Black (Hermione Granger y tú)

Summary

________ Black es la hija menor de Orion y Walburga Black, engendrada cuando su madre ya era mayor. Nació después de la muerte de su segundo hermano mayor Regulus y de la muerte de su padre. Criada hasta los cinco años por Walburga y obligada a ver cómo moría su madre, de ahí quedó a los cuidados de Kreacher, el elfo familiar Black. Es la heredera de la fortuna Black y señora de la casa Black. Publicada: 01/01/2024

Status
Ongoing
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15
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18+

Capítulo 1


Grimmauld Place, Islington, Londres, Inglaterra. Año 1993.

12:46 a.m.

Una joven ________ de trece años dormía tranquilamente en su habitación. Su día había estado muy agotador pues había aprendido otro libro más sobre hechizo, todavía no era suficiente para impresionar a su madre o al menos a su cuadro.

A pie de la gran cama apareció Kreacher, el elfo que se había encargado de cuidar de ella.

_________ Pov.

— Joven ama, joven ama Black — sentía a alguien murmurar pero solo quería seguir durmiendo.

— Ya me aprendí los hechizos, mamá — murmuro entre mis sueños. — Déjame dormir — me acomodo mejor.

— Joven ama, alguien ha entrado a la mansión — con eso abro los ojos de golpe.

— ¿Quién se ha atrevido?, ¿Cómo conoce la casa si se supone que no es visible para muggles y magos? — me tallo los ojos, todavía tenía mucho sueño. — De los que conocen sobre ella están muertos en mayoría, y el único que sobrevive... — me quedo en silencio.

Me siento en mi cama y me coloco mis pantunflas de piel de dragón. Tomo la varita que herede de mi madre, Walburga.

— No es seguro que salga joven ama, recuerde que no puede utilizar magia o vendrán por usted los del ministerio de magia — miro a Kreacher que me miraba nervioso y preocupado. — Debería esconderse — sugiere y niego.

— Si es quien creo que es, no debo temer y no pueden venir por mí, no tengo el hechizo detector — levanté la varita cerca de mi rostro. — Soy una Black y no temeré ante nadie — camino hacia la puerta.

— Iré con usted, no dejaré que le suceda algo — viene conmigo. — Después de todo es el futuro de la casa Black, la ama me encargo cuidarla hasta que Kreacher muera — le hago un gesto con mi dedo en los labios para que guarde silencio, nos escuchará el intruso.

Ocupaba una de las habitaciones del cuarto piso, la habitación que alguna vez fue de mis padres. Kreacher siempre mantenía limpia la casa y preparaba las comidas en el horario establecido.

Con cuidado baje las escaleras y vigilaba cada cierto tiempo cada lugar de la casa, no se sabe dónde podía venir el primer ataque. Justo cuando llegue al final del salón de entrada, frente a la puerta, una gran escalera conduce al pasillo que conecta el vestíbulo, la cocina y la entrada de la mansión.

Me acerco a la pared al final de las escaleras, escondida esperando que la persona que se atrevió a entrar a la casa se digne a subir por las escaleras.

— Todo sigue igual, con la diferencia que ni dulce y amada madre está muerta — la voz de un hombre resonó en mis oídos.

Mire a Kreacher y le hice señas de que no dijera nada al igual de que apagará la vela pero no lo hizo.

— ¡Crucio! — el hombre comienza a retorcerse de dolor. — Desmaius — aprovecho que está distraído con el dolor y lo dejo inconsciente.

— ¿Qué hacemos con él, ama? — Kreacher me pregunta cuando nos acercamos y coloca la vela cerca del rostro del hombre que cayó de las escaleras al suelo. — ¿Lo matamos? — me mira.

— No, llévalo al sótano y amarra sus manos al igual que pies, que no se pueda soltar — él asiente y con un chasquido desaparece el cuerpo. — Ahora encárgate de encender todas las luces de la casa y prepara mis cosas para el amanecer, se levantará hasta después — me doy la vuelta para regresar a mi habitación.

— Kreacher hará lo que ordene la joven ama — me detengo para darle una última mirada al cuadro de mi madre que permanece en la pared en las escaleras.

