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El tick tock del reloj le daba la bienvenida al ingresar a lo que sería su nuevo hogar , después de una pequeña remodelación podría habitar el lugar que sus abuelos le regalaron.
Algo agotado se deja caer en el sofá , mas , tras escuchar unos toques en la puerta se levanta a atender esta, encontrándose justamente con sus mejores amigos los cuales entraban sin pedir permiso tomando asiento rápidamente en alguno de los muebles .
── Buenas tardes Seungcheol . Buenas chicos ¿Has estado bien? ¿ Podemos pasar? Sí, adelante.── Imitó un diálogo haciendo que aquel peculiar par de recién llegados bufaran aborrecidos por lo escuchado ──¿¡Es tan difícil eso!?──Reclamó haciéndolos reír.
──No , sólo es aburrido.── Respondió Jeonghan a la vez que se levantaba a husmear en la cocina.
──¿Cheol quieres que te ayudemos a organizar esas cajas de la esquina?── Propuso Jisoo antes de que se escuchara en el salón un suave tintineo mientras Jeonghan regresaba a dicho lugar con una pastel de fresas con crema sobre una bandeja plateada. ──Encantador.──Musitó el menor de los tres chicos.
──Son las cinco y veintiséis ...¿ Es normal que suene a esta hora? ──Le cuestionó extrañado Jeonghan a Seungcheol , tomando asiento al lado de su novio después de haber dejado la bandeja que llevaba sobre una mesita de té.
──Desde niño. Una vez le pregunté a mis abuelos y estos dijeron que era la hora de las hadas, si se fijan en vez de salir un pajarito cucú dos figuras de hadas unen sus varitas como si custodiaran la puerta del centro. Explicó el mayor de los rubios dándole una mordida a la rebanada de pastel que se acababa de servir.
── Es muy lindo.── Opinó encantado con lo recién contado Jisoo causando que un Jeonghan enternecido por el actuar del pelinegro besara los abultados labios de Joshua haciendo que Choi bufara.
──¿¡Por qué cada vez que me visitan se la pasan así de melosos!? ── Protestó Cheol .
──Porque nos amamos.── Respondieron al unísono el par de aludidos para comenzar a reír por la actitud infantil asumida por su mejor amigo .
Después de aquella merienda deciden terminar de organizar las pocas cajas que quedaban en la sala. Mientras Jeonghan y Joshua desempolvaban el librero de la sala entreteniéndose en su burbuja de amor , Seungcheol se encargaba de llevar algunos objetos de sobra o que no sabía donde colocar al ático.
Era un lugar lóbrego y algo descuidado , sin lugar a dudas necesitaba una limpieza , lo que más le sorprendió fue ver una maqueta de una casita rodeada de nieve, al lado de esta un libro sobre una mesa.
──"Universefactory" Leyó el título del libro el cual estaba grabado con unas letras doradas haciendo contraste con la cubierta azul oscura que poseía. Algo dubitativo pero consumido por la curiosidad decide tomar el libro en sus manos, no sin antes pasar delicadamente uno de sus dedos trazando el hermoso grabado que poseía, un sentimiento familiar albergó su alma , pero no sabía con exactitud de que se trataba en específico.
Al abrir el libro apreció páginas con diferentes escenarios pero al llegar a la mitad observó como la otra parte era en realidad un compartimento oculto donde reposaba una llavecita plateada con detalles de flores, preguntándose a sí mismo cual sería la función de aquel curioso objeto y el por qué de estar este oculto.
Escucha como el reloj cucú vuelve a sonar , debían ser las seis de la tarde . Regresa la llave a su lugar original para luego de tomar el libro , dirigirse a su habitación donde dejaría este sobre su cama.
Al bajar las escaleras no puede evitar esbozar una sonrisa al ver a sus dos amigos siendo melosos , tenía que admitir que en el fondo de su corazón deseaba que alguien le mirase como Jeonghan a Joshua o viceversa, pero la vida se tardaba en presentarle ese alguien , por lo que prefirió resignarse a su soltería.
