Circe
La Fórmula Potter
1.- Circe
-Creo que me debes bastantes explicaciones, Severus- dijo Albus Dumbledore desde el marco de la puerta de la habitación con la intención de despertar al mencionado.
-¡Por Merlín!- exclamó asustado el recién despertado profesor Snape- sabía que solo era cuestión de tiempo.
-No ibas a llegar muy lejos con eso- respondió Dumbledore señalando algo detrás de Snape.
-¿Estás diciendo que soy poco capaz de hacerme cargo de una vida humana?
-Llevas una semana entera aquí, en una habitación del Caldero Chorreante jugando a ocultarte mientras que el Ministerio y yo te estamos buscando. El problema no es con que estés aquí dejando tus obligaciones de lado, sino con quién. Merezco una explicación razonable.
Severus se sentó en la cama y suspiró hondo. Hubiera preferido no tener que contarle todo lo que había sucedido una semana atrás a Dumbledore, pero no había opción, el viejo no pararía hasta tener una justificación de sus actos.
-Primero que nada, no es un “eso”, su nombre es Circe- dijo un tanto molesto mientras se giraba para sostener lo que había tratado de ocultar: un bebé.
-Por momentos creí que el Ministerio había enloquecido cuando no paraban de enviarme lechuzas preguntando por el paradero de la hija de los Potter. Yo estaba seguro de que Harry era el único.
-La mayoría lo estaba, menos yo- contestó Snape orgulloso- la realidad es que recibí una carta de Lily contándome sobre su existencia, ella y James pretendían que hiciéramos las paces de una vez por todas y ella le había convencido de hacerme padrino de la niña. Si no te lo conté fue por las consecuencias que eso podría acarrear y porque ellos fueron muy claros en establecer que no querían dar a conocer aún la noticia, pero en teoría, tengo permiso de conservarla.
-¿Puedo verla?- preguntó Albus retirando a Circe de los brazos de Snape- Si, es toda una Potter.
-No me digas- Severus gruñó irónico- ¿Algo más que deba decirte?
-¿A dónde estaba? ¿Por qué Hagrid no la vio? ¿Cómo sabemos que no le pasó lo mismo que a su hermano?
-Estaba perfectamente escondida, nadie le hizo nada, estoy seguro. La encontré ESA noche solo porque comenzó a llorar pero para ese entonces Hagrid se había ido con Harry ya.
-¿Te parece si seguimos la conversación en otro sitio? No me parece que discutir aquí sea lo más seguro.
El camino hasta Hogwarts lo recorrieron en silencio, meditando sobre el futuro y como la vida cambiaría a partir de las decisiones que estaban por tomar. Una vez ahí, la profesora McGonagall fue la primera en acercarse a ellos.
-Hasta que lo encontraron- dijo molesta- ¿Se puede saber a dónde estabas metido?
Ambos le hicieron señas de que bajara la voz.
-Créeme, no querrás despertarla- susurró Severus mientras señalaba con la mirada a Circe, quien parecía estaba plácidamente dormida en sus brazos- por poco quedamos con sordera crónica.
-¿Entonces era cierto el rumor?- susurró entonces ella- Necesito una explicación de qué es lo que está pasando.
-Severus nos dará la explicación que merecemos, tranquila. A nosotros y al Ministerio.
Entraron al salón más próximo, esto sin duda era un asunto que no podía esperar. Ambos observaron a Snape con ansias y desesperación, la duda era más que evidente.
-La encontré ESA noche en casa de los Potter justo después de que Hagrid fuera con ustedes a entregar a Harry- comenzó la historia- pensé en seguirlo y dársela también. Era lo que parecía más lógico, pero en cuanto escuché la clase de personas que eran, decidí que no era la mejor opción.
-Estoy de acuerdo con eso- dijo rápidamente Minerva.
-Enviarla con los Dursley es lo más razonable y lo saben- insistió Dumbledore- ella debe estar con su hermano y con la única familia que le queda.
-Entonces traigamos a Harry aquí, ellos no van a negarse a devolvérnoslo- la profesora seguía susurrando- Si lo que quieres es que están juntos, que lo estén aquí.
-Es que no podemos traer a Harry, es más seguro para él estar allá y seguro el Ministerio estará de acuerdo con esa decisión. Estará bien ahí, confíen y algún día lo tendremos de vuelta entre nosotros.
-A mi sigue pareciéndome mala idea dejarlo ahí- Snape contestó- no tienen las habilidades. Pero independientemente, no dejaré que envíes a Circe con muggles.
-Yo tampoco, aquí tendrá una familia también- volvió a intervenir la profesora.
-Se puede hablar con el Ministro pero…
-Pero nada, Albus, sabes bien que este es el lugar correcto para ella.
-Además he demostrado ser capaz de hacerme cargo de ella- respondió Severus tranquilamente- no veo motivos suficientes.
-De acuerdo- se rindió Dumbledore- hablaré con el Ministro y estoy seguro de que no habrá oposición a lo que hemos decidido. Aunque debo dejar en claro que queda estrictamente prohibido mentirle sobre sus orígenes, su hermano y su familia. Merece saber la verdad y estar consciente sobre Harry y todo lo que ser una Potter implica hoy en día.
-Gracias, señor- gritaron los otros dos. En seguida, el llanto infernal volvió a inundar el ambiente.
-No es posible- murmuró Severus fastidiado.