— Encárgate de la seguridad de la casa y no me busques hasta que yo te llamé, puedes hacer con él lo que quieras en mi ausencia — no espero su respuesta.

Solo quería dormir, si hay algo que odio es que me interrumpan en mi hora de sueño, dónde estoy tan pacíficamente feliz.

Al día siguiente...

— Despierta, dormilón — con la varita le tiro agua en la cara.

Él se despierta ahogándose por el agua y me reí de su patético intento de liberarse.

— ¿Quién eres?, ¿Qué haces en la mansión Black? — se mostraba confundido.

— He querido experimentar mojar alguien y luego decir esto — apunto la varita hacia él. — Crucio — se retuerce de dolor pero no tanto como pensé que iba a suceder.

— Basta — gime de dolor.

— Tú no me mandas — le apunto con la varita en el cuello, enterrada en la piel de su cuello. — Nadie puede hacerlo — me alejo de él.

Camino a su alrededor y tomo su cabello con fuerza, tirando de el.

— ¿Quién eres? — su rostro se ve acabado.

— Tu aspecto no es el mejor, hermano — lo mire divertidamente. — Soy _________ Corvus Black, la única hija de Walburga y Orion Black, ¿No me reconociste? Por supuesto que no, dejaste esta casa y está familia — me detengo enfrente de él.

— Es imposible, esa vieja arpía era una anciana y no podría haberte dado a luz — sus ojos grises y bolsas muy marcadas debajos me miraban fijamente, me analizaba.

— Cabello negro, piel blanca, ojos grises más oscuros que los tuyos, cuerpo delgado, elegancia y seriedad, buena estatura y sobre todo, belleza — me reí en su cara. — Eso es lo que caracteriza a un Black, bueno, en estos momentos no pareces uno pero esta bien — me sigo burlando de su aspecto actual.

— ¿Cómo sabes quién soy? — miro hacia una habitación cerca del sótano. y el otro armario de la cocina que aloja la caldera de la casa, así como el estudio de Kreacher, lleno de trapos, mantas malolientes y fotografías de Familia Black.

— ¿Cómo podría no saber sobre mi hermano mayor? — lo vuelvo a mirar. — Bienvenido de vuelta a casa, Sirius Black — se retuerce en la silla intentando soltarse.

— Si eres mi hermana menor, ¿Cómo fue posible eso? — intenta mantener los ojos abiertos.

— Esa será una historia para otro momento, te estás desmayando por el cansancio — me alejo cuando el ya había sucumbido a la inconsciencia. — ¡Kreacher! — lo llamé.

— ¿Sí, joven ama? — aparece al instante.

— Limpia su habitación y que duerma ahí, prepara algo de comida para él, necesita recuperar fuerza o morirá — camino hacia la salida del sótano cruzando la cocina.

A pesar de tener resentimiento hacia él no podía dejarlo morir, es la única familia que me queda viva, mis primas no contaban pues una está loca al igual que encerrada en azkaban, la otra se fugó para casarse con un sangre sucia y la última está casada con un Malfoy al que no me interesa conocer, nadie es digno de tener mi presencia en su vida.

Después de todo, soy una Black.

Sirius Pov.

Sentía mis párpados tan pesados, ¿Donde estaba?

¿Fue un sueño lo de esa joven?

— Me duele todo — me quejo sentándome en la cama.

Era mi antigua habitación, estaba todo acerca de Gryffindor que había pegado años atrás.

— Buenos días, amo Sirius — Kreacher aparece frente a mí.

— Kreacher — murmuró. — ¿Dónde está la joven de ayer?, ¿Fue un sueño? — le pregunto mientras me pongo de pie.

— La joven ama está en el salón tomando su desayuno, ella dijo que baje y la vea ahí — asiento y camino hacia el pasillo.

Fue doloroso cada paso dado por mí, sentía horrible el dolor.

— ¿________? — la llamo y ella apunta hacia una poción a un lado suyo en el escritorio. — Bebe primero y luego hablamos — asiento y tomo la posición.

— ¿Cómo sucedió tu nacimiento? — pregunto cuando ya no siento tanto dolor.