──¿Quieres venir a cenar con nosotros Cheol?── Invitó Jeonghan para que el aludido negara.
──No pienso ser una tercera rueda, disfruten de su salida. Algún otro día les tocaré el violín ── Jocosamente rechazó la propuesta, antes de despedirse de aquel dúo de revoltosos para después de cerrar la puerta volver a caer cautivado por la misteriosa belleza de aquel reloj de cucú que estaba en el salón.
Con parsimonia se acerca y repasa la textura de aquella lisa madera color miel , percatándose de que poseía el mismo grabado del libro debajo del dibujo de un castillo que tenía en una esquina .
── ¿Qué es todo esto?── Musitó ensimismado mirando detalladamente aquel reloj que irradiaba magia sin saber de la existencia de esta.
Las horas pasan y decide acostarse a dormir. Pensaba en conseguir una mascota, esa casa le hacía sentir algo solitario al no tener con quien compartir o hablar.
El tintineo del reloj le hace levantarse , no conoce la razón por la cual toma en sus manos la llavecilla encontrada esa tarde antes de bajar a verificar la razón por la cual se producía tal estruendo.
Quería gritar al ver como el reloj de la sala desprendía un extraño brillo plateado por sus extremos. Pensó que era su cerebro jugándole una mala pasada , pero , el tintineo intensificándose casi lo hizo salir corriendo de allí.
── Debe tener algún fallo, es lo más lógico.── Se dijo a sí mismo calmándose a la vez que se acercaba a su "Némesis".
Pensó rápidamente, tal vez aquel viejo reloj necesitaba algo de mantenimiento y la llave que había hallado debía ser la que permitía abrir este.
Seungcheol apoya una de sus manos en el reloj mientras que con la otra colocaba en aquella cerradura que se localizaba entre las dos hadas, justamente teniendo forma de una adorable puerta ñ.
Para su mala suerte, el reloj no se detuvo como esperaba sino que las manecillas que antes señalaban las diez y media, se movían frenéticamente asustándolo , tras eso el tintineo se convierte en la melodía de una caja de música mientras todo a su alrededor parecía pintarse de blanco.
──¡ESTO DEBE SER UN MAL SUEÑO!── Repetía por décima vez mientras se aventuraba a caminar sobre aquella blanca nieve aferrándose a la mantita con estampado de estrellitas que llevaba sobre sus hombros.
El camino se le hacía infinito y no ocultó su alegría al visualizar una casita de aspecto algo surreal ya que parecía salida de un cuento de hadas .
Al estar frente a esta sin dubitar llama a la puerta abriéndose esta al instante volviendo a regresar el miedo a su mente.
Como la curiosidad mató al gato. Y este gato era demasiado curioso bajo la certeza de que todo era un sueño se aventura dentro de aquella pintoresca casita.
El aspecto hogareño y los colores cálidos le hacen suspirar de alivio, empero , una tarjeta de color celeste capta su atención haciéndole recogerla del frío suelo para luego leer el mensaje que contenía.
La puerta se cierra a las doce por favor apurate un poco. Llama a mi puerta
Sonrió sin saber el motivo preciso pues se le hacía tierna aquella notita.
Sube las escaleras que se encontraban en el corredor de aquel desconocido lugar escuchando el sonido de sus propios pasos sobre la estructura de madera. Pasa sus dedos por la baranda de esta a la vez que tarareaba insconcientemente la melodía escuchada hace unos minutos. Deteniéndose al estar frente de una puerta a diferencia de las anteriores vistas elaborada de un cristal y poseedora de unos vitrales con imágenes que se asemejaban a unas constelaciones, elaboradas estas con cuarzo rosa. Definitivamente estaba en un sueño, todo era muy hermoso para ser real , sólo esperaba que no apareciera la bruja de Hansel y Gretel ofreciéndole dulces para luego hacerlo caldo .
Sin pensar en ello hizo lo orientado por la tarjeta que aún sujetaba como si de un tesoro se tratara , con cierto aprecio en sus manos, tocando suavemente en aquella preciosa puerta cristalina.
