se alejó, caminando con un coqueto y juguetón balanceo en sus caderas, mirÔndole sobre su hombro antes de soltar una carcajada acallada por el alto volumen de la música en el club y seguir su camino.
En el baño, después de hacer sus necesidades, se retocó su imagen frente al espejo y se tomó un par de fotos, enviÔndoselas a Taehyung para que le ayudara a escoger. Unas dos las subió a sus historias de Instagram, seguidas de un par de fotos y videos junto a su alfa.
Una vez ya en la barra de tragos y después de pedir, solo le quedó esperar a que el bartender regresara con la botella.
āHola, precioso.
El castaño sintió un cuerpo apegÔndose a su espalda, su omega se erizó y una corriente eléctrica recorrió todo su sistema, poniéndolo alerta ante el desagradable acercamiento de un alfa desconocido.
Jimin se giró de inmediato, topĆ”ndose con un hombre mĆ”s alto que Ć©l quizĆ” por cuatro o cinco centĆmetros, pero no por eso le intimidó.
āAlĆ©jate. No me interesas en lo mĆ”s mĆnimoā le dijo directamente, interponiendo sus manos para sacarlo de su espacio personal.
āPor favor precioso, vi cómo movĆas tu culo para mĆ.
Jimin arrugó el gesto con desagrado.āNi siquiera te estaba mirado a ti, imbĆ©cilā Aclaró sin saber de dónde habĆa sacado tal tonterĆa. Hasta ese momento era consciente de su patĆ©tica existencia.āEstaba mirando a mi alfa, ĀæquĆ© no ves que estoy casado y marcado?
āOw, estoy seguro de que no le importarĆ”ā refutó sonriente y Jimin arrugó la nariz incómodo al percibir el aroma ajeno potenciĆ”ndose en un tonto intento de seducirle. No le gustaba para nada su aroma.āA mĆ no me importa que seas casado o que lleves una marca en tu bonito cuello, yo puedo hacerte varias mejores... ĀæquĆ© opinas, uh?
āOpino que te vendrĆa bien lavarte los dientes, y que a mi alfa no le gustarĆ”n nada las cosas que dices con tu patĆ©tico intento de voz ronca.
āY tiene razón, no me gustan.
El desconocido se giró a enfrentar a la voz a sus espaldas, sin embargo, tuvo que bajar un poco la mirada, y entonces se carcajeó.
āĀæEn serio, dulzura? ĀæEstĆ”s con este enano?ā Se rio el hombre al dirigirse a Ć©l de nuevo, seƱalando a Gi con su dedo pulgar.āEres toda una perra que merece que la satisfagan bien, y dudo que este enano te joda como puta.
Y con una mirada de desagrado, Jimin observó cómo su pequeño alfa se le aventaba a la yugular al idiota frente suyo.
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āĀæQuĆ© tendrĆ”n los alfas que piensan que piropeando a un omega con insultos, va caer rendido a sus pies?
āYo quĆ© sĆ©, pero es ton-... Ā”ay!~ā Lloriqueó Yoongi cuando el pelirrosa le presionó la herida en su labio con el algodón humedecido en alcohol etĆlico.
āSh. AguĆ”ntateā chistó con el entrecejo fruncido y una trompita de labios abultados.āSabes que no me gusta que te pelees, hyungā Le regañó cuando regresó con su labor.
āEse desgraciado te llamó de esas horribles maneras y eso no lo iba a permitirā Recordó el alfa con los puƱos apretados.
"Nunca de los nunca, jamƔs, insultes a un omega. Mucho menos le llames puta, perra o zorra".
Eso le habĆa enseƱado su madre alfa hace mucho tiempo, quizĆ” tenĆa como seis aƱos; luego de que Ć©sta defendiera a una omega en la calle que habĆa recibido tales comentarios obscenos por parte de un idiota.
āAjĆ”, pero no eres un hombre de las cavernasā contradijo Jimin y se separó un poco para mirarle a los ojos.āDime, Āælo eres?ā inquirió con su ceja derecha alzada.
El alfa bajó la mirada como niƱo regaƱado y negó.āNo...
āEso pensĆ©ā Asintió y volvió a presionar el algodón.
āComo quiera le ganĆ©ā murmuró berrinchudo.
Jimin se aguantó una sonrisa presionando sus labios entre sus dientes. Ver a Yoongi pelear contra tipos de uno ochenta o mĆ”s a veces era como ver a un gatito atacar. ReconocĆa que era divertido pero no dejaba de ser una pelea.
Por suerte no les habĆan vetado del lugar. No a ellos, solo al idiota acosador.
āSĆ, yo sĆ© que te crees mucho con tus clases de boxeo, y tambiĆ©n te hacen mĆ”s sexy de lo que ya, pero no significa que debas usarlasā Volvió a regaƱarle pellizcando su mejilla con su mano libre, ganĆ”ndose un quejido dramĆ”tico.āAdemĆ”s, yo bien podĆa con ello, alfa. No necesitaba que me defendieras.
āAmor, yo te defiendo porque quiero, no porque lo necesites.
El omega rodó los ojos y le tomó el rostro con ambas manos, abultando un poquito las mejillas pÔlidas con la fuerza gentil de sus dedos.
A Yoongi le parecĆa curioso que su omega midiera un metro con noventa y que sus manos fueran tan pequeƱas y rechonchas aĆŗn asĆ.
El menor le soltó un gruƱido exasperado.āMe caes mal. Cuando dices cosas como esas no puedo enojarme contigo por mucho tiempoā exhaló con el ceƱo fruncido y luego juntó sus bocas para un beso.
Beso que se vio interrumpido por otro quejido adolorido del mayor.
āUy, cierto. Lo siento, hyungā se disculpó con una risita apenada el mĆ”s alto, acercĆ”ndose para dar un besito muy delicado sobre el labio inferior roto de su esposo.
Yoongi sonrió encantador y Jimin se preguntó cómo es que aĆŗn herido se veĆa tan malditamente atractivo.āDisculpa aceptada.
Una vez que el mÔs alto terminó de hacer las curaciones al otro, el joven matrimonio salió del baño de la habitación y se dirigieron a la cama, metiéndose bajo las mantas y acurrucÔndose para dormir, compartiendo un par de besos sosos y cariñosos hasta que el sueño les venció.
En la calle aĆŗn habĆan personas que les miraban indiscretos, seƱoras murmurando, alfas betas y omegas sonriendo burlescos por las diferencias de estatura fuera de lo socialmente aceptado, gente envidiando la seguridad del castaƱo al no querer simular ser mĆ”s bajo.
Pero a Min Jimin no le importaba nada, no mientras era feliz con su pequeƱo alfa.

Holaaaaš
Segundo oneshot publicado. Soy amante del omegaverseš
No he leido nada aquĆ aĆŗn, recomiĆ©ndenme fics porfiiš„¹
Espero les haya gustado este One Shot, muchas gracias por leer, y no olviden mencionarme con confianza si ven algĆŗn error c:
Ā”CuĆdense muchoo!š
āAdemš









Me encantó! super dulce