— Era finales de 1979 cuando mamá se enteró de que venía en camino un mes después de la muerte de papá y nuestro tío, Cygnus — comienza. — Contigo expulsado de la familia y con Regulus muerto el mismo año, no había nadie más para ser digno de nuestra familia. Entonces, ellos llegaron al acuerdo que intentarían tener un último hijo, mamá tenía 54 años cuando quedó embarazada de mi gracias a un hechizo que le permitía seguir con el embarazo sin poner en riesgo su cuerpo — mira hacia los ventanales que daban vista a la calle.

— ¿Tienes 13 años? — ella asiente.

— Nuestra madre murió cuando tenía apenas 5 años, después de su muerte Kreacher me escondió en su habitación y ahí mire las fotos de nuestra familia. Cuándo el ministerio abandono la mansión salí y desde ese momento quedé a cargo de Kreacher quien me educó — me mira. — Mamá dejó dicho todo lo que debía hacer para ser una digna Black, desde entonces me he dedicado a estudiar y practicar todo acerca de la magia — finaliza.

— ¿Por qué no fuiste a Hogwarts? — lo miro confundido. — A tu edad todo niño sueña con que le llegue su carta de ingreso e ir al castillo para encontrar amigos, aventuras y más — ella se ríe de mis palabras.

— ¿Crees que nuestra madre volvería a cometer el mismo error que contigo?, te envío allá y te escapaste apenas tuviste edad para vivir solo — acepto que tiene razón y siento algo de culpa que por mi ella terminará viviendo encerrada años de su vida. — Nadie más que personas leales del ministerio a nuestra familia saben de mi existencia, y creo firmemente que ni Hogwarts o otra institución merezcan tenerme como su alumna — sonríe con soberbia.

Ruedo los ojos, a pesar de muerta mi madre había conseguido criarla a su imagen y semejanza.

— ¿Por qué no me mataste?, digo, soy el traidor que abandono a su familia — su rostro no muestra ninguna expresión, sino fuera porque la vi reírse con soberbia podría afirmar que nunca sonríe.

— Lo pensé, pero eres mi único familiar vivo — se levanta y camina hacia el tapiz. — Y yo no soy nuestra madre, a pesar de que traicionaste nuestra familia y nuestros ideales, eres mi único hermano mayor vivo — acaricia dónde está nuestra madre.

— ¿Me dejaras vivir solo por ser tu hermano? — ella asiente.

— Cuando dejaste a nuestra familia ni siquiera estaba en los planes de nuestros padres, así que no tengo porque quitarte la vida — sigue mirando el tapiz en la pared.

— ¿Qué pasa con Narcisa?, ella sigue viva — tenía curiosidad de saber porque no fue con ella.

— Ya no es una Black, al menos no desde que se casó y nunca la conocí, Andrómeda abandonó nuestra familia y formó la suya con un hijo de muggles, Bellatrix está loca y se pudre en azkaban como estuviste tú hasta que te escapaste — me mira de reojo.

— Tienes buen argumento — me reí. — Los Black nunca fueron normales — dije con diversión.

— Podrás vivir aquí, nuestra madre como antigua señora de la casa te desterró y como la nueva señora te dejo vivir aquí hasta que creas que es bueno — asiento y ella regresa a su asiento atrás del escritorio.

— Supongo que después de su muerte heredaste todo — asiente. — Lo siento por no ser un buen hermano mayor y poner este peso en ti — ella niega.

— Ya no importa, cierra la puerta cuando salgas — toma algunos pergaminos del escritorio y decido irme.

_________ Pov.

¿Quién iba a adivinar que la marca tenebrosa volvería?

Ya había pasado un año desde que Sirius apareció en la mansión. No teníamos mucha comunicación pero poco a poco íbamos avanzando en nuestra relación como hermanos hasta que aparecía algo relacionado con potter.

Él tenía un gran problema con Potter, siempre hablaba de sus historias con James Potter, padre de Harry y como lo extrañaba.

Al final de ese año habíamos convivido más y ahora me encontraba con esta situación afuera de mi casa.

¿Quiénes jodida madre eran ellos?, miraba por el ventanal del salón en el primer piso.

Lo juro por la barba de Salazar Slytherin, voy a matar a Sirius.