Oyó como una cerradura se abría, permitiéndole atravesar el umbral sorprendiendose al encontrarse en lo que parecía una oficina, pero no una convencional, las paredes y el mismísimo techo en forma de cúpula eran de cristal, permitiéndole observar el estrellado cielo nocturno, en el centro un pequeño escritorio adyacente a este un telescopio , quien habitase en aquel lugar debía ser fan de la astronomía unos suaves pisadas lo hacen voltear encontrándose con un joven de pequeña estatura , felinos ojos , pómulos sonrojados, delgada figura , porte adorable y cabellera castaña clara, el cual sin pensarlo mucho se lanza a abrazarlo.
──Pensé que nunca llegarías Cheollie.── Le exclamó el desconocido eufórico
──¿Tú eres ...?── Preguntó notablemente confundido pues entre sus recuerdos no radicaba aquel chico, a quien juraba haberlo visto por primera vez hace unos instantes .
──No me recuerdas , era de esperarse .── Dijo por lo bajo algo decepcionado el castaño , haciendo que el corazón del rubio se apretujara como si la tristeza le invadiera. Luego de dedicarle una sonrisa comprensiva aquel chico que decía conocerle volvió a ser uso de la palabra. ──Mi nombre es Woozi y este es mi mundo Universefactory, desde aquí me encargo de dar una ayudita para que muchos cumplan sus sueños.── Se presentó orgulloso para luego convertir su expresión alegre a una ofendida al ver la cara escéptica de Seungcheol quien luego de escuchar lo dicho por Woozi reía sonoramente ya que consideraba muy hilarante aquello escuchado.
──Disculpa pero lo que dices ... digamos que es un poco... seamos sinceros es prácticamente imposible.── Se excusó algo arrepentido al ver la reacción del castaño .
──Ya comprendo lo que sucede.── Comunicó el de menor estatura volviendo a acercase al mayor , posicionándose frente a este , al cabo de unos segundos atreviéndose a acariciar una de las mejillas del mayor, a quien regresó aquella familiar sensación que no podía identificar.
Le parecía extraño verse a sí mismo cuando niño jugando con otro que parecía ser Woozi , ambos divirtiéndose en la blanca nieve, compartiendo sus dulces sonrisas, luego disfrutando de un chocolate caliente mientras leían un libro de cuentos , y teniendo una guerra de almohadas .
Por último en aquella secuencia de imágenes se vio a sí mismo de adolescente despidiéndose del de felinos rasgos , ya que debía regresar a Daegu con sus padres, entre lágrimas y un emotivo abrazo promete regresar, le regala el primero de sus besos a aquel chico de cabellos castaños que parecía sacado de algún cuento de hadas .
Pensaba que Woozi había sido un producto de su imaginación en el pasado, mas , verlo en ese momento le hizo ser esta vez él quien atrajera a este a un cálido abrazo que ambos necesitaban.
── Perdóname por olvidarte Jihoonie.── No pudo evitar soltar una que otra lágrima debido a la emoción del reencuentro con quien parecía seguir siendo su primer amor.
──Es normal , muchos no creen en la magia.── Le restó importancia el menor apegándose más el castaño al de cabellos rubios.
──No soy muchos, y juró venir a visitarte cada noche, cada día, juro que no te olvidaré Mi Jihoonie .── Prometió provocando que el aludido esbozara una enorme sonrisa antes de tomar el valor para besar uno de los pómulos del más alto y luego alejarse con sus mejillas teñidas de un color rojizo.
── Vuelve mañana y el día después, te estaré esperando.
Los rayos del Sol le daban la bienvenida a la jornada matutina, levantándose el joven rubio de su cama algo adormilado sintiendo como si en una nube hubiera dormitado hace algunas horas. Sonrió para sí mismo al recordar el hermoso sueño que tuvo donde conoció a un chico de nombre Jihoon , pero al ver que sujetaba en sus manos una tarjeta color celeste supo que no había sido un sueño , Jihoon y Universefactory eran reales .
Toca , toca , toca y toca en mi puerta , quiero seguir escuchándote.
El libro sobre la mesita de su escritorio para su extrañeza estaba abierto en una página donde había un dibujo de dos jóvenes uno con traje de príncipe y otro sobre una roca portador de una aleta de color azul celeste la cual reflejaba de manera asombrosa el Sol , observando de una forma cuidadosa la imagen nota que el cuento comenzaba con un "Había una vez un príncipe tritón llamado Jihoon" y terminaba con " El príncipe Seungcheol y él vivieron felices por siempre" , haciéndole sonrojarse mientras leía aquella historia la cual lo había atrapado.
¿Cómo era posible que Jihoon y él fueran los protagonistas de todos los cuentos de aquel libro? ¿Por qué sentía haber vivido de alguna manera u otra lo que narraban aquellos textos?
Encontrando al pasar la página otra tarjeta esta vez poseedora de un color rosado .
Llama a mi corazón y ábrelo. Toca fuerte. Será difícil pero toca una vez más
Era mágicamente adorable, con una energía inexplicable se dirige al bufete de abogados donde trabajaba, sorprendiendo a su compañero de trabajo y mejor amigo al este observarlo portando una sonrisa de oreja a oreja .
──Estás sonriendo temprano y tengo miedo.── Expresó Jeonghan al verle entrar al edificio. ──Puedo saber el motivo antes de que ocurra el fin de mundo.── Bromeó ganándose un golpe en el hombro por parte del mayor.
── Si te lo diría no me creerías.── Atinó a responder escuchando después de dicho esto como Yoon le gritaba unos cuantos improperios para despedirse de este agitando sus manos antes de tomar el ascensor y encaminarse a su oficina.
Las horas en el trabajo parecían ser eternas y los agotadores casos le hacían volver a la realidad de aquel mundo donde vivía diferente por completo a Universefactory.
Al terminar su jornada laboral, recordando los numerosos pendientes que tenía, regresa lo más rápido a su nuevo hogar dispuesto a tomar un baño, pedir algo a domicilio y continuar con los casos pendientes por analizar .
El reloj marcaba las cinco y veintiséis como era costumbre pero debido al estrés no se percató de lo que significaba ese dulce tintineo.
La noche llegó y el de rubios cabellos continuaba tecleando en su laptop deteniéndose sólo para ir al baño o beber un poco de café.
El reloj volvió a sonar, miró la hora en su celular y casi la lanza la computadora que tenía sobre sus piernas al detallar que eran alrededor once de la noche, unos minutos más y no podría visitar a Jihoon , deja lo que estaba haciendo , busca rápidamente la llavecilla para colocarla en la cerradura del reloj y viajar a ese mágico mundo.
Corre sobre la nieve, encontrándose con aquella casa, llama a la puerta esperando que esta se abriera .
──Hoonie ábreme por favor , no quise llegar tarde.── Gritaba golpeando la puerta. ──No fue mi intención , sé que prometí venir a visitarte todos los días y casi estoy al borde de romper mi promesa pero por favor déjame verte y explicarte.── Rogó desde donde estaba.
── Claro que siempre quiero verte Cheollie.── Exclamó al abrir la puerta un Jihoon en pijama sujetando una enorme almohada. ──Pensé que no vendrías.── Comentó mientras dejaba al mayor pasar para luego pararse de puntitas y colocar sobre los hombros de este una mantita color vino. ──Debías estar congelándote allá afuera.── Señaló a la salida discretamente.
── ¿Hoonie cuanto tiempo nos queda?── Preguntó Seungcheol al acercarse al menor .
──Suficiente para decir que nos queremos mucho... Hay una forma de vernos por más tiempo.── Al escuchar aquello Seungcheol no pudo contenerse de esbozar una de sus gomosas sonrisas .
──¿Cómo? Si la puerta puerta se cierra a las doce.── Cuestionó confundido el de blanquecinos cabellos.
──Soy Woozi el hada de los sueños, recuerdas. Puede que en Universefactory nuestro tiempo es limitado Cheollie , pero en el mundo de los sueños no lo es.── Contestó de forma cariñosa antes de entregarle una tarjeta después de que aparecieran en su espalda un par de alas con detalles plateados y piedrecitas rosadas incrustadas en esta , haciendo más místico el aspecto de Jihoon.
Dang Dang cuando el reloj suena ¿Vendrías hacia mí?
Dar la vuelta sólo te hará quedar dormido.
En un parpadeo regresó al salón de su casa , decepcionándose por unos segundos al no ver al castaño , mas , cuando voltea observa a Jihoon bebiendo una taza de café tranquilamente.
── ¿Esto es real?── Preguntó el mayor.
──Estamos en un sueño, sólo de esta manera puedo estar en tu mundo.── Respondió calmado.
──No se me ocurre que hacer, me siento como un tonto.── Protestó por lo bajo haciendo que el menor dejara un lado lo que hacía tomando el valor de acariciar las mejillas del mayor y besar fugazmente aquellos labios color cereza que poseía Seungcheol.
El más alto de los dos no dudo en depositar otro beso como respuesta al recibido causando que soltaran algunas risitas al unir sus narices dándose un beso esquimal.
──¿Quieres acampar en casa?── Propuso con una sonrisa nerviosa al recordar que Woozi o Jihoon era un hada de los sueños por lo cual existían muchas cosas que ya habría hecho a lo largo de su vida y que serían contadas las acciones que le sorprenderían.
──Acampar.── Susurró Jihoon con una dulce sonrisa. ──Malvaviscos, tiendas , fogata.── Cantaba alegre. ──Sí, sí quiero acampar junto a ti Cheollie.── Afirmó
En cuestión de minutos en la sala estaba una tienda de campaña que el de cabellos rubios había buscado en el ático , algunas chucherías reposando sobre la mesita de té en el centro del lugar, con ayuda del menor adornaba las paredes desocupadas con luces navideñas dándole un aspecto cálido y en su computadora reprodujo un vídeo de una fogata, creando un ambiente hogareño e íntimo.
──Es lo que he podido hacer , disculpa si no es lo que esperabas ...── Con una sonrisa avergonzada mencionaba atropelladamente mientras le entregaba al hada una taza con chocolate caliente y malvaviscos.
──Es mucho más que eso.── Deteniendo las divagaciones del más alto, levantándose de puntitas Jihoon le regaló un beso con sabor a ese amargo pero dulce chocolate.
Ambos tomaron asiento sobre la alfombra , no tardaron en inundar el ambiente con sus sonrisas y palabras.
Atentamente Seungcheol escuchaba las aventuras que le relataba con cierto entusiasmo el nativo de Universefactory, no podía despegar su vista de como aquellos finos labios se movían o hacían un puchero mientras hablaba, aquellos hoyuelos que relucían cuando sonreía, el sonido de su armoniosa risa o sus ojos los cuales sin lugar a dudas le hacían similar a un tierno gatito . Por primera vez Choi Seungcheol deseaba no tener un tiempo limitado para ver al menor , deseaba estar a su lado , llamarle , conocer nuevos lugares y enseñarle a aquel hada de los sueños lo hermoso de la realidad.
── Eres hermoso.── Dijo sin pensar acariciando los sedosos cabellos castaños que poseía el menor.
──Tu igual.── Correspondió Jihoon dejando caer su cabeza en el hombro del mayor, quien continuó los mimos esta vez reuniendo toda su valentía al posicionar una de sus manos en la cintura del castaño no sin antes besar la coronilla de este .
──Te amo mi hada de los sueños.── Confesó antes de que todo a su alrededor comenzara a desaparecer escuchando entre aquella bruma un "También te amo Cheollie"
Volvió a levantarse esta vez estaba arropado mientras descansaba en la tienda de campaña que había instalado en el salón principal. No tarda mucho en recordar lo sucedido y mirar nostálgico aquel reloj cucú el cual era la puerta para encontrarse con quien agitaba su joven corazón.
Una nueva tarjeta , esta vez con las dos tonalidades anteriores reposaba al lado del .
No necesitas una llave de oro o tener suerte .
Si realmente lo quieres todo va a estar bien.
Después de leerla volvió a sonreír pero por alguna razón deseaba que el menor no estuviera sujeto a ser libre en un horario determinado. Constatando que lo que sentía por ese místico ser no era un simple capricho, sino el más puro de los amores.
Eran las ocho y cuarenta sabía que llegaría tarde a su trabajo, pero le importó en lo mínimo , cada hora , minuto y día al lado de Woozi era el más valioso de los tesoros, era su diamante.
Como de costumbre regresó a su casa alrededor de las siete de la noche dejando todas sus pertenencias regadas en la entrada de la casa impaciente por contarle a Jihoon como fue su día como excusa para verle , mas, al llegar al salón el reloj no se encontraba , alarmándolo este hallazgo por completo.
Buscó en todos los lugares de su hogar desde el ático hasta la planta baja. Un reloj simplemente no podía desaparecer.
Las lágrimas de impotencia y preocupación inundaron sus ojos. Le aterraba que a Woozi le hubiese pasado algo . Apretó fuertemente aquella llavecilla que parecía su última oportunidad de estar cerca del menor .
En medio de su tristeza recibe una llamada de Jeonghan la cual decidió ignorar no estaba de ánimos para sus bromas o alguno de sus dramas , mas, al ver que quien llamaba después de los diez intentos fallidos de Yoon , era Jisoo , de mala gana contestó el teléfono.
──¿Qué quieren ?── Preguntó Seungcheol por lo bajo, aún sentía ese nudo en la garganta apretando a la vez que intentaba reprimir sus sollozos.
──¿ Pasa algo Cheol ?── Cuidadosamente inquirió preocupado Joshua antes de escuchar como su mejor amigo rompía en llanto no parando de balbucear la palabra reloj.
──Ah ... esta mañana pasamos por tu casa , tu madre estuvo por ahí y nos preguntó si podíamos llevar ese reloj cucú a arreglar ya que sonaba mucho.── Se acordó Jeonghan.
──¿Ustedes qué ?
──Tranquilo Cheol tu reliquia está en perfecto estado , el relojero dijo que no tenía piezas para uno tan antiguo como ese y mucho menos ese modelo ya que era el primero de ese tipo que había visto.
Un suspiro abandonó sus labios, sin embargo lo escuchado no fue de su alivio .
──Traigan ese reloj ahora por favor.── Rogó entre lágrimas.
Aquellos diez minutos de espera fueron una tortura desesperado al escuchar el timbre abre la puerta casi arrancando de las manos del Jeonghan su preciado objeto , no tardando en colocarlo en su lugar de origen, las manos le temblaban al colocar la llave , después de esto nada sucedía, no escuchaba nada, el peor de sus miedos había regresado ¿Ya no podría ver a Woozi?
──Por favor funciona.── Imploró como si el reloj le escuchara mientras sus amigos intercambiaban miradas confundidas. ──¡JIHOONIE !── Gritó sujetando la llavecilla, dejando que el dolor al prever el posible futuro floreciera.
El tiempo pasó siendo las once y cuarto, Jeonghan y Jisoo pasaron toda la tarde consolándolo, mas, eso no alivió su melancolía .
Sube a su habitación encontrando el libro que reposaba sobre su mesita de noche en la cama, del cual sus páginas pasaron rápidamente señalándole una donde radicaba un paisaje nevado , acaricia el dibujo sin percatarse de que una de sus lágrimas cayó sobre este. En un parpadeo las paredes volvían a teñirse de blanco , lanzándose a correr en cuanto se vio rodeado de nieve en dirección a aquella casita, hallando fuera de esta al menor .
──Hoonie.── Le llamó captado su completa atención intentando acercarse al de cabellos castaños siendo detenidos por una especie de barrera invisible que no le permitía pasar
──Quedan cinco minutos.── Informó Woozi desde su lugar , pues , sus pasos también habían sido detenidos por una barrera.
──¡LEE JIHOON TE AMO! ¡PROMETO HALLAR LA FORMA DE QUE ESTEMOS JUNTOS!── Exclamó desde su lugar.
──¡CHOI SEUNG CHEOL!── Llamó Jihoon el a su amado lanzándose a correr llegando un poco más cerca de este volviendo a ser detenido por una de esas estructuras transparentes. ──Después de todo este tiempo mi corazón congelado se derrite como un helado. Ven y toca a mi puerta . Choi Seungcheol vuelve mañana y el día después estaré listo y esperando. Toca , toca, toca y toca mi puerta. Quiero seguir escuchándote ¡YO TAMBIÉN TE AMO SEUNG CHEOLLIE!
──¡ Lee Jihoon , Woozi el hada de los sueños!── Comenzó a hablar. ──¡TÚ ERES MI SUEÑO! ¡SIEMPRE LLAMARÉ A TU PUERTA!── Juró mientras la imagen del menor y lo que le rodeaba desaparecía , sabía que ese era un adiós, pero no se sentía listo para despedirse de quien se había convertido en alguien especial y le había mostrado lo mágico del amor.
A los segundos despierta con aquellos cristales que brotaron de sus ojos perlando su rostro.
──No le volveré a ver.── Las lágrimas bañaban sus pómulos mientras trataba de relatar lo sucedido a sus mejores amigos, los cuales no tardaron en abrazarle, comenzando Cheol a llorar de nuevo visualizando como junto al libro reposaba otra de aquellas tarjetas .
Llama a mi corazón y ábrelo. Toca fuerte . Será difícil , pero toca una vez más
Leyó la carta antes de escuchar un suave toc toc en la puerta de la casa. Limpia torpemente sus lágrimas antes de abrir esta encontrando a su único amor.
──¿Jihoon?
──Es la hora de que yo llame a la puerta de tu corazón. Cómo tú hiciste con el mío.── Planteó sereno causando que Cheol esbozara una temblorosa sonrisa no tardando en abrazar al menor
──¿Dime que este no es un sueño por favor?── Inquirió lloroso.
──Es la más bonita de las realidades.── Habló antes de que ambos unieran sus labios para luego observar los brillantes copos de nieve caían del cielo tomando un vistazo de este; y sonriendo ya que sus corazones habían sido escuchados , después de tanto tiempo buscando a ese alguien nuevo , sin saber que se tenían frente al otro sin importar las realidades que los separaban , tanto Jihoon como Seungcheol continuarían llamando a la puerta del otro y aunque fuera difícil no se cansarían de insistir ya que sus corazones se enloquecían con tan sólo pensar en el otro. Esperaron listos a que aquella puerta de sus corazones se abriera sin importar los años u obstáculos .
Entre risas acompañados de los amigos de Seungcheol jugaron en la nieve volviendo a ser niños Apreciaron cada segundo al lado del otro volviendo a tocar la puerta de sus corazones sin necesitar precisamente una llave para llegar a este. Tomaron sus manos dedicándose las más hermosas sonrisas a la vez que sus ojos irradiaban sin lugar a dudas amor cada vez que sus miradas se cruzaron . Ese era su cuento de hadas , de ellos dependía transformar su realidad, puede que sea la misma para todos , pero no todos la pintaban de los mismos colores .
El reloj cucú volvió a sonar , pero esta vez el hechizo no se rompería a las doce , sino que perduraría como una absoluta verdad que ambos adoraron.
Los copos caían elegantemente deteniéndose el tiempo alrededor de ellos al estar frente al otro y no tardando en unir sus risueños labios en un precioso beso . Transmitiendo todos aquellos sentimientos que estaban guardados durante años . Ese era su momento, Seungcheol nunca dejarían de ir a tocar la puerta de Jihoon y viceversa .
Sólo se necesitaba ver la vida de otra manera para que hiciera un gran cambio, sólo una dulce sonrisa para abrir muchas puertas , la sinceridad para llegar a los corazones y la magia oculta en cada persona para ver las bellas imperfecciones como algo perfecto.